Disclaimer: Todos los personajes de Metantei Conan son de propiedad exclusiva a su autor: Gosho Aoyama y a los productores de la animación: Shogakukan.
Sumario: Ya conocemos el ladrón KID… pero ¿qué pasaría cuando él encontrara la perla que tanto ansiaba tener por obtener la verdad de su padre? ¿Conseguirán los tres detectives pararle los pies? ¿Y el corazón de Aoko? ¿Los hombres de negro están implicados?
Rebelión de la Verdad, Mentes Detectivescas
Capítulo Cuatro: Kaitou KID, El Ladrón 1412, The Phantom Thief
Kaitou KID estaba en el tejado de la Caixa Fórum con la mirada triunfal de cuando algo le salía bien. Eran las 00.05. había vuelto loco a los policías que lo buscaban incansablemente mientras gritaban en catalán y en español maldiciones que no sabía que querían decir, pero estaba seguro que no serían nada amables, ni para él ni para su madre.
En el cielo habían todo tipo de helicópteros y mucha gente iba y venía de todas partes. Pero no lo podían encontrar, después de todo, estaba muy bien escondido.
Estaba escondido en el tejado, entre unas cajas y mirando fijamente esa perla con una sonrisa.
Cuando la sonrisa desapareció.
No, esa no era la perla que buscaba.
Era cierto que habían cambiado la perla de sitio por una perla falsa, pero él tenía la perla auténtica (lo era) pero no… esa perla no era la que buscaba desde un principio. En la exposición se había claramente confundido. «No, esta no es la perla que busco» maldijo por lo bajo. [n/a: No pongo de la manera en que robó la perla, primero porqué no tenía ganas y segunda porqué no tenía ganas, xD simplemente digamos que la cogió profesionalmente y punto]
Kaito pensó qué iba a hacer. Podría devolverla con otra de sus confusas notas, así simplemente hacer ver que todo era una broma tonta. Sí. Eso haría. Hizo aparecer de su manga una pequeña libreta y un bolígrafo cuando de repente oyó pasos detrás suyo. Kaitou que quedó quieto, aguantándose la respiración. «Kuso… como me descubran…»
"Kaitou KID… nos volvemos a ver…" dijo de repente una voz.
Kaito abrió los ojos y su boca se abrió ligeramente. Pero en su cabeza empezaron a resonar muchas preguntas. De quién era esa voz? Cómo que se volvían a ver? Acaso se conocerían?
Con toda la calma del mundo, Kaito se levantó con gracia aguantando la perla con la mano izquierda con su guante blanco con una sonrisa tranquila. Fingió no estar sorprendido cuando vio a las dos personas delante de sí.
No les conocía, pero sabía perfectamente quienes eran. Eran dos hombres vestidos de negro. Uno con el pelo rubio oscuro muy largo con ojos verde pistacho y una mirada asesina. Tenía una sonrisa asesina. El otro, el que lo acompañaba, era un hombre de duras facciones en la cara y gafas de sol.
«Aa souka…(27) quien iba a decir que me encontraría con los asesinos de mi pad-» los pensamientos del ladrón fueron interrumpidos por tres balas que le cruzaron el pecho.
Ran y las chicas estaban en la habitación de su hotel, tomando un par de refrescos que habían pedido al bar. Estaban tumbadas en la cama y mirando la televisión, pero no había mucho, y lo poco que había, no lo entendían porqué estaba en catalán. De repente, Aoko dio un brinco y pidió a Ran que pusiera las noticias.
"El lladre más conegut al tot el món durant els últims 20 anys acaba de tornar a Barcelona a la Caixa Fórum aquesta nit en busca de la misteriosa i més valuosa perla de Japó. Ja l'ha robada i tots els policies inspeccionen la nota en busca de pistes, ja que sembla com si el lladre hagués desaparegut…"
[El ladrón más conocido a todo el mundo durante los últimos 20 años acaba de volver a Barcelona a la Caixa Fórum esta noche en busca de la misteriosa y más valiosa perla de Japón. Ya la ha robado, y todos los policías inspeccionan la nota en busca de pistas, ya que parece que el ladrón haya desaparecido…]
De la pantalla salió una imagen del mago. Era una foto muy antigua, debía tener varios años por la calidad que mostraba.
Aoko casi chilló de emoción. No sabía si estaba enfadada, triste o si sentía algo. Pero su sorpresa pronto se tornó en rabia. ¡¿Pero como era posible que donde fuera ella estuviera KID?! Estaba muy enfadada con ese ladrón. ¡¡Por eso su padre estaba siempre tan enfadado y no podía ascender a su puesto!! Las chicas la miraron sorprendidas.
Volvió a aparecer la imagen de la periodista y de nuevo la fotografía de KID, todas de hacía varios años.
Y Aoko se sobresaltó.
"¡Le daré 50€ si llegamos a la Caixa Fórum en cinco minutos!" le dijo Hakuba al taxista.
Inmediatamente después de que Heiji y Shinichi intercambiaran esa misteriosa sonrisa de la cual sólo ellos sabían qué significaba, llamó Hakuba a la puerta. Él también había oído las noticias y como sabía que los otros dos detectives habían visto en persona a KID, pensó que tal vez le podrían ayudar a capturar al ladrón.
Después de cruzar unas pocas palabras, bajaron abajo inmediatamente (se vistieron rápidamente con ropa adecuada para salir, ya que los dos detectives —Shinichi y Heiji— no llevaban camisa) y pidieron un taxi con extrema urgencia.
No llegaron en cinco minutos (era imposible, pero aunque Hakuba lo sabía, lo había echo para que el taxista fuera con más prisa aún) pero aún así llegaron en menos de diez y el rubio le dio el billete que el taxista quería.
Antes de decir nada, Hakuba les comentó:
"¡¡Mañana me debéis una cena, me he gastado lo que llevaba con las prisas!!"
Heiji iba a decir que ni hablar, pero la prisa que corrían le hizo asentir y fueron corriendo hacia el lugar de los hechos.
Tal y como habían descrito por televisión, estaba alborotado de policías, pero siendo ellos tan pasotas de todo lo que tenía que ver con la policía y simplemente se centraban en su caso (especialmente si era personal, como en el caso de Heiji que había sido atropellado por un camión por culpa del ladrón).
Heiji estaba analizando toda la situación, y cuando miró arriba vio tres destellos de luz muy débiles. Se preguntó qué serían. Estaba muy concentrado, pero como los demás le habían pasado por delante, les siguió.
Entraron silenciosamente en la Caixa Fórum.
"En el tejado" susurró Heiji señalando una puerta que debía llevar, por fuerza, a las escaleras que llevaba al tejado. Los otros dos asintieron. El detective de Osaka tenía mucha curiosidad de saber qué era lo que había echado un destello antes, y tenía la sensación de que no sería nada bueno.
Aoko miraba la televisión con fascinación, y sus dos amigas estaban preocupadas.
"Nani desu ka (28) ?" preguntó Kazuha sentándose a su lado. Aoko la miró, cerró los ojos y los volvió a abrir, ya había vuelto en sí.
"Ese de las fotografías, no es el KID que conozco…"
Los tres detectives echaron abajo la puerta del tejado, y vieron de allá cómo se alejaban dos personas tirándose por el balcón. Shinichi, sorprendido por esa acción fue tras ellos. Todo estaba en sombra.
Shinichi corrió hacia donde saltaron, y vieron como fueron recogidos por más personas. Eran casi imposibles de reconocer. Iban vestidos de negro… y reconoció a tres de ellos perfectamente
«¡GIN! ¡VODKA!» gritó su mente. «Y… ¡¿¡¿SHIHO?!?!»
La mirada fría de Gin le congeló la sangre, pero desapareció en un coche antes de que Shinichi hubiera podido atraparles.
"¡KUDOU!" gritó Heiji.
Cuando Shinichi se giró, vio detrás suyo a Heiji arrodillado junto a Hakuba, y en los brazos de los chicos al ladrón vestido de blanco… pero con sus ropas teñidas del color rojo de su sangre.
"¿No es el KID que conoces?" preguntó Kazuha confusa "¿Nani desu ka? Pero si le viste en persona, ¿cómo no va a ser él?"
"Mira" dijo Aoko señalando la TV "¿Ves? Este mago debe de tener unos 30 años, y por el tiempo que lleva robando y eso, pero jamás me fijé en el hecho que el KID que yo conocía era mucho más joven…ES más joven. Además… las pocas facciones de la cara que se puede ver son algo diferentes… ¿veis?" dijo. Pero ellas no lo veían. Claro, jamás le habían visto en persona. Habían sabido de él en diferentes casos, pero jamás tantos como ella.
"Es decir, ¿que hay dos KIDs?" dijo Ran seriamente. "Tenemos que avisar a la policía"
Aoko negó con la cabeza.
"Iie. Mi padre me dijo hace mucho que habían suposiciones de que el Kaitou KID de verdad estaba muerto, pero como apareció éste de golpe… ¿tal vez será su hijo? La cara es muy parecida, pero no es idéntica" dejaron de pasar imágenes y empezaron a salir fotografías del lugar donde habían estado esa mañana. "Hakuba iba detrás de él hace mucho… con este descubrimiento lo podemos ayudar, ¿no crees?"
Las dos chicas asintieron, se vistieron rápidamente y fueron corriendo hacia la habitación de los chicos.
"¡HAKUBA! ¡KAITO!" gritó la Aoko.
Kazuha y Ran se miraban preocupadas. Del poco tiempo que se conocían, jamás habían visto a Aoko tan trastornada. De verdad parecía odiar a ese mago y tenía ganas de echarle las manos encima. Se preguntaron si se encontraba bien. Más bien para ella era una obsesión el perseguir a ese ladrón.
Por culpa de Kaitou KID su padre siempre estaba irritable y volvía a casa de mal humor. Ella le confiaba sus problemas y sus pensamientos a sus dos amigos, Hakuba y Kaito, pero más bien al último, que era su amigo de toda la vida.
"Está muy grave, debemos llevarlo a urgencias o morir" dijo Heiji con una mirada seria tratando de mantener la calma "Tranquilo Kuroba, te sacaremos de aqu" le dijo con una sonrisa al mago que perdía la conciencia.
Los tres detectives hacían lo que podían para que las heridas del mago no sangraran tanto, pero parecía casi imposible. A Kaitou le habían disparado en el pecho, pero por suerte en ningún órgano vital. Kaito no se percató de que Heiji había descubierto su identidad.
"Kuso…, ¡¡no podemos llevarlo a urgencias porqué si no luego lo van a detener y habrá mucho papeleo…!!" gritó Hakuba frustrado.
Kaito cayó inconsciente en brazos de Heiji y su monóculo y su sombrero cayó. Shinichi miró al mago estupefacto, y sin saber qué decir, pero la mirada asesina que Heiji le lanzó que claramente indicaba "¡¿Pero-quieres-hacer-el-favor-de-pensar-en-algo-útil?!". Shinichi se levantó y miró al aire. Hacía mucho viento. Kaito necesitaba urgencia médica.
"Quitémosle la ropa, podemos decir que esos hombres lo han disparado" dijo Hakuba. Los chicos asintieron y quitaron la ropa más "KID" del chico y lo trajeron abajo pidiendo urgencias enseguida.
"No están…" exclamó Kazuha frustrada. Las demás chicas la miraron. Habían ido a la habitación de Hakuba y de Kaitou, y se habían pasado por la de Heiji y de Shinichi, pero no había ninguna noticia suya. "Seguramente habrán ido corriendo hacia ese ladrón… espero que no sufran daño, pero ¿cuándo se lo diremos?"
Aoko se sentó en el sofá de su habitación y miró por la ventana. Tenía un mal presentimiento…se incorporó y entrelazó sus dedos, deseando por una vez que de verdad hubiera un dios en el cielo que escuchara sus rezos.
Empezó a sonar el móvil de Ran que, tan sumida estaba en sus pensamientos, que se sobresaltó, se disculpó y descolgó el teléfono.
"¿Moshi, moshi? Ran Kudou desu…(29)" empezó con una voz suave. De repente, sus ojos se iluminaron y luego de contrajeron junto a sus cejas que se fruncieron nerviosamente. "¡Shinichi! ¡¿NANI DESU?! Ee (30)… hai(31), hai" su tono de voz sólo podía significar que, como Aoko había previsto, algo malo había pasado. Las dos chicas la miraron expectantes. "Hai, ¡ja ne(32)!" colgó. "Kazuha-chan, Aoko-chan… los chicos… los chicos están en el hospital, no me han dado detalles, pero tenemos que ir hacia ellos con extrema urgencia…" dijo con una mano al pecho.
"¿A-Al hospital…?" preguntó Kazuha. Ran asintió.
Habían ido a recepción lo más rápido que pudieron, cogieron sus bolsos y su dinero y fueron inmediatamente a pedir un taxi. Rogaron al pobre hombre que se diera mucha prisa, pero ellas no conocían la táctica de soborno que Hakuba había usado. No sabían qué había pasado. Simplemente sabían que Shinichi estaba bien (pues si no lo estuviera, no hubiera podido llamar), pero no sabían nada de los otros tres chicos.
Salieron del taxi rápidamente sin esperar a que el hombre les diera el cambio y entraron al hospital con un estruendo. Jadeaban de la prisa.
"¡OI! ¡RAN!" oyeron una voz. Ran se giró y vio corriendo hacia ella a Shinichi, a Heiji y a Hakuba. "Yokata…que bien que hayáis venido… Aoko-san…Kuroba wa…(33)"
Todos ellos fijaban la mirada en la chica. Aoko miraba al suelo desconcentrada y unas pequeñas lágrimas se formaban en el rabillo de sus ojos. Su color de la cara se había tornado más blanco y temblaba exageradamente.
"¡AOKO-CHAN!" exclamó Kazuha al ver que su amiga se desplomaba al suelo ya que sus rodillas no pudieron soportar su peso entero. Kazuha la cogió de la cintura y hizo que su amiga la rodeara con el brazo. Entre todos, consiguieron que la chica se tranquilizase y que se quedara dormida gracias a unas pastillas que les había dado una enfermera.
Kaito empezó a abrir los ojos, pero de repente, a causa de la fuerte luz, los volvió a cerrar y continuó parpadeando hasta que sus ojos se acostumbraron a la luz. Estaba… no, no era necesario saber dónde estaba. Estaba en un hospital. Y no le gustaban los hospitales.
Pronto empezó a recordar todo lo que pasó, cómo esa figura alta y voluminosa le disparó en el pecho, esa figura detrás del otro que reía con una fea mueca en la cara… y al fondo, la figura de una mujer que no pudo ver bien a causa de las heridas que le provocó el más alto. Después, creyó haber soñado con la voz de ese Hattori… se puso una mano en la frente. ¿De Hattori?
Un momento… cuando le dispararon estaba disfrazado de KID y con la perla en manos… eso quería decir… ¡¿que cuando le recogieron estaba disfrazado?! Y cuando lo descubrieron… ¡¿descubrieron su identidad?! ¿Lo sabría Aoko? Ese pensamiento lo entristeció.
Recordaba que más de una vez Aoko lloró delante de él por la actitud frustrada de su padre… y él era siempre el culpable.
Notaba el cuerpo dolorido, y de repente la puerta se abrió.
"Kuroba…" dijo de repente una voz. Era la voz de Hattori. Junto con él, estaban Shinichi y Hakuba. "¿Daijioubu ka?"
Kuroba asintió. La verdad es que estaba bien… después de todo, cuando le dispararon llevaba una armilla anti-balas, pero como era vieja se supuso que no aguantaría mucho, aunque si no la hubiera llevado, ya estaría en la tumba.
Notas de Autora: Unión de la parte final del chapter 5 más el 6 y el 7. Cada vez eran más cortos, ¡no me lo puedo creer! Bueno, volvemos con lo mismo de la re-edición. Solamente ha cambiado un poco la ortografía y los signos de puntuación.
En el próximo capítulo: Le habrán contado los demás el secreto de Kaito? Les explicará él lo de los hombres de negro? Qué tienen que ver con él? También se descubrirá qué paso con Haibara y porqué apareció!
Traducciones del Japonés:
27-. Aa Souka: Equivaldría al Ah, en serio español para expresar algo de sorpresa ante una afirmación.
28-. Nani desu (Nani desu ka)?: ¿Qué ocurre?
29-. Moshi, Moshi? Ran Kudou desu: Usado para descolgar el teléfono. El nombre puede ser de la persona (si es un móvil) o de la familia (en un familiar).
30-. Ee : Forma de asentir que usan las mujeres comúnmente.
31-. Hai : Forma correcta de asentir. Sí.
32-. Ja ne: Despedida momentánea. Hasta luego
33-. Kuroba wa : Kuroba es/está. En este caso la forma sería "est".
