Hoola chicas acá les traigo el cap, gracias por su apoyo espero que les siga gustando el fic :)

Feliz cumpleaños a uno de los hombres mas perfectos del mundo: Ian Somerhalder!


Capitulo 3

Al día siguiente me despertaron los gritos y saltos de Margaret en mi cama.

-Lena, levántate, debes ir al colegio -me grito en mi oido con su voz de niña pequeña, me levante de golpe y le agarre los pies

-deja de hacer ruido -le dije seria, mirándola fijamente. Ella hizo un puchero y enseguida me arrepentí de mi acto- lo siento, ya voy -Margaret me miro y asintió pasiva, luego se bajo de la cama sin decir nada y salio de la habitación.

Me tire de vuelta sobre las sabanas suaves, no había podido pegar un ojo en toda la noche, mi mente se rehusaba a dejar de pensar en ojos celestes y sonrisas de lado. Pase una mano por mi cara y luego sonreí, cuando se te mete algo en la cabeza no puedes parar, no? me dijo esa vocesita dentro de mi, trate de dejar de pensar en eso y salte de mi cama para arreglarme.


Escuche las conversaciones y risas contagiosas aun antes de que llegasen a la puerta.

-Elena -grito mi madre al verme salir. Me gire a ella sin ganas

-¿si?

-ten cuidado -dijo en un tono de preocupación, la mire extrañada y salí


-entonces...-Caroline hablo mas tarde cuando estábamos en clase y rogué porque no me preguntara nada- ¿que paso anoche? -me miro y luego a Katherine

-por mi parte -dijo Kath divertida- debo decir que Stefan es todo un caballero -rió y arrugo la nariz picaramente

-son los más perfectos -mi voz salio de la nada, sorprendiéndome, todas me miraron incluso Bonnie, que se encontraba enfrascada en el libro de historia

-¿que paso con el hermano? -preguntó Katherine sin disimular su entusiasmo

-¿con sexo? -dije despreocupadamente, todas abrieron los ojos como platos y me di cuenta demasiado tarde que había usado mi apodo personal para llamarlo, con mis amigas- no se entusiasmen -hable rápidamente- solo es un apodo que utilizo en él, ya que no se su nombre

Caroline miro a Katherine y le hizo una sonrisa de complicidad

-¿y porque ese apodo? -sus cabellos rubios se movieron cuando hablo y trate de pensar en una respuesta, no quería decirles de su propuesta eso las escandalizaría

-tal vez -katherine me interrumpió cuando estaba a punto de hablar- es porque ese chico es hermoso, es el mas sexy que alguna vez haya visto y Elena seguramente querría tener sexo con el -trate de desmentir su frase pero ella continuo- tranquila, todas querríamos lo mismo -no habría caso decir algo en contra de ello, a parte se oía mejor que lo que él me había dicho

-por cierto -comente de golpe con voz baja. La profesora nos miro y tuve que callarme por unos segundos, luego continué- ¿sabes su nombre? -Katherine me miro y sonrió a Caroline, definitivamente estas dos tramaban algo

-no, creía que ayer te lo había dicho se mostró muy interesado por acompañarte -dijo ella con voz de suficiencia y puso esa mirada suya de rebeldía. Todas me miraron acusadoramente

-¿paso algo? -pregunto Caroline alzando las cejas, hubo una breve pausa cuando la profesora llamo nuestra atención aclarándose la garganta, luego, ellas volvieron a mirarme y suspire

-por supuesto que no -conteste instantáneamente

-entonces...¿no te molesta que yo vaya a por el? -dijo esta vez y un extraño sentimiento me recorrió, pero enseguida lo ignore

-claro que no, Caroline -mi voz salio enfadada y trate de calmarme- creo que es de tu tipo -le sonreí sin ganas, ella me miro con suficiencia y luego susurro un "genial"


-Elena -Matt me atrapo justo cuando salia de clase, hacia el recreo. Por unos momentos me había olvidado completamente de el. Se acerco a mi con una sonrisa en su cara y me beso con pasión- no viniste anoche -dijo haciendo un puchero, yo reí

-lo siento, salí con las chicas y llegue tarde a casa -no me pareció buena idea contarle sobre sexo, Matt no era una persona posesiva pero de todos modos no quería hacerlo sentir mal, ya que era bueno, extrañaba nuestras charlas de mejores amigos en este momento podría contarle acerca del misterioso chico y de su pregunta indecente. Deja de pensar en él Elena, me reprendí y me concentre totalmente en Matt.

-¿hoy me recompensaras? -pregunto agarrándome de la cintura, sonreí

-ya veremos -dije con tono sexy pasando mis manos por su torso- tal vez tengas suerte -el se acerco a mis labios, pero justo cuando estaba por besarme me aleje- o tal vez no -su cara se transformo en desilusión y reí- debo irme, luego hablamos -le di un fugaz beso en los labios y me fui.


El resto del día se me hizo eterno, con las clases aburridas y las constantes preguntas de Caroline acerca de como era sexo o como debía acercarse a él y yo tratando de no pensar demasiado en como me sentiría cuando lo haga, porque no debía de importarme, porque nosotros no eramos nada solo era un chico, un hombre, mejor dicho, era un desubicado, un idiota cualquiera, un indecente, un creído solo pensar en el me producía ganas de pegarle, era...seductor, maduro, sensual, y seguramente experimentado...Elena basta, me grité. Tenia que dejar de pensar en él, pero es que esto nunca me pasaba, siempre ellos eran los que pensaban en mi y no al revés, ni siquiera con Marco me había pasado esto, un chico que habia conocido hace un par de años, el era mayor que yo y me encantaba, me hacia pensar en tener sus manos sobre mi todo el tiempo pero no era tan sexy como sexo, ni se le acercaba. Marco era un niño al lado de él, sexo parecía un hombre de verdad, de esos que ves en los centros comerciales y fantaseas con tus amigas por poder conseguir algún día.

-¿elena, sigues ahí? -pregunto Bonnie. Moví mi cabeza un par de veces

-si

-ya ha terminado la clase y no saliste corriendo por la puerta, ¿estas bien? -mire el aula, estaba vacía. Ella me miraba confundida. Yo asentí y luego le sonreí

-todo esta bien -pero mi voz no salio con la convencividad que planee


Las calles de Mistyc Fall estaban vacías y solitarias. Decidí caminar de regreso a casa, ya que estaba sola, e hice una lista mentalmente de lo que debía hacer:

1-llamaría a Matt y le diría de vernos esta noche, necesitaba con urgencia de "eso".

2-prestaría mas atención en clase, el año pasaba volando y no quería reprobar.

3-hablaría con Caroline, le diría que no es buena idea...dejaría de pensar en él.

Un auto negro paso muy cerca mio, sobresaltándome. La ventanilla de este se bajo, dejándome ver a un chico con lentes oscuros que me miraba

-la chica que me rechazo -dijo alguien desde adentro, me detuve y no pude evitar sonreír

-me haces sentir importante -continué caminando y él me siguió con el auto

-déjame llevarte -el se bajo un poco las gafas negras y evite mirar a sus ojos hipnotizadores

-¿estas siguiéndome? -pregunte de golpe, sorprendiéndome

-tal vez

-puedo caminar -le dije respondiendo a su otra pregunta. Él detuvo el auto y se bajo, esparciendo su masculinidad por toda la calle. No lo mires, me susurre. Pero mis ojos no pudieron evitar girarse hacia su cuerpo- ¿que haces? -pregunte en cuanto se puso al lado mio y cerro el auto

-te acompañare caminando -alce una ceja y el me guiño un ojo por arriba de sus lentes, me quede estática y luego recordé que debía hablar

-¿y tu auto?

-luego pediré que lo pasen a buscar -rodé los ojos

-¿hay gente que hace eso por ti?

-tengo muchas personas bajo mi mandato -su frase sonó picara y me sonroje

-eres...increíble -le dije alzando una ceja

-me haces sentir importante -dijo él entonces, y reímos los dos.


Caminar con sexo no era tan malo, buscaba conversaciones sencillas e interesantes, y sonreía de vez en cuando lo cual hacia que me olvidara de respirar por momentos. Cuando llegamos a mi casa el se detuvo y me miro fijamente por unos segundos, me sentí incomoda y mareada

-no piensas decirme tu nombre? -dije rompiendo el silencio. El rió

-Elena -aun no me acostumbraba a escucharle llamarme, era subreal- eres inteligente al no involucrarte conmigo -¿de que me hablaba? ¿involucrarme sexualmente? el continuo como si yo no estuviera ahí- aunque no hacerlo es incorrecto -lo mire confundida

-no entiendo -dije débilmente y me sentí estúpida ante su risa

-siempre consigo lo que quiero -se acerco a mi y la respiración se me corto por un segundo. El olía a puro sexo, era como si emanara oleadas de deseo y lujuria hacia mi cuerpo- y cuando no lo hago puedo ser peligroso -sus ojos parecieron transformarse en color negro y tuve algo de temor al mirarlos

-no me das miedo -mentí. El rió

-debería -dijo con voz fría y distante, se acerco mas a mi, tanto que cualquier movimiento imperceptible podría unir nuestros labios- se que me deseas, Elena -me dije mentalmente que recordara respirar- desde el primer momento que te vi -sus manos se posaron en la parte inferior de mi cuello, erizándome la piel- lo supe, esa conexión entre nosotros -ahora bajo por mi espalda- me vuelves loco- susurro, aun bajando con manos seguras y firmes, recorriendo mi columna -y se que no te resistirás a mi -se acerco mas a mi, cerré mis ojos instintivamente pero en cuanto sentí sus manos demasiado abajo me detuve. Me aleje de él velozmente y sin siquiera pensarlo le di una cachetada que resonó en el impecable silencio de la calle.

-nunca vuelvas a tocarme -dije con voz firme, me miro con odio inyectado en sus ojos, y por un segundo sentí miedo de él como si pudiera llegar a matarme, si así lo quisiera. Pareció querer hablar pero no me atreví a quedarme frente a él por mas tiempo. Subí las escaleras que daban al porche de mi casa con rapidez, saque la llave con manos temblorosas, introduciendola en la cerradura hasta que abrió, entonces, cerré la puerta sin siquiera mirar hacia atrás.


Gracias por leer :)