Autor Original: Punk Rock Kitsune
ID: 2278978
Notas de la traductora:
¡Aloha~!
Me alegro que os esté gustando y me gusta ver tantas emociones referentes al fanfic reflejadas en vuestros comentarios~ ¡Me hace toda la ilusión del mundo! Todavía quedan unas cuantas cosas por pasar así que seguid leyendo y veréis~
Así que, sin más dilación, ¡que lo disfrutéis~!
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Traducciones del Cherokee
Hatlv noquus tesi – ¿Dónde vas?
Ganitli – Una cama Cherokee
Tsigotvdi, esti – Tengo que verle, Mamá
Gago – ¿Quién?
Kohi iyvi dvtsilutsi – Estaré de vuelta en un rato
Aya wili digosisodi kila – Te lo explicaré más tarde
Traducciones del francés
Attendez une minute, ma cherie – Espera un minuto, mi señorita
Mon ami – amigo mío
Messieurs – caballeros
Merde! - ¡Mierda!
Quoi? - ¿Qué?
Capitulo 4
"Hermano, ¿por qué tienes que ir a Inglaterra?" el hermano de Gilbert de doce años, Ludwig, preguntó, molesto "¡Prometiste quedarte aquí en Alemania conmigo para siempre!"
El Gilbert Beilschmidt de dieciséis años cerró los ojos y alejó la mirada "Necesitamos el dinero, West"
Ludwig había nacido en Alemania mientras que Gilbert había nacido en Prusia, de ahí el apodo de 'West' para su hermano pequeño.
"Después de que mamá y papá se mudasen y te tuviesen, nos dejaron después de que cumpliste los ocho, ¿recuerdas? Nos dejaron con casi nada. He sido capaz de conseguir trabajos, pero no hay nada más aquí" le explicó Gilbert a Ludwig "Inglaterra está llena de trabajos en este momento. Es un lugar con garantías"
"¡Déjame ir contigo! ¡Soy lo suficientemente mayor para trabajar! ¡Por favor!" rogó Ludwig.
"…Lo siento" Gilbert apretó los puños "Solo he conseguir suficiente dinero para subir yo al barco a Londres. El resto del dinero es para ti hasta que más llegue. Te prometo que volveré contigo. Entonces siempre viviremos juntos… como te prometí hace tiempo. No voy a dejarte solo como hicieron papá y mamá"
Ludwig asintió lentamente "Está bien, hermano"
Gilbert revolvió el pelo rubio de Ludwig "Eres un chico fuerte. Es el momento de ser un hombre. Cuídate mientras estoy fuera, ¿vale?"
Con eso, Gilbert cogió su mochila con el dinero del pasaje del barco y algo de comida y salió de la pequeña casa oxidada sin mirar atrás. No podía soportar la mirada de los ojos azules abatidos de Ludwig por más tiempo.
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Gilbert saltó como disparado de la cama improvisada, sudando profusamente. Suspiró con enfado, secándose la frente con la mano.
Maldita sea… no ese sueño de nuevo. Han sido siete años desde que dejó a Ludwig. Año tras año, he sido enviado a viajes a los nuevos mundos, sin tener nunca una oportunidad de volver a Alemania para ver a mi hermano. Todo de lo que soy capaz es de enviarle dinero. Debe sentirse traicionado. ¡¿Qué tipo de hermano soy?!
Gilbert cerró los ojos con fuerza, intentando contener las lágrimas.
West… Arthur Kirkland no es tan fuerte y frío como pensaba que era. Ahora veo que es el capitán más débil con el que jamás he navegado. Puedo tomar fácilmente su sitio como capitán. Espérame un poco más, West. Estarás aquí conmigo…siempre.
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A la mañana siguiente, Arthur se coló en la tienda de Francis.
"Francis, despierta" susurró, moviendo al francés.
"Attendez une minute, ma cherie" murmuró Francis adormilado en francés, una sonrisa lasciva en el rostro "Sé lo mucho que tu cuerpo anhela el mío, pero tienes que –"
"Por el amor de Dios, ¡despierta, estúpido!" siseó Arthur, golpeando a Francis en la cabeza.
"¿Eh? ¿Qué?" los ojos de Francis se abrieron de par en par, parpadeando varias veces "Oh, eres tú, Arthur. Si querías despertarme con tanta insistencia, deberías haberme tocado –"
"¡Cállate, cállate, cállate!" estalló Arthur "No vine aquí por nada de eso. Necesito que me hagas un favor"
"¿Qué tipo de favor, mm?" ronroneó Francis seductoramente.
"Necesito que lleves a nuestra tripulación a una zona libre de animales del bosque hoy" dijo.
"¿Qué? ¿Por qué narices querrías que hiciese eso?" preguntó Francis, confundido "Todo el asunto de navegar hasta aquí es conseguir pieles. ¿Qué estás pensando, mon ami?"
Arthur suspiró con frustración "Mira, no puedo explicarlo ahora. Pero solo hazlo, por favor. Te daré una explicación esta noche cuando nuestra tripulación esté preocupada"
Francis estrechó la mirada con ojos sospechosos "¿Juras que me contarás todo? ¿Cómo el dónde estuviste los últimos dos días? Es obvio que has escondido algo a nuestra tripulación"
"Si, lo juro. Solo, por favor, no dejes que ningún animal sea cazado hoy" le dijo Arthur "Considéralo una orden"
Con eso, Arthur salió de la tienda de Francis.
¿Qué pasa con el capitán cara de bollo? Se preguntó Francis. Se veía tan lamentable y desesperado justo ahora…
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"¡De acuerdo! ¡Despertad! ¡Todos!" gritó Arthur por todo el campamento.
"Geez, ¿qué diablos fue eso?" dijo Gilbert de mal humor, saliendo de la cama "Arthur, es mejor que tengas una buena razón para despertarnos de este modo"
Los cincuenta miembros de la tripulación se reunieron frente a Arthur, bostezando y estirándose.
"¿Qué estás haciendo, estúpidos, comportándoos tan decaídos y melancólicos?" espetó Arthur "Tenemos animales que cazar. Francis se ha recuperado y nos liderará en nuestra búsqueda hoy. Así que vestíos y vamos a movernos. Veinte de vosotros iréis a cazar conmigo y Francis. El resto se quedará aquí y cuidará el campamento"
"¿Y si algunos nativos aparecen? No te tendremos para darnos instrucciones" señaló Jonathon, un miembro de la tripulación.
Arthur miró a Gilbert, el cual estaba mirándole de cerca.
"Matadlos a la vista" ordenó Arthur.
"¡Si, señor!"
Wow, no sé si Arthur es bipolar o un gran actor. Pensó Francis. Se veía tan indefenso hace unos minutos.
"¿Qué pasó?" murmuró Gilbert para sí mismo mientras volvía a su tienda para prepararse "¿Por qué Arthur está de repente tan controlador de nuevo? Ahora tiene al resto de la tripulación temiéndole de nuevo. Maldición…"
Gilbert limpió su pistola y rifle y volvió a llenar su pequeña bolsa con más balas "Solo tendré que encontrar otra oportunidad. Si puedo encontrar porque ha estado escabulléndose furtivamente, eso puede darme ventaja… Kesesese!"
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"De acuerdo, caballeros" le dijo Francis a la tripulación de cazadores minutos más tarde "La mejor ruta que tiene la mayor cantidad de animales que necesitamos por pieles está al oeste"
Gilbert se estremeció ante la palabra 'oeste', pero nadie se dio cuenta.
"Viajaremos hacia el oeste hasta la tarde, entonces descansaremos, continuaremos hasta que el sol empieza a ponerse. ¿Está todo bien así, capitán?" preguntó Francis a Arthur.
Arthur asintió "Estoy de acuerdo. Vamos"
Gilbert apretó los dientes mientras los miembros de la tripulación empezaban a ir hacia el oeste. ¡Maldito seas, Kirkland!
Arthur se aseguró de que estaba de vuelta en caso de que necesitase escapar. Confiaba en Francis para esquivar los rastros que podrían conducir a algún animal.
Espero que Amelige preste atención a mi advertencia. Pensó Arthur para sí mismo. Ese maldito Gilbert seguramente se dará cuenta de que vamos por el camino equivocado antes de que los demás de la tripulación lo hagan. Esto significa que este es el único día que tendrá a Amelige para advertir a los animales con sus extraños poderes mágicos suyos.
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Esa mañana, Amelige despertó con el pensamiento de Arthur.
No puedo sacarlo de mi mente. Pensó para sí mismo. Sé que dijo que no debería verle mañana, pero tengo que hacerlo.
Amelige se levantó lentamente de su ganitli, intentando no despertar a su madre adoptiva, Ahyoka. De puntillas, fue de camino hacia la entrada de su tienda. Amelige pisó por accidente una ramita, el sonido despertó a Ahyoka.
"Amelige, hatlv noquus tesi?" preguntó Ahyoka en su lengua nativa, frotándose los ojos, adormilada.
Amelige se detuvo en seco "Tsigotvdi, etsi"
Ahyoka se sentó "Gago?"
"Arthur Kirkland" respondió Amelige "Kohi iyvi dvtsilutsi. Aya wili digosisodi kila"
Ameliga dejó su tienda y salió del poblado.
"Déjame ver…" murmuró Amelige "Arthur Kirkland debe de estar por aquí, por alguna parte…"
Para su decepción, no había señales de Arthur o sus huellas por cualquier lugar cercano.
"¡Oh! ¡Quizás esté en el lago donde le encontré por primera vez!"
Amelige empezó a correr hacia el sur, su excitación aumentando. Arthur… tengo que verte de nuevo.
Después de llegar al lago, Amelige estaba un poco falto de aliento "¿Arthur?" llamó, mirando alrededor de la gran masa de agua. No hubo respuesta, y ni vista del inglés.
"¿Dónde podría estar…?" continuó Amelige caminando hacia adelante "¿De verdad no quiere verme en absoluto?"
Amelige se tropezó con el campamento de Arthur unos minutos después.
"¿Qué es este lugar?" se preguntó Amelige.
Había treinta hombres en la parte frontal cocinando pescado. Todos se estaban riendo; unos pocos estaban borrachos por beber vino.
"Estos son los hombres pálidos… Nunca he visto tantos en un mismo sitio antes. Aun así, no veo a Arthur" murmuró Amelige.
Amelige no tuvo problema para escabullirse por entre los treinte miembros de la tripulación. Se metió dentro de una de las tiendas de campaña, la cual resultó ser la tienda de Arthur. No podía identificar nada de la tecnología de dentro. Miró los mapas, sin tener ni idea de que lo que significaban. Entonces cogió una brújula, asombrado por la flecha girando en diferentes direcciones. Amelige vio algo envuelto al lado de la cama de Arthur.
"¿Mmmm? ¿Qué es esto?" Amelige desenvolvió la manta.
Después de ver el contenido, jadeó con sorpresa y lo dejó caer. Dentro estaban las pieles de la madre y los tres cachorros oso
"No… ¡No!" gritó Amelige.
Inmediatamente supo que esos hombres que esquivó eran parte de la tripulación de Arthur.
"Cómo se atreven… ¡Cómo te atreviste, Arthur!" Amelige apretó los puños con rabia "¡¿No entendió nada de lo que le dije o le mostré?! ¡Me apuesto que no están porque se han ido a cazar…!" entonces Amelige recordó las palabras de Arthur ayer.
"Necesitas sacar a los animales que viven aquí fuera del bosque. Si no quieres que sean cazados y despellejados, entonces sácalos de aquí y del bosque en el que estamos. Entonces no tendremos más opción que irnos a otro lado. Tienes poderes especiales. Estoy seguro que podrás"
"Arthur…no lo entiende" Amelige salió de la tienda "Simplemente no puedo mover a la naturaleza. El bosque es su casa. ¡No deberían ser restringidos!"
Amelige se dio cuenta de una ardilla husmeando en otra tienda. Se agachó a su lado y empezó a hacer ruiditos, intentando comunicarse. La ardilla le respondió.
"De acuerdo, gracias. Esta tripulación fue al oeste, ¿mmm?" Amelige se alzó "Eso es bastante extraño. No hay ningún animal que pueda ser cazado por piel debido al terreno… a menos…" los ojos de Amelige se ampliaron "¿Están yendo hacia las montañas de esa área?"
Amelige se escabulló entre los hombres de nuevo y fue hacia el oeste, esperando cogerles a tiempo antes de que las vidas de los lobos estuviesen en riesgo.
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"¿Qué diablos es esta cacería?" gruñó Gilbert horas más tarde "Hemos estado siguiendo este camino durante mucho tiempo, ¡y no hay ni un solo oso, ciervo o cualquier animal de nuestra lista para cazar!"
Arthur estaba tentado a regodearse en la frustración de Gilbert, pero estaba preocupado de que decidiese desertar e ir por su cuenta. Y no tendría una razón plausible para detenerle.
"Gil tiene razón" otro miembro de la tripulación, Thomas, intervino "El sendero está empezando a volverse rocoso, también. Antes de que lo sepamos, estaremos en las montañas o algo"
"Esta es la última vez que dejo que la rana nos guíe" murmuró otro miembro de la tripulación, Daniel.
"¡Hey! ¡Cerrad la boca!" gritó Francis "¡Si no hubiese sido por mí, todos ustedes estarías deambulando por Jamestown como perros perdidos!"
"¡Suficiente!" ordenó Arthur "Vamos a seguir adelante"
Gilbert gruñó a Arthur antes de hacer como le habían dicho.
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"¡Casi…les he…alcanzado…!" resopló Amelige, corriendo más rápido.
Había estado siguiendo el rastro de la tripulación de Arthur durante una hora seguida. Tenía que alcanzar a Arthur antes de que matasen avariciosamente a más animales.
Cuando pudo ver a un grupo de hombres a lo lejos, Amelige fue más lento y se escondió tras unos árboles, acercándose sigilosamente a ellos.
Arthur de repente se detuvo y miró alrededor con sospecha. Gilbert se dio cuenta de su parada.
"¿Qué es lo que sucede, capitán?" preguntó con malicia "¿Pensando en huir de nuevo?"
"No…" Arthur frunció el ceño mientras miraba alrededor "Id por delante. Creo que quizás haya algo o alguien siguiéndonos"
Sacó su pistola y se preparó.
"Lo que tú digas, oh gran capitán" Gilbert rodó los ojos y siguió adelante con la caza.
Esta es una magnífica oportunidad. Reflexionó Gilbert. Mientras no está, puedo influenciar a nuestra tripulación poco a poco. ¡Kesesesesese!
Arthur continuó analizando sus alrededores, jurando que podía escuchar pasos. De repente, sintió una mano cubrir su boca y agarrar su muñeca derecha, haciéndole tirar la pistola.
"¡Mmmmmmphhh…!" jadeó Arthur.
"Soy yo, Amelige" susurró el nativo americano.
Arthur suspiró con alivio mientras este le soltaba. Pero su liberación se volvió en ira.
"¡Qué estás haciendo aquí, idiota! Te dije que no vinie–" Arthur se cortó a la mitad después de girarse y ver la expresión Amelige. Había dolor e ira en sus ojos.
"¿Por qué… por qué les dejaste matar a la osa y sus cachorros?" preguntó Amelige con severidad "Vi las pieles…"
Arthur sintió su corazón subir hasta su garganta por la culpa "Lo…Lo siento. Gilbert Beilschmidt fue a buscarme ese día y pensó que la osa me atacó"
"¡Pero los cachorros! ¡Mató a los cachorros también!" gritó Amelige.
Arthur empezó a temblar "Lo siento… no hubo nada que pudiese hacer"
Amelige exhaló pesadamente por la nariz "Pero ahora has ordenado a tus hombres ir a las montañas para matar lobos"
"¿Qué? ¿De qué estás hablando?" preguntó Arthur "Le pedí a mi amigo Francis que les llevase al oeste donde no hay animales"
"Las montañas están por aquí, ¡y están habitadas por lobos!" Amelige miró con dureza a Arthur "¡Diles que paren y dad la vuelta! ¡Entonces haz que se vayan de América de una vez! ¡No puedo forzar a la naturaleza a moverse a sí misma a otro sitio mientras vosotros los hombres pálidos saquean todo!"
"No…No es tan simple" Arthur alejó la mirada "El Rey de Inglaterra me ha ordenado reclutar una tripulación y navegar al Nuevo Mundo y cazar por pieles. Aquí hay animales para cazar, así que no puedo decirle a mi tripulación que no somos capaces de conseguirlas. Si le digo a mi tripulación de recoger e irnos porque un nativo americano me lo dijo… Definitivamente perdería mi rango como capitán… y conociendo a Gilbert, quizás quiera que me juzguen por traición porque me asocié contigo contra los deseos del Rey"
Los ojos de Amelige se entristecieron "¿De verdad no hay manera…?"
Arthur lentamente negó con la cabeza "No a menos que quieras que sufra o sea asesinado"
"¡No!" Amelige agarró a Arthur por los hombros "¡Eso es lo último que quiero!"
Arthur pudo sentir su corazón latir más rápido "Amelige…"
Amelige bajó la mirada, su pelo dorado tapando sus ojos.
"…bien. Vosotros los hombres pálidos ganáis" dijo.
"¿Qué?" preguntó Arthur.
"Ganáis" repitió Amelige "Cazad aquí hasta saciar vuestros deseos. Debería haber sabido que sería cuestión de tiempo hasta que no fuese capaz de proteger mi hogar… todo porque mi corazón se rindió ante ti"
Con eso, Amelige corrió en la dirección opuesta, lágrimas rodando por su rostro.
"¡Amelige!" gritó Arthur "¡Amelige, vuelve!"
Amelige le ignoró y siguió corriendo.
Arthur se giró sobre sus talones y corrió de vuelta para alcanzar a su tripulación.
¿Qué es este sentimiento en mi corazón? Se preguntó Arthur a sí mismo mientras se apresuraba a detener a su tripulación de entrar a las montañas. ¿Por qué estoy haciendo esto? ¿Por qué quiero borrar la tristeza del rostro de Amelige? ¿Qué es esto…?
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Gilbert se adelantó hacia el frente del grupo unos pocos minutos más tarde.
"¿Sabéis? El capitán ha estado fuera durante mucho tiempo" dijo casualmente.
"¿Qué? ¿Kirkland se ha ido? ¿Dónde está?" preguntó Edward, sorprendido.
"Dijo que pensaba que algo o alguien estaba siguiéndonos" respondió Gilbert.
"Pero… no hay ningún animal aquí. ¿Podría haber sido un nativo?" preguntó Jonathon.
"Si lo fuese, habríamos escuchado disparos ya. ¿No fue orden suya el disparar a cualquier nativo americano que viésemos?" preguntó Gilbert.
"Si, ¡es cierto! Entonces, ¿qué está pasando aquí? ¿Por qué nuestro capitán está escabulléndose tanto?" preguntó Thomas, estrechando la mirada.
"No tengo ni idea. De todos modos, no le veo apto para ser el capitán si continua desertando" respondió Gilbert.
"Bueno, entonces, ¿qué tal si vamos a ver qué pasa con él, Gilbert?" sugirió Andrew "Si está traicionándonos, ¡entonces deberíamos reemplazarle con alguien más!"
"Si, alguien tan fuerte y leal como Gilbert" proclamó Patrick.
Los ojos de Francis siguieron a la tripulación tras él.
¡Merde! ¡Arthur, mejor dime lo que está pasando esta noche! ¡Entonces al menos podré intentar y ayudarte a detener esta locura!
"¡Oi!" llamó la voz de Arthur.
La tripulación se giró para ver a Arthur alcanzarles, jadeando.
"¿Y dónde has estado?" preguntó Edward, mirándole con sospecha.
"Resulta que Francis es un idiota. Hay montañas al oeste y por eso es que no hay animales aquí" dijo Arthur rápidamente.
"Quoi?!" gritó Francis "¡Arthur, traidor!"
Todos centraron su atención en Francis.
"¿Ves? Sabía que ese imbécil no podía ayudarnos" gruñó Andrew.
"Las ranas pertenecen a los platos franceses, no a una partida de caza inglesa" añadió Jonathon.
"¡Volvamos, gente!" les dijo Arthur "Para el momento en que lleguemos, será demasiado tarde para ir a cazar"
Todos murmuraron entre dientes mientras daban media vuelta. Gilbert miró a la espalda de Arthur.
Quizás haya salvado su pellejo esta vez, pero al menos la tripulación está sospechando de él. Solo necesito descubrir donde ha estado…y, si es posible, a quién ha estado viendo.
