Bueno, qué decir... Tenía pensado actualizar hoy que es 1 desde hace unos días, no sé por qué xD Creo que unas dos semanas (aproximadamente) es un buen período para actualizar así que creo que lo haré así a partir de ahora. Además, no quiero hacer esperar demasiado a la gente que lee la historia, vamos, creo que alguien la lee, o eso es lo que dicen las estadísticas xDD

Y tengo que añadir un par de cosas... La primera es que aunque la chica parezca que tiene un poder impresionante, más adelante se verá que no todo es tan bonito como lo pintan, o más bien como lo pinto yo xDD Y también tengo que mencionar (o más bien repetir) que tengo poca imaginación jajaja ^^'' Hay veces que tengo una idea buena que me hace BOOM en la cara xD Pero suelo tener problemas a la hora de completar el resto... En fin, ya lo veréis xD

Me olvidé en el anterior capi de poner el título jaja Y también en las N/A finales se me pasó y puse "capítulo 3" cuando era el 2. Errores de principiante xD

Os dejo sin más rollos míos con el capi 3 (ahora sí) que va a ser un poco más largo de lo habitual.

DISCLAIMER: One Piece no me pertenece a mí, si no a Eiichiro Oda. Pero sí me pertenecen la idea y mi Oc.


Take me away from here

- Ya he desperdiciado mi habilidad una vez, no voy a volver a hacerlo.

La cara de Kid se empezó a poner roja, no sabía si por el picante o por el enfado que tenía.

- Tienes ganas de que te tire por la borda – no era una pregunta.

Ella frunció el ceño, seguía sin querer morir todavía.

- ¿Tan difícil es para ti darme otro trabajo? – inquirió enfadada.

Estaban uno frente al otro. Killer la había agarrado del brazo con fuerza desde que la encontró y todavía no la soltaba, por si acaso.

- Harás lo que yo te diga si no quieres morir. - Tessa apretó lo puños a la vez que él sonreía siniestramente - Está bien, si no aceptas, al agua vas.

Hizo ademán de agarrarla pero ella enseguida reaccionó y se apartó.

- ¡NO! – gritó – Aún tengo cosas pendientes.

Y dicho eso se largó de allí corriendo dando un tirón de su brazo para soltarse de Killer. Menos mal que esa vez no era el brazo herido.

No quería irse así y dejarle ganar aquella vez pero estaba demasiado cansada para discutir y la idea de enfrentarse al mar no le hacía ninguna gracia.

- ¡Oe, no he terminado contigo! – le gritó furioso, pero ella ya se había ido corriendo.

Su Capitán fue a seguirla pero Killer lo paró.

- Espera, Kid…

- Joder, ¿qué quieres ahora, Killer? – dijo él de mala gana girándose hacia el rubio.

- Creo que se refiere a que quiere matarte.

- ¿De qué coño me estás hablando? – la paciencia del Capitán no duraría mucho.

- De que eso que tiene pendiente… Es tu muerte, Kid.

El Capitán soltó una carcajada, igual que cuando ella le retó a luchar.

- Es temeraria, le gusta el riesgo. Creo que por eso aún no la he tirado por la borda. Killer, al final tuviste una buena idea.

Kid sonreía con malicia mientras miraba por dónde se había ido la chica.

- Kid, por favor… no te dejes llevar por tus instintos básicos…

El aludido le lanzó una mirada asesina.

- No me jodas, Killer.

Pero para el Capitán no sería tan fácil.

Ya sospechaba que seguía queriendo matarlo, pero no se lo tomó en serio hasta entonces. De todas formas, si quería matarlo no le sería nada fácil y el resultado sería el mismo que la vez anterior o incluso peor para ella.


Al día siguiente no se presentó en la cocina, por lo que la comida tuvo que hacerse a toda prisa por el que antes era el cocinero y algunos ayudantes al ver que no había nada preparado ya que no querían que su querido capitán se quedara sin comida, maldiciendo a su vez a la muchacha. Por supuesto, esto fue comunicado a Kid, quien no tardó en mandar a Killer a buscarla, para disgusto del rubio.

- No estabas en la bodega – le dijo Killer con tono extrañado cuando la encontró en cubierta.

Al parecer estaba entrenando ya que se sentaba con las piernas cruzadas y ambas manos apoyadas en ellas, con los ojos cerrados y una expresión serena y calmada… Hasta que él la interrumpió.

- Déjame tranquila – dijo simplemente, intentando no alterarse.

No le gustaba que la interrumpieran cuando entrenaba. La concentración era muy importante.

- Tienes que volver a la cocina, órdenes del Capitán – siguió el rubio.

- ¿Te digo por dónde me paso las órdenes del Capitán? – le soltó con tono despectivo.

Se le estaba empezando a agotar la paciencia, pero a Killer también.


Se encontraba bocabajo, mirando hacia el mar y el corazón a punto de salírsele del pecho. Podía ver parte de su pelo castaño claro suelto que caía hacia abajo debido a la gravedad. Si no hubiera sido por culpa de Killer jamás la hubiera atrapado, pero claro a él no podía desmayarlo y la acorraló pillándola por sorpresa en el momento exacto para que el Capitán la agarrara bruscamente. Dos contra uno, qué injusto. Si no había podido contra un Supernova, ¿cómo iba a poder contra dos? Los pocos hombres que había en cubierta observaban la escena curiosos y divertidos.

- Oye niñata, sé que te gustaría limpiar antes que cocinar para mí… - le dijo Kid, quien la tenía agarrada del tobillo – por eso mismo o vas a la cocina o te suelto ahora mismo.

Pánico, eso era lo que sentía al ver el mar y su muerte tan de cerca. Ya casi se ahoga una vez entrenando y fue demasiado traumatizante como para volver a repetirlo.

Al ver que no respondía, el agarre alrededor de su tobillo se acentuó, retorciéndole el pie y haciendo que la chica gritara de dolor. Genial, ahora estaría cojeando unos días. Kid no dejaría que se saliera con la suya después de haber intentado matarlo y ella no podía defenderse en aquella posición, estar todo al revés entorpecía el uso de sus poderes.

Suspiró notando el insistente dolor. Iba a seguir replicando pero comenzó a notar cómo la sangre se le subía a la cabeza, la cual comenzó a dolerle y, a su vez, Tess se mareó.

- Está bien, Eustass… - bufó, no tuvo más remedio que resignarse si quería vivir.

El dolor del tobillo era insoportable y tuvo que reprimir las lágrimas que amenazaban por salir en cualquier momento. Pero no pudo evitar mostrar una expresión de dolor.

El pelirrojo sonrió triunfante, por supuesto, y la lanzó hacia el otro lado de la cubierta dejando que se pegara de bruces contra la baranda.

- Y no te preocupes que si tienes tiempo también limpiarás – se fue de allí con una carcajada que sus hombres continuaron.

- Me las pagaras… - susurró ella sin que nadie pudiera oírla.

Intentó ponerse en pie pero la primera vez fue fallida debido al dolor en el pie izquierdo. Al final lo consiguió tras intentarlo un par de veces más y agarrarse a la baranda contra la que acababa de chocar. Pero apenas podía apoyarlo, el dolor aún era intenso pero se fue pasando conforme avanzaba hacia la enfermería.

Cuando llegó no había nadie. Mejor, así se podría curar ella sola. Cogió unas vendas que encontró por allí y comenzó a enrollarlas alrededor del tobillo y el pie para inmovilizarlo. Al principio el vendaje estaba demasiado flojo, luego tan fuerte que le cortaba la circulación, pero después de un par de veces más consiguió inmovilizarlo sin que le hiciera daño.

Ya que estaba se examinó las otras heridas. Se quitó la camiseta y los pantalones horteras y se fue fijando en todas las heridas. Ya tenían mejor aspecto, incluso la del hombro, pero todavía le hacía daño.


No puso mucho empeño. Cocinó algo que para ella hubiera estado bastante mal cocinado y que no debería saber demasiado bien… Pero parece que a los piratas les encantó, limpiaron los platos a una velocidad considerable excepto Kid pero ninguno le iba a dar las gracias o a felicitarla, claro. "¿Tan mal cocinaba el anterior cocinero?" pensó con expresión de burla viendo cómo se comían su plato. Había tenido un ayudante todo el tiempo, pero en cuanto Kid lo vio ordenó que la dejara sola, ya que con su poder podría hacerlo todo por sí misma.

- Mi poder me cansa bastante y no es para tonterías como ésta, ¿sabes? – le dijo fulminándole con la mirada.

- Mejor – respondió simplemente sonriendo – y sé que puedes cocinar mejor, no me retes, niñata – le dedicó justo antes de darse la vuelta y marcharse.

Es que la sacaba de quicio, tenía ganas de estrangularlo. Pero aún no podía, todavía no si no quería que definitivamente la matara.

"Papá, no puedo creer que esté malgastando así tus enseñanzas, con unos asquerosos piratas…" Y es que la vida da muchas vueltas, tantas que incluso marean. Miró la bandana blanca atada al brazo.

:Flashback:

- Papá, papá – una niña pequeña, de unos 10 años se acercaba corriendo al que decía ser su padre - ¡Mira, prueba este!

Le tendió un plato con una presentación mejorable, pero sorprendente para una niña de su edad. Su padre, de ojos y pelo oscuros y con expresión amable, hizo lo que su hija le pidió.

- Mmmmh, esto está bastante bien, Tessa – le dijo su padre sonriendo – Bueno, creo que tu mejorarás bastante, pero de momento te has ganado esto.

Le puso la bandana que él siempre llevaba en cabeza cuando trabajaba y se la puso a ella en la cabeza, atándola por detrás.

- Wow… - ella no se lo podía creer, no sabía cómo expresar la emoción que sentía - ¡Muchísimás gracias, papá!

Y lo abrazó con todas sus fuerzas

:Fin del flashback:

No pudo evitar dejar escapar algunas lágrimas al recordar aquello – por suerte, estaba en la bodega -. Los momentos vividos con él en la cocina, todo lo que le enseñó… Habían sido momentos muy buenos y felices.

Decidió ponerse en pie e ir a buscar a Killer. No quería seguir durmiendo en aquel lugar.

- Quiero un camarote – le exigió cuando se cruzó con él en uno de los pasillos.

- ¿Y a mí que me cuentas?

Ella no sabía muy bien que hacer, pero entonces se le ocurrió algo.

- Vale… Si encuentro uno que esté libre me lo quedo.

El rubio se encogió de hombros y siguió su camino. Le daba igual.

La chica odiaba que pasaran de ella así, pero no se quedaría sin su camarote.

Optó por ir al pasillo de la bodega y se concentró frente a cada una de las puertas para ver si había alguien. En algunas sintió a alguien dentro y en las que no, optó por entrar, pero algunas estaban cerradas con llave y otras estaban hechas una pocilga, por lo que supuso que debían estar ocupados por alguien.

"Quizá en el pasillo del camarote de Kid…" pensó. No conocía mucho más del barco y se dirigió hasta allí. Repitió el proceso sin molestarse en analizar el camarote de Kid. Había dos libres, uno más alejado del otro del camarote del Capitán, pero ella decidió instalarse en el que estaba más cerca por si surgía la oportunidad de fastidiarlo. De todas formas, él no se enteraría de que estaba allí si la chica tenía un poco de cuidado y no armaba jaleo.

Llevó sus cosas allí y decidió cambiarse de ropa para ponerse algo de más abrigo, ya que comenzaba a hacer frío, seguramente estarían cerca de alguna isla de invierno.

La habitación era acogedora, tenía un poco de polvo acumulado, pero por lo demás estaba bastante limpia, seguramente porque no había sido ocupada por nadie en algún tiempo. Había una cama, un escritorio y varias estanterías encima, pero no tenía baño. "Mierda" pensó disgustada "Como echo de menos una buena ducha…"

Un ruido estruendoso, junto con el balanceo brusco del barco hicieron que callera de culo al suelo. Enseguida se levantó y fue corriendo a cubierta, desesperada porque fueran marines, y así fue. Era su día de suerte, podrían llevársela de allí, podría separarse de aquellos infernales piratas. No le hacía demasiada ilusión volverse a unir a la Marina, pero era mejor que su situación actual.

Kid miró a los marines con gesto divertido, tan idiotas eran para, con un solo buque de guerra, enfrentarse al Gran Eustass Kid… Vaya decepción, solo un barco, no tendría ni para empezar, aunque tampoco se podía decir que fuera pequeño. ¿Es que no sabían que su cabeza valía 315 millones?

En cuanto la chica apareció en cubierta, saltó hacia el barco de la marina para sorpresa de los Piratas de Kid y corrió como pudo, ya que el pie le dolía, hacia el Capitán del navío esquivando espadas que se cernían sobre ella a su paso.

Tessa también pensó que eran idiotas al enfrentarse a él así, pero sabía cómo eran los marines y si se encontraban cualquier barco pirata debían abordarlo aunque la victoria no estuviera ni mucho menos asegurada. Si huían serían el hazmerreír por mucho tiempo. Además, era normal que hubiera algún buque por aquella zona ya que se acercaban a una isla.

Pero enfrentarse a Kid era distinto, él no solía dejar ningún rastro de vida cuando se trataba de pelear. Tessa pensó que no debían estar muy informados de quién era aquel pirata ya que no se veían ni mucho menos asustados.

Les gritaba que pararan de atacarla, que ella era una marine también, pero el Capitán marine seguía dando órdenes de atacar desde un sitio alejado, rodeado de soldados. No tenía tiempo de pararlos con su poder, tenía que hablar con el Capitán.

- ¡ESPERA! ¡Para! Soy una marine. ¡Ellos me capturaron! – gritaba desesperada acercándose al Capitán mientras seguían atacándola.

A la chica no le dio lástima cuando tuvo que malherir a alguno. Los marines elegían eso al fin y al cabo. Ella misma tuvo que comprometerse a luchar hasta el final para la Marina, pero no contaba con que un pirata la secuestrara. Y su vida era más importante que unos simples votos así que decidió traicionarlos y aceptar subirse a ese barco.

Kid no se molestó en regañarla ni se molestaría, pensó que la decepción que se llevaría sería suficiente para herir profundamente su orgullo. Los marines podían ser tan malos a veces como algunos piratas.

- ¡No le hagáis caso, es una estratagema! – empezaron a seguirla y a atacarla con más intensidad, hasta que tuvo que enfrentarlos uno a uno.

Sus ojos brillaron y fijó su mirada concentrándose en los soldados más cercanos, haciendo que cayeran redondos al suelo al instante. Bien, eso le daría más tiempo.

- ¡JODER! ¡Te estoy diciendo la puta verdad!

- ¡Y una mierda niñata! Eres una pirata. ¡Hasta vistes como ellos! – Le gritaba señalándola - Seguid atacando.

Eso fue la gota que colmó el vaso. ¿La propia Marina de la que había formado parte no iba a rescatarla de allí? Vale que los había traicionado y ahora parecía pirata muy a su pesar aunque no se considerara una de ellos, pero aquello la enfadó demasiado. ¿Y se hacían llamar los buenos?

Sus ojos volvieron a brillar irradiando odio y la mano del Capitán se retorció, provocándole un dolor intenso que hizo que gritara.

- ¡ARGH, PARA! – le gritaba, pero ella no se detenía.

Más hombres venían para defender al Capitán, entonces decidió usar las armas de los propios marines. Las elevó al cielo e hizo que cayeran en picado hacia ellos, algunos las esquivaron, por lo que decidió usar los barriles que tenía a su alrededor para atacarles, tirando a algunos soldados incluso por la borda. Su odio hizo que los barriles también se estrellaran contra el propio barco, destrozándolo y usando los propios escombros para volverlos a lanzar. Pesaban bastante y tenía que mirar todo lo que movía, por lo que tuvo que lanzarlos poco a poco. Se le escapó algún soldado que fue a luchar contra ella cuerpo a cuerpo, pero lo dejó en el suelo rápidamente, aunque quizá con un poco de dificultad debido a sus heridas.

Muchos soldados huyeron al ver el poder de Tessa y el de algunos de los demás tripulantes que se habían unido a la batalla después de haberse quedado boquiabiertos un rato al verla luchar así, excepto Kid que seguía mirando divertido cómo luchaba la furiosa chica, quien decidió darle el golpe de gracia al Capitán de la marina, el cual aún seguía retorciéndose de dolor debido al brazo y ahora estaba desprotegido. Miró hacia un lado, atrajo hacia ella una espada y se acercó a él medio cojeando. Levantó la espada en el aire y la bajó con toda la fuerza que encontró en ese momento, cortándole el brazo que tanto le dolía y cayó de rodillas al suelo gritando.

- Ya no te dolerá más – le dijo siniestramente.

Kid observaba la escena más divertido todavía que antes. Vaya… le había cortado un brazo, no muy limpiamente, pero bueno. Se estaba cargando un barco de la Marina ella sola cuando hacía unos días era parte de los mismos. Aun así no dejó que ella se quedara con toda la diversión y dio la orden de que los pocos hombres que también estaban atacando dejaran de hacerlo. Más para él.

Fue hacia el barco marine cargándose con sus propias espadas - como hizo ella, pero con más armas, por supuesto - a los pocos marines a los que les había dado tiempo a saltar hacia el suyo. Cuando saltó al otro barco pudo ver cómo ella estaba a punto de darle el golpe de gracia definitivo al Capitán pero aún no podía debido a que más marines la atacaban y tuvo que usar su poder de nuevo para quitárselos de encima.

Se fijó en cómo luchaba y en sus ojos cuando estuvo lo suficientemente cerca. Cuando luchó contra él no estaba tan enfadada. Simplemente tenía una gran determinación a acabar con él, aunque no fuera suficiente. Nada más. Pero aquel día su mirada era fría y calculadora. Se había cabreado porque no la habían rescatado. ¿Qué se esperaba? Idiota.

- Oe, oe – llamó su atención – no te cargues esas provisiones, y déjame algo a mí que he estado muy aburrido.

Ella giró su cabeza y él pudo ver mucho mejor su expresión de odio y enfado.

La chica salió de su ensimismamiento. ¡Mierda! Tenía que controlarse o acabaría siendo igual de rastrera que aquellos piratas. Pero la armada la había jodido bien y eso no le había gustado nada. Dirigió su mirada hacia el Capitán de aquel barco, quien los miraba horrorizado. Sus ojos brillaron una vez más y lo desmayó decidiendo que no lo mataría.

Tessa se miró la chaqueta teñida de la sangre del Capitán de aquel navío y salió corriendo de allí sin dirigirle una mirada a Kid. Estaba enfadada por lo que le habían hecho, pero aún más consigo misma por no saber controlarse, ella no era como el pelirrojo.

Eustass la miró extrañado mientras se marchaba de allí. ¿Pero qué coño le pasaba? Antes casi se carga a todo el barco ella sola, incluidas los víveres, ¿y ahora se iba corriendo? Nunca entendería a las mujeres.

Al final, Kid remató la faena pero dejó al Capitán tal y como estaba, para que contara que los Piratas de Kid habían acabado con su buque de guerra, y mandó cargar las provisiones que quedaban de los marines a su barco. Pero nadie encontró a la chica ni en el puesto de vigía, ni en la bodega, ni en la cocina… Parece que había sido una buena idea que decidiera cambiarse a un camarote.

Killer calló en la cuenta de que no la encontrarían porque no sabía a qué habitación había ido, y comunicó a los hombres que por esta vez lo hicieran ellos. Ya la encontrarían más tarde.


Ale, se acabó lo que se daba muajaja xDD Como ya he dicho, volveré a actualizar en unas dos semanas. Ya sabéis que podéis dejarme un review con cualquier cosa que queráis decirme (críticas constructivas, dudas, ánimos...)

Gracias y nos leemos!

Ja ne!