¡He vuelto!. Se que tardo mas con este fic pero es que mi concentración esta mas en EDLyE, que es el que ya va mas avanzado y de salida hehe, pero don´t worry que aquí seguiré con este fic hasta el final. Sobre este capitulo se revelara algo que ya suponían pero dejara una que otra duda, o eso espero hahaha, además de que ya entraremos en la acción, creo que Takeru ya tuvo mucho tiempo de tranquilidad así que prepárense¡. Pero bueno mejor les dejo leer.
Takari121: Veamos si tus sospechas son acertada n.n, yo creo que si, pero bueno hoy tendrás mas pistas. Sobre Sora si ya apareció haha aunque sea solo nombrada. Y hoy comienza la conquista espero te guste haha. Y recuerda "¿Estas poniendo atención?" haha.
IVYMON: Ese Takeru es hábil haha, pero como dices no le será tan fácil como parecerá n.n, y veremos que ocurre.
NagatoYuki-chan: Hola compi haha, me da gusto que te gustara el capitulo?.
anaiza18: Ese Takeru es un pillin (pícaro) haha cuando se fija en alguien va por ella. Y es un gusto que te encantara el capitulo, espero este supere al anterior haha.
isabel-takari: Si que consigue lo que quiere, y sobre su trabajo hoy habrá mas pistas. Pero ya lo iremos conociendo mejor en el futuro¡.
RitsuFujioka: ¡Claro que lo continuare!, don´t worry haha.
Sin más por decir.
Bonne lecture.
Capitulo 4: Coqueteo
Una larga y ardua semana de trabajo termino. Takeru nunca en su vida había tenido que trabajar tanto. Menos con papeles, que se acomodaban en pilares sobre su escritorio. Si no fuera porque aquella semana, en la que todas las noches pasaba un par de horas charlando con la castaña, no hubiera aguantado estar en aquel trabajo.
Era sábado por la tarde, el reloj marcaba las tres y era la hora de salida. El rubio tomo su abrigo, pues el clima había refrescado en aquellos días. Se mencionaba que ese invierno habría nevadas. Takeru salio de su oficina y se dirigió al elevador, pasaría primero por cafetería para ver si se encontraba a Kari. Pues ir a su piso, donde ella estaba en redacción, se vería muy obvio. Llego al piso y observo que estaba llena la cafetería, paso su mirada por el lugar y no la encontró. Decidió que lo mejor era ir a descansar, luego le llamaría, gracias a que la noche anterior le pidió su número de celular. Se dirigió al elevador, pico el botón con flecha hacia abajo y espero. Al abrirse las puertas del ascensor, varios compañeros de trabajo salieron de el. Todos menos una hermosa castaña, quien estaba perdida en su música, recargada en la pared al fondo, y con los ojos cerrador. El rubio la miro tan linda en esa posición que no pudo evitar sonreír. "¿Qué demonios me pasa?" se recrimino el rubio.
Ciao Bella – Takeru hablo en italiano, su acento y dominio del idioma era correcto. Aunque la castaña revelo que sabia algo de francés y dominaba el ingles, el idioma en que se comunicaban era el natal de la joven. Kari al llevar su música en volumen bajo, pudo escuchar y reconocer la voz del rubio. Abrió sus ojos y sonrío.
Buona sera – Kari se quito los audífonos que eran el estilo que cubren la oreja y tiene diferentes estilos - ¿Ya vas de salida?
Si, no sabes que bien se siente – la joven dio una risita y sacudió la cabeza – no te acostumbres, este trabajo y mas aquí, es muy exigente.
Créeme lo se – la voz de Takeru se torno triste. Más que triste sonó de añoranza.
¿Te sucede algo? –
No, nada no te preocupes – Takeru sonrío ante la mirada inquisitiva de la castaña. El rubio pulso el botón que llevaba al piso de abajo y el movimiento del ascensor se sintió enseguida de que las puertas se cerraron. El camino que no duro ni un par de minutos, se hizo como una media hora de silencio incomodo. Al abrirse las puertas, los jóvenes salieron a paso lento. Salieron y la castaña fue la primera en hablar.
Bueno, me tengo que ir –
¿Gustas que te lleve? –
No, gracias – Kari se percato que el rubio estaba ya relajado y no tenso como hace unos instantes – tengo que ir a otros lugares, no quiero desviarte.
No te preocupes, no tengo nada que hacer, con gusto te acompaño a lo que tengas que hacer –
Muchas gracias – Kari bajo la mirada y se paso un mechón de cabello atrás de su oreja izquierda – no te quiero incomodar, a parte ya quede de hacer mis cosas con una amiga.
Bueno, no insistiré – Takeru sonrío. Aunque anhelaba acompañarle, en ese momento de cansancio prefería ir a dormir – pero que tal si no vemos esta noche, te invito a cenar. ¿Qué dices?.
¿Esta noche? – Kari se tomo la barbilla, sus ojos los elevo al cielo – Esta bien, me encantaría.
Perfecto – Takeru asintió alegre – te paso a recoger a las ocho.
Me parece perfecto, te mando mi dirección por mensaje –
Muy bien – después de esto los jóvenes se despidieron. El rubio se fue en su motoneta cuando perdió de vista a la castaña, y se dispuso a ir al hotel.
(-)
El sueño era tanto, que Takeru apenas toco colchón, quedo dormido. Parte de la tarde se quedo a gusto en su habitación, durmió un par de horas, vio televisión, recibió una llamada de Joe que iría con el, y comió algo ligero. A la media hora de la llamada de Joe, el joven de cabello azul ya estaba en su habitación.
¿Entonces saldrás con ella esta noche? –
Así es, esa chica ya esta cayendo – la actitud de Takeru era la del típico casanova. Joe solo daba una media sonrisa y sacudía su cabeza – dime, ¿a que se debe eso?
Nada – el de cabello azul fingió demencia levantando sus brazos – pero pronto lo sabrás.
Mejor ya no pregunto nada – el rubio miraba su armario en busca de lo que se pondría para esa noche. Tomo su billetera y observo que no tenia casi efectivo, era tiempo de hacer un retiro del banco – Joe, ¿podrías hacerme un favor? – el joven al escuchar ese tono de voz, supuso a que iba todo. El rubio le dio un cheque y le pidió que lo cambiara. El monto del retiro seria algo leve, a lo que acostumbraba el rubio.
¿Tan poco? –
No creo necesitar mas – El rubio tomo su tarjeta de su trabajo y la sacudió en el aire – ya tengo donde mas sacar dinero.
Cierto, además que cuando haces un retiro mas grande es porque te vas –
Mejor vete –
Una cosa más, antes de irme – Takeru con un sonido de su voz aprobó que se expresara Joe. Mientras seguía en su elección de ropa - ¿Cómo logras hacer tu trabajo?, ¿sabes algo sobre periodismo?.
Si – Takeru dejo lo que hacia y se quedo parado dándole la espalda a su "conocido" como se refería internamente a Joe- mi madre era periodista, y cuando era mas joven. Digamos que se me quedo algo por ella.
Bien – Joe noto el cambio de humor del rubio. Noto que fue un tema incomodo por lo que decidió no decir mas – regreso en al rato, y no te preocupes, no me quedare con tu dinero – esto ultimo hizo que Takeru sonriera, pero su semblante era de tristeza.
(-)
Al rato de haberse bañado, cambiado, puesto loción y que Joe le trajera su dinero. Takeru estaba en dirección al lugar que le mando decir Kari que vivía. Tener auto en Roma era algo incomodo, pues siempre hay mucho transito y muchas calles son angostas, pero para la ocasión Takeru no le quedo mas que llevarse su vehiculo. Si la castaña preguntaba, fue un regalo de su familia. Debía de admitir que en la noche era más fácil andar por las calles en un auto, a lo que estaba agradecido. No tardo en llegar a una zona con varias casas muy lindas, ubicadas en un lugar de clase media, y todas muy bien decoradas, claro que la fachada renacentista ayudaba mucho. Busco la casa indicada, a lo que tardo unos minutos. Al final estaba frente a la puerta. Se dispuso a tocar el timbre cuando se abrió la puerta, el rubio quedo impactado por lo que presencio. Hikari bajo el umbral de la puerta, iluminada con la luz de la calle y de fondo la del interior de la casa, hacían que la castaña pareciera un ángel. Takeru quedo con la boca abierta, la castaña no puedo evitar reir.
Parece que hubieras visto un fantasma – se burlo Hikari al ver el rostro que tenia su compañero. Takeru reacciono al escuchar su voz y esbozo una sonrisa.
Lo que acabo de ver no fue ningún fantasma, mejor dicho he visto al ángel más hermoso del universo – las palabras de Takeru ocasionaron que Kari soltara una risita nerviosa. El rubio le pareció linda y a la vez graciosa, luego ofreció su brazo para que la joven pasara el suyo por el. Kari no tardo en aceptar - ¿Lista para una bella noche?
Sorpréndeme – ambos jóvenes se sonrieron. El rubio llevo a la castaña a su vehiculo, le abrió la portezuela y la cerro cuando entro. La noche estaba por empezar, Takeru sentía que ese momento seria lo que marcaría el rumbo que tomaría ese relación.
(-)
Takeru y Hikari cenaban en un restaurante lujos de la ciudad. Tenían un buen rato platicando, la mesa estaba ocupada por los platos vacíos que anteriormente tenían comida. Lo único que aun contenía algo, eran las copas llenas de vino. La botella estaba casi vacía, el calor del lugar, y la buena compañía hacían agradable el ambiente.
Entonces mi hermano se le lanzo por la espalda al grandulon del salón y lo derribo – Takeru platicaba una anécdota de su pasado en la primaria, Kari prestaba atentamente atención a la narración del rubio – Lo sometió hasta que me regreso el chocolate.
Si que tu hermano te quiere – comento alegre Kari, pero al ver la reacción del rubio se preocupo. Takeru tenia sus ojos puestos sobre la copa de vino, la mirada era de tristeza, nostalgia y pareciera que había algo de decepción - ¿Te sucede algo? – Kari tomo la mano del rubio, este al sentir la suave piel de la joven sintió un nudo en su estomago. Takeru levanto su mirada y como pudo sonrío.
No te preocupes – Takeru sujeto la mano de Kari, ambos se quedaron viendo un buen rato. Con su pulgar, el rubio acariciaba la mano de la castaña. Kari tenía un ligero sonrojo en sus mejillas. Takeru creyó que quitaría su mano pero para su sorpresa la joven le sujeto igual a mano. No sabia porque pero eso le daba paz en su interior.
Ya no ves a tu hermano, ¿verdad? – susurro Kari después de un momento largo de silencio. Ella se veía comprender la situación que Takeru demostraba con su mirada.
Lo extraño – fue lo único que respondió el joven. A unas mesas estaba el mesero que les atendía. Takeru le llamo y le pidió la cuenta. Su carácter volvió a la normalidad, para sorpresa de la castaña - ¿Te gustaría ir al cine?
Me encantaría – Kari le sonrío alegre, en eso su celular sonó, lo tomo y vio en la pantalla de quien se trataba - ¿Te molesta si contesto? – Takeru negó con la cabeza – Hola, Giovanna – la castaña se quedo callada y solo escuchaba lo que su amiga le contaba – Espera, espera, ahorita no puedo charlar – Kari le paro en su platica a su amiga – es que estoy con un amigo, y estamos en un restaurante – del auricular se escucho que la joven grito de emoción, la castaña tuvo que separarse del oído su celular. Takeru sonrío al ver como gritaba su amiga – Ya cállate, te esta escuchando – Kari se miraba toda apenada por la reacción de su amiga – Si te hablo después, ¡ya cállate, si, si, yo te hablo –después de esto Kari colgó y miro apenada a Takeru – Disculpa, mi amiga que esta algo loquilla.
No te preocupes – el mesero llego con la cuenta, Takeru saco el efectivo y pago. No se percato que Kari se le quedo viendo fijamente. Después de pagara, ambos jóvenes salieron del local, la noche comenzaba a refrescar. Fueron al auto, y de ahí al cine.
(-)
No había muchas películas buenas en cartelera, solo una que llamo la atención a Takeru, era de terror. Kari estaba escéptica de entrar en esa función, pues confeso que era muy asustadiza, esto le agrado al rubio por lo que insistió hasta convencerla. Compro los boletos y ahora se hallaban viendo la película.
En toda la función la joven se tapaba lo ojos, ante una música tenebrosa que anunciaba que algo malo estaba por ocurrir. Todo esto le causaba gracia al rubio. Kari al verlo burlarse de ella, le reprocho con la mirada.
En vez de reírte de mi, abrázame – las palabras de Kari tomaron por sorpresa a Takeru, quien ya tenia pensado hacer tal acción, solo esperaba el momento. Kari por su parte tomo el brazo del rubio y lo paso por sus hombros. La joven le sonreía coquetamente, mientras se acurrucaba en el.
Conste que es porque tu lo pides – bromeo el rubio, que estaba lleno de emoción y alegría por lo sucedido. Toda la función fue así, Kari cubriéndose en el pecho del rubio cuando algún susto ocurría, y Takeru abrazándola mas fuerte en esos momentos. Solo un par de ocasiones, en que Kari le decía que si ya había pasado, el respondía que si para que cuando viera la pantalla ocurriera lo pero, esto hacia que Kari asustara y molestara con el rubio.
Eres malo, Takeru – le reprochaba Kari al salir de la sala – Dos veces me dejaste ver esas cosas horribles.
Perdón, no lo pude evitar – Takeru tomo de la mano a la castaña – la tentación fue muy fuerte.
Es pero que ya no tengas más tentación, no por hoy – la voz de la castaña sonó sugestiva y pareciera que el comentario fuera por otro rumbo.
No del todo – Takeru le guiño el ojo.
El camino al hogar de Kari pareció muy corto. Takeru salio primero de su auto y fue al otro lado abrirle la puerta a Kari. La joven le agradeció por la noche, confeso que se había divertido mucho, que hace tiempo no lo hacia. Antes de que la joven entrara a su casa, miro un momento a Takeru y le dio un beso en la mejilla. Acto después entro a su casa, dejando a un rubio pasmado pero feliz.
Takeru entro a su auto aun atontado por el beso. Solo el timbre de su celular lo saco de sus pensamientos. Tomo el celular y vio en la pantalla táctil el numero, eran dos ceros. "Que persistencia" pensó el rubio. Dudo en su contestar, no sabia si era buena idea hablarle. El celular dejo de sonar, Takeru suspiro y encendió su auto. A los pocos metros el celular volvió a sonar, esta vez decidió mejor si atender.
¿Qué quieres? –
¿Porque siempre tan tierno? –
Déjate de bromas, ¿Para que me hablas? – Takeru por medio de conexión inalámbrica, puso al altavoz en su auto – pensé que ya te habías rendido en encontrarme.
Jamás, de hecho estoy ahora en Nueva York –
¿Nueva York? –
Si, me entere del robo al banco y pensé en ti – la voz al otro lado de la llamada sonaba con tintes de emoción – Creí que te animaste a dar un golpe tu solo.
No soy idiota, yo no haría eso jamás –
Lo se, pero dije que rayos investiga aquel robo – la voz se comenzó a distorsionar, pero esto no pareció molestar a ninguno - ¿Te gustaría saber quien fue el que cometió tal acto? – la voz se quedo esperando la respuesta del rubio, pero esa nunca llego – bueno, solo porque lo pides. Fue Antonhy, pero ya cayó, mañana la policía lo dará a conocer.
Ese idiota, ya sabia que esos días no eran para hacer algo así – Takeru soltó un bufido – ¿Es todo lo que querías decirme?
Es raro que no te preguntaras quien era el autor del robo – la voz ignoro la pregunta de Takeru.
Era obvio, ¿es todo? –
Si, bueno una ultima cosa – la voz se torno seria y tensa – me ha llamado, pide que te prepares que en unos días habrá un golpe.
Bien –
Bueno te veo luego – la voz se volvió a distorsionar – literal, pronto nos veremos.
Si es que me encuentras –
Lo haré – dicho esto la llamada finalizo. Takeru se quedo pensando en la conversación. Era obvio que se verían, si no lo encontraba el los haría juntarse para el trabajo. Pero una duda le entro, ¿En realidad quería seguir en eso?.
