"La fuerza del destino" pertenece a Mecano. Ranma pertenece a Rumiko Takahashi.
- - Reedición 2017.
Capítulo 4
EL REENCUENTRO
❤ - - ❤ - - ❤ - - ❤ - - ❤ AKANE ❤ - - ❤ - - ❤ - - ❤ - - ❤
Ukyo y Ryoga estaban realmente sorprendidos del cambio de actitud que tuvimos Ranma y yo. Dejamos de pelear y nos empezaron a comportar como dos personas normales. De vez en cuando volvíamos a nuestros malos hábitos y volvíamos a discutir por tonterías. Sin embargo, se puede decir que empezó a crecer una bonita amistad entre los cuatro.
Ranma y yo, por aquellos días, no hablamos nunca del beso que no dimos en su coche, yo ni siquiera se lo dije a Ukyo, creo que Ranma a Ryoga tampoco. Fue un error muy agradable que no podíamos volver a repetir. Yo tenía mis motivos, supuse que él tendría los suyos.
Yo a diario me recordaba que Ranma no era para mí, siempre que salíamos a tomar algo él acababa con el teléfono de dos o tres chicas o desaparecía con alguna "zorrilla" (que era como yo acostumbraba a llamarlas) al final de la noche. Nunca repetía chica, siempre era una distinta y cada muchacha nueva era más guapa que la anterior.
Todo aquello me hacía sentir muy tontilla. Primero por haber dado mi primer beso a un mujeriego como él y segundo porque para él sólo había sido una más.
En el fondo de mi corazón sabía que Ranma me tenía más aprecio a mí siendo una simple amiga que a cualquiera de las chicas que pasaban por sus sábanas por las noches, pero no podía seguir viviendo así…
Y como un clavo saca a otro clavo, empecé a salir con Shinnosuke, un compañero de universidad que siempre me tiraba los trastos. Era un chico muy agradable con el que podía pasarme horas hablando, qué más daba si no existía pasión entre nosotros. Ya llegaría la pasión junto al amor con el tiempo, me repetía cada vez que él me besaba.
❤ - - ❤ - - ❤ - - ❤ - - ❤ RANMA ❤ - - ❤ - - ❤ - - ❤ - - ❤
Con el tiempo tenía la sensación de que me iba distanciando de Ryoga porque dejó de ser mi amigo-fiestero para convertirse en el novio-llavero que tenía que ir las 24 horas del día pegado a Ukyo.
Cada vez quedábamos y hablábamos menos. En el fondo no me desagradaba compartir a mi amigo con Ukyo porque eso significaba que yo podía ver a Akane siempre que quedábamos los cuatro.
Cuando pasamos de ser cuatro a ser cinco, desaparecí; así sin más, sin dar explicaciones. No soportaba la nueva situación que se había creado, además no aguantaba ver a Akane con alguien que no fuera yo. Aunque tampoco me atrevía a explicarle todo lo que sentía por miedo a ser rechazado.
Akane se llevaba muy bien con el estúpido de Shinnosuke, siempre era muy cariñosa y agradable con él; conmigo jamás había sido así, bueno… sí, aquella noche en que le expliqué mi vida, pero yo no soportaba la idea de que ella se hubiera comportado así porque le di pena.
Y fueron pasando las semanas sin que yo diera señal alguna de vida. Hasta que un domingo...
— ¿QUÉ? —grité cogiendo el teléfono con voz ronca.
La noche anterior había bebido demasiado. Ni siquiera recordaba cómo me había metido en mi cama.
— En 20 minutos te paso a buscar, dúchate y lávate los dientes que por tu voz deduzco que anoche bebiste demasiado.
Tardé unos segundos en reconocer la voz de Ryoga.
— Paso —dije y colgué.
Miré la hora en mi Iphone, las cinco de la tarde. Lo dejé en la mesilla de noche, me di la vuelta y me dispuse a seguir durmiendo.
No supe cuánto tiempo había pasado cuando alguien llamó al telefonillo insistentemente. Miré otra vez el móvil, las cinco y cuarto.
Me levanté como puede, me sentía hecho polvo. Sabía que era Ryoga por eso abrí la puerta sin preguntar ni quién era.
— Tío estás hecho un asco, te he dicho que te arreglaras —me reprochó Ryoga al verme.
— ¿Qué coño quieres Ryoga? Hace mucho que no nos vemos y apareces aquí como si nunca hubiera pasado el tiempo.
Contesté bostezando. No sonó a reproche, ya que era una realidad. Me dirigí a la cocina para hacerme un café.
— Ranma, por favor… fuiste tú el que se distanció, dejaste de hablarme y aunque intenté quedar contigo y llamarte no respondiste, me dolió mucho tu ausencia. Ukyo ha sido un gran apoyo, pero yo quiero que volvamos a ser amigos, no quiero que ninguna chica nos separe…
— Llegas tarde —le recriminé acabando mi café.
— Llego a tiempo —dijo él sonriendo—. No quiero que Akane nos separe.
— ¿Qué pinta Akane en todo esto? —pregunté porque pensaba que la chica a la que se refería Ryoga era Ukyo.
— No te importaba lo mío con Ukyo porque así tú podías "ser amigo" de Akane, ¡hasta que ella se echó novio, claro! Pues bien, vengo a comunicarte que Akane lo ha dejado con Shinnosuke…
Ryoga vino a la cocina y se preparó un café como si estuviera en su casa, mientras a mí me dejaba asimilar lo que acababa de decirme. La noticia oprimió mi pecho de una manera que yo nunca hubiera imaginado, casi dos años habían pasado desde que la conociera y esa chica seguía causando una fuerza sobre mí que no conseguía entender.
— Eso quiere decir… —prosiguió Ryoga— …que puedes volver a salir con nosotros, como antes. Y hoy empezaremos yendo a ver un monólogo que hacen en el teatro nuevo que han abierto.
Yo seguía ordenando la información en mi cabeza, la resaca no me estaba ayudando a organizar todo aquello.
Ryoga al ver mi cara supuse que estaba pensando que lo daba todo por perdido.
— Dame diez minutos para asearme —dije todavía pensativo— ¡Pero que conste que esto no lo hago por Akane! Sabes que sólo me llevaba bien con ella por hacerte un favor. Todo esto lo hago por ti guapetón, que te echo de menos.
Entonces me tiré encima de Ryoga a abrazarlo e intentar darle besos mientras él me apartaba. Empezamos a reír como en los viejos tiempos, como si el tiempo no hubiera pasado ni nos hubiera distanciado.
— ¡Anda y ve a ducharte, que apestas!
Ryoga se tapó la nariz y se tiró en el sofá a esperar a que yo me arreglara. Desaparecí por el pasillo silbando una canción muy alegre, supe que Ryoga estaba poniendo los ojos en blanco, lo hacía siempre que me oía silbar. Los dos sabíamos que yo, de nuevo, volvía a decir una verdad a medias; que sí, que echaba de menos a Ryoga, pero también me moría de ganas de volver a ver a Akane, y más después de lo que había pasado aquella semana.
— ¡Chicooooos! — gritó Ukyo al vernos llegar.
Las dos chicas estaban sentadas en una terracita haciendo tiempo hasta que empezara el espectáculo.
Allí estaba Akane, tan preciosa como siempre. Al verla supe enseguida que aquello era la fuerza del destino y pensé: «Bien Ranma, el destino nos hizo repetir y cuando te da una segunda oportunidad no puedes dejarla escapar».
❤ - - ❤ - - ❤ - - ❤ - - ❤ AKANE ❤ - - ❤ - - ❤ - - ❤ - - ❤
— ¿Qué hace él aquí?
Pregunté intrigada señalando a Ranma. Mi corazón retumbaba ante la imagen de Ranma y su preciosa sonrisa, que se estaba borrando al escuchar las palabras que yo acababa de decir. Había sonado realmente borde pero no esperaba verlo sólo dos días después de haberlo yo dejado con Shinnosuke. Además, la última vez que nos habíamos visto no habíamos acabado muy bien…
— ¿A caso ella no sabía que yo venía?
Ranma se debió sentir tan estúpido como yo, él sí sabía que yo estaría allí, lo que Ukyo y Ryoga debían haberle ocultado era que yo no lo sabía. Supuse que de haber sabido la verdad los dos nos hubiéramos quedado en nuestra casa. Él, como yo, seguro aún tenía que tener muy presente lo que había pasado la última vez que nos vimos.
Ukyo y Ryoga se miraron y se echaron a reír. Ukyo estiró un brazo abrazándome, con el otro brazo rodeó por los hombros a Ranma.
— Akane tú nos dijiste que no querías que la entrada de Shinnosuke se desperdiciara y que se la diéramos a alguien. Pues aquí tienes a ese alguien —dijo Ukyo muy sonriente, como si fuera de sentido común lo que acababa de decir.
— ¿Me estás diciendo que soy el substituto de Soytontiko? —murmuró Ranma entrecerrando sus ojos.
— ¡Más quisieras tú ser el substituto de Shinnosuke imbécil!
Para variar, acabé gritándole, nunca me había gustado que Ranma lo llamara así.
— ¡Y quieres hacer el favor de dejar de llamarlo Soytontiko! Te lo he dicho un montón de veces ya y tú sigues… ¡Eres muy pesado! ¿Se puede saber qué te ha hecho?
— A mí nada y por lo que veo a ti tampoco, si te hiciera lo que te tiene que hacer en la alcoba seguro que tú no tenías esa mala hostia.
Y Ranma salió volando al grito de: "¡Pervertidoooooo!"
— Ves cariño, tampoco ha ido tan mal.
Comentó Ryoga abrazando a Ukyo por los hombros y dirigiéndose hacia el teatro a ver el monólogo. Lo mismo pensé yo…
Instantes después detrás de la feliz pareja abrazada íbamos caminando Ranma y yo, cada uno mirando a un lado sin cruzar nuestras miradas. Él con sus manos detrás de la cabeza y yo con los brazos estirados y las manos con puños.
— Idiota… —gruñí mordiéndome el labio inferior para que no se me escapara una sonrisa por la emoción de tenerlo otra vez a mi lado. ¿Por qué no podía haberme sentido así con otro chico?
— Marimacho… —respondió él sonriendo.
Hasta sus insultos los echaba de menos.
— Lo hemos dejado… —susurré, sabía que Ranma sabría de lo que yo hablaba sin tener que dar más explicaciones.
— ¡No jodas! —exclamó Ranma de manera irónica— Lo siento mucho Akane, se os veía tan bien juntos. Me siento muy triste por ti, al fin habías encontrado un tío que te aguantaba.
— ¡Ya! ¿Y si te sabe tan mal por qué sonríes de esa manera? Se te ven hasta las muelas del juicio.
— Porque el tiempo me da la razón, ves como Soytontiko es un tonto. Si tú fueras mi novia yo jamás te dejaría escapar de mi lado.
Y dicho esto se echó a correr para atrapar a nuestra parejita favorita dejándome a mí atrás, en la acera, tan quieta como una estatua; sin saber a qué ha venido ese comentario…
Continuará…
RubD, hoy sí que es cortito, no he tenido mucho tiempo, pero me moría de ganas de seguir escribiendo la historia. No sé si ahora te he picado un poquito más ;)
Amigo, la dejé porque me faltaba tiempo y ganas de escribir, por suerte estoy de vacaciones y las ganas de escribir han vuelto. ¡Gracias por tus palabras!
Guest, no sé bien a qué aclaración te refieres, pero de nada!
amy saotome tendo, con lo que leas hoy y con el siguiente capítulo que haga ya habré utilizado todo lo que tenía de la otra historia, que sólo eran dos capítulos y ya llevo 4 publicados y otro en camino… Prometo que me volverás a leer pronto.
Jess gracias. La verdad es que hay historias que hace años que escribí y hace unos días las releí y no es por ser creída, pero: no están nada mal. Ahora en serio, muchas gracias por tus palabras.
Gracias por los reviews, me hace mucha ilusión saber que hay gente ahí leyendo mis historias y mis pensamientos, porque en el fondo estas historias no son más que aquello que pensamos plasmado en una pantalla con montones de letras. Me animan mucho a seguir escribiendo de verdad. Besoooos!
