Capitulo 4 - Las preguntas.

Consternado el pelirrojo miraba el pizarrón donde el profesor de pociones explicaba una formula, no prestaba atención a lo que decía, su mente estaba haciéndose preguntas que nada tenían que ver con la clase.

Se preguntaba si estaba bien sentir eso por su amiga, se preguntaba que era lo que realmente sentía por ella, sabía que la quería, pero ¿porque tenía que desearla de esa manera?

Pensaba que estaba mal, que no era normal, hasta pensó que era un depravado solo por pensarla desnuda..

-..¿Que clase de persona soy?..-Se pregunto.

Estos cambios bruscos en su cuerpo lo atormentaban, miro a su alrededor y se pregunto si a los demás chicos de su clase les pasaba lo mismo. Sin darse cuenta de lo que realmente le sucedía, decidió abandonar sus pensamientos y hacer todo lo posible para evitarlos, la culpa de ver así a su amiga era tanta que hasta creyó conveniente regresar con Lavander para olvidar a la castaña, al minuto reflexiono y se dio cuenta que no soportaría tener que besarla de nuevo.

Hacerse hombre era algo inevitable pero traumático para el chico, ya no era un niño y su corazón y su cuerpo le pedían más. Hermione se encontraba dos asientos mas adelante, él pudo ver su espesa cabellera, sin darse cuenta se la quedo mirando hasta que el profesor de pociones le hizo una pregunta.

-..¿Que opina Ud. Sr. Weasley?..-Dijo el viejo hombre, Ron seguía mirando fijo la nuca de su amiga sin percatarse que le hablaban. Toda la clase lo miro, finalmente el profesor le dijo.

-..No mire así a su amiga, esta muy lejos de ud. Para ayudarlo..-

El chico de pronto miro al profesor y se dio cuenta de que este le había hecho una pregunta, se dio cuenta de que todos lo miraban, todo el mundo murmuraba por lo bajo y él comprendió que toda la clase estaba al tanto de que él la estaba mirando.

Rojo como un tomate trato de retomar el hilo de la clase, pero estaba perdido, no tenía idea de lo que le habían preguntado, por suerte para él, una vez más la castaña lo salvo, levanto la mano en el aire y respondió correctamente..

-..Es adorable..-Pensó para sus adentros.

Al salir de la clase Hermione paso por el lado de él y de Harry sin dirigirles la palabra, Harry la vio pasar y supuso que la chica y su amigo estaban disgustados, hacía ya unos días que él notaba muy raro a su amigo, como tenían una hora libre le propuso dar un paseo, si tenía suerte le contaría sobre eso que lo tenía de tan mal humor.

Ya en el parque lo dos se sentaron bajo un árbol..

-..Dime que te pasa..-Dijo Harry..

-..Soy un monstruo..-A su amigo le pareció tan graciosa la forma en que dijo esto que río a sus anchas.

-..¿Como dices? ¿Que eres un monstruo? Claro que no..

-..Si lo soy, tu no lo entiendes, soy de lo peor.

Sin comprender nada Harry insistió y animo a su amigo a que le contara. El pelirrojo estaba mirando hacia el castillo, no podía ver a la cara a su amigo, le daba mucha vergüenza, como iba a contarle que quería a Hermione, que la quería y no como una amiga, como iba a decirle que la deseaba y que tenía pensamientos de lo más calientes sobre ella.

-..Dime, quizás…Y pueda ayudarte..

Ron lo miro de reojo

-..¿Ayudarme?.-Pensó, no su amigo no podía ayudarlo en esta oportunidad.

-..Vamos Ron, no puede ser para tanto..

-..Siento cosas extrañas por Hermione.

-..¿Extrañas?..No entiendo.

-..Déjalo, no puedo explicártelo.

Al moreno ya le estaba fastidiando, y se lo hizo saber..

-..Dímelo de una maldita ves, soy tu mejor amigo. ¿A caso no confías en mi?

El pelirrojo comenzó a hablar (con mucha vergüenza)

-..No se si podrás entenderlo, pero la quiero.

-..Ya lo se, todos la queremos..

-..No, yo la quiero de otra manera.

Su amigo se esperaba desde hace bastante tiempo esta confesión, se deba cuenta que el pelirrojo estaba loco por ella.

-..¿De que manera?

El chico se acerco y le hablo en un susurro lleno de vergüenza, sabía que si se lo contaba a su amigo este lo miraría como el monstruo que era, pero debía desahogarse y hablar, se estaba volviendo loco.

-..La quiero, quiero besarla, pero también…

-..¿Que?

-..Es horrible Harry, tengo pensamientos terribles sobre ella, sueño cosas…cosas que ni siquiera puedo describir.

Potter lo miro con intriga, ¿a que se refería exactamente?

-..Por que no me cuentas más, así podré entenderte.

El chico estaba tan avergonzado que agacho la cabeza antes de continuar.

-..No vas a entenderlo, soy un monstruo, la…la deseo, quiero besarla pero… no termina ahí, quisiera…no puedo decírtelo…no puedo

-..Yo puedo entenderlo, sigue.

El chico le apoyo una mano en el hombro para animarlo.

-..La quiero, la deseo y eso me atormenta, no te das una idea las cosas que sueño, ella es mi amiga, soy… Soy un…

-..No eres un monstruo, es normal lo que te pasa, estamos creciendo, supongo que es así..

-..¿A ti, te ha pasado?

Harry no podía explicarle que lo entendía perfectamente, no podía decirle que él sentía un inmenso amor por su hermana, que era tanto su amor que sin planearlo la había hecho suya, la había besado, la había tenido como un hombre.

-..Yo te entiendo, no debes avergonzarte, no debes creer que eres un monstruo, eres totalmente normal. Yo creo que deberías decirle lo que sientes.

El pelirrojo arqueo una ceja, como iba a decirle todo eso a su amiga, como se pararía delante de ella para decirle el torbellino de sentimientos que lo atormentaban.

El muchacho agradeció que su amigo lo escuchara, se alivio al saber que Harry no lo consideraba un monstruo, su moreno amigo le dijo que era normal, que estaba creciendo, esa noche pensó en esas palabras, se estaba haciendo hombre, pronto debería ir en busca de Voldemort, lucharía como un hombre para defender a su amigo, ya no tenía miedo del mago tenebroso, debían vivir, debían sobrevivir.

Las preguntas que lo atormentaron durante todo el día se fueron alejando de su cabeza, la imagen de ella regresaba a su mente, las preguntas que siguieron eran las mismas de las noches anteriores..

-..¿Me querrá?, ¿como será su piel?, ¿sus besos? Su amor…-

Con esas pocas pero complicadas preguntas se durmió