Al día siguiente, todos se levantaron muy temprano para ir a desayunar. Hermione casi no había dormido nada debido a las pesadillas, soñó cosas horribles durante toda la noche, pero un sueño en particular logró perturbarla en demasía; mientras se cepillaba los dientes aquella mañana, la joven recordó el horrible sueño donde se salía de su habitación, entraba en la de los chicos, se dirigía a la cama de Harry y luego de torturarlo repetidas veces, le arrojaba la maldición asesina ante la mirada atonía de los otros ocupantes de la habitación, pero lo que más le perturbaba, era la inmensa satisfacción y felicidad que había sentido cuando, en sueños, mató a Harry. Ella trató de no pensar más en ese asunto y también decidió no comentarle nada a su amigo ni a Ron al respecto; bajó a la sala y allí estaban ellos dos esperándola para ir al gran comedor.
Cuando los tres ya estaban ubicados en su mesa, la profesora McGonagall les entregó los horarios
- ¡Oh no! - se lamentó Ron
- ¿Qué sucede? - preguntó Hermione
- Después del desayuno tenemos dos horas de pociones y con Slytherin - contestó con pesar
- ¡Ay madre! - Exclamó Hermione - me parece que esta va a ser una laaaarga mañana, pero les suplico a los dos que no le hagan perder puntos a nuestra casa, ya saben, solo no provoquen a Snape
Harry le estaba echando un vistazo al pergamino de Hermione
- ¡Qué bien! - Exclamó contento - decidiste retomar los estudios Muggles, Ron y yo también hemos decidido cursar esa asignatura
- Enserio chicos, estoy feliz de que cursemos juntos la asignatura, pero opino que ustedes no la necesitan
- Es que este año van a impartir clases de tecnología muggle Ron - Alegó Hermione
- Si - confirmó Harry - para eso están esas altas torres allá afuera, esas con las que te sorprendiste ayer cuando llegamos
- ¡Ah sí! - Recordó Ron - y ¿Para qué sirven?
- Para abastecer de electricidad al castillo - respondió Hermione con su acostumbrado aire de suficiencia - y también hay torres que sirven para dar cobertura a los teléfonos
- ¡Ah sí! como el de mi casa - Saltó Ron
- Si - confirmó la chica - y también para los teléfonos móviles como este - ella colocó el suyo sobre la mesa y el pelirrojo lo contempló absorto
Severus por su parte estaba hinchado de felicidad aunque no quería admitirlo, estaría cerca de ella otra vez, durante el desayuno, él hizo un esfuerzo por no mirar demasiado hacia la mesa de Gryffindor para no delatarse aunque el director de Hogwarts había logrado percatarse del extraño buen humor del profesor
- ¿Me pasas la salsa Severus? - Preguntó Dumbledore
- Con mucho gusto Albus - respondió el hombre
- Se puede saber ¿porque tanta amabilidad?
- ¿Quién te entiende Albus? - Preguntó Severus - cuando estoy de mal humor me recriminas y también lo haces cuando estoy de buen humor
- no te estoy recriminando hijo, es simplemente que me extraña verte así
Media hora más tarde, los chicos se encaminaron hasta el aula de pociones y cinco minutos después entró Snape dando un portazo tras de sí al tiempo que su capa ondeaba mientras él caminaba. Hermione le dio un vistazo y entonces no pudo evitar notar por primera vez desde que lo conocía que era bastante atractivo, la chica esbozó una sonrisa y negó con la cabeza para deshacerse de ese pensamiento que consideraba bastante absurdo
- ¡Buenos Días! - Saludó el hombre - otro… año más… para tratar inútilmente de… enseñarles el bello arte de elaborar pociones - con su mirada recorrió los rostros de todos sus pupilos - lástima que sean tan inútiles que en seis años… no hayan aprendido nada - al decir esto fijo su fría mirada en Lombothon mientras Draco Malfoy y sus gendarmes dejaron escapar unas risitas burlonas, Harry, Ron y Hermione hacían un enorme esfuerzo por contenerse - Mientras solo algunos - continuaba el profesor - han demostrado claramente su talento para… realizar pociones perfectas - al decir esto quiso mirar a Hermione, pero en cambio desvió la mirada y la posó sobre Malfoy - como sea, hoy tienen otra oportunidad para mejorar, van a elaborar un filtro de muertos en vida, los ingredientes están apuntados en la pizarra ¡Ah! Y si tienen alguna duda consulten su guía de pociones
Luego Snape se acercó a Harry
- ¡Déjame ver tu guía Potter! - le dijo extendiéndole la palma de la mano
- ¿Para qué? - preguntó el chico desafiándolo con la mirada, Hermione, sentada junto a él le dio un codazo
- Solo dámela - pidió Snape con rabia
El chico se la dio de mala gana y Severus comenzó a examinarla con detenimiento, buscando algunas anotaciones en las páginas
- Muy bien - dijo - solo quería asegurarme de que ésta vez trabajes por tu cuenta - luego se acercó todavía más al muchacho y le susurró - sin la ayuda de ningún príncipe
Ron y Hermione aunque también sabían a lo que se refería Snape, prefirieron guardar silencio mientras Harry al ver que este se alejaba no pudo evitar expresarse
- ¡Idiota! - Exclamó
- Cincuenta puntos menos para Gryffindor por su falta de respeto Potter - Soltó Snape sin siquiera volverse a mirarlo
-¡Vaya! ¡Vaya! - Exclamó Malfoy - Me parece que los leones han empezado con el pie izquierdo
- ¡Cierra la boca Malfoy! - Espetó Ron furioso
- ¡Ah sí! O si no ¿Qué? ¿Qué vas a hacerme pobretón? - preguntó Malfoy con malicia mientras los Slytherin se reían a más no poder
- Bueno ¡Ya basta! - Explotó Hermione incorporándose como un rayo de su asiento, no estaba dispuesta a seguir perdiendo más puntos
- Señorita Granger siéntese inmediatamente - ordenó Snape con temple - me corresponde a mi imponer el orden
- sí, tú no eres nadie para venir a imponer orden ¡sangre sucia! - Dijo Draco mirándola con una sonrisa burlona
Severus no pudo soportar que la llamara de esa manera y entonces hizo algo que sorprendió muchísimo a todos
- Cincuenta puntos menos para Slytherin por lo que acaba de decir señor Malfoy
- ¿Quéeeee? - Preguntó Draco muy sorprendido
- Me parece que ahora hay un empate entre ambas casas - Comentó Hermione con una sonrisa de satisfacción aunque por dentro estaba tan sorprendida como los demás
Malfoy iba a contestarle, pero Pansy lo tomó del brazo y lo obligó a sentarse
- ¡Silencio! - Espetó Snape - quiero verlos frente a sus calderos, así que ¡a trabajar ya!
Todos obedecieron y se pusieron a mezclar ingredientes, de vez en cuando, Draco les lanzaba miradas de odio al trio de oro y estos preferían ignorarlos, Neville estaba muy nervioso mirando a todos lados para ver que hacían los demás pues su poción no estaba tomando el color adecuado que indicaba el libro, Hermione se lanzó a su rescate
- Agrégale un poco más de raíces de valeriana - susurró Hermione cuando Snape no veía, él la escuchó perfectamente, pero fingió no hacerlo
- ¿Cuál es el acónito, este o este? - preguntó Ron confundido mostrándole a Hermione dos pequeñas bolsas que sostenía en cada mano
- ¡esta! - Exclamó la castaña señalando la bolsa de la derecha - Solo media cucharadita Ronald, media cucharadita - Recalcó en susurros
Transcurridos unos quince minutos la poción de Hermione ya estaba bastante adelantada, había tomado el color correspondiente a su segunda fase, y allí estaba ella revolviendo el líquido con un cazo, posteriormente, alzó la vista para mirar la pizarra y se encontró con los ojos de Snape, negros como túneles, puestos en ella, él desvió la mirada y se dirigió a su escritorio donde comenzó a leer el profeta, la chica introdujo su varita dentro del caldero y tal como rezaba las instrucciones revolvió con ella el líquido tres veces siguiendo la dirección de las agujas del reloj, ella sintió de nuevo esa mirada posada sobre ella, sin embargo inexplicablemente no le incomodaba solo le extrañaba, pero algo realmente extraño comenzó a sucederle a la joven Gryffindor, Severus, al estar observándola se percató de que algo sucedía, ella tenía los ojos cerrados y movía su cabeza como si le doliera el cuello aunque de pronto una mueca de terror se fue dibujando en su rostro; Hermione estaba viendo nuevamente el rostro de lord Voldemort en medio de toda esa oscuridad que lo rodeaba, ella abrió los ojos y se llevó una mano a la frente, parecía mareada y su rostro estaba pálido, Harry que estaba sentado junto a ella la sujetó por el brazo
- ¿Te sucede algo Hermione?- Preguntó, pero un agudo dolor en su frente le obligó a soltarla para frotarse la cicatriz
- ¿Harry te duele la cicatriz? - Preguntó Ron preocupado - ¿y a ti qué te pasa? - se dirigió a Hermione
- No es nada Ron - contestó Harry - solo fue un pinchazo repentino, si él estuviese tramando algo de seguro yo lo vería
- No me pasa nada Ron - Respondió ella por su parte con la mirada perdida - estoy bien
Severus se acercó al trio
- ¿Sucede algo? - Preguntó
- No sucede nada señor - Contestó Hermione mirándolo muy sonriente, lo que le sorprendió muchísimo tanto a sus amigos como a él mismo
Todo volvió aparentemente a la normalidad y los chicos continuaban con la elaboración de sus pociones, Lombottong tocó dos veces el hombro de la chica detrás de ella para preguntarle cuantas veces debía revolver su poción, pero ella lo miró y le dijo:
- ¿No es evidente? Allí lo dice claramente - Señaló la pizarra
- ¡Ah! Está bien gracias Hermione
Una media hora más tarde, la poción de la muchacha ya estaba terminada, como de costumbre ella fue la primera en terminar; alzó su mano para llamar la atención de Snape y exclamó:
- ¡Ya terminé señor!
Severus se acercó al caldero de la chica que no le quitaba la mirada de encima a Harry, eso le molestó a Severus, pero él trató de disimularlo, Harry solo miraba el caldero de ella, si Snape le daba el visto bueno entonces la suya estaría igual ya que la había preparado siguiendo al pie de la letra las instrucciones de la pizarra como el profesor había indicado y la mezcla se veía como la de Hermione. El hombre tomó el cazo y revolvió la mezcla
- Tiene buena textura - comenzó a evaluar - el espesor correcto, el color que debería tener… Si, definitivamente está muy bien elaborada, la felicito señorita Granger, le ha otorgado unos cincuenta puntos a su casa - dijo Severus feliz de poder devolver los puntos que el insensato de Potter había perdido, pero esto fue demasiado para los Slytherin, en especial para Draco
- Tú como siempre haciendo alarde de tus dotes de sabelotodo Granger - soltó mirándola con desdén
Hermione solo se limitó a mírarlo con una sonrisa sarcástica
- Eso no es justo señor - objetó el chico - mi poción debe estar incluso mejor que la de esa san…. bueno que la de ella
- Le subiré los puntos a su casa cuando haya terminado su poción señor malfoy - contestó Snape
- ¿Y tú de que te ríes estúpida hija de Muggles? - preguntó Draco que no soportaba ver como Hermione se burlaba de él aprovechando que Severus no la miraba
- señor Malfoy contrólese - pidió el profesor de pociones
- ¿Acaso me tienes envidia Draco? - preguntó la castaña
- ¿Draco? - Repitió Harry - ¿Lo has llamado Draco?
- Si - contestó ella con voz aterciopelada - es así como se llama ¿o no?
- Pero tú sueles llamarlo por su apellido - dijo Ron
- ¿Ah sí? - preguntó Hermione extrañada
- ¿Qué podría yo envidiarte Granger? - Continuaba Malfoy - ¿que eres un ratón de biblioteca?¿Una sabelotodo insufrible?
- Señor malfoy le pido por última vez que concentre su atención en su caldero
Muy a su pesar el chico obedeció
- ¡Bien hecho Hermione! - La felicitó Ron
Ella solo le contestó con una ligera inclinación de cabeza a modo de agradecimiento, pero Malfoy no se rendía tan fácilmente, quería humillarla por haberse atrevido a superar a Slytherin haciendo lo imposible, que su propio jefe de casa les bajara puntos, de modo que tomó un pedazo de pergamino, lo arrugó en una sola bola y aprovechando que Snape miraba su ejemplar del profeta, se lo arrojó a la joven Gryffindor dándole en la cabeza mientras Pansy, Crabbe y Goyle trataban de disimular las risas; Harry y Ron intentaron levantarse para replicar, pero Hermione los detuvo
- Yo me encargo - dijo
Severus observaba la escena disimulando detrás de su periódico, estaba impaciente por saber que haría Hermione, la chica asesinó a Malfoy con la mirada, pero era una mirada tan penetrante e intimidante que a Draco se le erizaron los bellos de la nuca, sin embargo no desistió de molestarla, sin emitir sonido, solo gesticulando con los labios la llamó "sangre sucia", Hermione negó con la cabeza y posó su mirada en su caldero dónde aun burbujeaba su poción terminada, Severus escuchó claramente cuando Pansy habló
- Hazlo de nuevo Draco, será divertido
Malfoy volvió a arrugar otro pedazo de pergamino y lo arrojó con fuerza sobre la cabeza de Hermione, pero esta vez dentro del pergamino había un bezoar que le hizo daño a la chica cuando la impactó, los Slytherin esperaban que ella rompiera en llanto o que simplemente los acusara con Snape, los Gryffindor, especialmente Harry y Ron estaban indignados con el comportamiento tan infantil de Draco,y Severus por su parte tenía ganas de arrojarle una maldición asesina al muchacho, dejó el periódico sobre el escritorio, se incorporó de su asiento y ya se disponía a castigar a Draco cuando la reacción de Hermione lo dejó pasmado, y no solo a él sino a todo el aula. La chica se levantó con paso firme y caminó hacia el rubio desafiándolo con la mirada, Draco trató de disimilar, pero muy en su interior sintió miedo; la chica al llegar hasta él lo miró con todo el desdén que pudo
- Señorita Granger ¿Qué va a hacer? - preguntó Severus
- Hermione vuelve aquí - Agregó Harry
Pero ella parecía no escuchar a nadie
- Que sea la última vez que osas humillarme frente a los demás - Dijo con una voz fría, tan fría y silbante que parecía cortarle la respiración a quien la escuchara
Draco se estremeció en su asiento, pero continuó desafiante, Crabbe y Goyle por su parte solo miraban sorprendidos a la chica y no se atrevieron a interrumpirla para defenderá de Draco, Pansy trató de intervenir
- Eso es lo que te mereces Granger…
- ¡TÚ CALLATE MALDITA! - Gritó la castaña ante los ojos casi desorbitados de todos los presentes
- Señorita Granger ¡Ya basta! - Gritó Snape, muy a su pesar tendría que restarle puntos de nuevo a la casa de la chica, sin embargo decidió darle otra oportunidad - Tome asiento ahora mismo
Pero Hermione continuaba allí, plantada frente a Draco, mirándolo con odio y desdén con los puños apretados
- ¿Cómo te atreves a hablarle así a Pansy? - Soltó el rubio, luego la tomó de la muñeca con la fuerza suficiente como para hacerle daño, sin embargo ella ni siquiera se inmutó, Severus iba a protestar pidiéndole a Malfoy que la soltara inmediatamente, pero decidió contenerse porque la forma en que lo hubiese hecho, de seguro acabaría por demostrar que la chica le importaba - y escúchame bien sangre sucia - continuó Draco esta vez sin importarle volver a hacerle perder puntos a su casa, al tiempo que la zarandeaba con fuerza- yo te trato como me dé la gana
Ella no soportó que él continuara desafiándola, así que decidió actuar dejándose llevar por su instinto, lo que sucedió a continuación hizo que todos quedaran literalmente con la boca abierta. Hermione con la mano libre, tomó la de Draco y lo obligó a posarla sobre la superficie del caldero caliente, él dio un grito de dolor y ella soltó una risotada que hizo que al joven le dieran escalofríos,
- ¡Hermione! - Exclamaron Harry y Ron al unísono
Pansy corrió a auxiliar a Draco
- ¿Te gustó eso maldito bastardo? - Preguntó ella con cruel regocijo
Draco estaba asombrado con lo que acababa de pasar, además porque en cuanto Hermione lo tomó por la mano izquierda, la marca de mortifago que tenía en su antebrazo comenzó a escocerle al mismo tiempo que lo hacía la palma de su mano al contacto con el caldero hirviente; Severus también estaba asombrado, pero al mismo tiempo comprendía perfectamente la reacción de Hermione; simplemente ella había soportado demasiado hasta que explotó, lamentablemente ahora él se vería en la necesidad de castigarla, Severus se recriminó a sí mismo el hecho de que se sintiera feliz con la idea de tener que castigarla porque así la tendría más tiempo a su lado
- ¡Por Merlín Severus! - Caviló dentro de su mente - solo vas a castigarla porque lo merece, no porque quieras tenerla cerca
- ¡ERES UNA SALVAJE! - gritó Draco Malfoy sujetándose por la muñeca la mano herida donde ya comenzaban a brotarle pústulas blancas con el borde enrojecido
- Está castigada Granger - Dijo Snape
En ese momento Hermione que todavía tenía esa macabra sonrisa en su rostro, parpadeó como si estuviera despertando de un sueño y luego se desmayó, Harry y Ron se apresuraron a examinarla, pero Severus se les había adelantado
- señorita Parkinson, lleve a Malfoy a la enfermería de inmediato - Ordenó mientras se agachaba junto a Hermione
- ¡Hermione! - La llamaba Harry muy preocupado
- ¡Despierta Hermione! - decía Ron
- No sean ingenuos - Dijo Pansy - ella solo está fingiendo para salvarse del castigo
- Pero no se salvará, lo tiene bien merecido - Agregó Draco componiendo una mueca de dolor
- por supuesto que no se deshará del castigo, pero ahora lárguense a la enfermería si no quieren que eso empeore - Riñó Snape
Pansy obedeció y se marchó junto a Draco que maldecía por lo bajo
- ¿Te duele mucho Draco?
- ME ESTOY MURIENDO - se escuchó al joven gritar mientras se alejaba por el pasillo de las mazmorras
Los demás alumnos se reunieron en torno a Hermione
- Quédense con ella mientras yo busco algo para reanimarla - Pidió Severus
- ¡Apártense! - Pidió Ron a los demás - ¡Denle un poco de espacio!
Harry y Neville la abanicaban con unas hojas de pergamino mientras Severus salía apresuradamente por la puerta del aula y se dirigía a su armario de pociones, cinco minutos después regresó con un frasco de cristal cuyo contenido era de color rojo intenso
- ¡Apártense! - les pidió
Harry, Neville y Ron obedecieron y dejaron trabajar al profesor, Severus le quitó la tapa de corcho al frasco y este despidió un olor sumamente intenso, le levantó la cabeza a Hermione y le acercó el frasco a la nariz; esto la hizo reaccionar al instante, pero ella parecía confundida y desconcertada
- ¿Qué sucede? - Preguntó incorporándose del suelo
- Se desmayó - explicó Severus
- Si, después de que le hiciste eso a Malfoy te desmayaste - explicó Harry
- ¿Qué hice qué? ¿De qué hablas?
- No te hagas la santa Granger que lo hiciste frente a todos - Dijo Crabbe desde su asiento
Severus lo miró ceñudo y él guardó silencio
- ¿Que rayos se supone que hice? - Volvió a preguntar ella sujetándose de Ron para mantener el equilibrio
- ¡Por Dios Hermione! - Exclamó el pelirrojo - no me digas que no recuerdas que le quemaste la mano a Draco con su propio caldero
Ella abrió los ojos desmesuradamente, parecía aterrada con lo que había hecho aunque no lo recordara
- Enserio ¿No lo recuerdas? - tanteó Harry
- No Harry ¡Por Dios! ¿Qué me está pasando?
- Eso mismo nos preguntamos todos Hermione - dijo Ron
Severus comprobó que su desmayo fue real, pero pensó que tal vez ella estaba fingiendo no recordar nada para evadir el castigo, después de todo ella no estaba acostumbrada a recibir castigos y por mucho que ella le gustara, él no iba a permitir que lo manipulara con trucos tan viejos como ese
- Permítame recordarle señorita Granger que está castigada - Soltó con una ceja enarcada mientras volvía a colocar la tapa de corcho en su lugar
- Pero… pero ¿Por qué? Profesor Snape, no es justo… yo… yo no recuerdo haber hecho eso - objetó ella
- Pero lo hizo - rebatió - y fue… lo suficientemente descarada como para hacerlo frente a todos… incluso frente a mí
- pero yo…
- esta noche después de la cena, en mi despacho - Indicó Snape - la clase ha terminado, pueden largarse
Y se marchó del aula con la capa ondeando tras de sí, dejando a una muy desconcertada Hermione en compañía de sus amigos que no dejaban de preguntarse qué le estaría sucediendo
