La cuarta vez que lo vio era la niña fea, pero hoy sería su ultimo día como ella, pues hoy sería el día en que al fin pasaría al siguiente nivel, ¿porque lo hacía?, la verdad es que ella no lo sabía, simplemente sabía que tenía que aprender todo lo que los hombres sin rostro le pudieran enseñar, con ese pensamiento camino hacia donde sabría estaría su objetivo con la moneda envenenada comprobada por décima vez se dirigía hacia donde sabia el hombre se dirigía, entonces mientras iba pensando en cómo huiría una vez completada su tarea, se tropezó con alguien y cayó de espaldas, la otra persona también lo hizo, ella al ver la capucha verde que lo cubría se dijo a sí misma "tiene que ser una broma" ella iba con prisa y no tenía tiempo como para perderlo así, pero todos esos pensamientos se fueron de su mente cuando lo vio directo a los ojos, afortunadamente esta vez no duro tanto como las otras, pronto recupero la compostura y se dio media vuelta para seguir caminando, pero entonces de improviso escucha que él dice –oye, sete callo- entonces ella se dice a sí misma "maldita sea" y busca en su bolsillo solo para comprobar que la moneda ya no está, entonces se voltea asustada, pero respira con paz al ver que la mano con la que sostiene la moneda tiene un guante, "no toco el veneno" piensa con alivio, pero luego se corrige a sí misma y dice –gracias- camina hacia él toma y toma la moneda- entonces él dice con tono serio -¿Qué no te conozco?- y ella piensa "es imposible que lo sepa, ni rostro no es el mismo" y ella dice fingiendo una voz diferente –no- y da la vuelta para irse corriendo y llegar a tiempo, esta vez no volteo para atrás, quería hacerlo quería saber si aun con esta nueva apariencia el volteaba para verla alejarse, pero tenía un trabajo que hacer, y ni él ni nadie impediría que lo hiciera.
Esa noche ya con su rostro en su lugar se disponía a dormir, debía prepararse para la mañana, pues iría con Izembaro, para aprender más, aunque aún no sabía exactamente que podía aprender de unos actores, pero eso es lo que le ordenaron, se dijo a sí misma "hoy no soñare con él, tendré sueños de loba o fantaseare que estoy en Winterfell o que mato a los de mi lista, lo que sea, todo menos sus ojos, todo menos sus ojos" se repitió eso una y otra vez hasta quedarse dormida, pero aun así al cerrar los ojos volvió allí
Ella estaba corriendo en un pasillo, en el techo había unas luces extrañas, no venían de antorchas o velas sino de unos extraños cristales que tenían dentro un pedazo de metal que parecía brillar y cada cristal estaba rodeado por un cono de metal, probablemente para dirigir la luz hacia una dirección, de repente le llego una palabra a la boca, esa cosa tenía un nombre y repentinamente ella lo recordó foco además ella tenía en sus manos un objeto muy extraño, parecía una clase de caja de metal negro con una correa a un lado, ella también recordó su nombre rifle entonces el pasillo termina en una puerta de metal pero esta puerta no tiene manija o cerradura, simplemente se abre sola partiéndose por dos, ella entra en la habitación y la puerta vuelve a unirse, entonces ella entra a una habitación donde hay muchas personas con trajes extraños, cada una frente a una clase de espejos, pero que envés del reflejo proyectaban unas extrañas imágenes, y dichas imágenes cambiaban cuando el espejo era tocado, pero esto no le llamo la más mínima atención, como si fuera algo que se veía todos los días, al llegar se paró frente a un hombre, su rostro y complexión eran tan común para ella como esos espejos, y él le dijo –la nave de la estación 5 está llegando en este momento Lady comandante- a lo que ella responde –bueno supongo que debo recibirlos, es la primera vez que recibimos visitas en 200 años- entonces vuelve al pasillo y entra por una puerta que lleva a una caja de metal, en la que ella entra y luego de oprimir un botón la caja baja y llega otra palabra a su mente elevador, una vez que se detiene ella sale y entra en otro pasillo uno que se ve mucho más viejo, con la pintura callándose y las paredes llenas de moho, entonces cruza una gran y pesada puerta de metal la cual si se abría con una manija muy grande en forma de rueda de carreta válvula, de repente apareció en su mente, la cual un hombre vestido con armadura parecida a la de un caballero abrió, aunque esta armadura era negra y de un material muy extraño que ella desconocía, el cual tenía un cierto parecido a el cuero, y de repente llego de manera casi dolorosa plástico, ella siguió caminando y se colocó el mismo yelmo extraño que llevaban ellos el cual tenía toda la cara cubierta con vidrio negro, entonces llego a una clase de cuadra donde había muchas carrozas, no sabía cuál era su nombre o más bien no lo quería recordar pues sabía que dolería su mente de hacerlo, pero ella sabía que servían para lo mismo que las carrozas, solo que estas no llevaban caballos ni estaban hechas de madera sino de metal, hay había muchos que vestían esa armadura de plástico, solo entonces se dio cuenta de que ella también la vestía, todos estaba alineados perfectamente para hacer un camino el cual ella pasaba justo por en medio, como los soldados de un ejército, entonces llego a su destino, otra enorme puerta de metal, la cual se abrió partiéndose en dos y dejando entrar a otra de esas carrozas, la cual se movía sola, sin caballos que la jalaran, esta envés de un I como las suyas llevaba dibujado un V, inmediatamente después de entrar la puerta de metal se cierra, entonces se abrió la puerta de la carroza y salió alguien con una armadura como la suya pero de color blanca, entonces ella dice –usted debe ser el representante de la estación 5, pues bienvenido a la estación 1, que peculiar traje de aislamiento, ahorra veo por qué en su estación lo llaman el bello- a lo que el responde en el mismo tono sarcástico –usted debe ser la lady comandante ¿no?, por sus hombres tan bien armados y disciplinados veo por qué la llaman la bestia- ella sonríe por sus adentro, le encanta ese apodo, entonces se oye una voz en toda la habitación –escáner terminado no hay señales de radiación, pueden retirarse sus protecciones- esa voz parecía venir del techo pero ha ella no le llamo ni un poco la atención, casi como si oyera esa voz a diario, entonces ambos se quitan los cascos, ella puede ver el porqué de su apodo, tiene atractivas facciones, igual que un peculiar tono de cabello, blanco y amarillo, probablemente una mutación mínima por la radiación, pero al verse directamente a los ojos algo extraño ocurre, siente que eso ya ha pasado antes y tiene la certeza de que volverá a pasar, y ambos preguntan confundidos al unísono -¿te conozco?-.
Arya despierta muy exaltada en su habitación y se pregunta -¿Qué demonios me está pasando? ¿será que me he vuelto loca?- No puede evitar que salgan algunas lágrimas de sus ojos, por más que trato de calmarse no pudo evitar hacerse un ovillo en la cama y empezar a sollozar levemente, tuvo que usar todo su autocontrol para no gritar, si supiera lo que se avecinaba hubiera probablemente decidido gritar ahorra que aun podía,
Nota del autor: bien sé que es un cambio muy radical en la saga, pero si no les gusta pues no lean, se aceptan comentarios y sugerencias
