Inuyasha no me pertenece, es propiedad intelectual de Rumiko senpai. Este fic está hecho sin ánimo alguno de lucro, solo para que los lectores se diviertan, así como para divertirme yo misma escribiendo
Datos de interés:
"…" Lo que dice un personaje
Texto en cursiva Lo que piensa un personaje
---------- Cambio de escena
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¡Antes que nada, Akemashite Omedetou Gozaimasu to Kurisumasu Omedetou! Feliz Año Nuevo y Feliz Navidad (aunque atrasada…¡gomen!)
SIN MARCHA ATRÁS
Cap.4 -.- De compras
Por CiNtUrO-cHaN
Era temprano. Muy temprano. El sol aún no había salido, pese a que poco le faltaría. Una silueta se movía por la casa, a tientas. No sabía exactamente qué hacía ni por qué lo estaba haciendo, simplemente algo le obligaba a hacerlo… Sentía que debía hacerlo. Esa silueta paró delante de una habituación, la cual estaba justo al lado de la suya propia. Kagome respiró hondo. ¿Por qué diantres se había levantado sólo para quedarse cara a cara con la puerta del antiguo estudio de su padre? Un sinfín de imágenes borrosas le llegaron por la cabeza, pero llegaron tan caóticamente desordenadas que la chica sólo tuvo tiempo de cerrar los ojos y no comprender nada. ¿Por qué estaba actuando de ese modo? ¿Qué la atraía a ese estudio, al cual hacía tantos años que no entraba?
Kagome empezó a llorar en silencio, con ambas manos en las mejillas. Tenía los ojos agrandados, presa del pánico. Ella, en el fondo, sabía lo que hacía allí. Su subconsciente le estaba obligando. Le obligaba a recordar.
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Un pequeño rayo de luz atravesó las cortinas hasta impactar con la piel del exhanyou. Inuyasha cerró los ojos con fuerza, intentando en vano disipar toda esa luz para seguir durmiendo en paz, cosa que no era posible. Al menos ahora no tenía ese condenado engendro del demonio, aka despertador, para levantarle con sus endemoniadas notas. Se negaba a abrir sus ojos. Allí se estaba tan bien… Se oía el olor de Kagome por todas partes, ese perfume tan suave de la jovencita que había conseguido cautivarle del todo.
Estuvo unos minutos más así, abrazándola en silencio, y decidió que lo primero que quería ver al levantarse fuese su dulce rostro dormido. Así pues, abrió sus dorados ojos para inspeccionarla.
"Huh…¿¿Ein??"
Inuyasha se quedó atónito al comprobar que Kagome no sólo no estaba ni en su 'cama' ni en la suya propia, sino que él estaba abrazando a un colchón (que, obviamente, olía como la chica y de ahí la confusión). Algo en su interior se sintió profundamente decepcionado.
"¿Ya te has despertado, Inu-chan?" la puerta se abrió, y una sonriente Kagome sacó la cabeza.
Inuyasha la fulminó con la mirada "¿Inu-qué?"
Kagome le sacó la lengua "Vamos, vístete. Te he dejado una muda en mi cama, la compró ayer mamá para ti. Hoy te compraremos más. Te espero abajo, ¿vale? Si necesitas ayuda, Souta te ayudará, ¿a que sí?" dijo la hermana mayor al hermano menor. Él asintió, bastante divertido ante la situación.
"Eum, bueno…" fue lo único que dijo un no muy convencido Inuyasha.
Cuando Souta hubo entrado en su habitación, Kagome cerró la puerta y se fue hacia la planta baja, saltando por las escaleras. Por su imaginación pasó un posible futuro Inuyasha vestido con ropa de Armani, hablando con un teléfono móvil, aguantando un enorme maletín lleno de informes importantes, con una cola de caballo sujetando su melena larga…
"¿Cielo, estás bien?" la Sra.Higurashi se había extrañado que su hija, la cual acababa de bajar las escaleras tan enérgicamente, se hubiera quedado repostada en la pared, con los ojos perdidos y una media sonrisa bastante sospechosa.
Kagome bajó del cielo, aún anonadada por esa hipotética visión de su exhanyou "Ha…hai…" Nota para el futuro: cuando vayamos bien de dinero, comprarle ropa Armani…
"Así que os vais hoy al DPK-Center, ¿eh?" dijo el abuelo, el cual estaba sentado en la mesa de la cocina leyendo el diario, y aguardando a que su querida hija le terminara de hacer el desayuno.
Kagome se sentó junto a su abuelo y asintió "¡Ee! No queda muy lejos de aquí, y estaremos todo el día. Volveremos hacia la hora de cenar, ¿de acuerdo mamá?" preguntó la chica, inocentemente.
La Sra.Higurashi sonrió "Claro, cariño. Pero vigilad cuando volváis, sobretodo" dijo la madre, a modo de advertencia.
Kagome sonrió, y cuando se disponía a seguir hablando de sus padres, se oyó un grito provinente de arriba "¡¡NO PIENSO SALIR ASÍ!! ¡¡NO NO NO Y MILLONES DE VECES NO!!"
A Kagome se le cayó una gotita.
Segundos después, la familia Higurashi se encontraba en la habitación de Kagome, observando boquiabiertos (sobretodo la hija mayor) la nueva imagen del exhanyou. Souta había hecho un buen trabajo. Inuyasha iba vestido a lo 'sport moda', un género que triunfaba mucho actualmente. Llevaba unos pantalones anchos de color verde oscuro con muchos bolsillos, una camiseta ancha y larga blanca con una raya gruesa en el medio de color rojo, más un chaleco deportivo gris. Y como toque personal de Souta, le había dejado ponerse una de sus gorras que le iban un tanto grandes a su Inu-niichan, con la visera delante, la cual le favorecía bastante.
"¡¡No me miréis así, que me entrarán arcadas!!" exclamó Inuyasha, de brazos cruzados.
"Pero… ¡si estás monísimo!" puntualizó la Sra.Higurashi.
"Así es como visten los chicos de por aquí, mozo" respondió el abuelo.
Souta asintió con devoción.
Inuyasha buscó ayuda en la mirada de Kagome, pero la chica sonreía con picardía "Maa, maa, Inuyasha… ¡te queda genial! Ya verás como te acostumbrarás"
Viendo que tenía la batalla perdida, empezó a refunfuñar cosas inaudibles y bajó a bajo a desayunar, seguido por todos.
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Después de un breve desayuno, Inuyasha y Kagome se despidieron de la familia y salieron del templo. El exhanyou ya estaba un poco acostumbrado a la ciudad, pero no por eso había dejado de alertar de peligro a Kagome cuando un camión les pasaba cerca, ni tampoco había parado de quedarse anonadado observando esos enormes edificios que había a la distancia. Kagome tenía la sensación de ir con un niño pequeño para el cual todo es nuevo. No me extraña pensó Pasar del Sengoku Jidai a la era moderna no es un camino de rosas. Y sino que me lo digan a mi… La chica de melena negra empezó a recordar sus primeros días en la época de las Guerras Civiles, y todos los calvarios que tuvo que sufrir para bañarse, para comer…
"Mira, es allí. El DPK-Center" Kagome señaló un enorme centro comercial que tenían al cruzar la calle. Inuyasha subió la cabeza para que la visera de la gorra que le había dejado Souta le permitiera ver el enorme edificio.
"Es… enorme… Como cien veces la mansión de Naraku, ¡inaudito!" exclamó Inuyasha, como si hubiera hecho el descubrimiento del siglo.
En unos instantes entraron en el centro comercial. La primera reacción del exhanyou fue que ese lugar le mareaba "No es de extrañar, aquí hay mucha gente, y aún más en domingo… Cuestión de acostumbrarse. Las aglomeraciones en las ciudades son muy normales. Ya te irás acostumbrando" respondió la chica, sin perder su sonrisa.
"Lo que sea… ¿Ahora qué hay que hacer aquí, si puede saberse?"
"¡Divertirse!" exclamó jovialmente la chica "¡Ven, ven, vamos a la tercera planta! Hay que buscarte un poco de ropa, que no podrás llevar siempre la misma. ¡Corre, corre! Mira, mira, esto es un ascensor. As-cen-sor. Sirve para subir a las personas mecánicamente a otras plantas. ¿A que es divertido? ¡Oh, sí, se me olvidaba! ¡También tengo que llevarte a ver alguna película! Hum, ¿Qué estilo te va más, lucha, ciencia ficción…?"
Inuyasha intentaba responder con lógica las numerosas preguntas de la chica. Cualquiera ajeno a la conversación pensaría que era Kagome la que veía por primera vez un centro comercial. Aunque Inuyasha no se quejaba; la chica resplandecía por si sola.
Pasaron un par de horas, en las cuales Kagome hizo de diseñadora de moda, cogiendo y cogiendo prendas para que se las probara Inuyasha, el cual las aceptaba algo contrariado. Ni que decir que a Kagome y a las demás dependientas se les caía la baba cuando el chico pasaba la cortina y se dejaba ver. Finalmente, Kagome e Inuyasha salieron de las tiendas del tercer piso con tres o cuatro bolsas llenas a rebosar de ropa (de las cuales Kagome había aprovechado para comprarse algo para sí misma, que no va una a un centro comercial todos los días, ¿hum?).
"¿Quieres que tomemos algo?" preguntó la chica, señalando un bar de la primera planta. Inuyasha se encogió de hombros y Kagome lo tomó por un sí. Minutos más tardes, ambos entraban en el bar.
"¿Kagome, qué es este aire? Hace frío de repente…" preguntó el exhanyou, intentando localizar la fuente de frío a través del olfato.
Kagome sonrió comprensivamente "El aire acondicionado. Es una máquina que no sé cómo se las apaña, pero hace que la temperatura baje un poco, y así estamos más fresquitos. ¿Tienes frío?"
"N-No" dijo, tiritando. A Kagome se le cayó una gotita. No era de extrañar, Inuyasha estaba acostumbrado a llevar el kimono más el haori encima. Y ahora sólo llevaba una camiseta y un chaleco. Kagome le dijo que se pusiera una chaqueta y que se quitara el chaleco, mientras ella aprovechaba e iba a pedir algo para beber.
Inuyasha observó a la chica dirigirse hacia algo que parecía un mueble largo donde unas personas, vestidas de una manera un poco rara, con cosas raras en los pies que les hacían patinar, servían la bebida. Y así estaba, encantado mirando a Kagome de reojo, cuando un ruidito le sorprendió. Salía del bolso de Kagome.
"¿Q-Qué dem…?" Inuyasha miró inconscientemente a Kagome en busca de ayuda, pero ahora era el turno de la chica para pedir y no quería molestarla. Así pues, intentó averiguar él mismo lo que estaba pasando. Abrió el bolso de Kagome y vio que el ruidito agudo y musical venía de un extraño aparato rectangular con muchos botones. ¿Qué rayos es esta cosa? ¿Otro maldito engendro del demonio? Iba a destruirlo, pero pensó que a Kagome no le haría mucha gracia. Así pues, empezó a tocar botones para que callara, hasta que dio con uno que hizo que la musiquita cesara, aunque de repente se oyó una voz que venía de… dentro de esa cosa.
"¿Higurashi?" Era una voz de chico.
Inuyasha flipaba en colorines. ¿Esta cosa…HABLA?
"¿Estás ahí, Higurashi? Soy yo, Houjou…"
Inuyasha frunció el ceño. Houjou…Houjou… ¿De qué le sonaba ese nombre…?
El exhanyou abrió los ojos. ¡ESPERA UN MOMENTO! ¿Ese tío no era el que…?
"No, no, tranquilo. No me gusta. Pero… um, cuando volví la otra vez aquí, antes de la batalla contra Naraku, Houjou-kun se me… eum, declaró "
"¿Higurashi? ¿Me oyes?"
A Inuyasha empezó a bullirle la sangre. Ese tío era, para él, una especie de Kouga II. ¿¿Por qué todos iban detrás de Kagome y le decían siempre lo mucho que la querían abiertamente?? ¿¿Por qué él no podía hacerlo?? No seas idiota, ahora sí que puedes… se reprendió a si mismo.
"Kagome no está" dijo Inuyasha, hablando con 'esa cosa' como podía, colocando los labios con el cristal.
La voz parecía algo sorprendida "Perdone, creo que me he confundido de número"
"No, no te has confundido de número. Simplemente Kagome no va a ponerse" dijo Inuyasha, con altanería. ¿Quién se había creído que era ese chico para ir rondando así a SU Kagome?
"¿Cómo?" la voz parecía un poco confundida "¿Entonces quién eres tú? ¿Eres un amigo de Higurashi? Hablas de ella como si fuerais amigos íntimos…"
Iba a responderle algo como 'A ti qué te importa' o 'Pues mira, chico, según ella somos 'novios'', cuando algo llamó su atención. La propia Kagome.
"¿Inuyasha, qué estás haciendo con mi móvil?" preguntó la chica, algo confundida, mientras dejaba la bandeja con las bebidas encima de la mesa "¿Ha llamado alguien?"
"Eh, um, esto…" Inuyasha bajó la mirada. La verdad es que se sentía algo miserable, él no tenía ningún derecho a coger ese tal 'móbil' y adueñárselo como si fuera suyo, respondiendo por ella. Como un buen chico, le dio 'esa cosa' a Kagome, obedientemente "Es que he oído una música y luego ha empezado a hablar un tal Houjou de no sé donde, y…"
Inuyasha miró arrepentido a la chica, pero ella sonrió, esfumando cualquier sombra de enfado "Jaja, debiste sorprenderte. Así que ha llamado Houjou-kun, ¿eh?" Kagome se puso el teléfono al oído y habló "¿Moshi moshi? ¿Houjou-kun, sigues ahí?"
"¡Ah, Higurashi! Menos mal, se acaba de poner un chico que decía que no podías ponerte y…"
Kagome miró de reojo a Inuyasha y sonrió "Bueno, es que estamos los dos en un bar del DPK-Center y había ido a buscar un poco de bebida en la barra, por eso te lo ha dicho. ¿Querías algo?"
La voz se truncó "¿E-Eh? Ah, n-no, nada en especial… Sólo iba a preguntarte si esta tarde estabas libre para ir al cine a ver alguna película, pero ya veo que no podrá ser…"
La sonrisa de Kagome desapareció. Su rostro se tornó algo serió "Houjou-kun, em, oye… Verás, puedo ir al cine contigo cuando quieras, junto con Yuka-chan, Ayumi-chan, Eri-chan y tus amigos… Pero no de la manera que tú quieres que vayas, ¿entiendes…? Sólo… como amigos"
Inuyasha miró a Kagome. Ella no miraba a ningún sitio. Parecía algo triste, pero Inuyasha sabía que esa tristeza era porque Kagome era tan sumamente buena persona que le sabía fatal tener que repartir noticias de este modo. Él lo sabía por experiencia propia, porque hubo una ocasión que estuvo a punto de decirle a Kagome que se marchara (NA1). Entonces la chica movió su brazo y puso su mano en medio de la mesa, mirando a Inuyasha sonriente. El exhanyou también sonrió y le cogió la mano.
"Hum, entiendo… Supongo que esto es claramente un 'no' a lo del otro día…" respondió la otra voz.
Kagome entristeció la mirada "Sí… Lo siento mucho. Eres una gran persona, estoy completamente segura que encontrarás a otra mucho mejor que yo que te corresponda como mereces"
Inuyasha sonrió con orgullo. Tal vez encuentre a alguien que le corresponda como se merece, pero ni en mil años encontrará a alguien mejor que Kagome.
Hubo un pequeño silencio, y luego Houjou siguió "Así que finalmente le has encontrado, ¿eh? Alguna vez oí hablar a tus amigas de un chico que te gustaba. Inocente de mí, creí que hablaban de mi mismo. Ahora veo que no era cierto. Sólo… me alegro de que a ti te haya llegado la felicidad. ¿No sería el chico que se ha puesto antes?"
Kagome sonrió "Sí… él mismo. Se llama Inuyasha. Ya te lo presentaré algún día, seguro que os hacéis buenos amigos"
Lo dudo pensó Inuyasha, sonriendo inocentemente a su Kagome.
"En fin, supongo que ya nos veremos mañana al instituto" dijo Kagome, a modo de despedida "Sólo una cosita más… Sinceramente, me gustaría seguir siendo amiga tuya, Houjou-kun. Si me dejases… querría que siguiéramos siendo buenos amigos, ¿qué te parece?"
"Claro, por mi bien. Entonces hasta mañana… Kagome"
¿Eh? ¿Ya no es Higurashi…? Pensó la chica, algo extrañada "Eum, hai, hai. Mata ashita"
"¿Le has hablado de mí?" preguntó Inuyasha, mirando como la chica guardaba su móvil en su bolso de nuevo.
Kagome asintió "Hai, le he dicho que os presentaría un día de estos. ¡Bueno, como no sabía qué pedirte para beber, te he pedido lo mismo que yo! A ver si te gusta, se llama 'limonada'. Pruébala, ¡está buenísima!" exclamó la chica, sorbiendo un poco de la bebida con la pajita.
Inuyasha se quedó mirando ese extraño objeto sin saber qué hacer "¿C-Cómo se bebe con esta cosa?" preguntó, señalando la pajita. Kagome rió y se la quitó, diciéndole que bebiera y punto, que beber con pajita era una lección de grado mediano y que hasta allí no habían llegado aún.
Fueron pasando los minutos. Kagome e Inuyasha hablaban de muchas cosas; la chica empezó por hablarle acerca de ese mundo, y de cómo moverse en él. Le contó que allí no había demonios (de hecho, los pocos que quedaban estaban en un profundo y largo letargo), pero que había humanos que parecían poseídos por ellos. Kagome le habló de que había personas muy malas, gente que hacía la guerra con otros países, mucha pobreza, pero también lo contrastó con cosas buenas.
"…y si quieres moverte bien por mi mundo, debes saber qué es esto" Kagome sacó su monedero y le puso unos cuantos billetes y monedas. Inuyasha los cogió con cuidado, mirándolos con el entrecejo fruncido "Es dinero. El dinero es… a ver, cómo te lo explicaría… Es lo que utilizamos para comprar las cosas: comida, bebida, ropa, … Todo se compra con dinero. En este mundo muy pocas cosas son gratis"
"¿Y por qué tienen formas y colores distintos?"
Kagome sonrió ante el comentario inteligente "Pues verás, hay muchas clases de dinero. Por ejemplo, esta moneda sólo vale cinco yenes. Pero por ejemplo, este billete de aquí vale mil. Y hay otras muchas más cantidades, mucho más altas –y que evidentemente no llevo en mi monedero- de dinero. Eso poco a poco lo irás aprendiendo"
Inuyasha asintió con un profundo 'Ohhh…' y posó su mirada en un pequeño apartado del monedero de la chica "¿Qué es eso?"
Kagome miró lo que el chico señalaba y sonrió "Son pequeñas fotos. Las guardo aquí para mirarlas en algún momento. ¿Quieres verlas?" Kagome se las dio sin esperar un sí de respuesta.
El exhanyou fue pasando foto por foto. La mayoría eran fotos del tamaño carnet: fotos de Kagome con distintas edades (incluso había una de recién nacida), fotos de Souta, de toda su familia, de sus amigos y amigas… Y una de suya.
Kagome miró la foto que el exhanyou miraba y sonrió con tristeza. Era la única foto que tenía donde salían ella, Inuyasha, Sango, Miroku, Shippou y Kirara en el pozo devora-huesos. La tomó un día que sin querer metió su cámara de fotos digital en la bolsa "¿Cómo les estará yendo todo por allí?" preguntó Kagome en voz alta.
Inuyasha se encogió de hombros "Seguro que les va bien"
"¡Ya se!" exclamó Kagome, captando la atención de Inuyasha "Mañana en el instituto iré a la biblioteca y buscaré información en los archivos históricos del Sengoku Jidai. Tal vez encontremos algo, ¿no crees? Al fin y al cabo fueron grandes luchadores"
"Keh, pero nada comparado conmigo"
"Sí, sí, mi Inu-chan aprecia mucho su orgullo, no lo he olvidado"
"¡Oye!" exclamó Inuyasha con un falso sentimiento herido. Kagome sólo sonrió y le sacó la lengua.
"Disculpen, ¿quieren comer algo más?" una camarera se les había acercado para retirar las ya bebidas limonadas y aprovechó la situación.
Kagome se miró el reloj "Anda, ¿ya es esta hora? Inuyasha, ¿tienes hambre?" el chico hizo un 'tsk, no mucha' que a Kagome le sonó como '¿¿Cuándo hay comida??', así que sonrió a la chica y asintió "Sí. Tráiganos el menú, si es tan amable"
La chica asintió y se retiró patinando. Inuyasha observó esos extraños zapatos y se lo preguntó a Kagome, la cual rió "Son patines. Sirven para… bueno, en realidad son para el ocio, para divertirse. Pero últimamente hay bares que siguen la moda de algunas tiendas americanas y hacen que sus camareras vayan paseando con patines. Sinceramente, lo encuentro una estupidez. Una amiga mía se torció el tobillo hace una semana trabajando así"
"Aaaah…" respondió el exhanyou, observando los patines intrigado.
"Bueno, voy al servicio a lavarme las manos, ahora vuelvo, ¿vale?" Kagome se levantó y se dirigió hacia los servicios, mientras Inuyasha seguía observando las fotografías de la chica.
Mayoritariamente eran fotos suyas con su familia; también había fotos individuales de tres chicas que no reconoció, pero que seguramente serían las amigas de las que Kagome siempre hablaba. Para su sorpresa también encontró una foto de ambos que se hicieron en un Fotomatón haría meses (NA2), donde el flash captó el preciso instante en que Inuyasha se 'sentaba', delante de una Kagome un tanto furiosa. Se sintió melancólico al verse con su forma de hanyou. Pero no se arrepentía, si fuera necesario volvería a decirle las mismas palabras a Midoriko, al igual que la última vez.
Siguió pasando imágenes, hasta que finalmente llegó a la última. Esta estaba doblada, y mientras la desdoblaba advirtió que era bastante más grande que las otras, casi del tamaño de una mano. Parecía bastante vieja, y además estaba en blanco y negro. Lo primero que llamó la atención a Inuyasha era que una parte de la foto estaba rota. O más bien dicho, estaba arrancada. Premeditadamente. Se podía observar claramente como un perfecto círculo ovalado recortaba la cara de alguien. Inuyasha observó la foto detenidamente. En ella había tres personas. Una mujer, un hombre y un bebé. La cara recortada pertenecía a ese hombre sin rostro. El exhanyou observó a la mujer detenidamente; era preciosa. Y ahora que la miraba con detenimiento, se parecía un montón a Kagome. Tenía su misma melena larga, sus mismos ojos, su misma cara, sólo que con las facciones de una mujer más adulta, tal vez con veinte y pocos años. No pudo evitar sonrojarse levemente, ya que sin duda esa imagen sería muy parecida a la de su Kagome en un futuro. Luego miró al bebé. Era una niña, y tenía los mismos ojos que la mujer, los mismos que Kagome. Y un pelo oscuro brillante. Así pues, esta foto…
"Oh, vaya… no sabía que aún estuviera aquí. Creí que estaba en casa…" Inuyasha se vio sorprendido por detrás por Kagome, la cual le quitó literalmente la foto de las manos y se sentó en su sitio con algo de brusquedad.
Inuyasha se la quedó mirando. ¿Qué significaba todo aquello?
Kagome pareció leer su mente y suspiró "Lo siento… No pretendía parecer enfadada ni nada… es sólo que esta foto me ha sorprendido. ¿Aún no ha llegado el menú?"
"Kagome…" Inuyasha la miró a los ojos, y por un momento la chica bajó la cabeza "Los de la foto sois tus padres y tú, ¿verdad?" Kagome bajó la mirada y no respondió "¿Qué ocurre? No entiendo nada"
Kagome seguía con la vista fija en el suelo "No pasa nada. Es sólo que…"
"¿Que qué?" insistió él, con su mirada dolida "Creí que no teníamos…secretos"
Kagome entrecerró los ojos "Lo sé… lo siento mucho. Es que… bueno, no es un recuerdo muy agradable, ¿sabes? Creía que lo tenía olvidado pero últimamente…"
El exhanyou miró a Kagome con preocupación. Era la primera vez que la veía en ese estado "¿Qué ocurre? ¿Últimamente… qué?"
"N-No sé. Con toda la historia de la mudanza al antiguo escritorio de papá… bueno, hoy por la mañana he pasado por delante. Hacía muchos años que no entraba allí, y ha sido como… como abrir un baúl que llevase años cerrado. Como si recuerdos salieran a la superficie. Recuerdos malos"
Inuyasha miró a la chica que tenía delante suyo. Una chica que creía conocer a la perfección y a la cual ahora mismo no reconocía. Desde luego, algo había captado: 'no me hables más de esto, por favor'. Ese parecía ser el mensaje de la chica. Inuyasha suspiró y sonrió "No tienes que hablar de esto si no te apetece, es comprensible, todos tenemos recuerdos dolorosos. Pero, ¿sabes? Tú misma me dijiste una vez que contar tus debilidades te hace más fuerte. Si necesitas cualquier cosa, si necesitas hablar… cuenta conmigo, ¿vale? Sé perfectamente lo que debes estar pensando, porque yo también he estado en esta situación más de una vez. Además, tú deberías saber perfectamente lo que conlleva que la persona que quieres te oculte su preocupación. No me gusta nada verte así"
Kagome no dijo nada.
"…Así que cuando estés dispuesta a contármelo, yo te escucharé. Estaré esperando. ¿Vale?" dijo él, sin dejar de sonreír.
Kagome asintió, esbozando una sonrisa "Gracias…"
La conversación giró radicalmente. La camarera llegó y les trajo el menú, y ambos empezaron a comer. Kagome retomó la conversación acerca de la película que mirarían después de comer, y también dijo que debían apresurarse o no llegarían al principio de esta. Inuyasha simplemente le seguía el juego y asentía. Sabía que tarde o temprano Kagome le contaría qué le estaba pasando, y también sabía –por experiencia propia- que la chica necesitaba poner sus pensamientos en orden. Él estaría a su lado cuando ella le necesitara.
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Anochecía cuando Inuyasha y Kagome, cargados con las bolsas de la compra, salieron del centro comercial por las puertas de salida del cine. Resultó que el cinema no era uno de los pasatiempos preferidos del exhanyou. El pobre lo había pasado realmente mal, ya que con su finísimo sistema auditivo, sus pobres orejas –según él- habían sufrido bastante con esas extrañas y enormes cajas que emitían ruido –con Doble Surround o alguna cosa rara que Kagome le había explicado.
"Oh, vamos, no estaba tan fuerte… ¡Además! La película en sí ha estado bien, el argumento me ha gustado. ¿Quién me iba a decir a mí que Masashi era el bueno y Yuuhiko el malo? Además, me ha gustado que el papel de Satsuki no fuera el de la típica damisela en apuros. ¡Es una mujer guerrera! Además, en la película su personaje tenía muy buena puntería con el arco, ¡como yo! ¿Te lo puedes creer? Quizás algún día me cojan para un casting de esos y me haga famosa…"
"¿Un casquin?" preguntó Inuyasha retóricamente.
"Casting, casting. Es…em… Como una prueba… ¡Sí! Una prueba que hacen las empresas de los…eum, cines, para coger sus personajes…" Creo que no serviría de maestra…
"Hum, ya…" Inuyasha intentó apuntarse mentalmente una nueva palabra nueva desconocida en su vocabulario. De hecho, durante el día había aprendido muchas: autobús, dinero, yen, ciudad, película, actor, doble-surround, bar, móvil, y ahora casting.
Iniciaron el camino de vuelta a casa. El atardecer se les brindaba de un color rojo intenso con tonos anaranjados que Kagome supo apreciar, sonriendo de buen humor. Inuyasha la miraba de reojo, consciente que esa sonrisa escondía algo.
"Nee, Inuyasha…"
"¿Hn?" El exhnayou se giró hacia la chica. Ella había parado de andar y él la imitó.
"Perdona lo de antes. No sé qué me pasó. Ya sabes… lo de la foto de mis padres"
"Tranquila" respondió él.
"Verás… querría que tú lo supieras. Ven, sentémonos en el parque" la chica entró en un pequeño parte en el que sólo quedaban unos abuelos con sus nietos. Kagome se sentó en el primer banco, dejando las bolsas al suelo. Inuyasha hizo lo mismo y se quedó callado "Lo que me has dicho antes, creo que tienes razón. Además, me he acordado de esas veces en que tú te callabas lo que creías y me dejabas preocupada, y me he dado cuenta que esto es lo mismo pero al revés. No quiero que pases lo mismo que yo, y tengo la sensación de que si se lo cuento a alguien tal vez me resulte menos pesada la carga…"
Inuyasha parpadeó "¿Entonces debo asumir que esto no lo sabe nadie más? ¿Ni tu madre?"
Kagome negó con la cabeza "No. Y no estoy segura de que el hecho que mi madre lo supiera fuera bueno. Verás… Empezaré por el principio. Yo conocí a mi padre, pero estuve con él poco tiempo, más o menos hasta que mi madre estaba embarazada de Souta. Por aquel entonces yo tenía cinco años. Pero un día, de buenas a primeras, desapareció" Inuyasha agrandó los ojos y Kagome siguió "Sin motivo alguno. Simplemente apareció. Además, recuerdo que la noche previa a su desaparición se despidió de mí en secreto. Hasta me hico un regalo… Pero bueno, me estoy saliendo del tema. El caso es que, evidentemente, pregunté a mamá y al abuelo qué había pasado con papá. Me dijeron que se había ido a un lugar mejor, aunque en ese momento no lo entendí. Unos años después, junto a un pequeñito Souta, mamá nos contó que papá había muerto en un accidente de tráfico, pero no me lo quiso decir antes porque, según ella, no estaba preparada (me lo dijo con Souta al lado, pero él, tan chiquitín, no se enteraba de nada). Así que… bueno, hasta aquí todo parecía normal. Menos una cosa…"
"¿Cuál?" preguntó Inuyasha, viendo que la chica tardaba en contestar.
"Verás, desde que papá murió hasta ahora, no he podido ir ni una sola vez a velarle en su tumba"
Había anochecido por completo. En el parque ya no había nadie, sólo quedaban ellos dos. Inuyasha estaba sorprendido por el tono enigmático y un tanto tétrico que estaba retomando esa historia. La historia de Kagome.
"No me di cuenta hasta hace unos años, pero en cada bon (NA3) mamá o el abuelo se las apañaban para encontrar alguna excusa para que no fuésemos al cementerio. No se si es una suerte o no, pero nunca he ido al cementerio familiar. De hecho, no se ni dónde está. Siempre que pregunto me eluden"
"Lo siento, Kagome, pero no sé dónde quieres llegar…"
"Ahí voy, Inuyasha, ahí voy. La cuestión es que no me di cuenta de esto hasta hace unos años, cuando por fin até cabos. Pero no me di cuenta de todo así como así. Lo hice leyendo un diario" Kagome cerró los ojos. Inconscientemente, se apoyó en el hombro de Inuyasha y respiró hondo. Inuyasha la abrazó con dulzura y permaneció expectante "El día de mi décimo tercer aniversario estaba sola en casa. Souta estaba de colonias y mamá estaba con el abuelo en el hospital (le habían ingresado de una pequeña hipertensión, nada grave, le dejaron marchar a la noche siguiente). La cuestión es que esa noche hice limpieza del cuarto de papá. Allí descubrí un… baúl" Kagome respiró hondo, intentando sacar todas esas imágenes aleatorias de su cabeza "Allí estaba el diario de mamá"
"Vaya…"
"Inuyasha…" Kagome miró a los ojos al exhanyou "Mi padre no sólo no murió en un accidente de tráfico, y no sólo sigue vivo…"
El exhanyou observó conmocionado como las lágrimas empezaban a brotar de los ojos de Kagome.
"Mi padre… ¡Mi padre intentó matarme!"
Fin del cap.4
CONTINUARÁ
NA1 – (SPOILER) Escena referente al manga, cuando Inuyasha decide ir a salvar a Kikyou. Evidentemente, el hanyou piensa que es injusto pedirle a Kagome que se quede con él habiendo (aparentemente) escogido a la otra miko, pero aún así no le llega a decir nada porque Kagome le corta y le dice que no le importa, que quiere seguir estando a su lado.
NA2 – Me refiero a la foto que se hicieron juntos en la segunda película.
NA3 – El 'bon matsuri', o festival budista de los muertos, se celebra en Japón del 13 al 16 de julio. La creencia budista dice que en ese día los espíritus de los fallecidos regresan a la Tierra para visitar a sus seres queridos en verano, en la que todas las familias van a sus panteones familiares.
Mata ashita: hasta mañana
Maa, maa: vamos, vamos (para calmar a alguien)
Inu-niichan: se traduciría como 'hermanito Inu'.
El rinconcito de Cintu:
Hum… no sé cómo me las apaño siempre para torcer el guión, gomen! Esto tenía que ser un fic de humor-romance simple y banal, pero no puedo... ¡Es que no puedo! ¡ARGH! Me doy rabia a mi misma. Me es imposible escribir un fanfic sin que tenga más argumento… no sé si eso es bueno o malo. En fin, creo que el fic va a ser más oscuro de lo que tenía planeado. Además, esta idea del padre de Kagome la tenía desde hacía tiempo, y no sabía si ponerla en este fic o en el de Tsunagari (hum, tal vez en ambos?:P). ¡En fin! Siento el retraso, y os deseo a todos akemashite omedetou gozaimasu, oséase, un feliz año nuevo! Espero que este año traiga muuuuuuchos fanfics para todos XDDDDDD
Gracias a todos los que dejáis review, ¡animáis un montón! No os podréis quejar, ¿eh? Éste capítulo ha salido larguito!! Y preparaos, porque en el próximo el pasado de la familia de Kagome (parcialmente…jojojo) al descubierto!!! Ya tengo ganas de escribirlo… jujuju
¡Ah! Muchas gracias también a todos aquellos que me habéis puesto en vuestra lista de autoras/es favoritos, o los que habéis puesto este fanfic como uno de vuestros favoritos!! Nos vemos en el siguiente capítulo 'El baúl de los recuerdos'
08-01-05
(¡el primer cap. que publico del 2005!)
(…T.T…pero hay que volver al instituto…nooo…)
Reviews: ¡wow, en el cap.3 obtuve 22 reviews! ¡MUCHÍSIMAS GRACIAS a todos los reviewers, de verdad!
ASUMI-CHAN: para variar, la primera en dejar review :) Oye oye, ¿¿qué es eso de que el tomo 40 será el último?? ¿¿Ya está confirmado?? O.O Por favor, respóndeme esto cuanto antes… Ya sabía que el Inumanga terminaba a principios de este año… pero aún no me hacía a la idea -.-…… ¡En fin! Me alegro que te guste tanto este fic. ¿Cómo que los exámenes cuentan? Hija mía, para mi familia cuentan mucho…XD Y además me he propuesto un reto de buenas notas a mi misma, y por mucho que me encante escribir (juntamente con dibujar y el básquet, escribir es uno de mis tres hobbies) lo primero, muy a mi pesar (XD) sigue siendo el estúpido instituto… Bueno, volviendo al fanfic: espero que te haya gustado este capítulo!! Jaja, me pensé eso de que en algún examen de Inu le saliera algo acerca del Sengoku… pero creo que esto de entrar en el colegio de Kagome pasará a un plano secundario, ya que según como están yendo las cosas… no sé, no sé… Bueno, creo que no tengo nada más que responderte XD ¡Muchas gracias por el review preciosa!
Chiisana-Minako: weis Chii! Oooh, proprofesional? Me gusta me gusta XDDDD. Me alegro que te gustara ese capítulo! Bueno, este no ha sido tan romántico como el tercero, pero ha sido romántico a su manera… No sé, esa parte en la que Kagome no le quería contar nada… me he emocionado yo misma poniéndome en la piel de ambos, recordando las escenas del Sengoku… aynssss… ((Por cierto!! Finalmente has actualizado tú también tus fics!! A ver cuando me sobra un ratito y voy a leerlos todos, que me muero de ganas jiji!!)) Mujer, no me llames Cintu-sempai/sama que luego me lo creo y mis sis me dicen que soy una engreída XDDDDD ¡Hala! Espero que este capítulo te gustara :)
Yelitza: vaya!! Ya creí que te habías desenganchado del fic, me alegra ver que no es así :)!! Espero que este capítulo te gustara, gracias por dejar review!!!
Kagome-N: wola preciosa!! Al final te hice caso y puse lo de 'El rinconcito de Cintu' jajaja. Me alegro que te gustara tanto el cap, espero que este no te haya decepcionado! Como ves, en este capítulo también se menciona a Sango, Miroku, Shippou y Kirara. Me estoy planteando de introducirlos o no a la historia, pero bueno, no adelanto nada para variar, muahahaha. ¡Apa noia, petonets!
Lina015: jajaja, a mi también me gustó esa escena final… ayns, ojalá Rumiko pusiera algo así en el final (Cintu se lo imagina…. Y se derrite…XDDD) Bueno, este será un regalito de Navidad atrasado, pero que conste que el capítulo lo terminé el domingo antes del fatal 'volverá a reempezar' TT ¡¡Pues hala, muchas gracias por el review, espero que este cap. te haya gustado!!
Saralim-Moon-BlackPotter: muchas gracias por tu review, me alegro que te guste mi historia! La hago lo mejor que puedo :D ¡Feliz Navidad –aunque atrasada- para ti también! Espero que este capítulo te haya gustado tanto como los anteriores :)
Kagome: jeje, muchas gracias por los ánimos y por ser una fiel lectora, :) Feliz Año Nuevo y hala, ¡espero que te haya gustado este cap! Gracias por el review.
AndreSakurita: muchas gracias por el review! En cuanto a tu duda acerca de cómo va Inuyasha a entrar en el Batx superior sin saber ni leer ni escribir, bueno, eso se irá viendo poco a poco a medida que avance la historia, no quiero adelantar eventos (muahahaha). Pero bueno… ¡El amor hace milagros, ¿o no?! Hala, feliz año 05!! Espero que disfrutaras éste capítulo.
Kitsune saki: jeje venga mujer, hay que confiar más en Inu! El amor lo puede todo! (me imagino a un Inuyasha con la cinta blanca de estudiante en la cabeza intentando comprender las matemáticas básicas XDDDD). Espero que te gustara éste capítulo, ¡nos vemos!
SaYo-Yukishiro: ¡wolas Sayo, preciosa! Jeje me alegro que te gustara tanto éste capítulo!! Me harás poner colorada!! ¿Qué te tengo que dar clases? ¡Anda ya, tú no las necesitas! :P Pero bueno, yo estoy en el MSN siempre que quieras para echar un cable :) ¡Gracias por tu review!
Tanita-90: me alegro que te guste tanto el fic, ¡muchas gracias por el review! (PD: No sé si te olvidaste la 'a' de escritora en tu review o no, pero por si acaso, soy chica :P)
RanKudo1988: ¡bueno, la missing! ¿Tú por aquí? XDDDDD Oye chica, no se si es saludable viciarse a tantos fics a la vez (te lo digo por experiencia, hazme casoooo XDDDD). Pues me alegro que te guste el fic, hontou ni! El regalito de Reyes ha tardado un poco… ejem ejem, ya sabes, los Reyes se colapsaron y se olvidaron colocar este fic hasta hoy… (Cintu mira hacia todos lados haciéndose la loca). Pues nada más chica, ¡muchísimas gracias por tu review! Y a ver si te conectas y hablamos, y te quito de una vez el mote de missing XDDDD (PD: Haaai, yo también pasé por la fatídica etapa de 'Los palillos'. Pero ahora cada vez que toca arroz, paella o espaguetis en casa como con los palillos a la –casi-perfección, muahahaha)
Chris M Black: ¡hola! Me alegro que te gustara éste fic. ¡Wow, ¿concurso?! Por mí genial! Pero una cosa, me dejaste tu e-mail incompleto en el review (esque no permite poner direcciones ni nada). Si quieres contactarme para lo del concurso, mi dirección está en mi perfil :) ¡Gracias por tu review!
Andrea Sumeragi: o.O ¿Bipolar? ¿Y eso qué es? XDDDDDD. En fin, mil gracias por tu review, espero que este cap. te gustara :)
Y también muchas gracias a Hitomi Kansaki Fanel, belen1, monikiriepotter, nehuk, Akisu, Lorena, Chibi-Katen, Alguien a kien le ncanta tu fic, ama l inu/kag y odia a kikyo :P (chica, tu nick es muy explícito XD). ¡Gracias a todos por vuestros reviews!
