Hola!!! aquí en directo para todos sus ordenadores Yagami Vongola con el siguiente capi de Mi herbívora!!! :D Espero que lo disfrutéis!!!!!
Os pongo acá abajo la contestación de Saru-chan a sus capítulos, os agradece mucho los reviews, se quedó muy contenta al ver que el capi gustó tanto ^^
Tsuki_93: Ah si Dino nervioso, seguro que se pondría así porque el además es muy cute y kawaii ^^, Hibari celoso si jijiji espérate a que se entere de lo que hizo Dino!! Se va a poner hecho una fiera!!
Kuchiki Yamiko: jejeje SIIII tan celoso y posesivo HMMM!! QUÉ ENVIDIA LE TENGO A I-PIN!! OJO, ENVIDIA DE LA SANA!! jaja todavía le queda muchos capis de ponerse celoso y posesivo, sobre todo violento se va a poner!! y sádico!! :D
Yui-3000: ah!! si pensé que tenía que ser así el enfrentamiento entre Dino e Hibari por I-Pin!! tienes tu razón!! valiente forma de entrenamiento pero tranquila que I-Pin ya se encarga de darle su merecido y me alegro mucho de que estés ya bien de salud ^^ se te echaba de menos!!
Colette-Hatake: HM!! GRACIAS!! woa pero no te mueras que todavía queda mucha historia!! n.n jejeje espero que tanto a mí como a Yagami-chan nos sigan quedando bien los capis ^^
Capítulo 4 Besos.
I-Pin no reaccionaba, una parte de su cerebro había comprendido la pregunta del Cavallone pero la otra estaba paralizada. ¿Había oído correctamente?
-N-No….sé qué decir…….e-excepto…..q-que es muy halagador-balbuceó I-pin-……p-pero ne-necesito p-pensarlo……
Dino suspiró y tomó el rostro de I-Pin.
-Creo que…tengo una clara de idea de por qué tienes que pensarlo-y dicho esto presionó sus labios sobre los de I-Pin-Te lo juro……..yo te haré feliz……lo juro….
I-Pin completamente sonrojada sólo fue capaz de salir corriendo dejando en duda al joven rubio. Ella simplemente salió corriendo, no miró por dónde, simplemente corría lejos de Dino, lejos de Hibari. Necesitaba pensar.
Entró a su habitación y cerró la puerta con llave. No iba a poder salir de allí nunca más. Se tocó los labios con los dedos, Dino la había besado. ¿Y ahora qué se supone que debía hacer? ¡Amaba a Hibari! ¡Eso era lo único que tenía claro! ¡Pero después Dino le soltaba todo eso! Dino siempre la había tratado bien, ahora se enteraba que además tenía su corazón y le prometía que la haría feliz, con Hibari lo único que tendría sería un amor platónico…..por su lado, ella sabía que hiciera lo que hiciera no podría hacer nada para conquistar al guardián de la nube, conocía a fondo al moreno y estaba segura de que él estaba inmunizado a ese tipo de sentimientos.
¿Qué podía hacer? Viéndolo con calma por mucho que amara a Hibari, pasarían años y años y nada cambiaría, acabaría siendo una desgraciada y seguramente su amado estaría con otra mujer que fuera de su tipo, porque estaba segura de que ella no era su tipo, solía oír hablar a Kyoko y a Haru. No las espiaba, pero cada vez que escuchaba el nombre de su amado no podía resistirse a arrimar la oreja, claro que, cada vez que las escuchaba se arrepentía, pues no hacían más que hablar de cómo sería la mujer perfecta para Hibari y ella nunca cuadraba con las descripciones.
Ella era incapaz de portarse de forma violenta sólo porque hubiera un montón de gente reunida, le gustaban los cerezos en flor y no tenía ningún interés en hacerse más fuerte. En otras palabras, era completamente diferente a Hibari, un polo opuesto y muy joven.
"Pero….pensando de esa manera Dino también es muy mayor para mi" pensó I-Pin. La cuestión era que tenía mucho en común con el Cavallone, en muchas de sus visitas se dedicaban a comer chucherías sentados bajo los cerezos, además siempre se estaban riendo, Dino era realmente alegre y divertido, hasta su torpeza cuándo no estaban sus hombres cerca resultaba encantadora pero no le quería.
Hibari era la persona que amaba.
Dino era quién la hacía feliz.
¿A quién debía elegir?
En esos instantes Haru se encontraba en las instalaciones de la Fundación, se preocupó de asegurarse que su kimono estuviera bien puesto y su pelo no pareciera desarreglado. Se trataba de que a Hibari se le cayera la baba o por lo menos le lanzara un cumplido.
Respiró hondo, fue una suerte encontrarse con Tsuna y que este tuviera que pedirle unos papeles a Hibari, por supuesto ella se ofreció a pedírselos en su nombre desinteresadamente, era una gran excusa para ver al guardián y el décimo se lo agradeció en el alma ya que con el mal humor que Hibari gastaba ese día cualquiera le decía nada y mucho menos pedirle.
-Haru-san, ¿Qué hace aquí?-preguntó Kusakabe llevando unos informes.
-¡Hahi! ¡Hola Kusakabe-san!-saludó la morena, inclinando un poco la cabeza-H-He venido a v-ver a Hi-Hibari-san.
Kusakabe suspiró, Hibari se iba a enfadar…..más de lo que ya estaba, aunque lo había visto un poco más relajado después de comerse el obento que I-Pin hizo para Dino.
-Haru-san, hoy no es un buen momento-dijo Kusakabe continuando la ías regresar otro día.
-¡Hahi! ¡Pero prometí a Tsuna-kun pedir esos documentos a Hibari-san!-insistió Haru-.¡Será rápido!
Kusakabe decidió que sería más rápido ceder a la petición de la joven dado que tan sólo venía por unos documentos de parte del décimo capo, además podría estar horas negándose y seguramente al final terminaría dejándola pasar.
-Está bien, sígame-pidió echando a andar.
Haru esbozó una sonrisa de oreja a oreja siguiendo a Kusakabe, sin embargo, cuándo llegaron Hibari no estaba en la sala ni el Hibird y teniendo en cuenta la hora que era seguramente ya se había ido a dormir.
-Seguramente se ha ido a dormir y no conviene despertarlo, hazme caso.
Haru hizo pucheros digiriéndose al cuartel Vongola por el pasadizo, tantas horas arreglándose para nada, bueno, mañana tendría otra oportunidad, al llegar al cuartel se tropezó con Gokudera, que acababa de regresar de una misión.
-¡Ten cuidado, mujer!-gritó el italiano.
Haru ni siquiera le miró. Gokudera refunfuñó ante la falta de respuesta ya que ella siempre le gritaba algo y se volvía completamente adorable, a idea de él.
-¿Qué ha pasado?-preguntó, aparentemente, sin interés.
Haru abrazó al peliplateado hundiendo la cabeza en su hombro, la respiración de él se aceleró rodeando con sus brazos la cintura de la mujer.
-H-H-H-Hibari-san n-no estaba-lloró-……yo……tenía tantas ganas de verle…….q-quería declararme……
Gokudera apretó los puños con rabia. Hibari, Hibari, Hibari. Siempre estaba en medio el imbécil ese, a poco que conseguía hablar con Haru siempre estaba ese psicópata, ¿qué diablos vería Haru en él?
-Bah, no es más que un idiota-dijo Gokudera.-Deberías estar con alguien que sepa tratar bien a una mujer bonita cómo tú, por ejemplo y……
-¡EY, GOKUDERA!
El aludido miró con un tic en el ojo a Yamamoto por interrumpirle, justo cuando por fin se lo iba a soltar todo el fanático del béisbol aparecía.
-¡Tú, estúpido fanático del béisbol!-bramó el italiano-.¡Estaba a punto de decirle algo importante a Haru!
-Jajaja, pues díselo-dijo Yamamoto con una enorme sonrisa-. no seas tímido.
El italiano giró la cabeza ocultando el pequeño sonrojo que habitaba en sus mejillas, claro que no quería ser tímido, pero con ese idiota mirando no había forma ¿y si le decía que no? Finalmente gruñó y tomó la mano de Haru.
-Ven conmigo-pidió Gokudera llevándosela por el pasillo.
Yamamoto rió de buena gana, al final Ryohei y Bianchi iban a tener que pagarle a él y a Tsuna la apuesta. Si es que se veía de lejos lo que el duro Gokudera quería a Haru.
Al día siguiente…….
Había sido la noche más larga para Hibari, I-Pin y Dino, ninguno de los tres había podido pegar ojo. Hibari fue más de tres veces a la habitación de I-Pin, gruñía por ponerse nervioso y se iba, luego volvía y así toda la noche; Dino, en cambio, dio vueltas por su habitación primero llamándose idiota por haberle soltado la pregunta a I-Pin sin prepararla de ninguna manera, después se preguntaba cuál sería la respuesta de la joven china, un sí le haría feliz, el problema sería convencer a Hibari de que la llevara al altar, un no le haría insistir; por último I-Pin estuvo toda la noche mirando la copia de las fotos que Kusakabe la había dado, después tenía fotos con Dino también, con Dino, Kusakabe, Romario y Lambo, de todo, a Dino le encantaba sacarse fotos.
A la que más afecto le tenía era la del parque de atracciones dónde ella, Dino y Lambo salían haciendo muecas divertidas, aquel día se había divertido mucho, ese recuerdo casi lograba hacerla aceptar la petición de Dino, pero entonces contemplaba la de la boda y se quedaba otra vez con Hibari.
FLASH BACK………
Iemitsu, el padre de Tsuna, dio un emotivo y vergonzoso discurso haciendo enrojecer a Tsuna mientras los invitados reían y Gokudera lloraba conmovido por las palabras que escuchaba sobre el décimo. Tsuna y Kyoko cortaron la tarta e iniciaron el baile después del banquete, todas las parejas se pusieron a bailar llenando la pista. I-Pin suspiró en su mesa mirando las parejas, cómo le hubiera gustado haber podido bailar así con Hibari, pero él había desaparecido después de las fotos.
Se levantó y salió a la terraza para airearse un poco y dejar de envidiar a las parejas que bailaban, al entra se vio un tenedor y un plato vacío con unos pequeños rastros de pastel que un pequeño pajarito amarillo tomaba.
-I-Pin, I-Pin-pió el pajarito al verla.
I-Pin sintió las orejas calientes y seguramente su cara debía ser de un potente color rojo, pues dónde estaba Hibird estaba también Hibari, levantó la vista para encontrarlo apoyado en la pared con su expresión gélida mirando a algún punto del paisaje. O sea que comió allá afuera alejado de las masas.
-L-Lo siento-se disculpó la joven china-N-No sabía que estaba a-a-aquí, Hibari-san. M-Me voy.
Sintió la mirada azul clavada sobre ella y deseó ser tragada por la tierra, estar cerca de aquel hombre resultaba fatal para su corazón.
-No molestas-dijo el guardián.
I-Pin sonrió tímidamente y se apoyó también en la pared, asegurándose que estaba a una distancia lo bastante buena cómo para no hacer enfadar al guardián.
Ya estaba anocheciendo, la puesta de sol había comenzado haciendo que el cielo se tiñera de tonos rosados, rojizos y dorados, las nubes, ahora rosadas parecían haber sido pintadas y el sol en el horizonte daba una dimensión de película a los campos de Sicilia. I-Pin contemplaba enternecida la puesta cuándo sintió algo tomar su mano.
Creía que era su mano.
No quería comprobarlo, quizás era sólo su fértil imaginación.
Pero de todas formas nunca olvidaría cómo aquella tarde ella e Hibari contemplaron juntos la puesta de sol.
Fin del Flash Back.
Y cada vez que rememoraba ese momento su corazón se aceleraba. La joven china suspiró entrando a ducharse, cómo aún ni había amanecido decidió dar un paseo fuera del santuario antes de ir a la cocina a preparar el desayuno a Hibari, se secó el pelo y cepillándolo decidió dejárselo suelto debido a que estaba segura de que luego le daría tiempo a ponerse su habitual ropa y sus trenzas, se vistió, puso su gorro azul claro y su gabardina del mismo color.
Abrió la puerta silenciosamente, Hibari oiría hasta una hoja caer.
Salió del templo asegurándose de que tenía en su bolsillo las cajas de armas que Gokudera le había dado incluyendo una caja de animal, sabía que no había ningún lugar más seguro que el santuario pero siempre era mejor prevenir.
Caminó entre los árboles contemplándolos hacía un poco de niebla y frío mañanero, de todas maneras se estaba bien. Lo que I-Pin no sentía era la sombra que se avecinaba sobre ella hasta que una mano la agarró fuertemente de la cintura, se giró a mirar preparada para atacar.
-¡H-H-Hibari-san!
El guardián de la nube estaba ahí con un abrigo negro y el pequeño pajarito amarillo en su hombro, intentó pensar algo, decir algo y no quedarse atontada entonces Hibari la agarró con fuerza del cuello obligándola a alzar la cabeza.
Y la besó rudamente.
Continuará.
¿Cómo reaccionara ahora I-Pin? ¿Corresponderá el beso?? ¿Le abofeteará?? ¿Hibari se enterará de que Dino la besó?????
En cuánto al animal de la caja de I-Pin quería dejarlo aquí en votación, ¿cuál preferís vosotros???? Ponedlo en los reviews!!
PD: Reviews please :D
