Bueno a los que me odian por el cap. Anterior *se esconde detrás de un árbol* no me maten y también siento el retraso ya no daba para más mi cerebro y la inspiración jamás llego asique me costó mucho terminarlo.

Advertencias: creo que no a no ser que Vietnam cuente

Sin más el cap.

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Era un hermoso día en la mansión Jones en el patio se encontraba un joven rubio castaño ojos azules y ante estos unos lentes de unos 15 años practicando con la espada junto a su tutor un austriaco de cabello largo recogido en una coleta de unos 19 años también con lentes a un lado estaban los mayordomos de la familia un joven de ojos cafés cabello castaño recogido en una coleta y un joven rubio de ojos verdes de finas facciones pero no por eso menos varonil, ambos de también 15 años arreglaban la mesa exterior de los Jones preparando la merienda, cuando estuvo les llamaron a la mesa

-Alfred, Roderich la merienda ya esta lista- dijo sereno Arthur

-si no se apresuran se va a enfriar aru- secundo Yao

Si este no era el típico niño rico mimado, para Alfred F. Jones sus sirvientes eran parte de su familia por lo que el trato entre ellos era familiar excepto si venían visitas donde se volvía un trato formal

-donde están kiku y Elizaveta - pregunto el oji-azul acercándose a los mayordomos dejando ver que era notablemente más alto-no comerán con nosotros?-

-kiku está en el pueblo aru- respondió el chino

-y Elizaveta dijo que no se movería del rosal hasta que quedara listo- termino el angloparlante

-oh ustedes si parecen hermanos-comento el heredero de los Jones

-pero no lo somos- dijo Arthur de lo más normal

-claro que si aru~-corrigió Yao fingiendo estar ofendido aun que todos sabían que no era así- eres mi hermanito-

-solo soy unos meses menor-

-como sea somos hermanos desde que llegaste aru-

-sí, supongo que podría considerarse así-Arthur suspiro después de terminar la oración, llevarle la contraria a Yao no serviría de nada, aun así no evito sonreír ante el recuerdo de aquel día que marco su vida para siempre

/flash back/

Después del desayuno se había propuesto irse de allí puesto que estaba seguro que todo lo que había ocurrido era culpa suya esos hombres habían ido a por él y su madre había muerto protegiéndolo, y lo que menos deseaba en ese momento era que alguien más saliera lastimado por su culpa. Ya estaba listo para partir se había colado por una ventana y se dirigía a la puerta principal cuando una voz lo detuvo

-a dónde vas pequeño- pregunto una joven de cabello castaño hasta la cintura, vestida con una vestimenta tradicional china cortando flores en el jardín

-me voy, no quiero causar problemas-Arthur quería irse lo más pronto posible mas algo en esa mujer le hacía desistir y quedarse más tiempo

-no creo que alguien como tu cause problemas- la mujer ya estaba de pie caminando hacia el, Arthur al darse cuenta de eso quiso retroceder pero la castaña ya lo tenía rodeado en un abrazo luego se puso de pie tomo suavemente su mano y lo miro a los ojos fijamente-estas triste?-pregunto con una vos dulce-no te preocupes está bien-creyó oír un murmullo a la vez que ella tomaba su mano y le llevaba hacia una parte del jardín llena de gardenias, claveles y violetas una sensación de paz rodeaba el lugar y lo transmitía a cualquiera que lo mirara, Arthur comprendió el mensaje que el jardín escondía enseguida gracias a que conocía aquel lenguaje y esbozando una sonrisa disfruto de la brisa que había en aquel lugar creando un ambiente de calma que duro cerca de 5 minutos, ya que fue roto por un grito proveniente de atrás de una pérgola cercana

-mamá, donde estas? aru-llamo un niño al igual que la mujer castaño y de ojos cafés que iba en dirección a ellos

-estoy aquí cariño!-grito la mujer a su lado haciendo que el niño se volteara hacia ellos y corriera a su madre por lo que no evito recordar cuando el corría a los brazos de su madre y que ya no podría hacerlo nunca más, pero su mano fue sujetada sacándolo de su mente, preguntándose como un gesto tan pequeño pudo hacerlo sentir mejor – vamos la señora Jones te está buscando- le dijo con suavidad y ternura mientras lo jalaba de vuelta a la mansión a lo cual obedeció, esa mujer le traía mucha calma y le hacía sentir protegido le recordaba a su madre y lo mucho que le faltaba en ese momento, tan ensimismado estaba que no se dio cuenta de que ya habían llegado al salón donde estaba la señora Jones esperando, levanto la vista despacio y se encontró con que ella le estaba llamando, asique se acerco a ella

-que vas a hacer ahora?- pregunto seria

-no lo sé, pero no me puedo quedar aquí- realmente la pregunta lo sorprendió, no esperaba ser descubierto tan rápido en su intento de escape

- te equivocas, lo peor que puedes hacer es irte de aquí-su expresión seguía seria pero más relajada-ellos te seguirán a donde vallas y acabaran con cualquiera que intente protegerte-

-es por eso que tengo que irme o sino usted y los demás van a…-no podía terminar le aterraba la idea de que más gente muriera por su culpa al punto que su cuerpo temblaba ligeramente

-no te preocupes esta mansión está protegida con magia no importa cuánto lo intenten no nos encontraran ya que está escondida solo alguien que sepa donde esta puede traerte aquí- algo en la voz o el semblante de esa mujer le decía que podía confiar en ella totalmente pero había una pregunta que le inquietaba

-por que hace esto?, digo no me conoce y aun así…-

-la marca en tus ojos- respondió al instante como si fuera algo obvio

-marca?-

-supongo que tu madre te conto la historia de cómo desaparecieron y como volverán los seres mágicos, verdad?- el solo se limito a asentir con la cabeza-el hechicero del cuento eres nada más y nada menos que tu, la marca de tus ojos te delata- dijo apuntándole, pero al no ver respuesta siguió-es por eso que buscaremos a alguien para que te entrene en lo que respecta a la magia-

-eh… si se trata de eso yo podría encargarme de él-hablo la hasta ahora callada castaña

-si quieres puedes hacerlo pero tendrá que ser uno estricto-

-si señora!- exclamo la mujer mientras Arthur no acababa de entender todo lo descubierto pero sabia una cosa tenía que aprender lo más rápido posible e irse de ahí, la mujer que sería su tutora se le acerco le tomo la mano y se fueron fuera de la mansión hasta llegar a una cabaña donde estaba el mismo niño de antes y otro más de ojos café y cabello negó corto

-muchas gracias por esto señora- dijo tímido el pequeño

-puedes decirme "mamá" si lo deseas- dijo captando la atención de todos los pequeños

-q-que?- si antes estaba confundido ahora estaba peor

-dije que me encargaría de ti, en otras palabras te adopte-no sabía porque pero saber eso lo hiso sentir muy feliz

-si tengo un hermanito-aru, viste kiku tendrás un primo nuevo-decía feliz yao mientras abrazaba a su nuevo "hermano"

/fin flash back/

-Arthur despierta-aru!- llamo por quien-sabe-que-ves yao

-ah…que… lo siento no te había escuchado yao-

-Alfred se fue a la puerta a recibir a la señorita Thi y Roderich a preparar su habitación - dijo el "hermano mayor" (aunque nadie le veía así)

-ha?...ya veo, bueno iré a lavar los platos-

-en que piensas tanto?- Yao notaba que Arthur últimamente estaba sumido en sus pensamientos demasiado tiempo al punto de no poner atención y eso le preocupaba ya que le conocía y nunca había sido del tipo de chico que ignora a los demás, por otro lado Arthur se sorprendió ante la pregunta , sabía que últimamente había estado ausente pero en la voz de Yao se sentía que habla en serio y no lo dejaría marchar sin una respuesta convincente prueba de eso no dijo su característico "aru" al final de la oración

-no es solo que…-dudaba si seguir pero después de todo era de su confianza podía contarle y de paso pedir un consejo - últimamente he empezado a recordar momentos de mi vida y no puedo evitar tener una mal presentimiento, como si algo fuese a suceder dentro de poco, algo malo-

-no te preocupes, recuerda este lugar está protegido con magia-mientras hablaban Yao le hiso una seña para que le siguiera con los platos que quedaban en la mesa-no importa que pase no podrán hacerte daño, te has vuelto muy fuerte-

-gracias Yao, creo que Alfred tenía razón realmente estoy paranoico- aunque le dijeran eso la sensación en su estomago no desaparecía, pero decidió no prestarle atención seguían caminando hasta que fuera de la cocina encontraron a una chica de cabello castaño medianamente largo recogido en una coleta adornada con dos flores y ojos color café vestida con un vestido asiático verde, a su lado estaban Alfred y Roderich, al momento que entraban a la cocina se detuvieron frente a la invitada hicieron una reverencia en señal de respeto y partieron a la cocina, observando desde ahí como Roderich llevaba a la chica a su habitación luego que se perdieran de vista Alfred entro casi corriendo a la cocina y se acerco a Arthur

-porque no me dijiste que venían visitas?- dijo haciendo un puchero que cualquier niño de tres años envidiaría

-si te avise, si no escuchaste es tu problema- le respondió de lo más normal mientras seguía lavando los platos, derrotado el rubio más oscuro se retiro de la cocina alegando que estaría ocupado y que no le molestaran y se dirigió a su habitación, a los minutos después se oyó como bajaban las escaleras, Roderich bajaba en dirección a donde estaban sus compañeros, desviándose hacia la alacena sacando el pote que contenía el té

-estas bien?-pregunto el chino al ver la expresión cancina en el rostro del mayor, basto una mirada de este para comprender, no es que fuera difícil hacerlo seguramente era de aquellas chicas ricas y difíciles de complacer que venían de vez en cuando a cerrar tratos con Alfred, ya que su familia era una de las más nobles e importantes del país

-si lo quieres yo podría hacerme cargo de ella mientras esta aquí-se ofreció el ingles

-te advierto que no será fácil, es bastante mimada- dijo al tiempo que le entregaba el té que había preparado

-no te preocupes creo que podre-recibió el té para seguidamente colocarlo en una elegante bandeja de plata y dirigirse al cuarto de la señorita Ty, al llegar a la puerta golpeo un par de veces recibiendo como respuesta un "adelante" abrió la puerta y la vio sentada frente a la ventana, a su lado diviso una mesa en la cual dejo el té, hizo una reverencia e hizo ademan de irse cuando escucho a la joven llamarle

-espera, quiero que te quedes puedo necesitar algo mas-

-como usted diga- respondió Arthur.

La chica apenas dio un sorbo al te cambio su expresión a una de molestia y arrojo con toda su fuerza la taza hacia el dando de lleno en su rostro logrando hacerle un corte en su mejilla derecha y que el liquido mojara el uniforme que llevara el ingles

-a eso le llamas te? Es asqueroso- dijo mirándolo despectivamente, usando toda la paciencia y autocontrol del que era poseedor respiro profundo y le dijo

-en seguida le preparare otro té my lady-

-olvídalo, quiero ir al pueblo- sentencio con una mirada de desprecio, iba a mandar todo al demonio y decirle un par de cosas pero recordó que el trato que se cerraría con ella era de los más importantes para Alfred así que decidió callarse y seguir las ordenes que se le dictaban

-en seguida my lady- se paro, camino hacia fuera de la habitación cerrando suavemente la puerta, una vez afuera se limpio el hilo se sangre que corría de su mejilla y por su mente paso un pensamiento "cuando esto termine alguien va a pagar por no cuidar a sus invitados" puso una sonrisa macabra y se fue a la biblioteca donde de seguro estaba Roderich, y ciertamente ahí estaba leyendo uno de los tomos más grandes, se acerco y le tomo el hombro

-Rode puedes alistar el carruaje la "señorita" quiere ir al pueblo-dijo con evidente sarcasmo

-te dije que sería difícil- le reprocho sin voltearlo a ver aun

-I know, I know pero es necesario para el bloody trato que tiene que hacer- en eso Roderich voltea y centra su atención en la mejilla del contrario

-que te paso en la mejilla?-

-ah?… no es nada solo un raspón, lo vendare antes de ir al pueblo o a yao le dará un ataque de histeria- ambos se rieron ante la imagen mental de yao

-bueno me voy a cambiar el uniforme-

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Que por que estaba encerrado?, simple, no le agradaba que esa gente lo visitara, no podía hacerle jugarretas a Roderich o molestar a Arthur, esta última, actividad que ocupaba el 90% de su tiempo, y estos tenían que tratarlo con tanta frialdad era exasperante además de que eran la mayoría unos quejumbrosos mimados que siempre criticaban todo el trabajo de Elizaveta por pura envidia ya que tanto para él como para el resto de la casa era el mejor jardín, pero ya se estaba hartando quería salir a comer algo lo que fuese y también saber cómo le iba a los demás soportando a esa chica y más que todo deseaba saber cómo estaba el

Miro por la ventana y ve que hay un carruaje salía de su mansión y se marchaba, por lo que sabía hoy no saldrían así que solo podía significar que ella se iba, se alegro pensando que la chica se rindió y se iría, con ese pensamiento bajo las escaleras rápidamente para encontrarse con la persona que secretamente quería más que a cualquiera en el mundo, salió disparado a la biblioteca y no lo encontró, reviso la cocina y nada, el dormitorio, el estudio, el sótano y el no aparecía, al fin fue al jardín donde esperaba encontrarlo ya que por alguna razón que desconocía le gustaba estar horas observándolo, como si este le contara cosas más interesantes que escuchar sus maravillosas acciones heroicas, pero en ese lugar solo estaban hablando Elizaveta y Yao, lo más seguro era que Yao sabría donde esta Arthur asique se acerco a donde ellos estaban

-HAHAHAHA the hero is here, saben dónde está Arthie?-

-Roderich dijo que acompaño a la "señorita" Thi al pueblo cercano aru-dijo yao

-tenemos invitados?- pregunto desconcertada Elizaveta a lo que recibió miradas extrañadas por parte de los otros- que? He estado todo el día arreglando el rosal nuevo-

-bueno realmente no se mucho aru, solo que no se irá hasta cerrar el trato con Alfred aru- termino Yao, pero esa noticia no era nada satisfactoria para Al

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Mientras con Arthur todo estaba en paz por ahora llegaron al pueblo y le dictaron al cochero donde quedarse y se dirigieron a la primera tienda una de ropa elegante, estuvieron cerca de una hora en esta tienda y lo único que Arthur debía hacer era sostener los innumerables vestidos que llevarían, luego pasaron media hora en una de zapatos, y así sucesivamente hasta que ya prácticamente anochecía y estaban cargando en el carruaje lo que habían comprado que iban desde vestidos, zapatos, hasta una gama de accesorios, estaban subiendo las ultimas bolsas cuando le llamo la joven Lynh que por extrañas circunstancias no había dicho palabra alguna durante el viaje

-hey, ve a comprarme algo de té de verdad- dijo con soberbia

-e-enseguida my lady- dijo con una sonrisa forzada y un tic en el ojo mientras maldecía por dentro el que Alfred no haya cerrado el trato apenas llego, pero bueno tendría que aguantar y comportarse como el caballero que era…o decía ser, después de todo era su trabajo así que sin más se dirigió a una tienda de abastecimiento para comprar el dichoso/jodido té que se le fue entregado en una botella de cristal sellada, pago y salió de la tienda pero grande fue su sorpresa al no encontrar el carruaje, ya estaba a unas horas de anochecer y tendría que atravesar el bosque para llegar a la mansión, soltó un suspiro, después de todo podía llegar a la mansión antes de que oscureciera, se aseguro de que no hubiera nadie a su alrededor y se descargo maldiciendo todo lo que se le cruzara

-bloody hell que hice para que tuviera que pasarme esto a mi- se repetía una y otra vez mientras caminaba hacia el bosque- tuve que ser muy malo en mi vida pasada, god, ¿por qué a mí?-

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Ya en la mansión el carruaje había llegado, y Al había decidido que apenas llegara esa chica cerraría el trato para que se largara, así que fue a la entrada a recibirla junto con Rode, Elizaveta, Yao y kiku, este último había llegado `poco antes que el carruaje, y en seguida notaron que alguien faltaba

-donde esta Arthur?- pregunto Alfred

-el mayordomo ese, se fue vaya a saber a dónde-dijo caminando a la entrada quedando de espaldas a Alfred-y si te interesa dijo que no volvería, ahora entra que tengo prisa-

-no…-

-he te he dicho que no volverá así que…- no pudo seguir cuando se vio interrumpida

-lo conozco y el no se iría, hay que buscarlo- dijo Alfred

-enseguida aru-

-voy por las lámparas- dijo kiku

-te acompaño- grito Elizaveta

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Estaba en medio del bosque, no sabía dónde estaba y lo peor de todo ya había anochecido, "simplemente, ¿podía ponerse peor?" era el pensamiento que cruzaba su mente mientras seguía caminando, lo único que veía eran árboles, a la derecha árboles, a la izquierda árboles, el recordaba que solo era una hora caminando a la mansión y ya habían pasado cerca de tres horas y media, incluso podía jurar que había estado caminando en círculos, unos putos círculos una y otra vez no llegaba a ningún lado y ¡se había perdido la hora del té! Eso era una tragedia, estaba tan perdido en sus pensamientos que ni cuenta se dio que había llegado a "ese" lugar cerca al rio esa saliente de hace 7 años, se acerco lentamente a la orilla y noto las marcas que había dejado su ataque, así que si seguía hacia el bosque encontraría…

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Bien lo siento me demore más de lo que tenía previsto, espero que le haya gustado y avísenme si los personajes están Ooc

Si creen que lo merezco ¿review?