Este capítulo no es el mejor. Es uno de esos capítulos de relleno pero algo así como necesario al mismo tiempo o si no la historia no tendría mucho sentido. Así que abúrranse conmigo por favor :)

Libertad

El tiempo pasaba rápidamente. Demasiado rápidamente para el gusto de Hermione. Ya había pasado una semana desde aquel día—el día que había firmado su libertad por los siguientes cuatro meses, reemplazándolos por unos agotadores y penosos meses en la mansión Malfoy.

Oh si, ella ya sabía que iba a ser una experiencia desagradable. Cada noche, por los últimos siete días, había sido perseguida en sueños—no, pesadillas—de lo que podía pasarle en ese lugar prohibido. Se había imaginado todos los horribles comentarios, muecas de desprecio, y obviamente, la sonrisa de lado característica de los Malfoy.

Se estremeció involuntariamente.

Lo único bueno que había salido de estos sueños era que ya nada podía sorprenderla. Podían lanzarle lo que quisieran. De todas formas ella ya lo había soñado e imaginado todo.

Justo la noche pasada ella había soñado que…

"¿Hermione?" Harry tronó los dedos enfrente de la mirada perdida de la joven. "¡Hermione!"

"¿Huh? Perdón, ¿qué fue eso Harry?" tartamudeó la chica, parpadeando rápidamente.

"Dije," suspiró, "que tenemos que ir al departamento de Malfoy hoy."

Observó, aguantándose la risa, como la cabeza de Hermione se alzó de golpe. "¡QUE!" chilló. "¡No, no, no, no, NO! Harry se supone que lo veríamos el veinte y hoy es…" Vio su reloj. "Veinte," murmuró. "Diablos."

Harry consideró a su amiga con una expresión pensativa en el rostro. "No te preocupes Hermione," le dijo finalmente, buscando las palabras correctas para decirle, "no será tan malo como te lo has imaginado. Siempre sobre analizas las cosas."

"Créeme, dudo realmente que este sobre analizando na—"

De repente, un sonoro 'pop' la interrumpió.

Hermione puso los ojos en blanco y Harry gruño.

"No otra vez," resopló el chico, masajeándose las sienes con frustración.

"Lo siento amigo, no pude evitarlo," replicó Ron. "Yo, a diferencia de ti, no puedo quedarme parado sin hacer nada viéndola tomar la decisión mas estúpida de su vida."

"Técnicamente, la decisión ya ha sido tomada," apuntó Harry.

"Maldita sea… ¿de verdad? Pero tú sabes que, una decisión puede ser anulada cuando se prueba que ella la tomó bajo presión. El idiota probablemente la amenazó. Si, eso debió pasar."

"Ron," gruño Harry, "solo déjalo. Has estado haciendo esto todos los días. Ella no va a cambiar de opinión."

Ron soltó un bufido. "Ella no está en sus cabales, eso es lo que yo digo."

Hermione cruzó los brazos y se recargó en la pared. "Hola Ronald," le dijo placenteramente.

Ron brincó. "Oh, Hermione, no te vi."

"Si, eso parece."

Ron se mordió el labio, pareciendo considerarlo. Hermione no se veía molesta. Hizo una pausa. "Hermione. No puedes hacer esto. ¿Te has vuelto loca? ¿Malfoy? ¡Como se te ocurrió pensarlo, mucho menos aceptarlo, es un misterio para mí! Esto tiene que ser la cosa más estúpida que jamás hayas hecho. No, ¡esto debe ser la cosa más estúpida que NINGUNO de nosotros ha hecho nunca!"

"¿Qué de la vez que tú—" apuntó Hermione.

"Sin contar esa," interrumpió velozmente Ron, su cara tornándose roja.

"Oh, y la vez que…" comenzó Harry.

"Esa tampoco cuenta," soltó.

Harry abrió su boca pero Ron se le adelanto. "¡Ok, ok, la cosa más estúpida que tú o Harry han hecho nunca! ¿Contentos?" murmuró.

Hermione sonrió, disfrutando la obvia incomodidad de Ron ante la idea. Secretamente, ella esta contenta de que él se preocupaba lo suficiente para enojarse de esta manera. ¿Se irritara tanto cuando Luna hace algo? se preguntó brevemente. Desapareció el pensamiento. "Yo creo…" comenzó. Vio a Harry con una sonrisa diabólica. "Yo creo que es una gran idea Ron." El chico se quedo boquiabierto. Eso la alentó a que continuara. "Sí, una idea fabulosa la verdad." Camino hacia adelante, jalando a Harry y a Ron consigo. "Ahora, si nos disculpas Ron, tenemos una cita con Mal—" se detuvo, sonriendo maliciosamente al realizar cuanto molestaría a Ron la mención de su nombre, "Draco."

Ron se detuvo abruptamente. "¿Por favor Hermione?" El ambiente de repente ya no era tan divertido, tan en broma.

Le dirigió una mirada de impotencia que hizo a Hermione detenerse a considerarlo.

Llámenla egoísta o no, pero no pudo desistir. Había muchas cosas en juego para ella. "Ron…" dijo suavemente. "¿Por favor?"

"No hagas esto Hermione."

"Por favor Ron. Solo confía en mi esta vez," rogó la chica.

"No voy a aceptar esto, no me importa lo que digas."

"Entonces no te estoy pidiendo que lo hagas," le dijo.

Les lanzo una mirada fulminante, primero a ella y luego a Harry. Finalmente, dio un paso hacia atrás, levantando su varita para aparecerse. "Solo no regreses llorando cuando él te lastime Hermione," dijo finalmente en un tono duro.

Hermione sintió su rostro tensarse. Se aguanto el dolor.

Ron suspiró. "Y no dejes que te lastime," susurró en un tono ligeramente más suave, antes de desaparecer.

"Vamos," dijo Harry, tomando su brazo. "Solo vámonos."

Extravagante. Extravagante, extravagante, extravagante. Esa era la única palabra que Hermione pudo pensar para describir la habitación en la que se encontraba. Se sentía tan fuera de lugar con sus jeans y su top sin mangas. Hubiera encajado mejor si llevara puesto un vestido formal, y Harry un esmoquin o un traje.

Oyó como Harry susurraba "wow" contiendo el aliento.

"Sep," contestó ella.

"Buenas tardes Señor, Señorita," se dirigió hacia ellos un señor de edad avanzada que se encontraba detrás de la recepción, "¿qué puedo hacer por ustedes?"

"Estamos bien," aseguró Harry inmediatamente. Inclino su cabeza hacia los elevadores, adornados con complicados grabados. "Solo estamos de visita."

El recepcionista no parecía haberle creído a Harry. Hermione no hubiese esperado nada diferente. Estaban tan fuera de lugar como un rey en las calles. Asumió que se veían terriblemente sospechosos. "¿A quién estaban buscando señor? Quizá yo pudiera ser de ayuda," insistió el hombre.

Harry suspiró. Como odiaba hacer esto. Se pasó la mano por la frente removiendo unos mechones de cabello y casi se rio cuando el hombre ahogó una exclamación. "¡Oh, discúlpeme señor Potter! ¡Estoy muy apenado!"

Hermione lo codeo en las costillas. "No necesitabas hacer eso," siseó.

Delante de ella, el hombre continúo. "Adelante Sr. Potter. Sea bienvenido."

Harry jaló a Hermione, agradeciéndole al hombre que parecía no poder dejar de hablar. "Se nos estaba haciendo tarde," se defendió.

"Seguro," dijo Hermione, en un tono claramente reprobatorio. "Nuevamente, ¿en qué piso estaba?"

"Diez."

"Bien Harry, entonces, gracias por traerme." Se volvió para darle a su amigo un corto abrazo.

"No hay problema. ¿Te checaré esta noche ok? Y si no estás en casa, entonces tendré que venir a buscar a Malfoy." Le dirigió a Hermione una sonrisa pícara.

Ella entornó los ojos. "Yo no creo que sea particularmente sabrosa Harry. Él no va a comerme."

Harry pretendió que se pegaba en la cabeza, y gruño dramáticamente. "Eso es lo que he estado diciendo todo el día," se quejó.

"¿No está Ginny esperándote o algo? Ve. Sal de aquí."

Hermione ahora se encontraba sola, parada ante la enorme puerta del departamento de Draco. ¿No se supone que los departamentos debían ser pequeños? Aparentemente esto no funcionaba así en el mundo mágico.

Miró el timbré vacilante, su dedo a un pelo de distancia. Estaba casi temerosa de tocarlo.

Tomó una bocanada de aire y lo apretó, escuchando el sonido desde su posición en el exterior. Se retorció las manos mientras esperaba.

La puerta se abrió.

Sus ojos se abrieron desmesuradamente. "Extravagante," logró murmurar.

"¿Qué fue eso Granger?" preguntó el hombre enfrente de ella.

Salió de su ensimismamiento. "Nada. Así que… vas a dejarme pasar o…"

Se hizo a un lado elegantemente y ella entró en la habitación. La ostentosa y verde decoración era sofocante e intimidante. Pero al mismo tiempo, era elegante y de muy buen gusto.

No era de extrañar que pudiera contratar a alguien por 10,000 galeones. Aunque ella no tenía pretendido quejarse.

Draco la condujo a un sillón, que sorprendentemente, no era verde. Era blanco. Cuando dudó en sentarse, él delicadamente la sentó y le sonrió.

Le sonrió.

Hermione estaba segura de que ahora estaba planeando algo. Su frente se arrugo mientras trataba de pensar. Harry tendría que venir a buscarlo esta noche después de todo.

"¿Hay algo que te molesta?" preguntó el chico. Ella no pudo detectar ninguna falsa sinceridad así que se contuvo para contestar, tú.

"Nop," respondió velozmente.

"Bueno entonces," continuo, "bien, entonces empecemos."

Ella asintió mientras él comenzaba.

A medida que el tiempo pasaba, ella dejó a sus ojos divagar mientras la relajante voz del chico relajante zumbaba y zumbaba. El tic-tac del reloj parecía más ruidoso que cualquier otra cosa en sus oídos.

De repente, la mesita de café, delante de ella, tembló ante el impacto de una de las manos de Draco.

Levantó su mirada para ver la mueca despectiva en el rostro del joven. Había vuelto. Estaba a salvo. Ella sonrió. "¿Si?"

"¿Me estás poniendo atención?" su nariz se arrugó en disgusto mientras esperaba una respuesta. Esto repentinamente le recordó a las clases de pociones con Snape en sus días de escuela. Exceptuando el cabello grasiento. Hermione soltó una risita.

"¿Te importaría compartir que es tan gracioso?" pregunto arrastrando las palabras, claramente enfadado. Se dejo caer en el espacio del sillón junto a ella, y la chica hizo espacio para él inmediatamente. Era extrañamente reconfortante. No incómodo como ella imaginaba que sería.

"Es solo que… te estaba comparando con… Snape." Mientras decía estas palabras, se dio cuenta de lo absurdo que sonaban. Draco no era en lo absoluto parecido a Snape.

El estaba claramente de acuerdo con eso también, al tiempo que bufaba ruidosamente. "Estás loca Granger. Mejor para mí yo creo. Solo ponme atención, debes saber lo que mis padres esperan de mi novia."

Hermione se recostó, encarándolo. "¿Para qué? Creí que se suponía que debía hacerlos enojar."

"Así es, pero necesitas saber lo que esperan para que así tu no hagas eso."

Ella asintió lentamente. "Creó que eso tiene sentido." Continuó quedamente, "de alguna retorcida manera."

El ignoró su leve desaire. "Bien, entonces pon atención." Prosiguió.

"… él. Así que, nunca llames a mi madre Narcissa. A menos que ella te diga que lo hagas. Es considerado un insulto mientras que para—"

"¿Hey, M-Draco?"

Se detuvo en seco, tanto en su discurso como en el ritmo. "¿Sí?"

"¿Crees que podrías llamarme Hermione?"

"Lo haré, cuando estemos cerca de mis padres," hizo una pausa, pareciendo considerarlo. "Suena raro. Granger suena mejor."

"Pero— bueno, si supongo que tienes razón."

"¿Eso es todo?"

"¿Te importa si te llamo Draco? Solo quiero acostumbrarme a el así no meteré la pata."

"Supongo que esta bien."

"Ok Draco, continua Draco."

El chico sonrió.

"¿Draco?" preguntó Hermione.

"Se que mi nombre suena bien pero no tienes que gastarlo. Usarlo demasiado es exageración."

Ella se sonrojo. "Esta bien. Continua."

Se quedó en silencio.

"Bien."

Bien, había unas cuantas cosas que quería decir.

Uno, Hermione y Draco no solo van a decir "Te amo". Así que tendrán que ser pacientes y aguantarme, porque quiero mostrar el progreso de su relación.

Así que aquí son algo como… amistosos. Y como vieron, Ron no esta de acuerdo. No quiere tener nada que ver con esto.

Plz dejen revieeeews!!! Y mil gracias por las que lo han hecho :)

WOW de verdad estoy encantada con la respuesta al fic. MIL GRACIAS A TOOOODAS las que me han dejado review… y a los que no… anímense a darle click a ese hermoso botón verde y decirme que opinan. Espero disfruten el cap. Besos, Lola.