Hola lectores y lectoras agradezco su paciencia con mi fic intente subirlo antes pero no pude por cosas de tiempo, pc, internet y trabajos universitarios. Estar en último año me tiene algo atareada y es como si los profesores no notaran que sus clases no son únicas! Jum! Aviso que quizá el siguiente capítulo también demore algunos días en subirlo (le quiero realizar unas correcciones) aunque sé que son capítulos cortos siempre me ha gustado eso, creo que hace mas liviana la lectura de contenido algo pesado (?) bueno, es algo que pienso quizá no sea así, en fi que le dejo un saludo especial a Mire2006 (espero estés mejor) y gracias a todos quienes se dan un tiempo para leer lo que escribo, regalarme un rw y de tenerme entre sus fav.

Sin más (y esperando no aburrir con tanto prefacio ) a leer n,n!


Cap. 4: Siete años, Verano

Las tazas de café helado reposaban medio vacías sobre la mesita de plástico del patio trasero de Capsule Corp, Bulma y ChiChi conversaban sobre lo que traería el nuevo año mientras observaban jugar a Gohan, Goten y Trunks en la piscina cercana. La llegada de un nuevo año traía muchos cambios y uno de ellos, el más importante para la familia Son era que Gohan asistiría a una preparatoria en la ciudad.

- Estoy realmente nerviosa, creo fielmente en las capacidades de mi Gohan, pero la preparatoria al que postulamos tiene muy alto rendimiento.

- Ya verás que Gohan quedará, él es un muchacho inteligente.

- Lo sé Bulma, pero me da un poco de miedo que tenga que ir a la capital, aunque admito que me alegra que vaya a una preparatoria con más chicos.

- Es cierto, Gohan ya es un adolescente y debe conocer chicas

- ¡Qué! No lo había pensado, conocerá a esas chicas de la capital, que terrible.

- Vamos no exageres jajajajaja – ella le dio una golpe suave en el hombro y ella se soltó un poco acompañándola al reír para luego mirar con nostalgia a sus hijos.

- Tan solo ayer eran un pequeño - suspiró

Tan solo dos días después de aquella amena tarde en casa de Bulma los resultados habían llegado a la familia en la montaña Paoz siendo excelentes, Gohan estudiaría en la capital sur-este, la Ciudad Satán. Era un sueño logrado para ChiChi y claramente para el pelinegro madre e hijo se abrazaron al recibir las buenas noticias, Goten se unió a la alegría dando un salto entusiasta para abrazarlos.

Esa noche prepararon carne asada en el jardín, la improvisada celebración les trajo una alegría que hace mucho no sentían debido a la regularidad de los días pero el logro de Gohan era un sueño que había que celebrar. Aquello Goten lo sabía y entendía a la perfección, el sueño de su hermano se concretaba. Conocía la ardua preparación llevada por este para rendir los exámenes de admisión y pasar todas las entrevistas con honores y veía el fruto de su esfuerzo en Orange Star School su nuevo lugar de estudios, una prestigiosa preparatoria con los más altos estándares en su haber. Era el lugar perfecto para que se especializara en investigación y pudiera tomar desde allí, una carrera a futuro con las mejores recomendaciones.

Goten tomó un pedazo de pan esperando por la comida y mirando a su madre conversar por teléfono con su abuelo, este venía en camino para celebrar en familia y traía un gran jabalí con él para acompañar, miró a Gohan preparar el fuego con su poder y se le acercó con curiosidad.

- No sabía que podíamos hacer eso con el ki

- Aprendí a prender fuego así y cocinar también cuando estaba con mi padre en la habitación del tiempo. Ese año fue genial – sonrió con nostalgia, Goten miró sus manos.

- ¿Me enseñas?

- Claro, mira es como un poder cualquiera pero te enfocas en un punto para que ese punto se sobrecaliente más que el resto – Goten sonrió apuntando un tronco que su hermano le señalaba, aprender con él era divertido sabía cosas interesantes sobre el Ki y el poder que no solo tenían que ver con batallar. Ese año en especial había aprendido más sobre el Ki. Gohan no entrenaba muy seguido pero cuando Piccolo iba a casa siempre tenían alguna lucha improvisada en una ocasión y cuando ChiChi no se encontraba Goten quiso unirse a la batalla.

Piccolo le miró y dio media sonrisa casi en forma de burla cuando este le dijo que también quería jugar con ellos, para él pelear era jugar siempre lo hacía con Trunks y cuando le explicó aquello al namekusei este lo meditó un poco.

- Dame un golpe en la palma – dijo mostrando su mano hacia él, Goten sonrió y le dio con todas sus fuerzas a lo que Piccolo sonrió – veo que tienes potencial, ¡Gohan, deberías entrenar a tu hermano! – gritó al cielo mientras este aterrizaba.

- Pero Sr. Piccolo me imagina entrenando a Goten, mi madre se pondría furiosa.

- Yo no soy un rebelde – intervino Goten a lo que Piccolo soltó una gran carcajada

- No te preocupes enano, yo te enseñaré algunas cosas – finalizó con una sonrisa.

Luego de esa ocasión cuando iba a casa de los Son y estaban solos los tres él le enseñaba una que otra cosa sobre el Ki que Goten agradecía internamente, la cercanía de Piccolo era algo que le alegraba, él sabía cosas que Gohan no por ser un joven y sus conocimientos le hacían sentir parte de algo.

La noche de celebración fue divertida juntos todos en familia, pero los días que vendrían serían algo más aburridos y dispersos para la familia. Gohan y ChiChi debían ir a Ciudad Satán a terminar los trámites de su matrícula y Goten se quedaba con su abuelo.

El pequeño les vio partir con tristeza ¿Por qué no podía ir? Él había jurado intentar no causar problemas, pero nada, no había conseguido ir con ellos. Dio un suspiro mirando a su abuelo con una mezcla de cariño y resignación, si bien era un buen hombre, amable, dulce y le trataba con mucho cariño era demasiado mayor y se cansaba al jugar con él prefiriendo siempre ir de paseo a caminar, antes que a correr. La conclusión para Goten estaba dicha aquel sería un día aburrido ¿Hubiera sido diferente de estar Goku allí? Se lo preguntó sin una respuesta concreta mientras caminaba donde su abuelo para comer algo de fruta y pasar la tarde. Aquellos dos días antes del inicio del año escolar se le harían largos y aburridos entre el cantar de las cigarras de verano.


La mañana fue agitada, el desayuno, el vestuario, los libros, todo en su lugar. ChiChi peinó nuevamente a Gohan quien se iba en la nube voladora cuando Goten le despidió con una sonrisa agitando su mano a su hermano que partió con alegría a su primera clase aquella mañana. Durante la mañana que transcurría el pelinegro jugó corriendo entre las sábanas que colgaban en el patio mientras su madre las colgaba, persiguió una mariposa hasta atraparla y dejarla ir, leyó unos cuentos con su abuelo en el jardín, subió un árbol siguiendo a una ardilla, volvió donde su abuelo, ordenó su habitación junto a su madre e incluso estudió un poco, sin embargo, y a pesar de todas esas actividades el tiempo no avanzaba y Gohan no llegaba.

- Mamá ¿Cuánto más tardará Gohan? – preguntó aburrido llevando un libro arrastras hacia su madre en la habitación contigua a la suya.

- Se paciente, Gohan ahora está camino a ser un gran investigador – dijo con ojos brillantes mientras planchaba unas ropas – mejor termina tu lectura.

- Mamá ¿a qué hora llegara?

- Más tarde Goten.

- Y ¿Cuándo es mas tarde? – se le aproximó mirándole fijamente planchar.

- A la hora de cenar.

- Y ¿Cuándo cenaremos?

- Más tarde Goten.

- Y ¿Cuándo es…

- Ya llegará – ella le dio una sonrisa, doblo las ropas y se las entregó – lleva esto a tu cuarto.

- Sí mamá…- hizo un puchero llevando las ropas limpias, estaba sumamente aburrido, sin Gohan en casa todo era aburrido. ¿Teniendo un padre seria así? pensó, seguramente su padre no iría a estudiar y se quedaría todo el día en casa para él… ¿oh no? Miró al techo pensando en los padres que conocía, eran dos principalmente, Krillin y Vegeta, del primero sabía que a veces no estaba en casa al parecer trabajaba esporádicamente y del segundo, sí que estaba en casa pero siempre entrenaba Trunks se lo había comentado, entrenaba arduamente y en ocasiones no se le veía en todo el día. De estar vivo ¿qué haría su padre?, ¿trabajar todo el día?, ¿trabajar esporádicamente? ¿O solo entrenar?

Dejó las ropas sobre un mueble y volvió a su libro, leer le haría matar el tiempo pero sus ojos pesaban, la lectura era divertida pero el día aburría y no acompañaba.

La cigarra que cantaba del exterior le invitaba al sueño, Goten se recostó entre su Futón y la de Gohan leyendo aquel libro de animales mientras sus ojos le vencían cerrándose lentamente. Dormir le sentó bien para pasar las horas, ya que al despertar no fue mucho lo que esperó para que Gohan llegara a casa.

Una vez en casa y en el almuerzo familiar Gohan les comentó sobre su día y sobre algo nuevo que tenía en su haber, desde ahora sería un súper héroe, El Gran Sayaman. A Goten le fascinó la idea y su madre la aceptó, era bueno que usara sus poderes para el bien y mejor si era en ese atuendo así nadie sabría quién era.

El siguiente día fue de aventuras para Gohan y aburrimiento para Goten pero este sabía que el tiempo pasaría más rápido de tomar una larga siesta y así fue hasta que llegó Gohan para contar todo su día a la familia durante la cena. Goten se sentía feliz pero le extrañaba en casa, estar solos él y su madre no era divertido, no como lo fue aquella noche lo que demostraba que con su hermano se pasaba mejor.

En la habitación a pesar de ser hora de dormir los dos hermano aún se mantenían despiertos, Gohan tenía un traje genial ¡era todo un héroe!, incluso se había hablado de él en las noticias Goten le miró con ojos brillosos, intentando copiar sus movimientos mientras este ensayaba frente al espejo.

- ¡El cielo me eligió, la tierra me eligió, la gente me eligió yo soy el elegido para derrotar el mal! ¿Acaso no reconocen este casco legendario?, Ud. lo conocen el guerrero invencible, el héroe más poderoso… Soy el Gran Sayaman.

- OHH hermanoo te ves fantástico – dijo imitándole alzando los brazos y haciendo poses cuando la puerta se abrió, ChiChi le preguntó si tenía lista su presentación no quería que se quedara dormido y que luego tuviera problemas en la mañana, el joven negó despreocupado de que eso pudiera suceder y se quedó ensayando un poco más junto a Goten.

- Gohan tú crees que pueda tener un traje como el tuyo – Gote dijo moviendo sus brazos

- Claro, cuando seas más grande.

- Woww es genial Goha – le dijo de corazón con ojos brillantes mirando a su hermano posar frene al espejo de cuerpo entero - oye y mi papá, ¿usaba algún traje para combatir el mal?

- Mmmm – Gohan dejó de posar – no, el solo luchaba contra enemigos poderosos no contra maleantes comunes, por eso no usaba un traje para cubrir su identidad.

- Ay que aburrido, pero yo lucharé contra los maleantes como tú hermano – sus ojos brillaban de emoción, Gohan acarició su cabellera y continuó entrenando poses y frases. Su hermanito le miraba con admiración, cada vez Gohan era el mejor ejemplo a seguir para él.

La mañana siguiente fue agitada el adolescente corría de un lado a otro, se había quedado dormido y llevaba el tiempo justo para salir, comió a prisa y se puso la ropa a la misma velocidad con la que salía, Goten le despidió con una sonrisa a su apresurado hermano para dar camino a otro aburrido día para el pequeño.

Otra vez los mismos juegos, las mismas tareas realizar, el mismo tiempo que matar. Caminó a su habitación esperando dormir entrando sin notarlo a la habitación de su madre, miró el lugar sorprendiéndose a sí mismo y pensó en salir más algo le detuvo. Contempló el lugar detalladamente estaba muy arreglado era muy femenino no tenía comparación alguna a la habitación de los padres de Trunks en donde una vez había entrado con su amigo en búsqueda del radar del dragón.

Caminó sin hacer ruido hasta la mesita de noche donde estaba una fotografía de ella y Goku, ambos con ropa casual rodeados de nabos. ¿En qué momento había sucedido aquello? En casa su madre era la que menos le había hablado de Goku, solo hacía poco tiempo le había contado más cosas de su padre y cuando lo hacía siempre era con esa mezcla de amor y angustia que le incomodaba. Miró a su alrededor todo era tan grande, nunca lo había notado al ir por las noches a dormir con ella cuando algo le asustaba y Gohan no le podía calmar. La habitación era enorme pero muy vacía, muy solitaria. Volvió su vista a la mesita y vio otra fotografía al lado de la anterior, Goku tenía a Gohan en sus brazos, el guerrero tenía cara de incómodo pero sonreía y Gohan se notaba miraba algo que estaba lejos de ellos que le hacía reir. Goten sonrió de ver a su hermano tan pequeño e inmediatamente vio la tercera fotografía que reposaba en la mesita y la última, era Gohan sosteniéndole a él de los brazos mientras daba sus primeros pasos. Gohan traía un traje tradicional chino de color blanco y sonreía mirándole con ojos llenos de brillo, el salía también con un colorido traje tradicional de niño y con un amplia sonrisa. Aquella fotografía era tanta alegría que Goten no pudo evitar sentir un fuerte nudo en su garganta el cual no podía explicar a su edad, se vio así mismo con su hermano y vio la foto de Goku con Gohan las contempló a ambas por algunos minutos. Su padre se veía tan joven con su Dogi anaranjado como casi siempre le veía en fotos, pero a pesar de ello nada en él le parecía familiar o cercano excepto su cabello. Dejó la fotografía y sonrió nuevamente al ver la otra en donde estaba Gohan, "él sí", pensó y le dejó como estaba.

Salió de lugar dispuesto a buscar que hacer mientras sonreía, no necesitaba un padre ¿para qué? Todo lo que necesitaba lo tenía, tenía a Gohan y él era mejor que un padre asumió aquello por fin durante esa tarde, ya no buscaría saber de otros padres, ya no intentaría saber más del propio, ya no sentiría celos de Trunks, ni de Marron, ya no. De hecho ya no pues no solo tenía a Gohan, también tenía al Sr. Piccolo que de a poco había ido abriéndose a él dejándole ver aquella imagen paternal que solo Gohan conocía. Ya no necesitaba un padre además, pues Gohan era su camino a seguir, su ídolo, su ápice frente al mundo. Ya no necesitaba un padre porque a sus siete años ya era un niño grande que no requería de los cuidados de un padre sobre él. Simplemente al ver las fotografías en su mente y en su corazón se hizo una sola respuesta, ya no.

Pero la vida es caprichosa y pocos días de tomada su decisión interna una extraña e impactante noticia llegó a su vida, fue en el momento de la cena en donde Gohan hablaba de su día, de los maleantes que había detenido El Gran Sayaman, de todo a lo que Goten quería aspirar para ser igual a él fue cuando repentinamente habló de un torneo de artes marciales, nombró a Videl por primera vez frente a su madre, ya que a él le había platicado de ella, y lo más importante lo de su conversación con su padre. Goten levantó las cejas por sobre el tazón de arroz que comía y miró a los ojos de su hermano, este no dejaba su tazón tampoco cubriéndose el rostro con él mientras comentaba que había escuchado a su padre en casa de Bulma y vendría a la tierra por un día. ¡Un día! Goten tembló internamente, no podía ser real, vendría a la tierra, ¡aquello no podía ser!

- ¡Qué! – Gritó su madre y este se sobresaltó - Goku vendrá del otro mundo para participar en el torneo de artes marciales – dijo ChiChi poniéndose de pie de un salto y golpeando la mesa. Gohan levantó la mirada por sobre su tazón de arroz el cual casi usaba de escudo para afirmar la notica a su madre – Oye pero si son grandes noticias, ¿Por qué no me lo contaste cuando llegaste a casa? – le recriminó e inmediatamente volteó a ver a su hijo menor.

Goten en ese momento comía con más ganas de su enorme platillo solo por la ansiedad de tal noticia, este miró a su madre arqueando las cejas en el preciso instante que le abrazaba levantándole de su asiento

– ¿No te da gusto?, jajajaja podrás conocer a tu padre aunque sea por un solo día – sus ojos se llenaron de lágrimas mientras Goten entre lo que tragaba reía por el abrazo espontaneo, ver a su madre con tanto vigor le daba gracia – Santo cielo – continuó ella - que voy a hacer ahora, me he puesto muy vieja, mi piel está marchita, ¿también en el otro mundo la gente envejecerá? Creo que será bueno pasar a un salón de belleza ¿Cuántos años han pasado?... ¡ah! Siente años, ay Dios mío que felicidad que bien otra vez lo volveremos a ver.

Goten dejó de comer mirándola con curiosidad su madre tocaba su rostro e irradiaba una alegría que antes no le había visto, sonrió justo cuando Gohan le comentaba de los premios y pedía permiso para entrenar. Para Goten quien tomó una pieza más de pescado, el resto de la cena se le hizo comer, comer y comer solo para tragar el nudo que le nacía en la garganta y que confundía con hambre.

Lo conocería, Goten miró su tazón casi vacío, conocería a su padre, llenó el platillo, lo conocería a Goku su padre, su misterioso padre pero… No, el ya no, ya no quería ¿Por qué ahora? Comió más, mucho más frente a la alegría de su madre y su hermano.

Gohan practicó algunos pasos más antes de recostarse junto a su hermano, Goten estaba lejos mentalmente de la habitación, su cabecita y su corazón se debatían entre la alegría, la incertidumbre, el miedo y la rabia. Una vez recostados y las luces apagadas Gohan le platicó sobre Goku, estaba realmente animado y le contaba lo mucho que deseaba verlo y lo feliz que le haría, pero Goten no se sentía muy convencido aunque sonriente a su plática estaba confundido. El mayor siguió hablando y con el mismo ánimo renovado que tenía le invitó a entrenar con él, Goten olvidando un poco a su padre le respondió entusiasmado a tan esperada situación pero una vez ambos presas del sueño y con Gohan dormido aquellos pensamientos de confusión volvieron como sombras para molestar su pensamiento. Goten se quedó dormido por la fatiga de pensar, lo conocería, a él, a su padre.

Continuara...