Ni Naruto ni los personajes me pertenecen. Solo la historia es mía y si Naruto fuera mío, Itachi no hubiera muerto y no habría tanto relleno ¬¬
-Diálogos- ¬¬
-Pensamientos- ¬¬
-Explicaciones por mí- ¬¬
Capitulo IV
-En verdad que no lo entiendo, Sai. ¿Por qué no simplemente me atropella un auto?- dijo la pelirosa con voz lastimera- ¿Por qué me pasa esto, Sai? ¿Por qué?- dijo mientras recargaba su cabeza en su escritorio y miraba por la ventana- Maldito, Uchiha-
El pelinegro la miro con lástima.
Cuando le dieron las buenas noticias de que tendría vacaciones estaba feliz, pero ahora que se entero por que tendría las vacaciones se sentía mal por su amiga pelirosa.
-Sakura- comenzó Sai- no puede ser tan malo este... em... cambio.
-Esto no es un cambio, Sai. Es un terrible castigo- le dijo sin levantar la cabeza.
-Creo que estas exagerando, Sakura-
Sakura suspiro fuerte y se levanto para mirar a su compañero.
-No exagero, Sai- le dijo molesta- Este... este... hombre. Si así se le puede llamar-
-Llámalo animal, si te hace sentir mejor- le interrumpió.
-Bueno- suspiro con desgana- ese animal no va a ser una buena compañía- quiso reservar los insultos enfrente de su amigo- No podré hablar civilizadamente como lo hago contigo sin que el hable sobre el sexo ni tampoco podré estar a solas con el por miedo a que haga algo relacionado con el mismo tema- se acerco a el pelinegro- supongo que te voy a extrañar- le dijo sonriendo con tristeza.
El albino la miro con ternura para después abrazarla.
Un carraspeo de garganta hizo que ambos deshicieran en abrazo.
La Haruno volteo a ver quien había entrado y elevo una ceja al ver de quien se trataba. El Uchiha no había entrado al aula aun estaba parado en el marco de la puerta con las manos en los bolsillos y con el seño fruncido.
Sasuke vio como ese hombre abrazaba a SU pelirosa. ¿Qué se creía? Esa mujer era suya y de nadie mas. Apretó sus puños que estaba escondidos en sus bolsillos.
-Estúpido, rarito- pensó furioso.
-Y llego el Uchiha- dijo sarcásticamente la pelirosa mientras se sentaba en su escritorio.
-Creo que ahora me toco interrumpir a mi- dijo el pelinegro mirando a Sai con el seño fruncido- vengo a decirte tu horario- esta vez miraba a Sakura.
La pelirosa lo miro con desgana y le indico que se acercara. El pelinegro pasó del marco y se paro enfrente de la pelirosa.
-En privado- le dijo a la mujer.
-Voy por un poco de café- informo el albino- ¿quieres un poco, Sakura?
-No, gracias Sai- soltó con desgana la pelirosa.
El pelinegro se encogió de hombros y salio del aula.
-¿Qué pasa, Uchiha?- pregunto la pelirosa molesta.
-Hmp- dijo el Uchiha- vengo a decirte que mañana te espero a las 6 de la mañana en el gimnasio-
-¡¿Qué?!- pregunto sorprendida y molesta la pelirosa- Tus clases no pueden ser tan temprano-
-Si- le contesto sonriendo- la mayoría de mis clases son en la mañana
-¿Y este era el asunto que necesitaba ser tratado en privado?- pregunto con acida ironía la mujer.
-Hmp- le "contesto"- tu amigo no me cae bien- dijo encogiéndose de hombros- paso por ti a esa hora- ya iba a retirarse cuando la pelirosa hablo.
-¿Qué acaso crees que no tengo auto?- le dijo enojada- No quiero que pases por mi ni que vayas a mi casa, ¿me has oído?-
El pelinegro sonrío y se encogió de hombros "inocentemente".
-Tu te lo pierdes- le dijo para después salir del aula.
La pelirosa suspiro con cansancio.
-¿Por qué dios? ¿Por qué los hiciste tan estúpido?- murmuro ya estando sola.
La Haruno vio su reloj. Las 6:30 PM. Ya hacia media hora que había salido de su trabajo. Tomo su bolso y se coloco el abrigo.
Cuando salió del instituto se dirigió a su auto y una melena rubia le recordó la invitación que le había dado a cierta persona ese día.
-Demonios- susurro para sí- Hola, Ino- le dijo la pelirosa.
La rubia estaba recargada en el viejo Jetta de la Haruno, con expresión impaciente.
-No te preocupes, ya te había visto- le contesto- tu increíble frentezota no se pierde-
-Pues no deberías recargarte en mi auto- le atajo la pelirosa- podrás hacerle una abolladura con lo gorda que estas-
Ambas se sonrieron para después entrar en el auto.
-Gracias, cerda. Por ayudarme a buscar un club para Hinata- le dijo la pelirosa mientras manejaba.
-No hay de que. Además Hinata se lo merece- contesto la rubia desde el asiento del copiloto y encendió la radio.
La Haruno miro a su amiga y la vio cantando el coro de la canción.
-¿Tienes algo en mente?- le pregunto viendo la calle.
-Pues tengo varios en mente- le dijo moviendo la cabeza al ritmo del a música.
Fueron a varios establecimientos pero ninguno les parecía el adecuado. Los que Ino decía eran demasiado extravagantes. Hinata era una persona tímida y sencilla, ninguno de aquellos clubs eran adecuados para la fiesta de Hinata.
Se volvieron a meter a coche cuando descartaron el último club que Ino decía.
-Ino- le dijo la pelirosa suspirando- ese club era terrible. No mas faltaban los tubos para que las mujeres bailaran- le reprendió.
-Si, ya lo se. Fue mala idea- suspiro la rubia- pero en fin, ya no tengo más en mi lista.
Sakura comenzó a conducir y se detuvo en una tienda de auto- servicio.
-Tráeme un café helado, Ino y así aprovechamos para pensar- le dijo la pelirosa y la rubia bajo del auto.
La Haruno se quedo pensando en algunos lugares. Pero la verdad es que ella no conocía mucho de clubs, para eso había invitado a Ino. Hizo que el asiento se reclinara hacia atrás un poco para recostarse levemente. Entonces sintió una vibración seguida de un tono conocido, eso la hizo salir de sus pensamientos. Conocía ese tono. Entonces se dio cuenta de que su celular estaba sonando. Se levanto con rapidez y busco en su bolso, para después contestar.
-¿Diga?- pregunto de malagana por el celular.
-Yo también tenía muchas ganas de escuchar tu linda voz- dijo alguien muy conocido por el teléfono
-¿Cómo demonios sabes mi celular, Uchiha?- le dijo molesta.
Se escucho una risa por el teléfono.
-Tengo mis secretos, princesa- le contesto.
-¿A que me has llamado?- le pregunto molesta.
Ya tenia ganas de colgarle al maldito Uchiha.
-Para recordarte que mañana tienes que estar a las 6- le dijo el parecía que sonreía, la Haruno solo gruño- ¿No puedes dormir?- no espero respuesta- si gustas puedo ir a tu casa y ayudarte a dormir- capto el doble sentido de las palabras.
-Ni te atrevas a acercarte a mi casa, Uchiha- le contesto mordaz- Estoy ocupada y no tengo tiempo para tus tonterías-
-Ah- se escucho desanimado- Si quiere puedo servirte de compañía o ayudarte en esos asuntos- dijo coquetamente.
-No, gracias- le corto la pelirosa- ya tengo compañía-
-Ah, me engañas y todavía eres descarada- le dijo con diversión.
-¿De que demonios hablas?- le dijo ante su comentario.
Se escucho otra risa en el teléfono.
-Si, ya sabía que nunca me engañarías. Además ya se que estas con Ino- dijo misterioso
La pelirosa se tenso, y si el Uchiha la estaba mirando o si la espiaba. Se encontró volteando por si lo veía por algún lado.
-Las mire en el estacionamiento- prosiguió el pelinegro- Entonces si yo no puedo ir por que no vienes a mi casa a hacer....-
La pelirosa colgó el teléfono con irritación y vio a Ino salir de la tienda. Suspiro cansada y se dirigió a su amiga que se estaba sentando en el asiento del copiloto.
-¿Te llevo a tu casa?- le pregunto la pelirosa.
-Si, por favor- dijo la rubia mientras sobaba su nuca.
Dejo a la rubia en su casa y se dirigía a la suya. Se detuvo en un semáforo.
Pensó en como lograría tener un club perfecto para Hinata y después se le vino a la cabeza cierto pelinegro. Estaciono el auto enfrente de su casa y miro el celular. Si le llamaba seria como tentar al diablo. Además, ¿Cómo podría Sasuke ayudarla? Y lo peor ¿Cómo la ayudaría sin pedir algo a cambio? Sasuke no era un alma bondadosa que ayudara a cualquiera. Volvió a mirar el celular. Solo preguntaría y si él no sabía simplemente colgaría. Además Sasuke debe de conocer muchos clubs.
Suspiro. Lo haría por Hinata.
Aunque algo dentro de ella sabía que todo lo que decía sonaba como un pretexto para llamar a el Uchiha menor. Se relamió los labios y pulso el botón de llamar.
Sonó solo dos veces, hasta que él le contesto.
-¿Te arrepentiste?- se escucho la voz en el celular.
-No, nunca- dijo molesta.
Sakura suspiro y tuvo que utilizar todo su auto control para no gritarle a ese hombre.
-Más bien- comenzó dudosa y escucho la respiración de él detrás del teléfono- quería que me ayudaras en algo-
Nadie hablo. Sakura podía imaginarse a Sasuke con una ceja alzada.
Por el auricular se escucho una carcajada.
-Vaya- dijo el pelinegro- que sorpresa. Pero dime, Sakura, ¿Qué clase de ayuda?- otra vez con el doble sentido.
-No es nada de lo que crees, pervertido- dijo Sakura enojada por su actitud- Necesito que me ayudes a encontrar un club para un fiesta- le soltó la pelirosa.
-¿A si? ¿Y de quien es la fiesta?- pregunto indiferente.
-Es para Hinata-
-La esposa de Naruto-
-Si. El tonto de Naruto olvido apartar un club y me pidió ayuda- le contó la Haruno- y como tu a veces frecuentas esos lugares. Quizás tengas una idea-
-Típico del dobe- dijo el pelinegro- ¿y como sabes que frecuento esos lugares, Sakurita?- le pregunto. Y Sakura se lo imagino sonriendo detrás del auricular.
Buena pregunta. No le iba a decir que antes de conocer su horrenda actitud lo seguía para saber que lugares frecuentaba y así armar su plan de conocerlo por casualidad. Desecho esa idea.
-¿Me vas a ayudar? Si o no- le pregunto molesta para esconder su nerviosismo.
Se escucho el silencio. Por un momento, la pelirosa, pensó que el hombre había colgado el teléfono.
-¿Y te ponías celosa cuando yo entraba a esos lugares?- pregunto curioso.
-¡Uchiha!- grito enojada la pelirosa.
Se escucho otra carcajada por el teléfono.
-Bien- dijo el pelinegro- pero obvio esto no te va a salir gratis y vamos a ir a la hora de tu clase libre-
-Como sea- dijo indiferente- solo quiero un maldito club-
-Bien. Entonces hasta mañana en la mañana- le dijo- ¿Segura que no quieres que vaya por ti?-
-Completamente segura- le dijo molesta- adiós, Uchiha-
Colgó el teléfono con frustración, estuvo a poco de descubrirse ella sola. Lo mejor seria tener cuidado en esa clase libre, lo ultimo que quisiera es tener algo que ver con ese hombre.
Abrió la puerta de su auto y entro al edificio. Mañana iba a ser un día muy largo.
Los ojos negros se abrieron y vieron la hora en su reloj del buró. Las 5:00 AM, desde hace tiempo que no necesitaba encender la alarma para despertarse, pues su cuerpo ya se había acostumbrado a levantarse temprano.
Se levanto para dirigirse al baño. Con mucha rapidez salio para comer algo en la cocina de su departamento.
Y es que su departamento no era ostentoso o lujoso. Pero había vivido en peores desde que su padre lo desheredo. Mejor que el de la Haruno si era. Pero lo único que su padre le había dejado era su convertible negro, que tanto le gustaba.
Tomo un poco de leche, para después hacerse un desayuno saludable "estilo Sasuke". Conocido, comúnmente, como una ensalada de fruta con yogurt.
Si, el bello Sasuke Uchiha se adoraba a si mismo y cuidaba mucho su cuerpo.
Se vistió con un pantalón deportivo negro, una camiseta manga larga blanca y enzima, una chaleco azul marino.
Salio de su departamento, tomo el ascensor y camino por el vestíbulo hasta su coche.
Cuando iba llegando al instituto diviso el Jetta de la Haruno que estaba apunto de estacionarse. Sonrío de medio lado. Con una destreza digna de un corredor de carreras se estaciono en el mismo lugar que había escogido la Haruno.
-¡¿Que demonios te pasa, Uchiha?!- grito la Haruno desde su coche.
El pelinegro la ignoro y salio de su coche hacia el instituto.
La Haruno tardo más en llegar ya que aun no había aparcado su coche. Se bajo de su coche enojada, dio un portazo a el Jetta tan fuerte que el vidrio de la puerta que quebró. Al ver el daño su ira aumento.
-Maldito, Uchiha- gruño por lo bajo la pelirosa.
Tomo la mochila, puesto que allí traía su otro cambio. Camino hasta llegar al instituto dando zancadas y al llegar al gimnasio vio al Uchiha que la miraba como si se la quisiera comer.
Y es que no era para menos, la pelirosa traía unos pantalones cortos pegados a su cuerpo de color negro, una blusa larga suelta, rosa transparente, manga larga, pero debajo de esta tenia una blusa sin mangas de color blanca que le daba un aire bastante sexy.
-Como siempre digo, mirar es gratis- le imito la pelirosa.
El Uchiha sonrío de lado.
-Entonces, ¿para otras cosas si pones precio?- le dijo con una sonrisa traviesa.
-Para ti- lo miro de arriba a bajo- no hay servicio- dicho esto se alejo de él.
El hombre la miro caminar. Como le encanta mirarla caminar.
-Ven, Sakura- le llamo el Uchiha mientras caminaba hacia su oficina.
Cuando entro busco unos papeles y los coloco en el escritorio. Volteo su vista hacia la puerta para ver entrar a la pelirosa.
-¿Qué quieres, Uchiha?- le dijo molesta.
-En primera, no me digas Uchiha- le dijo sonriendo- como soy tu superior en esta área. Puedes llamarme- pensó mientras la miraba- Sasuke mi amor o Sasuke, cariño- le dijo divertido.
-¿No prefieres que te llame Sasuke imbecil?- le contesto furiosa.
-No- le dijo mientras movía su dedo negativamente- no te he dado esa opción. Solo de las maneras en las que te dije puedes decirme-
Sakura mordió su labio inferior mientras fruncía el seño.
-Entonces...- la insito el Uchiha- ¿Esta claro?
-Si, Sasuke mi amor- le contesto mordaz.
Sasuke volvió a mover su dedo negativamente.
-Mas dulce, siéntelo, Sakura- le dijo sonriendo, disfrutaba de eso.
-Si, Sasuke mi amor- le dijo con fingida dulzura.
-Bueno, Sakura- comenzó le Uchiha dándole un papel- esto son las actividades que tenia TenTen y que, por obvias razones, tu tienes ahora
La Haruno tomo el papel y lo leyó rápidamente.
-¿Entrenar a las porristas?- le pregunto confundida.
El Uchiha se encogió de hombros.
-Eso era lo que hacía TenTen- le dijo indiferente mientras miraba otros papeles- Mis clases comienzan a las 8
-¿Y para que llegue tan temprano?- le pregunto sorprendida y enojada.
-Para que te pongas al día con tus deberes como mi asistente- le contesto sin mirarla.
Sakura suspiro. Estaba apunto de salir cuando el Uchiha la llamo, volteo los ojos y lo miro.
-Los martes y jueves entrenamos también en la tarde- le informo distraído- de 6 a 7-
La pelirosa no respondió solo asintió y estaba apunto de salir cuando este la volvió a llamar.
-Treme una taza de café- le dijo mientras le extendía una taza vacía sin mirarla.
-¿Crees que soy tu esclava? Ve tú por ella- le dijo enojada.
-No, no lo eres- le contesto mirándola- pero si mi asistente lo que quiere decir que me ayudas en todo lo que necesito. Ahora ve por el café- le dijo mirándola intensamente.
La Haruno le arranco la taza de las manos de malagana aun con la mirada puesta en los ojos del Uchiha.
-Ahora se por que TenTen renuncio- murmuro la Haruno mientras salía pero sabía que el Uchiha la había escuchado.
Sasuke miro como la pelirosa se cerraba la puerta sin volverlo a mirar. Sonrío para si y volvió a ver los papeles.
-Sasuke- dijo una voz masculina que lo sorprendió.
Elevo su cabeza de los papeles para encontrarse con la cara de su hermano que lo miraba sentado en la silla enfrente de su escritorio.
-Diablos, Itachi, ¿Qué no sabes tocar?- le pregunto molesto.
-Si se- le dijo mientras ponía sus manos detrás de su nuca y cruzaba las piernas- pero me faltaron las ganas-
-Hmp- le "dijo" mientras volvía su vista a los papeles.
-¿Y quien es el mujer a la que vas a desgracias?- le dijo Itachi sonriendo.
Sasuke solo volteo los ojos. Y miro la puerta donde se asomaba una cabellera rosa.
-Aquí esta tu café, Sasuke mi amor- dijo la pelirosa con falsa ternura entrando.
Y entonces todo se quedo en silencio. Itachi miraba a Sakura y esta hacia lo mismo, mientras que Sasuke los miraba ambos con un seño fruncido.
-¿Sakurita cerecita?- pregunto mientras sonreía.
-¿Itachi?- pregunto al mismo tiempo.
-¿Se conocían?- pregunto Sasuke con el mismo tono de voz que utilizaron ambos, pero sarcásticamente.
-Vaya- dijo el mayor rompiendo con el silencio- No pensé que te volvería a ver aquí... Bueno, no de esa forma- le dijo y miro a su hermano- ¿es ella?
-¿Soy que?- pregunto mirando a Sasuke.
-Nadie- le dijo Sasuke severo- gracias por el café, Sakura. Ya puedes irte-
Sakura elevo una ceja. Y lo miro como diciendo "no soy tu secretaria" pero un así salio del lugar después de despedirse de Itachi.
-¿De donde conoces a Sakura?- le pregunto el pelinegro menor
-Pues me la encontré por casualidad mientras estacionaba mi coche- le dijo inocentemente Itachi.
-Hmp-
-Bien, ¿ya tienes en mente a tu futura novia?- le pregunto curioso el pelinegro mayor.
-Hmp, si, y la acabas de ver- le dijo mientras tomaba de su taza.
Itachi lo miro con los ojos abiertos.
-Ha, ya entiendo. Es una broma, ¿verdad?- le pregunto sonriendo.
Sasuke lo miro fríamente.
-¿No lo es?- pregunto alarmado y vio como Sasuke negaba con la cabeza- ¡Diablos! La quería invitar a salir. No es justo- dijo mientras sacaba un papel de su abrigo y escribía algo.
Sasuke se encogió de hombros.
-Ya esta apartada, Itachi. No la toques- le amenazo el mayor.
-Bien. Entonces... viendo que ya tienes a tu futura novia ahora tendrás que firmar aquí- dijo mientras le mostraba un nuevo papel.
-Hmp- le "dijo" mientras tomaba un poco de café- ¿Qué es?
-Nada importante- le dijo moviendo el papel en su rostro- solo es una afirmación de que ya tienes una novia o algo así- lo ultimo lo dijo en un susurro.
Sasuke no lo leyó, solo firmo el papel y se lo entrego al Uchiha mayor. Este sonrío con una gran felicidad.
-Bien- comenzó y al mismo tiempo se levanto de su asiento- Ahora que la cerecita va a ser mi nueva cuñada. Bueno no me quiero adelantar, pero, ¿ella ya sabe que es tu novia?
El menor lo ignoro y miro el café en su taza.
-Me lo suponía- dijo mientras ponía una mano en su barbilla- entonces tendré que ayudarte para que la conquistes, por que creo que no se llevan bien, ¿verdad?
-¿Eso importa?- pregunto indiferente.
-¡Claro, Sasuke!- le contesto con una dramática sorpresa- Ella debe de quererte aun que sea un poquito. Pero no te preocupes, para eso tienes a tu hermano el maestro del amor- dijo sonriendo coquetamente.
Sasuke lo vio y volteo los ojos.
-Eres actor, abogado y ahora también maestro- dijo con ironía en su voz.
El Uchiha menor sintió un golpe en su cabeza. Miro con odio a Itachi que le acababa de golpear con los papales que había firmado.
-Muy bien, cadete- le dijo con una voz muy gruesa- ¿Qué es lo primero que le dices a una mujer que te gusta?
-Que si se quiere acostar conmigo- le contesto sonriendo.
Itachi lo volvió a golpear con los papeles, ahora enrollados.
-¡Claro que no, Sasuke! Eso no es caballeroso- le reprendió.
-A mi me funciona- le respondió con el seño fruncido- además, a las mujeres les gustan los hombres honestos.
Itachi asintió, no tenia argumentos contra esa lógica.
-Cierto, Sasuke. Les gustan los hombre honestos pero no descarados- le dijo después de pensar un poco.
Sasuke sonrío divertido.
-Bien, ahora veo el problema- le dijo mientras examinaba a el Uchiha menor- Eres poco romántico.
-¿A quien le importa lo romántico cuando se tiene este cuerpo?- dijo egocéntricamente.
El Uchiha mayor chasqueo la lengua en desaprobación.
-Con la cerecita tu has visto que no importa tu físico- comenzó Itachi- ella se enamoraría mas fácilmente de ti, si tu fueras mas romántico.
-¿Sabes que?- le hizo saber Sasuke fastidiado- Olvida a Sakura, me estoy metiendo en muchos problemas. Vamos a buscar a otra chica-
Itachi sonrío misteriosamente y Sasuke lo vio con curiosidad.
-No puedes- le dijo aun con sus sonrisa.
-¿Por qué no?- le pregunto confundido.
-Por que acabas de firmar este documento- dijo mostrándole el papel- ¿Sabes que es? Este documento dice que oficialmente Sasuke Uchiha y la Srta. Sakura Haruno están comprometidos el uno con el otro sin importar las circunstancias-
Sasuke que dejo caer en su silla con los ojos dilatados.
-No puedes cambiar de mujer. Tú firmaste el papel- dijo mientras movía el papel de una lado a otro- Así que te recomiendo enamorar a la cerecita por que sino la empresa Uchiha no será completamente tuya, hasta que ustedes dos se casen correctamente-
-¡Diablos!- rugió Sasuke con enojo.
-¿Realmente pensaste que nuestro padre te iba dejar la empresa sin asegura que te casaras?- pregunto irónico.
Sasuke lo miro con odio.
-No me mires así- le dijo inocentemente- Es por tu bien, Sasuke- después volvió a sonreír.
-Entonces no quiero nada con la empresa Uchiha- le dijo furioso.
-Eso tampoco puedes- informo Itachi- ya firmaste todos los demás documento que dicen que por obligación tu tienes que tomar el control de la empresa pero que en cierto lapso de tiempo, digamos un año- dijo indiferente- tu tienes que encontrar una mujer y casarte con ella. No puedes controlar la empresa soltero por más de dos años- termino sonriendo.
-¿No puedo cambiar de mujer?- le pregunto aun enojado.
-No- dijo mientras negaba con su cabeza- ya lo firmaste, si tan solo no lo tomaras como un juego. Ahora tienes que enamorar a Sakura y casarte con ella- le dijo fácilmente Itachi- Pero para eso vas a necesitar mi ayuda.
Sasuke lo miro aun alterado. Se extendió más por su silla y cerro los ojos con frustración. Tenia un año para enamorar a la mujer mas bella que había conocido, pero también mas irritante y molesta. Pero eso no era todo el problema, lo más importante es que ella lo odiaba. ¿Cómo cambiar eso?
-Solo te falta ser mas romántico- dijo Itachi distraído.
-Solo eso- y suspiro.
