Bueno el cuarto capitulo de Corto Circuito espero que les guste
Nota uno: abra un ligero cambio en la historia, así que a ver si descubren donde esta
Nota dos: notaran que cierta pareja se hace mas palpable cual será
Nota tres: no olviden comentar cuídense
Norte de Europa, un mes para el festival del milenio
- Apresúrense – grito el danés
- Oye ¿quien te nombro jefe en esto? – reclamo el noruego
- Si – repuso el sueco
- Yo ¿mismo algún problema? – dijo el danés con un tinte de enojo
- Si – gruñeron los dos anteriormente mencionados
- Se olvidan que yo soy el que firmo por las entregas – repuso el danés mostrado un gigantesco pliego petitorio de todo lo que les habían encargado, eran casi cuatrocientas paginas
- ¿Pero por que firmantes tu? – repuso el noruego
- Por que yo fui el único que estaba cuando Arthur vino de visita, recuerdan, tu y Islandia habían ido a navegar y suecia y Finlandia, estaba de visita en la tunda sueca, quien mas si no yo firmaría – gruño el danés
- Pudiste a vernos esperado – repuso el noruego
- O claro, no dijeron lo mismo cuando les di los cheques – repuso el danés, recordando ese día
Un mes antes
- Bueno aquí están – repuso mientras sacaba los cinco cheques de el sobre, que había llegado en un acorazado de la marina inglesa, y había sido entregado personalmente por el comodoro a cargo del barco
- No puede ser – dijo el noruego
- Debe ser una broma – repuso Islandia
- Dijo igual – exclamo el sueco lentamente
- Su ¿Que haremos con tanto dinero? – pregunto Finlandia
- No se – repuso el sueco
- Lo que yo dijo es que debemos entregar todo lo que nos pidieron – dijo el danés, mientras seguía viendo el hermoso cheque, nunca había visto tantos ceros juntos, era tan hermoso
Regreso al presente
- Esta bien – gruño el noruego
- Okay – dijeron el sueco y el finlandés de igual manera
- Oigan se olvidaron que también estamos invitados – repuso el islandés con una ligera sonrisa
- En ese caso, carguen a un mas rápido – gruño el danés mientras cargaba tres cagas, odiaba que ese día fuera el día de descanso de los cargadores
Mientras tanto en Austria
- Creo que estamos listos – repuso el ingles, después de su ultima practica
- Ya era hora – exclamo el español, completamente cansado
- Velo por el lado amable, esto no a servido de ejercicio – repuso el francés
- O claro como yo soy el de los kilitos de mas – susurro el español
- Arthur míralo – dijo el francés mientras se hacia el ofendido
- Ya te dije que no estas gordo – repuso el chico ingles
- Bueno espero que me pagues, por usar mi auditorio – gruño el austriaco, no era de a gratis usar ese magnifico auditorio del siglo diecisiete, simplemente por que le agradara cantar y bailar esa insulsa música de los noventa
- Toma el ultimo cheque de la renta – dijo el chico sonriendo
- Gracias – repuso el austriaco mientras recibía su cheque, que de inmediato paso a manos alemanas
- Esto cubre lo que me debes – dijo Ludwig con una sonrisa
- Lo que fácil viene fácil se va – susurro el austriaco, con una lagrimita en sus ojos, el quería comprarse nueva ropa, de gala, y quizás otro par de guantes de gamuza negra y un sombrero y ya estaba divagando
- Bueno esta será nuestra última reunión antes del festival, ¿así que adonde vamos a comer? – pregunto el ingles
- Que les parece si aceptamos, la invitación que nos hizo holanda la ultima vez que vino – dijo el francés
- Por mi esta bien – repuso el austriaco
- Igual – exclamo el español
- Conforme – dijo el alemán
- Entonces esta decidido – exclamo el ingles mientras guardaba el disco de ensayos en su maletín – entonces Ámsterdam aquí vamos – grito como si estuviera saliendo de la universidad hacia las vacaciones de verano
Del otro lado del atlántico
- Me escuchaste, si no me apoyas se acabo – repuso el mayor de los hermanos
- Pero alfred – dijo el canadiense
- Pero nada Matthew, estas con ellos o conmigo, con Arthur o con tu Oni –Chan – gruño el americano
- Sabes que no puedo elegir entre tu y ellos, amos son mi familia, tu eres mi hermano, pero Francis y Arthur son como mis padres – grito el canadiense, por primera vez en muchos años
- No te estoy pidiendo nada fuera de lo común, simplemente que no asistas al festival, eso es todo, recuerda los hermanos deben estar unidos – dijo el americano
- Unidos, unidos dices, por tu culpa, nadie me toma enserio desde que nacimos, siempre viviendo a tu maldita sombra, siempre recibiendo las migajas de atención de la mesa del gran Alfred – grito el canadiense al momento de recibir una cachetada
- Matthew yo no se que paso – dijo su hermano mayor mientras se agachaba, en realidad no sabia que le había pasado
- Pero nada Alfred, esto se acabo, me canse de solo recibir atención, cuando una de mis tradiciones se vuelve mala ante los ojos del mundo, se que matar focas es malo, pero a un así, son las zorras americanas las que mas compran esas pieles, personas como la heredera multimillonaria Hilton entre otras mimadas – dijo el canadiense, el golpe le había dolido, pero lo que ahora mas le dolía era su orgullo
- Matthew yo lo siento – susurro el americano
- Yo también Alfred yo también, este día no solo has perdido un aliado, has perdido a un hermano – dijo al momento de salir por la puerta
Dejando al americano, por primera vez en su vida, ahora si completamente solo
Algunas horas después
- Como que le pegasteis a Matthew – dijeron al mismo tiempo el francés y ingles entrando en la habitación de el americano
- Lárguense – repuso mientras les aventaba una almohada no quería hablar con nadie, y mucho menos con ellos dos
- Francis cierra la puerta esto va para largo – dijo el ingles
- Con que derecho me van a regañar ustedes dos – repuso el americano poniéndose de pie, para en ese momento ver a Arthur usar lo que nunca creyó verlo usar de nuevo, en realidad el siempre había creído que era una ilusión, lo que reflejo su mirada perdida, y asustada
- Así que si la recuerdas – gruño el ingles, mientras le acercaba su varita a la cara – me alegro que a un la recuerdes – susurro
- Alega esa cosa endemoniada de mi – grito el americano
- Nadie te oirá gritar – dijo el ingles – después de todo la habitación ya esta bajo el efecto de mi magia – repuso muy lentamente
- ¿Que piensas hacerme? – dijo el americano
- No lo que tu estas pensando – susurro el ingles, mientras se sentaba a su lado
Algunas horas más tarde
- Yo lo siento – susurraba el americano en los brazos del ingles
- Ya, ya, ya sabemos que no fue tu intención – exclamo el ingles, mientras le sobaba su cabeza a su ex colonia, en esos momentos parecía que nada hubiera cambiado
- Pero yo le pegue – repuso mientras seguía llorando
- Si lo sabemos, pero también a un es tiempo de que disculpes – dijo el francés
- Pero y si el no me perdona, no se que hacer, es mi único hermano – lloriqueo el americano
- Sabes que no es tu único, hermano – repuso el ingles
- Bueno eso el es diferente, las demás excolonias, no se fundaron cuando el y yo estábamos a su cuidado, así que el es mi hermano, hermano – susurro el americano
- ¿Y cuando fue la ultima vez, que hicisteis algo por el sin pedir nada a cambio? – repuso el francés
- Yo o si tan solo pudiera pedirle perdón, le diría lo mucho que lo siento, que lo quiero, que lo amo, maldita sea lo amo con todo mi corazón, daría la mitad de mi territorio si tan solo el me pudiera perdonar – grito el chico mientras sentía como lo abrazaba mas fuerte su extutor
- No tienes que dar territorios, para que yo te perdone Al – susurro una dulce voz
- ¡Matthew! – susurro el americano
- El mismo – dijo el canadiense materializándose de la nada – este rulo es muy útil no lo creen así "papas" – repuso el canadiense con una delicada sonrisa
- Ya lo creo, en especial cuando eras pequeño, o no kujimaro se comió las galletas cuando no lo veía – dijo Francis con una delicada sonrisa
- A respecto a eso yo – susurro el canadiense al momento de sentir un fuerte abrazo
- Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento – decía Alfred, mientras empezaba a llorar nuevamente – espero que algún día perdones a este idiota – susurro
- Yo diría súper idiota – dijo el ingles con una sonrisa
- Opino igual – repuso el francés
- Vasta no ven que mi hermano a sufrido suficiente – susurro el canadiense
- Esta bien – dijo el ingles mientras se ponía a su lado – pero espero que tu hermano no te vuelva a golpear, me oísteis Alfred – gruño el ingles
- Si señor – dijo el americano con la cabeza agachada
- Les bons qu'ils pensent mes enfants si nous mangeons – repuso el francés
- Ce serait formidable ou non, ou pense Alfred – dijo el canadiense abrazando a su hermano
- Estoy de acuerdo contigo Francis, es mejor que dejemos este incidente atrás, vamos a comer, hijos – repuso el ingles mientras materializaba la puerta, en realidad usar magia, para el era tan poco común que cuando la usaba pensaba que se le podría salir de control
- Lo siento papas – susurro el americano, a un que ahora era independiente, el solo hecho de saber, que todavía había "personas" que se preocupaban por el era tan alentador, que sentía que quería volver a llorar
- Te perdonamos hijo – dijeron al mismo tiempo las dos naciones mas grandes
- Que quieren ir a comer – pregunto el francés
- Nada de Mcdonal's Alfred, dijimos comida, no engordadero – dijo el ingles
- Pero el yo quería ir – dijo el chico mientras halando la chaqueta del ingles
- Por que no comida española – exclamo el francés
- Por mi esta bien – repuso el canadiense
- Entonces será comida española –dijo el ingles – y pasaremos por tu cajita feliz de camino Al – repuso con una ligera sonrisa
- Gracias, gracias, gracias – dijo el americano
- No a cambiado nada no es así – repuso el ingles mientras se detenía
- Si tu lo dices, solo en el tamaño todavía tiene la mentalidad de un niño medio llorón – dijo el francés mientras sentía como unos brazos lo rodeaban
- Pero creo que a un podemos salvarlo de sus propias idioteces – susurro el ingles al momento de darle un pequeño beso en los labios
- Tan poquito – dijo el francés sorprendido
- No frente a los pequeños – repuso el ingles con una sonrisa
- Pero yo quería amor – reclamo el francés
- Cuando lleguemos al hotel, te daré todo el amor que mereces, pero por el momento no dejemos esperando a los niños – dijo el ingles con una pequeña sonrisa
- Esta bien – repuso el francés con una sonrisa, en definitiva el nuevo Arthur le fascinaba cada día mas y mas
Final del capitulo cuatro
Gracias por leer todos los capítulos mientras tanto un diccionario del francés usado en el fanfics
(Bueno queridos hijos mios que les parece si vamos a comer) = Les bons qu'ils pensent mes enfants si nous mangeons
(Eso seria estupendo o no o crees así Alfred) = Ce serait formidable ou non, ou pense Alfred
