Semejanzas

El sonido estremecedor de la campana no cesaba y era opacado por los aplausos y comentarios del salón. Raven y Madeline observaban estupefactas como el cisne blanco era elogiada por una ejecución que no llegaba ni a los talones de la de Odaryne, quien no mostraba ningún sentimiento, se mantenía de pie y firme, se le notaba un poco tensa.

Se dio la vuelta y se encontró con las miradas aún sorprendidas de sus dos compañeras, quienes claramente esperaban una reacción. Sin más ni más soltó un leve suspiro.

-Tranquilas, esto no me afecta.

-Es sólo, cómo pueden ellos… todos ellos… - Rave no sabía con exactitud que palabras utilizar ante esta situación.

-¿Menospreciarme? –Completó Oddie.

Raven Queen abrió sus ojos de par en par y se quedó pasmada ante la chica sombría. Algo dentro de ella le exigía que dijera algo, pero las palabras simplemente no salían.

-Tranquila, en serio, estoy acostumbrada…

Y se abrió paso entre Madie y Rave hacia los vestidores. La pequeña Hatter se dio media vuelta y posó su mano en el hombro de Raven quien seguía pálida y congelada.

-Raven querida, ¿tranquila quieres?, esta chica es mucho más fuerte de lo que parece.

-¿Cómo puedes saberlo Madeline?

-Yo lo sé, pronto lo verás.

Siguió su camino detrás de Odaryne y entró a los vestidores por igual. La chica malvada observó cómo todo a su alrededor transcurría en silencio, como si hubiera ensordecido… la chica blanca seguía rodeada por todos, inclusive el maestro se mantenía a su lado en todo momento.

Una voz llegó hasta ella como un zumbido que la hizo despertar de su ensoñación.

-Raven… ¡Raven!

-¡EH! – dio un saltito hacia adelante, sorprendida – ¿Qué… qué ocurre?

-Tienes que cambiarte… a menos que planees llevar ese vestido de ballet a tu siguiente clase.

Mi siguiente clase… su horario debe ser igual al mío

-Odaryne, ¿cuál es tu siguiente clase?

-La siguiente, es… am… Historia de los Hechizos Malvados.

-¡Es la mía!, am ejem… digo… también es mi clase, ¿te importaría esperarme mientras me cambio?

-Sí… porque no…

Aunque un tanto reacia a la idea de ser acompañada, la chica BlackSwan no sabía decir que no a las personas que se encontraban confundidas, ante este tipo de situaciones nacía en ella un instinto de protección… Raven se perdió entre la multitud de chicas en el vestidor y salió poco después sacudiendo su atuendo, dio unos pasos y se colocó junto a Oddye.

-Bueno, ya está, vámonos.

Su sombría compañera no dijo nada, solamente comenzó a caminar. Salieron del salón y con paso firme atravesaron los pasillos del enorme instituto, claro, no sin atraer la atención a todo su alrededor. Los otros alumnos susurraban y les dirigían la mirada cuando ellas se acercaban. Odaryne hacía caso omiso de las voces pero notó que Raven Queen no tanto, caminaba cabizbaja y con una expresión triste.

-Te pareces mucho a mí – musitó, sin dejar de mirar hacia el frente.

-Eh, ¿qué? ¿Odaryne dijiste algo?

-No

-…

Raven notó cómo la actitud de Dary cambio de cuando la había visto por primera vez. Hace sólo unas horas, caminaba con la barbilla en alto, los hombros hacia atrás y con una mirada fría como el hielo. Se imponía ante las críticas y no le importaba lo que los demás pensaran, era todo un ejemplo a seguir ya que actuaba de la manera que ella siempre había querido hacerlo ante las opiniones de los demás, pero simplemente no lo lograba.

-Am… hay que subir las escaleras que están en la recepción, esas quedan más cerca del salón.

-Ok

A pesar de que el caminar en silencio era agradable para Odaryne, resultaba incómodo para Rave.Y es que sentía como si hubiera una clase de campo de fuerza rodeando a la chica que impedía que sus palabras la alcanzaran, un campo de fuerza que la pequeña Queen estaba dispuesta a romper por todos los medios que fueran necesarios.

Los pensamientos de Raven fueron interrumpidos de golpe por una sonora vocecita en la distancia.

-¡OOOOOOHH RAVEEEEEEN!

Y ahora qué pensó el cisne.

-¡Raven querida! – una chica rubia y con un vestido rojo se acercó corriendo – oh dios, veo que has conseguido una amiga y que son la una para la otra, jaja, mucho gusto. – le tendió la mano a Oddye- yo soy Apple White, hija de Blanca Nieves.

-Odaryne BlackSwan am… mucho gusto, supongo.

-¡WOW! Pero que estilo, chica tu sí que sabes de moda – era una morena con un vestido de rosas – Yo soy Briar Beauty, hija de la Bella Durmiente y BFF de Apple, tú debes ser la chica mala nueva.

-Tal vez…

-Oh, que misteriosa, me agradas – y le dedicó una sonrisa amable.

-Bueno – dijo Apple mientras apartaba a Briar – Como la presidenta del consejo estudiantil de Ever After High te doy oficialmente la bienvenida y espero que el colegio sea de tu agrado.

-Mm… Gracias…

Después de que terminara un larguísimo monólogo sobre lo fabuloso que era ser alumno de EAH la chica de nieve continuó hablando, sin aparente intención de detenerse, y Oddye comenzaba a hartarse. Además, se les hacía tarde para llegar a su clase, cuyo salón se encontraba del otro lado de la escuela y para colmo en la punta de una torre. Aún les quedaba mucho camino y escaleras que recorrer, y muy poco tiempo.

Afortunadamente para ambas, la BlackSwan era ingeniosa y bastante hábil para salir de apuros, alzó un poco la mirada y pudo ver el reloj que se encontraba sobre ellas.

-Am… - Interrumpió a la rubia – ¿me podrías decir qué hora es?

-Oh… son las, 9:30

-¡¿9:30?! ¡Oh dios! – Gritó Raven exaltada – lo siento Apple, seguirás hablando con ella después de clase.

-Am, claro… - la chica dorada se apartó e hizo una mueca como de tristeza.

Rave tomo la mano de Dary y comenzó a correr con ella hacia las escaleras.