Muchas gracias por leer y comentar, por falta de tiempo por esta vez no responderé los comentarios, pero los agradezco de todo corazón.

¡Espero les guste! ¡Gracias por leer!

DarkSideBlaine


Sentía un suave olor a café y vainilla. Sonrió porque la única persona que tenía ese aroma era: Barry Allen.

Miró a un lado y vio como el castaño lo mantenía abrazado y lo peor es que él disfrutaba la posición. Como si todo fuera siempre así. No sabía por qué sentía esa comodidad con él y eso lo asustaba.

-Buenos días-susurró Barry aún adormilado y se atrevió a acercarse más de la cuenta al rubio, sólo para darle un beso. Pero este se apartó mirándolo extrañado-lo siento-murmuró Barry volviendo a la realidad y dándose cuenta de que seguía en esa pesadilla donde Oliver no tenía idea de quién era.

El joven Queen se levantó y notó que aún no amanecía del todo. Tal vez habría tiempo para desayunar con Barry ¿en qué estaba pensando? ¡Apenas se conocían!

-Gracias por todo-susurró el arquero, pero su teléfono comenzó a sonar-Felicity-dijo neutralmente, pero su semblante cambió al escuchar lo que decía la rubia-¿dónde está Thea?-luego de unos segundos colgó.

-¿Qué ocurre?-dijo el ojiverde notando la alteración en el rubio.

-Debo irme-respondió poniéndose sus botas, antifaz y capucha.

-¿Ocurrió algo en lo que pueda ayudar?-dijo preocupado y tomando una de las manos del arquero.

-Secuestraron a mis padres y a Thea-dijo suavemente y buscando su arco por el lugar.

-Voy contigo-dijo poniéndose su traje-¿te llevo?-dijo ofreciendo su mano.

-Vine en mi moto-dijo tratando de quitar el ambiente cordial y de seudo pareja que se había instalado en torno a ellos.

-Te sigo-dijo bajando y estando junto a la moto del arquero en segundos.

Oliver se asomó por la ventana y lanzando una flecha a un muro logró colgarse para bajar hasta su motocicleta, la que aceleró de inmediato. Según los rastreadores que tenía su familia, las coordenadas daban con un almacén abandonado y que no quedaba lejos de ahí.

No demoraron mucho en llegar y al ingresar sintieron un golpe de frío que salía del lugar. Al parecer no era un simple ladrón.

Avanzaron con cautela y al ingresar al sector más grande vieron a los Queen.

-Veo que recibiste mi mensaje-dijo Slade Wilson con seriedad- sería una pena que le ocurra algo a los Queen. Lastima que no pude encontrar a su hijo ¿sabes dónde está?

-¿Para qué lo necesitas?-dijo Oliver molesto y apretando más de lo necesario el arco en su mano derecha.

-Si Oliver Queen aparece en los próximos cinco segundos ellos quedarán libres. Después de todo debo ajustar cuentas con él.

Barry miró a Oliver y se dio cuenta de que no podía ayudar de ningún modo.

-¡No!-dijo Moira- mi hijo no vendrá- se movía e intentaba desatarse.

-Entonces-dijo sacando un sable de su espalda-tomarás…

-¡Déjala!-gritó Robert llamando su atención.

-Entonces serás…

-¡Dejalos en paz!-gritó Oliver-si me quieres aquí estoy- dijo quitándose la capucha y mirando a Slade.

-Sabía que eras tu-dijo guardando su arma.

-Dejalos ir-dijo mirando a su familia. Quienes no podían creer que él fuera el vigilante de Starling City.

-Pueden irse-susurró y al instante Flash los desató. Pero ellos no se movieron.

-Olie-susurró su hermana mirando atentamente al rubio.

-Sé que no viniste a hablar-dijo sujetando su arco y disparando una flecha al pelinegro, quien la esquivó y sacó su sable.

-¡Flash sácalos de aquí!-dijo corriendo hacia Slade e iniciando una pelea cuerpo a cuerpo. Esto ante la mirada asombrada de sus padres y hermana.

-Señores Queen-dijo Barry tomándolos del brazo y llevándolos a la mansión.

-Tu final debe ser el mismo que el de Shado, por tu culpa ella…

-¡No! No pude elegir. Ese…-sintió como el sable rozó su brazo.

-¡Mientes!-dijo furioso y arremetiendo contra el rubio. Pero cuando creyó que había atravesado al arquero se llevó la sorpresa de que había alguien más en medio.

-¡No!-dijo asustado y sujetando a Barry antes de que cayese al suelo.

-Esto no se quedará así-dijo Wilson huyendo mientras Thea observaba perpleja a su hermano y al velocista.

-Tus padres están a salvo, Olie-dijo mientras el rubio lo trataba de abrazar. Pero sin querer dañarlo. El castaño lo notó y tiró del arma que cruzaba su abdomen. Lo retiró con un grito y se desplomó en los brazos del arquero.

-Tengo que…

-No estoy sanando-susurro el ojiverde notando que la herida no cerraba y seguía perdiendo sangre.

-Barry quédate conmigo-dijo notando la debilidad del meta humano.

-Olie-susurro tocando el rostro del rubio y manchandolo con su sangre.

-Barry-dijo quitándole la máscara y acariciando su rostro-no te vayas-susurró con las lágrimas corriendo por sus mejillas.

-¡Oliver!-grito Felicity quien corrió hasta él junto a Diggle. Barry ya se había desmayado en los brazos del arquero.

-Espero que funcione-dijo el moreno clavando una jeringa en el cuello del velocista. Así vieron cómo dejaba de sangrar y el castaño volvió a respirar.

-Lo que sea que tenía esa arma le había quitado su habilidad regenerativa. Por suerte pude hablar con Caitlin, una genetista de Central city.

-¿Cómo sabían del veneno?-Dijo Oliver poniéndose de pie y cargando a Barry en sus brazos. Caminaban para afuera del lugar.

-Slade nos advirtió de esto antes de secuestrar a tus padres y el resto ocurrió muy rápido para explicarlo.

-En un Flash…-susurró pensativo.

-Olie- dijo Thea aún sin creer todo eso.

-Tenemos que hablar-dijo cargando al velocista al vehículo de Diggle-nos vemos en la mansión. Por favor llévalo a mi habitación, tengo que hablar con él-dijo al moreno quien no dio mayor respuesta- te lo encargo.

-Nos vemos-dijo viendo al rubio que volvía a usar su capucha y subía a su moto perdiéndose en la carretera.


No lo pensó. No lo medito y jamás creyó que le gritarían de esa forma. Pero estaba tranquilo después de todos los gritos él sabía que lo amaban y eso lo hacían porque se preocupaban.

-Tienes mucho que explicar-dijo su madre furiosa.

-No fui a ese crucero, se accidentó y creí que no tenía hijo durante cinco años pero resulta que si estas vivo y creyéndote un vigilante mercenario que no discrimina a quien ataca.

-No es así. Sé por qué hago las cosas. Todo tiene un fin.

-¿Y cuál es?-dijo suavemente Thea al fin interviniendo.

-Limpiar esta ciudad-dijo quedamente y escuchando un bufido de parte de su padre.

-Matarte. Eso vas a lograr Oliver, nada más que eso-dijo furioso su progenitor saliendo del lugar junto a su esposa.

-Me siento orgullosa de ti, Olie-dijo Thea besando una de sus mejillas- Tienes mi apoyo- susurró saliendo de ahí.

Por suerte le dijo a Felicity y Diggle que ni se presentaran en casa, después de todo nadie sabía que trabajaba junto a ellos y mejor que así fuera.

Suspiró algo más tranquilo y subió las escaleras a su habitación. Miró la puerta entreabierta e ingresó. En la cama se encontraba Barry, quien aún dormía y no tenía rastro de heridas, excepto por la sangre seca en su rostro, manos y traje.

No supo porqué pero cerró la puerta y la aseguró con un suave clic. Luego caminó hasta el velocista y se sentó junto a él. Quito unos mechones de su frente y vio cada detalle de su rostro. Sus párpados cerrados que resguardaban esos preciosos ojos verdes. La forma de su nariz, sus mejillas pálidas y suaves, sí las acariciaba y se sentía envuelto por el atractivo del castaño, quien tenía entreabiertos los labios y sin saber por qué los delineo con uno de sus dedos siendo cautivado por su suavidad.

Sin saber cómo acercó su rostro al del velocista y acarició su mejilla. Aún no se atrevía a acortar la distancia pero al sentir el golpe cálido de aire que salía de sus labios se atrevió a acercarse un poco más, pero aún no lograba alcanzarlos y sentía que lo correcto era besarlos.

-Barry-murmuró casi rozando la boca del castaño, pero sin saber cómo la distancia había sido cortada y sintió los brazos del ojiverde en su cuello y como la boca del velocista se movía al mismo ritmo de la suya. Era un beso suave y que hizo latir agitadamente su corazón.

Se permitió cerrar sus ojos y profundizar el beso metiendo su lengua en la boca del castaño. Quien lo recibió con un suave gemido que hizo a Oliver morder suavemente el labio inferior del ojiverde.

De un sólo movimiento el arquero se encontraba sobre el cuerpo del castaño y acariciaba sus costados.

-Olie-dijo alguien golpeando a la puerta. A lo que el rubio gruñó molesto y se separó del castaño quien antes de que saliera de encima suyo volvió a besarle de forma casta y sólo vio un sonrojo en las mejillas del arquero.

-Espera Felicity-dijo molesto y al instante cesaron los golpes a la puerta. Los habían interrumpido y no iba a estar de buen humor después de eso. Se levantó y llegó a la puerta, quitó el seguro y abrió de golpe la puerta-Qué quieres-dijo molesto. Cosa que hizo dar un salto a la rubia.

-Quería saber cómo está Barry-dijo suavemente y mirando al rubio a los ojos.

-Aún duerme, debe descansar. En cuanto se recupere se marchará-dijo de una vez.

-Avísame. Me preocupa, después de todo lo que nos ha ayudado no es justo que lo ataquen por tu causa.

-Lo sé-respondió sintiéndose culpable.

-Bueno. Me dices si necesita algo.

-Sí, gracias-murmuró cerrando la puerta con suavidad y botando el aire que no sabía estaba conteniendo.

Se giró y vio que el castaño estaba sentado en el borde de la cama. Miraba sus manos y se veía algo nervioso.

-¿Ocurre algo?-dijo sentándose junto a él.

-El beso que…-bajo la mirada y no se atrevió a seguir hablando.

-Quieres saber por qué te besé-susurró mirándolo atentamente.

-Sí-dijo mirándolo directamente a los ojos.

-Me nació hacerlo y no sé decirte por qué se sintió…

-¡Olie!-dijo Thea entrando precipitadamente-es papá-dijo casi llorando a lo que el rubio corrió escaleras abajo junto al velocista.

Cuando llegaron a la sala vieron que Robert Queen estaba siendo apuntado por un arma en su cabeza.

-Oliver-dijo un hombre que jamás había visto-soy Frío-sonreía y portaba lentes de sol con una chaqueta y una extraña arma.

-Qué quieres-dijo viendo que sólo tenía a su padre.

-Seguramente la llave de la ciudad o ser alcalde o algo que le dé poder-respondió el velocista con una mueca.

-Barry-dijo bajando el arma de la cabeza de Robert y empujándolo a un lado-veo que aún sabes lo que pienso-dijo con coquetería y acercándose con el arma abajo.

-No es difícil saber-dijo odiando la cercanía del hombre. Sin notar que Oliver estaba furioso mirando la escena.

-Podemos conversar entonces-dijo con una sonrisa ladina y llevando su mano al rostro del velocista.

-Deja a los Queen en paz y puedo hablar contigo de lo que sea.

-Perfecto. Señor Queen lamento los problemas que ocasionó mi presencia- dijo mirando a Robert.

-Sólo sal de mi casa-dijo el hombre molesto.

-Si Barry me hace los honores-dijo poniendo el brazo para que el velocista lo tomara, quien se puso su máscara y a los segundos estaban fuera del lugar.

Oliver no pudo decir nada y miró molesto el lugar vacío dejado por el villano y Barry.