Capitulo 4

Un hada al rescate

Pensamientos.

Amanecía, Heero se percató de que Duo otra vez iba a salir, no tenia rastros de haber pasado mal la noche, y, aunque tenia varios días con él no le había preguntado en que trabajaba o porque siendo tan dormilón se levantaba tan temprano, pero Heero decidido a conocer un poco mas a su lindo trenzado decidió perseguirlo, ya que, si le preguntaba, éste seguro que no le diría nada, y así fue que al salir Duo, Heero ya se encontraba vestido, esperó escasos minutos, no quería que Duo lo viera, estuvo detrás de él sin que éste se diera cuenta de su perseguidor, hasta que lo vio cruzar en una esquina, Heero se quedó estático, ahí se encontraba ciertamente Duo pero no estaba solo, Duo abrazaba muy tiernamente a una joven, veía como le tomaba el rostro delicadamente y lo peor fue que le dedicó una tierna sonrisa a ella, él, que había venido de tan lejos para ver esa sonrisa, se las ofrecía a ella.

Duo y aquella chica entraron en un local perdiéndose de vista.

Heero bajó la cabeza, se giró y regresó por el mismo lugar por donde vino, sentía una opresión en el pecho, no podía ni respirar, tantas ilusiones y todas destrozadas en un segundo. Caminó varios metros cuando de repente se paró, a que vine, ¿acaso me voy a rendir tan pronto, debo averiguar, si Duo esta con esa chica y si se quieren, pues les dejaré el camino, pero si…mmm…… saldré de dudas

Fue así como Heero retoma su camino y entró en aquel local, era un pequeño comercio de vivieres, recorre con la vista el lugar y ahí estaba la chica, acomodando unos anaqueles de productos, ella se da cuenta de la presencia de Heero y sonriéndole se acerca a Heero, es muy linda, no linda, hermosa, tiene un semblante tan sereno, ¡ay Dios, si se quieren yo…..yo….

- Buenos días caballeros, aun no hemos abierto las puertas al público, pero como ya se encuentra aquí, sírvase tomar lo que necesite, alguna pregunta, no dude en decírmela, bienvenido - Heero se quedó escuchando a la chica con otra expectativa, aparte de hermosa era muy dulce, con una voz melodiosa, ya entendía porque Duo la quería, era todo lo que Heero no era.

- Disculpe - la chica gira para ver que deseaba Heero

- ¿Esta… usted sola aquí- Heero no sabía porque le preguntó aquello.

- No caballero, en la trastienda se encuentra mi esposo y…. ¿le pasa algo, joven, por favor no me asuste….- Heero no se esperaba eso, escuchar la palabra esposo le alteró no solo los nervios sino también el corazón y era por eso que caía a un abismo oscuro y a lo lejos se escuchó su única razón de vida llamándolo por su nombre.

Heero volvía en sí, se sentía agotado y aun con la opresión en el pecho, pero sintió como le pasaban un pañito por la frente, al abrir los ojos se topó con la mirada preocupada de Duo. Heero se sentía extraño, recordaba lo que la chica había dicho, dijo "Esposo".

- Heero, ¿te encuentras bien- Duo realmente se encontraba preocupado, en el tiempo que había estado con Heero, las veces que estaba inconsciente era por estar herido, pero esta vez no había razón, ¿o si?...

- Duo, yo… yo, quiero preguntarte si la….-

-¡OH, que bien que ya despertó, nos había preocupado joven - la preocupación venia de aquella chica, ahora que la podía detallar mejor, era muy joven, con una sonrisa sincera y con unos limpios ojos que le recordaban en todo los sentidos a su trenzado. Heero después de observarla bajó la cabeza, quería preguntarle a Duo sobre aquella chica y como era que no le había dicho nada de ella, peor aun, porque Quatre no la había mencionado, dijo algunos nombres, pero casi de hombres de edades avanzadas, nada de una dulce chica. Heero se torturaba pensando en lo bien que se veían juntos.

- No te preocupes Inori, él está bien, Heero quiero presentarme a Inori la dueña de esta tienda - Heero observaba todas las reacciones de Duo al decir el nombre de la chica, le pareció que lo había dicho con cierta emoción, además de la preocupación por la chica de que no se angustiara.

- Hola, me llamo Heero Yuy - Heero no podía controlar el temblor de la voz, por eso se había callado, lo que no contaba, era que la chica si se había dado cuenta y le pidió a Duo que buscara algunas cosas.

- Me quedaré un rato a cuidar a tu amigo, no lo dejaré levantarse hasta estar segura de que esté bien - Duo se levanta del lugar mirando extrañado a su amiga, pero decide no preguntar el porque y se aleja del lugar, entonces, la chica toma el lugar de Duo, le quita el pañito de la frente, y lo mira por largo rato, parecía un duelo de miradas.

- Sabes….quiero mucho a Duo -la chica notó como Heero se contraía de su posición y siguió con la plática.

- Es bondadoso, tierno, muy sensible - la chica sonreía por cada adjetivo que decía de Duo, si no estaba equivocada habría una razón para la tristeza de aquel chico recostado en el mueble.

-Así es Duo, muy jovial y atento, es verdaderamente una lastima que yo este casada - Heero al escuchar estas palabras se sobresaltó de su sitio asustando a la chica que no se esperaba una reacción así. Heero la contempló por breves segundos, mientras procesaba lo que ella había dicho, se fijó que ahora la sonrisa de ella era mas abierta.

-Pensé…., por un momento pensé, que…bueno…tú dijiste que…. -

-Estaba con mi esposo, pero no dejaste que terminara, te iba a decir que también estaba con un buen amigo que quiero mucho -

- ¿Porque me estas diciendo estas cosas-

-Porque yo se como actúan los celos - Heero se sorprende por lo que dijo la chica.

- ¡Celos, ¿celos?... ¿de que hablas-

- ¡OH! Vamos, se nota que te gusta Duo, y como viste lo cariñoso que fue conmigo, quisiste averiguar…. -

- ¿Como sabes eso- pregunto Heero muy sorprendido por la perspicacia de la chica.

- Lo deduje, cuando entraste preguntaste si estaba sola, y después cuando te dije cosas de Duo…. Bueno solo sumé dos mas dos -

- Muy inteligente - la chica sonrió por el halago.

- Nada de eso, bueno…creo que soy muy inteligente - una suave risa se le escapa a esta linda criatura que Heero a empezado a ver como un hada que ha venido a ayudarlo a vivir

- pero soy muy observadora, y tú mi querido amigo - la chica se pone un poco seria y preguntó - ¿te puedo decir así- Heero mueve la cabeza afirmativamente - Bien, y tú mi querido amigo estas enamorado de Duo -

Heero se sorprendió de las palabras de Inori, habían sido dichas con mucha confianza de que todo lo sabe

- Inori, ¿podrías hacerme un favor- Heero con esto le demostraba que le tenía algo de confianza, la chica prestó mucha atención, quería ayudar a este chico que le había caído muy bien, y si su intuición no le fallaba, este chico le traería felicidad a Duo.

- ¿Podrías no decirle nada a Duo, no quiero asustarlo, yo, yo… -

- Heero Yuy, no te preocupes, no tienes que darme ninguna explicación, guardaré tu secreto, sea éste el que sea -

- Lo amo y quiero conquistarlo - la chica ante tal afirmación sonríe muy dulcemente.

- Pues, ese es el primer paso, y ahora tú secreto esta a salvo -

Lo que ambos ignoraban era que detrás de la puerta, se encontraba un Duo con el corazón latiéndole a millón, Duo se da la vuelta y recuesta completamente el cuerpo en la puerta, se pone sus manos en el pecho y después de tanto tiempo sonríe como el joven que siempre fue.

En otra parte

Dentro de las paredes del pequeño palacio, Quatre y Trowa pasaban los días amándose, parecía que estuvieran en Luna de miel, Quatre estaba muy feliz con el cambio de su koi, iban a almuerzos y cenas de ejecutivos, visitaron varias inauguraciones de galerías, pero su mayor sorpresa fue el jueves pasado cuando Quatre se encontraba en plena discusión con los directivos de una de las grandes empresas, cuando inesperadamente entro Trowa sin ser anunciado, su secretaria entró después de él toda azorada pidiendo disculpas, Quatre le notificó a la chica que el caballero presente podía pasar a sus oficinas sin previa cita, retirándose la chica del salón Quatre se dirigió a la junta.

- Caballeros, les presento a Trowa mi… - Trowa en ese momento se acercó a su niño dorado tomándolo desprevenido por la cintura haciendo que Quatre se sobresaltara

- Soy su compañero sentimental - hubo un ligero murmullo de parte de los miembros, Trowa lo sujetó fuertemente, no quería ver su reacción, pero al girar su rostro se encontró con que su ángel tenia un suave sonrojo pero con una diminuta sonrisa, esto le dio valor a Trowa de proseguir.

- Espero no molestar, me gustaría intervenir en algunas decisiones, que dices Quatre, ¿te ayudo- Quatre miraba atónito a su hombre de ojos verdes y con una suave inclinación lo invitó a sentarse empezando de inmediato a preguntar por los detalles de la reunión que en el transcurso de la tarde ésta había progresado en muy feliz término.

Quatre realmente se encontraba feliz.

Continuará……..

Gracias a todos los que se han tomado un tiempo en leer este capitulo, y me han dejado sus mensajes para continuar, es el incentivo de hacerlo y hacerlo mejor (bueno eso espero), deseo que este haya sido de su agrado…..gracias otra vez…su amiga Carmín.

Notas de Nuriko Sakuma:

Se que me he atrasado mucho en subir este cap y para compesarlo lo voy a terminar de publicar hoy en el siguiente cap respondere los reviews que me mandaron cuidense mucho bye