N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Naruto no me pertenece.
¿Quieres Jugar Conmigo?
Capítulo IV
Tomo asiento en el vehículo de Deidara mientras este entraba al vehículo con calma - ¿El hospital central? Mi padre es el jefe a cargo, de hecho ese es su hospital - Ino abrio los ojos asombrada ante aquella confesión, eso debía ser una broma de muy mal gusto, si este se llegaba a enterar de la relación que tenía con Naruto seguro se despedía de su carrera como doctora, negó de inmediato con la cabeza, esperaba que este nunca se enterara de aquello, el auto emprendio la marcha y ella solo se mantuvo en silencio tratando de alejar los malos pensamientos de su cabeza.
- ¿Te comio la lengua el ratón? - pregunto el rubio con burla y negó con la cabeza de inmediato ante esa pregunta - No, nada de eso - aseguro mientras este continuaba con el camino, le había sorprendido por todos los medios que este se levantara temprano para decirle que se duchara además de haberle prestado ropa porque según él no podía andar con la misma ropa dos días seguidos, amablemente le había mandado a preparar el desayuno lo que en verdad la había sorprendido y además la había hecho sonreir por el buen acto.
- Te ves nerviosa, apuesto todo lo que tengo a que te sorprendio lo que dije de mi padre - ella solo desvio la mirada, odiaba ser fácil de leer, la suave risa de Deidara la hizo ladear la cabeza, se veía bien sonriendo, desvio la mirada de nueva cuenta cuando este la sorprendio viendolo, el auto se detuvo delante del hospital y este se apresuro a despojarse del cinturón de seguridad para rodear el vehículo y de esa manera abrirle la puerta - Gracias - agradecio mientras bajaba tomando su bolso, su turno empezaba en diez minutos pero debía darse prisa.
- Ten un lindo día rubia, por cierto, ¿a qué hora es tu almuerzo? - pregunto este y ella lo miro incrédula, este solo sonrió mientras meneaba la cabeza - S-Si es porque quieres hacer rabir a tu hermano buscate a alguien más - le espeto a este mientras daba media vuelta, Dios había sido tan tonta como para considerar que el rubio podía haber sido buena persona, no llevaba ni cuatro pasos cuando una mano se cernio sobre su muñeca, ladeo el cuerpo observando al rubio que solo la miraba con una ceja encarnada además de que parecía perdido.
- No tengo ni la más mínima idea de donde sacaste algo como eso pero no planeaba invitarte a comer solo para hacer rabiar a la basura que tengo por hermano, Naruto es un tema que no tocaría contigo... simplemente quiero conocerte, lamento que hayas pensado mal las cosas, si no querías verme de nuevo simplemente tenías que decirlo - aseguro este como si nada aunque ella noto el tono de tristeza en su voz y se sintio la peor persona del mundo por haber pensado malas cosas de este - Lo siento - se disculpo de inmediato mientras este solo suspiraba.
- Bien, repetire de nuevo la pregunta, ¿a qué hora es tu almuerzo? - sonrió mientras ladeaba un poco la cabeza - A las dos en punto, solo tengo una hora de comida pero nunca almuerzo sola, tengo una amiga y bueno... - este aisntió como si nada lo que la hizo sentirse calmada - No hay problema, entonces nos vemos a las dos justo aquí, ¿te parece?, bien, nos vemos rubia - dicho esto lo vio subir a su vehículo para emprender la marcha mientras ella solo sonreía, había algo en Deidara que la hacía sentir calmada y protegida, le gustaba esa sensación y mucho.
Abordo el elevador con calma mientras se disponía a pulsar el piso - ¡Hina! ¡Hinata! - alzo la mirada para observar a su mejor amiga que venía corriendo por lo que se apresuro a detenerlo y dejarla pasar, se veía agitada pero tenía una sonrisa que solo pocas veces veía, le gustaba verla de esa manera - B-Buenos días Ino-chan - saludo con una hermosa sonrisa mientras su amiga solo le sonreía para abrazarla efusivamente, al parecer había tenido una buena noche, sabía de antemano que nunca iba a hacer el amor con alguien que no amara así que descarto esa idea de inmediato.
- Hinata no hagamos planes para el almuerzo porque saldremos juntas con Deidara - el nombre no le sonaba de ninguna parte así que miro a su amiga sin entender de que persona hablaba - ¿D-Deidara? - pregunto confusa observando que la rubia asentía para bajar en el piso, se veía feliz y eso le gustaba demasiado - Es amigo del tonto de Naruto, prometo contarte más tarde pero nos vemos en recepción para salir con él, buen día Hina - dicho esto se alejo con paso decidido hacía su consultorio y ella solo la siguio con la mirada, quiza su amiga se había vuelto loca ahora si.
- ¿A quién miras? - dio un salto en su lugar ante la pregunta hecha por su colega Shino, ni siquiera lo había visto - S-Shino-san... me asusto - le señalo a este que solo sonrió levemente dandole una mirada de disculpa - Lo siento - negó con la cabeza comenzando a caminar hacía su consultorio con el pelinegro a su lado que iba en completo silencio - ¿Escuchaste de la fiesta del hospital? - pregunto este de pronto y ella alzo la mirada encarnando una ceja, no sabía mucho del tema - A-Algo oí, ¿porqué la pregunta? - pregunto y este solo se mordio el labio, parecía un poco nervioso.
- Me preguntaba si te gustaría asistir conmigo - comento este de la nada y ella solo atino a abrir los ojos asombrada por aquella invitación, no sabía que contestar - Hyuuga - giro la cabeza mirando al gran Uchiha Sasuke que le medio sonreía aunque tenía un semblante completamente serio - S-Sasuke-san - saludo al azabache mientras le sonreía a modo de disculpa a Shino quien solo se despidio con la mano sin obetener una respuesta, dio un profundo suspiro, no sabía ni que iba a responder a esa pregunta además de que se sentía demasiado nerviosa.
- ¿S-Se le ofrece algo S-Sasuke-san? - pregunto con una suave sonrisa, este solo asintió con la cabeza para tomarla de la mano sin mediar palabra y emprender la marcha a quien sabe donde, una sonrisa tonta se formo en sus labios... estaba inmensamente feliz.
Cerro la puerta de su consultorio mientras se apresuraba a dejar en el sillón la bolsa con su ropa, lo que le recordaba que le tenía que preguntar a Deidara que iba a hacer con la que le había prestado, tomo la bata de hospital además de algunos lapices, un cuaderno y salio a prisas de su consultorio pero regreso cuando se dio cuenta de que le faltaba su localizador, cerro su puerta para dar media vuelta y entonces el alma se le fue a los pies al ver a su jefe delante de ella con una enorme sonrisa en el rostro.
Miles de ideas malas pasaron por su cabeza en esos momentos - Buen día Yamanaka-san - saludo este y ella solo se mordio ligeramente el labio tratando de no salir corriendo de allí - B-Buen día Minato-san - saludo con una inclinación de cabeza mientras este solo suspiraba un poco - ¿Puedo hacerle una pregunta? - sus miedos se estaban haciendo presentes en esos momentos, la iban a despedir, justo eso iba a pasar, asintió un tanto cohibida, que le dijera de todo pero que no la despidiera porque en verdad amaba su trabajo.
- ¿Qué relación tienes con mi hijo Deidara? - abrio los ojos asombrada ante esa pregunta, sintio un alivio repentino al saber que no le habia preguntado sobre Naruto sino sobre su otro hijo, una sonrisa se formo en sus labios - Ninguna, solo somos amigos - aseguro tranquilamente ante la mirada desconcertada de este que solo se llevo una mano al mentón como pensando en esa respuesta - Si, solo que sucede que mi hijo no tiene amigas mujeres no después de... ¿en serio son solo amigos? - pregunto este y ella encarno una ceja.
No le había pasado desapercibido que había dejado en si la oración incompleta pero lo mejor era no preguntar sobre ello, algo se lo decía - Si, de hecho saldremos a almorzar hoy junto con Hinata - aseguro como si nada viendo que este abría los ojos asombrado y se llevaba una mano al pecho como respirando con dificultad, al parecer era en serio lo de que no tenía amigas mujeres - ¿E-En serio? - asintió y este solo retrocedio unos pasos para sonreir levemente - ¿Puedo pedirle algo más Yamanaka-san? - pregunto este y de inmediato asintió con la cabeza.
- Por favor no dejes que... su sonrisa se esfume de nuevo, los vi en la mañana y era la primera vez que lo vi medio sonreir además de que es la primera vez que... vuelve a tener contacto con las personas - algo se oprimio dentro de su pecho al escuchar eso ultimo, de alguna manera no le gustaba en lo absoluto, sabía que Deidara era una buena persona e inesperadamente quería ayudarlo y eso haría definitivamente - Hare que siempre sonría - aseguro y su jefe solo asintió mientras le agradecía con la mirada para dar media vuelta y marcharse, de verdad iba a hacer que Deidara sonriera.
El azabache se detuvo delante de una oficina con puertas de cristales, era más que enorme siendo sinceros, conocía poco de esa parte del hospital puesto que eran algunos edificiones alejados dedicandose simplemente a la administración del mismo - Necesito tu ayuda - sentencio este y ella solo encarno una ceja mientras este soltaba su mano, la cálidez que había sentido desaparecio por completo dejando un vacío en su persona, por alguna extraña razón no quería soltar su mano pero no era algo que pudiera hacer siempre porque después de todo este tenía una prometida.
- ¿E-En qué puedo ayudarlo? - pregunto con una sonrisa, de alguna manera se sentía feliz de poder serle de ayuda al de ojos ónix, este solo desvio un poco la mirada como apenado de algo y por alguna extraña razón se le hizo tierno porque sabía o algo le decía que él no era la clase de hombre que se sentía nervioso o sonrojaba por cosas rutinarias así que verlo de esa manera era un espectáculo digno de ver - Verás... no tengo muchas amistades, mucho menos amistades con mujeres y necesito tu ayuda para... - sonrió mientras lo miraba y este solto un suspiro.
Miles de ideas cruzaron su mente ante esa petición inconclusa siendo sinceros - Quiero comprar un regalo para... mi prometida - y algo se rompio dentro de ella ante esa petición pero solo le sonrió cálidamente mientras reía un poco tratando de no llorar - Claro... ¿qué tiene en mente? - pregunto mientras este sonreía un poco ante su pregunta, ella sabía que lo mejor era decirle que no, que no podía porque no tenía tiempo, inventar cualquier excusa pero no lo hizo porque no estaba en su naturaleza y simplemente deseaba ayudarle al Uchiha porque si... ella estaba enamorada de él.
Camino por los pasillos con paso calmado mientras sonreía como una niña pequeña, iba directo con su niño cuando una mano sobre su boca la hizo abrir sus ojos pero solo sintio que era arrastrada hasta una habitación a obscuras - Tranquila - se removio al escuchar el tono de voz de Naruto, lo menos que deseaba en esos momentos era sus acosos porque no deseaba que nadie le quitara la sonrisa del rostro, mucho menos alguien que le era infiel a su prometida porque ella creía que para contraer matrimonio debía haber amor.
Este la solto mientras encendía las luces y ella solo lo miro de mala manera queriendo salir de allí cuanto antes - T-Tengo trabajo - trato de sonar segura pero el tartamudeo no había ayudado mucho, estaba empezando a parecerse a Hinata, eso no era malo pero si en circunstancias como estas - Hoy tendremos una especie de cita, conduzco en una carrera de autos y quiero que me acompañes - lo miro más que sorprendida, apostaba a que sus ojos querían salirse porque ese hombre rubio delante de ella no era un niño para hacer cosas como aquellas.
Bien, no aparentaba su edad porque parecía un chico en todo el sentido de la palabra pero no era así - M-Mi turno acaba a la medianoche - contesto como si nada esperando a que este desistiera de llevarla - Y mi carrera empieza a la una de la mañana - eso no estaba en sus planes definitivamente, pensaba decirle algunas cosas más como excusas pero este tan solo la jalo de la mano en un movimiento brusco para llevar su otra mano hacía su nuca y besarla con suavidad, sus delgados labios se encontraron con los de él mandandole una sensanción de adrenalina a cada parte de su cuerpo.
Trato de resistirse al pecado pero este fue mucho más rápido al morder su labio lo que le causo un gemido involuntario mientras su boca se abría, momento que aprovecho el rubio para colar su lengua, por inercia coloco sus manos sobre el pecho de este dejandose llevar por las sensaciones aunque algo le decía que no era correcto pero no podía parar, este se separo de ella con una sonrisa llena de satisfacción y ella solo quería cavar un poso para meterse en el mismo por haberse dejado llevar - Hora de irnos - este abrio la puerta empujandola mientras salía después asegurandose de que nadie los viera.
Caminaron en silencio cuando se dio cuenta de que estaban en el área de maternidad, sonrió porque los niños siempre le habían gustado, Naruto caminaba a su lado como si nada y ella termino chocando con una persona, de inmediato se apresuro a disculparse pero justo cuando iba a abrir la boca sus palabras murieron porque sintio la garganta seca - ¿I-Ino? - esa voz que hace mucho tiempo la había acompañado en su vida sonaba nerviosa y ella solo quería salir corriendo de allí pero la mirada de recelo del rubio no se lo permitía, sentía que en cualquier momento iba a salir corriendo de allí.
- Es hora de irnos cariño, el médico dijo qu... - y el tono de aquella mujer se esfumo al verla... aún no lo superaban... ninguno de lo tres.
Trataba por todos los medios de dejar de llorar pero es que le era inevitable, las lágrimas salían por si solas después de haber concertado una cita con el azabache el día de mañana que tendría un descanso, había sido tan tonta al creer que este quería algo con ella, ¡por Dios!, su mente de verdad le había jugado una mala pasada porque era obvio que este no quería nada con ella cuando era más que seguro que solo tenía ojos para su prometida, paso el dorso de su mano por sus mejillas tratando de que las lágrimas pararan pero era inevitable.
- ¿Hinata-san? - alzo la mirada vidriosa observando a Shino que la miraba consternado por su estado, solo se mordio el labio para no llorar más fuerte y este tiro algunas cosas que cargaba para ir donde estaba, se acuclillo a su lado mientras la jalaba con suavidad para que llorara en su pecho, su llanto se hizo más fuerte y este solo la estrecho con más fuerza, estaban en un corredor en remodelación así que nadie iba a ir ahí, le sorprendía que este estuviera por allí pero no era momento de pensar en aquellas cosas.
Había sido tan tonta al imaginarse una vida al lado del azabache que solo tenía ojos para aquella pelirroja, para su prometida, los cuentos de hadas solo eran cuentos y ella lo tenía que entender, además era poco común que alguien como el de ojos ónix se fijara en ella, eso ni siquiera en su imaginación, él era todo lo que una mujer buscaba en un hombre y ella no era nadie, absolutamente nadie, tenía complejos y demás cosas que no iban con el Uchiha pero había sido irracional haber aceptado a ayudarlo, sin embargo, solo quería hacerse su amiga y velar por su felicidad.
Estaba segura de que Ino la iba a matar cuando se enterara de aquello pero la decisión había sido tomada por mucho que le doliera.
- Cuanto tiempo Shika... hola Temari - saludo con una sonrisa un tanto forzada, por todos los medios no debía de mostrar que quería llorar como una niña pequeña, la rubia de coletas solo le mando una mirada de disculpa mientras la saludaba con la mano, por su parte el castaño estaba con la mirada baja, como si el solo verla le doliera, no era que le doliera sino que le daba vergüenza, lo notaba en su mirada porque después de todo lo conocía mejor que a la palma de su mano, siempre había sido así hasta que todo se había acabado.
- Ino... yo... - solto una suave risa que lo hizo guardar silencio mientras negaba con la cabeza y seguía con la sonrisa fingida - Han sido cuatro años Shika, lo supere - mentira, esa era la mentira más grande del mundo y ella lo sabía pero estaba bien mientras el involucrado no lo supiera - ¡Estas embarazada Temari-san! ¡Felicidades! - por breves segundos su sonrisa fue sincera pero después se esfumo, la rubia le sonrió incómoda mientras el castaño estiraba la mano para tratar de tomar su mano pero ella la abofeteo lejos mientras bajaba la mirada.
- No soy una niña Nara, deja de pensar que no lo supere, han sido cuatro años y lo hice por mucho que me dolio... lo hice así que no empieces a tratarme como si en cualquier momento fuera a romperme... acaba con eso - su tono de voz era mordaz pero le daba lo mismo, simplemente quería que él supiera que no le dolía, que estaba bien, que era feliz aunque todo ello fuera una mentira - No estas bien, lo noto en tu mirada... te conozco muy bien Ino... Temari y yo queremos pedirte disculpas en serio - lo miro con los ojos vidriosos.
Su caparazón se estaba rompiendo y lo mejor era irse de allí... abrio los ojos levemente sorprendida cuando sintio unos brazos pasar por su vientre y el mentón de alguien en su cuello - Tengo sueño Ino y quiero dormir en tu oficina mientras terminas tus rondas para después llevarte a cenar así que por favor termina este encuentro con estas personas amor - el tono de voz de Naruto era tierno, hasta podría decirse que encantador, de todas las personas de las que esperaba ayuda él era el que menos imaginaba que la ayudara.
- ¿A-Amor? ¿Es tu novio? - Shikamaru hizo la pregunta que para ella no tenía respuesta en definitiva, pensaba decir algo cualquier cosa pero el sonido de la risa del rubio la hizo guardar silencio - ¿Novio? Por supuesto que no - y ella en ese momento quería matarlo por ser un animal, un tonto y demás pero el beso en su mejilla la hizo guardar silencio de nueva cuenta - Soy su esposo - sintio que las piernas le flaqueaban ante esa declaración... que alguien le dijera que era un sueñor por favor.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
Gracias por los comentarios.
