Capitulo 4 – Celos

Hacía frío. El viento soplaba con su brisa helada, jugando con los cabellos sueltos de su trenza, contrastando con el calor de sus rojas mejillas. Aquello debía ser una broma, una broma cruel, pues no había posibilidad alguna de que aquella palabras fuesen verdad. Sus ojos le escudriñaron buscando cualquier señal de mentira, pero no pudo encontrarla. Frente a él, el pálido ruso de plateados cabellos y gran estatura, le miraba con un solo sentimiento en sus ojos lavandas, tan claro, tan nítido, que le era imposible de creer... Pasión.

-Yo no... No sé que decirte- respondió al fin el chino, dando media vuelta, sintiendo como su corazón se aceleraba aún más. Desde que le había visto en la cafetería había latido con mayor intensidad, sus manos temblaban y se sentía torpe, confundido, perdido y feliz.

Odiaba sentirse feliz por ver a Bryan. El le había hecho mucho daño, le había dejado sin mayor explicación y después le había visto con alguien más, ahora volvía, con esa expresión tonta en la cara, de la nada y le pedía una cita... ¡7 meses después de terminar!

Y ahí estaba, como una tonta colegiala, nerviosa por tenerle cerca, con todos esos sentimientos que tanto dolor le habían causado, a flor de piel, tan solo por el. Con ese traicionero corazón que no dejaba de saltar de alegría por tenerle cerca una vez más, ¿acaso no tenía dignidad?

-Podrías decir que si – dijo el, con su sensual voz cerca de su oído... El sabía bien lo irresistible que era para el que le hablara así... Su cuerpo entero se estremeció al escucharlo, y él se odio por permitirlo – te necesito conmigo Ray, fui un idiota al dejarte ir, vuelve conmigo ¿si?- susurro, tan cerca de su cuello, que podía sentir su aliento chocar contra se sensible piel.

Ray se giró para mirarle, necesitaba saber que aquellas palabras eran verdad, había esperado tanto tiempo por escucharlas, que creyó que jamás las llegaría a oír, y ahora estaba ahí, susurrándoselas al oído, incitándolo. Bryan lo conocía a la perfección, sabía cuál botón presión en el para obtener la respuesta que deseaba, y ahora, estaba presionando todos sus botones a la vez... Quería seducirlo, lo sabía, y lo estaba logrando... Sin embargo, por alguna extraña razón, al mirarle, por una fracción de segundo, le pareció ver sus ojos más oscuros de lo normal, casi rojizos, como sangre, en lugar de color violeta, y fue esa visión la que le hizo despertar de su ensoñacion.

La frío aire golpeó de lleno su cara, refrescándolo, obligándole a dar un paso atrás, alejándose de su ex, quien le miro confundido, con esos intensos ojos fijos en el.

-no- susurro, apenas con voz, pues apenas si tenía la fuerza para oponerse a quien siempre le dio la razón y ante quien siempre cedió en el pasado – no volveré contigo – sus voz adquirió extrañamente una fuerza desconocida hasta ahora y aquella sensación le pareció agradable, repentinamente se sintió más alto, mas fuerte, más decidido – lo siento- concluyó, dando media vuelta, alejándose a paso lento pero firme.

-¿que haz dicho?- vociferó el otro, sujetándolo con fuerza del brazo, atrayéndolo de nueva cuenta hacia el -¿es acaso que ya no me amas? Dijiste que me amabas, ¿era mentira?- sus ojos violetas resplandecieron con furia, haciéndolos lucir más amenazadores que nunca.

suéltame!- ordenó, liberando a la fuerza su brazo, aferrándose a esa valentía que había nacido antes y que rogaba por qué no se le terminara justo ahora – yo no mentí, te ame, si, pero me hiciste mucho daño, y ahora, me amo más a mi.- su mirada, antes fuerte y decidida, se volvió triste –además, sé que tú ya tienes a alguien más a tu lado... Adiós Bryan- y dicho esto, se alejó.

-¿de que hablas? Yo no tengo a nadie- le gritó, aún y cuando estaban separados por tan solo un par de metros.

-hablo del pelirrojo- dijo Ray, mirando por sobre su hombro –yo los vi- agregó y continuó su camino.

-¿Quién? ¿Tala? ¡el no significa nada para mí!- le gritó -¿me escuchaste? ¡NADA!- pero a pesar de sus gritos, el chino no dio marcha atrás, ni giró su rostro para verle o hizo ademán de escucharle siquiera –Ray... Te recuperare – se prometió en la soledad de ese parque, en medio del frío del invierno... ¿porque tuvo que darse cuenta hasta tan tarde?

Hacia un par de meses que se sentía extraño, como si algo le faltara, como si algo no estuviese bien. La chispa de su relación actual se había apagado, había iniciado todo tan intenso, tan perfecto, que debió adivinar que no duraría. Si, Tala era una bomba sexual, siempre pidiendo más y más... El sexo era maravilloso, solía pensar que el pelirrojo tenía una sección especialmente dedicada y exclusiva para el sexo en su cerebro, siempre creativo, siempre innovador, y fue eso lo que le atrajo en un inicio, pero no se vive solo de deseo carnal, no, en la convivencia diaria, Tala era una pesadilla. Siempre demandante, siempre insatisfecho.

Al principio decidió hacer más ejercicio, tan solo para mantenerse alejado un par de horas y tener tiempo para sí mismo. Comenzó a correr. Media hora, una hora, hasta que sus piernas estaban tan cansadas que debía volver. Un día, hacia no mucho, se encontró a sí mismo en un lugar que tenía tiempo sin visitar, sus pasos le habían llevado inconscientemente a aquella banca en el mirador que solía frecuentar con Ray. Con nostalgia tomó asiento y acaricio el grabado que habían hecho "BxR" en la madera y lo supo. Su sonrisa apareció de la nada y un objetivo se fijó en su mente: debía encontrarlo.

Buscarlo fue sencillo, seguía trabajando donde mismo, seguía viviendo en el mismo lugar, seguía tomando la misma ruta todos los días. Ray era una persona de hábitos, probablemente seguía visitando los viernes esa banca en el mirador, Bryan lo conocía bien, tan solo debía aparecer y decir una sencillo "lo siento amor" y listo, caería rendido a sus pies... ¡que equivocado estaba! Ray, su Ray, había cambiado, ahora solía salir con un tipo raro de traje, los había visto hablar y salir de la cafetería que atendía, parecían solo amigos, pero podía haber más ¿acaso le había cambiado ya?

Bryan apretó los puños con ira, dejando blancos sus nudillos. Ray no podía haberle reemplazado tan pronto, no, eso jamás, él aún le amaba, pudo verlo en sus ojos tan transparentes, sus ojos nunca le habían podido mentir, pero entonces ¿quien era el? ¿que hacía rondando a SU Ray? ¿se debía a él el cambio del chino?

Estrelló con furia su puño contra la corteza de un árbol cercano y lleno de rabia bufo unos instantes... Ray volvería a él, debía ser así y él se encargaría de que así sucediera.

Lejos de ahí, en algún punto de la ciudad Kai conducía molesto su automóvil, había intentado contactar al chino durante largas horas y no había obtenido respuesta alguna. Eso le molestaba. Aquel alto y fornido sujeto con el que se había ido no podía ser nadie más que su ex, lo sabía bien, aún y cuando Ray había intentando ocultarlo y fingir que se trataba de un conocido y nada más... Aquella aparición no podía significar nada bueno, lo presentía, pero nada podía hacer. El chino había sido muy claro al respecto, ese día atendería a su "amigo"

El malestar en su estómago le gritaba que debía hacer algo, más su mente no podía pensar en nada, estaba en blanco. El ex había vuelto, como tanto lo había deseado, volverían a estar juntos y él lo perdería... ¿y si intentaba llamarle una vez más? ¿Con cuantas llamadas perdidas podrían considerarse acoso? No, Kai no deseaba parecer un acosador, eso podría alejar al chino y él no quería eso, pero estaba preocupado.

Golpeó el volante con frustración impresa en el níveo rostro, quizá debió insistir, debió intentar persuadir a Ray de no acompañar a ese sujeto... Quizá ahora ya era demasiado tarde... Podía verlos felices, reiniciándo la relación que tenían, dándose una segunda oportunidad para amarse, olvidándose del pasado, enfocándose en el futuro, sonrientes, enamorados... Su estómago dio un vuelco y sintió ganas de vomitar... Aquella imagen era demasiado para el... No podría soportarla, no podía aguantar más esa situación, necesitaba hablar con Ray, saber que estaba bien, y seguía soltero...

Estacionó su coche y tomando su celular marcó el número que tan bien conocía... Y espero... Al otro lado de la línea, el aparato comenzó a vibrar con insistencia, más el dueño del dispositivo no lo escucho...

Su mente estaba confundida, perdida y sentía que había abandonado algo de sí mismo en aquel parque donde hacia una hora había estado... Todo, absolutamente todo lo que había estado esperando por tanto tiempo se había presentado frente a él, y lo había rechazado... Jamás, ni en sus sueños más locos, habría imaginado que le rechazaría, pero algo había pasado ahí, algo que no podía entender... Algo que le había dado la fuerza para mantenerse firme y alejarse...

Ray suspiro cansado y se llevó un brazo sobre sus ojos... No podía negarlo, había sido difícil, le dolía rechazar todo lo que alguna vez deseo con tantas fuerzas, pero sabía que ese sentimiento pasaría pronto, que había tomado la decisión correcta y que ahora podía avanzar. Una par de lagrimas brotaron de sus cansados ojos y una sonrisa nació en sus labios... "Es lo mejor" pensó y poco a poco el cansancio tomo a su cuerpo como presa y cayó en un profundo sueño, donde una cálida mirada escalarla le acompañaba...

TBC