Capítulo IV: Funerales y un Primer encuentro

La pelirroja no supo cuanto tiempo paso, antes de poder convencer a todos que ya estaba mejor.

Al salir del hospital, fue lógico que no pudo regresar a su casa. Tuvieron que llevarla, junto con Hermione y los pequeños a otro lugar, donde pudieran estar custodiados.

No hacía mucho tampoco que les habían avisado que Fleur había aparecido, tirada a mitad de un camino medio transitado. Ahora era ella quién estaba en el hospital después del terrible shock en el que había entrado al enterarse de la trágica noticia.

-Y los niños?- preguntó la pelirroja una vez que entró en el departamento en donde los resguardaban.

-Dormidos… aun tienen la ilusión de que mañana todo a va… a ser igual- a la castaña se le hizo un nudo en la garganta.

Ambas chicas se abrazaron mientras lloraban lo mas silenciosamente posible.

-Como está Fleur?- preguntó la castaña

-La tienen con tranquilizantes. Sus padres se quedaron con ella y me dijeron que viniera a descansar.

-Y… que va a pasar con…?

-Hable con el ministro. Me prometió que no va a permitir escándalos sobre esto, aunque ya es inevitable que mañana no se haga de lo sucedido noticia de primera plana.

-Has pensado como vamos a hacer los funerales?

-El señor Delacour dijo que nos va a ayudar con una parte… pero lo demás no tengo ni idea de donde lo vamos a sacar…

-Oh Ginny no es justo. Porque si éramos tan felices…

-Herms las cosas no se remedian lamentándose

-¿Cómo le voy a explicar a Neithan lo de su padre?

-Por favor trata de no alterarte. No le hace bien a tu bebé…

Un ruido en la entrada apenas sonó en los oídos de Ginny, ya que el llanto de amabas era mas fuerte. Con desánimo se acercó y abrió la puerta.

-Disculpe señorita…- dijo el Auror- pero mi jefe está aquí y desea verlas.

Ginny suspiró cansada.

-De acuerdo

No paso mucho antes de que el hombre se alejara y luego regresara acompañado de otro.

-Adelante, Mathew- dio Hermione tratando de secarse las lágrimas.

En cuanto se cerró la puerta tras él, comenzó a hablar.

-Primero que nada nuestro mas sentido pésame, de mi parte y del departamento de Aurors, así como del Departamento de Policía de Londres muggle. Se que este no es un buen momento para hablar, pero es necesario.

-Qué es tan urgente?

-Bueno les notificó que la señora Fleur Delacour no será trasladada a San Mungo, dado que no queremos un gran escándalo de lo ocurrido. Es mejor que se mantenga en el mundo muggle, por ahora.

-Si, tal vez…

-Otra cosa, me veo en la necesidad de aclarar porque fue necesario que a la escena del crimen llegaran elementos muggles… Recibimos una lechuza urgente de un joven, el cuál solicitaba ayuda de inmediato en la casa Weasley. Nos preocupamos al oír esto, ya que como sabrán los datos de ustedes siempre trataron de ser casi inexistentes para muchos de nosotros, por su seguridad. Así que el joven es un primer sospechoso…

-Eh- lo interrumpió Ginny- Yo le pedí a Colin que lo hiciera. Tenía miedo de llamar así que no se preocupe, el es un conocido de la familia… mi novio- explicó.

-Bueno, gracias. Pero de todas formas resulta necesario que se analice…. Como les decía al recibir la llamada, mandamos a unos elementos a investigar, sin embargo al ver las circunstancias fue necesario que también se llamara a la policía muggle, ya que la forma del homicidio… bueno, pues los implica. Tratamos de no involucrar a la comunidad mágica, porque bueno… ustedes son una familia muy conocida y claro que al saber de esto, el impacto será… tremendo.

El Auror parecía muy incómodo al tener que explicar la situación.

-Sin embargo, ya están enterados.

-Lo sé, pero lo que no queríamos era involucrar tanta gente, por ejemplo… sanadores o alguien que diera información que no debe. Este caso es bastante grave y cualquier cosa, podría… estropear la investigación.

-Claro- dijo sin ánimo Ginny. Lo que menos necesitaba era una explicación de algo tan irrelevante para ella en ese momento.

- Bueno, aclarado eso… creo que tengo que empezar por tomar su declaración señorita Weasley.

- Tiene que ser ahora?

-Si quiere podría ser después, pero tenga en cuenta que entre mas rápido mejor.

-Y usted tenga en cuenta que hace unas horas me quitaron lo mas valioso que tenía y que NADA, ni una declaración los va a regresar…

-Ginny cálmate- le pidió Hermione

-Es que como es posible Hermione

-Tal vez la señorita Weasley tiene razón. Será en otra ocasión. Perdón por importunarlas.

-No se preocupe.

-Ah… el señor Delacour habló con el Ministro hace un rato. Ya dio el dinero para los funerales… en cuanto entreguen los cuerpos- se le hizo un nudo en la garganta- podrán ser velados.

-Y… y- Hermione intentaba que no se le quebrara la voz- en cuanto tiempo será eso?

-Tal vez unas tres horas… Lo siento pero es lo más rápido que se puede. Como es época de Navidad, pues pocos trabajan…

- Pero nos falta mas dinero… aun falta pagar las sep…

-Bueno, no se si deba decirlo… el Señor Lucius Malfoy se ha enterado y… bueno mandó decir que no se preocuparan por los gastos… correrán por su cuenta.

Ginny se sorprendió al oír esto.

-Malfoy?

-Así es, señorita

Nadie más se atrevió a decir algo.

-Bueno me retiro… Solo yo tengo el número de esta casa de resguardo, así que las llamaré cuando todo esté listo. Con permiso.

***

Por mas discreto que trato de hacerse, fue inevitable que para las primeras horas de la mañana, la comunidad mágica no estuviera enterada de lo sucedido.

Los periódicos se vendieron a tal grado, que tuvo que volverse a hacer una reedición para el medio día. Aunque ninguno daba los detalles, ya que a pesar de saber que eso vendería muchísimo, los Weasley siempre habían sido una familia respetable.

Otra cosa fue que corrió el rumor de donde se llevaría a cabo el funeral y a pesar de ser Navidad, a pocos les importaba esa celebración, solo a los niños que disfrutaban sus regalos. Para las ocho de la mañana el lugar estaba abarrotado de gente.

Les habían entregado los cuerpos a las cinco de la mañana, así que fueron tan solo unas horas las que el lugar permaneció tranquilo.

Los únicos que estaban a esa hora eran Ginny, Fleur, Hermione, los dos pequeños, los padres de Fleur, El Ministro, el jefe de policía muggle que desde luego estaba mas que enterado del universo paralelo en el que también se desenvolvían los Weasley y el jefe de Aurors.

Conforme avanzaba la mañana grandes multitudes llegaron para acompañar a lo que quedaba de la destrozada familia Weasley.

Ginny no supo si sentirse halagada u ofendida al ver a tantos presentes.

Sabía que unos realmente sentían la pérdida y que otros solo asistían por curiosidad.

Y es que nadie podía imaginar la escena hasta que la veía con sus propios ojos: Eran diez largos ataúdes acomodados en una fila, entre los cuales había una vela de cada lado y delante de estos una cruz con una foto era lo que los identificaba.

Pero lo mas triste era ver una pequeña cajita de ataúd, en medio de todos estos, que mostraba a un niño de unos tres años apenas.

Los presentes al ir recorriendo con su mirada, se detenían en ese pequeño, conmoviéndose de inmediato.

Hermione, se sintió algo incómoda con tanta gente presente, pero el llanto de algunos la hizo sentirse acompañada en un dolor que, podía ser inmenso para ella, pero que no le pertenecía del todo. No era la única que sufría.

Una vez acostumbrada a la presencia de tantos, Ginny se mostró algo mas serena, sin embargo la aparición de los recién llegados no dudo en alterarla.

Vestidos de manera formal, parecía que mas bien iban a una cena, pero no era de esperarse otra cosa de los elegantes miembros de la familia Malfoy.

No solo ella pareció sorprendida, la mayoría los miró curiosos, incrédulos.

Sin embargo Lucius Malfoy ignoró el cuchicheo y paso de largo hasta adelante donde estaba la pelirroja, seguido de su hijo y su esposa.

-Siento mucho lo de su familia, señorita Weasley…- dijo con toda la cortesía posible.

Ella lo miró sin saber que decir.

-Mi mas sentido pésame- exclamó Narcisa detrás de su marido.

-Gracias por acompañarnos- dijo al fin.

-No se si le avisaron, pero yo me hare cargo de los gastos de…

-Si, estamos enteradas y se lo agradecemos- lo interrumpió Hermione, que se había colocado a un lado de Ginny.

-Bueno. Arthur nunca fue mi amigo, eso sí, pero creo que esto no tiene nada que ver con las diferencias que alguna vez tuvimos.

El ambiente se tensó a tal grado que los tres Malfoy y amabas chicas se quedaron inmóviles, como estatuas.

-Creo que iré con los señores Delacour, su hija sino me equivoco es la viuda de un de tus hermanos- comentó al fin Lucius

-Si, adelante.

El imponente Lucius avanzó del otro lado, acompañado por su esposa. Hermione al ver esto se giró también y se alejó unos cuantos pasos de Ginny.

La pelirroja dirigió su vista a los ataúdes, sin embargo, la atenta mirada que le sostenía el chico la hizo voltear a verlo.

Los ojos grises la intimidaron un poco, pero le sostuvo la mirada hasta que él la desvió. Ella volvió a mirar al frente.

-Se que parece raro, pero en verdad estamos… consternados- comentó él sin mirarla.

Ella tampoco lo miró. Su vista seguía en una foto de uno de sus hermanos.

-Se que debe ser muy duro… no me imagino lo que es estar en tu lugar. Aun no lo creo.

-Tú nunca te llevaste bien con mis hermanos- comentó la chica

-No, pero tampoco les deseaba una cosa así. Las rivalidades que tuvimos fueron de… escuela.

-Tienes razón.

Draco recorrió lentamente los retratos de todos. No quiso saber que sentimiento le causaba ver en cada rostro una sonrisa… A pesar de la situación, no pudo evitar pensar en lo felices que siempre habían sido los Weasley y el mas claro ejemplo era las sencillas fotos.

Sin pensarlo se acercó un poco a los ataúdes para ver las fotos. Ni siquiera se dio cuenta de que casi todos los presentes lo miraban atónito. Habían sido muy pocos los que se habían acercado tanto.

Comenzó por la foto de Arthur, que se mostraba alegre mientras sostenía un artefacto muggle que él no reconoció. Aunque muchos magos ya implementaban a su vida diaria cosas muggles, su familia era de las pocas que conservaban la tradición de no hacerlo. Aun les resultaba repugnante.

Luego estaban la foto de la señora Weasley. Con su cara regordeta, pero sonriente. Entre ambas había otra foto más, en donde ambos señores Weasley se encontraban juntos, el día de su boda.

Se veían jóvenes, felices y… no tan gordos, pensó el chico.

El recuerdo de la foto de sus padres le vino a la mente. Sin duda las ropas eran mucho mas pobres que la de Narcisa y Lucius, pero analizando ambas en su memoria, la foto de los ya fallecidos esposos mostraba amor. En sus caras parecía reflejada la mayor felicidad.

Luego continuó con las fotos de Charlie en Rumania y Bill. Ambos chicos tenían el rostro amable y Draco vio que después de todo si eran algo atractivos. Ya entendía porque Fleur había elegido a uno de ellos.

Su trato con estos había sido nulo, pero cuando escuchaba hablar a Ron de sus hermanos en las clases, siempre sintió curiosidad, por lo que era tener un hermano así como los describía: responsables y trabajadores, además de protectores. El pelirrojo nunca se había quejado de ellos.

Luego venía Percy. Su rostro no mostraba la sonrisa que los demás si tenían, pero su gesto nunca se vio duro, todo lo contrario, parecía demasiado tierno y responsable.

A él lo había conocido mas, cuando recién tenía once años. Le parecía demasiado actuado en un acto por parecer maduro. Sabía que era el mas estudioso y también el mas brillante en cuanto a lo académico.

Junto a él las fotos mas familiares aparecían. Primero estaban los gemelos: las sonrisas de ambos eran sin duda una diminuta muestra de lo pícaros que eran. Claramente mostraban lo bromistas que llegaban a ser. Algo molesto, recordaba que él en muchas ocasiones había sido blanco de sus bromas, pero admitía que eran bastante ingeniosas.

En ocasiones, llegó a sentir envidia de Ron. A él como le hubiera gustado tener a alguien como Fred y George. Ellos siempre arreglaban las cosas con buenos chistes o soltaban una sarta de tonterías para dar explicaciones de sus travesuras y lo mejor… irritaban a los profesores a tal punto que parecía en cualquier momento estallaban.

Muy diferente a él, su popularidad se basaba en caer bien a todos y los niños mas pequeños los seguían porque eran… divertidos.

Por último en la lista de pelirrojos estaba Ron: Se mostraba con un terrible suéter tejido, con la cara de despistado que siempre solía tener… pero a pesar de todo feliz.

Sin duda, con él siempre había sido la mayor convivencia a diferencia de los demás. Recordaba sus años de escuela molestándolo siempre, dándose valor con su amiguito del alma: San Potter.

Tenía que admitir que el odio entre ellos era mas que claro, pero al ver su ataúd, sintió algo muy diferente de lo que normalmente sentía. Un escalofrío le recorrió la espalda cuando se atrevió a mirar dentro del ataúd. Era el primero al que veía y tal vez sería al único.

Lo miró acostado, con una sencilla ropa, su rostro sereno… tranquilo.

Se preguntó si extrañaría ver a ese miedoso y atolondrado Ron.

Negó con la cabeza ante los pensamientos que estaba teniendo y caminó al siguiente.

A su lado se encontraban las esposas de Charlie y Percy.

Sin duda, los Weasley tenían buen gusto, pensó. Bueno excepto Ron.

Las mujeres eran bonitas, no lo negaba ni un momento. Y la foto de sus respectivas bodas volvía a estar allí.

Finalmente, regresó al centro, en donde sintió que el corazón le daba un vuelco. Era un ataúd demasiado pequeño…Vaciló un poco antes de acercarse. Pero cuando lo hizo miró de inmediato la foto.

El niño parecía un muñequito bastante tierno. Su cabello era pelirrojo y sus ojos de un azul brillante. La sonrisa traviesa era igual que la de los gemelos, pero la mayoría de los rasgos de la cara, eran iguales a los de una de las mujeres de la fotos anteriores.

Suspiró antes de asomarse dentro. Sin embargo, se arrepintió de inmediato.

La carita alegre del pequeño ya no estaba. Todo lo contrario… parecía tener un rostro triste. Sus manitas descansaban sobre su vientre, entrelazadas. Las chapitas apenas claras en su rostro le recordaron su infancia, cuando él al correr como un loco por toda la mansión, finalmente caía rendido en la alfombra de su sala y colocaba sus manos en la misma posición que tenía el niño para descansar mientras sentía sus mejillas calientes.

No se dio cuenta de que alguien estaba a su lado, hasta que sintió un tirón en su saco que lo hizo volver de sus recuerdos.

-Es mi primito…Ben- dijo el pequeño. Draco notó que el niño que le hablaba era aun mas precioso… seguro era hijo de Fleur.

-Mi tía dice que está dormido, como sus papas- le explico mientras se ponía de puntitas para verlo.

-Pero yo ya quiero que despierte. Quiero jugar con él- continuó el pequeño.

Draco tragó saliva ante tal escena: El niño extendió su mano para tocar al que estaba dentro. Sin embargo apenas lo rozó y la quitó. Miro a Draco y le sonrió.

-Pero no puedo despertarlo… él tiene que dormir mucho tiempo. Mis abuelitos y mis tíos también deben… y mi papá- esto último lo dijo con algo de tristeza.

-Mi papá ya no va a despertar, seguro se cansó mucho por jugar conmigo… aunque yo ya le hable a su oído y le dije que ya no le voy a pedir que juguemos tanto.

Draco sintió que una lágrima estuvo a punto de salir. No fue consciente de lo que hizo pero se agachó hasta el niño y le dijo:

-No fue tu culpa.

-Jonathan, ven aquí- le dijo su abuela al niño.

El pequeño se acercó mas al rubio y le dijo:

-Te digo algo? – se acercó hasta su oído y continuó: - El me dijo lo mismo cuando estaba dormido.

El rubio iba a tomar la mano del niño cuando sintió la presencia de alguien

-Jonathan, tu abuela te está hablando

La pelirroja miró a Draco mientras este se incorporaba.

-Lo siento mucho- le dijo al rubio-… Jonathan no des lata si?

-No te preocupes, no me molestaba.

Ella tomó al niño por los hombros y lo guió hasta la abuela de este. Fue entonces cuando Draco fue consciente de que la gente lo miraba y de lo que había hecho. De inmediato se acercó a la esquina donde estaban sus padres.

-Excelente hijo- dijo Lucius en voz baja- por las expresiones que hiciste, parecía muy creíble que te doliera y que estuvieras consternado por el asunto. Todos están convencidos ahora de que en verdad nos importa.

El chico lo miró con enojo antes de pensar lo frío que era su padre. Era obvio que no había sido una actuación. Nunca fue consciente de las caras que hizo, pero sentía una opresión en el pecho.

***

Largas horas pasaron antes de ver la peregrinación que escoltaba a las carrozas con los ataúdes. Casi toda la gente vestida de negro y con una flor blanca en la mano era lo que se veía pasar de camino al cementerio.

Desde antes ya se veía lo afectadas que estaban las chicas por las muertes, pero en aquel momento, mientras terminaban la última oración y una triste melodía tocada por unos jóvenes que habían sido grandes amigos de Fred y George y que tenían un grupo, sus caras reflejaban mucho mas que dolor.

Ginny sintió desmayarse varias veces, mas trató de ser fuerte porque sabía que Hermione podía ponerse peor y además los niños las miraban confundidos.

Los Malfoy se colocaron en un extremo, opuesto a las chicas y desde ahí el joven rubio pudo ver lo mas doloroso que pudo pasar en todo el día.

Cuando se fueron bajando poco a poco los ataúdes, el llanto de Fleur sonó como mil lamentos juntos. La rubia estaba parada a un lado del ataúd de Bill y trataba inútilmente de acercarse e impedir que comenzaran a tirarle tierra. Su padre la sujetaba mientras que la señora Delacour, abrazaba al pequeño.

Los niños lloraron por lo asustados que estaban de ver a Fleur, Ginny y luego a Hermione que también parecía ponerse muy mal por lo sucedido.

Pero la más afectada era sin duda la chica Weasley. Los gritos desgarradores de la pelirroja le hicieron sentir un nudo en la garganta al rubio. Ella se tiro al piso y gritaba con todas sus fuerzas que no lo hicieran, que no los enterraran. Después empezó con convulsiones que asustaron mas a todos. De inmediato dos hombres la atendieron.

-No tía, tu no nos dejes… no nos dejes tía- gritaba Jonathan queriendo soltarse de su abuela, pero no pudo.

-Ginny no te mueras… Ginny- era lo que decía Hermione a lo lejos, pues cuando empezó todo aquello, ella se empezaba a poner peor y la tuvieron que sacar de ahí.

Pasó casi un minuto, antes de que pudieran lograr restablecerla y esta vez la chica se mantuvo en un estado de total serenidad. Un joven la sentó un poco retirada mientras terminaban de sepultar a sus familiares.

También el chico notó lo doloroso que había sido para mas personas. El Ministro parecía ausente, el jefe de Aurors se permitió unas lágrimas, chicos que alguna vez vio en Hogwarts también parecían afectados, amigos del Ministerio, todos lamentaban la triste perdida… hasta él.

-Vámonos Draco- le dijo su padre al chico al ver como todos poco a poco se iban retirando.

-En seguida los alcanzo- dijo él e hizo como que caminaba a un lado opuesto. Cuando sus padres estuvieron bastante alejados, el chico regresó y se acercó a donde se encontraba Ginny. Por suerte estaba sola, ya que el chico, cuyo nombre no recordaba hablaba con otras personas.

La pelirroja que se veía tan frágil estaba parada mirando el lugar donde ahora yacían sus seres queridos. Draco se paró a su lado y le dijo:

-No he tenido que vivir algo así, pero créeme que lo entiendo. De verdad lo siento mucho y ojalá que pronto encuentres la paz que ahora ellos ya tienen. Aun te queda gente aquí por la cuál vivir.

El rubio se alejó mientras ella lo miraba. No entendía porque de pronto ese chico se acercaba a ella a tratar de darle un consuelo.

Pero que importaba eso en aquel momento… Su familia yacía unos cuantos metros bajo tierra. Eso había sido lo mas doloroso, ver como se iban enterrando para ya no salir nunca de ahí.

"These wounds won´t seem to heal, This pain is just too real, There´s just too much that time can not erase…"

(Estas heridas no parecerán sanar, Este dolor es simplemente demasiado real, Hay tanto que el tiempo no puede borrar)

"…I´ve tried so hard to tell myself that you´re gone, But though you´re still with me, I´ve been alone all along…"

(He intentado duramente decirme a mí misma que se han ido, pero aunque todavía están conmigo, he estado sola a lo largo de todo…

)

N/A: HOLA. PUES SIENTO MUCHO EL TARDARME PARA ACTUALIZAR ESTE CAP. PERO LA VERDAD ES QUE LOS OTROS TRES YA LOS TENIA Y BUENO CON POCA IMAGINACION NO PODIA ESCRIBIR, PERO AL FIN LOGRE INSPIRARME Y VAYA QUE LO HICE, YA QUE ES EL CAP MAS LARGO HASTA AHORA… AUNQUE TUVE QUE VOLVER A REVIVIR EN MI MEMORIA UN TERRIBLE ACCIDENTE QUE SE LLEVO A MI GRAN AMIGO... DIEGO ESTE CAP VA POR TI, POR LOS BUENOS MOMENTOS, YO SE QUE NUNCA ME HAS DEJADO SOLA, TE EXTRAÑO.

OK, VOY A LLORAR. PERO BUENO YO SE QUE NADIE SE IMAGINA A MALFOY SINTIENDO PENA POR LOS WEASLEY, PERO A PESAR DE TODO TAMBIEN TIENE SU CORAZONCITO. Y EL ENCUENTRO CON GINNY NO ES TAN PROFUNDO, PERO SI SIGNIFICATIVO, PORQUE ES EL PRINCIPIO DE LO QUE SERÁ UNA RELACIÓN.

CUIDENSE MUCHO Y RECUERDEN… SUS REVIEWS SON IMPORTANTES PARA MI OK? BSS…

Fede: Mil gracias por tu apoyo y ya vez como si debo estudiar derecho? Me gusta eso de la mafia y antes que nada te pido una disculpa porque en este cap, reviví muchas cosas que tuvimos que llorar juntos, pero los dos sabemos que Diego no nos quiere ver tristes… y yo jamás dije que no tuvieras sentimientos. Y bueno, no te emociones mucho porque todo puede cambiar eh? Tkm.

Cirereta23Black: Me da gusto que te este gustando la historia y bueno pues que te pareció su primer encuentro de Draco y Ginny? No pude poner una pelea , insultos, o algo así porque la situación no se prestaba para…. Pero bueno, gracias por el apoyo. Cuídate mucho.