Capitulo Cuatro
Llegan los Estudiantes
Jennifer rápidamente termino sus lecciones, esta vez con una mejor idea de los conocimientos previos de sus alumnos. Además de una agenda especial acerca de objetos embrujados que quería implementar para sus grupos superiores, las clases de primer año tendrían percepción de magia obscura y hechizos de miedo, segundo y tercero verían defensa contra creaturas, cuarto y quinto serian clases regulares, sexto y séptimo contra hechizos obscuros. Fuera de sus actividades normales, Severus estaba tratando de convencerla para que juntos llevaran a cabo un club de duelo para los estudiantes.
"Estoy seguro que los dos podremos mantenerlos a raya," Severus sonrió cuando saco el tema en la reunión de personal que hubo antes de comenzar el año. "¿Qué piensa usted, Profesor Dumbledore?"
"¿Jennifer?" Dumbledore le pregunto, volteando hacia ella. "¿Comentarios?"
"Creo que es una buena idea, pero solo si se ponen en claro las reglas desde el inicio y se aplican de manera estricta. Lo último que necesitamos es preocuparnos por alumnos haciendo duelos privados. Sin mencionar el mantener a Poppy demasiado ocupada."
"Bueno, Jennifer, ¿Por que no pones las reglas del club? Confío en tu juicio para estas cosas. Entonces, Severus, tu y ella pueden reunirse una noche a la semana." Severus la miro con el ceño fruncido através de la mesa haciendo un valiente intento de parecer poco complacido mientras Jennifer le devolvió una sonrisa con aire de suficiencia. Realmente no estaba presumiendo nada, ahora tendría mas trabajo en su ya de por si apretada agenda.
Las tareas de seguridad quedaron igual que el año pasado con Jennifer encargándose de eventos e invitados especiales. La mayor parte del personal fue asignado en el interior de la escuela o patrullando los jardines, tratando de mantener todo en orden y seguir con las numerosas actividades diarias de la escuela.
Así que todo era asuntos usuales de Hogwarts, si es que algo podría llamarse usual en ese lugar. Y ella había aprendido una cosa o dos desde el año pasado, había llegado como la joven e inocente profesora, lista para conquistar al mundo… o eso pensaba. No es que hubiera desempeñado un mal papel el ciclo anterior.
Comenzó a escuchar unos penosos quejidos que venían de los corredores y sonrió de manera sombría, apresurándose a llegar a su oficina. No se sorprendió al descubrir que los quejidos venían de adentro. Al abrir la puerta, miro la brillante botella que había colocado estratégicamente antes de la reunión, pero ahora estaba llena de una sustancia nebulosa. De hecho, casi podía ver el rostro en el pequeño recipiente. Poniéndose unos guantes recogió la botella, saliendo de la oficina despreocupadamente a pesar de las fuertes protestas, "¡Déjame salir! ¡SACAME DE AQUÍ!" que venían del interior del envase. Minerva McGonagall, la Directora Adjunta, dio un vistazo al corredor para ser saludada por Jennifer. Ella sonrió y sacudió la cabeza.
"¿Exactamente que vas a hacer con Peeves?" pregunto cuando Jennifer llego a su lado.
"Trato de entrar en mi oficina otra vez, pero este año estaba preparada. Se lo entregare al Señor Filch. Dejare que el decida," Jennifer dijo, escuchando los reclamos del poltergeist. Tenía el presentimiento de que no la volvería a molestar en mucho tiempo.
Desde el asiento junto a Rolanda Hooch, Jennifer miraba como los chicos entraban y tomaban sus lugares en sus respectivas mesas. Observo todos los rostros familiares, buscando a sus mejores estudiantes. Harry, Ginny, Ron y Hermione llegaron en grupo, sonriéndole a Dumbledore y después a ella. Neville llego poco después, y Seamus también, así como sus alumnos de Ravenclaw. De repente, frunció el ceño. Aun había lugares vacíos cuando Minerva fue por los nuevos pupilos. Tomando en cuenta los que se habían graduado, sabía que había menos alumnos de lo normal. Se dio cuenta de la misma preocupación en los rostros de los demás profeosres; solo Dumbledore parecía imperturbable. Miro a Rolanda, que inspeccionaba al grupo de igual manera.
"Parece que algunos de los hijos de Muggle no quisieron arriesgarse." susurro después de unos minutos.
"¿Como pueden siquiera pensar que estarían mas seguros en cualquier otro lugar?" Jenifer contesto. Rolanda solo alzo los hombros.
"Los padres no entienden bien la situación. Estoy segura que las cosas mejoraran," respondió, pero su voz tenía un dejo de preocupación.
Al fin Minerva entro con los nuevos alumnos dirigiéndose al Sombrero Seleccionador. El año pasado, mientras estaba en la oficina de Dumbledore, Jennifer tuvo una conversación con el Sombrero para saber en cual casa hubiera quedado de haber asistido a Hogwarts, resulto ser una Ravenclaw. Sonrió, al recordarlo. Después de esa conversación, había desarrollado un cariño especial por esa casa. Incluso la habitación que le había sido asignada al principio del año tenía un cuervo llamado Dewhurst en la puerta. De cualquier manera, fue cuando llamaron al cuarto alumno que supo que algo andaba mal. Cada uno de ellos habían caminado llenos de seguridad, y con la misma seguridad el Sombrero los había sorteado, "¡Slytherin!"
Se empezaba a preguntar si el Sombrero se estaba equivocando. Justo en ese momento una chica tímida de nombre Julie Brim, la quinta en ser sorteada, quedo en "¡Hufflepuff!" y Jennifer se relajo un poco. Debió de haber sido una coincidencia, pensó. Mirando a las demás mesas, noto la misma reacción en mucho de los estudiantes.
"¡Baylor, Roger!" fue el sexto en ser llamado.
"¡Slytherin!" Mientras aplaudían, Jennifer volteo a ver a Dumbledore, solo para darse cuenta de que varios profesores hicieron lo mismo. Después de eso el primer Gryffindor fue sorteado, un chico llamado Perry Delance, hubo un estallido de aplausos en la mesa de esa casa. Así fue como continuo la ceremonia, y para el final de esta había pocas dudas de que el Sombrero estaba de animo Slytherin. Había dos alumnos de Slytherin por cada alumno de otra de las casas. El año pasado, recordó, no había sido de esa manera. ¿Esto era algo normal? Severus aplaudía con una delgada sonrisa, pero una mirada le dijo a Jennifer que el estaba tan alarmado como ella. ¿Era tan extraño? ¿Podría ser un presagio de que malos tiempos se acercaban?
El horario marcaba que los Miércoles Jennifer tendrían su primera clase con los alumnos más jóvenes de Slytherin y Ravenclaw, con los que rápidamente incursionaría en el curso acerca de la percepción de la obscuridad. Los estudiantes de Ravenclaw estaban especialmente interesados en como utilizar el séptimo sentido, el "sentido común".
"Bueno, una respuesta simple seria que si parece demasiado bueno para ser verdad, lo es, si parece demasiado fácil para ser cierto, lo es, y si aparentemente no hay ningún truco, es mejor alejarse, o se arrepentirán después. Básicamente, tienen que aprender a escucharse a si mismos. Si algo dentro de ustedes les dice que algo anda mal, probablemente así sea." Jennifer dijo, mirando a la clase.
"Mas adelante, trabajaremos con algunos objetos mágicos que como podrán comprobar tienen algún tipo de fallas "perfectas". Pero, por ahora, quiero que escriban ejemplos de cosas que encajen en lo que aprendieron el día de hoy."
Jennifer se sentó en la esquina de su escritorio mientras la clase comenzaba a trabajar. Rápidamente su atención se vio atraída hacia los nuevos alumnos de Slytherin, que empezaron a susurrar en clase. Roger, al parecer, era el punto focal del grupo, así que decidió moverlo de lugar. No iba a ser débil con ningún chico problemático esta vez.
La clase de tercer año de Huffelpuff y Gryffindor fue mucho mas divertida, estaban hablando de creaturas obscuras. Jennifer saco una serpiente de un contenedor de cristal, sonriendo calidamente hacia los alumnos.
"Esta es una Serpiente Venenosa, estas víboras alguna vez fueron criadas mágicamente para obtener su veneno. Los colmillos de esta en especifico han sido removidos, así que no tienen de que preocuparse. Como iba diciendo, al veneno de estas serpientes usualmente le toma cinco minutos absorber todo el oxigeno de la sangre desde que entra, hasta que la victima muere. Así que, es un muy raro pero popular ingrediente en algunas pociones mortales. Como posee propiedades mágicas, las pociones preparadas con este veneno son difíciles de contrarrestar. La razón por la cual he traído a este pequeño amigo aquí es para hablar de creaturas que en un inicio eran normales, animales no mágicos pero fueron manipuladas para aumentar sus habilidades, usualmente con el único propósito de matar."
"¿Es la misma serpiente que mordió a Ginny Weasley el año pasado?" pregunto uno de los estudiantes.
"Si. Originalmente la mantuvimos con vida para que fuera parte de la evidencia en un juicio, pero demostró ser de buen temperamento así que Hagrid decidió adoptarla. Lo llamamos Barry. Ahora si no hacen ningún movimiento repentino, los dejare verla de cerca. Los movimientos rápidos pueden alterarlo, no les gusta que las asusten."
Los alumnos no parecían particularmente inclinados a acercarse mucho a Barry, que descansaba su cabeza cómodamente en la mano de Jennifer mientras lo acercaba hacia ellos. Al final la puso de regreso en su caja.
"Ya no son criadas por supuesto, hace algunos cientos de años que se convirtieron en animales salvajes pero aun así se consideran poco comunes. Las probabilidades de que se encuentren con una de estas son las mismas a que sobrevivan si llegan a ser atacados por ellas. Les agradan los lugares callados y obscuros, y pueden defenderse de ellas de la misma manera que lo harían con una serpiente normal. Petrificándola, con ciertos hechizos de miedo, y si todo resulta bien pueden encerrarlas. Su principal ventaja es que pueden permanecer abajo por largos periodos de tiempo y atacar a larga distancia. Solo existe una poción que puede contrarrestar el veneno, pero afortunadamente tenemos un buen suministro en la enfermería." Jennifer sonrió.
Al final del día, Harry, Ron y Hermione entraron al salón de Jennifer después de su clase de pociones.
"¡Hola, chicos! ¿Como les va hoy?" pregunto, tomando su capa.
"Bien, supongo," Ron contesto por los tres.
"Ya nos han quitado quince puntos," Harry admitió con pesadez.
"¡Todo lo que hice fue señalar un pequeño error que Snape había cometido cuando hacíamos nuestra primera poción y antes de que me diera cuenta, me quito puntos por corregirlo!" Hermione suspiro.
"Y a nosotros fue por reírnos de eso." Dijo Ron.
"Hermione," Jennifer rió, cubriendo la caja de la serpiente mientras la levantaba, "Solo porque una poción no se haga específicamente como se dice en el libro no quiere decir que este mal. No todos se guían estrictamente por el texto. De cualquier forma, necesito llevar esta serpiente a casa de Hagrid antes de la cena."
"La acompañaremos," Harry ofreció mientras se dirigían hacia la puerta.
"¡Pero Neville trato de hacerlo a la manera de Snape y la poción exploto en su cara!" Hermione protesto.
"Hermione ¿Dime cuando las pociones de Neville no explotan en su cara?" Harry pregunto.
"Ese no es el punto," dijo ella.
"No, el punto es que, corregir a un maestro en su clase solo te causara problemas," Jennifer sonrió. "Parece como si el Profesor Snape los estuviera probando para saber si escuchan sus instrucciones o no, y ustedes no lo hicieron chicos."
"Es típico de el hacer algo así," Ron estuvo de acuerdo.
"¿No tengo clases con ustedes hasta el Viernes, verdad?" Jennifer pregunto.
"Si, doble Defensa con Slytherin," Harry dijo, dejando ver con claridad como se sentía por compartir la clase con esa casa.
"No te preocupes, Harry, estamos juntos en esto," Jennifer le guiño un ojo. No podía decir que esperaba con ansias esa clase. Tenía el presentimiento de que ahora que abiertamente estaba en contra de Voldemort, la relación entre ella y algunos alumnos de Slytherin empezaría a decaer rápidamente. "¿Se unirán al club de duelos?"
"No estoy seguro," dijo Harry de mala gana. "La ultima vez que la escuela trato de hacer algo así no salio nada bien."
"Si, pero antes no me tenían a mi," Jennifer rió.
N/T. ¡Hola! Por alguna extraña razón la traducción de esta historia se me ha dificultado un poco. No, no quiere decir que vaya a dejarla, eso ni pensarlo. Solo les pido paciencia porque tal vez tarde un poco en actualizar, la verdad es que perdí algunos capítulos por un descuido entre otras cosas. Dejando de lado eso, espero que estén disfrutando lo que va del segundo libro de Jennifer Craw.
Que tengan una excelente lectura.
Biffy316
