Fairy Tail no me pertenece es de Hiro Mashima-sensei. Aquel que me jode todas las semanas con sus capítulos :c


Capítulo 4:

Ahí estaba otra vez, de nuevo fui arrastrada a unas de las extrañas situaciones que solo mis compañeros del Gremio lograban hacer. El turno ahora era de Erza; ¿Qué demonios tendría que hacer ahora? Suspiro resignada y miro a la pelirroja en busca de alguna respuesta.

-¿Qué sucede Lucy? –interrogó la Scarlet.

-Bueno, es que me preguntaba, ¿por qué justo hoy todos me necesitan? –Comento al fin la rubia- además puedo asegurar que todos se comportan de manera muy extraña.

La pelirroja al escuchar las palabras de su compañera no pudo más que tropezar con algún objeto no identificado debido a la sorpresa de esta. - ¿E-eso C-crees? –titubeo con torpeza la joven mientras se sacudía los resto de mugre que tenía en su armadura debido a la caída. – P-pienso que son imaginaciones tuyas, tu sabes que en el gremio no todos son muy "normales" –concluyó rápidamente la Scarlet.

La rubia comenzó a protestar -¡Pero aun así hoy ellos están súper rarísimos… más que días anteriores. –exclamo con falsa furia.

-Tonterías- dijo Erza- Ahora que ya estamos aquí necesito tu ayuda para algo de suma importancia, así que espero tu total cooperación ¿Entendido? –exigió con seriedad.

-S-sí… ¿y qué es lo tan importante? –preguntó con miedo Lucy.

-Ya te lo diré… ahora solo sígueme –exclamo la pelirroja.

Caminaron por calles que nunca antes la rubia había conocido, el silencio las acompaño todo el trayecto. Lucy no se atrevía a objetar el rumbo que llevaba la pelirroja así que opto solo por seguirla obedientemente. Las luces exóticas comenzaron a aparecer de nuevo. La rubia quiso comentarlo con su acompañante más no se atrevió debido a la cara que llevaba esta, era obvio que también sentía la presencia delas luces. Lo que extrañó a la chica fue que si les molestaba tanto la presencia de estos rayos de luz ¿Por qué no sólo iba y los paraba? Erza siempre es muy directa con sus acciones –casi siempre- y no se preocupaba por lo que provocaba; más de una vez tomaba decisiones muy ilógicas pero a ella no le molestaba. Era muy extraño verla comportarse así por algo que hubiera solucionado de un principio, de este modo Lucy optó por seguir el ejemplo de la pelirroja e ignorar las molestas luces.

Al cabo de unos 15 minutos más de marcha se detuvieron.

-Aquí es… -comento Erza.

La rubia que no había tomado en cuenta lo que había delante de ella se sorprendió de lugar. Era una especie de casa abandonada, algo tétrica y con muy mala decoración, sobre el techo vio la forma de una chimenea que estaba encendida, no entendía por qué ya que este día era caluroso para mantenerla encendida como abrigo.

-¿Qué demonios es esto Erza? –exclamo confundida Lucy. Por su cabeza pasaron un montón de ideas de lo que tuvieran que hacer aquí. Alomejor tendrían que arrestar algunos mafiosos, magos de gremios oscuros, delincuentes, mas no entendía por qué de entre todas las personas del gremio –mejores en pelea que ella misma- la había elegido a ella LUCY para tal trabajo sucio. -¿Qué hacemos acá?

-Este –comenzó a explicar la Scarlet –es el mejor lugar de Magnolia dónde hacen los dulces más exquisitos que haya probado jamás. –concluyo orgullo.

-AHHH! –Grito la maga- ¿estás de broma no? ¿Este basurero? –Comento la rubia mientras le recorría una gota por su nuca.- No puede ser cierto….

-A veces Lucy las apariencias engañan –explico con énfasis la pelirroja- este es un claro ejemplo, ahora entremos, tenemos mucho que hacer –empezó a caminar en dirección a la entrada de la casa dejando sola a la joven maga estelar atrás.

-Todavía no me dices que es lo que hacemos acá Erza! –grito frustrada la rubia mientras la seguía a la casona.

Se posaron en la entrada de la vivienda, Erza golpeo con sus decididos nudillos la puerta, esperando por alguna respuesta desde el interior. Al cabo de unos instantes de espera, se escuchó el andar lento de un individuo.

-Erza, ¿estás segura de que es un buen lugar? –Interrogó con duda y miedo la ojiazul- mejor vamos a otro lug… -no pudo terminar su frase debido al repentino golpe de la puerta

-¡Erza-san! –una mujer con voz áspera apareció desde el interior de la casa, su atuendo dejaba mucho que desear, con una especie de vestido oscuro, su cabello desordenado, y su cara poco reconocible debido a una cicatriz muy grande que cruzaba gran parte de ella- Que sorpresa encontrarla, pensaba que ya había olvidado este lugar…

-¡Mafalda! Veo que sigues em… -medito unos segundos antes de continuar- igual de encantadora –respondió con falsa carisma.

-Gracias Erza-san –contesto seria la mujer- y ¿a qué se debe su presencia?

-Tu sabes Mafalda, lo mismo de siempre, tengo un encargo que hacerte –comento la pelirroja- pero antes que nada –se dio vuelta y miro a la rubia que seguía parada inmóvil por el susto anterior- Te presento a mi amiga… Lucy.

La joven que veía la escena con cierto recelo y duda reaccionó a las palabras de su amiga. –Ah sí! Hola mucho gusto en conocerla Mafalda…-san –respondió tajante con un falso aire de simpatía, la verdad era que nunca había conocido a una persona como aquella, el aire de duda aun persistía en la rubia, no procesaba como era que su compañera tendría amistades así.

-Un gusto… Lucy –contestó imparcial Mafalda.- Bien no hablaremos aquí, a mitad de calle ¿No? Adelante pasen, son mis invitadas.

-Gracias –contestaron al unísono las magas.

Ya dentro del lugar todo parecía ser sacado de alguna película de terror, cada rincón era más espantoso que el anterior. Lucy todavía no comprendía que demonios era ese lugar, lo único que la calmaba era saber que en estos momentos no había ni rastro de la aparición de esas desagradables luces.

Al llegar a… algo que tenía pinta de ser una cocina se detuvieron.

-Bien, ¿Qué es lo que deseas Erza-san? –preguntó seria la mujer.

-En esta ocasión es algo más difícil –puntualizo con seriedad la Scarlet- es de suma importancia que esté listo lo antes posible.

La rubia se preguntaba qué era lo tan importante que necesita Erza y para qué diablos estaba ella ahí, se sentía boba, parada sin decir nada mirando como ocurrían los acontecimientos.

-Claro- Afirmó la mujer- pero te costara más caro.

-Nunca me he negado a pagar por un buen servicio –respondió con una leve sonrisa la pelirroja- Bien ahora Lucy, es aquí donde necesito tu ayuda –exclamo de frente a la rubia con un grado de seriedad.

-O-okay –contestó insegura la maga- pero hay un pequeño detalle Erza… No tengo ni la más remota idea de que es esta "especie de casa" y menos que rayos es lo que producen aquí.

-Cierto! Perdón Lucy –se disculpó con simpatía la maga- es que estoy tan acostumbrada a venir que se me olvidó comentarte. –Prosiguió hablando ahora con más énfasis-¡ Este es el mejor lugar de toda Magnolia en la fabricación de dulces y pasteles!

-AH? –la rubia pensó en todas las posibilidades que podría ser este extraño local, pero nunca imaginó que este tétrico hogar fuera una simple e inocente pastelería. - ¿D-de V-verdad?

-Claro… ¿acaso no se nota sólo con mirarlo? –Respondió con inocencia la Scarlet- Andas muy despistada Lucy, menos mal que estoy acompañándote. –termino de hablar muy seriamente.

-Lo que tú digas Erza…

-Bien ya que arreglaron sus diferencias –llamó la atención Mafalda- ¿de cuánto es su pedido ahora? –pregunto con interés hacia la pelirroja.

-mmm… veamos, Nose… -dudó un instante- para eso te traje aquí Lucy.

-Ah? –exclamó la rubia.

-Bien, primero Mafalda, muéstrale tus mejores pasteles a ella, dependiendo del que más le guste, ese me llevo. –declaró al fin Erza.

-Muy bien, espérenme un momento aquí, ya regreso con los dulces. –contestó alegre la mujer.

Mafalda regresó por el mismo lugar del que vino y desapreció es un instante dejando a las dos magas solas en esa "especie de cocina".

-E-erza, no estoy muy segura de esto. –comento inquieta la chica.

-¿De qué hablas Lucy? Siempre compró las cosas aquí, no tienes por qué dudar, además de verdad que necesito tu ayuda… ¿me la negaras? –.

-Rayos… sabes que no haría eso Erza. –Respondió la rubia con falso enojo- ¿y para que necesitas los dulces?

-Ah! Em… mmm… -comenzó a titubear tratando de encontrar alguna respuesta convincente para su amiga- Para el maestro! Si! Quiero un pastel lindo para el maestro, sabes, a él le gusta mucho los dulces.

-Ah… con que eso era… supongo que está bien – dijo la chica.

Mientras esperaban el regreso de Mafalda la rubia se dio cuenta de que esas malditas luces volvían a aparecer delante de ellas, comenzaba a irritarse, su compañera también las veía, estaba segura de eso, pero ¿Por qué no hacía ningún comentario sobre aquello?

Cuando Lucy se decidió a preguntar de improviso llego Mafalda jalando un carro con ruedas… estaba repleto con dulces y pasteles. De modo que le fue imposible lograr hacer la pregunta hacia su compañera.

-Se ven deliciosos! -exclamo entusiasmada la pelirroja— como se esperaba de ti Mafalda.

- ¿Con quién crees que estás hablando? –contesto alegre la mujer.

-Bien… Lucy ahora es tu turno –afirmo con seriedad la Scarlet. – Vas tener que comer todos estos –apunto hacia el carrito con dulces- y decirme cual es el que te gusta más, ESE será el elegido para llevar con nosotras, el maestro me lo pidió personalmente.

-E-estas bromeando ¿no? –Respondió insegura la rubia- ¡No hay manera que me coma todo eso! Hay otras personas en el gremio que pueden lograrlo –la rubia pensó en su compañero de equipo y Happy… esos dos con seguridad se comerían todo esto y mucho más –No puedo aguantar tanto Erza.

-Pero Lucy… -comenzó a refutar la pelirroja- Gray me afirmo que tienes muy buenos gustos! ¿Cómo es que le ayudas a él y a mí no? –dio en el blanco.

-Ah? Eso… eso fue porque… de verdad necesitaba mi ayuda –contesto torpemente Lucy.

-Yo igual NECESITO de verdad tu ayuda ¿si? –la pelirroja puso una cara de pena que la rubia no pudo soportar.

-Ah… está bien, solo lo hago por ti –termino la frase resignada a comer miles de calorías que luego se arrepentiría. ¿Qué más da? De igual manera a ella le gustan los dulces. –Mafalda-san me pasa el primero. – Solo espero que no termine odiando las cosas dulces pensó mientras daba su primer bocado.

Después de un sinfín de pasteles –enserio que una gran cantidad, Mafalda seguía trayendo desde la cocina- Lucy por fin pudo decidirse por uno. Era el pastel de 5 sabores. Un exquisito dulce que dejaba un rastro agradable en el paladar.

-Este es… Erza al maestro le va a encantar -La rubia se imaginaba comiendo este pastel junto con sus amigos. A Natsu y Happy peleando por el último trozo. –Demonios ahí estaba de nuevo, acordándose de esos dos, ¿es que no era posible estar solo un día sin su presencia?- Bien creo que eso es todo por hoy ¿no?

-Si Lucy… gracias de verdad que me ayudaste mucho –contesto alegre Erza. –Mafalda entonces será este.

-Muy bien, y ¿Cuántos necesita? –pregunto agotada pero contenta la mujer, había trabajado toda la tarde, pero se sentía bien realizar algo de acción

-Qué pregunta más rara Mafalda-san es obvio solo un…- la rubia no alcanzo a responder debido a la apresurada interrupción de la pelirroja.

-QUIERO 50 DE ESOS! –exclamó eufórica la maga.

-¿C-cincue-enta? ¿Para qué quieres tanto? –Pregunto confusa la rubia- no creo que el maestro necesita más de uno.

-Lucy… se nota que eres muy inocente… 1 es para el maestro… -contesto seria Erza- los otros 49, SON PARA MÍ –culmino su frase con una expresión alegre, la razón para que ella no probara todos los anteriores dulces era debido a que después no tendría estomago para comer todos estos.

-AHHHHH? –grito Lucy

-Como se esperaba de la señorita Erza –comento feliz Mafalda- Es por eso que ella es mi mejor clienta.

-Estas de broma ¿no? Yo he comido toda la tarde hasta casi reventar para poder elegir un dichoso pastel que era muy especial para el maestro y ¿tú te llevas 49 de esos? –exploto de risa la rubia- nunca espere eso de ti Erza… eso es lo que llamo una amante a los dulces –culmino la frase con alegría.

-Erza que quedo impactada por los comentarios de su amiga no pudo más que sonrojarse y afirmar, era la cruel verdad… Ella una excelente maga, adicta a los dulces. –Bueno por lo menos valió la pena, de haber sido yo la que probara todos esos pasteles estaría igual de manchada y sucia que tú.

-¿Manchada? –pregunto con curiosidad la rubia – No creo que es- no alcanzo a terminar la oración debido a que por primera vez en todo lo sucedido en la tarde se había fijado en su imagen, era verdad lo que decía su amiga… nunca en su vida había estado tan sucia como en aquel momento –Oh cielos… es verdad… hasta los animales comen más limpio que yo. –Comento aun divertida la maga –menos mal que no hay nadie del gremio viéndome en este momento.

-S-sí… m-menos mal –afirmo dudosa Erza.

Lo que no sabía Lucy era que en este preciso momento más de un individuo del gremio la estaba observando, las extrañas luces comenzaban a reaparecer en este instante.

¿Qué será lo que lo que le sucederá a la rubia de ahora en adelante?


Hola!

Si por fin un nuevo capítulo ^^… lo siento de veras pero es que mi jodido computador no me respondía, el Word no me permitía escribir nada, estaba pensado que me odiaba, pero retiro lo anterior hoy milagrosamente comenzó a funcionar. Espero les haya gustado el capi (a mí no me convenció mucho ¬¬) pero por lo menos es algo =D en fin… comenten si? Alomejor así el compu empiece a funcionar mejor xDDD Se cuidan y no se olviden de un Review

Cariños…

Akira