Hola, aquí estoy de nuevo, gracias por vuestros ánimos, pero como se que muchos de vosotros estáis impacientes por saber que le pasará a Sirius, dejo las contestaciones de los reviews para el final del capi. Un besito.
Disclaimer: Todo esto pertenece a JK menos Emma, Lucia y Marc, que son míos y si los queréis utilizar tendréis que pedir un permiso, pero aviso que el papeleo para conseguir el permiso puede durar años, incluso puede que si lo solicitas ahora, lo reciban tus hijos.
4. ¿He pasado la noche con Emma? ¡Quiero saber que ocurrió!
- No entiendo porque te metes en estos líos Sirius. – dijo la morena mirando al perro.
Pero de repente, se escucho un ruido. Emma miró en dirección a la cabaña de Hagrid y por miedo a que la descubrieran, volvió ha hacerle a Sirius un hechizo para que flotara y se lo llevó con ella a la torre Gryffindor.
Como era muy tarde, no había nadie en la sala común, pero había riesgo de que la descubrieran, así que se lo llevó en dirección a los dormitorios de las chicas.
El dormitorio de Emma, Lily y Lucia era muy particular. Ya que había muchas chicas de su año, como para ocupar cuatro habitaciones y había tres habitaciones para séptimo, ellas (nuestras protagonistas) tuvieron que ocupar el ático de la torre, era una habitación el doble de grande que las demás y tenía tres camas, pero dentro podían caber seis cómodamente y sin estorbarse unas a otras, tenían un cuarto de baño inmenso y una gran terraza techada y que con un simple movimiento de varita, le aparecían unas paredes de cristal haciéndola parecer un invernadero pero que no se veían, pero estaban allí; para que invierno pudieran salir a la terraza sin congelarse. Dentro de la habitación tenían una gran mesa de madera, con ocho sillas y tres grandes armarios, a parte de los baúles que estaban a los pies de la cama; y sin olvidarnos de Ambrosio, el saco de boxeo de Emma. Bueno después de esta explicación, volvamos con Em y Paddy.
Emma entró en el dormitorio y como no quería despertar a sus amigas, metió al perro–Sirius en la terraza pero se dio cuenta de que las paredes mágicas estaban estropeadas y los elfos domésticos no las arreglarían hasta dentro de dos días así que aunque no quería (si, claro, claro, no quería. ¬¬), se puso su pijama (Una camiseta donde podían haber cabido 3 Emmas) y se metió con Sirius en su cama y hecho las cortinas.
A la mañana siguiente...............................
Pipipipipipipipipipipipi, fuera de la cama dormilona, fuera de la cama dormilona, fuera.... (alguien lo paro), era el despertador de Lucia; pero como siempre, la única que lo escuchaba era Lily que todas las mañanas se tenia que levantar para apagarlo, y todas las mañanas se arrepentía de habérselo regalado a Lucia, y como era muggle (el despertador) no era muy bueno echarle hechizos.
- Despiértate, que son las ocho y necesito tu ayuda para despertar a Em – dijo la pelirroja mientras descorría las cortinas de Lucia y la movía para que se despertara.
- Voy, voy – empezó Lucia – todas las mañanas igual, el día que no estemos, se queda dormida.
Lily y Lucia se dirigían a la cama de Emma para despertarla pero vieron algo en el suelo que las dejo blancas; en el suelo había unos pantalones vaqueros y una camiseta que no era de ninguna de las tres. Cuando abrieron las cortinas, se encontraron con Emma dormida con la cabeza encima del pecho de Sirius, y Sirius sólo llevaba puesto los calzoncillos.
-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHH!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! – chillaron Lily y Lucía.
Entonces Sirius se despert
- ¿Qué hacéis en mi habitación? – pregunto medio dormido Sirius - ¿y que hacéis en pijama?
- COMO QUE TU HABITACION, COMO QUE EN PIJAMA, ERES UN PERVERTIDO, QUE LE HAS HECHO A EMMA – dijo Lily que tenía los ojos que parecía que se le iban a salir de las orbitas mientras miraba a Emma que se estaba despertando pero seguía echada encima de Sirius.
Entonces Sirius se dio cuenta de que no estaba en su habitación, y que tenía encima a la hermana de James con el pelo revuelto y que solo llevaba puesto unos calzoncillos y ella una camiseta enorme que le dejaba al descubierto un hombro.
- AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHH!!!- chillo Sirius.
- ¿Pero porque todos gritáis esta mañana? – dijo medio dormida la morena.
- Porque hemos visto a Snape en tanga – dijo irónicamente Lucia – pues porque va a ser, porque estas en la cama con Black y su ropa esta desperdigada por el suelo.
- Sirius, creo que es mejor que te vayas a tu habitación – dijo Emma mientras se levantaba y recogía la ropa de Sirius, y la arreglo con un simple "reparo" porque la camiseta estaba rota.
- Pero yo me quiero enterar de que ha pasado esta noche – dijo Paddy.
- ¿Qué? – empezó Em – mira yo no estoy con ánimos de explicarte nada, así que te vas a tu habitación para que James no sospeche y después hablaremos tú y yo de lo que paso anoche. Y no se te ocurra decirle ni una palabra de esto a nadie, sobre todo a mi hermano, ¿entendido?
- Tendría que estar loco o apreciar muy poco mi vida, para contarle a James que he pasado la noche con su hermana – dijo Sirius en un murmullo. Pero Lily y Lucia ya lo estaban empujando hacia la puerta de la habitación.
- Venga Black vete, ya te has enterado, ni una palabra a Potter, ni a nadie ¿Capichi? – dijo la pelirroja mientras Lucia le daba a Sirius su ropa en la puerta.
- Luego hablaremos – dijo Emma cuando la puerta estaba a punto de cerrarse. Y luego se volvió a tirar en la cama.
- Bueno, es hora del consejo de guerra – dijo Lucía mientras se sentaba en la cama de Emma al igual que Lily -, a ver cuéntanos todo lo que ha pasado y como te volviste loca como para acostarte con Sirius.
- Bueno pero no me interrumpáis, que estoy muy cansada – dijo la morena.
- Como para no estarlo – contesto Lily con una sonrisilla – menudo elemento tiene que ser Black en la cama .
- Déjate de tonterías Lils, bueno os voy a contar lo que paso – empezó Em – Ayer cuando salí con Marc, estuvimos volando con Jacky y Nuca y yo descendí antes que Marc hacia el claro, y allí me encontré con Firenze..... – Emma les contó toda la historia a sus amigas, toda hasta que llegó con Sirius a su habitación.
- Vale, ¿entonces que paso para que él acabara casi en bolas y en tu cama? – dijo Lucia.
- Pues lo iba a llevar a la terraza pero como las paredes están estropeadas, nos íbamos a congelar así que no tuve más remedio que meterlo en la cama, una vez en la cama, lo volví a transformar en humano y le tuve que quitar la ropa porque no podía ver bien las heridas (si, si ¬¬). Si, que una vez que pude verle bien las heridas le cure, pero como estaba agotada me desmaye nada más terminar y entonces me desperté esta mañana. Así que no digáis que me he acostado con el cuando sólo hemos dormido juntos.
- Emma – empezó a regañarle Lily – sabes que no puedes curar una heridas tan graves tu sola, nos tenías que haber despertado, sabes que podías haberte quedado varios días inconsciente, todavía no podemos canalizar tanto poder, necesitamos más entrenamiento y sobre todo es muy peligroso para ti, ya que a te ha aparecido tu segundo poder.
- No le riñas, Lily – dijo Lucía – no ves que esta muy cansada, además sino hubiera curado a Sirius, hubiera muerto a las pocas horas. Pero – dijo Lucia al ver la cara de Emma – nos tenias que haber avisado, la próxima vez nos buscas aunque sea en el fondo del lago y tu no tienes excusas, ahora que sabemos que nos puedes encontrar en cualquier sitio de Hogwarts.
- De acuerdo – dijo Emma con la mirada en el suelo – lo hice mal, pero estaba preocupada. La próxima vez os buscare y os llamare.
- Bueno ya que esta todo arreglado – dijo la pelirroja con una sonrisa – es mejor que nos preparemos para bajar a desayunar, y tú – dijo mirando a Emma – ve pensando como se lo vas a explicar todo a Sirius. Si quieres puedes contarle la verdad, pero asegúrate de que no se lo cuenta a nadie más.
- Si para chantajearlo, le puedes enseñar esta foto y decirle que como diga algo se la mandaras a tu hermano – dijo riéndose Lucía. La foto que tenía en la mano era una de Emma y Sirius en la cama dormidos, justo antes de que Sirius se despertara. – Lo siento, pero no me pude resistir.
- Vale, vale, ya hablare con él pero mientras tanto – dijo Emma mientras se levantaba – yo primera en ducharme. – y salio corriendo hacia el cuarto de baño.
Pero, que paso con Sirius.......
Paddy estaba más blanco que Michael Jackson, se puso la ropa a toda velocidad y subió a su habitación. Los merodeadores ya estaban despiertos, todos menos Peter (odio a la rata traidora). Remus ya estaba duchado y se estaba abrochando la corbata del uniforme. Sirius se dejo caer sobre su cama con una sonrisilla y pensando en lo guapa que estaba Emma al despertarse y lo sexy que estaba con un hombro al descubierto.
- Hombre, si ya estas aquí Paddy – dijo James que acababa de salir de la ducha. - ya pensábamos que Becket había sufrido un pequeño "accidente" y a ti te habían llevado a Azkaban.
-¿Qué? YO NO HE HECHO NADA – dijo Sirius a la defensiva nada más ver a James.
- Era una broma Sirius, no te pongas así – dijo el licántropo – ¿por cierto donde has estado toda la noche?
- Me quede dormido en la sala común – mintió el animago – y Becket no le hizo nada a tu hermana, sólo estuvieron hablando cerca del lago. Pero seguiré vigilando a ese tío de cerca. No te preocupes.
- Gracias, tu si que eres un amigo – dijo James mientras terminaba de vestirse.
Pero esas siete palabras hacían sentirse a Sirius un miserable, porque el pensaba que se había acostado con Emma, no había otra explicación, no sabia como había pasado, lo ultimo que recordaba era que la estaba siguiendo hasta el bosque prohibido cuando algo lo empujo contra un árbol y luego una acromántula lo atacó, después de eso no pudo ver nada, sólo escuchó ruido de cascos.
Una vez, en la sala común................
Las tres amigas, ya estaban sentadas en un sillón esperando a Marc, cuando bajaron los merodeadores. Emma miró a Sirius y viceversa y automáticamente los dos se pusieron colorados como tomates. Pero un codazo por parte de Lily hizo salir a Emma de su ensoñamiento.
- ¿Ya sabes, cuando vas a poder hablar con él sin que ninguno de sus amigos este cerca? – pregunto Lily.
Emma negó con la cabeza y miró hacia los merodeadores pensando en como iba a poder librarse de los tres pesados. – Voy a recoger mi mochila, ayer me la deje en la mesa.
Cuando Emma llego a la mesa, estaba cerca de los merodeadores, pero el único que se dio cuenta fue Sirius. Emma dejó caer a propósito su mochila y Sirius se agachó para ayudarle a recogerla.
- ¿Sabes si James necesita ayuda en alguna asignatura? – Le pregunto la morena.
- En encantamientos ¿por qué? – le pregunto paddy.
- Dile, que le pida ayuda a Lily, convéncelo para que lo haga en el Gran Comedor cuando bajemos a desayunar – dijo Emma. - ¿A que hora termina hoy el entrenamiento?
- A las seis y media ¿por qué?
- Perfecto. Quedamos después del entrenamiento, espérame hasta que salga de los vestuarios, después hablaremos.
- ¿Te ayudo en algo Emma? – le pregunto Peter, mirándola no precisamente a la cara, cuando se estaban levantando ella y Sirius del suelo. – Estas muy guapa hoy.
- No la mires así – dijo Sirius, y le dio una colleja a Pet – no necesita tu ayuda, y cuidadito a donde miras.
Emma se acerco al oído de Sirius y le dijo – No sabia que fueras celoso y por cierto líbrate también de este. Hasta luego – y se fue con sus amigas a esperar a Marc.
Sirius se había quedado congelado; desde esta mañana tenía un olor grabado en la memoria, y cuando Emma se había acercado se había dado cuenta de que el olor de su memoria, el olor que tenía incrustado en su piel y que no se había esfumado ni después de la ducha, era el olor de fresas, el olor de Emma.
- Sirius, ¿te pasa algo? – dijo el licántropo que se había acercado a Sirius.
- No ¿por qué? – respondió el animago volviendo a la realidad con una sonrisilla en la cara.
- Porque estas mas rojo que una quaffle y tienes sonrisilla de enamorado y dale gracias a todos los dioses porque James no ha visto como te has puesto colorado cuando Emma te ha dicho algo al oído. Pero – continuo Remus cuando vio que Sirius iba a responderle – como te dije ayer, cuando quieras contarme algo, me lo contarás y no te preocupes porque hasta que tú no me digas nada, yo sólo veo, escucho y callo. Tranquilo, no le diré nada a Prongs.
Sirius suspiro
- Gracias Moony, cuando todo este claro, te lo contare.
Emma, les estaba contando a sus amigas lo que había hablado con Sirius.
- Por eso Lils, si mi hermano te pide ayuda con encantamientos tienes que decirle que si, por favor – dijo con mirada suplicante.
- Pero ¿por qué yo?
- Porque Remus esta tarde ha quedado conmigo a las seis y media para repasar DCAO y porque tu eres la mejor en encantamientos. – dijo Lucia
- De acuerdo, pero a cambio quiero que en la próxima visita a Hosgmeade, me invitéis a una cerveza de mantequilla y a una tableta de chocolate de Honeydukes.
- Trato hecho – dijo Emma con una sonrisa.
Cuando los merodeadores estaban bajando hacia el Gran Comedor.
- James, por última vez – dijo cansinamente Sirius – ¿por qué no le pides ayuda a Evans con encantamientos?, estoy seguro de que no te dirá que no, y ella es la mejor en esa clase.
- Y yo te respondo por última vez, que prefiero que me ayude Remus.
- Yo que tú, le hacia caso a Sirius, porque esta tarde ya he quedado. – contesto moony.
- ¿Y con quien has quedado? Y ¿por qué no quedas otro día y hoy me ayudas? – le pregunto James.
- Porque no quiero quedar otro día y he quedado con Harris.
- Por eso no quieres quedar otro día – dijo riéndose James – me lo hubieras dicho antes, se que te gusta Lucia desde el año pasado. Esta bien, se lo preguntare a Evans.
- Evans, Evans....... – alguien la llamaba desde las escaleras y cuando se dio la vuelta vio que quien la llamaba era James Potter, inmediatamente miro a Emma y esta le sonrió. Entonces Lily asintió y dijo para sus adentro – que sea lo que dios quiera.
- ¿Qué quieres Potter? – pregunto Lily
- Quería pedirte un favor, podrías ayudarme con encantamientos.
- Bueno, esta bien. – dijo la pelirroja. – pero tiene que ser esta tarde a las seis y media.
- Vale. – dijo James alucinado, Lily había sido amable con él. No se lo creía, normalmente se insultaban y se querían sacar los ojos.
- Os habéis dado cuenta de que Evans ha sido amable conmigo – dijo James cuando se sentaron a desayunar.
- No se, conmigo siempre es amable, contigo no lo es porque tú siempre te metes con ella, y como hoy se lo as pedido civilizadamente, por eso te habrá contestado bien – dijo el licántropo.
- Yo de ti, no me fiaría, nadie entiende a las mujeres, y menos a esas tres locas. – dijo Peter, pero en ese momento alguien le dio una colleja, el esperaba que fuera James, pero el que le dio la colleja fue Sirius. – Auch!, no se que te pasa Paddy, estas muy raro este año, y deja de darme collejas.
Las clases pasaron muy lentamente, sobre todo para Sirius que estaba muy impaciente por saber que es lo que pasaba. Pero cuando salían de Aritmancia, (esa asignatura sólo la daban Lily, Emma y Sirius; los demás iban a estudios muggles. (Cuando digo que solo la daban los tres, me refiero a que la daban más alumnos pero de nuestros protagonistas, sólo la daban esos tres)), ocurrió un pequeño incidente.
Emma y Lily estaban saliendo de la clase cuando se encontraron en la puerta, con un grupito de Ravenclaw, entre ellos, estaba Seth More, este chico era un poco pulpo, bueno era muy pulpo y cuando las chicas pasaron por delante del grupo Seth, le cogió el culo a Emma que era la que paso por su lado. Em se dio la vuelta para darle palos hasta en el carnet de identidad, pero cuando se giró Seth estaba pegado a la pared y no tocaba el suelo con los pies, Sirius lo había cogido por el cuello de la túnica y lo golpeo contra la pared.
- ¿A ti nunca te han explicado que a las mujeres hay que respetarlas? – le pregunto Sirius, con una voz que parecía el gruñido de un perro. Seth asintió – Pues ya sabes, pídeles perdón.
- Lo.... lo siento – dijo Seth asustado, nunca se había llevado mal con Sirius.
- Eso esta mejor, y no se te ocurra volver a molestarlas, porque si me entero que vuelves a tocarle un pelo a Emma, o a alguna otra de sus amigas, te arrancaré la cabeza de cuajo y jugare con ella como con las bludger ¿capichi?
- de... de acuerdo. No, no volverá a ocurrir. – contesto Seth y en cuanto Sirius lo soltó, él y sus amigos salieron corriendo por el pasillo.
- Gracias – contesto alucinada Em, nunca pensó que Sirius la defendiera, y al contrario que cuando lo hacía su hermano, esta vez, no le molesto.
- De nada, nos vemos luego – dijo Sirius y como quien no quiere la cosa cogió su mochila del suelo y empezó a andar por el pasillo. – Por cierto Evans, muy bueno lo de "Capichi", espero que no te importe que lo haya utilizado.
- Este tío es flipante, no que ahora le da por hacer de tu caballero de la brillante armadura y luego se va sin más – dijo la pelirroja.
- La verdad es que es un idiota –dijo Emma con la mirada en el suelo para que Lily no viera que estaba sonrojada. –Bueno, vámonos que es hora de comer.
Cuando llegaron al gran comedor, Lucia estaba sentada con Marc y con los merodeadores.
- ¿Por qué estas sentada con ellos? – le pregunto en el oído Lily.
- Porque eran los únicos cuatro asientos juntos y libres – respondió la castaña.
- Emma, estas muy callada, ¿te ocurre algo?
- Tranquilo Marc, lo que le pasa es que su amigo Sirius la ha defendido de un pervertido – dijo con una sonrisilla Lily
- Ja, ja, ja, hoy Lily se ha desayunado a un payaso, por eso esta tan graciosa – dijo la morena.
Pero al lado de la mesa................
- Sirius, ¿por qué Seth te mira con miedo? – pregunto Peter mientras miraba hacia la mesa de Ravenclaw.
- Porque es un chico listo y sabe cuando es mejor hacer caso a los demás – contesto Sirius mientras se servia puré de patatas.
- ¿Has tenido algún problema con él?
- Tranquilo Prongs, sólo le he estado explicando civismo y buenos modales, eso es todo.
- Pues recuérdame que nunca me des clase de buenos modales, te mira como si fueras un dragón a punto de comértelo – dijo el licántropo mirando hacia Seth.
- Digo lo mismo que antes, se comporta así porque es un chico listo.
El resto de las clases, pasaron para Emma muy rápidas, al contrario que a Sirius, Em estaba muy nerviosa porque no sabía que contarle a Sirius, tenia que ser algo que pareciera creíble y a la vez algo que no le hiciera creer que habían pasado la noche juntos. Cuando estaban en pociones decidió hacerle caso a Lily y contarle la verdad. Pero como no sabia como iba a empezar decidió que se lo contaría todo desde el principio y que confiaría en que Sirius no contara nada, sino siempre podía chantajearlo con la foto.
En el entrenamiento de quidditch de esa tarde, nadie parecía muy concentrado, pero sobre todo dos personas que estaban pendientes de Emma, esas personas eran Sirius y James, pero no estaban interesados sólo en ella, sobre todo estaban interesados en todos los gestos cariñosos que Marc le hacía cuando descansaban o cuando estaban cerca en sus escobas. El pobre Marc, sólo actuaba así porque quería que Emma se riera, porque desde esa mañana estaba muy seria y parecía cansada, y cada vez que tenía ocasión intentaba hacerla reír o hacerle cosquillas.
Cuando terminó el entrenamiento; Lily, Lucía, Peter y Remus esperaban a sus amigos en las puertas de los vestuarios. Sirius y James salieron ya duchados y James tenía la mochila con los libros de encantamientos colgados a un hombro.
- Buen entrenamiento chicos, aunque un poco desconcentrados – dijo el licántropo.
- ¿Y vosotros no habíais quedado para estudiar, que hacéis todavía aquí? – pregunto Sirius a Remus y a Lucía.
- Se han quedado porque no me quería quedar sola con este proyecto de ser humano – contesto Lily.
- No te metas conmigo rarita – contesto Peter mientras se escondía un poco detrás de Remus.
- ¿Y Emma? – pregunto Lucía.
- Ya estoy aquí – Contesto la morena que salía de los vestuarios con Marc. Emma llevaba puesto el chándal de Gryffindor con un top amarillo-dorado por encima del ombligo (se que el chándal de Gryffindor no existe, pero yo me lo he imaginado y es rojo con el escudo de gryffindor pequeño en la parte frontal de la sudadera y también lleva un pequeño emblema en el pantalón y un escudo grande en la parte posterior de la sudadera, normalmente el chándal se pone con una camiseta amarilla-dorada de mangas cortas, pero las chicas normalmente utilizan algún top del mismo color) y llevaba el pelo recogido en una cola alta.
- Bueno pues nosotros ya nos vamos al castillo – dijo moony.
- Espera Remus, que nosotros también vamos al castillo, así que nos vamos con vosotros – dijo James mientras cogía de la mano a Lily y la arrastraba en dirección al castillo por donde andaban ya Lucía y Remus.
- Que son esas confianzas, no me cojas de la mano – chillaba Lily mientras era arrastrada por James.
- No te quejes, que seguro que te gusta, eres una estrecha con poco sentido del humor – dijo riéndose prongs mientras Lily intentaba pegarle con la mochila.
Emma veía que Pettigrew no tenía intenciones de irse así que le hizo a Marc una seña con los ojos.
- Vamos Peter, que te invito en las cocinas a unos bocatas con unas cervezas de mantequilla, que hoy me siento generoso. – dijo Marc mientras se llevaba consigo a Peter.
- Bueno – comenzó Sirius – es hora de que me cuentes que paso anoche.
- Pero es mejor que nos vayamos a un sitió más tranquilo – dijo la morena – vamos hacia el lago.
Cuando llegaron al lago, se sentaron a la sombra de un roble enorme.
- Bueno ¿que paso anoche?
- Sirius, para que entiendas lo de anoche, te tengo que contar algo que paso hace tiempo, es una historia un poco larga, por lo que te pido, que cuando empiece no me interrumpas.
- De acuerdo, empieza.
- Bueno, pues todo empezó cuando terminamos cuarto, Lucía se iba de vacaciones a casa de su abuela en España, y como no quería pasar tanto tiempo sola, nos invito a Lily, a Marc y a mí. Al final sólo pudimos ir Lily y yo porque Marc tuvo que acompañar a sus padres a casa de sus tíos a Francia. Cuando comente en mi casa lo de las vacaciones, mi abuela me pidió un favor.
- ¿Qué favor? – pregunto el animago.
- Me dijo que fuera a visitar a una vieja amiga de la infancia de mi abuela y que le diera una carta y viera como estaba. Esa mujer que se llamaba Nawen Ted'na, vivía a las afueras del pueblecito de la abuela de Lucia y cuando llegamos a España fuimos a su casa las tres. Nawen era una mujer, a ver como te lo explico, era especial. Nawen era una medio elfa, era hija de un elfo y de una bruja, pero ya tenía 250 años y como no era una elfa completa, se estaba muriendo.
- ¿Y que tiene que ver esto con lo de anoche?
- Te he dicho que no me interrumpas – dijo Emma cansinamente – todo tiene su lógica, espérate y escucha. Cuando le entregamos la carta a Nawen, se puso tan contenta que hasta se le saltaron las lágrimas, y nos contó que como había estado enferma no había podido salir mucho por el pueblo y que se encontraba muy sola. Así que como a las chicas y a mí nos pareció muy simpática y nos dio mucha pena que estuviera tanto tiempo sola, íbamos todos días a verla. Y con las visitas diarias nos hicimos amigas. Cuando quedaba una semana para volver a Inglaterra, Lucía se despertó a las cuatro de la mañana con un presentimiento y nos despertó a las demás diciéndonos que teníamos que ir a casa de Nawen, que se estaba muriendo. Nos vestimos tan rápido que ni siquiera nos acordamos de que ropa nos pusimos y cuando llegamos a su casa, nos dimos cuenta de que Lucia tenia razón, se estaba muriendo. Las tres nos acercamos hasta su cama y ella nos dijo que en la familia de su padre es tradición pasar poderes a su descendencia cuando los elfos parten hacia las tierras imperecederas, pero como ella era mortal, se estaba muriendo y no había tenido descendencia, nos quería traspasar algunos de sus poderes a nosotras. Nosotras le dijimos llorando que no se iba a morir y que no dijera tonterías pero nos puso las manos en la frente a cada una y cuando termino una luz azul nos envolvió a las tres. Cuando la luz se extinguió nos dijo sus últimas palabras: "Mis niñas, en este tiempo os he llegado a querer como a mis hijas y por eso una parte de mi os acompañara siempre, si tenéis dudas en algún momento con vuestros regalos, acudid a mi gran amiga Selene Potter, ella siempre os ayudara y os podrá resolver las dudas. Os quiero mis pequeñas".... después de decir esto se murió y su cuerpo se desvaneció en un grupo de luces amarillas, algunas de las cuales se introdujeron en nosotras y otras se escaparon por las ventanas.
- Es una historia muy triste – comenzó Sirius – Pero, ¿al final hablasteis con tu abuela?, ¿Qué regalo o poderes os cedió?
- Cuando volvimos a Inglaterra, mi hermano estaba en casa de Remus y yo invité a las chicas a quedarse en mi casa unos días para así poder hablar con mi abuela. Aprovechamos que mi abuelo estaba de pesca con algunos amigos del ministerio y le contamos todo a mi abuela, nosotras estábamos muy asustadas, no sabíamos que es lo que había pasado. Mi abuela nos contó la misma historia que Nawen, que cuando los elfos se van hacia las tierras imperecederas, les ceden sus poderes a sus descendientes y que como Nawen no tenía descendencia nos había cedido sus poderes a nosotras. Le preguntamos a mi abuela que clase de poderes tenía su antigua amiga, pero sólo nos contesto que los poderes de los elfos varían según las personas que los posean pero que Nawen era una experta sanadora y que seguramente nos habría traspasado ese poder con algunos otros, pero eso no significaba que todas tuviéramos los mismos. Le preguntamos a mi abuela si quedaban algunos elfos en Inglaterra y si ella conocía a algún otro, porque nos gustaría hablar con ellos. Nos contesto que cerca de Stonghead (no se si se escribe así, es el famoso conjunto de piedras ingleses) había un bosque y que si tenias en tus venas sangre de elfo siempre los podrías encontrar. Así que al día siguiente tomamos un traslador, que un amigo del padre de Lucía nos hizo, y llegamos a Stonghead, mi abuela nos acompaño pero al bosque entramos sólo las tres. Cuando llevábamos una media hora andando apareció de detrás de un árbol un arquero elfo y nos escoltó hacía la ciudad en los árboles. Los elfos nos atendieron como a gente de su familia y nos explicaron que como Nawen nos había cedido poderes nombrándonos sus descendientes, ya éramos miembros de su clan. Le preguntamos sobre los poderes y sobre donde estaba ahora Nawen, nos dijeron que Nawen éramos ahora nosotras, porque cuando las luces se introdujeron en nosotras, ella paso a formar parte de las tres y con respecto a los poderes nos contaron que se suelen manifestar en momento de excitación, como puede ser el miedo, la sorpresa, el instinto de supervivencia, el instinto de protección, etc... Los poderes podrían ser distintos en cada una de nosotras, pero como Nawen era una importante sanadora, el poder de sanar los tendríamos las tres y que para los poderes de los elfos no hacían falta varita y que los podíamos utilizar cuando quisiéramos porque el Ministerio no los regulaba. Después de eso nos acompañaron al linde del bosque y nos hicieron prometerles que mantendríamos el contacto con ellos por medio de la comunicación por el agua y que iríamos a visitarlos cuando tuviéramos tiempo y que cuando aparecieran algunos de nuestro nuevos poderes los informaríamos.
- Entonces, me estas diciendo que tanto tus amigas como tú, tenéis poderes heredados de una medio elfa y que puedes curar – dijo escéptico Sirius –y que es eso de la comunicación por el agua.
- La comunicación por el agua, es algo que nos enseñaron cuando estuvimos en la ciudad en los árboles, es algo que solo pueden hacer quien tenga sangre o poderes de elfo. Se echa agua en un recipiente redondo y cuando el agua este en completa calma, te concentras en con quien quieres hablar y su imagen aparece en el agua y puedes hablar con ellos.
- ¿Cómo con los espejos gemelos? – pregunto Paddy.
- Exactamente, la idea de los espejos gemelos, salio de la comunicación por el agua y se puso en practica para que la pudieran utilizar todo tipo de magos.
- Bueno, imaginemos que te creo todo lo que has dicho, que tiene que ver eso con lo que paso anoche.
- Espera impaciente. Bueno, al principio nosotras también estábamos un poco escépticas, como tú. Cuando llegamos a Hogwarts se lo contamos todo a Marc, y el fue el único de nosotros cuatro que se lo creía todo. Ese año paso sin complicaciones, pero en una de nuestras escapadas de aventuras al final del año para celebrar el final de los TIMOS, ocurrió un pequeño accidente; Marc se rompió una pierna y nos pidió que nosotras se la curásemos. No estábamos seguras de poder hacerlo, pero nos intentamos concentrar poniéndole las manos encima de la pierna rota y cuando llevábamos unos minutos así empezamos a visualizar es hueso roto y como si obedeciese a nuestra voluntad, volvió a su sitio y los tendones volvieron a estar intactos y la sangre volvía a circular con normalidad, y poco a poco, Marc se levantó y descubrimos que habíamos sido capaces de curarle la pierna.
- Eso es genial – dijo paddy con los ojos muy abiertos – Por eso desde hace unos años, nunca os vemos en la enfermería.
- Pues claro, no nos hace falta. Pero continúo con la historia. Cuando llegamos a la habitación nos comunicamos con la comunidad de elfos, y se entusiasmaron con la idea de que ya se estaban desarrollando nuestro poderes y nos invitaron a pasar un tiempo de nuestras vacaciones de verano con ellos para familiarizarnos con nuestra parte élfica. Pero como la única que sabía toda la verdad era mi abuela, les contamos a nuestras familias que mi abuela nos iba a llevar un mes a una cabaña que tiene cerca del bosque y así pasamos nuestras vacaciones, James, estaba en casa contigo y con el abuelo y nosotras estábamos en la cabaña de la abuela a las afueras del bosque, pasábamos todo el día con los elfos y cuando estaba empezando a anochecer nos acompañaban hasta la cabaña. Ese verano aprendimos muchísimo. Pero el día que volvimos a mi casa, os escuchamos a ti y a James, hablando de un mapa, el mapa del merodeador.
- ¿Nos.... nos escuchasteis hablar del mapa? – pregunto con voz temblorosa Sirius, mientras se iba poniendo más blanco que la nieve.
- Si y también de que erais animagos ilegales para ayudar a Remus. Desde que llegamos del bosque, teníamos un oído muy fino, pero lo de Remus lo sospechábamos desde hace mucho tiempo, por supuesto esto no se lo hemos contado a nadie, ni siquiera a Marc, porque era un secreto de vosotros, que nosotras no teníamos que haber escuchado. – continuo Emma mientras veías que el color volvía a la cara de Sirius. - Nos intrigo mucho la utilidad del mapa y estuvimos buscando los hechizos que habríais utilizado para fabricarlo. Incluso Marc, nos estuvo ayudando a buscar el hechizo, claro que para que nos ayudara tuvimos que mentirle un poco, le dijimos que habíamos escuchado hablar a mis abuelos de un hechizo para saber donde esta todo el mundo en cualquier momento y que nos interesaría saber más de él. Pero al principio no encontramos nada.
- Es que nosotros sabemos muy bien de donde sacamos los hechizos – dijo el animago con una sonrisa.
- Al principio de este verano, descubrí un libro en la biblioteca de mi abuelo, era un libro de hechizos localizadores y el tonto de mi hermano había marcado uno con las siglas MdM (Mapa del Merodeador), y como tenía curiosidad por saber si ese hechizo funcionaria con una persona, al igual que funciona con vuestro mapa, le pedía ayuda a mi abuela y juntas me hechizamos.
- ¿Cómo que te hechizaste?
- Pues seguí los mismos pasos que vosotros con el mapa, solo que en vez de aplicarlo a un pergamino, lo aplicamos a mi.
- O sea, ¿que eres como un mapa de Hogwarts andante?
- Más o menos, si me concentro, puedo saber donde esta todo el mundo en cada momento, y al igual que en vuestro mapa, siempre se las contraseñas de todas las puertas de Hogwarts y también se todos los pasadizos.
- Eso es genial, ¿cómo no se nos ocurriría a nosotros?
- Si estas pensando en hacerlo, no te lo aconsejo, es genial si, pero cuando el hechizo recae sobre ti, te llegan muchas imágenes a la cabeza y no puedes controlarlas. Cuando le conté todos estos problemas a mi abuela, decidimos que era mejor hablar con los elfos, porque si hablábamos de esto con Dumbledore, sabría lo de vuestro mapa y yo no os quería poner en un problema.
- ¿Y que te dijeron los elfos?
- Pues que para no volverme loca, con todas las imágenes, tendría que aprender a controlarlo, y me pase dos semanas de entrenamiento avanzado con el jefe de los elfos, pero al final pude controlarlo, así que ya puedo manejarlo a mi antojo, pero aun ahora, tengo algunos problemillas, es como si tuviera anemia y tengo que comer chocolate cuando me sienta mal y dentro de unos meses, podré controlarlo sin problemas.
- Se que soy muy pesado, todo lo que me estas contando es muy interesante y revelador, pero que tiene que ver eso con lo de anoche.
- Pues que anoche cuando salí de aventuras con Marc y llegué al claro del bosque, Firenze me advirtió que las acromantulas estaban de caza y que saliéramos del bosque antes de que nos hirieran y me comentó que ya habían atacado a un gran perro negro y me dijo que los centauros lo habían llevado cerca de la cabaña de Hagrid. Así que le di las gracias a Firenze y cuando encontré a Marc, le dije que nos teníamos que ir, y cuando salimos del bosque, le dije que se fuera para el castillo que quería estar un rato a solas. Cuando se fue intente activar mi "mapa" interior y saber si eras tú el herido o era algún otro perro. Así descubrí que el perro eras tú y me imagine que mi hermano sabía lo de mi escapada y te había obligado a seguirme. Te hice levitar con un hechizo y te lleve cerca del lago para curarte, pero escuche ruidos de la cabaña de Hagrid y te volví ha levitar y te lleve hacia la torre. Pero curarte en la sala común hubiera sido un poco peligroso ya que cualquiera podría habernos visto, así que te lleve hacia el dormitorio. Cuando llegamos a mi habitación te hice que te volvieras humano....
- Y tuviste que quitarme la ropa para curarme – la corto Sirius – y después te quedaste dormida.
- Si, más bien me desmaye, no es conveniente todavía que ninguna de nosotras por separado cure heridas tan graves, pero como era muy tarde no quería despertar a Lily ni a Lucia.
- Vale, ya esta todo aclarado – dijo Sirius levantándose – pero tengo una pregunta, porque Firenze te contó que me habían herido, normalmente los centauros son enemigos del trato con los humanos.
- Pues veras – empezó Em también de pie - cuando volvimos a Hogwarts para estudiar sexto, a principios de curso hicimos una escapada al bosque prohibido y cuando ya regresábamos escuchamos un quejido. Ese quejido era un centauro que estaba herido, Lily, Lucia y yo fuimos a intentar curarlo mientras Marc, hablaba con el para que no se moviera mucho, cuando estaba casi curado un ruido nos hizo girarnos. El ruido provenía de una acromántula que estaba de caza y era la responsable de las heridas del centauro. Estábamos paralizadas del miedo y a mi lo único que se me ocurrió era que los enemigos naturales de cualquier araña era el basilisco y de repente, empezó a brillar una luz y de la nada apareció un basilisco que ataco a la acromántula, pero no la mato con la mirada, solo la ataco. La araña huyo del bosque y cuando me tranquilice, el basilisco desapareció, terminamos de curar al centauro que resultó llamarse Firenze y nos dijo que estaba en deuda con nosotros y que siempre seriamos bien recibidos entre los de su clase. A partir de ese momento nos hicimos amigos de los centauros y Firenze nos enseña cosas del bosque y de cómo mirar las estrellas y nosotras los curamos cuando están heridos y ellos no pueden curarse y les contamos cosas de la ciudad en los árboles de los elfos.
- ¿Y de donde apareció el basilisco? – pregunto Paddy.
- Pues cuando estuvimos hablando de nuevo con los elfos, nos dijeron que lo del basilisco lo había creado yo, que había aparecido mi segundo poder, el poder de la ilusion.
- ¿Entonces el basilisco había sido una ilusión?
- Si, pero me dijeron que a medida que desarrollara mi poder, las ilusiones podían convertirse en realidad el tiempo que yo pudiera mantenerlas. Y que como ese día yo estaba aterrorizada, mi poder afloro en ese momento.
- Esto es un poco asombroso, no digo que no te creo, porque en el mundo mágico todo es posible, sólo que es increíble.
- Si quieres te puedo demostrar un poco mi poder. – dijo Em mientras cerraba los ojos y se concentraba. Entonces Sirius notó algo al lado de su pierna. Era Paddfoot, o sea era el mismo en su forma animaga.
- Pero si soy yo – exclamo Paddy.
- Claro, es un ilusión de ti – contesto Emma sonriendo mientras acariciaba al perro – pero es real hasta que yo corte la conexión.
- Es increíble Emma – dijo el animago acariciando al perro.
- Bueno es hora de irnos Sirius – dijo la morena y el perro desaparecio – quiero ver como le ha ido a Lily con James. Y por favor, no le cuentes esto a nadie. ¿Vale?
- De acuerdo.
Cuando entraron a la sala común, no había nadie, todo el mundo había bajado a cenar. Sirius acompaño a Emma hasta las escaleras del cuarto de las chicas.
- Emma, tengo una última pregunta – dijo paddy.
- Dispara – le contesto la morena.
- ¿Tienes alguna relación con Becket?
- Te refieres a si soy su novia, - pregunto Em. Sirius asintió – Pues no Sirius, sólo somos amigos, ¿Por qué?
- Porque entonces no tengo remordimientos en hacer esto – dijo Sirius y después le puso la mano en la mejilla a Emma, la atrajo hacia él y la beso. Fue un beso suave y tierno que después pasó a ponerse un poco más pasional. El beso duro unos minutos y cuando se separaron Sirius le dijo a Em – es que Becket me cae bien y si fuera tu novio, no hubiera estado bien. Gracias por lo de anoche.
- De nada – contesto Emma mientras subía a la habitación con una sonrisa.
Cuando llegó a la habitación no estaban sus amigas, así que se sentó en su cama. En ese momento salio del baño Lucía.
- ¿Se lo has contado todo a Black? – pregunto Lucía.
- Si – dijo Emma aún con la sonrisa en la cara.
- ¿Y se puede saber que a pasado para que tengas esa sonrisilla en la cara? – pregunto la castaña mientras se sentaba en la cama con Em
- Pues es que después de contarle todo a Sirius, de que lo aceptara y de decirme que no le va a contar nada a nadie, me ha besado.
- Pues tiene que haber una plaga – Le corto Lily que acababa de entrar a la habitación dando un portazo y con las mejillas coloradas, dejo caer su mochila al suelo y se sento con sus amigas en la cama de Emma.
- ¿Por qué dices eso Lils? – le pregunto Lucía.
- Porque Potter me acaba de besar. – dijo la pelirroja – y además se ha despertado mi segundo poder, tenemos que llamar a Milther.
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MUAJAJAJAJA, MUAJAJAJAJA, MUAJAJAJAJA...........
Soy Max, la personalidad malvada de Virginia, me he apoderado del control y Virginia quería seguir escribiendo para no dejaros con la angustia pero como yo soy mala no la he dejado, jajajajajajaja.
Hola a todos, ya he vuelto, ahora si soy yo Virginia, he castigado a Max sin chocolate y ahora esta deprimida en la esquina agachada y haciendo dibujitos con un dedo en el suelo (típica escena de depresión en los mangas ) Bueno haciendo caso a vuestras exigencias, he puesto el comienzo de L/J al final de este capitulo, se que os habéis quejado un poquito de que ponía mucho a Emma pero es que hacía falta para la trama de la historia, pero no creáis que me he olvidado de nuestra pareja estrella. Este capitulo es casi todo contando las historias de verano de las chicas, pero digo lo mismo hace falta para el desarrollo de la historia.
He intentado poner todo lo más claro posible, pero si no entendéis algo de la historia de Emma, preguntármelo y yo lo intentaré explicar mejor.
Espero que este capitulo os guste, ahora os dejo con la contestación de vuestro reviews:
Xx beth xX: hola wapa, puede que sienta debilidad por Emma, pero al igual que por Lucía y Marc, me siento responsable de escribir más sobre ellos porque como nadie los conoce me gusta dar más datos. Pero no te preocupes, habrá mucho de todos en los próximos capis lo que pasa es que todo era necesario para la trama. Espero que este chap también te guste y que me vuelvas a dejar un review largo. Un besito. Y gracias por los ánimos.
Fernanda Rozner: No es que Emma sea la protagonista, los protagonistas son todos. Lo que pasa es que era importante esta idea para la idea general del fic. Emma no es perfecta sólo que le gusta que las cosas le salgan bien, ella siempre ha tenido que combatir contra la fama de su hermano y no le gusta parecer débil y que necesita que James la proteja, supongo que por eso siempre intenta hacerlo todo. Es difícil competir con un hermano como James. Empezó a practicar deportes de riesgo porque al ser su gemela, tiene muchas cosas es común con él, sobre todo ese afán por la aventura. Pero Em sólo es una chica común y corriente con mucho espíritu de superación.
ASUMI – CHAN: Gracias por decirme que te encanta Max, yo soy Max, el 99 de mi tiempo, mis amigos me dicen que soy una excéntrica, que es una forma diferente de llamarte loca, también me dicen que tengo mucho poder de concentración, o sea traducido en cristiano que cuando me meto en mi mundo no me entero si pasa a mi lado el tito Voldy en maillot y con un tutu rosa pastel. Me encanta chipiona, he estado varias veces. Espero que te lo pasaras bien. Bueno ojala que te guste este capitulo he tenido que juntar la imaginación de mis dos personalidades para acabar este capi. Un besito y gracias por tu review.
¡andrea!: Como ves, ya empieza ha haber mas Lily/James. Lo de Emma era necesario para la evolución del fic. Creo que ya he resuelto todas las preguntas que puse en el chap anterior, si se me olvida alguna, recuérdamelo. Como veras este capi es más largo. Espero que también te guste. Un besito
Eva Vidal: No acertaste, Emma no tenía el mapa del merodeador, ella es un mapa del merodeador. Como ves, no le he hecho nada a nuestro queridísimo Sirius. Gracias por tu review. Un besito.
Sandra: espero que este capitulo también te guste. He actualizado lo más pronto que he podido, pero en compensación este capi es más largo. Un besito y gracias por tu review.
Maria Salazar: me alegro de que te guste el fic. Gracias por los ánimos. Espero que este capi también te guste. Como ves he actualizado pronto. Un besito.
Mileryth: ya ves que Emma no tenía el mapa, ella es el mapa. Acertaste en lo de Emma y Sirius, pero esto es solo un comienzo ya veremos lo que pasa más adelante. Bueno un besito.
D Potter-Lupin-Black: espero que este chap también te guste. Un besito.
Ginny-Shelena: Gracias por todo, yo también me reí cuando escribía las contestaciones a los Slythering. Lo de Remus y Lucía ya se andará, si por Remus fuera, pasaría ya pero como yo soy la que mando se tendrá que aguantar todo lo que yo quiera Muajajajaja . Has acertado algunas preguntas, si sigues acertando vas a poder poner un programa de echar cartas. De nada por dedicarte el capi anterior, pero te lo mereces. Y ya sabes que si quieres volver a desahogarte de algo siempre puedes escribir como lo hiciste en el review anterior. Bueno wapa que espero que este capi también te guste, como ya ves, algo ha pasado entre Sirius y Em y para saber lo de Lily y James, tendréis que esperar hasta el próximo capi. Bueno un besito y gracias por tu review.
