Edward POV
¡Esta chica me iba a sacar canas verdes!
Primero me decía que no tenía presencia, luego llegaba a la casa llena de lodo, después de semi-desnudaba enfrente de mí, y para terminar, me empapaba.
Debo decir que casi me da un paro cardiaco cuando de comenzó a quitar la ropa, para tener 17 años, tenía un cuerpo casi perfecto, cuando la vi así, mi pantalón se hizo pequeño, y sentí la necesidad de abalanzarme sobre ella; pero me contuve y me aleje de ella, quería conserva mi empleo, y la verdad me daba miedo su reacción y temía por mi integridad física.
Luego para hacer mis pantalones aún más pequeños, Bella decidió arrogarse agua sobre su cuerpo, argumentando que ya no soportaba el olor a lodo.
¡Además de canas verdes me iba a provocar un paro cardiaco!
Aunque al principio, me enfade con ella por haberme lanzado agua, después se lo agradecí eternamente, eso ayudo a que mis pantalones regresaran a la normalidad, y cuanto eso paso pude acercarme a ella y aventarle más agua.
De un segundo a otro yo me encontraba encima de Bella, y ella decía algo sobre que debí bañarme, pero no era consciente de lo que decía porque por unos segundos me perdí en sus ojos chocolate, que tenían un brillo de diversión y picardía.
Lamentablemente, Anita, la nana de Bella, nos había descubierto a los dos, y entre risas y regaños nos mando a los dos a bañar, con shampoo y jabón de verdad.
Era muy irónico cuando Anita nos estaba regañando, me sentí como un niño pequeño al que descubrieron haciendo una travesura, debería ser yo el que este regañando y no el regañado, pero yo le había seguido el jueguito a Bella, un movimiento astuto de parte de Bella, me embarro con ella para que no la regañaran solo a ella.
Claro, debí de haberlo sabido, después de haberla llamado animal, debería esperar cualquier otra cosa, y creo que aún debo esperarla, pero no me arrepiento, la cara de Bella en ese momento era para fotografía, al parecer, nadie la hacía enfadar tan seguido, ni nadie la insultaba.
Pero fue ella la que dijo que no le gustaba el contacto humano, y lo primero que me vino a la mente fueron los reptiles, ¿A qué clase de humano no le gustaba el contacto con los humanos?
Solo a los ermitaños, pero Bella no tenía la apariencia de ser uno, era demasiado bella como para ser uno de ellos.
En este momento me encontraba bañándome tal como me había ordenado Anita.
Patético.
Se supone que era yo a quien debían obedecer, y no yo a ellos; debo admitirlo, Bella supo muy bien como dar en el clavo.
Cerré el grifo y me puse una toalla alrededor de mi cintura, y salí del baño de mi habitación.
¿Con quién me encuentro sentada en mi cama, más bien recostada, de espaldas?
Si a Bella.
Intentaba poner algo debajo de mi almohada, por eso estaba en esa posición.
"¿Te puedo ayudar en algo?"-pregunté.
Bella se asustó tanto que pegó un brinco y se cayó de la cama, iba a correr a ver si estaba bien pero ya se había puesto de pie, tratando de acomodarse el cabello.
"Estoy bi…"-comenzó a decir, pero al verme, como estaba, semi-desnudo, su boca de abrió y sus ojos me devoraban. Digo, no es por presumir, pero de algo había funcionado esas horas en el gimnasio, además estaba todo mojado con tan solo una toalla que cubría lo necesario. Creo que cualquiera hubiera tenido la reacción de Bella.
"Si quieres te doy una fotografía, así no me desgasto"-le dije repitiendo las palabras que ella me había dicho por la mañana.
"¿Qué haces mojado y solo con una toalla?"-dijo después de rodar los ojos.
"Me acabo de bañar"-le expliqué.-"Y la pregunta sería, ¿Qué haces en MI habitación?"
Bella se quedó en blanco por unos segundos.
"Esta es mi casa"-dijo encogiéndose de hombros.-"Así que puedo entrar cuando me de la gana, en donde yo quiera"
"Si, en donde quieras, pero menos en MI cuarto"-le corté.
"¿Por qué?"-contestó alzando las cejas.
"Porque lo digo yo"-contesté con una sonrisa de burla mientras me acercaba a ella.
"Esa no es una buena razón".
"Lo es cuando alguien tiene poder sobre ti"-le dije quedando a pocos centímetros de ella.-"Y lamentablemente para ti, yo tengo ese poder sobre ti. Así que, queda prohibido entrar a mi cuarto sin autorización"
Bella solo me miró ceñuda pero asintió.
Cuando salió del cuarto azotó la puerta, tan fuerte que las ventanas temblaron.
La noche cayó más rápido de lo que esperaba, y con la noche todos los sirvientes se iban, y me quedaría completamente solo con Bella.
Estoy seguro que Emmet diría que porque quiero estar con una chica tan complicada con ella, con un carácter así, y que tiene complejo de ser princesa; pero había algo en ella, que a pesar de ser mimada y caprichosa me atraía, además de su físico, sabía, porque su abuelo nos platico a mi padre y a mí, que Bella tiene un pasado muy complicado y difícil, y que eso había provocado que Bella creara un clase de caparazón para protegerse de que la gente la pudiera lastimar, desde que oí eso, decidí a ayudarla, a que pudiera confiar en mí, en ser un amigo para ella, pero me estaba dando cuenta que iba a resultar más complicado de lo que pensé.
Además no estaba muy seguro si quería ser solo su amigo, Bella me atraía mucho, toda su personalidad se acoplaba a la mía, sentía que yo era el único que podría controlar a Bella, y el único que podría tranquilizarla.
Reí cuando recordé que era un orden solo porque lo decía yo, me sentí como si fuera mi madre, que siempre que te ordenan algo y le pides una explicación salen con esa frase ¡Porque lo digo yo!, y lamentablemente, tenía que obedecerla.
Bajé al comedor para verificar que todos se hubieran ido, y escuché unos ruidos que provenían del refrigerador, por un momento pensé que sería un ladrón, pero, ¿Qué haría un ladrón en el refrigerador?
Tal vez era un gordo y tenía hambre, pero descarte la idea al ver la silueta que estaba asaltando el refrigerador a la medianoche.
Era Bella.
"¿Bella?"-pregunté mientras prendía la luz de la cocina.
Por cuarta vez en el día la asusta, provocando que diera un brinco y se pegara en la cabeza, suprimí una carcajada cuando sacó su cabeza del refrigerador y la vi. Tenía restos de chocolate alrededor de su boca y en la punta de la nariz tenía crema chantillí, tenía la boca llena de, lo que pensé que sería pastel, haciéndola ver más cachetona, parecía un hámster.
"¿Tienes hambre?"-pregunté. No pude evitar que mi voz sonara con burla, pero era lógico que cualquiera se riera de ver la imagen de Bella así, parecía una niña glotona de 5 años.
Bella no podía contestarme por lo llena que estaba su boca, que ni siquiera podía abrirla, así que solo dijo que si con la cabeza.
Caminé hacia donde estaba ella, y le quité la crema que tenía en su nariz para luego embarrársela en su camisa.
Me miró ceñuda por unos segundos, y pude percibir el leve rubor del cual estaban teñidas sus mejillas; Bella siguió masticando hasta que fue capaz de pasarse todo lo que tenía en su boca, y pudo ser capaz de hablar.
"¿Por qué no estás dormido?"-dijo mientras tomaba otro pedazo de pastel.
"Permíteme"-le dije mientras le quitaba el pastel de la mano y lo servía en un plato.-"Toma"-le dije y se lo di.
"Gracias"-musitó. Mira, podía ser amable cuando se lo proponía.-"No has respondido a mi pregunta"-dijo mientras comenzaba a comer su pedazo de pastel.
"Quería ver que a no hubiera nadie"-le contesté al mismo tiempo que yo me servía un pedazo de pastel.-"¿Quieres café o leche?"-le pregunté.
"Leche"-respondió ella, tomé dos vasos y serví leche en ellos.-"¿Por qué? ¿Por qué bajaste a ver que no hubiera nadie?".-Me senté enfrente de ella, y le di su vaso.-"Gracias"-musitó.
"No sé, mi padre solía hacerlo antes de dormirse, revisar que todo estuviera bien. Tu sabes, ventanas cerradas, llave del gas cerrada, no aparatos eléctricos conectados, que todos estuviéramos dormidos."-me encogí de hombros.-"Supongo que es costumbre".
"Así que, después de verificar que todo estuviera bien, ¿Irías a ver si no me había escapado a algo así?"-preguntó mirándome fijamente.
"Es una manera de decirlo, pero yo hubiera dicho, que iría a verificar que estuvieras bien y no necesitaras nada."
"¿Por qué?"-esa pregunta sonó como si fuera un examen, como si me estuviera poniendo a prueba.
"Porque es mi trabajo, Bella"-contesté como si fuera lo más obvio.- ¿Por qué la pregunta?"-dije mientras le daba una segunda mordida al pastel, en verdad estaba muy rico con razón Bella se atrabancó con él.
"Era un prueba"-hizo una pausa mientras le daba un sorbo a su vaso con leche.-"La pasaste, demostraste ser diferente a los demás tutores. Respondiste con la verdad, Edward. Cualquier otro hubiera dicho que porque se preocupaba por mí, cuando en realidad, era su trabajo. Justo como tú lo has dicho."-Pensé que habría un tono de reproche en su voz, quizá tristeza porque no me preocupaba por ella, pero no, estaba feliz, simplemente por haber sido honesto con ella, pero ella no sabía que en verdad si me preocupaba, aunque quizás, ni siquiera yo lo sabía.
"Vaya"-musité.-"Tu sí que aprecias la sinceridad"
"Si"-dijo sonriendo.-"Es lo que más me gusta en una persona, odio las mentiras y los engaños"-dijo mientras la daba una última mordida a su pastel.
"Entonces, ¿Por qué te engañas a ti misma?"
Bella me miró de par en par, con los ojos completamente abiertos.
"¿A qué te refieres?"-dijo mientras levantaba su plato y lo llevaba al lavatrastos. Siempre huyendo de mí mirada.
"Tú sabes a que me refiero Bella".-Dije tomándola de los hombros y girándola para que quedara frente mío.- ¿Por qué finges ser fuerte cuando no lo eres?"
Bella se soltó de mi agarre, pero alcancé a ver las lágrimas en sus ojos.
"Tú no sabes nada"-dijo con tristeza en su voz.-"Tú no me conoces"-dijo mientras se limpiaba las lágrimas.
Así que esta era la verdadera Bella, ella era tan frágil, tan delicada, haciendo creer a todo el mundo que era fuerte y que no necesitaba a nadie, cuando de todos los seres, ella era la más vulnerable y la que más necesitaba sentirse querida.
Me acerqué a ella y la abrasé. Pensé que me rechazaría y que me patearía en mis partes delicadas, pero para mi sorpresa, se aferro más a mí y comenzó a llorar.
No le dije nada, solo le acaricié el cabello y le correspondí el abrazo.
"Edward"-dijo ella viéndome fijamente a los ojos.-"Yo no quiero que me lastimen"-confesó.-"No creo que sea capaz de soportarlo"
"Tranquila Bella"-la dije atrayéndola hacia mi pecho.-"Nadie te lastimará, te lo prometo".
Bella se enderezó viendo fijamente a mis ojos, buscando mentiras, pero lo único que encontró fue sinceridad.
Sonrió.
"Nadie te lastimará"-repetí.-"Soy el único con derecho a pelearte"-dije en broma.
Ella rió con mi comentario.
Bien, al parecer la relación iba a ser buena de ahora en adelante.
O0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o
Pobre e iluso Edward!
Si es que piensa que la relación va a cambiar
Pfff, si claro, aunque puede que sean más unidos, ya que Bella se abrió con el, pero tambien Bella es muy desconfiada, asi que lo pondrá a prueba, y esas pruebas serán muuuy graciosas
Hahaha
Bueno, mil gracias por sus reviews..!
Wow..
No puedo creer qe sean tantos con tan solo 3 capitulos.!
Llegaremos a los 100 con este capi?
Ayúdenme a lograr mi meta!
Porfiis
Bueno ya me voy
Nos leemos el jueves
Y Mañana con Destino Empeñoso
Las quiere
Annie-Cullen-Masenn
"Momentos de Inspiración, Escribiendo palabras que harán historia"
