Holi

Advertencia: este capítulo contiene lemon. Iniciará Cuando vean esta señal 《《《.

Consumando nuestro amor.

El día más feliz de la vida para cualquier mujer, por fin había llegado, era la boda, Marinette estaba emocionada, se miraba en el espejo de cuerpo completo mientras que su madre y la señora Agreste le acomodaban el peinado, el velo y el vestido de bodas.

A pesar de su emoción también sentía gran nerviosismo en pocas horas se casaría con el hombre de sus sueños, y estaría diciendo sus votos frente a cientos de invitados.

- Me pregunto ¿Cómo se estará sintiendo él ?, espero que no se vaya a arrepentir - rió

- ¿Cómo te sientes? Niña -preguntó muy tranquila Alya entrando por la puerta.

-Bien, creo - respondió tímidamente.

-¿Nerviosa?-preguntó Charlotte mientras le veía a través del espejo, marinette asintió.

- Mari tranquila , todo estará bien cariño - dijo Sabine acariciando suavemente brazo de su hija tratando de transmitirle tranquilidad.

- Gracias mamá, eso espero - esbozó una sonrisa.

- Listo, ya quedó - dijo Charlotte levantándose de la posición en la que se encontraba, arreglando la parte de abajo del vestido.

- Me veo... me gusta, gracias Charlotte.

- Vamos dilo te vez hermosa, la diseñadora hizo un gran trabajo con tu cuerpo y el estilo del vestido,¿ Me pregunto quién habrá sido? - inquirió con falsa modestia.

Marinette daba pequeñas vueltas mirando el delicado vestido de perlas y canutillos cosidos a mano con encaje francés que adornaba su cuerpo resaltando cada una de sus curvas

- Es, es hermoso , y me veo hermosa - algunas lágrimas escaparon de sus ojos.

- Amiga, si Adrien no llora o se desmaya cuando te vea entonces no es humano.

- Estoy segura que a Adrien le encantara cómo te ves, cariño luces preciosa, eres como un ángel- dijo Sabine entre sollozos.

- Mamá no llores, me vas a hacer llorar .

- Ya todos estamos llorando - rió Alya apenada.

- Bueno, ya basta de lloriqueos, se nos arruina el maquillaje - protestó - este es un día feliz, mejor hay que darnos un abrazo grupal.

-¡ Abrazo grupal ! - exclamaron todas al unísono.

En una habitación conjunta en la Mansión Agreste se encontraba el novio con su mejor amigo y su kwami preparándose para el gran día se acomodaba la corbata Cómo sigue el mayor rompecabezas de la vida se tratase mientras los nervios le carcomían.

- Me pregunto ¿Cómo estará Mari ?, seguro luce hermosa, con el hermoso vestido blanco - suspiró.

-¿Qué pasa viejo?-preguntó su amigo mientras ponía su pesada mano sobre el hombro del chico.

-Si… ¿Por qué suspiras?-preguntó el Kwami mientras se sentaba en los cabellos de chico.

-No es nada…solo es…ni siquiera sé el por qué suspiro- dijo mientras se sentaba en él sofá

-Viejo… ¿estas nervioso ? - preguntó Nino, lo mire por un segundo y asintió.

-Eso es normal, todos los hombres se sienten nerviosos cuando contraen nupcias- dijo Gabriel entrando abruptamente en la habitación.

- Padre, ¿Tú sentiste nervios cuando te ibas a casar?- preguntó atónito.

-Claro… pensé que mi amada Charlotte me dejaría plantado en el altar porque debió encontrar a alguien mejor que yo, o… se dio cuenta de algo respecto a mi persona y ya no querría casarse conmigo, o… no se sentía preparada para casarse - los jóvenes lo miraban estupefactos por la sensibilidad que había poseído a Gabriel - sobre todo después de que Donoban Augier irrumpiera como psicópata en nuestra casa, el día de la fiesta de compromiso, argumentando que tenía más dinero y el maldito me...- detuvo en seco su relato, al darse cuenta de qué había hablado demás y estaba emocionandose demasiado.

-Padre - alcanzó a decir Adrien antes de ser interrumpido por plagg.

- ¡ Valla !, hasta el gran Gabriel Agreste , alias el malote Hawk Moth, ha sentido miedo eh, ¿ qué más aprenderemos hoy? - dijo con sarcasmo

Ambos Agreste lo miraron con desaprobación y Reproches haciendo un leve puchero.

- ¿¡ Qué !?.

-Te imaginas que una de esas cosas pasara con tu matrimonio, te imaginas que el amor de tu vida, te dejará plantado sin saber cual fue el motivo de su plantamiento y te quedarás solo y triste sin querer mostrar la cara al mundo -dijo su amigo mientras con las manos se imaginaba lo que me podría pasar.

Lleno de pánico el rubio salió corriendo del lugar para dirigirse a la habitación de su amada.

Al ver la reacción de su adrien todo se quedaron impresionados por la forma tan veloz en la que abandonar la habitación se miraron mutuamente de forma extraña

-¿Y a Adrien qué le pasa? ¿Por qué salió así? -preguntó el moreno

-No lo sé chico , no lo sé -respondió él kwami.

- Bien hecho, señor Lahiffe - dijo Gabriel de espaldas hacia el chico.

Adrien corrió desesperadamente por todos los pasillos de la mansión Agreste hasta llegar a la habitación de su amada, intento abrirla pero esta estaba cerrada con seguro, así que empezó a tocar desesperadamente.

-¿¡QUIEN DIABLOS ESTA TOCANDO ASI!? -preguntó Alya molesta.

-Yo… quiero hablar con Mari -dijo algo preocupado.

-¿Qué pasa ?, Adrien ¿esta todo bien?- inquirió Marinette en el mismo tono .

-Es algo importante , es sobre nuestra boda.

- Tu madre ya está afuera con mis padres arreglando los últimos detalles no te preocupes - dijo con un nudo en la garganta.

-¡Adrien ! La estas asustando -dijo Alya furiosa

-¡QUIERO HABLAR CON ELLA! -grito él muy molesto

-Pues no se va a poder - contestó Tikki muy tranquila.

-¿Por qué?.

-Porque es de mala suerte ver a la novia con el vestido - exclamó Alya.

-No me importa, la quiero ver, le quiero preguntar algo, porfavor.

Adrien al pronunciar esas palabras se quedó en silencio. Las chicas se miraron al escuchar lo que acabo de decir.

Alya se acercó a Marinette y le susurro en el oído.

-Ve al baño, enciérrate y no salgas.

Ella asintió.

- Un segundo...- canturreo la Catarina acercándose a la puerta.

Alya y Tikki al notar que ya se había encerrado en el baño abrieron la puerta y Adrien entro rápidamente a la habitación.

-¡Princesa ! -gritó desesperado.

-Aquí estoy, en el baño, ¿Qué pasa?, ¿Qué me querías preguntar?.

-¿Qué haces allí adentro? -preguntó confundido

-Es de mala suerte ver a la novia antes de la boda -respondió , él al oír esto se sorprendió, sacudió su cabeza, se acercó a la puerta del baño y prosiguió.

-¿Aun te quieres casar conmigo?.

-Claro que sí… acaso… ¿tú no? - sus ojos se tornaron rojizos y empezaron a llenarse de lágrimas.

Sentía miedo, mucho miedo de que él la dejara precisamente el día en que se iban a casar.

Las chicas al escuchar esto se quedaron atónitas y se preguntaban del por qué la pregunta, pero al ver la cara de él mostraba en cierto modo duda, pero no la duda de que si él se quería casar o no, duda de que si ella se quería casar o no

-Claro que me quiero casar contigo -afirmó él

-entonces… ¿Por qué me preguntas eso? -dijo.

-Tengo miedo de que no sea muy bueno para ti… es que mi padre y luego Nino me dijo…- las palabras quedaron en el aire ya que Alya le interrumpió.

-¿Tomaste un consejo de Nino ?.

-Eh… Si…- respondió despacio - bueno no fue precisamente un consejo - rió apenado.

- Adrien... no te preocupes todo saldrá bien,- dijo con voz dulce, estoy nerviosa, igual que tú, pero también estoy muy ansiosa porque nos casemos.

Ambos respiraron librándose de la pesada carga al compartirla.

-Te amo mi lady.

-Yo también te amo chaton y me casaría contigo mil veces o más si fuera necesario.

Al oír esto se retiró de la habitación dejando a sus amigas un poco conmovidas por lo sucedido. Marinette al sentir su ausencia salió del baño, miró a sus amigas y todas se sentaron en la cama en silencio.

- Todo está listo ya puedes, salir...- dijo la señora Agreste en tono ascendente al darse cuenta de la posición de las chicas.

- Pero qué pasa aquí donde está la energía, Mari cariño..., ¿ chicas que pasó? .

- Nada, eso es sólo que estamos muy conmovidas por la ocasión pero ya todo está bien.

- Todos nos sentimos muy contentos y conmovidos, pero ahora quiero ver sonrisas grandes, porque ya es hora...- Charlotte le entregó un hermoso ramo con flores silvestres.

Las mujeres salieron de la habitación y se colocaron en la salida que daba hacía el jardín de la Mansión Agreste.

La fiesta de la boda era una celebración del amor que marca esa nueva etapa de sus vidas. Para hacer que los recuerdos de ese día tan especial permanecieran en la memoria para siempre, la organización previa era la clave. Por ello la familia Agreste tiró la casa por la ventana con el vestido, los meseros , la decoración, y la familia Dupain Cheng por su parte, con el gran banquete, deliciosos bocadillo, el divino pastel y otros postres, que hicieron de la boda un verdadero evento de ensueño.

Todo en la boda había sido elección de la pareja. Claro con un poco del ojo artístico de la señora Charlotte. Marinette decidió que el jardín era un excelente lugar para celebrar con la sofistificación y buen gusto necesario en este momento especial. Adrien dio todo su consentimiento y apoyo a las decisiones de su futura esposa ya que como buen hombre, no sabía mucho de esas cosas .

La recepción había sido decorada con hermoso follaje y flores frescas de diversos colores, combinadas en armonía, las sillas y las mesas con mucha naturaleza para resaltar el concepto y la belleza del lugar. Sobre los manteles blancos y kaki metalizado , hermosos follajes y flores a modo de centros de mesa para resaltar la vibra bohemia de la locación.

Y por si el clima pudiese jugarles una mala pasada y empezar a llover, o que el sol pudiera ser abrasador a ciertas horas del día. Incluyeron una carpa en el mismo todo del tema, con un plisado desde el centro que se extendía a los Pilares de esta y se ataba con muchas flores a juego del resto del lugar.

Por fin, igual que en su primera cita, Adrien espera al final de un estrecho camino marmoleado, especialmente para el recorrido de la pareja las flores de diversos colores que adornaban el arco de bodas le hacían lucir una piel y unos ojos aún más brillantes de los que tenía.

Para Marinette el chico lucía como un verdadero sueño.

Su padre la besó en la frente y la entregó al hombre que ahora sería su esposo
Adrien la miraba con lágrimas en los ojos, y si no fuese porque sabía que arruinaría su maquillajes y lloraba seguramente ya lo estaré haciendo desde hace mucho.

-Adrien Agreste Beauchene ¿aceptas a Marinette como tú futura esposa?.

-Acepto.

-y tu Marinette Dupain Cheng ¿aceptas a este hombre como tu esposo?

-Acepto

-Y bajo el poder que se me ha concedido los declaro marido y mujer, puede besar a la novia.

Ambos se acercaron y se dieron un tierno beso, familiares y amigos aplaudieron alegremente al término del contacto de la pareja.

Finalizada las formalidades en las nupcias, procedieron a comenzar con la verdadera diversión.

El baile de los novios con los familiares dio inició con música instrumental interpretada por un pequeño conjunto dentro del evento.

Cerca de la pista se podía ver a Charlotte persuadiendo a Gabriel para seguir con la tradición y bailar con la novia y los familiares de ella. Los invitados miraban divertidos la escena.

A todos encantó el vals de los novios, reflejaban su amor en cada paso y cada pirueta que interpretaban.

Al llegar al final de la recepción los novios se despidieron de cuántos invitados pudieron y pidieron a sus respectivos padres que los despidieran del resto.

Por fin llegaría el momento que tanto bien estaba esperando estar solos en su propia casa. Al llegar Marinette se sorprendió al ver lo grande que era.

-Adrien, es hermosa.

-Sí, es nuestro hogar, cariño.

Al entrar estaba realmente sorprendida, era más hermosa de lo que se esperaba, aunque, ésta estuviera vacía.

-Sé que no es muy hermosa porque no he comprado muebles o decoraciones, pero estaba esperado a que tú los elijieras, ya que como sabrás soy bueno en esas cosas.

- Bueno gracias por eso - soltó una risita - espero poder hacer un lugar acogedor para nosotros.

- Oh, claro seguramente lo harás - dijo tomandola en brazos, llevándola hacia una de las puertas.

La habitación había sido preparada exclusivamente para esa ocasión especial.

《《《
Adrien.

Tenía miedo...mucho miedo. No sabía como demonios empezar sin lastimarla ni herirla en lo más mínimo. Yo realmente la amaba, y haría mi mayor esfuerzo.

No era el mejor con los repertorios, pero hice lo que pude. Busqué rosas toda la tarde para derramar pétalos por toda la habitación.

Las sábanas eran de seda blanca, pero me volvía loco el solo hecho de pensar que el cuerpo desnudo de ella sería como porcelana o incluso más suave...La deseaba con todo mi ser.

- Adrien, ¿tú hiciste ésto? - se dio media vuelta.

La luz de la habitación la iluminaba de una forma que hizo que cayera en una especie de hipnosis. Me sentí un bobo cuando ella pasó su mano bajo mi mentón y cerró mi boca.

-Ahh... no quisiera recibir todo el crédito, pero si , ¿ te gusta ?.

- Claro que sí , Gracias - se puso de puntillas y alcanzó mi boca con sus labios.

Fue un roce sublime pero bastó para volverme loco.

Mis dos manos terminaron en su cintura, apegándola a mi cuerpo con apremio. Ella hechó su cabeza hacia atrás soltando el beso.

-Lo siento - bajé la cabeza, mientras soltaba su cintura.

Marinette puso su mano en mi mentón y levantó mi cabeza. Tomó mi rostro entre sus manos y me besó nuevamente.

"Contrólate, contrólate" - me ordenaba a mi mismo.

Pero ella era mi perdición. Sus manos apretaban con fuerza mi rostro y me atreví a colocar mis manos nuevamente al rededor de su cintura.

Ella me encaminó a la cama.

Caímos sobre ella y los cientos de pétalos que había esparcido. Ninguno cayó sobre el otro, si no que quedamos de lado, fundidos en un apasionado beso.

Marinette detuvo el beso y me miró con una expresión que no supe definir...¿Miedo? ¿Ternura? ¿Nervio? ¿Amor?

Dirigió una mirada furtiva a mi camisa y al segundo su mano estaba en mi botón. Comenzó a desabrocharlos uno por uno, hasta dejarla abierta.

Pasó su mano por mis pectorales y descendió hasta mi abdómen. Arrugué la mano sobre la sábana, sin que ella lo notara.

Comenzó a sacarme el cinturón. Mi respiración se volvió un poco más acelerada. Una vez que mi cinturón estaba abierto, ella subió sus manos y sacó mi camisa, depositando suaves besos en mi pecho.

Tomé su mano y la guié al borde de la cama. Ella se paró y yo me senté en la orilla. La tomé de la cintura y la giré, teniendo acceso al cierre del vestido.

Lo bajé lentamente, admiraba su espalda a medida que el cierre me abría paso a la belleza que mis ojos no merecían.

El cierre llegaba hasta la parte baja de su espalda y cuando lo hizo, se lo sacó, dejándolo caer a sus pies. El vestido se parecía en algo a mi en ese sentido...

Se sacó los zapatos de taco y se dio la media vuelta. Y fue en ese preciso momento en el que perdí toda mi identidad y cordura.

Ella era la cosa más hermosa que mis ojos habían visto jamás. Su sostén de encaje blanco me llamaba a ser sacado y descubrir el cielo mismo. Su cintura curvilínea jugaba con mis emociones, terminando en unas caderas que eran seguramente mi destino final.

Sus piernas, dos pilares que sostenían el templo de la belleza misma, eran perfectas y largas...

- Adrien - llamó, sus mejillas estaban completamente enrojecidas, parecía un ángel.

- No tengas miedo.

La tomé de la cintura y la subí a la cama. La deposité suavemente sobre la almohada... Marinette se mordió el labio...¿Pero qué quería ésta mujer? Ya me había vuelto loco... No necesitaba hacer nada más, como esas mordidas repentinas...

-¿Estás bien?... Pareces un poco nervioso. - Al fin lo notó.

-Lo estoy. - confesé.

-¿Es tu primera vez o qué? - dijo en tono irónico.

-Bueno.. técnicamente si.

Me miró extrañada, como si no creyese mis palabras.
Una amplia sonrisa se esbozó en su rostro, y sus ojos azules me miraron con ternura.

Acerqué mi rostro al de ella y junté nuestros labios. Nuestras bocas se unieron en un beso insistente...

Me coloqué cuidadosamente sobre ella y me abrazó con sus piernas, dando inicio a la primera de las mejores noches de mi existencia.

Marinette.

El beso fue haciéndose intenso mientras mis piernas ejercían presión sobre Adrien . Su boca se deslizó por mi mentón, bajando suavemente hasta llegar a mi cuello.

Sentí como si jugaba con mi autocontrol. Es cierto, sus besos me volvían loca, haciendo que miles de mariposas se posaran en mi estómago, pero ahora era distinto. Era un calor sobrenatural, y él lo sintió también.

Su boca siguió descendiendo hasta llegar a mi busto, bajando por la línea hasta mi ombligo. Besó incesante mi estómago haciendo que mi espalda se arqueara, mientras mis manos iban directo a su cabello.

Me senté en la cama y él me miró con un fuego increíble en sus ojos. Era mutuo. Sentíamos una pasión desbordada mezclada por el amor que nos embriagaba. Sin duda él era el hombre de mi vida... el único.

Moví mis brazos hacia atrás y desabroché mi sostén, deslizándolo por mis brazos. Adrien una vez más puso esa cara de hipnotizado, así que tuve que intervenir. Tomé su rostro entre mis manos y me acerqué a centímetros de su boca.
Me recosté sobre la almohada blanca, acompañada por su beso cálido. Otra vez ese calor...

Su lengua jugaba con la mía explorando y grabando en su memoria cada centímetro. Sentía unas ganas locas de hacerlo ya, de rogarle que me hiciera suya en ese mismo momento, pero era muy apresurado... Era nuestra primera vez y debía ser especial.

Bajé mis manos hasta llegar a su pantalón y me deshice fácilmente de su botón. Bajé su cierre y levantó su cadera para poder sacarse el pantalón con facilidad. Me reí al ver sus pies luchando por sacarlos completamente, en una pelea en que parecía no iba a ganar él.

-¿Nervioso aún? - me reí por lo bajo.

Su extraña expresión pasó a ser una sonrisa como aquellas que tanto amaba. Los hoyuelos de su rostro hacían que pareciera un niño juguetón...

Llevé mis brazos al rededor de su cuello y él colocó sus manos en mi espalda, recostándose sobre mí.

Mi cuerpo lo necesitaba... Quería sentirlo dentro de mí, para poder empezar una nueva etapa, en donde solo él era el dueño de mi cuerpo.

-Te amo Adrien - susurré en su boca.

-Te amo Marinette . Te amo demasiado - sus ojos me miraron intensamente, casi de una forma en que te podías perder en ellos.

Tomó mis pechos en sus grandes manos, mientras su lengua se enrroscaba en mis pezones . Los besó como si se fuese a acabar el mundo, haciéndome arquear la espalda. Levantó su cabeza y miró la ropa interior que me quedaba, o más bien, sobraba.

Me miró preguntando con la mirada si podía...Amaba como se preocupaba de cada detalle.

Asentí...

Sus manos tomaron mis bragas y levanté mi pelvis para que pudiera sacarlo. Lo fue deslizando por mis muslos hasta que los sacó completamente de mis piernas. Se devolvió besando mi pie, mi rodilla, mis muslos, mi vientre, mi pecho...

Bajó una de sus manos y comenzó a sacarse la ropa interior. No sabía exactamente que iba a sentir... ¿Me dolería?.

Abrí mis piernas y él se posó lentamente sobre mí. Pude sentirlo vacilar antes de de entrar.

-Confío en ti - Lo abracé uniendo nuestras caderas al fin.

Tres cosas pasaron en ese momento... Adrien escondió su cabeza en mi cuello, gruñendo y soltando su tibio aliento haciendo mi piel estremecerse.

Nuestros cuerpos se apegaron hasta formar una sola persona... Como si mi columna hubiera ejercido una presión propia para que se juntara con el cuerpo de él.

Y lo tercero, y más maravilloso. Al fin nos habíamos unido como uno solo. Senti dolor mucho dolor sin embargo sus caricias me calmaban.

Sentí como algo dentro de mí se razgaba.

- Adrien...

Permaneció un rato sin moverse con la intención de que me acostumbrara a la sensación.

Su gruñido se transformó en una respiración un tanto agitada, hasta que sentí su labio tiritar sobre mi cuello.

-¿Estás bien? - susurró en mi oído.

- Si - dije en un suspiro casi inaudible.

Sentía mucha vergüenza.

Sonrió aliviado y levantó su cabeza.

- Eres hermosa... perfecta... te deseo tanto.

Sus palabras realmente me calmaron. Me hacía sentir exactamente como él me veía.

Entonces comenzó...

Apoyé mis manos en sus músculos muy bien marcados mientras sus manos estaban repartidas en mi espalda.

Se movió una vez... dos... tres veces. Hasta que solté un gruñido involuntario. A él pareció excitarlo más pues no dejó de mirarme con ese deseo candente.

Mis manos se deslizaron hasta su espalda y clavé mis uñas en él al sentir como las estocadas se hacían más fuertes.

La cama comenzó a moverse. La pared crujía producto de los golpes nada suaves.

La fuerza que Adrien ejercía en sus movimientos pélvicos era simplemente majestuosa. Podría estar con él así, todos los días, cada hora, cada minuto.

Apreté más mis piernas contra sus glúteos desnudos, pidiéndole más. Necesitaba que fuera más rápido...

Se percató y aceleró sus movimientos.

Nos miramos con fuego, con pasión, con amor. Estábamos llegando al final. Era una adicción hacerle el amor.

Pasó una de sus manos por la parte baja de mi espalda y aceleró mis movimientos, enseñándome.

Podíamos sentirlo, mi cuerpo lo pronosticaba. Y así fue...

Con un suspiro muy sonoro ambos sentimos el placer más exquisito, tanto que dolía, pero un dolor adictivo. Él dejó caer su cabeza nuevamente en mi cuello. Nuestra respiración estaba agitada.

- Mari...

- te amo...

Él salió de mí y se recostó a mi lado, mirando el techo también. Pude admirar su cuerpo desnudo, agitado luego de hacer el amor. Era la cosa más hermosa y escultural. Y lo mejor de todo... era mío.

Una sonrisa se fue posando en su hermoso rostro.

-!Wow! - soltó una carcajada.

-Lo se...

-¿Estás bien? - se puso de lado apoyando su cabeza con una de sus manos, mientras que la otra la pasó por sobre mi estómago.

Lo miré con ternura y pasé mi dedo índice por sus labios carnosos.

-Gracias... -le dije al fin.

Me puse de lado también mirando de frente al hombre que me había hecho olvidar todo los malos recuerdos. Que con sus caricias borró todo lo malo en mi vida. Mi compañero incondicional.

Adrien había sido para mí, el primero y el único. Me había entregado a él en todas las formas posibles. Ya nada me pertenecía... Mi corazón, mi alma, mis labios, mi cuerpo, mi ser... todo era de Adrien Agreste.


Qué chafa capítulo lo se como todos los que hago, Pero en fin Espero seguir mejorando. Gracias a todos por leer.

En cuanto al Lemon me inspiré en un one shot de escritora que dejó de escribir hace mucho tiempo, pero no es de este fandom me gustó mucho la idea de cómo plasmaba los sentimientos de los personajes, Aunque en esa historia no era ni una noche de bodas ni nada parecido xD. Como siempre díganme qué les pareció.

Reviews:

Nashi-san: gracias por tu apoyo Espero que esté capítulo de también te guste y con respecto a las telas y Cortes puedes googlearlas y ver las imágenes No sabría Cómo describirtelo xD.

Kari Rd/mica : deseo cumplido como te habrás dado cuenta.

Rvmasha: Gracias por seguir la historia espero que te hayan gustado los capítulos y pronto nos estaremos viendo en el siguiente - Saludos.

Lu: gracias , si lees el capítulo Espero que te haya gustado y ojalá me sigas acompañando en este historia.

Guest: Muchísimas gracias por tu observación ya está corregida la parte que menciHoli

Advertencia: este capítulo contiene lemon. Iniciará Cuando vean esta señal 《《《.

Consumando nuestro amor.

El día más feliz de la vida para cualquier mujer, por fin había llegado, era la boda, Marinette estaba emocionada, se miraba en el espejo de cuerpo completo mientras que su madre y la señora Agreste le acomodaban el peinado, el velo y el vestido de bodas.

A pesar de su emoción también sentía gran nerviosismo en pocas horas se casaría con el hombre de sus sueños, y estaría diciendo sus votos frente a cientos de invitados.

- Me pregunto ¿Cómo se estará sintiendo él ?, espero que no se vaya a arrepentir - rió

- ¿Cómo te sientes? Niña -preguntó muy tranquila Alya entrando por la puerta.

-Bien, creo - respondió tímidamente.

-¿Nerviosa?-preguntó Charlotte mientras le veía a través del espejo, marinette asintió.

- Mari tranquila , todo estará bien cariño - dijo Sabine acariciando suavemente brazo de su hija tratando de transmitirle tranquilidad.

- Gracias mamá, eso espero - esbozó una sonrisa.

- Listo, ya quedó - dijo Charlotte levantándose de la posición en la que se encontraba, arreglando la parte de abajo del vestido.

- Me veo... me gusta, gracias Charlotte.

- Vamos dilo te vez hermosa, la diseñadora hizo un gran trabajo con tu cuerpo y el estilo del vestido,¿ Me pregunto quién habrá sido? - inquirió con falsa modestia.

Marinette daba pequeñas vueltas mirando el delicado vestido de perlas y canutillos cosidos a mano con encaje francés que adornaba su cuerpo resaltando cada una de sus curvas

- Es, es hermoso , y me veo hermosa - algunas lágrimas escaparon de sus ojos.

- Amiga, si Adrien no llora o se desmaya cuando te vea entonces no es humano.

- Estoy segura que a Adrien le encantara cómo te ves, cariño luces preciosa, eres como un ángel- dijo Sabine entre sollozos.

- Mamá no llores, me vas a hacer llorar .

- Ya todos estamos llorando - rió Alya apenada.

- Bueno, ya basta de lloriqueos, se nos arruina el maquillaje - protestó - este es un día feliz, mejor hay que darnos un abrazo grupal.

-¡ Abrazo grupal ! - exclamaron todas al unísono.

En una habitación conjunta en la Mansión Agreste se encontraba el novio con su mejor amigo y su kwami preparándose para el gran día se acomodaba la corbata Cómo sigue el mayor rompecabezas de la vida se tratase mientras los nervios le carcomían.

- Me pregunto ¿Cómo estará Kori?, seguro luce hermosa, con el hermoso vestido blanco - suspiró.

-¿Qué pasa viejo?-preguntó su amigo mientras ponía su pesada mano sobre el hombro del chico.

-Si… ¿Por qué suspiras?-preguntó el Kwami mientras se sentaba en los cabellos de chico.

-No es nada…solo es…ni siquiera sé el por qué suspiro- dijo mientras se sentaba en él sofá

-Viejo… ¿estas nervioso ? - preguntó Nino, lo mire por un segundo y asintió.

-Eso es normal, todos los hombres se sienten nerviosos cuando contraen nupcias- dijo Gabriel entrando abruptamente en la habitación.

- Padre, ¿Tú sentiste nervios cuando te ibas a casar?- preguntó atónito.

-Claro… pensé que mi amada Charlotte me dejaría plantado en el altar porque debió encontrar a alguien mejor que yo, o… se dio cuenta de algo respecto a mi persona y ya no querría casarse conmigo, o… no se sentía preparada para casarse - los jóvenes lo miraban estupefactos por la sensibilidad que había poseído a Gabriel - sobre todo después de que Donoban Augier irrumpiera como psicópata en nuestra casa, el día de la fiesta de compromiso, argumentando que tenía más dinero y el maldito me...- detuvo en seco su relato, al darse cuenta de qué había hablado demás y estaba emocionandose demasiado.

-Padre - alcanzó a decir Adrien antes de ser interrumpido por plagg.

- ¡ Valla !, hasta el gran Gabriel Agreste , alias el malote Hawk Moth, ha sentido miedo eh, ¿ qué más aprenderemos hoy? - dijo con sarcasmo

Ambos Agreste lo miraron con desaprobación y Reproches haciendo un leve puchero.

- ¿¡ Qué !?.

-Te imaginas que una de esas cosas pasara con tu matrimonio, te imaginas que el amor de tu vida, te dejará plantado sin saber cual fue el motivo de su plantamiento y te quedarás solo y triste sin querer mostrar la cara al mundo -dijo su amigo mientras con las manos se imaginaba lo que me podría pasar.

Lleno de pánico el rubio salió corriendo del lugar para dirigirse a la habitación de su amada.

Al ver la reacción de su adrien todo se quedaron impresionados por la forma tan veloz en la que abandonar la habitación se miraron mutuamente de forma extraña

-¿Y a Adrien qué le pasa? ¿Por qué salió así? -preguntó el moreno

-No lo sé chico , no lo sé -respondió él kwami.

- Bien hecho, señor Lahiffe - dijo Gabriel de espaldas hacia el chico.

Adrien corrió desesperadamente por todos los pasillos de la mansión Agreste hasta llegar a la habitación de su amada, intento abrirla pero esta estaba cerrada con seguro, así que empezó a tocar desesperadamente.

-¿¡QUIEN DIABLOS ESTA TOCANDO ASI!? -preguntó Alya molesta.

-Yo… quiero hablar con Mari -dijo algo preocupado.

-¿Qué pasa ?, Adrien ¿esta todo bien?- inquirió Marinette en el mismo tono .

-Es algo importante , es sobre nuestra boda.

- Tu madre ya está afuera con mis padres arreglando los últimos detalles no te preocupes - dijo con un nudo en la garganta.

-¡Adrien ! La estas asustando -dijo Alya furiosa

-¡QUIERO HABLAR CON ELLA! -grito él muy molesto

-Pues no se va a poder - contestó Tikki muy tranquila.

-¿Por qué?.

-Porque es de mala suerte ver a la novia con el vestido - exclamó Alya.

-No me importa, la quiero ver, le quiero preguntar algo, porfavor.

Adrien al pronunciar esas palabras se quedó en silencio. Las chicas se miraron al escuchar lo que acabo de decir.

Alya se acercó a Marinette y le susurro en el oído.

-Ve al baño, enciérrate y no salgas.

Ella asintió.

- Un segundo...- canturreo la Catarina acercándose a la puerta.

Alya y Tikki al notar que ya se había encerrado en el baño abrieron la puerta y Adrien entro rápidamente a la habitación.

-¡Princesa ! -gritó desesperado.

-Aquí estoy, en el baño, ¿Qué pasa?, ¿Qué me querías preguntar?.

-¿Qué haces allí adentro? -preguntó confundido

-Es de mala suerte ver a la novia antes de la boda -respondió , él al oír esto se sorprendió, sacudió su cabeza, se acercó a la puerta del baño y prosiguió.

-¿Aun te quieres casar conmigo?.

-Claro que sí… acaso… ¿tú no? - sus ojos se tornaron rojizos y empezaron a llenarse de lágrimas.

Sentía miedo, mucho miedo de que él la dejara precisamente el día en que se iban a casar.

Las chicas al escuchar esto se quedaron atónitas y se preguntaban del por qué la pregunta, pero al ver la cara de él mostraba en cierto modo duda, pero no la duda de que si él se quería casar o no, duda de que si ella se quería casar o no

-Claro que me quiero casar contigo -afirmó él

-entonces… ¿Por qué me preguntas eso? -dijo.

-Tengo miedo de que no sea muy bueno para ti… es que mi padre y luego Nino me dijo…- las palabras quedaron en el aire ya que Alya le interrumpió.

-¿Tomaste un consejo de Nino ?.

-Eh… Si…- respondió despacio - bueno no fue precisamente un consejo - rió apenado.

- Adrien... no te preocupes todo saldrá bien,- dijo con voz dulce, estoy nerviosa, igual que tú, pero también estoy muy ansiosa porque nos casemos.

Ambos respiraron librándose de la pesada carga al compartirla.

-Te amo mi lady.

-Yo también te amo chaton y me casaría contigo mil veces o más si fuera necesario.

Al oír esto se retiró de la habitación dejando a sus amigas un poco conmovidas por lo sucedido. Marinette al sentir su ausencia salió del baño, miró a sus amigas y todas se sentaron en la cama en silencio.

- Todo está listo ya puedes, salir...- dijo la señora Agreste en tono ascendente al darse cuenta de la posición de las chicas.

- Pero qué pasa aquí donde está la energía, Mari cariño..., ¿ chicas que pasó? .

- Nada, eso es sólo que estamos muy conmovidas por la ocasión pero ya todo está bien.

- Todos nos sentimos muy contentos y conmovidos, pero ahora quiero ver sonrisas grandes, porque ya es hora...- Charlotte le entregó un hermoso ramo con flores silvestres.

Las mujeres salieron de la habitación y se colocaron en la salida que daba hacía el jardín de la Mansión Agreste.

La fiesta de la boda era una celebración del amor que marca esa nueva etapa de sus vidas. Para hacer que los recuerdos de ese día tan especial permanecieran en la memoria para siempre, la organización previa era la clave. Por ello la familia Agreste tiró la casa por la ventana con el vestido, los meseros , la decoración, y la familia Dupain Cheng por su parte, con el gran banquete, deliciosos bocadillo, el divino pastel y otros postres, que hicieron de la boda un verdadero evento de ensueño.

Todo en la boda había sido elección de la pareja. Claro con un poco del ojo artístico de la señora Charlotte. Marinette decidió que el jardín era un excelente lugar para celebrar con la sofistificación y buen gusto necesario en este momento especial. Adrien dio todo su consentimiento y apoyo a las decisiones de su futura esposa ya que como buen hombre, no sabía mucho de esas cosas .

La recepción había sido decorada con hermoso follaje y flores frescas de diversos colores, combinadas en armonía, las sillas y las mesas con mucha naturaleza para resaltar el concepto y la belleza del lugar. Sobre los manteles blancos y kaki metalizado , hermosos follajes y flores a modo de centros de mesa para resaltar la vibra bohemia de la locación.

Y por si el clima pudiese jugarles una mala pasada y empezar a llover, o que el sol pudiera ser abrasador a ciertas horas del día. Incluyeron una carpa en el mismo todo del tema, con un plisado desde el centro que se extendía a los Pilares de esta y se ataba con muchas flores a juego del resto del lugar.

Por fin, igual que en su primera cita, Adrien espera al final de un estrecho camino marmoleado, especialmente para el recorrido de la pareja las flores de diversos colores que adornaban el arco de bodas le hacían lucir una piel y unos ojos aún más brillantes de los que tenía.

Para Marinette el chico lucía como un verdadero sueño.

Su padre la besó en la frente y la entregó al hombre que ahora sería su esposo
Adrien la miraba con lágrimas en los ojos, y si no fuese porque sabía que arruinaría su maquillajes y lloraba seguramente ya lo estaré haciendo desde hace mucho.

-Adrien Agreste Beauchene ¿aceptas a Marinette como tú futura esposa?.

-Acepto.

-y tu Marinette Dupain Cheng ¿aceptas a este hombre como tu esposo?

-Acepto

-Y bajo el poder que se me ha concedido los declaro marido y mujer, puede besar a la novia.

Ambos se acercaron y se dieron un tierno beso, familiares y amigos aplaudieron alegremente al término del contacto de la pareja.

Finalizada las formalidades en las nupcias, procedieron a comenzar con la verdadera diversión.

El baile de los novios con los familiares dio inició con música instrumental interpretada por un pequeño conjunto dentro del evento.

Cerca de la pista se podía ver a Charlotte persuadiendo a Gabriel para seguir con la tradición y bailar con la novia y los familiares de ella. Los invitados miraban divertidos la escena.

A todos encantó el vals de los novios, reflejaban su amor en cada paso y cada pirueta que interpretaban.

Al llegar al final de la recepción los novios se despidieron de cuántos invitados pudieron y pidieron a sus respectivos padres que los despidieran del resto.

Por fin llegaría el momento que tanto bien estaba esperando estar solos en su propia casa. Al llegar Marinette se sorprendió al ver lo grande que era.

-Adrien, es hermosa.

-Sí, es nuestro hogar, cariño.

Al entrar estaba realmente sorprendida, era más hermosa de lo que se esperaba, aunque, ésta estuviera vacía.

-Sé que no es muy hermosa porque no he comprado muebles o decoraciones, pero estaba esperado a que tú los elijieras, ya que como sabrás soy bueno en esas cosas.

- Bueno gracias por eso - soltó una risita - espero poder hacer un lugar acogedor para nosotros.

- Oh, claro seguramente lo harás - dijo tomandola en brazos, llevándola hacia una de las puertas.

La habitación había sido preparada exclusivamente para esa ocasión especial.

《《《
Adrien.

Tenía miedo...mucho miedo. No sabía como demonios empezar sin lastimarla ni herirla en lo más mínimo. Yo realmente la amaba, y haría mi mayor esfuerzo.

No era el mejor con los repertorios, pero hice lo que pude. Busqué rosas toda la tarde para derramar pétalos por toda la habitación.

Las sábanas eran de seda blanca, pero me volvía loco el solo hecho de pensar que el cuerpo desnudo de ella sería como porcelana o incluso más suave...La deseaba con todo mi ser.

- Adrien, ¿tú hiciste ésto? - se dio media vuelta.

La luz de la habitación la iluminaba de una forma que hizo que cayera en una especie de hipnosis. Me sentí un bobo cuando ella pasó su mano bajo mi mentón y cerró mi boca.

-Ahh... no quisiera recibir todo el crédito, pero si , ¿ te gusta ?.

- Claro que sí , Gracias - se puso de puntillas y alcanzó mi boca con sus labios.

Fue un roce sublime pero bastó para volverme loco.

Mis dos manos terminaron en su cintura, apegándola a mi cuerpo con apremio. Ella hechó su cabeza hacia atrás soltando el beso.

-Lo siento - bajé la cabeza, mientras soltaba su cintura.

Marinette puso su mano en mi mentón y levantó mi cabeza. Tomó mi rostro entre sus manos y me besó nuevamente.

"Contrólate, contrólate" - me ordenaba a mi mismo.

Pero ella era mi perdición. Sus manos apretaban con fuerza mi rostro y me atreví a colocar mis manos nuevamente al rededor de su cintura.

Ella me encaminó a la cama.

Caímos sobre ella y los cientos de pétalos que había esparcido. Ninguno cayó sobre el otro, si no que quedamos de lado, fundidos en un apasionado beso.

Marinette detuvo el beso y me miró con una expresión que no supe definir...¿Miedo? ¿Ternura? ¿Nervio? ¿Amor?

Dirigió una mirada furtiva a mi camisa y al segundo su mano estaba en mi botón. Comenzó a desabrocharlos uno por uno, hasta dejarla abierta.

Pasó su mano por mis pectorales y descendió hasta mi abdómen. Arrugué la mano sobre la sábana, sin que ella lo notara.

Comenzó a sacarme el cinturón. Mi respiración se volvió un poco más acelerada. Una vez que mi cinturón estaba abierto, ella subió sus manos y sacó mi camisa, depositando suaves besos en mi pecho.

Tomé su mano y la guié al borde de la cama. Ella se paró y yo me senté en la orilla. La tomé de la cintura y la giré, teniendo acceso al cierre del vestido.

Lo bajé lentamente, admiraba su espalda a medida que el cierre me abría paso a la belleza que mis ojos no merecían.

El cierre llegaba hasta la parte baja de su espalda y cuando lo hizo, se lo sacó, dejándolo caer a sus pies. El vestido se parecía en algo a mi en ese sentido...

Se sacó los zapatos de taco y se dio la media vuelta. Y fue en ese preciso momento en el que perdí toda mi identidad y cordura.

Ella era la cosa más hermosa que mis ojos habían visto jamás. Su sostén de encaje blanco me llamaba a ser sacado y descubrir el cielo mismo. Su cintura curvilínea jugaba con mis emociones, terminando en unas caderas que eran seguramente mi destino final.

Sus piernas, dos pilares que sostenían el templo de la belleza misma, eran perfectas y largas...

- Adrien - llamó, sus mejillas estaban completamente enrojecidas, parecía un ángel.

- No tengas miedo.

La tomé de la cintura y la subí a la cama. La deposité suavemente sobre la almohada... Marinette se mordió el labio...¿Pero qué quería ésta mujer? Ya me había vuelto loco... No necesitaba hacer nada más, como esas mordidas repentinas...

-¿Estás bien?... Pareces un poco nervioso. - Al fin lo notó.

-Lo estoy. - confesé.

-¿Es tu primera vez o qué? - dijo en tono irónico.

-Bueno.. técnicamente si.

Me miró extrañada, como si no creyese mis palabras.
Una amplia sonrisa se esbozó en su rostro, y sus ojos azules me miraron con ternura.

Acerqué mi rostro al de ella y junté nuestros labios. Nuestras bocas se unieron en un beso insistente...

Me coloqué cuidadosamente sobre ella y me abrazó con sus piernas, dando inicio a la primera de las mejores noches de mi existencia.

Marinette.

El beso fue haciéndose intenso mientras mis piernas ejercían presión sobre Adrien . Su boca se deslizó por mi mentón, bajando suavemente hasta llegar a mi cuello.

Sentí como si jugaba con mi autocontrol. Es cierto, sus besos me volvían loca, haciendo que miles de mariposas se posaran en mi estómago, pero ahora era distinto. Era un calor sobrenatural, y él lo sintió también.

Su boca siguió descendiendo hasta llegar a mi busto, bajando por la línea hasta mi ombligo. Besó incesante mi estómago haciendo que mi espalda se arqueara, mientras mis manos iban directo a su cabello.

Me senté en la cama y él me miró con un fuego increíble en sus ojos. Era mutuo. Sentíamos una pasión desbordada mezclada por el amor que nos embriagaba. Sin duda él era el hombre de mi vida... el único.

Moví mis brazos hacia atrás y desabroché mi sostén, deslizándolo por mis brazos. Adrien una vez más puso esa cara de hipnotizado, así que tuve que intervenir. Tomé su rostro entre mis manos y me acerqué a centímetros de su boca.
Me recosté sobre la almohada blanca, acompañada por su beso cálido. Otra vez ese calor...

Su lengua jugaba con la mía explorando y grabando en su memoria cada centímetro. Sentía unas ganas locas de hacerlo ya, de rogarle que me hiciera suya en ese mismo momento, pero era muy apresurado... Era nuestra primera vez y debía ser especial.

Bajé mis manos hasta llegar a su pantalón y me deshice fácilmente de su botón. Bajé su cierre y levantó su cadera para poder sacarse el pantalón con facilidad. Me reí al ver sus pies luchando por sacarlos completamente, en una pelea en que parecía no iba a ganar él.

-¿Nervioso aún? - me reí por lo bajo.

Su extraña expresión pasó a ser una sonrisa como aquellas que tanto amaba. Los hoyuelos de su rostro hacían que pareciera un niño juguetón...

Llevé mis brazos al rededor de su cuello y él colocó sus manos en mi espalda, recostándose sobre mí.

Mi cuerpo lo necesitaba... Quería sentirlo dentro de mí, para poder empezar una nueva etapa, en donde solo él era el dueño de mi cuerpo.

-Te amo Adrien - susurré en su boca.

-Te amo Marinette . Te amo demasiado - sus ojos me miraron intensamente, casi de una forma en que te podías perder en ellos.

Tomó mis pechos en sus grandes manos, mientras su lengua se enrroscaba en mis pezones . Los besó como si se fuese a acabar el mundo, haciéndome arquear la espalda. Levantó su cabeza y miró la ropa interior que me quedaba, o más bien, sobraba.

Me miró preguntando con la mirada si podía...Amaba como se preocupaba de cada detalle.

Asentí...

Sus manos tomaron mis bragas y levanté mi pelvis para que pudiera sacarlo. Lo fue deslizando por mis muslos hasta que los sacó completamente de mis piernas. Se devolvió besando mi pie, mi rodilla, mis muslos, mi vientre, mi pecho...

Bajó una de sus manos y comenzó a sacarse la ropa interior. No sabía exactamente que iba a sentir... ¿Me dolería?.

Abrí mis piernas y él se posó lentamente sobre mí. Pude sentirlo vacilar antes de de entrar.

-Confío en ti - Lo abracé uniendo nuestras caderas al fin.

Tres cosas pasaron en ese momento... Adrien escondió su cabeza en mi cuello, gruñendo y soltando su tibio aliento haciendo mi piel estremecerse.

Nuestros cuerpos se apegaron hasta formar una sola persona... Como si mi columna hubiera ejercido una presión propia para que se juntara con el cuerpo de él.

Y lo tercero, y más maravilloso. Al fin nos habíamos unido como uno solo. Senti dolor mucho dolor sin embargo sus caricias me calmaban.

Sentí como algo dentro de mí se razgaba.

- Adrien...

Permaneció un rato sin moverse con la intención de que me acostumbrara a la sensación.

Su gruñido se transformó en una respiración un tanto agitada, hasta que sentí su labio tiritar sobre mi cuello.

-¿Estás bien? - susurró en mi oído.

- Si - dije en un suspiro casi inaudible.

Sentía mucha vergüenza.

Sonrió aliviado y levantó su cabeza.

- Eres hermosa... perfecta... te deseo tanto.

Sus palabras realmente me calmaron. Me hacía sentir exactamente como él me veía.

Entonces comenzó...

Apoyé mis manos en sus músculos muy bien marcados mientras sus manos estaban repartidas en mi espalda.

Se movió una vez... dos... tres veces. Hasta que solté un gruñido involuntario. A él pareció excitarlo más pues no dejó de mirarme con ese deseo candente.

Mis manos se deslizaron hasta su espalda y clavé mis uñas en él al sentir como las estocadas se hacían más fuertes.

La cama comenzó a moverse. La pared crujía producto de los golpes nada suaves.

La fuerza que Adrien ejercía en sus movimientos pélvicos era simplemente majestuosa. Podría estar con él así, todos los días, cada hora, cada minuto.

Apreté más mis piernas contra sus glúteos desnudos, pidiéndole más. Necesitaba que fuera más rápido...

Se percató y aceleró sus movimientos.

Nos miramos con fuego, con pasión, con amor. Estábamos llegando al final. Era una adicción hacerle el amor.

Pasó una de sus manos por la parte baja de mi espalda y aceleró mis movimientos, enseñándome.

Podíamos sentirlo, mi cuerpo lo pronosticaba. Y así fue...

Con un suspiro muy sonoro ambos sentimos el placer más exquisito, tanto que dolía, pero un dolor adictivo. Él dejó caer su cabeza nuevamente en mi cuello. Nuestra respiración estaba agitada.

- Mari...

- te amo...

Él salió de mí y se recostó a mi lado, mirando el techo también. Pude admirar su cuerpo desnudo, agitado luego de hacer el amor. Era la cosa más hermosa y escultural. Y lo mejor de todo... era mío.

Una sonrisa se fue posando en su hermoso rostro.

-!Wow! - soltó una carcajada.

-Lo se...

-¿Estás bien? - se puso de lado apoyando su cabeza con una de sus manos, mientras que la otra la pasó por sobre mi estómago.

Lo miré con ternura y pasé mi dedo índice por sus labios carnosos.

-Gracias... -le dije al fin.

Me puse de lado también mirando de frente al hombre que me había hecho olvidar todo los malos recuerdos. Que con sus caricias borró todo lo malo en mi vida. Mi compañero incondicional.

Adrien había sido para mí, el primero y el único. Me había entregado a él en todas las formas posibles. Ya nada me pertenecía... Mi corazón, mi alma, mis labios, mi cuerpo, mi ser... todo era de Adrien Agreste.


Qué chafa capítulo lo se como todos los que hago, Pero en fin Espero seguir mejorando. Gracias a todos por leer.

En cuanto al Lemon me inspiré en un one shot de escritora que dejó de escribir hace mucho tiempo, pero no es de este fandom me gustó mucho la idea de cómo plasmaba los sentimientos de los personajes, Aunque en esa historia no era ni una noche de bodas ni nada parecido xD. Como siempre díganme qué les pareció.

Reviews:

Nashi-san: gracias por tu apoyo Espero que esté capítulo de también te guste y con respecto a las telas y Cortes puedes googlearlas y ver las imágenes No sabría Cómo describirtelo xD.

Kari Rd/mica : deseo cumplido como te habrás dado cuenta.

Rvmasha: Gracias por seguir la historia espero que te hayan gustado los capítulos y pronto nos estaremos viendo en el siguiente - Saludos.

Lu: gracias , si lees el capítulo Espero que te haya gustado y ojalá me sigas acompañando en este historia.onaste y realmente one shot era de Twilight, fue en la parte del Lemon no en toda la historia el resto de la historia es mía, cómo estoy escribiendo en la tableta y también escribo historias de teentitans seguramente por eso se me coló esa palabra con el predictivo también en mi otra historia igual que el primer día me sucedió cuando en vez de escribir Adrien escribi Logan como chico bestia. y todo el mundo me preguntaba de quién es Logan xD. Aunque sí recuerdo una historia que tenía ciertas frases que utilice en este capítulo no lo copié tal cual :). de nuevo gracias por tu observación y me alegra encontrar un fan de teen titans por aquí