Me tarde horrores, lo siento, tuve unos problemas. La cosa es que ya tenía el capitulo listo para subir y todo…pero lo leí una vez mas y fue de esas veces que dices "¡O DIOS YO ESCRIBI TAL PORQUERIA!" se repetían muchas cosas y no me gusto por eso lo volví a hacer todo y de una manera diferente por eso aquí tendremos un FLASHBACK de Seb y Santi con varios saltos en el tiempo espero que les guste.
P.D este capítulo es la mitad del Flasback durante esta semana subo la otra parte
¿Por qué somos lo que somos? 1
"Huele a café"- pensó un chico de alta estatura para su edad, de piel morena, cabellos castaños y ojos verdes "Eso solo quiere decir una cosa… hoy hay reunión"
El niño salió de su cuarto, necesitaba salir de la casa, siempre que había reunión se armaba un lio. Para salir necesitaba pasar frente a la puerta de la cocina, trato de pasar lo más rápido posible para que nadie lo notara "¡SI!" logro cruzar sin que lo vieran.
-¡Sebastian!- exclamo una voz ronca y grave inspiradora de miedo "maldición" pensó el chico.
-Mande- dijo el chico entrando a la cocina- ¿Qué paso?- las personas en ese cuarto le inspiraban pavor…pero en especial una.
-No vas a saludar- pregunto un hombre parecido al niño solo que él tenía los ojos oscuros y la nariz mucho más ancha y chata.
-Perdón, es que…
-¡No me vengas con excusas! Solo saluda.
-Buenas tardes.
-HEY- recibió en respuesta por los seis hombres en la habitación, y también había una mujer pero ella estaba en la esquina algo desorientada y con los ojos verdes fuera de sí.
-¿Ya me puedo ir, papa?- dijo el alto moreno en tono casi suplicante.
-Primero debo decirte algo. Hoy entre todos conseguimos cuarenta mil dólares.
-Me alegro.
-Deberías estar más que alegre, es lo mejor que hemos conseguido en meses. Este es un buen lugar ¡Pronto! – Dijo alzando la voz y estrellando un objeto contra la mesa- necesitaremos que te nos unas- quito la mano del objeto permitiendo a todos en la habitación ver con claridad de que se trataba.- necesito que aprendas a usarla- dijo dándole un golpecito al mango de la pistola.
-Reid, solo tiene diez años- dijo al fin la mujer, moviéndose frenéticamente "Seguro mamá se volvió a meter polvo blanco por la nariz" – pensó Seb
-¡Por eso la va a prender a usar! Así cuando tenga catorce será todo un maestro. Tómala y busca donde practicar- dijo Reid viendo a su hijo fijamente, el niño asustado tomo el arma sintiendo un gran frio y la guardo en su bolsillo.
-¿Ya-ya me puedo ir?
-Sí, ya lárgate, de seguro vas con la hija de este estúpido- dijo Reid golpeando en el brazo a un hombre de rasgos latinos
-Si vas con ella dile a Tana que también aprenda- dijo el hombre aludido.
-No iras a incluir a tu hija al grupo cuando sea un poco más mayor ¿o sí? Matías- pregunto un hombre rubio con ojos oscuros.
-Tal vez, es lista y tiene atributos que ninguno de nosotros tenemos.-Todos los hombres de la sala rieron y Sebastian aprovecho para salir de la casa y buscar a Santana
-¡Tana! ¡Tana! ¡Santi! ¡Santana! – grito cruzando la callejuela.
-¡Bu! Aquí estoy- dijo una niña con rasgos latinos como los de su padre.
-Uf, me asustaste- dijo el niño entre risitas
-Hoy hubo reunión en tu casa verdad.
-Si por eso me salí, siempre hay problemas con eso. Oh, hablando de eso mira. Sebastian se saco del bolsillo el arma de fuego que su padre le había dado. Santana al verla puso los ojos como platos y dio tres pasos hacia atrás.
-¿Se la quitaste a tu papa?- pregunto asustada.
-No, el me la dio, quiere que la aprenda a usar, pero yo no quiero. Me da miedo
-A mi igual la semana pasada papa la uso y apunto hacia el techo y ahora tenemos goteras por su culpa- rio Santana- a veces creo que mi papá es muy tonto.
-No creas, es muy tonto. – ambos rieron
-Y si la escondemos, así no tendrás que aprender.
-Si no aprendo papa se enfadara y me pegara. Quiero decir me hizo esto- Sebastian comenzó a levantarse su camisa mostrando un torso con moretones sin sanar- y yo no había hecho nada que hará cuando tenga una razón.
-Tú papa esta tan loco, como el mío esta tonto.
-Eso no lo dudo. También tú debes aprender, para que puedas entrar al grupo.
-Eso no me gusta- dijo Santana con una mueca.
-Ni a mí pero ¿Qué otra opción tenemos?
-Yo me iré algún día y tú vendrás conmigo, seremos imparables ya verás. Saldremos de este hoyo y no miraremos hacia atrás.
-Si lo haremos, es una promesa.
¡"#$%&/()=?¡?=)(/&%$#"!"#$%&/()=¡?=)(/&%$#"!"#$%&/()=¡?=)(/&%$#!"#$%&/()=?¡?=)(/&%$#"
Santana Lopez una chica con 13 años de edad la chica más guapa de la escuela, los chicos mayores deseaban besarla y las chicas deseaban ser como ella. La buscaban de todas partes y ella no se quedaba atrás, nunca estaba soltera. Aparte de todo lo que le envidiaban las chicas, lo que más querían de Santana era su gran amistad con el apuesto Sebastian Smythe.
Sebastian no tenía novia, simplemente tenia alguien con quien salir y pasar el rato todos los días. Muchas ilusas creían poder mantenerlo con ellas más de dos días, pero al poco tiempo se les rompía la fantasía. Aunque varias volvían a caer en el juego.
-¿Me besas? – pregunto Sebastian a Santana cuando ambos estaban sentados en un banca de un parque algo lejos de sus casas.
-¿Perdón? – Dijo la chica ante la peculiar pregunta - ¿Por qué quieres que te bese? Me alaga la pregunta… quiero decir por obvias razones quieres… porque bueno no hay chico que no desee que lo bese pero… ¿Por qué?
-Para saber que se siente.
-Espera, tu el gran Sebastian Smythe, el rompe corazones, el sexappel más joven del colegio, no ha dado du primer beso. Pero si siempre tienes a una chica nueva…
-Pero nunca las beso.
-¿Por qué?
-Porque con las demás chicas es asqueroso y contigo, no es así.
-Bien te besare. Solo porque tendré la oportunidad de quitarte tus virgin lips- dijo la chica en tono burlón.
Ambos se colocaron uno frente a otro, se fueron acercando poco a poco, cuando estaban a centímetros cerraron sus ojos y el espacio entre ellos juntando sus labios en un beso de no más de 15 segundos.
-¿Qué sentiste? – pregunto Santana viendo a su amigo con curiosidad.
-Nada, no sentí nada. No entiendo el alboroto, no sentí nada y tú ¿sentiste algo?
-Sí, asco. Fue como besar a un perro- Tana río un poco- es broma yo tampoco sentí nada, pero creo que eso se debe sentir.
-Si ya sabias que no se sentía nada ¿Por qué no me dijiste?
-Dos razones, en primera no perdería la oportunidad de besarte y molestarte, en segunda no me creerías hasta comprobarlo tú.
-¿Hoy quieres ir a practicar? –pregunto Sebastian evadiendo el tema, le incomodaba saber que le "omitía" algo a Santana.
-No, hoy no tengo ganas de romper estúpidas botellas de vidrio y si…mejor vamos al cine.
-Aja, si claro "ir al cine" ¿con que dinero?
-¿Quién hablo de dinero? Encontré una puerta por la que nos podemos colar.
-Eso explica cómo ves películas todos los meses.
-Eso, y que la mayoría de veces me pagan a mí el cine. Entonces ¿quieres ir o no?
-Sí, vamos hoy tampoco quiero ver una lluvia de vidrios.
¡"#$%&/()=¡?=)(/&%$#"!"#$%&/()=?¡?=)(/&%$#"!"#$%&/()=?¡?=)(/&%$#!"#$%&/()=?¡?=)(/&%$#"
-¡Pero que te sucede! –dijo Santana con los catorce años cumplidos hace tres meses, quitándole a Sebastian su arma de fuego.
-¡Rompo vidrios! ¿Qué más? ¡Dame la estúpida arma y vete!
-En primera bájale a tu tono y segundo estas llamando la atención pronto vendrá alguien a averiguar porque hay disparos aquí, cuando se dé cuenta de que es un menor empezaran las preguntas.
-¡¿Eso qué?
-Bájale a tu tono- dijo la chica con voz pausada y amenazante- Responde a mi primera pregunta que te sucede.
-Estoy frustrado, enojado, triste, feliz, asustado, son muchas cosas – dijo rápidamente el chico- ya te respondí ¿me das el arma?
-No, así te sientes, la verdadera pregunta es ¿porque te sientes así? – hubo un silencio tenso, de esos que te dan dificultad para respirar. Hasta que Sebastian se arto y lo rompió:
-Recuerdas el día del "primer beso"- Santana asintió- ese día te mentí. Cuando te bese de verdad no sentí nada, pero yo sabía que no iba a sentir nada, porque no me traen las chicas. Bese a mas chicas y nada. Hoy yo platicaba con Lucas Amott
-¿El chico al que llaman Catarina?
-Sí, el. La cosa es que nos llevamos bien, de repente vi sus labios y los quise besar, ya los había querido besar, solo que esta vez tenía que hacerlo. Lucas me correspondió el beso y te juro como sentí que se me aceleraba el corazón. Yo sabía desde hace tiempo, que me atraen los hombres, pero…quiero decir yo con un papa machista, visto como el "bad boy" ¿Siendo gay? No podría vivir con ese título, con el apodo de catariana dos…mariposa…o Ken- el chico presionaba sus manos en su rostro- aparte en una semana cumplo catorce.-dijo lloroso.
-Es verdad ¿Qué quieres de regalo? – dijo la chica tratando de animar a su amigo.
-Que convenzas a mi papa de que no me meta al grupo.
-¿Te va a meter la próxima semana? No puede ser necesito mas tiempo y dinero.
-¿Para qué?
-Para irnos, recuerda nuestra promesa. Si te meten ahí será demasiado difícil sacarte y yo no me voy sin ti.
