Uno nuevo romance…un nuevo comienzo

Ya habían pasado más de seis meses desde ese nuevo encuentro entre el hombre de ojos azules y la misteriosa mujer de ojos verdes, un encuentro que fue más hay de una simple conversación entre "extraños" compartiendo un café y charlando animadamente, fue un acercamiento más íntimo y apasionado, en el cual esos seres desahogaron su dolor y pesar en una unión de cuerpo y alma, en la demostración más real de sentimiento y afecto, pero que en esta ocasión solamente había sido por mero placer y deseo de ambos en sentir sus cuerpos danzar al compás de una excitante y lujuriosa melodía para satisfacer todos sus deseos carnales o quizás en un intento de curar sus heridas atreves de actos placenteros y vacíos de sentimientos…solamente buscaban diversión, algo con que olvidar toda su decepción y soledad con la compañía del otro, algo que hiciera más interesantes sus vidas….buscaban una aventura, un amante ocasional o frecuente que borrara toda su aflicción y que hiciera que la felicidad volviera a parecer en sus vidas aunque sea por un instante.

En todo ese tiempo transcurrido, estos dos "extraños" disfrutaban la compañía del otro, ya sea mediante un encuentro pactado o casual, una salida para tomar o comer algo, una simple charla trivial, un paseo por el parque o algún tipo de atracción divertida, terminando muchas veces en la cama de alguno de estos, con sus cuerpos desnudos cubierto por las sabanas del lecho, luego de satisfecho todos sus lujuriosos deseos por el placer producido por aquel acto que realizaban con tanta vehemencia y pasión, claro está que sin ningún sentimiento de por medio o algún tipo de afecto por parte de los dos…o eso querían creer, ya que cada vez que sus miradas se cruzaban o sus labios se unían con intensidad, se podía ver la pasión y el afecto que se profesaban, a pesar de querer negarlo y ocultarlo, era algo no podría permanecer en secreto por mucho más tiempo, llegaría un momento en que alguno de los dos cedería ante sus sentimientos, ante el amor y felicidad que sentían cada vez que estaban juntos, en que despertaban en las mañanas viendo sus rostros a escasos centímetros, cuando sus cuerpos se unían a la luz de la luna y pronunciaba sus nombres con amor y devoción, un amor que intentaban negar y ocultar por miedo a que sus corazones fueran heridos de vuelta y que todos sus sueños e ilusiones se hicieran pedazos; no querían volver a sufrir, ni lamentarse y derramar lágrimas en vano por alguien que solo los lastimaría y usaría, y si eso significaba rechazar el intenso sentimiento que ambos sentían y seguir aparentando que todo era un simple juego o aventura y arriesgarse a que ese "juego" en algún momento terminara y el cruel destino, que así como los unió, los separara…quizás era un riesgo que estaban dispuestos a tomar con tal de no volver a sentir el dolor y la amargura que los atormento en el pasado.

Era un sábado en la mañana, el sol brillaba deslumbrante sobre el despejado cielo, y sus rayos se colaban por la ventana del apartamento de la mujer de cabellera negra, específicamente en su habitación, provocando que comenzara a despertar lentamente, moviendo un poco su cuerpo y luego abriendo sus ojos, que tenían a la vista la imagen del joven rubio, aun dormido con una expresión tranquila y serena en su rostro. La morena lo observa con ternura y afecto, sentimientos que por más intentara reprimir, se mostraban de forma inconsciente, pasó así unos minutos hasta que se decidió despertar al hombre que tenía a corta distancia:

Marceline: buenos días bello durmiente – le dijo de forma divertida, mientras rozaba tiernamente los labios de este – es hora de levantarse – termino de hablar para luego deshacerse del agarre del joven, que la tenía agarrada por la cintura, y comenzar desperezarse.

Finn: mmm aún es temprano marcy…además estaba muy cómodo a tu lado – le dijo de manera sensual, al momento que veía a la morena sentada en la orilla de la cama, aun desnuda, buscando su ropa, en ese momento el de ojos color zafiro se acercó hasta la chica, que estaba de espaldas, y la tomo de la cintura, rodeando su cuerpo con sus brazos, y acercando su rostro hasta su cuello para besarlo y decirle en un tinte de voz dulce y atrevido – además es sábado y tenemos mucho tiempo para hacer cualquier cosa…y sabes creo que hay una cosa que me gustaría hacer – dijo al momento que más acercaba el cuerpo de la mujer al suyo.

Marceline: valla que eres un pervertido finn…pero también eres como un niño inocente y eso es lo que me gusta de ti – respondió al momento que giraba su cabeza de lado para dejar su rostro a escasos centímetros de la cara del rubio, y sus labios se unían con los de este en beso intenso y apasionado, que no duro demasiado porque la mujer de profundos ojos verdes separo sus labios a los del joven, al momento que se soltaba de su agarre, se levantó y lo miro directamente a los ojos y dijo – pero creo que la diversión tendrá que esperar por ahora, anda levántate y desayunemos algo – le dijo al momento que le aventaba su camisa en la cara y se metía al baño para asearse y cambiarse – jeje eres tan fácil de engañar finn – hablo para luego cerrar la puerta del tocador y dejar al hombre solo en la habitación.

Finn: y tú eres una rara y mandona – le replico este a la morena, pero esta ya había cerrado la puerta del tocador y seguramente no lo habría escuchado, pero sin que eso importara agrego – pero eres una hermosa y sensual rara, mandona – termino de hablar para luego ponerse su camisa blanca con detalles en grises, dejando si abrochar los primeros dos botones de la prenda, luego su ropa interior, para terminar con sus pantalones negros y zapatillas estilo convers blancas con detalles en negro, al momento en que si dirigía a la cocina para preparar algo para desayunar.

La joven salió de la habitación ya aseada y con una nueva muda de ropa que consistía en unos shorts negro, una playera mangas cortas rojo oscuro y unas zapatillas también estilo convers pero de color negro con algún agregado en blanco, era una apariencia sencilla pero que no dejaba de ser agradable a la vista, adornado con su larga cabellera negra peinada pero dándole ese toque rebelde que siempre supo tener y esos ojos verdes que evocaban misterio y felicidad, algo que hace mucho no sentía con tanta intensidad producto de la compañía del rubio. Llego hasta la sala principal en donde vio sobre la mesa de madera dos platos con unos hot cakes con salsa de frambuesas arriba, un par de tostadas con un poco de mermelada de fresas y dos vasos con jugo de naranja, la peli negra ante la imagen que tenía frente a sus ojos no pudo evitar dirigir un comentario más que ocurrente al joven que se venía acercando a la mesa para tomar asiento en una de las sillas:

Marceline: je parece que no eres tan inútil como creía, sí que te esmeraste finn…se ve delicioso – dijo en tono de burla, con una sonrisa divertida en su rostro, al momento en que tomaba asiento en la silla desocupada, para empezar a disfrutar del desayuno.

Luego de haber disfrutado de la comida preparada por el joven, y de acomodar algunas cosas, se dispusieron a sentarse en sillón color rojo de la chica, hablando trivialidades y alguno que otro plan para esta noche o algún otro día:

Finn: y que dices ¿te gustaría que hagamos algo esta tarde? – le dijo este de forma alegre y con una sincera sonrisa formada en su rostro.

Marceline: no sería mala idea, pero acaso no tienes otros amigos o familia que andas muy pegado a mi últimamente…digo sé que soy genial y todo pero tú ya te estás pasando de cariñoso - dijo la mujer, dándole un leve golpe en el hombro y dibujando una media sonrisa burlona.

Finn: jeje es que me gusta estar a tu lado marcy, es divertido e interesante… ¿y a ti te gusta estar a mi lado? – dijo el rubio con afecto en su voz, al momento que se acercaba a donde estaba la morena y la abrazaba con cariño.

Marceline: claro que me gusta estar contigo tonto – le dijo tiernamente al hombre de ojos azules, correspondiendo con la misma intensidad su abrazo, para luego rozar sus labios con los de este en un tierno y apasionado beso.

Pasaron los minutos y se separaron lentamente por falta de aire, y el joven sin romper el abrazo, dijo algo que jamás pensó volver a decir y que tal vez en ese momento era algo involuntario e inconsciente:

Finn: te amo – dijo este con gran sentimiento en su voz y en forma de susurro, que la peli negra escucho y al instante de oír esas palabras, se separó bruscamente del hombre y lo miro con cierto enojo para decirle en ese instante:

Marceline: ¿Qué dijiste? – le pregunto esta algo inquieta por lo que acababa de escuchar, pero esperando que fuera una broma por parte de este.

Finn: nada…no dije nada – dijo el excusándose, con un tinte de voz algo decaído y evitando su penetrante mirada.

Marceline: ¡no mientas!, lo escuche, dijiste…diste que me amabas – replico esta ante el nada convincente argumento del joven, con voz fastidiada y molesta, pero también con cierto miedo que se notaba en el brillo de sus ojos – finn, nosotros…no podemos amarnos, esto es solo un juego, una diversión…solamente somos amantes ocasionales, que no sienten nada el uno por el otro…solo somos eso y tú no me amas – pronuncio estas últimas palabras con algo de amargura y frialdad.

El rubio se quedó perplejo ante la respuesta de la morena, no se esperaba eso, pero tampoco se espera decirle que la amaba, no quería decirlo, mucho menos admitirlo, pero tal vez ya era hora de aceptar ese sentimiento que sentía hacia esa mujer desde la primera vez que compartieron una cama o quizás desde que la conoció en ese bar en una fría noche de invierno…tal vez era el momento de decir la verdad:

Finn: si, es verdad – dijo estas palabras con firmeza, para luego continuar – te amo marcy, y por más que intente negarlo, no puedo simplemente no puedo…sabes yo también pensé que esto era un simple juego o una aventura más, y nunca sentiríamos nada, pero al parecer me equivoque…yo no miento marcy…te amo – le dijo este con afecto y un poco de angustia en su voz, por las palabras antes dirigidas para él, mientras se acercaba a donde estaba parada la chica y al intentar tocarla , esta lo aparato rápidamente de ella y le dijo.

Marceline: ¡no lo digas otra vez!, que acaso no lo entiendes finn…si seguimos así solamente nos lastimaremos – respondió esta con un semblante algo triste y perturbado, para luego agregar con aflicción y seriedad en su voz – será mejor…que no nos veamos por un tiempo.

Finn: ¡qué quieres lograr con esto marcy!, yo solamente sé que te quiero, te amo…dime ¿a qué le tienes tanto miedo? ¡Crees que yo te hare lo mismo que te hizo el idiota de tu ex!, estas muy equivocada, yo nunca te haría eso, nunca te lastimaría, acaso…acaso tu no sientes nada por mí, ¿no me amas? – le pregunto a la peli negra, con frustración y preocupación en su voz, mirándola directamente a los ojos, esperando una respuesta de esta, nunca llego, solo se escuchó el silencio reinante en la habitación, pero con esa respuesta tacita de la mujer fue más que suficiente para que el rubio tomara su chaqueta y otras partencias para dirigirse a la puerta de salida del apartamento, y antes de irse volvió a mirarla una vez más para decir en tono de decepción y frialdad – sabes tienes razón, será mejor que no nos veamos más…al parecer solamente fui un juego para ti, solo un simple y tonto juguete – termino de decir esas palabras, para luego irse del lugar, azotando la puerta y dejando a la morena con una expresión de angustia y tristeza en su rostro, con la mirada apagada y los ojos llorosos; pasaron unos minutos desde que el joven había abandonado el lugar, en donde se escuchó la quebradiza voz de la mujer decir en forma de murmuro:

Marceline: n-no finn te equivocas, yo no estoy jugando contigo, yo...te amo – dijo la de ojos verdes estas últimas palabra con gran angustia y amargura, al momento en las lágrimas que amenazaban por escapar de sus ojos empezaron a recorrer su rostro, estaba sola y dolida una vez más, pero con la diferencia de que ella, por su miedo a ser lastimada otra vez, quizás alejo a la persona que realmente la amaba, igual que está a él…pero ahora estaba sola, en un silencio sepulcral que a poco fue rompiéndose por los sollozos de la morena.

Ya habían pasado casi un mes desde la última vez que había visto a aquella encantadora y hermosa mujer, desde su desafortunada e inesperada confesión del intenso amor que le profesaba a la peli negra, un amor que otra vez volvía a herir su ya golpeado y moribundo corazón; al parecer el destino había decidido que cada vez que se enamorara verdaderamente de una mujer, siempre hubiera algo que impidiera que su felicidad se prolongara o que su anhelo se concretara, siempre había algo, desde un romance de cuentos de hadas, pasando por un cruel y despiadado engaño, para llegar a una aventura y amorío con una extraña que conoció en un bar, que parecía solamente haber jugado con sus sentimientos y haberlo manipulado a su antojo con malicia y frialdad…pero que a pesar de eso aun seguía queriendo a esa misteriosa chica que lo tenía completamente a sus pies. Había intentado acercarse ella de alguna manera, con llamadas y mensajes a su teléfono, que nunca contestaba, incluso yendo a su lugar de trabajo, pero cada vez pasaba cerca de ahí o por la acera de en frente, siempre había algo que lo hacía retroceder y retractarse de su intento de ir a aclarar las cosas con la mujer...siempre terminaba siendo un cobarde, tal vez por miedo a que cuando hablara con ella, escuchara las palabras que matarían sus esperanzas e ilusiones, tal vez le diría que no lo ama y nunca lo amo, que solo fue un juego y una distracción en su vida, o quizás algo peor, quizás ya había encontrado a alguien y se había olvidado de este…cualquiera que fuesen las posibilidades, todas conducían a su dolor y sufrimiento. Y todas las veces que intento olvidarse de ella, de quitar de su mente la imagen de esa bella chica, siempre terminaban en intentos fallidos, ya que en vez de olvidarse de ella de una vez por todas, solo conseguía recordarla aún más, recordar su suave y lago cabello mecerse con el viento, su atrayente sonrisa, su tersa y cálida piel y sus exquisitos labios que en todo el tiempo que estuvieron juntos no se cansaba de probar…simplemente era inútil y parecía que estaba condenado a amar a la morena por el resto de sus días, a pesar que eso le provocase dolor y amargas lágrimas.

Y ahí estaba ese desdichado y dolido hombre de ojos azules, sentado solo en unas de las bancas de un parque, que se encontraba sin muchas personas en el lugar o en las calles, ya sea porque era de noche o porque una tormenta se avecinaba, pero todo eso era de menor importancia para el joven, que estaba con la mirada perdida y apagada, reprochándose a sí mismo:

Finn: solo fui un idiota, un tonto ingenuo que creyó que alguien como ella realmente me quería…que estúpido fui – se decía a sí mismo el rubio en una forma que dejaba ver cierta molestia y frustración en su voz – acéptalo finn solamente estaba jugando contigo, nada de esto fue serio…solamente era su juguete del momento – decía esto intentando convencerse así mismo que todo era una mentira más, al momento que apretaba sus puños y decía molesto - ¡mierda!, ¡porque!, a pesar que me hiciste tanto daño, yo….no puedo odiarte como quisiera, no puedo porque…aun te amo – pronuncio estas últimas palabras en forma de un susurro inaudible, para luego suspirar pesadamente y bajar la mirada en un intento de que una rebelde lagrima que intentaba salir, escapara por sus ojos.

Paso así unos minutos, en donde la lluvia se hacía inminente, y en donde el joven continuaba perdido en sus pensamientos, a tal punto que no se percató de la presencia que estaba cerca suyo, escondida en las sombras, que no tardó en hacerse visible y dirigir unas palabras al chico:

Marceline: y yo a ti finn…te amo – dijo la mujer con notorio afecto en su voz y una pequeña sonrisa adornar su rostro, para luego agregar – perdóname finn, perdóname si te hice sufrir…tenía miedo de que volviera a pasar lo mismo…miedo a ser lastimada, pero yo se que tu no eres así, tu eres diferente y por eso te amo – termino de hablar la mujer, al momento en que se acercaba a donde estaba el hombre, que se sorprendió por escuchar la hechizante voz de la morena.

Estaba impresionado, no podía creerlo, ¿acaso era un sueño?, no, no lo era, era real, ese mujer de encantadores ojos verdes estaba parada cerca suyo, y le había dicho que lo amaba, era algo bueno, demasiado para ser verdad. Se levantó estrepitosamente de su lugar y al ver que la peli negra se acercaba a él solo pudo atinar a decir:

Finn: ¡espera!, te lo advierto marcy…que si te acercas más, no voy a soltarte…no voy a dejarte ir – le dijo a modo de advertencia pero con tinte de cariño e ilusión en su voz.

Marceline: y yo no quiero alejarme de ti finn – termino de hablar, para luego reducir la distancia con el rubio en un fuerte y efusivo abrazo, que parecía eterno y deseado por los dos.

Las primeras gotas de lluvia empezaban a caer, en el momento en que estos dos "amantes" unían sus labios una vez más en un beso tierno y lleno de amor, que con el pasar del tiempo se volvió intenso y apasionado, reduciendo aún más la distancia entre ellos, con el agarre del joven a la cintura de la mujer para acercarla más a él, y ella rodeando sus brazos sobre su cuello. Pasaron los minutos y el oxígeno se hizo necesario en estos dos seres, que a pesar de haber terminado su beso, la distancia que los separaba era mínima, y luego de ese mágico momento la voz del hombre de ojos azules se escuchó:

Finn: te amo marcy, no sabes cuánto te amo…chica misteriosa – le dijo con alegría y ternura esas palabras, al momento que acariciaba su mejilla suavemente.

Marceline: y yo a ti, te amo…lindo extraño – respondió con una sincera sonrisa y palabras llenas de sentimiento, mientras esta enredaba una de sus manos en su cabello con dulzura.

Esa noche, en medio de una lluvia de verano, dos seres pudieron confesar su amor hacia el otro sin ningún tipo de miedo o atadura, olvidándose de su dolorosa pasado de una vez por todas, para darle lugar a un nuevo amor, a una nueva oportunidad de ser feliz…concretando ese amor y afecto que sentían el uno al otro, en el acto más íntimo y apasionado de todos, que por más que ya hayan sentido y hecho lo mismo en otras ocasiones, esta vez era diferente…esta vez podrían decirse sin ningún temor cuanto se amaban.

Fin del flashback

El rubio besaba con fogosidad y lujuria los labios de la morena, mientras acariciaba su cuerpo totalmente desnudo, provocando en ella algunos gemidos de placer, que acariciaba con sus manos el pecho del joven, al momento en que deshacía la unión de sus labios, para besar y marcar con intensidad la blanquecina piel del cuello de este, causándole grandes sanciones de pasión y deseo. Sus miradas se cruzaron profundamente, dejando ver en estos un brillo de lujuria y amor, las palabras sobraban en este momento porque sus miradas lo decían todo…se deseaba, se amaban como nunca antes creyeron poder amar a alguien.

El hombre de ojos color zafiro se posiciono en la entrada de la morena, al momento en que esta enrollaba sus piernas sobre las caderas de este, y antes de empezar con aquella danza, el rubio le dijo a la chica:

Finn: te amo marcy

Marceline: y yo a ti finn…mi lindo extraño – le dijo con una sonrisa traviesa y tinte de voz burlan pero con cariño, al momento en que entrelazaban una de sus manos y el rubio empezaba a penetrarla, lentamente, como si fuera la primera vez.

Las envestidas comenzaron tranquilas y pausadas, con grandes sensaciones de placer que recorrían sus cuerpos, sintiéndose de la manera más íntima y secreta. Con el pasar del tiempo los movimientos del hombre se hicieron más rápidos, salvajes e intensos, causando que la habitación se inundara de los gemidos de estación de ambos. Pasaron algunos minutos más y sintieron que el tan esperado momento estaba por llegar, sus mejillas se enrojecían con intensidad, sus respiraciones se hacían más entrecortadas y el sudor de sus cuerpos se mezclaban en un hechizante aroma de amor y pasión; en ese momento el rubio sentía como las paredes internas de la chica se contraían con fuerza, y por su parte esta sentía el sexo de su amante palpitar cada dé vez más.

El clímax, el punto culmine de todo ese acto se hacía presente atreves de un vehemente y sonoro gemido por parte de los dos; en ese momento el joven sintió como el interior de la mujer se contraía por última vez, provocando en él una salvaje oleada de placer, al momento que dejaba impregnada su esencia dentro de la morena, que se aferró con fuerza al espada del rubio y sentir como cálido ardor invadía interior, hasta llegar a su vientre.

El hombre de azulina mirada salió lentamente del cálido interior de la peli negra, para luego dejarse caer sobre la cama, con una sábana que tapaba sus cuerpos. Se miraron y rozaron sus labios una vez más, para luego acomodarse en el lecho, el tomándola por la cintura y ella acercando su cabeza al pecho de este, las palabras sobraban para describir el amor que se profesaban, simplemente eran innecesarias, así que sin decir nada más se dejaron dominar por el sueño y el casación, sabiendo que en la mañana estarían junto a la compañía del otro.

Ese juego, esa aventura por diversión y placer, pasó de una simple y banal diversión, a convertirse en el romance más fuerte y apasionado de sus vidas. El destino quiso juntarlos esa noche, quiso que se conocieran, sanaran sus heridas y volvieran a conocer lo que era la felicidad y el amor. Una mirada, una conversación, un encuentro casual, fue lo que unió a estos dos amantes…para el resto de sus vidas.

Solo sé que si el destino quiso que nos conociéramos, fue por algo…porque en ti encontraría la felicidad, fue porque en ti encontraría el amor y olvidaría mi dolor…fue porque eres lo mejor que me paso en la vida….siempre te amare…mi mujer amante.

Hola! Jejeje no sé si me extrañaron o no xD pero aquí les traigo el último capítulo de esta linda historia, je espero que el final sea de su agrado (y q no haya sido muy meloso o cursi) pero bueno jejeje eso lo decidirán ustedes. Gracias por su apoyo y buenos comentarios la verdad los aprecio mucho y me dan más ganas de seguir escribiendo :3

Solo les diré que pronto publicare el siguiente cap. de mi otro fic "los vampiros no se enamoran" je no me olvide de esa historia, solo q esta me atrapo un poco más la trama (será porque ya tenía la idea en la cabeza xD) pero estará pronto (cuando termine de rendir todos los parciales q tengo) jeje pero volveré.

Sin más me despido hasta la próxima.