N/A: Bueno, pues aquí está el último capítulo (sniff sniff) siempre me da penilla cuando termino un fic. Pero tenía muchas ganas de escribir este capítulo, y bueno aquí está. ¡A disfrutar!

Disclaimer: Aún sigo buscando ese disclaimer divertido y original que diga en una frase que no soy Oda.


¡AVISO IMPORTANTE!: Este capítulo contiene Spoilers de capítulos recientes de anime y del manga ya ni hablamos jeje. Avisados estáis. Leed bajo vuestra responsabilidad. Y ahora sí, dentro capítulo.


Cuarta recompensa.


Marco llenó de nuevo los vasos con sake y tiró del abrigo de Vista para que se sentara.

-Está tardando.

-Este clima es impredecible, ya llegará.

Habían recibido un aviso hacía unas pocas horas de que la tumba de Ace iba a recibir una visita especial. Y, como cada vez que venía, ellos serían el comité de bienvenida.

-Ah, veo un barco.

Vista dejó el catalejo y se sentó junto a Marco.

-¿Cómo crees que habría reaccionado Ace su lo hubiera sabido?

-Seguramente le hubiera dado una paliza para luego abrazarle y llorar a moco tendido.

Vista rió, podía imaginarse perfectamente la escena.


Desembarcó de un salto con la gracia y agilidad que dan los años de experiencia y el haber aprendido de los primeros intentos y caídas humillantes.

Llevaba consigo un saco, que se llevó al hombro justo antes de echar a andar. El camino lo conocía de haber ido un par de veces antes.

La primera vez que fue no pudo dar ni dos pasos antes de que se le echaran encima todos los que en ese momento estaban en la isla, que no eran pocos, todos querían mostrar sus respetos a ese gran pirata al que habían llegado a considerar como su padre, y al chico al que habían considerado su hermano. Lo que mucha gente no sabía es que el chico antes de unirse a una de las más famosas tripulaciones piratas había tenido dos hermanos. A uno le conocían bien, y si era cierto lo que se decía, Ace hablaba mucho de su hermano pequeño. Al que no mencionaba mucho era a él. Claro que siempre cuesta hablar de un hermano muerto, asesinado por un Tenryubito. Por suerte le había mencionado varias veces, lo cual permitió que le reconocieran y después de unas mandíbulas colgando o desencajadas le dejaron saludar a su hermano. Al que llevaba tanto tiempo sin ver y por el que no había podido hacer nada.

La segunda vez fue en su aniversario de muerte. Y le contó el secreto. Luffy, actuando como un verdadero capitán que se preocupa por su tripulación había montado todo un escándalo para decirles a sus nakamas que se quedaran donde estuvieran y que entrenaran, y que al cabo de dos años se reunirían de nuevo para poder afrontar los peligros del Nuevo Mundo. Gracias a Nico Robin había podido descubrir cómo era Luffy como capitán. Se preocupaba mucho por su tripulación y les protegía, pero también les acababa metiendo en más de un lío innecesario. Se lo contó a Ace con todo lujo de detalles, y a los que estaban en la isla que habían decidido proteger a Luffy y querían conocerle un poco más.

Se contaron muchas anécdotas ese día. Y las risas por lo que hacía ese peculiar capitán resonaron más que los sollozos o llantos de tristeza.

Aquella era la tercera vez que desembarcaba. Saludó con la mano a Marco y a Vista, que estaban con unas botellas y varios vasos vacíos alrededor. Y fue a paso ligero hacia las dos tumbas que había unos metros más lejos.

A la de la derecha, y más grande, le saludó inclinando la cabeza, como símbolo de respeto. No había conocido a Shirohige en persona, pero conocía a Ace y sabía que si el capitán se había ganado el respeto del chico no era por nada. Además, le había dado una familia, hermanos y amigos. Algo con lo que Ace no había llegado a soñar jamás.

Se sentó en frente de la más pequeña. Puso el saco y lo abrió. Dentro había tres vasos pequeños, una botella de sake y un periódico.

Llenó los tres vasos con cuidado y bebió el suyo.

-Te preguntarás porqué vengo hoy. No es ni tu cumpleaños ni tu aniversario de muerte. Vengo por otra cosa-sonrió y cerró los ojos, saboreando la noticia antes de decirla.-Nuestro pequeño hermano ha vuelto.

Y abrió el periódico. En la primera plana se veía una foto de Monkey D. Luffy, Roronoa Zoro y Kuroashi Sanji, corriendo mientras eran perseguidos por los marines.

-Y al parecer lo ha hecho a lo grande.

Se fue a la página correspondiente y empezó a leer el artículo. En él explicada que ese mismo día unos impostores habían decidido reclutar a piratas para ir al Nuevo Mundo y que habían llegado los Pacifistas. Uno de ellos había dado por casualidad con Luffy y se desencadenó la batalla, donde dos Pacifistas fueron derrotados. Uno por Luffy y el otro por dos de sus nakamas. También decía que se habían dado todo tipo de situaciones adversas y que la marina no había sido capaz de capturarles, por lo que ahora la banda campaba a sus anchas camino del Nuevo Mundo.

-Es Luffy. No podía hacer las cosas de otra forma. Por cierto, también traigo esto.

De su bolsillo sacó un cartel de Se busca en el que se veía la cara de su hermano, como siempre sonriente, y con 400.000.000 de berries de recompensa.

-No está mal para el enano llorón, ¿verdad? Está claro que algún día se hará más fuerte que nosotros.

Rió fuerte y miró al cielo, parpadeó un par de veces para alejar esas lágrimas que siempre luchaban por salir cuando estaba ahí.

-Él fue el único que cumplió la promesa. Yo me uní a la armada revolucionaria y tú ingresaste en la banda de Shirohige. Pero él…Luffy siempre cumple sus promesas.

Llenó su vaso y dejó los tres encima de una caja de madera, con la botella a un lado y el periódico al otro. Y de un salto se levantó, después de sacudirse los pantalones y recolocarse el sombrero miró a la tumba con una sonrisa.

-No sé qué cosas de esperan a Luffy, pero te prometo una cosa Ace. Si me lo llego a encontrar, le protegeré. El Nuevo Mundo es un lugar peligroso y tú hiciste tu trabajo, ahora me toca a mí. No te preocupes por nuestro hermano, que yo me encargaré de que no le pase nada.

Al darse la vuelta vio a que Marco estaba detrás de él con una sonrisa. Al ver que se había girado levantó el pulgar en señal de aprobación. Él compuso una sonrisa y levantó la mano, chocándola con la del pirata.

Y tal y como había venido se encaminó hacia su barco. No miró atrás en ningún momento, ni mientras subía, ni mientras se ocupaba del ancla. En ningún momento. Solo cuando ya estaba en alta mar se dio la vuelta. Y ahí, cada vez más lejos, estaba una tumba con un sombrero y una daga, con una caja de madera que tenía tres vasos con sake. Con una nueva promesa de hermanos. De esas que no se rompen pase lo que pase.

Porque ahora le tocaba a él proteger a ese hermano tonto y llorón, que no sabía mentir. Al que había tenido que rescatar de mil y un peligros desde el mismo día que le conoció.

FIN


Luki-chan: ¿300 capítulos en 1 mes? Creo que me he vuelto fan tuya jaja Ace es demasiado noble para salir corriendo con el rabo entre las piernas, no es su estilo. Espero que este último capítulo te guste. Por supuesto que me uno a tu equipo anti-Akainu y anti-Kurohige. ¿Cuándo les damos una buena paliza?


Contestación para Luki-chan al review de este capítulo: Jajajaja, espero no hacerme vieja para cuando los chinos inventen la máquina inversión en el anime. Contestando a tus preguntas, no sé si voy a hacer más fics de Ace y Luffy (y Sabo). Según me de, pero de One Piece sí que voy a hacer (tengo muchas ideas), así que espero que te pases. Ya tengo unos cuentos de One Piece escritos de los que me siento muy orgullosa (sí, aquí haciéndome publicidad a mi misma jejeje)


¿Y bien? ¿Cómo fue la noticia de que Sabo estaba vivo? Yo aluciné un buen rato, y la reacción de Luffy me enterneció a más no poder. Pero yo hubiera reaccionado como Ace, primero paliza mortal y luego lloros. Jejeje

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