"It's time to begin, isn't it? I get a little bit bigger, but then I'll admit I'm just th-"
¿Qué? ¿Imagine Dragons estaba dando un concierto en mi habitación mientras dormía?
"Now don't you understand that I'm never changing who I am…"
Un momento. Es mi móvil.
-¿Diga…?- Dije intentando sonar lo más despierta que pude. Fallo.
-¡Aleeeeeex! ¡Buenos días! ¿Qué vas a hacer en este bello día de hoy?- La voz risueña de mi amiga Cassie sonó desde el otro lado del teléfono.
-Mmm, Cassie, ¿acabas de llamarme a las….- Miré el reloj que había en mi mesita de noche.-…9 de la mañana?! Un sábado. ¿Para preguntarme tal estupidez?- Gruñí mientras me tapaba la cara con la almohada.
-Vale, vale, no tienes que contarme nada si no quieres, de todas formas ya lo sé. ¡Has quedado con One Direction! Eres una pequeña zorra, eh…Suerte que te quiero.
-¿Cómo lo sabes?- Tampoco me importaba mucho la respuesta, siendo sinceros.
-Las noticias vuelan. Entonces, ¿qué haces aún en la cama? ¡Vas a llegar tarde! Y a One Direction no se le hace esperar.- Me advirtió bromeando.
-¡Hemos quedado a las 4, Cassie! ¡A las cuatro de la tarde! ¡¿Cómo voy a llegar tarde?!- Me retiré la almohada de la cara y me incorporé en la cama. –Te llamo luego, ¿vale?
-Tú y tu buen humor por la mañana. ¡Quiero saberlo todo! ¡Diviértete!- Oí cómo lanzaba un beso desde el otro lado del teléfono y al instante colgó.
Mi amiga Cassie, tan oportuna como siempre. Cassandra Wright ha sido mi mejor amiga desde que llegué a Los Ángeles. Tenemos la misma edad, así que congeniamos perfectamente. Es una de las bailarinas de mis giras. Desde el primer momento en que la vi hace unos años en la primera audición, supe que la quería como parte del tour, su estilo era increíble. Muy limpio y elegante. Es bastante más alta que yo, cosa que es normal. Tiene los ojos marrones y su pelo castaño oscuro le cae en bonitos rizos sobre los hombros. Lo que se dice físicamente, es todo lo contrario a mí. Por lo demás, podría decirse que somos como almas gemelas.
Tras abrir la ventana y respirar el cálido y fresco aire de la calle, me encaminé hacia el baño para darme una buena ducha refrescante.
Legó el momento. 3:45 pm. Mejor salía ya o llegaría tarde, algo no muy común en mí. Después de estar casi veinte minutos pensando en qué ponerme, me decidí por unos shorts vaqueros, una camiseta básica blanca de tirantas, mi varsity azul marino y mis converse del mismo color. Informal, pero no demasiado. Al fin y al cabo, solo íbamos a escribir. Antes de salir de casa, me recogí el pelo en una cola alta y me puse mis gafas de sol favoritas.
Me encaminé hacia mi coche, un mini descapotable color crema, regalo de mi padre al cumplir los 16. Encendí la radio y Diamonds de Rihanna empezó a sonar. Me encantaba esa canción.
Cuando por fin llegué al estudio, aparqué en uno de los espacios reservados para mí y me dirigí hacia la entrada de la parte trasera. No quería llamar demasiado la atención.
Justo en ese momento, vislumbré una silueta junto a la puerta. Era un chico alto y moreno, con una mecha rubia en el pelo, y estaba fumando. Arrugué la nariz, pues no soportaba el olor del tabaco.
-¡Hola! Tú eres Zayn, ¿verdad? Soy Alex, me alegro de conocerte. – Le tendí la mano, la cual aceptó encantado con una sonrisa.
-Ya sé quién eres, ¡soy un gran fan! Mi novia no para de cantar tus canciones a pleno pulmón cuando salen en la radio.- Rió con ganas.
-Perrie, ¿no? Me encanta Little Mix, ¡no paré de votar por ellas! Espero que se lo hagas saber.- Sonreí a la vez que él lo hacía. Qué suerte tenía Perrie, su novio tiene una sonrisa preciosa.
-Lo haré, le encantará.- Rió y tiró el cigarrillo.- Deberías entrar, algunos ya han llegado, yo tengo que esperar a Liam.
-De acuerdo, ¡te veo ahora!- Antes de poder entrar, volví a oír mi nombre.
-¡Alex! Bonita cazadora.- Zayn me guiñó un ojo. No me había fijado en que él llevaba una igual.
Recorrí al menos cuatro pasillos diferentes tratando de encontrar el estudio número 9, sin resultado. Cuando empecé a caminar de nuevo hacia el mostrador de información, oí a alguien gritar mi nombre desde el final del corredor.
-¿Necesitas ayuda? Te veo un poco perdida.-Una mirada pícara apareció en su cara.
-Vaya, pero si es el mismísimo Harry Styles, ¿permites que me desmaye un segundo?- Le miré divertida. No sabía por qué pero no me sentía para nada nerviosa o intimidada.
Rió.- Alex Bennett, encantado de hablar contigo en persona. Eres más guapa en persona.- No dejaba de sonreír. Qué hoyuelos…
-Gracias… Espero que eso fuera un cumplido. A todo esto, sí, necesito ayuda, llevo dando vueltas todo este tiempo y sigo sin encontrar el estudio 9, ¡solo veo hasta el 8!- Dije exasperadamente.
Un momento, ¿por qué me miraba así? A continuación y sin decir nada, me quitó el papel que señalaba el número de la puerta a la que debía ir que llevaba en la mano y le dio la vuelta.
-Es imposible que encuentras la habitación número 9 porque no existe. Esto es un 6.- Noté que se estaba conteniendo para no echarse a reír.
Genial, había estado mirando el papel al revés. Por segunda vez, había quedado en evidencia delante de Harry.
Se dio cuenta de que me sentía algo incómoda, así que me miró con una sonrisa leve y sincera.
-Vamos, iremos juntos. ¡Tenemos un hit que escribir!
Era la primera vez que estaba con estos chicos y ya me inspiraban confianza. Hacían bromas e intentaban que me sintiera cómoda en todo momento, que me sintiera parte de ellos. Creo que podríamos llegar a llevarnos bien.
La parte personal iba viento en popa, aunque no podría decirse lo mismo de la profesional. Nos encontrábamos en una especie de bloqueo mental y ninguno daba con la letra adecuada para la canción, ni siquiera Niall conseguía sacar algo con la guitarra. Ya habían pasado tres horas desde que empezamos.
-Chicos, esto es imposible. Me rindo. Nunca he tardado tanto en escribir una canción, ¡compuse mi último álbum entero en una semana!- Suspiré frustrada.
-Tranquila, tampoco podemos pretender escribirla en un solo día.- Tenían razón cuando decían que Liam era el más sensato de todos.- Puede que no tengamos nada concreto pero al menos tenemos una idea de lo que queremos transmitir, ¿que es…?- Nos miró a todos, dándonos la palabra.
-Una canción movida que hable sobre dos personas que se conocen y se gustan, al estilo C'mon C'mon pero desde el punto de vista de la chica.- Dijo Zayn monótonamente mientras se daba golpezitos en la rodilla con un boli.
-¡Punto para Zayn!- Gritó Louis, haciendo que me sobresaltara. –No, hablando en serio, creo que partiendo de eso deberíamos componer primero la melodía, así después será más fácil dar con la letra.
-Louis tiene razón.- Apuntó Liam.- Niall, ¿seguro qué no tienes nada?
Niall suspiró.- Nada, tío. Lo siento. Creo que debe ser el cansancio del vuelo de ayer, no he dormido nada en toda la noche.
-Bueno, pues empecemos por la letra entonces.- Sugirió Louis, viendo que su plan no iba a dar resultado.
Entonces habló Harry.- Creo que, aferrándonos a lo que hemos dicho antes sobre el tema de la canción, eso de que chica conoce a chico y ella se siente atraída por él, puede que haya alguien de entre nosotros que podría componer sobre esto centrándose en su propia experiencia…- Me miró fijamente y yo le fulminé con la mirada.- Lo digo por algo que creí escuchar ayer, nada más.
-¿Te refieres a ti mismo, Styles?- Respondí. No iba a dejarle ganar esta vez.
-Puede.- Con esto, se giró hacia Niall y ambos empezaron a sacar algún que otro ritmo.
Liam me miró comprensivamente.- Tranquila, aprenderás a soportarlo.
Eso esperaba. ¿Así que no iba a ponérmelo nada fácil? Está bien. Que gane el mejor.
Componer con los chicos no iba a ser tan sencillo como esperaba, y no solo hablo del odioso bloqueo musical.
