La cazadora y el licántropo.


K-Kagome…Kagome, quiero mostrarte una parte de mi historia.

~Sueño de Kagome~

¡Suéltame Naraku! —gritaba Rin al resistirse a las caricias brutas por parte de Onigumo.

¡No! Tú eres mía y me perteneces—contradecía el pelinegro, mientras que, le desgarraba su ropa para tratar de violarla.

Era raro, porque Kagome estaba allí, viendo toda la escena, quería ayudarla pero no podía, ya que parecía como un fantasma en el lugar; se cubrió los ojos evitando ver el momento de la violación: el joven le daba pequeños mordiscones suaves en los senos e los succionaba, le lamia su cuello bajando lentamente hacia su vientre, en ese momento, Onigumo comenzaba a desvestirse, mostrando su miembro para comenzar a penetrarla. Higurashi escuchaba esos gritos desesperados que rebotaba en cada esquina de la mansión, podía escuchar su llanto…

—"¡Déjame ayudarte Rin!" —grito Kagome al acercarse lentamente. La muchacha se asusto cuando vio que Naraku volteo hacia atrás, como que sentía la presencia de alguien más, la joven permaneció paralizada por unos minutos hasta que volvió a continuar con Rin.

Onigumo vio la luna llena, y allí comenzó el horror… Ese pecado que estaba cometiendo él, se convirtió en una noche a sangre fría, sabía que ella estaba embarazada pero de todas formas quería tenerla a ella y a su bebe, aunque no fuera su hijo. Desde que aquella gitana lo maldijo, su transformación retomo la forma de un ser mitad lobo y humano… Kagome grito con horror por como miraba la escena en donde Rin estaba siendo descuartizada por el hombre lobo que claramente estaba descontrolado.

¡Rin!—gritaba la joven sintiendo la salpicadura de sangre en su rostro. Al ver que la pobre de Rin estaba siendo abierta en la parte de la panza, cuando ella volvió a gritar, esta vez Naraku si la escucho y le dirigió esa mirada fija hacia Kagome; la pelinegra empezó a retroceder y luego corrió por todos los pasillos de la mansión Taisho…

~Fin del sueño~

—¡Ah! —grito aterrada.

La pelinegra abrió los ojos y se levanto de la cama estando asustada por el extraño sueño que tuvo, se froto la cabeza por unos segundos y luego se va al baño para limpiar su rostro así podrá despabilarse un poco. No había notado el ambiente de la habitación en la que estaba, buena combinaciones para la decoración con colores desaturados, como por ejemplo: azul oscuro, violeta-azulado, la habitación se encontraba oscuro, eso le hacía dudar por si era de noche o de día…Pero cuando movió lentamente las cortinas vio que era de día.

— ¿Dónde estoy? —se pregunto estando percatada.

—Tranquila, te salve. — contesto Sesshomaru al entrar en el cuarto.

—Sesshomaru…

— ¿Qué ocurre? —pregunto mirándola indiferente, mientras que en su mano derecha traía una taza de té caliente.

—T-Tuve un s-sueño muy extraño…—respondía ella tartamudeando un poco.

— ¿Qué clase de sueño?

—U-Un sueño donde pude ver la muerte de…de Rin

Sesshomaru permaneció en silencio por unos minutos, le tapo la boca con la palma de su mano. Ella no entendía nada, — ¿Quién te conto sobre mi novia? —interrogo mirándola indiferente.

—F-Fueron l-los c-cazadores. —contesto tartamudeando del miedo.

—…Esta bien—le quitaba la mano de su boca. —Es que…no quiero recordar el pasado.

—L-Lo siento.

— ¿Qué viste en ese sueño?

—…N-No lo recuerdo muy bien—decía ella negando con la cabeza. —Cuando lo recuerde te diré quien la mato.

—Solo quiero cumplir con mi venganza y hacer justicia por ella. —insinuaba Sesshomaru inclinando la cabeza.

La joven no sabía qué hacer, pero verlo así le hacía sentir lástima por él. El muchacho le daba la espalda porque todavía estaba adolorido por eso, entonces sin pensarlo en dos veces, le dio un fuerte abrazo; apoyando su cabeza en la espalda, para hacerlo saber que ella estaba ahí. —Todo estará bien, Sesshomaru-sama—le decía tratando de consolarlo. Miro hacia otro lado y vio el reflejo de Rin en el espejo grande e más cercano a ellos. — ¿Acaso me está sonriendo? —se pregunto en su mente al quedar completamente sorprendida.

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Onigumo se levantaba de su cama, pestañeaba dos veces para despabilarse estando en bóxers, se dirigió hacia la cocina para abrir la heladera. Gruño molesto viendo la poca comida que le sobraba; dos brazos de mujer, dos piernas de hombre y muy pocos órganos, un hígado y un corazón. El sabe que con eso apenas aguanta un día, necesitaba más víctimas para calmar su apetito, esta comida no le alcanza ni siquiera para llegar a dos días o a una semana, no le dio importancia e agarro un brazo de mujer para ir comiendo mientras miraba la televisión, su departamento era un completo desastre, botellas y latas vacías tiradas por todo el living, una pila de huesos que estaba en otro rincón del lugar, manchas de sangre en las paredes y una acumulación de ropa sucia en su cuarto.

—Creo que tendré que limpiar este chiquero…—dijo al notar el desastre, —Pero primero cumplir con mi objetivo.

Naraku seguía dándole grandes mordiscones al brazo, no le importaba que su cuerpo se manchara un poco.

—…Hubiera sido bueno poseerla—insinuaba el pelinegro al recordar el rostro tanto como de Rin y de Kagome. —Ambas se parecen.

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Irasue había entrado en la habitación de Inuyasha, quien todavía permanecía encadenado en un rincón de su cuarto, ya estaba despierto. Aquella mujer tenía que buscar alguna forma para detener al novato de Inuyasha, sin embargo, le faltaba mucho entrenamiento para que sepa controlar sus instintos.

— ¿Por qué estoy así? —interrogo confundido y hacia un forcejeo para liberarse.

—Porque eres un hombre lobo ahora, además casi asesinas a una persona especial para Sesshomaru—contestaba Irasue mientras agarraba un pequeño espejo.

— ¿Quién?

—Creo que su apellido es Higurashi.

— ¿Kagome? ¿Qué hace ella aquí?

—Sesshomaru le salvo la vida, además quiere protegerla a ella.

— ¡Pero si estoy yo! —contradijo Inuyasha estando molesto.

—Tú mismo intentaste matarla a ella—musito Irasue quedando de brazos cruzados, le mostro su reflejo. Inuyasha había notado que su cabello se torno de color blanco y que sus ojos permanecieron en un color amarillento.

— ¿Qué me paso? —pregunto este al forcejear un poco.

—Ahora que eres un hombre lobo, tu cabello cambia de color. Eres hijo de un hombre lobo, Inuyasha—respondió al darle la espalda. —Te toco ese destino.

— ¿Cuándo me van a soltar? —interrogo al fruncir el ceño.

—Cuando sepas manejar tus emociones y tus sentimientos.

Ella salió del lugar, solo para ir a buscar el alimento para Inuyasha, quien necesitaba comer carne.

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—Rin, te presento a Kagome—le presentaba Sesshomaru, mostrándole la lapida de su difunta novia.

—Un gusto, Rin—decía la pelinegra con una sonrisa. —Descuida, podrás hacer justicia.

—Lo sé.

Ambos se miraron mutuamente y sonrieron de lado, se podría saber que ellos dos se amaban, desde el primer momento que se vieron, fue un flechazo a primera vista. Para el muchacho, era una buena señal, la abrazo con fuerza, mientras que ella apoyaba su cabeza en el pecho.

—T-Te amo—susurro al esconder su mirada con el flequillo.

—…Y-Yo también, te amo Sesshomaru-sama—decía Kagome al sellar ese amor con un tierno beso.

Cuando ellos dos se separaron para ver la lapida de Rin, una suave brisa causo que las hojas de cerezo cayeran con lentitud hacia la nueva pareja, como dándole un ambiente mas romántico. Sesshomaru sonrió de lado, dándose cuenta que su antiguo amor había aceptado que él sea feliz…

—"Lo único que quiero para mi amor, Sesshomaru, es que encuentre su felicidad, a pesar de estar maldito con ese ser bestial"—escucho Kagome con una voz femenina.

—"Tratare de dar mi mejor esfuerzo para que el, sea feliz Rin"—le contestaba ella en sus pensamientos.

—"Gracias Kagome"

El joven la agarro entre sus brazos para entrar nuevamente a la mansión, Higurashi se reía alegremente por las cosquillas que le hacia este, los dos se volvían a besar estando felices, querían dar un siguiente paso pero había nervios por parte de la joven.

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Cuando llegaron a la habitación, el se sentó en la cama mientras que, ella se sentó entre sus piernas; continuaban besándose y con el paso de las caricias e mimos, comenzaron a desvestirse, dejando sus ropas en el suelo. Ella se acostó en la cama sintiendo como él hacia un pequeño recorrido por su cuerpo, besándole y lamiéndole su cuello hasta bajar por los senos; que con su mano izquierda los tocaba con suavidad e con la boca succionaba, volvía a mirarla su rostro para depositar un tierno beso, siguió con su recorrido bajando hacia su vientre: donde solo beso y acaricio.

Ella se estremeció un poco cuando él había llegado en esa parte prohibida, sin embargo, el agarraba con su mano derecha una de sus piernas para acariciar y besar de abajo-arriba. El joven prosiguió lamiendo esa parte, escuchaba los gemidos que se le escapaban a su chica, pronunciando su nombre, de igual manera siguió lamiendo.

Ah! S-Sesshomaru—gimió estando con sus mejillas coloradas.

Se detuvo para verla nuevamente, su piel blanca y fina, sus ojos cafés mostraban un brillo especial que sabia el significado de esa mirada. Kagome se dirigió hacia él, devolviéndole un apasionado beso donde la lengua jugueteaba; beso su torso y acariciaba su espalda. Sesshomaru siguió con la otra fase, mostrando su miembro erecto y duro: colocándolo en el sexo de su acompañante, — ¡Ah!—gimió al sentir ese movimiento un poco brusco, este comenzó a mover la cadera de manera lenta…La joven se mordía su labio inferior, apoyaba sus manos en la espalda; acariciando e enredando sus dedos en el aquel cabello blanco, escuchaba sus jadeos cuando de apoco la penetraba aumentando un poco la velocidad de las caderas, — ¡Ah! ¡Mas S-Sesshomaru!—pedía ella estando excitada e sudada. El solo obedecía y de apoco apretaba sus nalgas pero sin rasguñarla…—T-Te amo, K-Kagome—pronuncio su nombre entre jadeos. Kagome ya estaba al borde del orgasmo — ¡Sesshomaru!

K-Kagome…

El término llenando todo su ser, ambos acabaron completamente exhaustos; una sábana blanca los cubría a los dos, acurrucaditos e abrazados, Sesshomaru olía su rico perfume, le encantaba. Enredaba sus dedos en ese cabello negro, busco sus labios carnosos para depositarle un tierno beso.

—Te amo…—se dijeron ellos al mismo tiempo. Ella se apoyaba su cabeza en el pecho, mientras que el la llenaba de mimos para que se quede dormida, — ¿Recuerdas el sueño de que te hable?

—Si—asintió.

—Ya me acorde…—decía la muchacha estando a punto de cerrar sus ojos.

— ¿Quién fue? —pregunto con voz serena.

—…El profesor Naraku…

Al verla que quedo completamente dormida, Sesshomaru se levanta de la cama cubriendo su cuerpo con otra sábana blanca…Su sonrisa desapareció de golpe, cuando vio que el sol se estaba ocultando, preocupado, entro al baño para ducharse…Ahora que supo la identidad del asesino, golpeo fuertemente la pared mientras se duchaba. Trataba de contener su Ira, pero no podía, se sintió traicionado por alguien en quien confiaba.

—Esto se termina aquí…—dijo al salir de la ducha tapando la mitad para debajo de su cuerpo. Miro a su nueva novia, era como ver esa relación prohibida pero atrayente de Licántropo- Cazadora, le gustaba y es más, le causaba recuerdos lindos de su pasado…Tenia que admitir que tanto con Rin y ahora con Kagome, está feliz.

—La batalla final se acerca—musito el de cabellos plateados al ver disimuladamente a su novia-cazadora.

Esta relación entre cazadora-licántropo apenas ha comenzado…

Continuara…


Word: 1.800.

Espero que este capitulo les haya gustado, lo se… La próxima no voy a hacer un lemon tan ligero… xD o.O no fue tan gore u.u me disculpo por eso… ehmm aclaro que el próximo capitulo, ya es el final

Muchísimas gracias por sus comentarios jejej n.n xD tratare de volver a incluir gore… :D

¡Nos vemos en el siguiente capitulo! xD n.n

Atte. J.H