Hola adictos al mishiro, hoy os traigo una nueva historieta en la que se cuenta lo que pasó realmente entre Mimi y Koushiro en aquella habitación. Por lo que está relacionada con "Lo vi todo" pero no es en absoluto necesario leer la anterior.

GENIO Y FIGURA

Ojos negros

Muchos son los que no entienden el amor y todos ellos acaban comprendiendo con el tiempo que ese misterio existe para desafiar a la razón.

A Koushiro le gusta conocer el significado de las cosas. Le gusta sobre todo que las cosas tengan sentido y encajen a la perfección.

El amor es una de esas cosas inexplicables que tanto fastidian a Koushiro.

El genio siempre buscaba el lado lógico de la vida pero su atracción por Mimi carecía de explicación. Había buscado información sobre el tema, leído estudios científicos acerca de las respuestas hormonales, sabía que al sentir atracción las pupilas se dilataban, el corazón se aceleraba y se sentía calor. Pero seguía sin entender por qué precisamente le tenía que pasar con Mimi.

La observaba en silencio intentando comprender el motivo y eso sólo conseguía confundirle más. El comportamiento de Mimi también era un enigma, no podía entender cómo tratar con una chica tan transparente y simple podía resultar tan complicado.

Llevaba tiempo dándole vueltas al tema sin llegar a ninguna conclusión. Estaba seguro de algunas cosas: Mimi probablemente fuera la persona más diferente a él con la que mantenía relación, era un milagro que su amistad se hubiera mantenido, y, por último, la chica ejercía un poder sobre él imposible de negar.

Por eso, cuando Mimi le llamó esa noche y le dijo que quería verle, no se lo pensó dos veces. Fue hasta su habitación y se sentaron en la cama. Ella estaba más contenta de lo habitual, él más nervioso pero no quería estar en ninguna otra parte.

—¿Por qué te ríes tanto? —preguntó él. Siempre hacía preguntas.

—Porque eres gracioso.

—¿Gracioso yo?

—Sí… me haces mucha gracia. No entiendes nada, Izzy. Eres muy raro y me haces gracia.

—Tú sí que eres rara —se defendió él con una sonrisa.

—¿Yo? No. Yo soy fantástica. Tú eres el raro, te gustan cosas raras y quieres a una chica con los pies pequeños.

—A ti tampoco es que se te den bien entender las cosas. Tú tampoco entiendes nada —observó Izzy.

—No me ganas. El raro eres tú. Eres pelirrojo y tus ojos son raros.

—¿Mis ojos? ¿Por qué? Ya te expliqué que no son negros, que los ojos negros no existen.

—Pues entonces tienes la pupila gigante.

Mimi comenzó a acercarse a Koushiro clavándole la mirada. Los ojos del chico eran tan oscuros que se necesitaba de mucha luz para poder distinguir el iris de la pupila. Y en esa situación era imposible que se distinguiese, pues él sabía muy bien lo que pasaba con la atracción.

De repente ella se echó para atrás de un modo tan brusco que movió la cama y quedó encajada entre la pared y el colchón. El cuarto se llenó de risas.

—¿Por qué hiciste eso? —preguntó mientras la ayudaba a salir de ahí.

—Me asusté, de pronto se volvieron más grandes los ojos.

Izzy volvió a reír. Para él Mimi también era muy graciosa. Quizás fuese la persona con la que más se reía.

La chica se empezó a abanicar con la mano.

—Me das calor, Izzy.

—Tú me das calor a mí. En cualquier caso es tu calor el que se reflecta en mí y te vuelve.

Mimi cambió su ropa por una camiseta de tirantes y un pantalón corto de pijama sin importarle lo más mínimo la presencia de su compañero.

—No puedes decir esas cosas y negar que eres raro. Por eso me gusta estar contigo, es más divertido que estar con gente normal.

Koushiro miró a Mimi a los ojos. Muchas otras personas le habían llamado raro pero jamás había sonado tan bonita esa palabra. Si ser raro hacía que Mimi se fijase en él era algo de lo que estar orgulloso.

Absorto en esos pensamientos, observó un pequeño detalle. El color miel de los ojos de Mimi era casi imperceptible, su pupila había llegado a tal tamaño que cubría todo el color. Sus mejillas tenían cierto toque rosado, sin olvidar el calor que sentía. Estaba ante una evidencia científica.

Aunque el motivo fuese un misterio, Mimi se sentía atraída por él. Se puede decir que si no fuese por el interés sobrehumano de Koushiro por averiguarlo todo y por los intentos de la ciencia de explicar el amor, jamás se hubiera atrevido a besarla. Para él en todas esas evidencias empíricas el rechazo no tenía lugar.

Para Mimi ese hecho solo podía significar amor. Y el amor le gustaba porque era de esas cosas que no necesitaba entender.

Dedicada a los que tienen los ojos negros, a los que intenten entender el amor y a los que sepan que no hay nada que entender. Pero, sobre todo, a los que les atraiga lo opuesto ¿qué sería del mundo sin ellos? Y, no me puedo olvidar de los que les guste aunque sea un poquito el MISHIRO (GENIO Y FIGURA)