Disclaimer: Los personajes de Fire Emblem no son de mi pertenencia

~Crimea~

"Aspros: La fuerza de Gamma"

Su sonrisa interna era de completa satisfacción, hace tanto que no probaba una comida hecha con dedicación, sin prisas… "Con amor" Era verdad aunque fuese… Cursi.

- ¿Está rico? – Preguntó Mist con completa dulzura haciendo a Aspros asentir – Me alegra

Ike llevaba rato mirando al joven que comía la carne que a él tanto le gustaba, con tranquilidad y un poco de nerviosismo.

- ¿Cómo te llamas? – Preguntó Soren con esa seriedad que lo caracterizaba y un poco de frialdad

- Aspros – Respondió después de tragar su bocado y con simpleza

- ¿Quiénes son tus padres? – Preguntó Titania igualmente seria

El silencio completo del peliazul, provocó una enorme tensión. Sobre todo a Mia, que hasta cierto punto, le interesaba saber más del muchacho. Terminó por beber su vaso con agua y mirando a Ike haciendo que el resto le mirara, respondió señalándolo.

- Él…

Después de un rato de silencio. Todos los mercenarios se hallaban detrás de la puerta, escuchando a escondidas la explicación que Aspros le daría a Ike ya que Aqua, no se hallaba en ese momento cerca. Exceptuando Shinon y Soren, el primero porque no le importaba y el segundo por educación.

Escuchaba atento, asimilando la palabra… combate, sangre, muerte y viaje al pasado. Una historia que podría ser falsa o no, pero…

¿Qué cara poner ante el anillo que el muchacho le enseñaba como prueba? Ese mismo anillo que le regaló a su esposa.

- ¿Me crees?

- ¡Yo sí le creo!

La concentración en el anillo y la historia, impidieron que cualquiera entrara a la habitación. Mist es acercó a ambos con el propósito de ayudar al joven.

- ¡Mira! ¡No hay otro anillo en el mundo!

- Vamos, Ike – Siguió Boyd – No niegues al pobre chico. Su historia no será creíble, pero…

- ¿Necesita su ayuda? – Preguntó Rolf adivinando las palabras de su hermano

- Eso mismo

Ike siguió dudando de sus palabras unos momentos más. No tenía hijos, lo que hacía que la situación fuera más complicada de afirmar.

- ¿Sabes, Aspros….?

El joven alzó la mirada después de mantenerla en el suelo un rato.

- A tu madre le encantará conocerte

Sí… Al final le creyeron…

Tardó horas la llegada de su madre, esperando ansioso sin hacerse notar eso; Escuchando las historias de Titania, pasando buenos con su padre y los leves mimos de Mist y a su vez, alejándose disimuladamente de ellos.

- ¡Ike!

Hasta que la espera terminó cuando Aqua entró al recinto.

-¡Ike! – Se acercó hasta el peliazul con un poco de emoción – No creerás de lo que me he enterado en el bosque

- En realidad…

La joven miró al chico que se hallaba detrás del mercenario, extrañándose de su presencia. ¿Quién era? ¿Y por qué tenía cierto parecido con Ike?

- ¿Quién es él?

- Él… Él es Aspros y… Es nuestro hijo

Ante la misma escena de confusión, continuó. ¿Qué rostro poner, ante la misma prueba que el joven mostró ante Ike? Incluso tenía puesto el anillo que el chico mostraba. La sorpresa, era demasiado para asimilarlo en un rato, pero…

Después de asimilarlo…. Finalmente, más allá de la impresión, aceptó.

- Un hijo… ¡Tenemos un hijo!

No recordaba que su madre fuera tan… ¿Cariñosa? ¿Esa era la palabra que buscaba?

El abrazo que recibió en sólo segundos, los besos que le otorgaba en todo el rostro, sólo lo avergonzaba en frente del resto de los mercenarios.

- ¡Eres mejor de lo que esperaba! ¡Te pareces a tu padre! ¡Tan bien parecido!

Sólo, se dejó besar. Hace tanto que no recibía los cariños de su madre.

- ¡Ike! – Miró al otro hombre y lo llamó en forma de orden - ¡Debemos apurarnos!

Esa… "proposición", no sólo sorprendió a Ike, sino a más de uno.

- ¡Ya quiero verlo de bebé! – Regresó a besarle - Cargarte, mimarte, leerte y cantarte

El sonrojo del mercenario, tanto como el de Aspros, eran únicos. Mist estaba enternecida junto con Titania y Mia, Shinon hacía cara de asco, Boyd estaba sorprendido, el resto, se mantenía serio.

Aqua no podía sentirse más feliz cuando aquel que sería su hijo en un futuro, correspondió a su abrazo, con un poco de fuerza aferrándose a su sueño hecho realidad y tras su susurro.

- Te extrañé mucho… mamá

No podía llorar, no debía llorar… Había crecido así y así se mantendría por más que deseara hacerlo.

- Espera… - Interrumpió Aqua el momento con un poco de confusión en su cabeza – En el bosque, había un par de chicos que decían ser nuestros hijos…

Ahora la sorpresa llegó en Aspros e Ike al mismo tiempo.

- Un par de chicos, lindos realmente, mellizos. Deberían estar afuera

Aspros, al escuchar la palabra "mellizos", se dirigió hacia la salida con desesperación y nerviosismo seguido de sus padres. Aqua les dio la poca descripción de los chicos.

Una joven de ojos azul turquesa, de cabello negro y liso atado en una cola de caballo, bastante parecida su madre; El chico, podría decir que el vivo retrato de su padre sólo que éste, tenía el cabello más oscuro, era serio e inteligente.

- ¡Alexis! ¡Greil! – Gritó sus nombres

- ¿Los conoces? – Preguntaron sus padres

- Son… Mis hermanos menores…

- ¡Aspros! ¡Madre, Padre!

Allí estaba, la Princesa de su padre, la pequeña persistente, obstinada pero amable y amigable Alexis…Detrás, el consentido de su madre, el serio e inteligente Greil, además de burlón.

- ¿De verdad son hermanos de Aspros? – Preguntó Ike sorprendido por el abrazo de la joven

- ¿No nos parecemos? – Preguntó el chico abrazando a Aqua - Es obvio, soy más atractivo que él

- ¿Qué hacen aquí? – Cuestionó Aspros un poco molesto a su repentina decisión – Estaban a salvo en donde los dejé

- Es obvio que no podrías solo con esto – Respondió Greil

- ¡Eso no es cierto! Greil dijo que estaba preocupado por ti – Siguió respondiendo Alexis mirándole burlonamente

- ¡Cállate, Alexis!

El joven detuvo de nueva cuenta, como tiempo atrás, la pelea de los mellizos para concentrarse el algo más importante.

- ¿Cómo llegaron?

- Una chica de pelo verde de una gema en la cabeza… Se veía en un mal estado…

Él no quería que sus hermanos estuvieran metidos en esta situación, pero tampoco podía dejarlos a su suerte.

Después de un rato lleno de cariño entre la familia Acrab, Aspros contó todo lo que sabía y lo que haría. Más de una vez, Aqua se negó a dejarlo ir ahora que lo conocía, pero… No tenía opción.

- Dime, hijo…

Aspros miró a su padre con interrogación.

- ¿Es posible cambiar todo esto?

Él asintió.

- Me reuniré con Mark en Ylisse… ¿Qué haremos después? Será cosa suya…

La ventaja sobre todo este asunto, es que sus padres se conocían entre sí. Habían convivido más de una vez tanto en el futuro como en su pasado.

- Marth no lo dejará ir solo… Y yo tampoco – Con seriedad, habló – Iré contigo

No sabía si negarse o aceptar…

- Yo tampoco los dejaré ir solos… - Siguió Aqua – Los acompañaré

Y por el amor que sentía hacia sus padres, se negó, pero tampoco, podía negarles muchas cosas.

- Entonces… Deben prepararse, partiremos mañana por la mañana

- ¡Y nosotros iremos! – Hablaron los mellizos

Aspros ya no supo qué responder.

~Chalphy~

Ambos pares de ojos se miraban con determinación, sus espadas entre sus rostros impedían que alguno de sus ataques se excediera y cortara la piel. La joven de cabello negro dio un paso atrás seguido de otro que la alejara a una distancia considerable para finalmente saltar en un ataque final, que fue bloqueado con gran facilidad.

- Muy bien… - Dijo la voz femenina – Suficiente por hoy…

- ¡Aww…! ¡Pero, Madre! – Dijo la chica bajando la espada - ¡Quiero seguir entrenando!

- Ella tiene razón – Seliph clavó la espada en el suelo – Buen ataque… hija

Las mejillas levemente pálidas se tiñeron de rojo ante el cumplido del que sería su padre en dos años. Seliph Baldos Chalphy.

- Muy buenos movimientos, Diana – Sonrió Cain, primo suyo

- Gracias… - Suspiró

El castaño se dio cuenta de cómo su gran ánimo decayó en sólo segundos. Mirándola y sonriendo como solía hacerlo de niños, Diana admitió todo.

- Se ven tan felices… - Comenzó mirando como sus padres, platicaban amenamente con los padres de Cain – Sin pensar, lo que seguirá después.

- Por eso hemos venido, ¿No?- Le revolvió el cabello – A asegurarnos que esta escena se repita más de una vez

- ¿Y si no lo logramos?

La Princesa de Chalphy no solía comportarse tan decaídamente como ahora. Ella era positiva y gran estratega… Pero desde que se enteró de la muerte de su padre, sólo pudo pensar en como su madre, podría pasarla… Ahora mismo, pensaba en como Larcei podría soportar su muerte y sin ella a su lado.

- Sé lo que piensas – Dijo Cain mirando hacia los adultos - ¿Sabes? Mi madre también debe estar preocupada por mi padre y por mí, pero… Los soldados de Nordion pueden defenderla… Y si fallamos y quedamos bajo el yugo de los soldados…

Diana sonrió cuando el joven pasó su brazo alrededor de sus hombros en forma de abrazo.

- Yo te protegeré

Cain tenía ese lado sobre protector sobre Diana desde niños ya que ambos crecieron sin sus madres, aunque sí con sus padres. Entre risas finalmente y enojos por las bromas provocadas, terminaron ambos entre sus padres contando las anécdotas que más conocían que se harían realidad en años.

~Pherae~

Togho miraba desde el marco de la puerta, entre un pequeño hueco, como Lilina lloraba ante las palabras de Roy.

"Lo lamento… Pero nuestro compromiso… Queda roto"

- ¿Qué haces, pequeño?

El pequeño noble alzó la mirada encontrándose con su madre y su rostro de completa sorpresa ante las palabras que salían de los labios de su nueva pareja. Lilina estaba destrozada, pero no lo mostraba, sólo las lágrimas salían.

- Estaré bien – Mostró seriedad y frialdad ante el toque de Roy en su hombro – Que tengas, una vida llena de prosperidad.

- Lilina, por favor…

Roy la siguió hasta la puerta deseando obtener su perdón ante su traición, pero no lo conseguiría... Al menos, en ese tiempo.

- ¿Acabaste?

Ignorando la voz de Ghya, regresó a su despacho encerrándose de paso. Había acabado el romance con la niña que creció junto a él, que sabía todas sus fortalezas como debilidades… Por un par de chicos que decían ser sus hijos y de la chica a quien odiaba, hasta hace un par de días.

- ¿Papá? – Preguntó el pequeño Togho

Pero simplemente no respondió y Ghya pareció escuchar un… llanto…

- Ven… - Le sonrió a su hijo menor dándole la mano – Vamos a traer el postre favorito de tu padre, ¿Sí?

El asintió con una sonrisa además de preguntarse la ubicación de su hermano mayor.

~Renais~

L'Arachel como Eri, llevaban horas discutiendo sobre Ephraim, aunque éste no estuviera cerca para escuchar como dos de las mujeres más importantes de su vida, hablaban maravillas de él. Porque tenía confianza de que eso era…

-….

- ¿Qué pasa, Eph?

El Rey negó con la cabeza lo que le había estado llamando la atención desde hace dos días que Eri como Lilian llegaron a sus vidas, no quería preocupar a su gemela.

Eirika le miró de reojo al ver su silencio.

- Veo que se llevan bien - Sonrió Eirika viendo como madre e hija reían sin preocupación alguna

-…

Flashback

- D-Disculpe… Lord Ephraim

Bajó el libro que yacía leyendo tranquilamente en la soledad de su despacho, cuando la voz con preocupación le llamó. Sorprendiéndose de la formalidad de la hija de su hermana hacia él, se levantó para recibirla.

- ¿Lilian? ¿Pasa algo?

- ¿Puedo hablar con usted?

Aceptó mientras el misterio sobre el tema lo dominaba. No era como su hija le había descrito.

"¡Es mala! Siempre está sonriendo aunque no tenga nada. ¿Qué cree? ¿Qué es más feliz que yo?"

Sonaba egoísta, pero era tan contraía.

- Dime…

La chica intentaba hacer salir las palabras de su boca, pero… tenía miedo de la respuesta.

- Lord Ephraim… Eri es…

- ¿Consentida, pretensiosa?

Ella negó. ¿Realmente Eri tenía esa visión sobre como ella la veía?

- No… Ella es… Una chica que no sabe aceptar el no… - Tomó aire para seguir – Y esto ocasionó la muerte… de su madre…

Ya sabía cómo morían él y L'Arachel así como Eirika y Seth. Pero no sabía que había sido ocasionado por su propia hija.

- Una noche, en el castillo de Rausten… Lyon atacó a aquellos que impidieron la resurrección de Fomortis…. L'Arachel huyó con Eri, pero… "¡No! ¡No quiero ir con nadie que no sea mi madre!" Fueron interceptadas por mercenarios, L'Arachel fue asesinada y Eri seguía… Hasta que la guardia llegó…

Ephraim no asimilaba a dónde quería llegar. ¿Contarle cómo su esposa moría?

- A lo que quiero llegar es que si usted no corrige esa idea en Eri en unos años… Ese hecho ocurrirá de nuevo lo que hará más fácil que lo siguiente, pase… - Apretó los puños – Me reuniré con Lord Mark en unos días para seguir con lo siguiente y…

- ¿Eri te acompañará?

- No…

Lilian sonrió.

- Nunca nos hemos llevado bien y siempre me ha hablaba maravillas de usted así que… quiero que viva nuevas

Ephraim no comprendió.

- En resumen… Quiero que se quede aquí, en Renais con usted. Haga que evite la muerte de su madre y le pido, evite la de mi padre… - Sonrió – Y yo me haré cargo de evitar la suya. Posiblemente no vuelva, pero… no se puede evitar

- ¿Y Eirika lo sabe?

- No y no lo sabrá

El Rey intentó dialogar, pero el que alguien tocara su puerta pidiendo permiso para entrar y que Lilian se levantara, lo distrajo.

- Le pido, no diga nada… Me iré en cuento pueda…

- ¿Padre? ¿Está Lilian contigo?

Una reverencia bastó para abrirle el corazón.

- Gracias por su comprensión, Lord Ephraim…

- Dime Tío Eph…

Lilian rió lo suficientemente infantil para obligar a Eri a entrar irrumpiendo con el momento cálido.

Flashback

Pero no estaba seguro de no contarle a su hermana lo que pasaría después de ese día. Estaba tan feliz de tener a su hija cerca, que verle marchar, le causaría una gran tristeza.

- Eiri…

- ¿Qué pasa, Eph?

Le había prometido a Lilian no decir nada, pero prefería ver a su hermana feliz.

- Lilian….

- ¿Revelarás todo?

Los soldados que se hallaban cerca, rápidamente rodearon al intruso que había aparecido en cuestión de segundos. Aquel cabello casi purpura, era irreconocible.

- ¡¿Lyon?!

El Príncipe de Grado… Frente a ellos aparentando excelente salud.

- P-Pero… ¡Estabas muerto! – Fueron las únicas palabras de Eirika debido a la impresión

- Ha pasado tiempo… - Sonrió suavemente – Mis mejores amigos…

Los guardias mantenían en posición sus lanzas mientras los refuerzos llegaban y el General junto con su hija, aparecían.

- ¡Lyon!

El joven hechicero miró con sorpresa a la pequeña chica que traía la espada que alguna vez perteneció a su amada Eirika… Al menos, la de su tiempo, cuando vivía.

- Veo que tú también has venido…

Seth, sujetando la espada con ambas manos, se posicionó delante de su hija al ver las oscuras intenciones del antiguo Príncipe.

- No sé cómo llegó, pero no dejaré que le haga daño.

- A ella todavía no…

Susurrando unas palabras las cuáles eran un hechizo de invocación, los guardias se lanzaron al ataque, pero en sólo un par de segundos, el Príncipe había desaparecido dejando una marca en el suelo.

"Si saben a lo que vamos, no dudarán en ir tras nosotros. Tengan cuidado"

Las palabras de Mark todavía resonaban en su cabeza. Lyon había atacado al fin. Era hora de marcharse….


Pregunta para AngelTerra: ¿Te gustaría ver a los mellizos en esta parte del fic, o hasta la 2da parte?