BECKETT
El ruido que hizo Espo para aclararse la garganta me saca de ese extraño momento, y es que me había perdido en la profundidad de esos hermosos ojos azules.
Salí de la pequeña sala de observación para dirigirme de nuevo a la pizarra y poder ver toda la información antes de iniciar el interrogatorio. Los chicos me siguen, mientras me explican un poco todo lo referente al caso y como fue el arresto del señor Castle.
Ryan me entrega la carpeta con la información del sospechoso para poder comenzar el interrogatorio, pero al ver la fotografía que está en la carpeta recuerdo algo que los chicos mencionaron minutos antes.
Chicos dijeron que el señor Castle pidió ayuda para ubicar a la hermana de la segunda víctima – digo tratando de entender tan extraña petición, observo como ambos asienten ante mi afirmación – ¿que sabemos de la señorita Santori? – pregunto.
Nada - dice Ryan – le hablamos a su apartamento y a su trabajo y nadie sabe nada de ella.
¿Tienen su dirección? – Pregunto sabiendo la respuesta antes de que ambos asientan, confirmando que la tienen– Vayan a buscarla, puede que esté en peligro – digo un poco preocupada
O puede ser cómplice del escritor – dice Espo y la verdad es que es otra de las muchas posibilidades. Simplemente asiento y veo como ambos comienzan a caminar hacia el elevador.
Respiro hondo lo que me espera me asusta un poco, ya que es una situación muy poco común y él es alguien muy conocido en la ciudad por lo cual todo este asunto se debe manejar con el mayor cuidado posible.
Abro la puerta de la sala de interrogatorios, veo como levanta la vista de sus manos directamente a mis ojos, eso me hace sentir tan expuesta a él, pero trato de mantener el control.
Señor Castle, soy la detective Kate Beckett. ¿Le leyeron sus derechos? – digo de forma profesional mientras me acerco a la mesa para sentarme frente a él. Pero él no contesta solo me observa con una expresión que no se descifrar, no sé si es sorpresa, alegría o confusión.
¿Señor Castle? - repito pero sigue sin contestar, le llamo un par de veces más pero nada, así que opto por algo poco profesional pero la situación lo amerita, si quiero interrogarlo.
¡¡CASTLE!! – Grito mientras golpeo la mesa de metal que nos separa, eso parece sacarlo de su estado ya que parpadea un par de veces, para después sacudir un poco su cabeza y volver a dirigir sus magníficos ojos a los míos, pero esta vez con una sonrisa en los labios.
Lo siento, - digo un poco avergonzada- no reaccionaba así que fue lo único que se me ocurrió, le decía que soy la detective Kate Beckett, ¿Conoce sus derechos señor Castle? – repito la pregunta de forma suave y lenta por si aún está en estado de shock.
Puede decirme Rick o Castle, y si me leyeron mis derechos y no quiero un abogado ya que no lo necesito, porque yo no mate a Maya. – dijo todo esto de forma seria y muy sincera.
No estoy muy segura de cómo reaccionar ante él, pero debo hacer mi trabajo así que abro la carpeta con toda su información, veo que ha cometido muchos crímenes menores, pero siempre salía bien librado, por sus contactos con los altos mandos de la ciudad. Pero hay algo que llama mi atención, en los últimos años no hay nada. Es como si hubiese dejado al chico busca problemas atrás y fuera alguien diferente, eso hace que me pregunte qué pasó para que tomara la decisión de cambiar.
Veo que decidió reformarse – le digo de forma casual, el me observa directamente a los ojos, de nuevo bajando todas las barrera y permitiéndome ver atreves de él. Eso me sorprende así que dejo salir la pregunta que ronda mi mente - ¿Qué paso para que cambiara? – lo dije suave, sabiendo que no debía preguntar pero queriendo saber.
Él sonríe y simplemente me observa, respira hondo antes de contestar.
Simple detective, me enamore – lo dice con tanta sinceridad que me hace sentir envidia de la persona que inspira tan sincera confesión. – Por desgracia el amor no es siempre correspondido – dice el ahora bajando nuevamente su mirada a cualquier punto en la mesa.
Esa persona que no le correspondió ¿fue la señorita Maya Santori? – pregunte dejando de lado mi curiosidad de fan y pasando a mi estado profesional.
Observe como su rostro se ponía serio y su mirada se teñía de enojo. Me observaba con incredulidad.
Ella es… Era mi amiga, ella y su hermana son como mi familia, jamás le haría daño – dijo muy serio, luego suspiro como tomando fuerzas para continuar – Yo debía protegerla, yo le prometí a Hayle que todo estaría bien y ahora Maya está muerta y ella desaparecida. – termino con voz llorosa, a pesar de no derramar ninguna lagrima.
Continúe con el interrogatorio tratando de entender el ¿Por qué?, de esa promesa.
____________________________________________________________________________________________________________________________________
CASTLE
Cuando la vi entrar mi mundo se paralizo, a tal grado que tuvo que gritar y golpear la mesa que nos separaba, para sacarme de mi estado. Pero es que ella está mucho más hermosa de lo que recordaba. Y es que a pesar de los años, el recuerdo permaneció en mi mente tan claro como el día en que la conocí.
Ella se disculpó por el grito que dio, aunque para mí fue como la más hermosa sinfonía. Luego me dijo su nombre, sonreí ante eso. Kate Beckett, después de tantos años al fin sabía su nombre y era tan hermoso como ella. No había dejado de sonreír desde que entro y es que el verla de nuevo era lo mejor que me podía pasar, aunque las circunstancias eran terribles.
Comenzó a revisar toda la información que tenía sobre mí, me gusto que notara mi cambio de actitud, ya que este cambio lo produjo ella.
¿Qué paso para que cambiara? - pregunto y yo sabía que esa pregunta no era parte del caso, era algo que me preguntaba por curiosidad, lo que no sabía era como responder. Nuestro primer encuentro fue algo extraño.
Simple detective, me enamore – lo dije de forma suave y sin apartar mis ojos de ella, quería que viera lo honestar que eran mis palabras – Por desgracia el amor no es siempre correspondido – termine, alejando mis ojos de ella, ya que si los seguía viendo lo más probable es que le dijese toda la verdad allí mismo y no creo que sea una buena idea.
Esa persona que no le correspondió ¿fue la señorita Maya Santori? – pregunto, de forma muy profesional, esa pregunta hizo que mis ojos viajaran a los suyos con un poco de molestia en ellos por esa pregunta.
Ella es… - comienzo, pero en ese momento la realidad me golpea, el haber encontrado a la mujer de mis sueños se debe a que Maya ya no está. – Era – Me corrijo - mi amiga, ella y su hermana son como mi familia, jamás le haría daño – dije sintiendo un gran dolor en mi corazón por todo lo sucedido, suspire antes de continuar – Yo debía protegerla, yo le prometí a Hayle que todo estaría bien y ahora Maya está muerta y ella desaparecida. – termine sintiendo un inmenso nudo en la garganta, y un inmenso deseo de llorar, pero no lo hice no necesitaba eso, lo que necesitaba era hacer justicia para mis amigas.
La detective hizo muchas preguntas tratando de obtener la mayor información posible de lo sucedido, yo conteste cada una con total honestidad, pero luego de un rato me sentía frustrado, quería salir de aquí y poder encontrar a mi amiga. De repente alguien toco a la puerta para después abrirla, dejando ver a un hombre de piel morena, alto y delgado. Este nos observó de forma muy seria.
Señor Castle, soy el capitán Roy Montgomery- dijo mostrando una sonrisa bajo su espeso bigote. Luego se giró a Kate observándola con un semblante muy serio. – detective, ¿podemos hablar un minuto? – por el tono que uso supe que no era una pregunta sino más bien una orden.
Si señor - respondió inmediatamente Beckett, mientras recogía la carpeta del escritorio y se levantaba – Enseguida vuelvo señor Castle. – dijo antes de salir junto al capitán sin siquiera mirarme.
Me quede allí solo de nuevo, sintiendo que este día había sido una pesadilla y que cada vez parecía ir a peor, suspire pesadamente y trate de hacer lo que mi madre me aconsejaba siempre, ver el lado positivo de cada situación, y esta situación tenia uno muy grande, encontré a mi mujer misteriosa. Y era la más hermosa y perfecta criatura que había visto.
Luego de un par de minutos ella abrió la puerta, pero no entro se quedó de pie en el marco observándome.
Señor Castle ya se puede ir, los resultados de balística llegaron y el arma que usted sostenía, no coincide con la que mato a las víctimas. - dijo de forma muy profesional. Me levante y tome mi chaqueta para dirigirme a la puerta, ella salió de la sala hacia lo que supuse era su escritorio y decidí seguirla.
¿Cuál es nuestro siguiente paso? - dije mientras la alcanzaba, ella se volteó y me vio directamente a los ojos.
Señor Castle, su siguiente paso es ir a casa y el mío continuar con la investigación. – dijo un poco molesta.
Detective, quiero ayudar, yo sé mucho sobre investigaciones, he aprendido y estudiado mucho para mis libros y quizá el hecho de conocer muy bien a Maya le sea de ayuda. - le dije de forma rápida, y es que no quería irme, quería estar allí y ayudar en todo lo que pudiera a encontrar al bastardo que la mato.
Mire, sé que usted quiere ayudar, que la víctima era su amiga – dijo calmada - pero no puedo dejar que se quede aquí, usted no es policía, pero le prometo que si tenemos alguna pista sobre el caso o sobre la señorita Hayle, se lo hare saber. – trate de protestar pero levanto la mano indicándome que no lo hiciera y continuo hablando. – Por favor señor Castle, sé que es duro, pero créame cuando le digo que es lo mejor y que yo no descansaré hasta darle justicia a usted y las familias de las víctimas – concluyo
Esas palabras supe que no las decía como parte de un discurso para calmarme, supe que las decía de corazón, supe que ella entendía mi dolor porque ella lo había vivido, y aunque mi curiosidad de escritor me exigía saber su historia, me contuve, y simplemente me despedí estrechando su mano y pidiéndole que me tuviese al tanto de todo.
Subí al elevador y mientras las puertas se cerraban la observe frente a su escritorio, sin poder evitar que una tímida sonrisa se escapara de mis labios.
