Reeditado el 27 de Junio de 2014.

NA: Code Lyoko y sus personajes pertenecen MoonScoop y France 3, yo solo lo uso para mis locas ideas. Los demás OCs, son enteramente producto de mi imaginación.

¡SI ERES NUEVO O ALGUNO DE LOS PERSONAJES TE CAUSA LÍO, TE RECOMIENDO QUE LEAS MI "FICHA TÉCNICA", SI NO, TE VA A RESULTAR DIFÍCIL DE ENTENDER!


Vídeo-diario II

—¡¿Cómo que un vídeo-diario?!

La noticia que el pequeño de los Belpois les había dado esa mañana de sábado, había provocado la alteración en todos los chicos. En cuanto recibieron la llamada, salieron de sus suaves camas, comieron loprimero que pillaron y volaron hacia la fría fábrica, olvidando la nieve que había caído y el sueño para buscar respuestas.

—Soraya, suéltame que me ahogas —Soraya, cubierta de nieve y a medio vestir, agitaba desesperada a su amigo de los hombros, generando miedo y a la vez risa en el chico. Miedo por la cara de psicópata que tenía, y risa por las pintas que llevaba.

—¿Te has vestido a oscuras, Sora? —Preguntó una divertida Danielle refiriendose a la extraña combinación de colores y ropa que llevaba su amiga.

—Calla, Dani. Me he puesto lo primero que he visto. ¡Lo normal! ¡Estamos ante una crisis monumental! —Soltó al rubio y alzó los brazos de forma teatral par darse más énfasis.

—Venga, venga Sora. No seas melodramática. Deja que Max se explique, no hace falta que le mates —Dijo la hija mediana de Ulrich.

—Exactamente. Venga, Maxi, desembucha —El hijo pequeño de Odd se apoyó en la silla del súper-ordenador, esperando una explicación.

—¿Qué es eso de un Vídeo-diario? —Preguntó Alex a su novia. Su brazo rodeaba la cintura de Maya.

—Mi hermano ha encontrado algo muy interesante dentro de los archivos encriptados que contenía el súper-ordenador.

—Eso mismo. Me he pasado toda la noche intentando descifrar la clave que los protegía, y cuando después de muchos intentos lo logré, vi que los archivos encriptados eran ¡videos! Tal como lo escucháis. Pero, lo más sorprendente de todo no es eso, si no ... —Max se sentó en su silla y comentó a teclear. Una imagen valía más que mil palabras.

—En los vídeos, aparecía un chico rubio con gafas y jerséy azul de unos trece años. Hablaba de X.A.N.A, Lyoko, de un tal Franz Hopper ... En un principio no nos dimos cuenta, pero luego ... , lo que de verdad nos dejó sin habla era que ¡ese chico era mi padre!

Antes de que alguien pudiese decir nada, Max volvió a tomar la palabra.

—Quiero que miréis esto y luego saquéis vuestras propias conclusiones.

Los chicos, atónitos por la confesión de Maya, se acercaron casi inconscientemente hacia la pantalla, para ver como la imagen de un jovencísimo Jérémie cobraba movimiento;

"—Diario de Jérémie Belpois. Academia Kadic. Alumno de cuarto de primaria. Nueve de octubre. Hace unas semanas, estaba buscando piezas para terminar mi robot miniatura. Como aquí no encontraba nada, decidí buscar en la fábrica abandonada que hay cerca de la academia. Estaba seguro de que ahí dentro habría un montón de material mecánico que podría serme útil. Y no me equivoqué. ¡Era increible! Me encontré con una especie de laboratorio informático con escáners y, sobre todo, con una pasada de ordenador. Por ahora no se lo he contado a nadie, es mi pequeño secreto. Es lo más chulo que me ha pasado en la vida. Y eso no es todo; Aquella noche,aunque estaba muerto de miedo, decidí arrancar el ordenador."Espero que no tenga que arrepentirme de esto" —Dije antes de que una deslumbrante luz saliese de él. Luego de subir a la primera planta, crujirme los nudillos y encender la pantalla para ver qué era lo que aquel armatoste ocultaba, apareció la imagen de una chica, más bien una elfa, con tatuajes bajo los ojos, el pelo rosa y cortado a lo garçon. Al principio, pensé que se trataba de un videojuego extremadamente realista, pero luego, la chica percibió mi presencia y abrió los ojos, que eran verdes. Parecía una niña asustada. Miró a ambos lados desorientada y confusa, para luego, cuando se dio cuenta de que estaba ahí, preguntarme que quién era y quién era ella... "

Max detuvo el vídeo.

—Es asombroso. Ese era mi padre, claramente —Giró la silla, dando la espalda a la pantalla—. ¿Y bien, cómo se os ha quedado el ojo?

Aunque nadie abrió la boca, sus caras lo decían todo.

—Por la descripción, parece que esa elfa de la que mi padre habla es mi madre ... —Siguió su hermana.

Tras parecer que habían procesado la información, Soraya se quitó el gorro anaranjado de la cabeza, lo tiró a un lado y, como de costumbre, cogió a su amiga de los hombros.

—¡¿Tu madre es un ser virtual?! —Preguntó completamente exaltada.

Maya suspiró aliviada. Parecía que al fin iban reaccionando. Se quitó a su amiga de encima y respondió con ternura;

—Eso parece, Sora.

—¡Ya decía yo que Max no podía ser cien por cien humano! —Soltó Jake con un humor demasiado idéntico al de su padre.

—Qué gracioso —Max volvió a girar la silla para ponerse delante de la pantalla—. Al parecer, X.A.N.A ya existía cuando nuestros padres eran jóvenes. Y, por lo que veo, mi padre conocía su existencia.

—Sí, pero ¿y los nuestros? —Alex soltó a su novia y se sentó en el suelo, pensativo—. ¿También conocían este lugar?

—Tal vez mi padre hable de ellos en más vídeos. Pondré el siguiente;

"—Diario de Jérémie Belpois. Academia Kadic. Alumno de cuarto de primaria. Once de octubre. Tras un incidente con varios electrodomésticos, tuve que confesarle mi secreto a Ulrich Stern. Al no creer lo que decía, le llevé a la fábrica y le mostré todo lo que había estado frecuentando últimamente. Para que no tuviese dudas de que me lo estaba inventando, le enseñé a Maya, la chica elfa que vive dentro del súper-ordenador, en un asombroso mundo virtual llamado Lyoko. Lo que ocurrió después no lo recuerdo, ya que, según me dicen, hice una "vuelta al pasado" para evitar ser descubiertos por el director Delmas y Jim, haciendo que perdiese mis recuerdos. Todos lo hicimos, menos los que habían ido a Lyoko. Ahora, somos cuatro los que compartimos este secreto; Ulrich Stern, su peculiar compañero de cuarto, Odd Della Robbia y una chica japonesa llamada Yumi Ishiyama. En el fondo, me hace feliz no estar solo. Aunque, lo mejor de todo, es que Maya recordó su verdadero nombre, ¡Aelita!... "

Max detuvo el vídeo de nuevo.

—Confirmado. Nuestros padres estaban metidos en el ajo —Dijo Jake.

—Lo que no me acaba de quedar claro es ... Si ellos lucharon contra X.A.N.A, ¿cómo es que han vivido tan tranquilamente todos estos años? —Razonó Yuuna.

—Sencillo —Todos miraron a Maya confusos. Siguió explicando—. Ellos creían haberlo derrotado.

—Y nosotros lo hemos despertado de nuevo —Danielle tenía la cara desencajada por el terror—. Es por eso que ahora es tan fuerte. Busca venganza contra quienes lo encerraron.

—¿De verdad? Entonces, ¡por eso no le hace ni cosquillas cuando apagamos el súper ordenador! —Exclamó Jake horrorizado.

—¡Esto es horrible! ¡¿Qué hemos hecho?! —Yuuna se cubrió la cara horrorizada. Su hermana fue a abrazarla.

—Creo que es hora que pidamos ayuda —Dijo Max.

—¿A nuestros padres?

—Sí, Sora, a nuestros padres. Tenemos que aceptar que hemos cometido un error y pedir ayuda antes de que sea demasiado tarde.

—Estoy con Max —Dijo Alex.

—Y yo —Siguió Maya.

—Chicos, ¿y si esto es una trampa de X.A.N.A? No sería la primera vez que nos toma el pelo —Soraya se rascó la cabeza como hacía cada vez que una situación la sobrepasaba.

—Puede ser. Pero si resulta que es así, una vuelta del pasado lo solucionaría todo —Dijo Danielle decidida.

—Entonces decidido, hablaremos con ellos cuanto antes —Max volvió a su tarea de teclear.

—¿Que os parece esta noche? Recordad que hoy es la cena de mi madre y que todos van a estar ahí. No hay mejor ocasión —Alex se levantó del suelo.

Como nadie quería volver a casa ni quedarse en la fábrica, una vez que Max terminió con el súper-ordenador, salieron al centro. Tras comer en un restaurante de comida rápida —donde no hablaron más de lo necesario— ir a un centro de juegos de realidad aumentada —donde tampoco hablaron mucho— e ir a la biblioteca —claro ejemplo de que no se encontraban nada bien. Ir a la bibloteca un sábado era un claro ejemplo de ello— se hizo de noche.

—Mi madre me acaba de enviar un mensaje. Pregunta por nuestro paradero, dice que ya están todos en casa y que nos esperan —Danielle dobló su delgadísimo móvil azul para volverlo a convertir en su pulsa—. ¿Que pasa, es que nadie va a decir nada?

—Lo siento, Dani, pero no tenemos ganas de hablar —Dijo Maya. Alex la abrazó al ver como comenzaba a temblar. Su miedo era muy grande. El de ella y el de todos.

Danielle soltó un largo suspiro y volvió a dejarse caer sobre la silla, detrás de una gran pila de libros que había cogido para que el paso de las horas se hiciese más llevadero.

—¿Tu no dices nada, Max? —Volvió a intentar.

—Mmmm, estoy averiguando más cosas sobre X.A.N.A, Lyoko y nuestros padres a través de los vídeos —Danielle puso más atención en su amigo, percatándose de los auriculares sin cables que descansaban en sus orejas.

Volvió a resoplar. ¿Es que nadie iba a hablar nunca más? Ella también lo estaba, y mucho, pero esa no era razón para ignorarse unos a otros. Le echó una ojeada a sus amigos; su hermana parecía embelesada en la lectura de uno de los tantos libros escritos por Isaac Asimov, su escritor favorito; Max veía los vídeos de su padre y tomaba apuntes com si no hubiese mañana; su hermano Alex veía algo en el portátil de Maya, su novia y Jake ... no pudo evitar pararse a contemplarle. No lo admitía, pero el chico le resultaba muy atractivo y no solo en físico , si no también en carácter. Aunque, tenía que reconocer que era muy guapo. Sin darse cuenta, se quedó mirando como una boba sus ojos chocolate y brillantes, su piel color galleta, ni tan clara como la de su padre ni tan oscura como la de su madre y su pelo, rubio y de aspecto sedoso. Si no hubiese sido ella, Danielle Stern, la chica de personalidad fuerte a la que no le gustaba hablar de sus sentimientos, habría dicho que Jake Della Robbia le gustaba.

—¡Bueno, ya está bien! —Yuuna pegó un brinco en su asiento, poniendose en pié y captando la atención de los adolescentes—. Miradnos, ¡nos estamos comportando como críos! ¡Lo que ahora deberíamos hacer es ir, cuanto antes, a pedir ayuda a nuestros padres! ¡A reconocer nuestro error y a afrontarlo con valentía!

—Pero ... —Aunque Jake estaba de acuerdo con su amiga, el miedo al desconcierto era mayor.

—¡Venga, he dicho ahora!

Todos se levantaron sin rechistar. Una Yuuna con la mezcla del genio de Yumi y Ulrich, daba mucho miedo. Cada uno puso lo que habían cogido en su sitio, guardaron sus cosas, cogieron sus abrigos y salieron a la ya oscura noche.

—Qué triste. Es por esto que no me gusta el invierno, oscurece demasiado pronto —Dijo Maya mientras termiba de abrocharse el anorak granate. Alex solo le dedió una triste sonrisa.

La noche estaba helada. Habrían jurado que si se cortaban, la sangre saldría en cubitos.

Danielle soltó un largo pero silencioso suspiro. ¿Por qué las cosas se habían complicado tanto? Levantó la cabeza hacia el cielo, viendo como la luna les miraba desde allí arriba. "¿Qué es lo que nos depara el futuro?" Pensó "¿Es el fin del mundo? Sacudió la cabeza intentando eliminar el último pensamiento. La noche estaba muy tranquila y pacífica. Sus ojos se aguaron, "¿Es que las noches tan tranquilas como estas están contadas?"

Jake no pudo evitar observar que la cara de su amiga se oscurecía. Sin pensarlo, fue a su lado y le cogió la mano. Danielle se sobresaltó por el contacto.

—Tranquila, Dani. No te preocupes, seguro que hay una solucion y seguro que la encontramos —No sabía la razón, pero Danielle se sintió un poco más aliviada. Siempre había tenido la sensación de que Jake podía leerle la mente. Para él, ella era un libro abierto de par en par, de lectura fácil. La conocía perfectamente, y sabía casi todo lo que pensaba. Era lo que tenía conocerse desde siempre.

Cuando llegaron a casa, miró hacia el frente. Las luces del salón estaban encencidas, y claramente se escuchaba el bullicio de voces encabezadas por la voz de Odd.

—Bien - Max carraspeó provocando Danielle y Jake se soltasen de la mano, como si se hubiesen quemado—. Propongo que seamos sutiles y que vayamos al grano, no hay que dejar que esto se alargue más.

—Oye Max, una cosa. He estado pensado y, ¿tu crees que mi madre sabrá algo de esto? Lo digo por no meter la pata más de lo que ya está metida.

—Creo que no, Sora. Mi padre no la nombra en ningún vídeo de los que he visto.

—Entonces, sugiero la distraigamos para hablar tranquilamente con los demá —Maya volvió a cubrirse la boca con la bufanda para evitar que el frío agrietase sus labios.

—Guay, pero ¿y eso como lo hacemos? —Preguntó Soraya frotándose las manos para entrar en calor.

—Dejádnoslo a nosotros —Jake puso la mano en el hombro de "Mini" Ulrich. Este lo miró agustiado.

—¡¿Y por qué yo?! —Se quejó—. ¡Yo también quiero estar delante cuando se lo digamos!

—Venga Alex no seas quejica, es por el bien común. A mí también me hubiese gustado estar delante, pero hay cosas que uno tiene que hacer en la vida.

—Bueno, una vez aclarado todo, entremos antes de que nos convirtamos en estatuas heladas—Danielle se quitó el guante de una mano, limpió el lector de dedos de posibles gotas de agua,y puso su dedo índice. Automáticamente, la puerta de la entrada reconoció su huella y se abrió.

Pasaron por el oscuro jardín, que se fue iluminando a medida que avanzaban por los LEDs situados en el suelo. Subieron los tres escalones hasta llegar a la puerta, dónde volvió a repetir la misma acción.

Fueron recibidos por el agrable calorcito y por el sabroso olor a comida recién hecha.

"—Bienvenidos señores Danielle, A ... —Dijo la voz automatizada.

—Hola, Tica —Saludó Maya mientras se descalzaba, al igual que hacían sus amigos.

Las gemelas les dieron las suaves y mullidas zapatillas de andar por casa que eran para los invitados. Cuando terminaron de calzarse, fueron hacia el salón.

—¡Al fin llegáis, me muero de hambre! —Un desaliñado Odd salió hacia ellos para recibirles.

—¿Papá? ¿Qué haces con esos pelos y esas pintas? —Le preguntó su hija alzando una ceja y ocultando una sultil sonrisita.

—Tu tío Ulrich, que no sabe admitir que yo soy el mejor en artes marciales—Los adolescentes le miraron interrogantes. ¿Como su escuálido tío-padre iba a ser mejor que Ulrich, que era el jefe y profesor de su propio dojo de artes marciales y maestro en Pencak Silat*?

—Y para demostrar que era así, se ha puesto a berrear y a montar una rabieta para que le diéramos la razón, de ahí sus pintas – Soltó detrás de él Jéremie - ¿Qué tal estáis chicos, qie tal el frío?

—Muy gracioso —Odd frunció el ceño y salió a toda prisa hacia algún lugar que solo él sabía, seguramente, a molestar, como solía hacer cada vez que organizaban una cena o comida.

—Helador papá. Pero verás, yo ... em ... no-nosotros...

—¿Sí? —Jérémie miró curioso a su hijo pequeño.

—Lo que mi lento amigo quiere decir —Soraya tomó la palabra—. Es que nosotros queremos hablar contigo, bueno, con todos. Es urgente.

—Claro, pero ¿me tengo que preocupar? Me estás preocupando —Se miraron unos a otros—. Bueno,si lo preferís, vamos al salón. Vuestras madres están en la cocina —Explicó dirigiendo la mirada hacia la cocina.

En el sofá frente a la tele holográfica, un emocionado Ulrich gritaba a todo pulmón mientras lanzaba patadas y puñetazos al aire. ¿La razón? Había campeonato de Artes Marciales.

—¡Pero dale más fuerte! —Gritó, como si intentase que los luchadores le escucharan.

—Hola papá —Saludaron sus tres hijos a la vez.

—Hola tío Ulrich —Los otros chicos les imitaron. Ulrich seguía a lo suyo.

—¡A eso le llamas un Iran dollyo chagui*! —Volvió a gritar.

—Papá, queremos hablar con vosotros —Le dijo su mini-yo.

—Ni lo intentéis. Es imposible. Ahora mismo, para Ulrich solo existen él y su preciado campeonato de Artes Marciales —Jérémie suspiró. Parecía que ya había intentando establecer una comunicación con el alemán.

—¡Lo ha esquivado, lo ha esquivado, pero qué hijo de ...!

—Creo que si le hablárais a una pared, la pared os haria más caso —Jérémie sonrió divertido y luego se sentó al lado de su ruidoso amigo.

Los chicos se repartieron por el sofá para descansar un rato y aclarar cuál sería el siguien paso que deberían de seguir. Faltarían solo que salieran sus madres y ya podrían aclararlo todo. También cabía la posibilidad de que todo aquello fuese una astuta trampa de X.A.N.A.

—¡Venga, un poquito, solo probar! —Se escuchó de la cocina, interrumpiendo los pensamientos de cada uno para agudizar el oído y poder saber qué era lo que ocurría.

—¡Qué no Odd, fuera de aquí!.

—¡Anda, Aelita, no seas mala!

—¡Odd Della Robbia, deja esas patatas !

—¡Mmmm, ay Sam, es que siempre te salen muy buenas!

—¡Fuera si no quieres salir volando!

—¡Yumi, Yumi, Yumi, cada año que pasa te pones más gruñona! ¡Voy a decirle a Ulrich que te de más ...! —Se escuchó un golpe seco y a Odd rebotar varios metros fuera de la cocina hasta quedar en medio de la sala de estar.

—¡La próxima vez, dejaré viuda a tu mujer! —Gritó.

—Vaya, tío Odd, contigo mi madre entrena más en un día que en meses de duro entrenamiento —Dijo Danielle divertida.

—Nos ahorra comprar un saco de boxeo —Susurró Ulrich, que le dirigió una rápida mirada desinteresada, para luego volver a concentrarse en el televisor.

—¡Chicos, ya estáis aquí! —Exclamó Aelita sonriente, que salía de la cocina ataviada con un delantal rosa y con una bandeja de suculentas patatas asadas.

Yumi y Samantha le siguieron cargadas de comida, lo que provocó que Odd se sentase como un rayo en la mesa, ya equipada con todo lo necesario para la cena.

—¿Os pasa algo, chicos? —Preguntó Yumi mientras dejaba las bandejas sobre la mesa de cristal—. Parecéis preocupados.

—Eh —Jake golpeó con un codo a Alex, que tosió mientras le miraba molesto—. Oye mamá, ¿nos puedes llevar a casa de Thomas? Es que nos hemos dejado las tablets y necesitamos estudiar para un examen que tenemos el lunes.

—¿Ahora? —Samantha dejó el plato de huevos rellenos en la mesa y les miró sorprendida—. ¿Tan tarde?

—Sí, es que mañana se va de viaje a ... Canadá, eso, se va a Canadá. Tiene que ser ahora mismo —Las chicas y Max se golpearon la cara ante semejante actuación de Alex. Era un gran actor.

—Porfa mamá, no tardamos —Jake puso los ojos a los que ninguna chica, incluyendo a su madre, se resistía.

—Está bien, está bien —Con resignación, se quitó el delantal rojo que Yumi le había prestado. Se dirigió hacia el recibidor, donde se calzó, se puso su gabardina color tierra y cogió el delgado bolso—. Para que luego digan que tener esas tablets tan delgadas en lugar de libros es lo mejor, ¡Si te las olvidas en cualquier sitio!

—Gracias Sam, al fin y al cabo, mi hijo también se la ha olvidado —Yumi dedicó una mirada escalofriante a su hijo, que se estremeció.

—Sí, sí ¡Ay, nuestras cabezas! —"Mini" Ulrich se giró hacia sus amigos y les guiñó el ojo.

—Ahora volvemos —Gritó Sam desde la entrada, para luego salir acompañada de los dos chicos.

Al cerrarse la puerta, Max se levantó, algo que sus amigas imitaron.

—Bien, ahora que nos hemos quedado solos, papá, mamá, tíos, tenemos que hablar.

—Odd, no cenaremos hasta que vuelvan, así que deja ese filete ... ¡Y nada de hacer pucheros, esperaremos y punto!—Le riñó Yumi.

—¿De qué queréis hablar? —Aelita tomó asiento al lado de su marido. Yumi hizo lo mismo junto a Ulrich, no sin antes apagarle la tele. Ulrich se quejó cual niño pequeño.

—De ... X.A.N.A.

Continuará


ACLARACIONES:

Iran dollyo chagui: Es un movimiento de taekwondo que consiste en un salto y una patada a la vez.

Pencak Silat: Arte marcial malayo.


¡Bonjour! ¿Qué tal?

He pensado hacer los capítulos más largos, porque si no, van a haber muchísimos jajajaja, y también no creo que sea justo para vosotros que sean tan cortos y que yo tarde tanto en actualizar.

Siento tardar, pero con las clases, exámenes y todo, me faltan horas al día jajaja, y como digo, no me gusta escribir por escribir. Espero poder subir el próximo antes, pero se acercan los exámenes finales, además de que actúo en una obra de mi instituto en junio y me tengo que aprender el guión, ¡Ah! también está mi graduación y todo lo que ello implica (vestido, zapatos, fotos de orla ... uff). Con solo pensar lo que tengo que pasar para poder llegar a las tan ansiadas vacaciones de verano, me agobio jajaja.

Espero que os guste, ahora que lo he ampliado y corregido anteriores errores de ortografía.

¡Hasta el siguiente capítulo!

IndiaRose31