Disclaimer: Todos los derechos reservados para mi escritora británica favorita J. K. Rowling, Warner Bross & Salamandra. Toda la historia es de mi completo terreno.

Aviso: Esto es un FREMIONE, lo sé. Pero tiene alto contenido Cedric/Hermione. No me odien… es solo que me pareció loco y genial hacer un triangulo amoroso. Está linda la historia… si me dejan ser un poquito narcisista. Enjoy it.

Disfruten de la lectura como lo he hecho yo escribiendo.

Capítulo cuatro.

¿Soy la siguiente?.

Harry no dejaba de bufar al ver los movimientos astutos que hacía Ron en el ajedrez. Era la noche del jueves y nosotros tres éramos los únicos en la sala común, ya era más de media noche. Ya era hora de ir a la cama pero los días en la escuela estaban flojos y casi no nos dejaban demasiada tarea… pero esa no era la razón por la cual estábamos aquí. Ron nos había dicho esa tarde que quería un consejo para su hermano Fred. Obviamente sin pensarlo dos veces dije que sí.

— ¿Cómo es que eres tan inteligente para esto y no para las otras materias? —pregunté en voz neutra, desde mi lugar en el sofá cercano a ellos, cerca de la chimenea. Ron me envió una mirada envenenada y yo le hice una sonrisa dulce. Harry rió por lo bajo y aprovechó la distracción del pelirrojo para hacer su siguiente movimiento.

Era raro no estar leyendo un libro. Desde que había llegado de mis clases, me había bañado, dado un paseo por los jardines de Hogwarts, había cenado y desde ese momento me había sentado aquí con los chicos… con la mirada perdida en el fuego de la chimenea. Ni siquiera me di cuenta en qué momento Crookshanks llegó y comencé acariciarle su bello pelaje felino. Mis dos mejores amigos ya no me preguntaban nada cuando me veían así… no después de lo de Cedric… Suspiré. Mi Cedric. Porque sería mío por siempre.

—En fin… un placer ganarle, como siempre, al "Elegido". —se burló Ron cuando le dio jaque mate a Harry por cuarta vez en esa noche. Luego cruzo los brazos para apoyar su cabeza y su espalda en el respaldo del sofá. Suspiró feliz.

—Engreído. Haces trampa. —se quejó Harry, dejando reposar su espalda en el sofá. Se cruzó de brazos y me dirigió una mirada dulce. Le devolví una sonrisa cálida. Mi hermano Harry. Por Merlín que era el mejor muchacho de todo el mundo mágico. Siempre apoyándome en todo. —En fin, ¿qué es lo que nos tienes que decir con "urgencia", Ron? ¿Qué pasa?

Miré con atención a Ron.

—Bueno… ya les había dicho que se trata acerca de Fred. —comenzó hablar y frunció levemente las cejas. —Bueno es solo que… ha cambiado bastante después de lo que le paso con Romina…

—Sí, Ron. Pero ya han pasado cuatro meses. —lo interrumpió Harry y yo me removí en mi lugar, nerviosa. Crookshanks ronroneó en modo de protesta en que lo moví de mis piernas.

—Eso ya lo sé, Harry. Lo sé… ha cambiado su forma de ser… a lo que voy, si antes era un "mujeriego controlado" ahora es un mujeriego canalla sin control. Juega con los sentimientos de las chicas y… perdón por la palabra, Hermione, pero luego las desecha como si fueran basura.

Era cierto que Fred había cambiado. Cuando se enteró que Cedric y yo éramos novios dejo de hablarme por una semana y luego, la semana siguiente, me abrazó me felicitó por mi "sabia decisión y buen gusto". Volvió a ser el mismo chico bromista y alegre que todos habíamos conocido y se llevaba muy bien con Cedric. Lo veíamos con varias chicas diferentes cada semana pero cada que nosotros, sus amigos de "confianza" le preguntábamos si andaba o si le gustaba alguna de ellas, él simplemente se echaba a reír con ganas y nos contestaba arrogantemente: Son buenas amigas, es todo.

—Recién me entero que después de haber terminado con Romina, —continuó Ron—para vacaciones de navidad, él iba a visitarla a su casa solo para… —se detuvo y se sonrojó levemente. Vaya que noticia tan… sorprendente. —ya saben para que, ¿verdad?

Harry y yo asentimos levemente. Él con las cejas alzadas y yo con una indiferencia que venía practicando desde hace ya cuatro meses.

—Ginny me lo contó desde hace varias semanas pero lo encontraba muy íntimo como para decírselo a otra persona. Harry, ¿ya sabias algo de esto?

Él negó con la cabeza.

—Y supongo que tu menos, Hermione.

—Yo menos. —concedí con él.

—Romina le pidió que dejara de visitarla después de tres o cuatro semanas. Antes de eso, según me dijo Ginny, ella le había preguntado por qué lo hacía y dijo:"Ya tuve su amor, ahora estoy teniendo su cuerpo."

—Está siendo despechado.

—Es una falta de respeto para cualquier mujer, Harry. Lo sabes, ¿cierto? —protesté enojada. Harry se encogió de hombros y Ron asintió con la cabeza. —Aun así… creo que Romina no es tonta y sabe muy bien que Fred no la buscaba solo por eso.

— ¿Y entonces? Según él ya no la ama, no después de lo que ella hizo. —dijo Harry, apoyando sus brazos en sus piernas y mirándome.

—Es obvio que aun la ama, Harry. Apuesto que Fred tenía la esperanza de que… una de esas noches ella recapacitara y le diera otra oportunidad. —lo dije en un tono frío, tal cual asesino en serie que quema las evidencias de su muy mutilada víctima.

Ron y Harry fruncieron las cejas y no dijeron nada porque, ciertamente, sabían que mi teoría tenía 99.9% de ser correcta. Reí para mis adentros.

—Y bueno, Ron, ¿por qué nos dices ahora? —pregunté al ver que nadie hablaba mas.

—Porque sé que mi hermano no es feliz.

Bang. Un disparo para mi corazón.

—Quiero que encuentre a alguien que lo haga realmente feliz.

—Pero él no quiere…—susurró Harry.

Bang. Otro disparo para mi estúpido corazón.

—Tampoco se me hace justo que ande por ahí rompiendo corazones, ¿sabes?

—No he escuchado a ninguna de las chicas cotillear acerca de eso… —opiné.

—Tal vez estamos imaginando cosas y de verdad todas esas chicas son simples amigas, Ron.

—Sí, tal vez.

Pero en el fondo sabíamos muy bien que no eran simples amigas.

…..

—De acuerdo, Hermione. Cierra los ojos. —me ordenó Cedric con una gran sonrisa en su rostro. Había frío esa mañana y yo llevaba gorra, bufanda y un suéter largo y acogedor para salir a comprar con mis padres. Cedric tenía una bufanda y simple chamarra. Esas habían sido sus primeras palabras cuando le abrí la puerta de mi casa. Sonreí al instante y se inclinó para propinarme un dulce y corto beso en los labios. Estaban fríos. —Ciérralos, Hermione.

Accedí a sus deseos y cerré los ojos. Con una sonrisa en el rostro. Sentí sus labios nuevamente sobre los míos y esta vez el beso fue más lento y cálido. Pase mis brazos por su cuello y sentí como posaba sus manos en mi cintura. No me importó para nada saber que mis padres se encontraban en el piso de arriba y que en cualquier momento podrían bajar y vernos así. Sentí que muy despacio dejaba de besarme.

—No abras los ojos, Granger. —me susurró al oído. Sentí sus manos me soltaban y entonces con un beso en la mejilla me pidió que abriera los ojos.

Frente a mi había un Cedric nervioso, con los labios hinchados, las mejillas sonrosadas por el frío y en una de sus manos sostenía un ramo con flores de distintos colores y en la otra varios libros de pasta vieja y colores cálidos. Me llevé ambas manos a la boca, sorprendida y feliz por la sorpresa. Mi corazón se hinchó de amor y sin poder evitarlo me lancé hacia él. Le besé toda la cara y sentí una lagrima caer por mi mejilla. Nunca antes nadie había hecho esto por mí. Flores y libros. Tal vez para muchos un gesto simple pero para mí fue el detalle más precioso y preciso.

—Te quiero muchísimo, Cedric. Muchísimo.

—Yo te adoro. —respondió él con una sonrisa de lado y como yo tenía mis flores y mis libros, me secó la lagrima con una de sus manos. Sonreí feliz.

—Yo te adoro más. —y me puse de puntillas para propinarle un beso en una de sus mejillas. Lo vi cerrar los ojos con una sonrisa en su rostro. —Pasa, Cedric.

Se quitó la chamarra, la bufanda y la colgó en el porta abrigos, e hice lo mismo que él. Se quedó con un sencillo suéter azul con cuello en forma de "V". Le dije que se sentara y me fui corriendo a la cocina para poner las flores en un jarrón. No encontré ninguno, así que hice aparecer uno. De seguro todos en el Ministerio de Magia estaban demasiado ocupados como para fijarse en ese pequeño conjuro de una chica menor de edad.

Escuché que mis padres bajaban por las escaleras y me apresuré. Llegué a la sala en el momento justo en que ellos llegaban igual, se sorprendieron de ver a Cedric ahí parado en la sala. Se veía tan guapo. Apoyé una de mis manos en el hombro de mi madre y le sonreí.

—Feliz navidad. —dijo Cedric con una sonrisa nerviosa y después agregó: —Siento que debo pedir una disculpa por venir sin avisar y tan temprano. Era una sorpresa.

Mi padre sonrió divertido y yo suspiré aliviada.

—Supongo que no vendrás con nosotros, ¿no? —dijo mi madre y yo le miré inocentemente.

Se despidieron de nosotros con un abrazo y mi madre me hizo prometerle que me portaría bien y que confiaba en mi… eso significaba: "Nada de sexo, Hermione".

Le sonreí con ganas a Cedric y le tendí la mano para llevarlo arriba, a la habitación de juegos y películas que teníamos. Pusimos una comedia romántica y nos acostamos en el sofá cama de color verde que mis padres me habían comprado hace un par de años. Hicimos palomitas y me sentí infinitamente feliz ahí con él. Igual que cualquier pareja de muggles.

—Promete que nunca dejaras de quererme, Hermione. —me susurró al oído. Me tenía bien abrazada y yo tenía mi cabeza apoyada en su pecho, la alce para verlo a los ojos.

—Lo prometo.

—Porque yo nunca dejaré de quererte, Hermione.

Nunca dejaré de quererte, Hermione.

Desperté con un salto y luego comencé a hiperventilar… otra vez soñando con Cedric. Hace dos meses que había terminado todo con él… y por una vil estupidez… pero era necesario. Muy necesario. Sentía que Cedric se enamoraba cada vez más y yo no pasaba de adorarlo y quererlo muchísimo. Él me amaba, lo había dicho innumerable veces. Decía que jamás encontraría a otra persona como yo, que solo me amaría a mí. Por siempre.

Hace dos meses que le pedí que ya no me buscara mas, que se alejara por completo de mi y que buscara a otra persona. ¿Por qué? Porque no era justo que el único enamorado de los dos fuera él… aunque en esos últimos meses no me había sentido tan segura de no estarlo… casi a diario soñaba con nosotros. Y en las clases que nos tocaba juntos no le quitaba la mirada, siempre me descubría a mi misma diciendo que tenía un perfil hermoso y pómulos lindos.

Y Fred Weasley al fin había pasado a tercer plano. O eso creí hasta esa mañana.

Respiré un par de veces más y comencé a prepararme. Era viernes, al fin. Ya eran las seis de la mañana y no tenía nada de sueño. Me metí a bañar y luego comencé a arreglarme el cabello. Había cambiado un poco mi aspecto físico porque arreglaba más, algo sencillo pero el cambio era visible. Muchas personas me lo habían hecho saber, y una de ellas fue Fred. Esa mañana.

Bajé a la Sala Común, aun no había nadie. Decidí leer uno de mis libros favoritos mientras todos se despertaban para ir a desayunar. No me di cuenta cuando llegó él. Bajé mi libro y lo observé. Era visible el cambió en todo su rostro y cuerpo también. Había estado haciendo mucho ejercicio, al igual que yo, pero yo en medidas mucho más bajas. Me sonrió de lado.

—Buenos días, preciosa Hermione.

No me sonrojé como de seguro me hubiera sonrojado hace unos cuantos meses. Le sonreí amablemente y volví mi mirada hacia mi libro. Él no volvió a dirigirme la palabra, solo se dedicó a mirarme fijamente. Me incomodó en los primeros minutos pero conforme me iba concentrando en mi libro, me fui olvidando de su presencia. Tal vez veinte o treinta minutos después comencé a escuchar movimiento en la Sala Común y me percaté que había una chica de quinto grado a su lado. Recordé la plática que habíamos tenido ayer los chicos y yo. Suspiré.

— ¿Lista para desayunar, Hermione? —me preguntó Ginny con una sonrisa. Asentí levemente con la cabeza y comencé a pararme. Vi a mis amigos adelantarse y a la chica irse detrás de ellos. Cuando estaba a punto de pasar por la puerta, Fred me tomó del brazo y me susurró al oído:

—Te ves… peculiarmente preciosa el día de hoy, Granger.

Se me enchino la piel y Fred me beso la frente, me dirigió una mirada… ¿dulce? y salió por el retrato de la Señora Gorda. Fruncí las cejas y me quedé ahí parada como una estúpida.

¿Yo era la siguiente en la lista de Fred Weasley?

¡HOLA! ¿Qué tal están? Espero que muy bien. Algunos ya están disfrutando sus amadas vacaciones de veranos… yo aun no eso es realmente deprimente. Perdón por no haber actualizado antes, tenía el examen de admisión para la prepa y me estaba "matando a estudiar" Oh, y bueno ¡LO PASÉ!

En fin, con la historia… okay, habrá algo de Cedric/Hermione por aquí. Sé que es un Fremione, pero… agh, ustedes nomas' lean y sufran con Hermione, ¿si? Tenia pensado alargarla un poco mas pero, grrrr la deje hasta aquí, ya esta semana estaré de vacaciones y no hare mas que actualizar mis historias… No me maten

Fred será algo asi como un… patan adorablemente estúpido sensual. Nunca lo había puesto así, siempre había sido el bueno, el lindo y tierno chico. Bueno, ahora será diferente Muajajajaja 3:)

Muchas gracias por sus Reviews, son lo máximo. Esta es su historia!

Muchos besitossssss. No me abandonen la lectura, sé que tardo en actualizar pero es seguro, no pienso abandonar ningna de mis historias. Espero leerlos mucho en este cap, bueno ya, lean!

LunaHHr