ADVERTENCIA. En el siguiente capítulo hay escenas de contenido sexual no aptas de ser leídas por menores.
CAPITULO IV. EL ERROR MÁS GRANDE
El amanecer ya se hacía presente en ese lugar. Dentro de la habitación, Terry dormía profundamente sobre la cama, mientras Albert, se comenzaba a levantar pero del sofá de esa misma habitación. Se metió a la ducha, se vistió rápidamente, y comenzó a despertar a Terry.
Terry! ya son las 8 de la mañana… levántate!
Uhmm… cinco minutos más…
Nada! recuerda las cosas importantes que tenemos que hacer!
Ay Dios! Mi cabeza! – decía Terry mientras se sentaba en la cama y se tocaba con ambas manos la cabeza – me duele horrible!
Efectos del alcohol, ya deberías estar acostumbrado… anda! Date un baño y te espero abajo – Albert lo dejó a solas.
Ya estando ambos caballeros listos, tomaron juntos el desayuno y se dirigieron al departamento de Terry.
Y bien, a qué hora compraremos los boletos del tren?
No comas ansias! Tienes que hacer las cosas en orden, y me refiero a Susana y su madre…
Ay esas mujeres – dijo Terry enfadado – pero tienes razón, puedes quedarte aquí en lo que voy a su casa.
Te esperaré Terry, y por favor, se convincente.
Terry le sonrió y salió de allí. Caminaba por las calles de Nueva York con ambas manos en los bolsillos y la cabeza agachada, pensando en las palabras exactas que les tendría que decir a Susana y a su madre. "Diablos! Si tan solo fuera Susana la única persona con la que tendría que hablar, sería más sencillo… pero la bruja de su madre… le mete ideas en la cabeza, no la soporto!"
Llegó a la entrada de la casa de las damas, respiró hondo, se encaminó a tocar la puerta, la servidumbre lo hizo pasar y tuvo que esperar alrededor de veinte minutos para que hicieran acto de presencia la Sra. Marlow y su hija.
Espero que tengas una buena explicación después de la humillación que le hiciste pasar a mi niña – habló prepotentemente la mujer mayor
Buenos días Sra. Marlow – se levantó a saludarla educadamente – a mi si me enseñaron a saludar – le dijo mientras no evitaba pensar "maldita vieja idiota…"
Tus modalillos aristócratas no me harán cambiar la opinión que tengo sobre ti – le extendió la sección de espectáculos del New York Times – a ver de qué manera solucionas esto.
No hay nada que solucionar – dijo aventando el diario e ignorando la nota del escándalo que protagonizó en el restaurant – Susana – se dirigió a hablarle a ella – vine hasta aquí para hacerte saber que he decidido romper nuestro compromiso, por favor, tomémoslo como personas civilizadas, se que eres una chica inteligente y entenderás que…
Si hay aquí un incivilizado sin duda ese eres tú Terrence Grandchester! – gritaba furiosa la Sra. Marlow – como le pides a mi hija algo así? Insolente! – levantó la mano para soltarle una cachetada, pero Terry la detuvo con notable destreza
No le permito que me falte mas al respeto, si no quiere usted que me olvide que es una mujer – a Terry le hervía la sangre, con sus ojos mataba a la Sra. Marlow ante la mirada atónita de Susana quien no era capaz de cómo manejar la situación.
Suéltame! – se quejó la mujer haciendo muecas de dolor
Por última vez señora, el asunto es con Susana, no con usted! Y si no me va a permitir hablar a solas con ella, me largaré y nunca sabrán mas de mi!
No! Terry no te vayas! – al fin habló Susana – madre, por favor déjame a solas con Terry
Pero mi niña! Este remedo de hombre no merece que le regales tu valioso tiempo…
BASTA MAMÁ! Yo también te exijo que dejes de insultar a Terry… déjame a solas con él!
Pero… ashh! – se retiró de allí indignada
Terry, por favor disculpa a mi madre…
Por Dios Susana! No es necesario que todo el tiempo la estés disculpando! A mí me interesa dejar las cosas claras contigo…- se percató que Susana comenzó a llorar ruidosamente – Susana… no es mi intención hacerte daño – se acercó más a ella – créeme que lo que más me duele de esta situación es hacerte sufrir… pero estoy seguro de que si me caso contigo serás mas infeliz…
No sigas! Por favor no sigas Terry… - apenas y podía articular palabra – estoy consciente de ello, y aunque te sorprendas… te doy tu libertad Terry… de hecho me di cuenta desde hace mucho tiempo que no me quieres… que mi vida a tu lado sería desdicha, si seguía unida a ti era por presión de mi madre… ella aun piensa que tu tuviste la culpa de mi accidente… al principio yo pensaba como ella, que tú debías estar a mi lado por eso… pero ahora comprendí que en aquella ocasión fue mi decisión salvarte de ese accidente y nadie tiene por qué pagar las consecuencias de ello… Terry… yo te amo, y el ver cómo eres de infeliz a mi lado me hizo abrir los ojos…
Susie… de verdad lamento todo esto… toda mi vida estaré agradecido contigo por…
No digas más! Busca tu felicidad Terry… y por mi madre no te preocupes, yo hablaré con ella… solo quiero pedirte algo muy especial – lo miró a los ojos – regálame un beso, por favor… es todo lo que te pido… - Terry se quedó helado al escuchar la petición de Susana, pensaba por un lado "porque no? esta chica ha sido tan comprensiva…" por otro lado pensaba "será una trampa… que pretende Susana con eso…?" y por otro lado "eso solo ocasionaría hacerla sufrir más" pero aún así, su primer pensamiento salió vencedor, acercó su rostro y le dio un tímido beso en los labios, seguido de un sincero y fuerte abrazo.
Yo solo te puedo ofrecer una linda amistad Susana, y mi apoyo incondicional en todo lo que necesites para reintegrarte de nuevo a la vida que tenías antes…
Lo sé Terry… ahora por favor, vete… - se cubrió el rostro con ambas manos para llorar mas desconsoladamente.
Terry salió de esa casa con el corazón encogido, pero con un gran peso de encima al fin liberado.
Chicago
Se estacionaba el elegante auto a las afueras de la mansión. Un mayordomo se acercaba a abrir las puertas y ayudar al recién llegado a descender al tiempo que se encargaba de los equipajes.
Bienvenido Sr. Cornwell.
Buenas noches John, está la tía Elroy?
No Sr., la Sra. Elroy partió a Inglaterra el día de ayer.
Gracias John – se adentró a la mansión y se fue a su recamara a dormir, pero antes de conciliar el sueño, recordó los maravillosos momentos vividos con Candy durante el viaje. Aprovecharon para conocerse más, y ante esto Archie quedó más enamorado pues le llenaba de gran orgullo tener una novia tan independiente, valiente y responsable.
Flash back
Pues ya estamos aquí gatita, largo viaje verdad?
Vaya que lo fue! Gracias por traerme a mi casa Archie – le decía mientras buscaba en su bolso las llaves
Gracias de nada! soy tu orgulloso novio y tengo el deber de traerte a tu casa, como el caballero que soy
Gracias – le dijo algo sonrojada – Archie… no sé cuando te veré, mañana regreso al trabajo y tendré muy poco tiempo.
Yo me las arreglo gatita no te preocupes, no te molesta si paso por ti al hospital?
Claro que no! hasta pronto – se le quedó mirando tímidamente, pero fue Archie quien dio el primer paso agachándose a la altura de ella para darle el tan ansiado beso de despedida, pero esta vez la abrazó con fuerza, como si tuviese miedo de perderla, y a pesar de esto su beso era tierno, suave, pero intenso… los corazones de ambos latían desesperadamente, Candy quería mas, pero Archie, con todo el dolor de su corazón tuvo que detener el maravilloso beso, pues a esas horas de la noche no era nada bueno para la reputación de su gatita continuar con tales caricias.
Nos vemos pronto preciosa – le susurró aún con sus labios pegados a los de ella.
Candy ingresó a su departamento, se recargo en la puerta y lanzó un enorme suspiro. "Dios mío, no sé si estaré haciendo bien… me prometí a mi misma alcanzar mi felicidad, ahora sí, pensando en mi… pero no puedo evitar este maldito remordimiento… Archie me gusta tanto… y estoy segura de que él me sabrá hacer feliz… y no puedo decir lo mismo de Annie… ella ha sido tan desdichada al lado de él y creo que eso es peor… Annie… por favor amiga… perdóname! Pero yo estoy segura de que tu encontrarás a alguien que si te ame como te mereces…" Aún triste se metió a su recamara, acomodó sus cosas y se dispuso a dormir, no sin pensar en los maravillosos momentos compartidos con Archie, quien sin duda, era un novio modelo, aunque tan solo hayan pasado muy pocas horas de iniciar su relación, él joven se esmeraba por hacerle pasar el mejor de los momentos.
Fin del flash back
Pasaron tres días más, pero Archie no se dispuso a buscar a Candy en ese tiempo, pues a pesar de que se moría por hacerlo, prefería darle su espacio, que se diera su tiempo de reincorporarse a su trabajo y a sus compañeras enfermeras, sabía perfectamente que las mujeres tienen millones de cosas que contarse cuando están tanto tiempo sin verse. Mientras tanto, el se dedicó a leer la amplia colección de libros de Albert para aprender un poco más sobre los negocios familiares. Aun no era un hecho el proponerle matrimonio a Candy, sin embargo, de lo que estaba seguro es que ella sí sería su esposa, aunque para ello tuviera que esperar mucho tiempo más, pero no le importaba, se juró así mismo disfrutarla como novia el tiempo necesario. En uno de los tantos momentos que se la pasaba en la biblioteca de su mansión, llegó su mucama.
Buenas tardes Sr. Cornwell, disculpe que lo interrumpa, pero tiene una visita
"Debe ser Candy" – pensó muy feliz – dile que enseguida bajo, gracias.
Disculpe… es que la Srita. Que lo busca me insistió que la dejara entrar a su habitación, me insistió tanto que no pude negarme, discúlpeme por eso, pero ella lo espera allí.
Qué raro, pero no te preocupes, puedes retirarte.
Con permiso señor
"Para qué querrá Candy verme en mi habitación… que pretendes gatita? Cada día me sorprendes mas" pensaba mientras caminaba por los corredores. De repente llegó, abrió la puerta y abrió los ojos como enormes platos al ver que su visita, lo esperaba de una manera nada apropiada de una dama.
¿Tú? Que haces aquí? – preguntó sorprendido
Hola Archie… discúlpame por aparecerme así, pero necesito hablar contigo – le decía la chica castaña notablemente nerviosa, vestía una fina bata de manga larga que le llegaba hasta los tobillos, su frente sudaba, su cuerpo temblaba.
Y para hablar conmigo necesitabas meterte a mi habitación? Y vestirte así? – respondió Archie confundido.
Yo… es que yo quiero... quiero que vuelvas conmigo… por favor Archie! Yo te amo…
Y yo a ti no! – la interrumpió – Annie, por lo que más quieras, entiende que entre tú y yo no puede haber nada más! – Archie caminaba desesperado por toda la habitación mientras hablaba.
Es que… es que yo… "es ahora o nunca, es ahora o nunca" – pensaba – yo te amo y estoy dispuesta a todo por ti – inesperadamente se desanudó la cinta de su bata y la dejó caer al suelo, quedando completamente desnuda. Su rostro no dejaba de sudar, su cuerpo no paraba de temblar, pero estaba decidida. Archie por su parte sintió que el corazón se le paralizó, no puede negar que es un caballero, pero es hombre y tiene sangre en las venas, le dio un rápido vistazo de arriba abajo, no podía negar que es una mujer hermosa, pero de inmediato se volteó.
Annie, te ruego que te vistas y te vayas de inmediato – se encaminaba a la salida de la habitación – te esperaré afuera- estaba muy molesto.
No te vayas! – lo tomó del brazo y lo hizo voltear – mírame, soy una mujer, una mujer que está dispuesta a todo por ti… porque te amo… y yo ya me considero tuya, ahora solo tómame…
Estás loca! – la aventó – o te vistes de una buena vez, o le diré de esto a tus padres!
Tu no harás eso! Mi amor, no te das cuenta que te amo! Que yo soy capaz de darte lo que necesitas – le tomó ambas manos y las colocó sobre sus senos bien desarrollados y firmes – ámame como yo te amo a ti, Archie…
Por última vez… NO! – le quitó las manos y se dirigió de nueva cuenta a la salida, pero no contaba con que Annie estaba más que decidida – lo abrazó fuertemente de la cintura, lo hizo voltear nuevamente y comenzó a besarle todo el cuello…
Te amo Archie… no me desprecies por favor – pero él seguía resistiéndose, y ante este hecho ella decidió jugar su última carta. Bajó su mano a la bragueta, la abrió, después metió la mano adentro de los calzoncillos de él, y con una gran fuerza apretó su miembro. El seguía alejándose, pero se quedó inmóvil cuando se percató de que Annie, se inclinaba al suelo, con sus dos manos sacó su miembro para envolverlo con sus labios, sus caricias eran muy húmedas, tímidas, pero firmes. Archie se molestó más, con una mano jaló del cabello a la chica para apartarla pero ella estaba aferrada, pues al sentir el jalón de él apretó duramente sus labios, acción que por fin le resultó favorable, pues Archie sintió la inevitable excitación de una felación nunca antes en su vida experimentada; cerró los ojos, seguía enfadado, pero no podía evitar gemir de placer, con fuerza tomó a Annie de los brazos, la levantó, la miró a los ojos, la azotó a la cama y acto seguido el se fue encima de ella, se acomodó, y con tremenda agresividad la penetró ignorando el fuerte grito de dolor de ella por el hecho de estar perdiendo en ese momento su virginidad. Siguió envistiéndola con la misma agresividad y fuerza, ella se quejaba, le dolía, hasta cierto punto le incomodaba, pero él estaba vuelto loco de placer, lo único en lo que pensaba en ese momento era en saciar sus instintos animales ante la provocación recientemente recibida, mientras la hacía suya apretaba con las manos sus senos, realmente se estaba deleitando. El acto no duró por mucho tiempo pues él estaba tan bárbaramente excitado que terminó muy pronto. Se echó encima de ella, respirando agitadamente, se levantó y al ver el rostro de Annie enseguida palideció, se quitó en cuanto pudo y se tiró al suelo cubriéndose el rostro con ambas manos.
Por Dios… ¿Qué hice, que hice QUE HICE!
Me hiciste el amor…
CALLATE! – se levantó y la tomó del brazo – en este momento te vistes y TE LARGAS!
Pero mi amor…
QUE TE CALLES! – le aventó la bata, ella de inmediato se la puso – vete! Vete! – la chica asustada ante a reacción de Archie no tuvo más opción que salirse, mientras que él, se acercó a la puerta, la aseguró, se recargó en ella, se tiró al piso y seguía recriminándose su acción. "Porque? Diablos porque fui tan débil! Ahora que tengo el privilegio de tener a Candy a mi lado… vengo a cometer la peor estupidez! Maldita Annie! Porque lo hiciste?..." permaneció solo con sus pensamientos por un prolongado tiempo. Durante todo ese día, no quiso salir de su habitación.
Nueva York
Enfundado en su abrigo, bufanda y distintas ropas apropiadas del clima frío llegaba Terry a su departamento, se quitó lo necesario y se sorprendió al ver que Albert estaba en la cocina preparando la comida de ese día.
Como te fue Terry?
Eh… oye amigo, no era necesario que hicieras eso… vaya! Si hasta hiciste el súper!
Jajaja acaso Candy nunca te comentó que el arte culinario es uno de mis hobbies?
Sí, creo que si… - se sentó y lanzó un suspiro
No me has comentado como te fue – le repitió Albert
Pues… mejor de lo que esperaba
De verdad? Qué bueno!
Pues…
Y ahora qué? No me digas que te habías enamorado de Susana porque te mato!
No… lo que pasa es que no me siento tan feliz como me gustaría…
Porque?
Albert… siento que no debo ir contigo a Chicago, algo en el fondo de mi corazón me dice que no debo ir… si mi destino es estar con Candy simplemente se dará y ya…
A ver… - tomó asiento junto a él – por qué no dejas de ser tan terco? De qué manera crees tú que se dará algo entre Candy y tu si nunca se ven? Lo correcto es que la busques, que luches por ella! Ya te dejaste vencer tan rápido? Ni siquiera hiciste el intento…
YA! Ya! No necesito tus sermones! Te estoy diciendo que no estoy seguro de ir! Y discúlpame, pero no me vas a obligar…
Entiendo… entonces… o eres un vil cobarde… o ya no la amas… si la amaras ya estarías corriendo para allá! Bueno… no te acuerdas anoche? Estabas desesperado por irte a Chicago!
Estaba borracho!
Lo que sea! Pero no entiendo tu actitud Terrence… mira, no quiero pelearme contigo ahorita, comamos, reflexionas, y lo volvemos a discutir…
No hay nada que discutir, estoy decidido Albert, no iré contigo a Chicago, algo me preocupa, algo me dice que no debo… que Candy… tal vez me olvidó – dijo tristemente
Bien… a los necios ni quien los haga cambiar de opinión – dijo Albert con un tono de derrota.
Comieron, salieron a recorrer un poco las calles de Nueva York, Albert compró dos boletos a Chicago, por si Terry se decidía de último momento.
Continuará…
Hola mis preciosas lectoras! Muchas gracias a todas aquellas que se molestan en dejarme un comentario, no tienen idea de cuantas veces releo sus reviews! Ahora sí, agradecimientos especiales:
Litac.- Que bueno que te gustó el primer beso con Archie, la verdad traté de redactarlo lo mas dulce posible, pues así es la personalidad de ellos dos. Gracias!
Nela2307.- Esta historia es un Terryfic, espero que me sigas acompañando en esta aventura para que seas testigo de la hermosa historia de amor que triunfa entre Candy y Terry. Gracias!
GemaGrandchester.- Querida! Vas a ver qué buenas peleas no solo entre Terry y Archie… falta que Annie se entere de que la pecosa anda rayando sus cuadernos… o al revés… que Candy se entere de lo que acaba de pasar! Y respecto a Susanita… uf! Pues en este fic no quise ponerla malevolienta… pero de que sufre, sufre! Gracias por leer!
Klaudya.- A mi también me encanta cuando Terry se echa sus copitas y hace locuras! Pues con eso solo se comprueba el gran amor que le tiene a Candy! Y ya lo viste… junté a Candy con Archie… vas a ver que se pone bueno! Gracias por leer!
