Regresen con vida 4
El tenue brillo de la luna acariciaba el oleaje sereno del vasto océano. El mar traía consigo un sonido reconfortante, un suave canto que nada más las guerreras aprendieron a disfrutar por las largas expediciones a las que eran sometidas, con el trío no era distinto. Siempre les agradó ver la luna reflejada en el agua, era como si ella fuese una cuarta compañera que se presentaba en el momento indicado.
Desafortunadamente, ninguna de las tres tenía tiempo para deleitarse con las imágenes naturales. El escenario oscuro se iluminaba en tiempos irregulares, y lo que acompañaba esas luces era un estruendo suficiente como para llamar la atención de alguien a más de dos kilómetros a la redonda, y eso era porque, en el sector, no eran muy comunes las peleas nocturnas. Las flotas contaban con los números y la fuerza necesaria para terminar todo antes de la cena.
– ¡Yosha! –Una exclamación se escuchó a la par de unos disparos.
La demonio se movió al lado derecho y esquivó las balas del crucero ligero, luego sonrió y cargó contra ella, no obstante, Kiso apareció por un lado y la consiguió empujar hacia la izquierda por dos metros, donde Furutaka disparó ambos cañones de 20.3cm que consiguieron impactar contra el costado descubierto –El izquierdo– del enemigo.
–Fufu… –Su sonrisa se hizo mayor al probar una vez más el daño en su cuerpo. Sus cañones no conseguían moverse tan rápido como cuando iniciaron la pelea, y eso era una buena señal.
– ¡Espero estés lista para regresar a las profundidades! –Kiso, con la hoja desenvainada, volvió a cargar contra ella. Sostuvo el arma con su mano derecha y, al estar a dos metros, trazó una línea vertical, de norte a sur, con el sable.
El movimiento era demasiado predecible, por ello la contrincante fue capaz de extender su mano izquierda al frente y capturar la hoja antes de que la alcanzara, luego tiró del arma, lo que obligó a Kiso a acercarse y, a unos treinta centímetros de distancia, cerró su mano derecha, convirtiéndola en un puño, y le dio un gancho directo a la mandíbula a la torpedera.
Como se había visto antes, en el momento que los nudillos de su mano entraron en contacto con el cuerpo ajeno, los cañones en su muñeca abrieron fuego. A esa distancia el cuerpo contrario voló por más de diez metros en el aire, pero, en contra de sus predicciones, cuando la torpedera salió de su campo de visión, la líder de la flota estaba a veinte metros, apuntando con sus cañones en su dirección.
Un segundo pasó en lo que Furutaka tiró el gatillo y las balas fueron arrojadas contra su cuerpo una vez más. La demonio intentó alejarse en vano, pues, para su sorpresa, la afilada espada de Tenryuu había sobresalido por su vientre.
– ¿C-cuándo? –Giró su cabeza y moró por sobre su hombro al crucero, que esbozaba una sonrisa victoriosa.
–Deberías cuidar mejor tu espalda –En el siguiente momento que esas palabras fueron mencionadas, la abisal se vio envuelta en un violenta explosión a causa del ataque enemigo, pero eso nada más hizo que su sonrisa se volviera más retorcida.
–Todas ustedes…son entretenidas… –Su voz se volvió a escuchar.
De entre el humo que se disipó se pudo notar la figura de la mujer, pero lo que más preocupó a la flota fue el aura roja que comenzó a desprender, así como su ojo derecho visible mostraba un brillo amenazador.
–Pero me temo… –De pronto, la hoja de Tenryuu fue sostenida, no importó cuánto tirara del arma, ésta no se desprendía del cuerpo ajeno –…que el juego ha terminado… –La sonrisa lentamente se desvaneció de su rostro, y entonces alcanzó, con su mano derecha, la nuca de la osada que le había clavado la espada.
Como represalia, las garras penetraron un centímetro del cuello de esa guerrera, luego desvió toda su fuerza a su brazo derecho para levantar el cuerpo ajeno y, usando su espalda como palanca, azotó con un inmenso poder el cuerpo de Tenryuu en la superficie del agua.
– ¡Argh! –No pudo decir nada más, pues la abisal le puso un pie encima de su tráquea, eso provocó que sus compañeras se mantuvieran inmóviles.
–Ya que tú has conseguido hacerme un poco más de daño, creo que voy a devolverte el favor… –Con la mano izquierda tomó el mango del arma que quedó clavado en su cuerpo, y con un solo tirón pudo retirarlo y blandir la hoja, entonces miró al ojo de la mujer, podía ver claramente cómo la cólera invadía su cabeza nada más por haber tomado el equipamiento.
– ¿Qué sucede? ¿No te gusta que agarren tus cosas? –La abisal miró con detenimiento el largo del arma y luego relamió el filo, justo donde su sangre la había manchado –No te preocupes…jamás me han gustado las espadas, así que… –Alzó la hoja, que apuntó en dirección del estómago de Tenryuu y la azotó con fuerza contra el cuerpo ajeno.
La punta consiguió penetrar con suma facilidad la carne y músculos de su contrincante, justo como ella había hecho, pero se aseguró que la hoja atravesara su vientre hasta que el mango la detuviera. Sin duda alguna, habría gemido de dolor por la acción, pero el pie en su tráquea bloqueó sus cuerdas vocales y nada más pudo alzar sus extremidades mientras que una lágrima nacía por su lagrimal derecho, lo que consiguió que Tenryuu volviera a mirar con una intensa rabia a la abisal.
–…te la devuelvo…seguro que le darás un mejor uso que yo… –Orgullosa de su acción, volvió a sonreír, luego se agachó para mirar el ojo con el que la desafiaba –No me gusta esa mirada tuya…tendrás que aprender a respetar…y obedecer…
Esa abisal llevó ambas manos al rostro del crucero, acarició con sus afiladas garras las facciones ajenas, mas su índice derecho se detuvo en el pómulo derecho, ahí fue cuando aplicó un poco de presión, lo suficiente como para que ingresara en su piel.
–Si te lo arranco…no podrás volver a verme de esa forma…
Con lentitud, la garra comenzó a avanzar por el pómulo ajeno, sin embargo, con el rabillo del ojo alcanzó a notar algo debajo del agua, que la obligó a dar un salto hacia atrás para ganar terreno. El intento del ataque no salió sin consecuencia, pues, antes de separarse, su dedo había sido capaz de arañarle el párpado a su víctima, lo que hizo que no pudiera usar su ojo.
–Y ya que todo se comenzaba a poner divertido… –Comentó desilusionada al ver a Kiso llevarse a su compañera hasta la líder.
La torpedera dio media vuelta y alzó su sable en dirección a la abisal, se preparó para decir unas palabras, mas fue interrumpida por Furutaka, quien, tras haberle sacado la espada a su compañera, la dejó recostada para que tomara un pequeño descanso.
–Kiso, retírate, esto no se resolverá si va alguien sin experiencia contra esta clase de enemigos –La líder se adelantó, entonces la otra obedeció y se quedó al lado de la tercera para mantenerla bajo constante vigilancia, el dolor había sufrido por ese daño fue tanto que había perdido la consciencia.
Furutaka apuntó los cañones en su brazo derecho hacia la demonio, luego la miró con decisión y pronunció unas palabras:
–Demonio austral, yo, primera de la clase Furutaka, crucero pesado, seré tu oponente, no será necesaria más intervención
Dicho eso, la abisal echó una risa y luego miró fijamente a la líder. No pudo evitar relamer sus labios y luego asentir con la cabeza una vez.
–Está bien, será divertido jugar contigo…una vez te elimine a ti, las otras dos serán más fáciles de hundir.
Furutaka no necesitó decir una palabra más, su equipamiento ya tenía localizado al enemigo. La explosión en su brazo y espalda arrojó la munición que tenía guardada.
La demonio se lanzó al lado izquierdo y volvió a esquivar los tiros, luego comenzó a cargar, en zigzag, hasta estar a un metro de distancia, donde dio un último salto al frente a toda marcha y transformó su mano derecha en puño para darle un impacto directo en su estómago.
– ¡Húndete!
El golpe fue desviado por una defensa sincronizada. En el momento que la vista de la líder vio el salto, colocó su brazo izquierdo al frente y bajó el nivel de su torso, lo que le permitió alzar la extremidad justo en el momento que el pesado puño del enemigo entró en su espacio personal, de esa forma el ataque de la abisal no consiguió impactar, por lo que no hubo alguna explosión después, mas ahora la acometida de Furutaka había dado inicio.
Con su brazo derecho aprovechó la corta distancia para dar un golpe en la mejilla de la contrincante. La fuerza con la que golpeó fue suficiente como para provocar que la otra se tambaleara aturdida, lo que le dio el tiempo suficiente para alinear los cañones de su brazo y abrir fuego. La onda expansiva de la explosión sacó volando el cuerpo de la abisal en el aire por unos metros.
Al tiempo que caía de regreso al agua, Furutaka apuntó los cañones en su espalda a donde ella calculaba caería el enemigo y, con un segundo de retraso, disparó para que las balas consiguieran impactar una vez más contra el cuerpo ajeno que, al notar el ataque, cruzó ambos brazos para evitar la mayor parte del daño, pero el empuje que la explosión provocó no lo pudo evitar y terminó, en picada, impactando contra la superficie del agua a unos tres metros de distancia del límite de la arena.
– ¿Habrá sido suficiente con eso? –Preguntó Kiso.
–No… -Murmuró la líder.
Un minuto pasó antes de que la abisal se reincorporara con lentitud. Los dos brazos mostraban señales de daño, hasta se pudo ver la falta de una garra en su mano izquierda así como los cañones en su lado izquierdo tenían un daño más grave.
El aura roja volvió a envolver toda su figura, su ojo ahora desprendió un brillo mucho más llamativo. No se alcanzaba a ver del todo, pero seguro que esa sonrisa hubiera desaparecido, lo que sí se alcanzó a escuchar fue un grito desgarrador que obligó a Kiso a cubrir sus oídos y a la líder a cerrar uno de sus ojos por el alto volumen.
–…sólo la enfurecí…
Nota del escritor:
Siempre me pregunté por qué en el anime no aprovecharon la posibilidad del combate cuerpo a cuerpo.
I mean, el capítulo 4 con Kongou fue muy emocionante, cuando desvía la bala, y luego en el último con Nagato golpeando y pateando, ¿Por qué no lo explotaron?
Bien, en este fic me decidí a hacer eso, pues hasta yo consideraría una ofensa y un PECADO poner a Tenryuu, Kiso y Furutaka en un fic de KanColle y no aprovechar sus capacidades para el combate cuerpo a cuerpo.
Es genial escribir peleas, se vienen más y un desenlace ÉPICO. (/*O*)/
Es todo, nos veremos en otros capítulos, ¡suerte!
