Los personajes de Naruto no me pertenecen son propiedad de Masashi Kishimoto
Advertencia: Konohamaru x Moegi
Capítulo 4 El festival de fuegos artificiales
—Ese es el collar de Hinata ¿Qué fue lo que le hiciste? ¿En dónde está ahora?—decía un apuesto demonio de cabello negro.
—Nada que no fuera necesario Sasuke, bueno a mi parecer. Las reglas son reglas y Orochimaru-sama me encomendó que las hiciera cumplir, no es bueno desobedecer al rey demonio—dijo otro demonio rompiendo el collar.
—Maldito Sai, por mi Orochimaru, Danzo y las estúpidas reglas se pueden—el demonio Uchiha tomó un respiro para tranquilizarse y luego continuó—si le pusiste un dedo encima no te lo perdonare…
Mientras tanto en el Maid café faltaba aun media hora para las nueve y Hinata estaba lista para trabajar, cuando llegó al establecimiento Kiba se encontraba preparando todo para que los clientes llegaran, el joven castaño le explicó cómo hablarle a los clientes y como llevar las ordenes, llegó la hora de abrir y los clientes comenzaron a llegar, Hinata era un poco torpe pero aprendía rápido, luego llegaron un par conocidos…
—Bienvenidos—decía Hinata con una reverencia.
—¡Ah! ¿No es tu prima? Hinata ¿verdad?—saludaba la pelirosa.
—Señorita Sakura, Joven Naruto, es un placer tenerlos aquí—respondió Hinata.
—Te dije que iríamos a donde quisieras en compensación por no llegar a nuestra cita ayer pero ¿tenía que ser precisamente aquí? Hace mucho que no venias—decía desanimado Naruto.
—Sabes que es mi cafetería favorita, es una coincidencia que sea propiedad de los familiares de tu madre, además si no vengo es por falta de tiempo—comentó Sakura.
—Lo olvide por completo, de haberlo recordado no le hubiera conseguido trabajo aquí—se decía a si mismo Naruto.
—Bueno yo pediré una rebanada de pastel de fresas—dijo la pelirosa—
—Tráeme un café especial Hinata—pidió el rubio—
Hinata anotó los pedidos y se retiró para atender otras mesas, mientras Sakura y Naruto platicaban sobre la Hyuuga, Sakura estaba bastante intrigada por conocer a aquella chica que provocaba un cambio bastante radical en el comportamiento del rubio, mientras, él insistía en que la trataba con normalidad y bromeaba acerca de los celos de Sakura.
—Aquí tienen—interrumpió Hinata.
—Gracias—dijeron ambos al unísono mientras Hinata se retiraba.
Los jóvenes siguieron platicando, el plato se Sakura estaba casi vacío cuando Naruto comenzó a hablar de un evento que se acercaba, el festival de fuegos artificiales que se llevaría a cabo el siguiente fin de semana, Sakura había escuchado de él y tenía muchas ganas de ir así que el rubio aprovechó para invitar a la chica ojos de jade a una cita y ella accedió.
El festival se llevaba a cabo en un parque que se encontraba a las afueras de la ciudad, era muy amplio y tenía un gran lago en el centro, además, a un lado del lago había una colina, aunque era algo empinada si lograbas subirla y encontrar un buen lugar tendrías asegurada una visión hermosa, pues los fuegos artificiales se reflejaban en el lago dando un doble espectáculo, Naruto emocionado contaba aquella leyenda que decía que si un chico y una chica veían desde aquella colina los fuegos artificiales se volvían inseparables, mientras Sakura bromeaba diciendo que los verían desde la explanada como la gente normal mientras el rubio ponía una cara de decepción.
—Hinata la cuenta—pidió Naruto.
—Claro aquí esta…
Hinata tropezó y estuvo a punto de caer, fue algo rápido, Naruto no tuvo tiempo de reaccionar pero Kiba rápidamente la tomó por la cintura y detuvo su caída con una mano mientras con la otra sostenía una bandeja, ambos jóvenes se miraron fijamente a los ojos mientras todos los clientes aplaudían la heroica hazaña, tanto Kiba como la ojiperla estaban sonrojados, Naruto no pudo evitar pararse y arrebatar a Hinata de los brazos del castaño.
—Suelta a mi prima de una vez—decía molesto y la arrebataba de las manos de Kiba.
—G…gracias K…Kiba—agradeció Hinata inclinándose.
—Si de nada—sonrió nervioso Kiba.
—Vaya no me digas que eres de esos primos celosos—se burlaba Sakura.
—Yo…no…ella…—Naruto trataba de articular palabras nerviosamente sin soltar la mano de Hinata.
—Naruto f...fue mi c…culpa l…lamento las m…molestias—tartamudeaba más de lo normal y su pulso se aceleraba.
Naruto soltó a Hinata dejó el dinero en la mesa y salió de la cafetería, estaba algo molesto y a la vez avergonzado, al parecer ya se estaba creyendo su propia mentira, Sakura agradeció la comida y se fue tras el rubio.
Cuando llegó el descanso de medio día Hinata salió a la parte de atrás del establecimiento para tomar un poco de aire, había estado nerviosa desde que empezó a trabajar porque odiaba hablar con desconocidos, pero después de lo sucedido con Naruto sus manos estaban más temblorosas y sus pies más torpes, había estado a punto de caerse o de tirar la comida varias veces y los clientes habían tenido que repetir sus órdenes pues la Hyuuga andaba en la luna y las anotaba mal o incompletas, tenía que agradecer que todos hubieran sido bastante amables, ya un poco más tranquila iba a entrar para almorzar algo cuando Gaara apareció frente a ella y le reclamó por no haber unido ni una sola pareja en toda la mañana, pero, si la joven no había tenido cabeza para el trabajo, menos la iba a tener para buscar parejas a pesar de que esa era su misión principal, antes de que cupido siguiera reclamando llegó Kiba por lo que tuvieron que pausar la conversación.
—¿Hablabas con alguien?—preguntó el castaño saliendo del local.
—Kiba, no, con nadie—contestó nerviosa.
—Quisiera saber si, ¿te gustaría ir al festival de fuegos artificiales este sábado?
—¿Festival de fuegos artificiales?—Hinata no había ido a un festival.
—Gente reunida para ver luces en el cielo…espera… ¡Ve Hinata! por lo que dijo el rubio malhumorado seguro muchas parejas irán—aconsejó Gaara.
—Sí, me gustaría ver ese festival—afirmó Hinata.
—¿Nunca has ido al festival? Entonces haré que la primera vez sea la mejor, no te arrepentirás—dijo sonriente Kiba.
La semana pasó rápidamente Sakura y Naruto no volvieron por la cafetería, Kiba seguía enseñándole cosas a Hinata y está a su vez logró unir unas pocas parejas más, el viernes saliendo del trabajo, un día antes del festival Karin y su amigo Suigetsu se "invitaron" arruinando los planes de Kiba para estar a solas con la Hyuuga, aprovechando que Hinata cobró su primer sueldo la pelirroja la llevó por la tarde a un centro comercial para comprar yukatas y accesorios, mientras tanto Gaara iba de un lado a otro tras ella con una cara de molestia, cuando Karin tuvo que ir al baño aprovechó para hablar con la ojiperla.
—Sigues perdiendo el tiempo hoy es 10 de enero y me tendré que ir en unos días—decía desesperado.
—No pierdo el tiempo solo que hace mucho que no me divertía tanto—sonreía Hinata.
—Si no unes suficientes parejas…no estaré aquí para recordártelo, lo olvidaras—suspiraba.
—No lo olvidare, me esforzaré ya lo veras, es solo que quiero pasármela bien con mis nuevos amigos aunque sea un momento—decía nostálgica la Hyuuga.
—No voy a hacerte cambiar de opinión ¿verdad?, solo recuerda cuando me vaya que solo tienes un año—pedía Gaara.
—Sí, le dije a Tsunade-sama que no la defraudaría…
—Hinata regrese ¿hablabas con alguien?—preguntó la pelirroja.
—No, no estaba hablando—contestó Hinata.
—Es hora de ir a casa, mañana es el gran día ¡ese yukata te queda muy bien! nos vemos en frente del Maid café a las seis de la tarde no lo olvides—se despidió Karin.
Hinata fue a su casa, había sido una semana bastante cansada pero estaba feliz de haber unido varias parejas, si seguía así seguramente recuperaría sus alas, agotada por haber ido de paseo con Karin la Hyuuga cayó rendida en su cama, al día siguiente se despertó un poco tarde y comenzó a arreglarse desde temprano, estaba bastante emocionada, se puso el lindo yukata color lila con patrón de flores recién comprado, acomodo su cabello en forma de chongo y comenzó a caminar hasta el punto en el que se reuniría con sus amigos, la emoción la distrajo y no se dio cuenta de que iba casi una hora temprano por lo que tuvo que esperar…
—Hinata ¿qué haces aquí? Quiero decir...pensé que llegaría antes que tú, que puntualidad—saludó Kiba.
—Hola Kiba—contestó la peliazul.
—Por cierto creo que te ves muy linda y…
—¡Chicos hola! vámonos o se acabaran los lugares para ver los fuegos artificiales—dijo Karin interrumpiendo.
—Siempre en el momento oportuno Senpai—suspiró el castaño.
—¡QUE DICES PEQUEÑO APRENDIZ!—decía la pelirroja mientras le hacia una llave.
—Karin sí que eres ruidosa por eso no tienes novio—señaló el chico de cabello blanco que acompañaba a la pelirroja.
—¡CÁLLATE! Suigetsu—gritaba enfadada.
Luego de la divertida discusión seguida por una breve presentación del peliblanco, Hinata y los demás caminaron entre la extensa multitud de personas que asistía a ver el espectáculo de fuegos artificiales hasta encontrar un lugar despejado donde tendieron una manta y sacaron una canasta con comida como si fuera un día de campo, con el lugar apartado los cuatro jóvenes pasearon por el festival para divertirse, había música, juegos y otros eventos donde Kiba no perdió tiempo y ganó premios para Hinata, Suigetsu y Karin pelearon durante toda la tarde, cerca de las 11 de la noche regresaron a su lugar para contemplar los fuegos artificiales.
Gaara desesperado llamó a Hinata desde atrás de un árbol, y esta dijo ir al baño para separarse de los demás, el pelirrojo la convenció de unir al menos una pareja antes de regresar con sus amigos, después de buscar unos minutos se sentó en unas escaleras, debía regresar pronto o se preocuparían por ella, en ese momento paso una niña de cabello naranja atado a dos coletas y tropezó así que Hinata la ayudó y se dio cuenta de que su hilo era bastante grueso
—¿Te encuentras bien? te ayudare a recoger tus cosas ¿Cómo te llamas?—cuestionó Hinata.
—Gracias, soy Moegi ¿señorita podría ayudarme? venía con unos amigos pero entre toda la multitud me perdí, si no los encuentro no podremos ir a la colina antes de que inicien los fuegos artificiales—decía tristemente Moegi.
—Bien vamos a buscarlos, pero dime ¿cómo son?—interrogó la peliazul.
—Uno es un poco más alto que yo su cabello es castaño y lleva una bufanda azul, el otro usa lentes—describió a chica.
Mientras tanto Karin y Kiba comenzaban a preocuparse por que Hinata estaba tardando demasiado, la pelirroja ya había ido a buscarla al baño y no la había encontrado, estaban pensando en dividirse para buscarla cuando cierto rubio se cruzó en su camino por lo que aprovecharon para preguntarle si había visto a la Hyuuga.
—Naruto que sorpresa ¿no has visto a Hinata por aquí?—preguntó Karin.
—¿Hinata está aquí?—cuestionó el rubio.
—La invite a venir pero se separó de nosotros por un momento y no ha regresado—contestó Kiba.
—¿La invitaste a venir y no la cuidaste? (esa chica puede estar en cualquier lugar, es torpe e ingenua sobre todo es fácil de engañar, espero que este bien…pero que estoy pensando) está bien te acompañare a buscarla—dijo Naruto—Sakura espérame aquí, volveré para ir a la colina a ver los fuegos artificiales.
—Si estaré esperando, espero que encuentren a su prima—dijo Sakura…
—Prima ¿de qué hab?—Naruto le tapó la boca a Karin y la jaló para alejarse de ahí…
En otra parte del parque Hinata y Moegi caminaban tomadas de la mano para no separarse, la Hyuuga tenía una manera más fácil de encontrar a los chicos que buscaban, el hilo de la niña era bastante grueso así que seguramente alguno de ellos estaba al otro lado, solo tenían que seguirlo, la ojiperla caminaba por delante mientras la niña de cabello naranja la miraba algo confundida, preguntándose cómo estaba tan segura del camino.
—Mientras más caminamos más pienso que es una mala idea darle la carta—susurró la chica soltando la mano de Hinata.
—¿Carta? ¿De confesión?—preguntó Hinata sonriendo.
—Sí, pero no sería buena idea dársela después de…
—No es mala idea, no sé qué está pasando pero debes dársela. ¡Ya se! iré a buscarlo y le diré que lo veras en algún lugar de la colina antes de los fuegos artificiales—opinó Hinata.
—Pero alguien más me confeso su amor y no estaría bien, mejor no le daré nada…
—Debes pensar en tu felicidad, ese otro chico entenderá…no te obligare pero igual tu espera en ese lugar—dijo Hinata señalando un árbol en la colina—yo los buscare por ti.
—Está bien, estaré esperándolos ¿pero cómo sabrás quiénes son? y ¿si no los encuentras?—dudó Moegi.
—Confía en mi—respondió Hinata mientras pensaba que la persona que debía recibir esa carta estaría en la colina a tiempo.
Luego de seguir un rato el hilo se encontró dos niños, uno de ellos el chico con una bufanda azul era el que estaba al otro lado del hilo rojo de Moegi, parecía que hablaba algo importante con el niño de lentes, cuando terminaron se dieron la mano y luego caminaron en dirección contraria, Hinata lo siguió y convenció de que fuera a la colina pues alguien quería verlo, luego llamó a cupido con su silbato para que los uniera, así 15 minutos antes de las 12:00 Moegi esperaba ansiosa y nerviosa, entonces escuchó que la llamaban, era Konohamaru.
—¿Konohamaru? ¿Dónde está Udon? pensé que vendrían ambos…
—Moegi yo… estoy enamorado de ti, no sé lo que sientes por mí pero hace unos momentos hablé con Udon e hicimos un trato, sin importar a quien elijas seremos amigos así que no te presionare—dijo el chico de bufanda azul algo sonrojado.
—Udon me declaro su amor hace unos días, talvez en este momento no debería decirte esto, pero la verdad es que la persona que me gusta eres tú—dijo la chica de cabellos anaranjados ofreciéndole una carta.
—¡Pensé que meterías la pata! Pero al final las cosas salieron bien—dijo cupido lanzando la flecha.
—Si yo también me preocupe—contestó la ojiperla.
—¿Qué fue ese sonido? ¿Con quién hablas?...
—Naruto ¿qué haces aquí?—dijo sorprendida la Hyuuga al ver a Naruto tras ella.
—¿Qué hago aquí? te estaba buscando…quiero decir todos te buscábamos, al menos hubieras llamado a alguien por celular ¿no tienes sus números?—decía molesto el rubio.
—¿Celular? Lo siento no quería que se preocuparan…
—Vamos discúlpate apropiadamente tu misma—dijo Naruto tomándola del brazo mientras los fuegos artificiales comenzaban a aparecer en el cielo haciendo que Hinata volteara emocionada.
—Sería un desperdicio bajar cuando aquí tenemos tan buena vista, vamos siéntate le enviare a Karin un mensaje de que estamos bien—dijo el rubio resignado al ver el rostro de Hinata, luego se sentó sobre el césped.
—¿Y Sakura?—Preguntó la ojiperla sin quitar la vista de los fuegos artificiales.
—Ella entenderá, eso espero, vamos siéntate—Naruto extendió la mano para que se acercara.
Hinata estaba completamente sonrojada se sentó junto al rubio y no desvió la vista de los fuegos artificiales, a Naruto le pasaba algo similar, mientras tanto Kiba estaba en la plaza con Karin y Suigetsu y por otro lado Sakura estaba sola al pie de la colina contemplando los fuegos artificiales…
—Realmente eres tú…que coincidencia—decía otra chica viendo a lo lejos.
Hasta aquí este capítulo, espero que sea de su agrado, críticas constructivas y comentarios son bienvenidos, quiero agradecer a todos los lectores que me inspiran a seguir escribiendo, una disculpa a todos los que como yo son seguidores del KonoHana pero este capítulo va dedicado a una amiga que shippea a Konohamaru con Moegi llevaba meses pidiéndome que le escribiera algo pero como no shippeo a esa pareja no me salía nada (perdóname amiga, sabes que te quiero pero tengo que ser sincera).
Comentarios, sugerencias y críticas constructivas serán bienvenidas y si lo desean pueden entrar a mi perfil donde están los links de mis redes sociales, Facebook, Tumblr y DeviantArt apenas estoy empezando así que si te gusta lo que hago los likes, favoritos, reblogueos, llamas y demás me ayudarían mucho.
Nos leemos luego (n.n)/
