¿Destino?
-¿Qué decides Hatake? –dijo la kunoichi frente a el, con una sonrisa perturbada en sus labios, y un movimiento involuntario en sus piernas, sintiendo que los nervios le carcomían los huesos.
-¿Cómo era que pudiera estar ese idiota ahí parado tan tranquilo, cuando a ella estaba a punto de sufrir un colapso nervioso?
-Yo…
-Si lo se –dijo esta dándose vuelta como si el colapso nervioso, le hubiese pegado con toda intensidad –lo se… fue estupido, no hagas caso, es una idiotez… -dio vueltas por el baño como si fuera un gato enjaulado –me he pasado mucho en copas y… fui una idiota… una completa… idio...-y sin que Anko pudiera decir algo más, el joven tomo de su mano obligándole a mirarle y de paso jalarla a su cuerpo, abrazándole calidamente, agradeciendo mentalmente que la puerta del baño, estuviera atorada con las agujas que Anko había lanzado.
-Eres demasiado desesperada -contesto el, inclinandose un poco para poder decir a la altura de su oído
-Hata… -trato de decir esta mientras sentía que el corazón se le iba a la garganta, el Shinobi del que había estado enamorada toda su vida realmente le estaba abrazando, apretó sus ojos, no podía creerlo simplemente no podía, pellizco disimuladamente su mano, para comprobar que lo que estaba pasando era real, que eso no era un sueño.
-No has esperado mi respuesta -finalizó este, sintiendo claramente, como el cuerpo de la kunoichi se relajaba entre sus brazos, parecía no esperarse esa respuesta, aunque no entendía muy bien el porque, parecía incluso avergonzada de verle directamente a los ojos, permanecio con la vista fija en el cuello del shinobi, casi no pudo aguantar la risa, parecía recia a verle y tal eso hubiese pasado de no ser poe el que con su mano sobre su mentón, le ayudo a verle directamente a sus ojos, sus mejillas se tiñeron de un rosa palido, mientras decía en voz apenas audible.
-¿Y cual es?
-¿Cual supones? -contesto este, besandole delicadamente por encima de la tela sus labios sintiendo la calidez de su boca tocando la suya, nuevamente, una sonrisa sincera le ilumino el rostro
-No estoy totalmente...segura... –beso nuevamente sus labios - así que... quiero comprobarlo - masculló débilmente, y nuevamente como había deseado desde hace tanto, puso su mano en el borde de la tela, para asirla hacia abajo, pero esta vez, no fue su mano, la única que permaneció sobre la tela, esta vez una mano masculina, se coloco sobre la suya.
Por unos segundos Anko, temió que la alejara sin embargo vio como el, toda duda se disipo, al ver como con su ojito entrecerrado le indicaba que todo estaba bien.
-¿Kakashi? –murmuro ella, viendo sorprendida, como el mismo le ayudaba a bajar la mascara Anko se vio claramente sorprendida al ver como su hermosa piel quedaba finalmente al descubierto.
Ahogo un sonido de exclamación conforme la tela iba bajando… mientras el sonrojo de la kunoichi iba en aumento…
Finalmente el pedazo de tela que le hacía de mascara quedo hasta abajo mostrando a la joven, una de las pocas en todo Konoha, su hermoso rostro.
-¿Qué pasa? –dijo el en forma amable, con un tono de voz sarcástico - ¿acaso se ha quedado sin palabras la experimentada ninja de Konoha?
Anko frunció el ceño, sin embargo tenía que aceptar que estaba en lo cierto, se había quedado sin palabras, en su vida había visto un hombre tan atractivo como aquel, nariz fina, piel suave, labios normales, ni grandes ni pequeños, pero si carnosos y delicados
Paso una mano por su mejilla, tocandolo, tenía la piel tibia, siempre pensó que sería helada, cuanto se equivoco, delineo con la punta de sus dedos, su mejilla, procurando, no parecer demasiado embobada.
Era hermoso, era perfecto…-la mano de Anko, paso hasta su pómulo - no… mejor dicho… era CASI perfecto…
Kakashi pudo ver y sentir, como la kunoichi tocaba con delicadeza la cicatriz de su rostro, que se extendía desde su ceja hasta su pómulo, logrando que esa pequeña cicatriz, mellara lo que hubiese sido una cara de perfección.
El ninja copia noto ese comportamiento, y tratando de minimizar la importancia de la cicatriz le contesto, amablemente mientras retiraba su mano de la antigua herida…
-Una herida de guerra –dijo el, sonriendo de forma un tanto melancólica.
Anko pudo ver como sus ojos bajaron un poco, aún podía sentir su dolor, sabía que era por lo que estaba pasando, la Shinobi tomo entre sus manos la mano derecha del ninja copia antes para poder pasarla hasta su hombro, permitiendo que tocase, el sello maldito, que su maestro le pusiera alguna vez.
-Las heridas son marcas que nos ayudan a no olvidar –dijo Anko, sintiendo los suaves dedos de el delineando la suave marca sobre su hombro.
-Eres hermoso Hatake –confirmó, esta para todo aquel que tuviese duda
-Nunca me lo habían dicho –dijo este pasando una mano detrás de su cabeza rascándola torpemente.
-Solo porque no te dejas ver sin mascara… -contesto esta tocando su piel, era tan calida y más suave aún, que la tela que lucía siempre sobre ella. –sino créeme que tendrías a todo un club de fans tras de ti-murmuro esta rozando sus labios contra los de el. Saboreándolos, sabía a Sake mezclado con jugo de Naranja, era fresco y a la vez tan embriagante, ni punto de comparación Genma, ese era el beso más ansiado por el que había tenido que esperar, y también el más dulce.
La Kunoichi con tranquilidad abrió sus labios, permitiendo explorar sus bocas.
Anko sabía a Sake, pero nunca había probado un sake tan dulce, sintió incluso un poco de pena por Genma, se estaba perdiendo de tanto por haber sido tan tonto, rodeo con cuidado su cintura, separo sus labios un segundo, respirando ansiosamente contra ella, recorrió con la punta de su nariz, su cuello, donde su aroma era más intenso... olía a jazmines. Sonrió...
Le aprisiono contra la pared, siguió besándole, tratando de compensar todo el tiempo que no habían aprovechado…
-Hey… -escucharon ambos tras la puerta del baño -¡algún idiota, cerro el baño con llave! –dijo una voz femenina, que ambos reconocieron como la de la Hokage de la aldea.
-No puede ser… -dijo una segunda voz femenina, mientras trataba de darle vuelta a la perilla. –esta segura ¿Tsunade-sama?
-No abre Shizune –dijo la voz iracunda a través de la puerta -¿Qué debo suponer que es?
La cara de Anko se ilumino de un vivo color rojo, miro las agujas clavadas en la puerta, llevo una mano a su cabeza.
-Que tonta… -dijo esta en voz queda, acercándose a la puerta, con el firme proposito de quitarlas, pero apenas trato de dar dos pasos, la mano del ninja copia le detuvo…
-Déjalos ya se las ingeniaran… -Anko parpadeo un par de veces antes de mirarle levemente sorprendida
-¿Quieres que no quite las agujas?
-Si eso quiero –contesto el poniéndose la mascara en su lugar, como si nada hubiese pasado, Anko alzó una ceja levemente sorprendida
-¿Por qué?
-Porque no creo que sea lo más conveniente –dijo este tranquilamente, mirando desde lejos su reflejo contra el cristal del baño, mirando como efectivamente su mascara había quedado perfectamente bien colocada.
-Debo suponer que tu plan es quedarnos encerrados en el baño –comento esta sarcástica, mirando como el ninja se pasaba una mano por el cabello para dejarlo terriblemente desordenado.
-No –dijo este, mirando en el cristal, como su look fantoche volvía a ser el mismo, sonrió por debajo de la mascara a la kunoichi, que estaba expectante por una respuesta, rodeo, su cintura con su mano, hablándole suavemente al oído –mi plan es que salgamos de aquí con sigilo, hasta mi departamento
-¿Tu departamento? –repitió esta con la cara enrojecida
-O el tuyo como mejor te parezca -replico este tranquilamente, mientras los gritos de la Hokage seguían escuchandose cada vez más furiosos.
-¡Maldita puerta!
-…
-O bien –comento este al ver que la kunoichi aún no se decidía - podemos quedarnos aquí…a aguantar la reprimenda de la Hokage, gracias a nuestra "falta a la moral en lugares públicos"
-Voy a tirar la puerta… -dijo la voz de la rubia a través de ella –a la cuenta de tres
-¿Qué?... –Anko le miro con el rostro encendido por la vergüenza -pero si no estamos… haciendo nada
-Uno…
-No se… -contesto el con cierta pereza -algo me dice que no nos creería del todo
-Dos…
-Maldición
-Pero Tsunade-sama
-¿Qué decides Anko?
-Tres
-No se...
-KYAAAAAAAAAAAAA
La puerta del baño cayo al piso gracias al puntapié de la rubia, mostrándose frente a los dos féminas el bonito baño del pub, grande, limpio y también totalmente desértico…
-¿Qué?... no había nadie
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Fuera del pub, la lluvia seguía azotando Konoha, y también ahora a dos de los mejores ninjas de toda la aldea…
-Eso estuvo cerca –dijo Anko estilando nuevamente agua, pero esta vez no era ella sola, a su lado estaba el ninja copia mirando divertido desde el edificio de enfrente a la Hokage, la cual gritaba con tantas fuerzas que incluso se podía escuchar hasta donde estaban ellos.
-Demasiado –dijo este, a su lado, sintiendo como el cabello totalmente mojado se le pegaba a las mejillas. – ¿Y bien? –dijo este mirando a la kunoichi la cual le devolvió una mirada interrogante…
-¿Y bien… que?
-Ya decidiste…
-Ahhhh… -nuevamente la cara se le puso del vivo color de una cereza.
-¿Tu departamento o el mío?
-Ah….yoooo
-Creo que el mío es el más cercano…
Anko sintió que la cara se le iba a caer de vergüenza, no es que fuera primeriza en las tácticas del amor.
Sino que nunca nadie había sido tan directo con ella, por mucho que lo dudaran algunos shinobis por su peculiar forma de vestir ella no solía ser de las que tenía relaciones de una noche…
-Pero porque, tener nervios ¿acaso no había sido ella la que había mencionado todo eso? –sonrió antes de cruzarse en brazos.
-Bien… -dijo esta tratando de no parecer tan nerviosa - ¿Entonces que estamos esperando?
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-Click –
La puerta del departamento del shinobi, se abrió con un chirrido espeluznante. Parecía que en su vida había sido aceitada, y conociendo al dueño de la casa y por ende de la puerta, tal vez, así fuera.
Un escalofrió le recorrió la piel, estaba terriblemente oscuro.
Se cruzó en brazos… estaba temblando… pero no por miedo o nerviosismo estaba helada… y haciendo un charquito de agua de lluvia bajo sus pies…
Siguió temblando, las uñas se le estaban poniendo moradas al igual que los labios.
La piel se le erizó.
Un panorama no demasiado romántico para su primera vez juntos.
-Llegamos –dijo Kakashi, poniendo sus manos dentro de sus bolsillos, aún así lo tratara de disimular este tambien estaba pasando algo de frío.
-Hai –contestó esta mirando hacia dentro, estaba tan oscuro que no podía ver absolutamente nada, nunca había estado en el departamento de Kakashi ni remotamente cerca, miro al joven, para saber bien cual reacción tomar.
-Las damas primero -dijo este como era lógico
-Esta muy oscuro…
-¿Temes a la oscuridad? –dijo este con una sonrisa un tanto burlona, ante su clara mirada de molestia
-Claro que no –contestó con las mejillas iluminadas –solo que... no quiero tropezar con nada…
-Creo que es una excusa realmente mala –contesto el, con esa risita que soltaba cuando quería molestar a alguien cosa que estaba logrando.
-No es una excusa es la ver…
-Buenas noches Kakashi –dijo entonces una voz dulce y femenina detrás de ellos. Anko sintió que la piel se le helaba aún más, al contrario de su pareja de esa noche, el cual se volteaba a saludar de lo más amablemente.
-Buenas noches Saya-san –contesto este con una sonrisa a quien le había hablado, una joven preciosa, de cabellera larga y pelirroja ojos verdes, piel ligeramente morena, cuerpo de envidia, y por si fuera poco vistiendo una bonita bata de dormir, con varios trozos de tela semitransparentes, indicándoles que al parecer ella era una mujer demasiado desinhibida, Anko sintió como sintió como si un mundo de piedras le hubiese caído encima.
¿Quién era esa?
-Buenas, buenas –dijo la mujer, con una sonrisa gentil –llegas muy tarde esta noche… -contesto esta con una risita.
-Si, tuve mucho que hacer…-dijo el mirando bajo sus pies - ¿nuevamente sacando al gato?
-Hai –dijo esta mostrando el gato de pelaje blanco que ronroneaba a sus pies –"Pelusa" quería ir al baño…
-Claro… aunque me parece curioso que tu gato tiene que ir a hacer sus necesidades, cada vez, que llego yo
-Ohhh vienes acompañado –dijo esta, ignorando su agudo comentario, analizando a Anko la cual sonrió débilmente, cuando vio que su vista estaba puesta en ella, saludo con un gesto de su mano.
-Hola…
-Hola –devolvió esta, el gesto con una sonrisa nada grata
-Si, si –contesto este –con una buena amiga
La pelirroja le miró de forma que le indicaba que no le creía absolutamente nada, sonrió a la joven, antes de volverle a decir
-Pues "esta" si es realmente bonita, tienes suerte supongo… -se inclino para tomar el gato
-¿Esta? –balbuceo Anko, mirando de forma incriminante al Shinobi.
-Si eso parece... -dijo el, sabiendo que estaba entrando a un callejon sin salida.
-Pero si no tienes –prosiguió la joven -sabes que siempre serás bienvenido en mi casa… te recibiré con los brazos abiertos
Kakashi sonrió malévolamente, antes de recordar que esa noche venía acompañado, su sonrisa nuevamente se convirtió en una nerviosa, antes de bostezar teatralmente
-Mira la hora…-dijo este, mientras veía su muñeca fingiendo ver un reloj inexistente - que tarde es… si nos disculpas, tenemos que... ehhhh... buenas noches hasta mañana… -contesto este, y sin decir más tomo del brazo a la kunoichi obligándole a entrar junto con el, cerrando la puerta a la vecina, esperando que sus palabras, no le arruinaran demasiado la noche
El ninja copia encendió el apagador, al lado de la puerta, con el dedo índice topándose, una vez hubo suficiente luz, con los ojos de la kunoichi mirándole duramente
-¿Tu vecina? –pregunto, con un tono de voz, que por mucho que tratara de ocultar, denotaba una pizca de celos
-Hai… Saya-san –contesto el recordándole el nombre de la vecina.
-Parece simpática –mintió esta, ambos sabía que era una mujer poco agradable de alma, y carácter, cosa que no parece ser ningún problema para mujeres tan hermosas como era el caso de la pelirroja, miro de soslayo, al shinobi, el cual nada cómodo con conversación contesto de forma seca:
-Bien… lo es algunas veces…
-Al parecer hoy tenía un enorme deseo de serlo… pero al parecer "esta" amiga tuya, no se lo permitió –contesto ella con ese cierto tonito sarcástico, demasiado parecido al que usaba el.
-Eso parece…-contesto el, aguantando por unos segundos el enorme deseo de reír malévolamente - pero dime Anko ¿Acaso estas celosa? –dijo este, cruelmente, tratando de hacerla enojar.
-¿Yo… celosa…?-escupió la palabra al piso, como si hubiese dicho una blasfemia - para nada
-Me alegro…-dijo el entrecerrando su ojillo - porque mi vida personal no esta a discusión esta noche –contesto el de forma severa, mientras ella, cruzándose en brazos le dio la espalda.
-Por supuesto, no tienes que decirlo –comento Anko –tu tienes tu vida y yo la mía… esta noche, solo es un poco de diversión ¿no?
-Exactamente –contestó este como quien no quiere darle importancia al asunto.
Anko indignada, y a punto de estallar gracias a sus agudos y acertados comentarios, le dio la espalda, antes de que su orgullo fuera más grande que su cariño y saliera del lugar hecha una furia.
Empezando a entretenerse en algo más interesante, inspeccionar el lugar, Sin duda ese era un típico departamento de hombre; pequeño, sencillo, no más de lo indispensable, un librero hasta el tope de libros, muchos de técnicas ninjas, otros cuantos de su colección de "come, come paradaise", un televisión antigua, un par de sillones, un comedor, con una pata chueca, 2 sillas.
La cocina a su izquierda, limpia, como si nunca la hubiesen utilizado, y tal vez así fuera, un refrigerador, varias cajas de cereales.
Algunos frascos de diferentes procedencias, algunos tan viejos, que casi dudaba que fueran comestibles, rió para si misma, caminando en círculos, examinando a fondo el departamento había dos puertas hasta el fondo:
Una del lado izquierdo otra del derecho… trago saliva… supuso que serían:
-El baño a tu izquierda, mi cuarto a tu derecha –dijo este, susurrando a su oído, haciendo que la piel se le erizara, le miro levemente sonrojada. –usa el que quieras, cuando quieras…
-Bien –contesto ella –bien… bien… -siguió diciendo ella, no vio su rostro pero estaba segura que estaba disfrutando mucho verla sufrir, se abrazo a si misma, procurando parecer de lo más relajada posible, mirando a todos lados.
Se sentía como una estupida, ahí de pie sin saber que era lo que iba a hacer o decir, sin saber bien, quien sería el siguiente en dar el próximo paso, las relaciones de una noche definitivamente no eran lo suyo, quito de en medio de sus ojos, un mechón mojado que le impedía la visibilidad.
Mientras con una ligera inclinación miro detrás de ella, su amor platonico se estaba quitando el chaleco Jounnin, sus mejillas se encendieron y curiosamente el frío se empezó a alejar, (tal parecía que ya no tenía que preocuparse por quien debía ser el siguiente en dar el proximo paso) bajo por unos segundos sus ojos, para luego mirarlo otra vez,
Sonreía y a diferencia de ella, estaba realmente tranquilo, el chaleco Jounnin, se deslizó por sus brazos y antes de que lo colocara sin mucho cuidado sobre el respaldo de una silla, comento, lo que ella menos se hubiese imaginado
-Estoy empapado… -sonrió -iré a cambiarme de ropa… ahora vuelvo…
-¿Cambiarte de ropa? – murmuró esta, intrigada
-Hai… veras, no quisiera atrapar un resfriado, y la lluvia fue tan fuerte... -señalo con el dedo indice al cielo -como sea –contestó el con esa sonrisa tan típica en el –no tardo nada, siéntete como en tu casa…
-Hai…hai… arigato –dijo ella.
-Puedes servirte algo del refrigerador, creo que debe haber algo comestible por ahí
-Hai... gracias -contesto ella, mirando como este efectivamente desaparecía tras la puerta que el mismo dio a conocer como la de su alcoba, dejandole a ella de pie en medio de su departamento con una invitación a la cocina y un claro desconcierto dibujado en su rostro.
-Es raro… -se sincero ella, mirando la puerta de su alcoba cerrada. - -mucho
Dio una vuelta sobre su propio eje, sintiéndose medio extrañada por su actitud.
-Perfecto… muy bien…-se cruzó en brazos - solo a mi me puede estar pasando esto… –dijo esta sacándose de un jalón la cinta elástica que utilizaba para sujetar su cabello, se reprendió a si misma – mira que enamorarme del shinobi más extraño de toda la Aldea, perfecto Anko, lo hiciste muy bien…
-Amor… esa es una palabra muy fuerte… ¿no crees?-dijo este a su lado, logrando que la mujer ahogara un chillido
-Kyyaaaa –le miro con no muy buenos ojos, sorprendida de su velocidad, y más aún de su presencia a su lado, sin que ella hubiese sido capaz de darse cuenta de ello. - ¿no estabas cambiándote de ropa? –le dedico una mirada de desconcierto
-Bueno, si estaba –contesto el realmente tranquilo, hasta con pereza le dio la impresión –pero luego recapacite un poco… y creo que no es tan necesario el cambio…
-… eres extraño –comento esta mirándole con una ceja en alto
-¿Igual o más, que la chica, que dice estar enamorada de mí?
Anko sintió como si la sonrisa se le fuera, hasta el suelo, el corazón se le fue a la boca del estomago y la garganta se le empezó a resecar.
-¿Oíste? –dijo esta, poniéndose de mil colores.
-Estaba a dos pasos de ti, cuando lo dijiste, imposible no hacerlo
-Etto… -trato de decir esta, llena de vergüenza.
¿Como explicarle que había estado enamorada de el, desde hacía más de 10 años, que había sido su amor platónico durante infancia y adolescencia, y toda vida adulta?
-Que había salido con Genma solo porque era de los pocos shinobis en la aldea que podían competir con el en atractivo, pero no porque le quisiera de verdad,
¿Cómo contarle, acerca de todos los chicos que le invitaban a salir y ella teniendo solo ojos para el, los había despachado a todos cruelmente?
Miro sus ojos impares, trago saliva…
Mejor dicho ¿como decirle que seguía enamorada de el?
-Hata… yo…
-Vamos, vamos –contesto el quitándose la banda protectora de la aldea - no pongas esa cara, que tampoco estoy pidiendo ninguna explicación
-…pero…
-Como sea... –dijo el, una vez que dejo la banda en un lugar visible, para no perder 20 minutos de la siguiente mañana buscándola en los lugares menos probables, como hacía todas las mañanas - no estamos aquí para discutir esto ¿no crees?
-Hatake… yo…
-Me iré adelantando –dijo este con un gesto amable –ve cuando estés lis… -un par de delgados brazos, rodearon su cintura, recargo su cabeza, en espalda… permitiendo que la humedad de su cabello traspasara la delgada tela de la camisa, del uniforme Jounnin.
-Estoy lista… -dijo ella en un murmullo, pudo sentir el suave y delgado cuerpo del shinobi, relajarse entre sus brazos –desde hace tiempo que lo estoy
-Eso lo se –contesto este con tal naturalidad que parecía como si hubiesen estado juntos desde hacía ya mucho tiempo, se bajó la tela de la mascara. Para poder hacer lo que deseaba desde hace tiempo lograr tocar sus labios, aprisionarlos con los suyos, de forma suave... encantadose por ese simple tacto, fascinandose por su lengua perdiendose entre la suya, le gusto demasiado y fue muy extraño.
Había tenido más experiencia romántica, de lo que por su apariencia decía, pero esa era la primera vez que se sintió así, realmente gustoso de compartir su cama
Gustoso de besarla, no se arrepentía ni un segundo de haberse quitado la mascara, no lo hacía por nadie desde hacía más de 10 años…Gustoso de sentirla: era suave, y quería tenerle entre sus brazos, por mucho más tiempo, no solo usarla y desecharla como habían sido en infinidad de relaciones.De escucharla: a ella no le besaba con violencia, como solía hacer, solo para no escuchar las sandeces, de las chicas con las que generalmente se encamaba. A ella le besaba con ganas, de saborearle, sentirle, hacerle sentir.De tocarla: tan suave como le fuera posible, como si se tratara de un cristal, como si fuera su muñeca de porcelana, queriendo por primera vez sentir algo más que solo sexo ocasional.
Volvía a decirlo, era extraño…
-Hatake –murmuro esta, en palabras entrecortadas, sintiéndose avergonzada de que su enorme y mojada gabardina cayera al suelo, su cuerpo semidesnudo nuevamente se presento frente a el, a la enorme gabardina le siguió su porta shurikens, haciendo un ruido titilante cuando sus armas punzo cortantes chocaron contra el piso.
El corazón le palpitaba con tanta fuerza que estaba segura de que el lo escuchaba claramente, sus manos estaban sudorosas, sentía la cabeza como si le fuera a estallar de un momento a otro, un par de aleteos de mariposa en el estomago.
Y esa conocida pulsación intensa en su parte más intima, trago grandes bocanadas de aire, sintiendo que si no lo hacía se hubiese ahogado en sus brazos. Se sentía como una chiquilla de 15 años otra vez, rió mientras enredaba su mano en su cabellera platinada, mientras dos simples y sencillas palabras le hormigueaban en los labios, tan pequeñas pero a la vez tan grandes
-Me gustas –murmuro a su oído en voz queda, sintiéndose como si se quitara un enorme peso de encima al confesar una parte de sus sentimientos, aunque solo fuera la parte más superficial de ellos, esa confesión le hacía sentir más fuerte y más segura que nunca
Hatake, le escucho, silencioso, volvió a escucharla:
-Me gustas… -repitió esta, mientras respiraba a través de su pelo - me gustas… -volvió a decir, mordisqueando suavemente su lóbulo - me gustas… -dijo esta aspirando su suave esencia
Se apretujo contra su cuerpo, recorrió con sus manos su espalda, delineando su piel, sintió sus manos curiosas bajar un segundo bajo su falda…sus mejillas hirvieron con esa suave roce, escucho sus respiración más intensa, le ayudo a apoyar su espalda contra la helada pared.
-Me gustas… -repitió ella por enésima vez, eran tan ciertas esas palabras, siempre se había sentido atraída por el, no lo negaba, pero sus sentimientos era más intensos que una simple atracción física
También quería decirle aquello que se había guardado por tanto tiempo, más de 10 años.
Aquellas palabras, que había practicado miles de veces, frente al espejo del baño y que nunca le habían salido frente a el, aquellas que le decía a Genma, cuando esperaba sinceramente que alguien más las escuchara, aquellas que confesaba a su amiga de toda la vida, pero que jamás sintió el valor de confesarlas a quien más quería, sintió que los ojos se le humedecían… entendiéndolo perfectamente.
Ya no tenía 15 años, ya no tenía ese maldito espejo en el baño, se había deshecho de el, en un arranque de furia, ya no era novia de Genma, lo había despachado cuando se burlo de ella, ya no confesaba sus amores platónicos a su mejor amiga, tenían mejores cosas de que hablar, ya no eran ningunas niñas, alzó su mirada llena de determinación, eso era cierto, ella ya no era la misma chiquilla.
Beso nuevamente la comisura de sus labios… mientras con voz suave y gentil murmuraba contra su oído
-Hatake…
-mmm
-Aishiter…
-Sabes –corto este, sin ningún tipo de ceremonia, subiendo sus manos por una de sus piernas… logrando que la joven guardara sus palabras, y le mirara de la una forma interrogante -los shinobis, nunca deben mostrar sus emociones…–susurró este a su oído, haciendo que a la joven se le helara la piel, sintió que el corazón se le paro por unos segundos, el sin darse cuenta seguía hablando habiendo dejado a un lado sus besos y sus caricias.
-Regla numero uno del código del ninjitsu
-…. –Anko bajo la vista, con un poco de desazón.
¿Porque se sorprendía?... conocía a Hatake Kakashi desde siempre y realmente esa respuesta estaba esperando…
-Si… si lo… se… -contesto ella, mientras procuraba, sonreír de la misma forma sarcástica y malévola con la que siempre lo hacía… pero por más que intentara la sonrisa se negaba a quedar en sus labios, había abierto su corazón para nada, y el como si nada seguía hablando, tan tranquilamente…
-Dime Mitarashi… -dijo este, imitando el estilo con el que siempre hablaba ella -¿Por qué no olvidamos por esta noche, las reglas?
La sonrisa de Anko, en ese momento desapareció, levanto la vista, mirando llena de asombro al ninja frente a el, enfoco su vista sobre el.
-¿Qué?
-Porque… simplemente porque no, por una noche, olvidamos esas reglas…
Silencio
Anko le seguía mirando llena de asombro, Hatake en cambio, igual de tranquilo que siempre, parecía no molestarle en lo más mínimo haber dicho eso, y parecía de lo más calmado por haberlo hecho sonrió quedamente…
-¿Qué has decidido Mitarashi?... no tenemos toda la noche –dijo en voz queda, con esa sonrisa medio burlona, y medio malévola que ella suponía era la misma con la que miraba a todo el mundo, pero esta vez la mascara le dejaba verla a la perfección.
Silencio… otra vez…
Irrumpido esta vez, por la efusiva y alegra Kunoichi la cual salto sin ocultar su alegría y emoción, a sus brazos rodeando sus piernas, con las suyas propias, como si deseara estar con el lo más que pudiera.
Susurro a su oído…
-A veces tiendes a ser un completo imbecil ¿sabías?
-Si –contestó el poniendo sus manos en sus caderas para evitar que cayera –me lo han dicho antes…
-Aún así yo… -sus mejillas se tiñeron con su vergüenza…
-¿Aún así tú… que?
Soltó una carcajada sincera… guiño uno de sus ojos…
-Ya lo sabes… -contestó esta tocando finalmente el suelo con las puntas de sus pies, paso sus manos hasta sus tobillos, deshaciéndose de las tobilleras de pelea las cuales nunca se quitaba a no ser que fuera una ocasión especial y ninguna mejor que esa.
-Y ahora –dijo esta mirando hacía las habitaciones que el mismo las había señalado con anterioridad -¿el baño a la izquierda… tu cuarto a tu derecha? –repitió esta, mirando como esta movía la cabeza haciéndole entender cuan en lo cierto estaba…
-Así es…
-Usa el que quieras… cuando creas necesario –recito ella sus mismas palabras, le dedico una sonrisa coqueta, antes de que de forma suave, pasara una mano por su cabello, cualquier duda que hubiese tenido sobre sus acciones, se había disipado con sus palabras, se sentía, libre, y se sentía bien, de estar con el, y nada mejor que esa noche para comprobarlo.
-Bien, si no te molesta… creo que utilizare… el de la derecha… -afirmo esta, tirando como si no valiera nada, su otra tobillera, volteo a verlo de forma sugerente, perdiéndose de vista, una vez que ella traspaso el umbral de la puerta.
Tenía que ser un idiota si se quedaba más de 10 segundos ahí plantado, traspaso la puerta, mirando como ella inspeccionaba el lugar, disimuladamente, era un cuarto pequeño, una cama, par de cuadros, dos portarretratos, de equipos shinobis del pasado.
Se sonrió todo equipo que se reconociera como tal, tenía una foto semejante, todos, menos ella, paso su mano hasta su cuello, lo único que conservaba de su equipo era un sello maldito, y un repudio de la gente, por haber sido alumna de ese asesino.
Anko dio un par de pasos hasta los retratos, reconoció a su joven acompañante en seguida no fue difícil, era el único que traía mascara. Paso un dedo por su rostro impreso, ignorando por un momento su triste pasado, y por ende, miro al antiguo maestro de su compañero, también el de el.
-¿Hatake?–dijo esta quitándose la banda protectora de la aldea colocandola en medio de ambos cuadros.
-mmph
Miró por unos segundos la pequeña insignia de la aldea, odiaba quitarse la banda, y sin ella se sentía desprotegida, pero miro a el shinobi, sus ojos y rostro, estaban a descubierto al igual que el de ella volteo su cara hacía la banda, la toco débilmente, antes de voltearla hacía la pared, donde no pudiera verla. Esa noche, no la necesitaba, sonrió débilmente, esa noche se sentía segura, por primera vez en mucho tiempo no tenía miedo de que el sello maldito se descontrolara y la matase de dolor como lo hacía cuando niña, esa noche, no era más una ninja, una maestra y Jounnin de elite, sino, una simple y común mujer, que estaba esperando ese momento desde hacia tiempo
-¿Dime Hatake?
-¿Si?
-Me has llenado de curiosidad… "Eso de olvidemos las reglas shinobis, por una noche"… -camino hacia el -fue por mí solamente, o también es por ti
-¿Qué quieres saber? –dijo este curioso mirando como ella, sonreía de forma aparentemente inocente
-Un par de cosas, simples, sencillas –contestó ella.
-¿Un par de cosas? –Repitió este, mirando como esta se sentaba en el sitio más cómodo que podía encontrar, su cama -¿simples y sencillas? –dijo este, con una media sonrisa, inclinándose un poco, besándole suavemente, antes de sumergirse en la pasión de besarle hasta dejarla sin aliento.
-…hai… -mascullo esta entre besos…
-Pregunta lo que quieras… -dijo este no sin antes haber recapacitado bien la pregunta, inclinándose un poco logrando que la kunoichi recargara su espalda contra el colchón y sus brazos le hicieran de barrera, sonrió juguetón una vez que vio a la joven sonreír como si hubiese ganado el premio gordo de la lotería -pero...
-¿Pero?
-No me parece justo que solo tu preguntes...
-¿Entonces...?
-Entonces -contesto el pasando su mano por su pierna, hasta su rodilla, tocando su piel donde antes había estado sus tobilleras -para ser justos... ¿que te parece que a cambio yo haga lo mismo?
-Suena justo -contesto esta como quien no quiere darle importancia, pero sintiendo que el corazón se le iba a salir por la boca, estaban entrando a un terreno peligroso, el de conocerse más que cualquier otra persona.
El juego de preguntas y respuestas sinceras, sin el maldito código de honor de los ninjas que los frenara… sintió la frialdad de las manos de el shinobi, bajar sobre su abdomen, era suave… y también diferente… No tanto por sus caricias, sino porque, su primera relación se estuviera tornando en algo más de lo que ambos habían planeado al principio, su primera noche juntos, sería algo más que una relación meramente, banal, carnal e instintiva
-¿Por qué rechazaste a Genma? –empezó este, dándole a entender que la sesión de preguntas había comenzado, su voz se torno un poco más ronca, su sonrisa burlona había desaparecido, al igual que sus palabras de desden, estaba serio, demasiado, tanto que le dio la impresión de que estaba un poco molesto.
A la kunoichi le tomo un par de segundos darse cuenta de lo que estaba hablando para poder responderle ganándose de este modo, la repetición de la pregunta, solo por si acaso no le hubiese escuchado.
-¿Por qué rechazaste a Genma, Anko? –beso este la base de su cuello, sus manos se perdieron en su cuerpo, sus senos, redondos y perfectos, casi le costaba guardar la compostura y contestar…
-¿Qué no es obvio?-dijo esta con cierto tonito sarcástico, sus manos pronto fueron suplantadas por sus labios… Anko deseosa de seguir sintiéndolo, perdió sus manos bajo la camisa del uniforme Jounnin, su piel era tan suave como había imaginado en sus sueños¡no!, era mil veces mejor que un sueño, eso era real
-Si fuese obvió no te preguntara –contesto este, logrando que la chica, soltara una risa nerviosa, gracias a su cuerpo respondiendo ante las sugerentes caricias del shinobi…
-Porque es un cerdo –finalizó esta, sacando de un solo movimiento la camiseta, admirando su perfecto cuerpo por unos segundos, gracias a la luz que le brindó un relámpago, a lo lejos.
Pudo ver una sonrisa sincera en su rostro, era de orgullo, pero también había algo de confusión en ella, Anko prosiguió
-Pero… también –dijo esta contra su oído, pasando sus manos por su espalda –nunca estaría con Genma… cuando puedo estar contigo
-…Buena respuesta –contesto el más que nunca orgulloso de si mismo bajo su mano por su falda y más abajo, sintiendo la textura de la tela de malla presionando su piel estaba calida, pudo sentirla erizarse bajo su tacto, su cuerpo suave y húmedo, escucho suspirar a la chica, bajo sus caricias.
-Mi turno… -masculló esta, pasando sus manos, por su cuerpo admirando como a pesar de ser uno de los mejores ninjas de toda la aldea, no tenía ni una cicatriz ni marca que imperfeccionara su cuerpo, a excepción de, la mencionada marca en su ojo, su mayor fuente de poder y también de su triste pasado.
-Kakashi… - el ninja copia bajaba sus labios por su cuello mientras la mujer se reía suavemente nerviosa.
-… ¿dime?
-¿Hace cuanto que no lo haces? –dijo esta, el ninja copia casi no pudo resistir aguantar el impulso de soltar una carcajada.
-¿Qué?
-¿Hace cuanto que no lo haces? –volvió a repetir esta, pasando sus manos por su abdomen, pecho cuello… era suave, y diferente y nunca se cansaría de sentirlo…
Hatake, paso sus manos, hasta su falda, tenía un maldito botón con el cual luchar, definitivamente odiaba los botones, por más que luchaba no salía, Anko rió al ver su torpeza y desesperación y con un suave movimiento con el dedo índice y pulgar, lo soltó. La falda se abrió un poco mostrando un poco más de su perfecto y trabajado vientre, y de paso logrando que la pregunta de Anko tuviese al fin una respuesta.
-Tanto tiempo –se sincero el, (si ella estaba siendo sincera, lo mínimo que podía hacer el, era lo mismo) sonrió medio avergonzando, esperando que eso no diera pie a malos entendidos sobre su hombría- que no tiene ni caso mencionarlo.
-Pensé que serías más experto –soltó esta con una sonrisa besando su mejilla llena de ternura.
-Soy experto –dijo este altivo -pero no constante
Paso el dedo índice, por su abdomen delineando sus músculos, sintió que su piel se erizaba y el sudor le empapaba, el calor le estaba asfixiando, a pesar de frío espantoso que estaba haciendo fuera, arqueo su espalda, era mil veces mejor que Genma, ni siquiera tenía comparación.
-Como seguro eres tú –finalizó este mirando como la joven, había confusión en su mirada, no estaba seguro si había dicho lo correcto, Anko, soltó una carcajada, claramente maligna, espeto unas cuantas palabras:
-No soy tan constante como crees -deslizo su mano dentro de su pantalón, de forma traviesa, Hatake lo considero casi como si le hubiese hecho frente, a su atrevida pregunta, tratando de relajar su cuerpo lo más posible, procurando pensar lo más lógicamente, pero las manos de la kunoichi sobre su hombría le hacía perder el poco control que le estaba quedando…
Respiró entrecortadamente, sintió la cabeza estallar, estaba empapado en sudor, mascullando su nombre y maldiciendo en voz baja…
-Maldita sea… Anko… -dijo este, una vez que las manos de la kunoichi, le ayudaron a deslizar, su pantalón hasta el piso.
Anko susurro, a su oído, llena de satisfacción.
-Disfruto la compañía masculina –contesto ella, sin sorprenderlo en lo más mínimo - pero pocos tienen el placer de disfrutar la mía
-Vaya –contestó el, con un gesto demasiado sugerente, procurando normalizar su respiración - ¿debo sentirme honrado?
-Si algo así –contesto ella, besando sus labios, mientras las expertas manos del shinobi, le ayudaban con demasiada urgencia, a sacarse la blusa de malla.
Deposito todo su cuerpo contra el suyo, sonrió traviesa.
-Sabes...
-mmm
-Te vez…encantador, todo sonrojado -el joven le miro como si no creyera lo más minimo sus palabras.
-Y tu te vez… encantadora… semi-desnuda –dijo este, y tomando su brazo con un poco de fuerza, jalo su cuerpo contra el de el, moviéndose rápidamente, quedando esta bajo sus brazos… y bajo su cuerpo, no era demasiado machista, pero en esas situaciones gustaba de ser, el miembro dominante.
Anko sonrió medio avergonzada, había pasado tanto tiempo desde que había hecho el amor, que hacerlo nuevamente, se sentía como si fuese una primeriza. El shinobi, paso sus manos hasta sus brazos, separo sus brazos de su cuerpo, admirándole de arriba abajo… beso sus labios, inclinándose contra ella.
Mirando su cuerpo, tocandolo, retirando sus mallas de red de sus piernas, acariciando sus caderas, retirando su ropa interior, retirando cualquier prenda que le fuera estorbosa para seguir amándola…
-Eres perfecta -Anko aspiro su piel se aferro a su espalda, los ojos se le estaban humedeciendo, había deseado tanto escuchar esas palabras, casi podía haberse soltado a llorar, pero su orgullo de ninja pudo más que sus enormes sentimientos.
-No tienes idea –contesto ella con voz entrecortada -cuantos años espere para escucharte decirlo –contesto esta, mirando como no sin algo de vergüenza como la última prenda, del shinobi caía al suelo.
-Y tu no tienes idea –contestó el suavemente, cuando la joven le llamó en voz fuerte, suplicando que no se detuviera… -los años que pase, para hacer el amor… otra vez
Anko, entorno sus ojos, ante aquellas palabras, procurando grabarselas para poder entender despues, el completo significado de esas palabras...
Sintió su cuerpo, contra el suyo, enredó sus piernas con las suyas, acarició sus brazos hasta sus hombros, pasó sus manos por detrás de su espalda, siguió amando…
No era ninguna primeriza en el arte del amar, pero estar con el la regresaba a su adolescencia, a ese amor que hubiese considerado toda la vida platónico e imposible, ahora la estaba amando, sus manos… bajaron hasta su vientre y un poco más abajo, era lo mejor que le hubiese pasado, era embiagrante, era… su hombre imposible y ahora, el, era de ella.
Sus enormes manos, se posaron en su abdomen, delineando con movimientos circulares, su cintura… mascullando su nombre entre suspiros.
-Anko… -susurró el sin cansarse de hacerlo, se sentía hechizado¿El llamando a una mujer?... ¿amando a alguien más que no fuese el?... ¿Era amor? –-miró sus ojos azabaches, Anko sonreía de forma coqueta, respondió una sonrisa con una igual.
Le encantaba, pero no solo por su sorprendente físico, sino por algo más, le gustaba toda, su pelo, su piel, sus ojos, sus dedos, su sonrisa, su actitud, su ocurrencia, su sarcasmo, su maldad, su sinceridad, toda ella en si, sonrió débilmente para que seguir negándolo…
Se había enamorado, miro su reflejo en sus ojos azabaches… realmente lo había hecho, esa mujer lo había encantado, se había enamorado, por segunda vez
Murmuro nuevamente su nombre bajo su oído, respiro en su cuello, calentó su piel. Beso sus labios, la toco con suavidad, todo en ella. Bajo sus manos hasta su piernas, abriendose camino hasta su parte más intima, acariciandola con tanta suavidad que la enloquecía.
Paso su hombría cerca de ella, sintiendola, su humedad, su cuerpo, su calor.
No podía contenerse más... le quería, toda ella, quería sentirla a su alrrededor, y por su respiración podía saber que ella quería lo mismo... lenta y con cuidado, penetro su cuerpo, con el suyo, fundiendose por unos segundos, sintiendo la oleada de emociones golpeandole con toda su fuerza...
Anko arqueo su espalda, cuando este comenzó a moverse con un suavemente... escuchando como el joven respiraba y mascullaba contra su oído su nombre. Tensionandose por unos segundos, sintiendo como su se acoplaba perfectamente al de el, como si hubieran sido amantes de toda la vida, y esa noche hubiese sido una más, y no solo la primera.
-Anko... -masculló este, sin saber bien, si las palabras que estaba por decir se debían a el momento, o realmente a algo que estaba sintiendo dentro de el, la joven, ahogo un gemido, sin poder contestarle como hubiese querido, mientras este procurando controlarse lo más posible, dejo escapar un sonido glutural, cuando las emociones le golpearon de lleno... respirando entrecortadamente... mascullando, lo que había deseado desde que la había visto entrar al pub, empapada, irradiando sensualidad y jovialidad...
-Me gustas... -el cuerpo de la joven, se tensiono unos segundos, para despues con largos y entrecortadas respiraciones escuchaba, no sin dejar de sorprenderse, pudo ver como los ojos de la shinobi, entremezclados con su cada vez más intenso sonrojo, le miraban llenos de satisfacción -me gustas... realmente... me gustas...
Sonrió satisfecho de si mismo... dejando caer su cuerpo delgado y perlado en sudor, caer contra el de ella, mientras escuchaba, aunque no podía haberlo asegurado (tal vez hubiese sido su imaginación) unas palabras provenir de los labios de su atractiva amante.
-Lo se...
00000
-¿Alguien sabe donde esta Kakashi? -dijo Asuma, intrigado al ver que los integrantes de la mese habían disminuido considerablemente...
-No ni idea…-dijo Maito Gai, bebiendo de un solo sorbo su bebida - no le he visto desde que Genma y Anko tuvieron sus... diferencias…
-Me pregunto donde puede estar…-dijo Asuma... curioso -ya se -goleo su puño con su mano -debe estar consolando a Anko, despues de todo se veía muy triste -soltó una carcajada, sarcastica, pensando en lo poco probable que era que eso pasara, ganandose una mirada reprobatoria de su novia...
-Asuma...
-Hai... hai... mal chiste Kurenai...
-Seguro deben estar tomandose algunas copas por ahí -dijo Gai, sin darle demasiada importancia al tema, el joven, shinobi, Asuma incredulo de que aún eso pasara contesto.
-Por favor -dijo Asuma -eso es imposible, estamos hablando de Kakashi...eso jamás pasaría, seguro se fue a su casa a leer su novela... esa la de la pasta verde...
-Si... bien -dijo Kurenai, lamentando que la situación que había planteado su novio era la más probable -en eso tienes razón... seguro que cada quien esta en su casa... maldiciendo su soltería eterna...
-Si... eso es lo más seguro
00000
-Vaya –dijo Anko mirando el techo, contando las grietas en el, jalo un poco la manta que les servía para cobijarse esa noche… estaba helando, se cubrió lo más que pudo con ella...-vaya... -respiró profundamente -vaya...
-¿Tienes frío?
-Un poco –admitió esta, sintiéndose levemente incomoda no le gustaba lucir débil frente a ninguna situación, así fuera el frió que le estaba calando hasta los huesos… Hatake estiro su brazo para pasarlo sobre su hombro… y acercarla a su cuerpo, se sintió por unos segundos como si hubiesen sido amantes de toda la vida… era realmente…
-Extraño
-mmph
-Es extraño ¿no? –contesto esta acomodándose bajo su brazo -es la primera vez, que estamos juntos, pero siento como si hubiesemos estado juntos toda la vida... realmente no crees que es extraño...
-No… no tanto –contesto el sinceramente, mientras ella recargaba su cabeza contra su pecho, suspiro sintiendo su suave respiración, escuchando su corazón
-Hatake…
-¿Si? –contesto el.
-¿Dime una cosa?
-¿Quieres seguir preguntando? –dijo este respirando profundamente su cabello. Su esencia así.
-Será… la última -contesto ella, pasando sus dedos por su pecho, acariciandole debilmente.
-Adelante –dijo este apretando su cuerpo contra el, suyo, la joven se entretuvo unos segundos, mirando su piel antes de mirarlo a los ojos, con una sonrisa vergonzosa.
-¿Cuántas veces has hecho el amor?-dijo ella mirándole, encarando sus dos ojos impares, aquellos mismos con los que le había visto cuando era solo una niña pequeña… sus ojos curiosos le hicieron ver por apenas unos segundos, mirarla otra vez, a la pequeña encantadora que había conocido en una casona abandonada.
-¿Por qué… -contesto el en voz ronca - preguntas eso?
-Simple curiosidad –dijo esta, contesto ella encogiendose en hombros, recibiendo por unos segundos un silencio que hizo suponer que esa sería su unica contestación pero, cuando le escucho aclararse la garganta, supo que obtendría una respuesta.
-Sexo… -comenzó a decir el, mirando al techo, para luego mirarla fijamente -tantas veces… que ya perdí la cuenta…-sonrió sarcastico, recordando de la muchas veces que había tenido una buena sesión de lo que solía llamar amor ocasional- el amor… solo dos veces
-¿Dos veces? -dijo esta parpadeando extrañada...
-Hai...
-¿Con...
-Mi turno -interrumpio este de forma un tanto grosera, obteniendose una descortes mirada de parte de la kunoichi la cual estaba más interesada en obtener respuesta que en darlas, le miro, de forma no grata, antes de contestar:
-¿Qué quieres saber?
-¿Con quien fue tu primera vez?
-Vaya Hatake-dijo esta adquiriendo el color de una cereza madura -¿que pregunta es esa?
-Mi pregunta -dijo este tranquilamente
-¿Curiosidad?
-Si llamalo así... -dijo el con sencillez, la joven se acomodo en su abrazo antes de empezar a hablar...
-Fue hace tiempo… mucho tiempo cuando apenas era todavía una chiquilla... -dijo esta en voz queda mientras empezaba a decir llena de arrogancia -siempre he sido chica guapa y bien dotada si soy sincera… pero a los 15 años, era muy tonta... no pasaba desapercibida por nadie, en la aldea fui la novedad… acababa de regresar de donde Orochimaru, y estaba asustada…me encontre con viejos amigos, y buenos nuevos amigos -tomo su mano, para hacerle entender que el entraba en la lista...
-Tambien nuevas personas... y tambien... mi primer novio...
-¿Genma?
-Si... no se que estaba pensando... realmente creo que ni estaba pensando, pero no puedo negar el pasado... ni lo que nos paso...
-Te llevaba varios años... -dijo el procurando no darle demasiada importancia, pero muy dentro de el aún lamentaba no haberlo roto la boca al Jounnin -el ya era mayor y tu...
-Si, si lo se, yo aún ni siquiera era mayor de edad -contesto ella ligeramente molesta - no me preguntes por que lo hice… puesto que ni yo misma lo se… -su voz se quebro... - y bueno ya sabes lo demas... una semana despues me di cuenta que me había engañado y... bueno... todo lo demas es historia
-Anko... lo sie...
-Mi turno -dijo ella alzando la voz, soltando una carcajada que no sonaba para nada sincera, pero si esa la forma en que ella ocultaba su tristeza, tenía que aceptarlo, era muy valiente
-Por supuesto... -dijo este, mirando sus ojos, brillaban demasiado, una mirada diabolica le ilumino sus ojos oscuros.
-¿Con quienes has hecho el amor?
Hatake, le miro con una ceja en alto, no tenia porque sorprenderse, ya nada le podía sorprender de esa ninja, suspiro profundamente antes de contestar, recapacitando bien, la pregunta:
-La primera fue mi compañera de equipo -contesto el, levanto su vista como si estuviese recordando a la chica -le guste toda la vida, y siempre le ignore, era un cretino (aún lo sigo siendo, si somos sinceros), solo cuando los dos tuvimos una gran perdida, entendimos lo mucho que nos importabamos... teniamos 16 años... y a pesar de que me gustaba realmente... fui un estupido... nunca pude decirselo...
-¿Ella? -dijo esta, mirando al shinobi, estaba serio, y parecía realmente triste, tenía mucho tiempo que no lo veía así.
-... murio en batalla -dijo este bajando su vista, unos segundos, Anko al ver esa reacción sintió, un nudo en la boca del estomago...
-Lo siento...
-...
-¿Hatake?
-mmm
-¿Le sigues queriendo?
Kakashi volteo su vista hasta la joven, su sonrisa sarcastica y su mirada diabolica había desaparecido, mostrando ahora solamente una mirada llena de curiosidad y poco de desesperación. El Shinobi, sonrió debilmente antes de abrazarla calidamente y contestar de la manera que considero la mejor.
-Hace un par de horas te hubiera podido dar una respuesta afirmativa... -sintió como el cuerpo de Anko se tensiono solo con sus palabras -pero ahora... no estoy tan seguro...
Anko, se sonrojo levemente, solto un suspiro tranquilamente, mientras el abrazo del shinobi se hizo más intenso, sonrió, había obtenido su respuesta y la había dejado satisfecha, se acurruco contra su pecho...
-¿Ey... -dijo este, una vez que vio que la joven ya no esperaba la continuación de su respuesta -¿ya no quieres saber quien fue la segunda chica?
-No... ya no tengo necesidad de saberlo... ya lo se...
00000
El sol brillaba ya alto en el cielo, cuando le dio de lleno en la cara... el día estaba por comenzar, y tambien su vida rutinaria, el shinobi se movio entre las sabanas, desperezándose, y estirándose cual gato. Aún tenia sueño, pero volver a caer en los brazos de morfeo, no eran una opción.
tanteando con su mano derecha, al lado de su cama… buscando a la Kunoichi con su tacto, sintiendo en lugar de su calida piel, la dureza y frialdad de su cama… abrió los ojos, no sin sorprenderse, estaba solo, era tarde se había ido, suspiro.
No sabía porque se sorprendió, ambos lo sabían, desde que habían empezado, eso solo había sido una buena noche de pasión, pero tal vez, una pequeña parte de el, esperaba que la joven hubiese permanecido a su lado.
Después de todo, había sido una gran noche…
-La mejor de todas –se sincero este, levantándose con pesadez para empezar el día, un buen duchazo, un desayuno rápido, y estaría listo, tenía que estar en la oficina de la Hokage en menos de una hora, se encogió en hombros, sin importarle que solo faltaran 20 minutos para su cita.
-Que mal…-se dijo a si mismo, rascando su cabeza - parece que llegare tarde otra vez
00000
Toco la puerta de la Hokage, con los nudillos apretados, le siguió un largo silencio, y luego un aislado "adelante", provenir de dentro de la habitación
Entrando a traves de ella, una vez que la respuesta afirmativa le dio el permiso para hacerlo, con su porte desgarbado, su sonrisa triste, su libro erotico bajo el brazo, había llegado el ninja copia de la aldea. Hatake Kakashi. (tarde igual que diario, cabe señalar)
Saludando como siempre, como una mano en alto y su único ojo visible entrecerrado, a las dos únicas personas (o eso creía el) en la habitación, la dirigente rubia de la aldea, Tsunade-sama, y su acompañante y asistente Shizune.
-Buenas, buenas... -una mirada de desesperación gracias a su impuntualidad se dibujo en el rostro de la Hokage, odiaba la gente impuntual, así que no se sorprendio en escuchar las siguientes palabras:
-Llegas tarde Kakashi –lo que le sorprendio, fue escucharlas de una voz femenina, que no venía de ellas, sino de una tercera voz, que le era demasiado conocida.
-...¿Tu? –murmuro, dandose vuelta, comprobando como efectivamente, detrás de el, recargada en la misma puerta de madera por la que el había entrado hacia unos segundos estaba la kunoichi que menos hubiese imaginado ver... -¿Anko?
-Siempre tarde... Hatake -dijo esta, con una sonrisa maltrecha, un movimiento brusco con el que jalo su garbardina y una brocheta entre sus labios, como si estuviese ignorando todo lo que habían pasado la noche anterior -¿Qué excusa nos daras ahora¿Acaso te has perdido por los caminos de la vida, nuevamente?
La sonrisa maltrecha pronto se convirtio en una sonrisa, encantadoramente sexy.
-Yo no diría eso…-dijo este casi conteniendo el deseo de reir - más bien diria que me he perdido en una largas piernas –Anko ante aquel comentario, tosió ruidosamente con las mejillas teñidas en su verguenza, contestando una vez que su tos le permitió hablar.
-Baka
-Ustedes dos… -se inmiscullo la rubia, que parecía no entender nada de lo que estaban hablando - basta ya, no están aquí para discutir idioteces y lo saben Anko… Kakashi -les llamo de forma imperiosa, logrando que ambos shinobis dejaran a un lado sus "extraños comentarios" y mostraran un poco más de interes en la representante de la aldea
-Hai Hokage-sama -dijo Anko
-Hai -contesto Kakashi, procurando mostrar un poco más de respeto a la dirigente de la aldea
-Kakashi... -dijo la Hokage mirando al shinobi, el cual le veía con un gesto de aburrición -... Anko -dijo ella mirando ahora a la kunoichi, la cual seguía mordiendo la brocheta -les explicare ahora el motivo por el cual estan aquí
-Hai
-Anko... -la rubia miro a la joven, como si quisiera analizarla, mirandole de arriba a abajo, posando su vista en la pequeña brocheta en sus labios, alzó una ceja antes de volver a hablar -¿como te consideras como lider de equipo?
-¿Que? -exclamo esta sorprendida, mientras veía como Kakashi le miraba de soslayo
-Contesta Anko... -dijo Tsunade sin molestarse en explicarle nada.
La kunoichi miro a la rubia y luego a Kakashi, no sin antes rascarse la cabeza torpemente, no estaba preparada para ese tipo de preguntas
-Bueno, pocas veces he sido lider de equipo, así que no se realmente como...
-¿Crees poder desempeñarte bien?-interrumpio ella
-Pues... yo... no lo se... -volvió a decir ella
-¿Te crees capaz... de poder proteger un equipo?
-Yo... -miro de nueva cuenta a Kakashi, el cual moviendo su cabeza solo un poco le indico que aceptara, logrando que ella lo hiciera -si... bien... nunca lo he hecho, pero creo que si...
La sonrisa de la rubia se agrando, mientras la cara de Anko no podía dar más muestras de desconcierto.
-¿Pero... porque?
-Anko... Kakashi... es mi deber informarles a ustedes dos, (sobre todo a Anko), que Yuuhi Kurenai la lider del equipo 8 ha dejado su cargo
-¿QUEEEEE?
-¿Kurenai?
-Hai...
-Pero -Anko se acerco con paso rapido al escritorio de Tsunade para casi saltarle encima¡eso era simplemente imposible!, Kurenai era su mejor amiga y no le haía contado nada al respecto, adoraba a su equipo, era sencillamente imposible que ella dejara su cargo por mero gusto -pero... -empezó a decir ella -si Kurenai, nunca me dijo nada, absolutamente nada... ¡le paso algo a Kureanai¡LE PASO ALGO!!!!!
La rubia parpadeo un par de veces extrañada antes de contestar tranquilamente
-No
-¡¿ENTONCES?! -chilló esta aún más extrañada - ¡KURENAI NUNCA DEJARIA A SU EQUIPO NUNCA DIGAME LA VERDAD TSUNADE-SAMA!... ¡QUE ESTA PASANDO!
-Anko -llamo la Hokage con voz potente golpeando el escritorio con la palma de la mano para hacerle callar -Kurenai esta perfectamente bien, ella ha dejado el cargo de lider de su equipo por su propia voluntad
-Pero...
-Anko...-volvió a silenciar ella - Kurenai no puede seguir siendo lider de su equipo -volvio a llamar ella en voz fuerte, al verla que estaba a punto de perder la cordura nuevamente -porque Kurenai esta embarazada
-¿Que?... -Anko le miro como si estuviera jugandole una mala broma -¿embarazada?... -la cara de la rubia y su acompañante no dieron ninguna muestra de parecer estar jugando con algo tan delicado, pero tampoco podía creer lo que estaba escuchando, estaban hablando de la dulce y casta Kurenai, eso no tenía lógica, sin embargo el rostro, imperturbable de la Hokage le hizo comprender la seriedad del asunto -pero... -la siguiente pregunta lógica que se le ocurrió fue la de formular el¿de quien?, pero recordando con quien era con el que salía desde hacia tiempo atras, dedujo que la pregunta era un tanto obvia
-¿Asuma?
-Hai... hai eso parece -dijo Tsunade mirandole directamente a los ojos.
-Pero... -dijo ella, mientras la cara de la joven se mostraba ahora más que nunca llena de curiosidad -pero cuando...
-Por los meses que tiene puedo decir que hace unos 3 meses -dijo la Hokage revisando unos papeles que parecían ser el expediente de la kunoichi, sin embargo Anko nego con la cabeza
-No me refiero a eso... ¿cuando ha presentado su renuncia?
-Ayer precisamente -dijo esta mirando de forma ociosa los papeles -Kurenai y Asuma han hablado conmigo al respecto... ha presentado su renuncia del equipo de forma voluntaria (repito), alegando el riesgo que corren los shinobis, el cual siempre es grande pero ninguno mayor para el de una mujer embarazada...
-Si... claro... claro -dijo Anko, solo un poquito resentida por no haber sido informada por su amiga, y tener que enterarse de eso modo
-Entenderan que no puede seguir presentando sus servicios como kunoichi en ese estado -continuo diciendo la rubia, mirando como la kunoichi de la coleta enfrente de ella, estaba a punto de soltar otro encolerizado berrinche lo cual hubiera hecho, si no hubiese sido por la oportuna intervencion de Hatake a su lado.
-Ahora entiendo-dijo Kakashi entendiendo todo perfectamente, mirando de forma curiosa a la kunoichi de la coleta que le devolvió una mirada llena de curiosidad.
-¿Entiendes?... ¿Entiendes que?
-El porque estamos aquí
-¿El porque estamos aquí?
-Anko-san -le llamaron otra vez, pero esta vez no fue la rubia, sino fue ahora Shizune -Kurenai-sempai te ha nombrado como su sucesora
Un minuto de silencio inundo la habitación la joven se quedo por unos segundos muda, para gran alegría de todos en especial de la Hokage que despues de la borrachera de la noche anterior traía una terrible resaca, pero el silencio no duro demasiado, dado que pronto la ex alumna de uno de los Sanins empezó a hablar.
-¿Que?... pero yo no... jamas he sido lider de...
-Eso lo sabemos -le interrumpio la rubia -lo sabemos de sobra, honestamente existen más shinobis capacitados para el trabajo, pero Kurenai realmente insistió mucho, así que suponemos que sus razones debe tener (despues de todo ella es una ninja ejemplar)
-Kurenai es una gran amiga -masculló la shinobi para si misma, sintiendose incapaz de poder con semejante trabajo -pero de todos modos yo... no creo poder con semejante trabajo...
La rubia le miro fijamente parecía levemente molesta, y antes inclusive de contestarle con un usual tono duro contesto, en voz calmada y segura de si misma
-Pero nosotros si... nosotros realmente creemos que puedes hacerlo... Kurenai más que nadie creía en ti -su vista se paso al lado de la kunoichi, mirando al ninja copia - y estamos seguros que con la debida capacitación para el puesto, lo lograras
-¿Debidas instrucciones para el puesto? -repitió Anko parpadeando un par de veces, miro al lado de ella, donde el shinobi le devolvió una sonrisa gentil
-¿Hatake?
-Hai...- la rubia paso su vista a el ninja copia -Hatake tu seras el que ayudara y capacitara a Anko con todo hasta que se adapte, tienes que enseñarle absolutamente todo, sobre su puesto, hasta que se adapte -la vista de Kakashi se puso unos segundos en la de Anko - se que es mucho pedir, pero de momento no hay nadie mas a quien pueda pedirle el favor, se que no se hablan mucho, pero espero que no haya ningun problema en ello
-No... ninguno en absoluto
-Pasaran mucho tiempo juntos espero no sea ningun incoveniente
Las mejillas de la kunoichi se tiñeron con su verguenza, jamás hubiera esperado escuchar semejante declaración
-No, no para nada
-Además tendrán la oportunidad de conocerse mejor, estaran juntos un largo rato, mientras de adaptas -contesto la rubia, ignorando las miradas furtivas que se lanzaban los dos
-Bien, bien -dijo Kakashi con una sonrisa -me parece excelente
-Es más... estoy segura que puedo encomendarles una o dos misiones juntas hasta que te adaptes
-Yo...
-Sería bueno -dijo Kakashi mirando a una sonrojada y risueña Anko mirando con disimulo -muy bueno...
-Me alegra que lo crean así... -contesto Tsunade pasandoles una misión en una carpeta que para pronto el shinobi abrió para poder leer de que se trababa la misión mientras la rubia siguió hablando - Anko conoceras al equipo 8, el día de mañana, y empezaras con su tutela en un par de días... (primero tienen que completar la misión que les he encomendado), aunque debo señalar que aunque seas la lider del equipo, pasaras el restro del tiempo bajo la capacitación de Kakashi hasta que te adaptes ¿te parece bien?
-Yo... -miro a Kakashi, hubiese juraro que sonreía bajo su mascara, movio afirmativamente la cabeza - Si me parece perfecto
-Bien... es todo por hoy... -dijo ella de forma imperiosa a ambos Shinobis, los cuales - en la carpeta vienen las indicaciones para llevar a cabo la misión... pueden retirarse
-Si...
-Si... permiso -dijo Anko saliendo por la puerta que Kakashi había abierto hacia apenas unos segundos, para salir el.
Cerrandola una vez que estuvo afuera.
Esperando encontrarse sola en el largo y enorme pasillo, sin embargo eso no paso, a su lado permanecia el siempre serio y enmascaro shinobi esperandola...
-¿Hata...
-La misión... -le interrumpio este entregandole la carpeta para que la leyera, Anko le miro poniendo una ceja en alto
-¿Tu ya lo leíste?
-Si, lo he hecho -contesto el, y antes de que ella volviera a preguntar contesto a una pregunta aún no hecha -cuando Tsunade-sama seguía dando indicaciones tuve el tiempo de hacerlo
-Ya... -dijo esta mirando la carpeta, estando a punto de abrirla, deteniendose antes de hacerlo, mirando al shinobi que estaba más serio de lo normal, trago saliva antes de armarse de valor
-Hatake, yo...
-¿Si?
-No se porque nos pusieron juntos... no se si fue el destino o solo un capricho de Kurenai
-¿Pero?
-Pero... no quisiera que... -las mejillas se le tiñeron de rojo, rasco una de sus mejillas torpemente antes de decir bien bajito - lo que paso entre los dos anoche influya en nuestro...
-¿Lo que pasamos anoche? -dijo este fingiendo demencia con una expresión claramente cruel en su rostro -¿que pasamos anoche?
-Ya veo -contesto ella, mirando con una expresión cansina -gracias
-No tienes porque darlas... -dijo este inclinandose un poco para quedar a su altura, antes de rozar sus labios con los suyos por encima de su mascara, la cara de la shinobi no pudo ponerse más roja, no se esperaba que hiciera semejante cosa en un sitio publico donde cualquiera pudiera verlo y menos aún despues de que parecía no haberle molestado fingir que no había pasado nada entre ellos
-¿Que haces?-mascullo esta como un susurro a una distancia absurda de sus labios, sintiendo como el shinobi pasaba sus labios de su boca hasta su oído antes de decirle en voz bien bajita
-Besando a mi mujer
-Hatake... pero hace apenas unos segundos que... -trato de decir ella, pero antes de que dijera algo más el shinobi le silencio poniendo un dedo sobre sus labios, para que pudiera escucharle claramente
-No se porque paso todo esto... pero sinceramente no creo que haya sido solo por capricho de Kurenai...
-¿Que? -dijo esta sin entender bien a lo que se estaba refiriendo
-Tal vez fue capricho de Tsunade-sama o tal vez... fue lo que no hubiese creído decir jamás, tal vez fue el destino...
-¿Que¿De que hablas? -dijo esta sintiendose cada vez más confusa con sus palabras, mirando como el shinobi se separaba de ella con lentitud y se daba media vuelta para alejarse de ahí, pero antes de que pudiera hacerlo del todo dijo sin dignarse a darse la vuelta para verla
-Lee la misión
-¡Hatake, que demonios!
-Te veré mañana a las 5 de la mañana en la entrada de Konoha
-Pero...Hata...-muy tarde había desaparecido tras una cortina de humo y jutsu formado con sus manos.
-Baka... -dijo esta mirando al lugar donde hacia unos segundos había estado el -¿que demonios le esta pasando a ese pervertido?... ¿será acaso que tanta novela tonta le esta afectando la cabeza? -se dijo a si misma mirando la carpeta entre sus manos, jugando con ella ociosamente.
-O tal vez será algo más -se dijo ella a si misma mirando la carpeta entre sus manos -dijo que leyera la misión... o al menos eso le entendi...
Rango de la misión: C
-Una simple misión rango "C"... mmm que aburrido
Lugar: Aldea oculta de la Lluvia
-Ummh no me gusta ese lugar es demasiado humedo
Duración: Tres días
-Tiempo suficiente
-Objetivo: Proteger a una pareja de esposos amenazada de muerte en su luna de miel
-Mmmm ¿amenazada en su luna de miel?, que mal augurio pero si no fueran tan debiles no les estaria pasando eso... realmente no las entiendo...
-Shinobis asignados: los ojos de kunoichi se posaron en el papel había sido tachoneado y habían puestos sus nombres, enseguida: Kakashi Hatake y Anko Mitarashi, pero si ponía el papel contra luz podía ver claramente como antes decía los de sus amigos: Asuma y Kurenai
-¿Asuma y Kurenai? así que esta misión era para ellos
-Descripción de la misión: Suplantar al matrimonio en cuestión y actuar como ellos, durante el tiempo ya mencionado en la luna de miel, -la boca se le seco, y el peso del mundo sintió que cayó sobre sus hombros, pero aún no tenía tiempo de enojarse aún había más, debajo de todo venía una pequeña y casi impercetible aclaración escrita con lapiz, y por lo apresurado de la letra, supuso que serían anotaciones de la Hokage que había olvidado borrar:
-Encontrar pareja de enamorados.
-... -la cara de la shinobi adquirió el vivo color de una cereza, apreto los puños contra el papel, ella había tenido el suficiente cuidado para que nadie se enterara de su relación y ahora eso... las manos le empezaron a tembrar, la vista se le nublo...
-KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA -chilló esta ¿QUEEEEEEEEEEEEE?...¿PAREJA DE ENAMORADOOOOS? -rompió el papel con todas sus fuerzas -¡TSUNADE-SAMAAAAAAAAA!
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Bien y se acabo, se que muchos van a decir ¿QUEEE? ese es el final, quedo inconcluso: pues no, así era la idea desde el primer capitulo, y no aclaro no esta mocho, incompleto o falta algo, esta completo ciento por ciento completo. La misión que les asigno, no se si guste o no, pero de hecho es la idea para un siguiente fic que voy a hacer, en donde los protagonistas no serán ellos, sino mi pareja favorita (Neji y Tenten) pero con actitudes totalmente diferentes a los fics que he hecho anteriormente sobre ellos. Y ofrezco sinceramente disculpas por si los llego a enfadar por no salir de esa parejita pero sinceramente me encantan y hay tan poco fics de ellos que me motiva a hacer más y más, jajajaja. En fin. Agradezco muchisimo todas las personas lindas que me dejaron sus reviews, y espero sinceramente que les haya gustado el final, creo que me arriesge demasiado al terminarlo así, pero insisto no me gusta dejar finales así tan definitivos siempre me gusta dejar todo con una posible secuela, así no me agarra el sentimiento a acabarlo y todo el mundo feliz (o bueno por lo menos yop), espero ( y ahora si) criticas, comentarios y/o sugerencias, gracias por todo y espero nos podamos seguir leyendo. Besos Midory
Ok.- Y porque lo han pedido aquí esta la continuación y el ultimo capitulo de la saga, espero realmente que te haya gustado. Besos.
Fatta Uchiha.- Lamento haberte tardado, pero finalmente aquí esta la continuación, espero k te haya gustado. Salu2
Kagome-chan-Kikyo.- Claro que no lo iba a dejar ahí, solo necesitaba… algo de inspiración para terminarlo, me alegra ver que haya más chicas a las que les guste esa pareja tanto como a mi, y espero k te haya gustado la historia, mil gracias y nos estamos leyendo.
Aiko Airam.- Gracias, segui tu consejo, me lo tome con calma, espero te haya gustado el final
kunoichivagabond.-Concuerdo contigo Genma esta lindo, pero tiene cara de ser picaro, pero ya vez, yo siempre pongo a uno malo, y dije este esta guapo, y tiene cara para hacerle de malo, ideas mias, gracias, por todo, y espero nos leamos pronto, besos.
rodrigo mendoza lopez.-Gracias por decime de los años, no andaba tan errada, según yop tenía 25 años, más o menos por ahí andan los años, gracias por tu review.
Tenshi of Light.- Yep, lemon,(que vergüenza, aja), mi gran reto, espero poder hacerlo, y si no tengame piedad, gracias por tu review.
issue.- Gracias, si se con son una pareja de lo más raro, pero creo k quedarían bien juntos, me alegra k te guste como esta quedando.
lenaya-chan.- Sip, todavía no me quito mi segundo nombre: "tragedia", jeje, a veces siento k me paso con los personajes, ya me imagino k dirian si existieran, jaja, gracias por todo, nos leemos.
aoi-tsumetai.- Si, lo se a muchos como k se les hacen k no cuadran, pero yo no quería k kakashi, se quedara solo, snif:D, y dije vamos a buscar quien tmb esta sola como hongo… ahhh pues Anko :D, Kakashi me da la impresión k lo k menos kiere es problemas, y por eso no lo puse a golpearlo, aunque ganas no me faltaron, gracias por tus porras, y nos leemos salu2.
grillito.- Para andar vestida de esa forma tienes k tener, los hue… bueno, tienes, que tener mucho coraje, valor y sobre todo, mucha, mucha, personalidad, jeje, gracias, nos leemos, besos.
Ellistriel.- ¿Qué Ibiki 27????, yo pense k tendría unos 35 cuando minimo, chin… que mal lo ha tratado la vida, gracias tmb, por darme las edades de cada uno, más o menos tenía la noción, pero no las sabía exactas… y la vd, si me sorprende k Genma sea el más viejo, esta bien conservado, gracias x todo y nos leemos pronto besos.
Charlotte-87.- La idea original, es k, tuvieran sus "necesidades fisiologicas" jaja, que raro suena eso, en el baño, pero como puedes ver, fueron interrumpidos, por alguien mucho más iracundo, y fuerte, y con mayores necesidades fisiologicas que ellos. Estas en lo cierto, el fic será un poco más fuerte, por k estos ya tienen su vida, sus pasados, sus experiencias, y no son como los demás adolescentes movidos por las hormonas, para variar, quiero que sea, una relación, no muy común por así decirlo, en fin, ya lo viste, espero te haya gustado, nos leemos
