Cita


Las inexistentes arrugas en el ropaje de Irasue, fueron aplizadas por Kana. La Inu no Kami rozó su peinado buscando cabellos sueltos.

Kana admiró de nuevo a su señora y con algo de timidez, comentó:

–Mi señora es hermosa. El General es afortunado.

Irasue miró a la pequeña hanyō y sonrió un poco.

–Debe considerarse de ese modo, pues le di una oportunidad.

Kana movió la cabeza asintiendo.

La pequeña de cabello blanco pensó en todas esas ocasiones en las que el legendario General Perro observaba a Irasue-sama y sus ojos brillaban de algo que parecía inundar al Inugami.

Por esa en la ocasión de hacía poco, en la que la yōkai, dijo:

–Bien Inu no Taisho, acepto y espero no arrepentirme.

Kana y el aludido se quedaron muy asombrados.

Eso hasta que …

–¡No te arrepentirás, te lo aseguro!

Exclamó el General y se retiró del lugar velozmente, para –según sus palabras– alistar todo.

El día esperado, llegó e Irasue estaba lista, esperando a Inu no Taisho.

La imponente figura del General atravesaba el puente en ese momento y al ver a Irasue en la parte inferior de la escalinata, apresuró el paso.

El Dai- Yōkai arribó junto a la Deidad y ella lo observó:

–Fuiste puntual.

–A decir verdad, ya estaba cerca y esperé a que bajaras.

Irasue. Sonrió levemente y caminó seguida de Kana. Inu no Taisho, no objeto a que la pequeña fuese con ellos, sabía de antemano que Irasue era una Hime.

Los dos Inugami, caminaron saliendo del puente y si bien el Inframundo no era un lugar para el romance, con estar cerca, a ellos les parecía suficiente.

Kana caminaba detrás de los Inu, admirando la hermosa pareja que hacían.

En un lugar rocoso y lleno de niebla, el de coleta opinó.

–Deberíamos dar una vuelta por Takamanohara.*

–Está bien sólo caminar por el Ama no uki hashi**

–¿Segura?

–Si. No deseo ver Izanagi-sama.

Inu no Taisho estuvo de acuerdo.

Algo de música se escuchó e Irasue se giró a ver al Inu.

–¿Música?

–Si.

–¿Me pregunto cómo lo habrás conseguido?

–Todo lo necesario para que esté paseo te agrade, Irasue.

El Inugami respondió. Kana curiosa buscó el origen del sonido y al acercarse un poco a este, notó divertida, como el Gran Sabio acompañado de otros Yōkai tocaban y cantaban. Cuando el espíritu del Gran lobo, vio a la menor, se colocó un dedo en los labios en gesto de secreto y Kana sonrió en complicidad.

Kana regresó con la pareja de Inugami, mientras Inu no Taisho, le había ofrecido su mano a Irasue para bajar por una pendiente y si bien no era ni de lejos peligroso el paso, Inu no Taisho no desaprovechó la oportunidad de tocar a la hermosa Yōkai.

–Es un paseo y sólo por el puente, desearía hacer más, para agasajarte.

–Piensas demasiado, el tiempo en el que recorrimos el mundo de los vivos de norte a sur, ya pasó. Ahora y aquí es lo único y no es malo.

El de coleta no dijo nada, más sus recuerdos en el mundo de los vivos se reavivaron y mencionó:

–Sé que no eres de las que demuestra las emociones…

La Yōkai suspiró y dejó que ese tema saliera a la superficie.

–Y ese fue el motivo por el que amaste de esa humana.

Inu no Taisho se detuvo y encaró a Irasue. Era hora de confesarse.

–Soy un poderoso Dai- Yōkai, sin embargo, mi hijo y tú lo eran también; nunca sentí que me necesitaran como yo a ustedes.

Irasue no tuvo que pensar la respuesta, tuvo siglos para hacerlo.

–Mi hijo y yo, no se nos hace fácil demostrar cuando amamos o necesitamos; más no significa que no exista esa sensación dentro de nosotros. Buscaste sentirte útil, y protector, aún si con ello perdías algo en el camino.

–Sesshōmaru... –aseguró el Inugami.

–Su admiración.

–¿Su respeto?

Irasue notó el dejo de miedo en la voz de Inu no Taisho y se abanico, respondiendo:

–No, pero casi. –concluyó.

–Orgulloso como tú. –articulo el General al recordar que Sesshōmaru se enfureció por su relación con una humana.

–Orgulloso de su sangre y herencia… –defendió Irasue, pero agregó– algo que dejó de lado, pues alguien lo orilló a hacerlo.

–Si, estoy consciente de que cuando nos dejaste, debí acercarme a él.

Respondió el Dai-Yokai creyendo que lo dicho por la Inu no Kami fue un reclamo. Irasue sonrió con indulgencia y:

–No lo hiciste, sin embargo dejaste a InuYasha y él hizo el trabajo.

Inu no Taisho se rió divertido al comprender.

–Irasue, lo dije ya, más lo repetiré siempre. Gracias por no culpar a InuYasha y en cambio aceptarlo.

–El es un bocchan educado y amado por mi hijo, y lo estimo... Mucho.

La pareja estuvo en silencio por un momento.

–... Inu no Taisho, fuiste mi esposo y eres el padre de mi hijo, más ¿que buscas en este lugar y tiempo?

Sinceridad pidió la Yōkai y eso le daría el Inugami.

–Lo que siempre busqué, desde que nos comprometieron, tú por ser Inu no Kami y yo por ser Inu no Taisho tu guardián …

–¿Y eso es?

–Tu amor…

Kana se alejó discretamente de la pareja al escuchar eso.

Irasue buscó las palabras que no fueran hirientes; pero si honestas para contestar.

–Lo de Izayoi fue después de mí y no debo culparte por ello, más … – El Inugami temió lo que diría la Yōkai– no me pidas confiar sin duda en tu amor. La amaste tanto como para morir por ella…Y llegas aquí diciendo que nunca dejaste de amarme. Lo lamento, no puedo creerte, pero tampoco guardo molestia o rencor por ello. Eres muy importante para mí Inu no Taisho, fuiste un guardián leal y tuvimos un hijo, seamos en esta eterna juventud, buenos amigos, cómplices… y padres.

Inu no Taisho observaba el horizonte, pensando en las palabras de Irasue y ciertamente en como debió dolerle a esta y a Sesshōmaru la clase de muerte que tuvo.

Ella decidió que esa cita ya llegaba a su final y es que lo que Inu no Taisho debía pensar y aceptar, debía ser a solas.

Irasue se giró y notó con diversión que por el camino que el General y ella habían recorrido, había pétalos de Sakuras.

–Tienes buenos amigos.

El aludido se giró y guardó bajo siete llaves, cualquier deprimente pensamiento.

–Ellos no sólo lo hacen por mí.

Irasue se sonrojo tenuemente y cubriendo su sonrisa con el abanico, mencionó:

–Permite que te haga un regalo.

–No es necesario.

–Yo lo necesito. –El General ya no se opuso– Tu herencia, Inu no Taisho, te juro que no se perderá.

–¿Eso que significa?

Irasue sonrió y se encaminó de regreso a su trono; ya se vería en un futuro lo que su promesa significaba.

Kana regresó a su lugar detrás de las dos poderosas presencias. Ella se sentía triste por el General, sin embargo no sabía mucho del pasado de la pareja, para saber del porque de la negación de Irasue.

Cuando el trio llegó a su destino; las sonrisas del Inugami habían regresado.

Esa fue una cita con resultados veraces y la verdad... no era siempre con finales felices.


*Takamanohara (高天原): Lit. "alta llanura celestial". Es la morada de los Dioses. Se dice que está connectado con el mundo terrenal por un puente llamado "Ama no uki hashi".

Ashihara no Nakatsukuni (葦原の中つ国): lit. "tierra central de las llanuras de caña". Mundo terrenal donde viven los seres humanos. También se encuentran algunos dioses o espíritus de la naturaleza, pero en planos diferentes

Yomi no kuni (黄 泉の国): lit. "tierra del manantial amarillo (inframundo)". Lugar donde van a parar las almas de los muertos. No es un lugar de sufrimiento como el infierno cristiano, sino simplemente un lugar donde los muertos van a terminar su existencia. Según el Kojiki "un lugar donde los muertos van a morar y a pudrirse eternamente.

**Ama-no uki-hashi (puente que conecta el cielo y la tierra)

***Él y su esposa Izanami crearon muchas islas, deidades y antepasados de Japón. Cuando Izanami murió dando a luz, Izanagi intentó (pero falló) rescatarla del Yomi (el inframundo). En el rito de limpieza posterior a su regreso, él engendró a Amaterasu (la diosa del Sol) de su ojo derecho, Tsukuyomi (el dios de la Luna) de su ojo izquierdo, y Susanoo (el dios de las tormentas y tempestades) de su nariz.


Muchas gracias por comentar:

Ying Fa Malfoy de Potter, kane- noona, Lady StarFireLight, Chiharu –InuYasha haciendo un esfuerzo por su aniki; Kōga todo un cazador jajaja Pues sip en un combate por más amistoso que sea habrá heridos, más siempre quise que estos dos poderosos Yōkai se enfrentarán jejeje Muchas gracias y bienvenida.

En mi defensa debo decir que siempre he creído –si bien me agrada InuYasha– que Inu no Taisho la regó al dejarse matar por Izayoi y en mi loca opinión no creo que haya amado a Irasue ni a Sesshōmaru. Claro es mi opinión, si alguien me explica lo contrario haré otro drabble referente a esta pareja.