Ni bien había desaparecido el Rey Vegeta, una de las siluetas dió un paso adelante y dijo: "Soy el Espíritu de las Navidades Pasadas. Me llamo Gabriel, al igual que el ángel que anunció la primera Navidad, y he venido aquí para llevarte conmigo a que observes las Navidades de tu pasado". "¿Cómo que me llevarás al pasado?"-dijo Vegeta pero ni bien dijo eso Garbriel lo tomó del hombro y una luz los envolvió por unos segundos. Al irse la luz vió que estaba en su habitación, y aunque notó algo raro no sabía qué era exactamente, por un momento pensó que lo que el tal Gabriel había hecho era la teletransportación, la misma técnica que utilizaba Kakarotto pero de pronto algo ocurrió que le hizo darse cuenta de lo contrario: Bulma ingresó a su habitación llorando, llevaba el cabello largo y ondeado, y esa ropa, a Vegeta le era familiar esa ropa, era la misma ropa que Bulma traía puesta el día que la besó por primera vez, no había podido olvidar ese vestido color rosado, aún lo recordaba bien fue un día de primavera al aldo del jardín de las rosas de la Sra. Briefs, ellos habían pasado mucho tiempo juntos durante esas semanas en que los señores Briefs habían estado de viaje. Vegeta no era de recordar bien ese tipo de cosas, pero ese vestido era especial, luego de aquella vez recordaba que Bulma se lo había puesto esa Navidad, esa fue la primera Navidad que pasaban juntos, por eso se había puesto el mismo vestido, eso le había dicho ella aquella vez, pero porqué Bulma llevaba ese vestido, hace muchos años que dejó de ponérselo, además Bulma llevaba el cabello corto desde hace mucho, pero como había hecho para que le creciera tan rápido, o será una peluca, mujer vulgar.
¡Shhhh! ¡Cállate y escucha Vegeta!- le dijo Gabriel interrumpiendo sus pensamientos. Bulma yacía sobre su cama y estaba llorando desconsoladamente, en medio de su llanto, ella hablaba. "¡¿Por qué Dios, dime por qué Vegeta no entiende la Navidad?!; ¡Dijo que ni la Navidad ni este hijo suyo le importaban! ¡Pero aún así lo amo tanto! ¡Por favor Dios haz que un día él entienda la Navidad y que le demuestre amor a nuestro hijo que pronto nacerá!"-decía Bulma con la voz entrecortada, estaba triste y Vegeta pensaba que todo esto le parecía un juego de muy mal gusto, ¿cómo que hijo por nacer? ¿Bulma no le había dicho nada de que estaba nuevamente embarazada? Hasta donde él sabía ella se cuidaba porque no quería tener más hijos, además hace mucho ya que no hacían el amor, si ella estaba embarazada de seguro era de otro, Vegeta se iba avalanzar contra ella para matarla cuando de pronto Gabriel lo detuvo sujetándolo del brazo, "¿Aún no has comprendido? Entonces mira un poco más"-le dijo. Vegeta no pensaba hacerle caso ya iba intentar safarse cuando la puerta se abrió, él mismo entraba por esa puerta, Vegeta miró estupefacto a Gabriel, ¿Cómo era eso posible?- se preguntaba. Cuando de pronto sus pensamientos se vieron interrumpidos por su propia voz. Se vió a sí mismo entrar raudamente a la habitación y avalanzarse hacia donde estaba Bulma, como un loco, ella le decía "No, no quiero, ahora no, es Navidad, además no me siento bien, márchate, vete a tu habitación", "¡Qué quieres que te ruegue para que te acuestes conmigo, qué te habrás creido humana. Pero ahora soy yo él que ya no quiere y no te aparezcas en mi habitación!". Vegeta salió tan raudamente como había entrado y Bulma siguió llorando desconsoladamente.
¡¿Qué es esto?! ¡Esto es el pasado! Claro, ahora recuerdo, esa tarde Bulma y yo estuvimos conversando sobre la Navidad y en la noche hubo una cena con sus padres, pero tuvieron una discusión en plena mesa, porque él había dicho que la Navidad apestaba y que ellos no eran más que unos ridículos, falsos e hipócritas.
La cena fue un fiasco total, Bulma se fue corriendo a su habitación y él la siguió poco después, él lo único que quería esa noche y para variar en aquella época era sexo. Pero pasó precisamente lo mismo que él acababa de presenciar.
"¡¿Por qué?!"-le preguntó a Gabriel. Ese es tu pasado, yo no lo puedo cambiar, vez como Bulma sufre, "Sí"-respondió Vegeta casi sin voz. Lo que había visto lo había afectado no sabía que ella había sufrido tanto en aquella época, pero no lo entendía del todo, y pronto volvió a ser el de siempre: "¿Y qué pretendes con todo esto?"- le preguntó a Gabriel.
"Yo no pretendo nada. Tan sólo cumplir con mi misión"-dijo Gabriel. "¿Y cuál es esa misión?"-replicó Vegeta. "Mostrarte tu pasado, ya te lo dije no"-respondió Gabriel. "¡¿Y con qué propósito?!"-refunfuñó Vegeta. "Eso es algo que tendrás que descubir por tí mismo"-respondió serenamente Gabriel."Rayos". "No sabía que al Príncipe de los Saiyajíns le interesase hacer tantas preguntas"-dijo Gabriel. "Quien te ha dicho que quiero hacer preguntas"-replicó furioso Vegeta. "Desde que parecí no haz parado de hacer preguntas-respondió Gabriel y continuó-Además sé que aún tienes muchas otras."¡¿Eh?!"-murmuró Vegeta intrigado ante esa afirmación."Preguntas como por ejemplo-continuó Gabriel- ¿Quién me mandó? y ¿Por qué te escogimos a tí?" (Vegeta se quedó mudo ante esto) "Bueno-prosiguió Gabriel- eso es muy fácil de responder: A mis hermanos y a mí nos envió DIOS, aquel que está por encima de todos los Kaios y de todos los otros habitantes del Universo, de este Mundo y del Otro Mundo. Y porqué a tí, muy sencillo porque tú desconoces el significado de la Navidad, la fiesta tan importante que tu familia como muchas otras familias de este planeta celebran hoy"-dijo Gabriel. "Claro que sé lo que significa Navidad, Bulma me lo contó me dijo de como Jesús nació en un lugar llamado Belén, y ella mencionó algo de ese DIOS dijo que Jesús era su forma humana"-respondió Vegeta más tranquilo ya. "Mmm. Veo que aún no estás entendiendo. Ya que no es ese DIOS sino el ÚNICO DIOS que existe, el ÚNICO Y EL VERDADERO-eso es lo primero que debes entender y eso es algo que puedo decirte, hay algo más que puedo decirte la Navidad va más allá de recordar a Jesús naciendo en Belén, la verdadera Navidad es que Jesús nazca en nuestros corazones y eso sólo se logra de una única forma- y eso es algo que no te puedo decir- ya que es algo que debes descubir por tí mismo- Yo sólo estoy aquí para mostrate imágenes de tu pasado y todavía tenemos mucho que ver"-dijo Gabriel. "Es que acaso aún hay más-dijo Vegeta confundido- Porque me gustaría que me dejes aquí necesito saber que va a pasar con Bulma. Necesito disculparme con ella"-dijo Vegeta."Pensé que nunca pedías perdón, creo que mi visita está haciendo sus primeros efectos, pero bueno tenemos que continuar, lo que pasó después de aquí lo sabes muy bien y ni tú ni yo podemos cambiar lo que hiciste bajo tu libre albeldrío. Tan sólo debes asumir las consecuencias, sean estas agradables o no, así que ya vamos a conitnuar que pronto acabará mi visita"-concluyó Gabriel. "Pero..."-Vegeta ni bien iba a responder cuando ya había cambiado de lugar nuevamente, ahora estaban en la sala, había un Gran Nacimiento y Gran Árbol Navideño, que era algo usual en todas las Navidades en casa de los Briefs. De pronto la puerta se abrió ingresaron Bulma con Trunks, el cual no debía tener más de 3 años. "Es acaso la Navidad de tres años atrás"-preguntó perplejo Vegeta. "Veo que aún recuerdas bien lo que pasó hace tres años atrás -respondió Gabriel y continuó- pero porquee esa cara, le tienes miedo a tus propios recuerdos. El pasado no te va alcanzar, no alcanza a nadie tan sólo nos enseña"-dijo Gabriel. "¿Y qué nos enseña? Yo no le temo a mi pasado sólo que no entiendo que ganas mostrándome esto"-dijo Vegeta. "Precisamente lo que te decía, no gano nada, es mi misión aquí, te lo muestro para que aprendas de él, pero mejor sigue viendo para que comprendas lo que trato de decirte"-concluyó Gabriel.
Bulma y Trunks se habían puesto a rezar ante el Nacimiento luego de lo cual Bulma abrazó y besó a su hijo, Trunks comenzó a preguntar por Vegeta y Bulma le esquivó la respuesta ofreciéndole los regalos que había preparado para su hijo con tanto amor, allí debajo del árbol también se encontraban los regalos que los Señores Briefs le habían dejado a su familia. Ese fin de año lo pasaron fuera de la ciudad como una Segunda Luna de Miel, en Capsule Corp. Bulma y Trunks habían estado esperando a Vegeta durante las últimas dos semanas pero él no se había aperecido ni siquiera esa noche que era Navidad y que es tan importante para los niños. Bulma estaba triste y decepcionada por dentro pero no quería que su pequeño hijo lo notara así que hizo su mejor esfuerzo por sonreir. Luego, mientras abrían los regalos, Trunks volvió a preguntar por su papá. ¿Mami a que hora viene Papi?, le decía Trunks. Ya en cualquier momento llega no te preocupes, le decía Bulma sin creer lo que ella misma decía, aunque sólo Dios sabía cuánto hubiese querido que eso fuera cierto. Mientras su hijo se abrazaba a su regazo, el rostro de Bulma era surcado por una lágrima.
La luz envolvió de nuevo al Espíritu de las Navidades Pasadas y a Vegeta quien obsevaba todo con una cara que empezaba a perder su dureza habitual. Aparecieron en el cuarto de Trunks. De pronto se abrió la puerta y se prendieron las luces, al parecer era la misma noche, Bulma ingresó con Trunks en brazos. "Se quedó dormido esperándote"-dijo de protno Gabriel. "¿A mí?"-respondió entre emocionado y sorprendido Vegeta. "¿A quién más sino?. Sabes bien que aquella Navidad nunca llegaste, ni esa noche ni la siguiente"-dijo Gabriel. "Sí, lo sé"-respondió Vegeta. "Quieres que te recuerde que pasó luego"-dijo Gabriel. "No, lo sé muy bien"- respondió Vegeta.
