Antes que nada quería agradecer a todas las lectoras y que tomé en cuenta sus opiniones, por lo tanto este capítulo es bastante más largo. Y una vez más ¡muchísimas gracias por leer!, ¡No olviden dejar sus comentarios! Sinceramente es la única manera que tengo para enterarme que les está gustando la historia, y apreciar sus críticas.
Ya de medianoche en la sala común, Hermione les comentaba a sus amigos lo recientemente acontecido con lujo de detalle, ya que entre clases se le había hecho imposible hablar con la tranquilidad que necesitaba y la atención que requería (y cualquier cosa que hacía Ron la fastidiaba).
-Hazlo a tu manera, Draco, hazlo a tu manera-empezó a repetir Harry como si la reiteración de dicha frase haría que cobrara un nuevo sentido lógico.
-Lo único que podemos deducir es que Snape está ayudando a Malfoy… el tema es en qué, por qué y cómo-dijo Hermione.
-Yo me conformo con el qué-farfulló el pelirrojo en voz baja.
-Eso no nos va a alcanzar, Ron-contestó Hermione con desdén sin mirarlo.
Harry quien ya había advertido cierta tensión entre sus dos mejores amigos desde la mañana, pensó que era mejor cambiar de tema.
-Estuve pensando… ¿qué nos ibas a decir en el gran salón, Hermione?
-Que uno de nosotros tres puede tomar el…
-Felix Felicis-completó Harry- Sí, esa era mi idea, así descubriremos su artilugio-siguió mientras tenía la vista fija en el libro que estaba sobre la mesa, había sido una buena decisión retirarlo de la biblioteca esta tarde.
-Qué raro Hermione, pensé que habías dicho que solo deberíamos tomarlo en situaciones de riesgo-comentó Ron irónico mientras observaba el fuego de la chimenea.
La castaña iba a replicar pero Harry se adelantó:
-Iré a buscar el Felix Felicis…
Iba a agregar un "no peleen" pero sabía que no iba a obtener resultado alguno.
Hubo un incómodo silencio entre los dos (a no ser que cuente el bostezo de Ron) hasta que regresó Harry con la poción en sus manos, estaba por beberla pero…
-Es mejor que yo la tome-dijo de manera repentinamente la muchacha.
El niño que vivió frunció el seño.
-¿Por qué? Dijimos que era lo mismo…
-No tengo una razón específica, sólo es una conjetura… una corazonada en los últimos minutos, más bien-dijo mientras se ruborizaba, había estado pensándolo desde que Harry se había ido a buscarla, no podía fallar.
Harry no entendió bien cual era la diferencia, pero como Hermione había encontrado el texto primero tenía derecho a hacerlo, así que con una mueca de duda, le extendió el Felix Felicis.
A los pocos segundos de beber el brebaje Hermione sintió que la suerte estaba de su lado. Ante la mirada expectante de Harry y Ron, la muchacha dio vuelta un par de veces el libro en dirección a las agujas del reloj (aparentemente era necesario) y con un toque de varita exclamó:
-¡Aparecium!- y las letras comenzaron a develarse con una misteriosa lentitud...
-¡Por las calzas de Merlín! ¡Ese idiota de Malfoy!-chilló, no podía creer lo que estaba ante sus ojos, Malfoy le había tendido una trampa.
-¿Q-qué dice?-cuestionó titubeante Ron.
Hermione horrorizada tiró el libro en la mesa, que cayó abierto y en las páginas visibles rezaba "¿Te la creíste sangre impura?"con letra en cursiva de color verde que se repetía una y otra vez.
-Nos hizo seguir una pista falsa todo este tiempo-farfulló Hermione mientras se agarraba la frente con indignación.
-Esperen a que mañana lo agarre…-comenzó Ron.
-Pero tomaste el Felix Felicis… no nos podía salir mal-argumentó un Harry muy contrariado. Por su parte, Ron ya ni lo escuchaba lo único que hacía era propinarle un par de agravios a Malfoy. Hermione volteó para verlo.
-Yo sólo quería develar la información que contenía el libro, Harry… y así fue.-respondió desilusionada, pero agregó en tono alentador de golpe- ¿Tienes el mapa del merodeador?, Bien gracias Harry.… ¡Sí! Como pensaba Malfoy no aparece en el mapa…Entonces podemos decir que se encuentra en la sala multipropósitos.
-¡Vamos para allá entonces!-exclamó emocionado el chico con anteojos levantándose del sofá y poniéndose en marcha.
-No-lo cortó Hermione mientras lo agarraba del brazo- algo me dice que debemos esperar un tiempo, si vamos ahora nos encontrarán (Goyle está haciéndole de campana afuera) y no será muy grato, te lo aseguro. Hay que organizar un plan-terminó de manera muy hiperactiva Hermione quien soltó a Harry y comenzó a caminar de una punta a otra de la sala común.
-¿Te sientes bien?-preguntó el pelirrojo, que ya estaba algo mareado de seguir con la vista a Hermione quien no paraba de ir y venir.
-Estoy bien, Ron, gracias por preguntar, deben ser los efectos de la poción. Tenemos que esperar mañana, Malfoy volverá a la sala. El plan deberá esperar, por ahora váyanse a dormir-finalizó de manera rápida.
Harry siguió el consejo de su amiga a regañadientes, sabía que no lo iba a dejar actuar, pero por otra parte la chica había bebido la poción así que ese impulso suyo debería ser el correcto. Además, sería positivo dejarles un rato a solas con la pequeña esperanza de que se amigaran.
-Ve a dormir-le ordenó Hermione a Ron en un susurro.
-Antes quería decirte algo, Hermione…yo…m-me quería disculpar contigo por haberte tratado mal hoy-declaró Ron mientras sus orejas se ponían muy coloradas haciendo juego con su cabello.
-Olvídalo…
-No, en serio, perdóname…-afirmó y sin dejarla contestar terminó abrazándola con cariño.
-E-está bien-alcanzó a decir muy sorprendida pero a su vez correspondiéndole el abrazo.
No podía creerlo: ¡la poción no sólo había servido con el libro sino también con Ron!
