Glee no me pertenece; es propiedad Ryan Murphy y asociados, quienes cada martes me hacen volverme loca…. Tampoco esta historia me pertenece, es propiedad de Zavocado; quien me autorizo para traducir y publicar.

Link de su perfil: www (.) fanfiction (.) net (/) u (/) 689150 (/) Zavocado

Link de la historia: www (.) fanfiction (.) net (/) s (/) 7222219 (/) 1(/) Go_Your_Own_Way


El día de Kurt no iba otra vez como lo había planeado; no había hecho ningún viaje inesperado a la oficina del director, o al menos no por ahora; había tenido una serie de momentos en los que estuvo a punto de abofetear a Blaine de nuevo, cosa que no era difícil realmente. Después de que se le entrego su horario de detención con el señor Robertson (lo que significaba que no solo se perdería la práctica del club Glee, también tendría que explicarle a su padre porque llegaría tarde a la cena del viernes por la noche) Blaine había estado en todas partes.

Primero, estuvo soplando en la parte trasera del cuello de Kurt durante toda la clase de Inglés; había sido tanta la distracción, que Kurt no recordaba nada de la clase, excepto haber caminado y haberse sentado. Un viaje al baño entre clases lo había llevado a encontrarse cara a cara con él, quien le pregunto si necesitaba algún tipo de ayuda; había aparecido frente a su casillero ya abierto entre cada clase. El señor Ferguson, el malhumorado maestro de historia, insistió en acomodarlos en los asientos en orden alfabético, lo que los llevo a sentarse en dos sillas al frente, el uno junto al otro; y cierto pie, vestido con una bota, aprovechaba cada oportunidad para arrastrarse y enredarse en el tobillo de Kurt. Cuando la campana sonó para señalar que el quinto periodo estaba por iniciar, Kurt tenía la esperanza de deshacerse de él; no hubo suerte. Blaine se puso a su lado mientras caminaban hacia Ciencias Ambientales, sus manos errantes hacían su mejor esfuerzo por deslizarse a los bolsillos traseros de los pantalones de Kurt.

Kurt era una ridícula mezcla de molestia, hambre y excitación cuando la hora del almuerzo llego. Había pasado la mayor parte de Ciencias ambientales semi duro porque Blaine había estado chupando la punta de su bolígrafo de una manera demasiado sugerente a través de todo el salón. Tan pronto como la campana sonó, salió corriendo, lanzando lejos a Blaine en medio de la multitud del pasillo y tomo su almuerzo: una ensalada pequeña; rápidamente se dirigió a sentarse a la mesa de la esquina, donde esperaba pasar desapercibido. La única persona que lo noto, una vez más, fue Blaine; Y Kurt no quería estar atrapado con ese arrogante, lascivo y sexy idiota por una hora y media.

"¿Tratando de hacer la persecución más difícil, cariño?"

Su bocado de hojas se detuvo a mitad del camino hacía su boca, sus labios y su boca se frunció ante la provocación; una charola de plástico cayó ruidosamente en la mesa junto a la suya, y luego un cuerpo cálido se presiono a su lado.

"¿Qué es lo que quieres Blaine?" Kurt pregunto, dando manotazos al brazo muscular que intentaba envolver su cintura.

Blaine solo rio entre dientes en respuesta, poniendo su andrajosa mochila sobre la mesa y dándole una mordida a su pedazo grasiento de pizza. La mochila de Blaine lucia como si hubiera pasado a través de una trituradora, estaba parchada y unida con lo que parecían bastantes pedazos de cinta de un rosa brillante, Kurt no entendía como no se desintegraba con tan solo tocarla o porque Blaine mantenía esa cosa andrajosa. Hummel arrugo su nariz y se deslizo por la banca hacia la pared.

Hizo un sonido de irritación cuando Blaine lo siguió, deslizándose y dejándolo atrapado entre la pared y su cuerpo; Kurt lo miro y luego se encogió cuando la mano de Blaine presiono su muslo, salto de su asiento y Blaine rio otra vez, mirándolo con curiosidad, "¿Realmente no te gusta ser tocado, verdad?

"No tienes concepto de espacio personal" Kurt respondió de vuelta, tomando su bolso, el cual casi golpeaba en la cabeza a Blaine, quien lo tomo y lo puso entre sus pies.

Kurt pateo el suelo frustrado, empuñando sus manos y sacando toda su fuerza de voluntad para no abofetear a Blaine de nuevo; luego le ordeno "Devuélveme mi bolsa Anderson"

"Solo siéntate y come cariño". El tono era amable, el más amable que había escuchado de Blaine; estaba tan sorprendido que se limito a acortar la distancia con el chico. Estaba esperando que los ojos verde-avellana se posaran en él con las pupilas llenas de lujuria, pero no fue así; estas estaban entrecerradas y centradas en una mesa no muy lejos de ellos. Kurt miro también, muchos de los idiotas del equipo de futbol estaban viendo hacia ellos, mientras esperaban a que hiciera su salida dramática; entre ellos pudo ver a Azimo y Karofsky, cuyo rostro estaba cubierto de varias manchas obscuras, evidencia de su pelea con Blaine el día anterior. Sus miradas estaban clavadas en él, o quizá en Blaine; no estaba seguro, pero de cualquier forma no le gustaba.

Lentamente, se dejo caer en el banco frente a Blaine, quien había vuelto a comer pizza en silencio; sintió algo frotándose contra su pierna y miro hacia abajo, esperando ver la ahora familiar bota de piel; se sorprendió una vez más cuando su bolsa estaba de nuevo frente a sus pies. Una última mirada hacia los idiotas del equipo le dejaron ver que estos habían vuelto su atención hacia sus alimentos decepcionados, ¿Qué estaba pasando? Kurt se pregunto asombrado, arrastrando su bandeja hacia su nuevo lugar, ¿Blaine estaba tratando de protegerlo? Eso no tenía sentido.

"No necesito tu protección, si es lo que estas pensando" dijo fríamente, inclinándose hacia adelante y mirando a Blaine de nuevo.

"¿Por qué habría de pensar eso cariño?" Blaine respondió, sin apartar la mirada de su comida "La erección que tienes todas las mañanas es más que suficiente para probarme que eres un chico grande, puedes manejar esto muy bien por ti mismo, estoy seguro"

El tono sugerente había regresado, y con eso la molestia de Kurt; realmente esto empezaba a volverse aburrido, pero aun así lo hacía sonrojar hasta el cuero cabelludo.

"Solo-Dios-solo-cállate" Kurt perdió el control de sus palabras; con enojo busco en su bolso su último ejemplar de Vogue y paso a la pagina que había marcado y pretendió ignorar la presencia de Blaine mientras leía un artículo acerca del libro de Patti LuPone próximo a publicarse.

"Se supone que es una lectura interesante, he oído"

Kurt rodo los ojos y ni siquiera se molesto en mirarlo "Oh, por favor; como si supieras quien es Patti LuPone"

"Por supuesto que se, de la misma forma en la que se que tu atuendo es de Alexander McQueen"

Kurt levanto la cabeza rápidamente, no podía creer lo que acababa de escuchar; ahora era Blaine el que había rodado los ojos y lucia molesto

"Bueno, soy gay Hummel, ¿Esperabas que no fuera parte del estereotipo?"

La campana señalando el final de la hora del almuerzo hizo eco por los pasillos. Blaine se levanto rápidamente, guardando la manzana que no se había comido en la bolsa de su chaqueta, arrojando los restos de lo que una vez había sido una mochila decente sobre su hombro.

"Te veré en detención cariño" Blaine le dedico un guiño coqueto y una media sonrisa arrogante antes de unirse al grupo de estudiantes que caminaban hacia el pasillo, dejando a Kurt con más curiosidad de la que hubiera querido.


Para ser la parte más corta de su día, su almuerzo no deseado con Blaine le había dado mucho para pensar durante su última clase: Pre Cálculo con la señora Krauss, a quien había tenido el año pasado; era una agradable mujer de mediana edad que lo adoraba. Eso le permitió hacer un repaso de la última hora y media en su cabeza un ciento de veces, porque la señora Krauss sabía que él era un buen chico y se dedico a calmar a los alborotadores por otros lugares.

¿Blaine había tratado de protegerlo?

¿O estaba usándolo como escudo?

Ninguna opción tenía sentido para Kurt, incluso sus amigos raramente lo defendían o trataban de detener a Azimio y Karofsky; de hecho la única vez que ellos realmente habían acudido en su ayuda, había sido cuando en Glee les habían asignado la lección sobre teatralidad al final del año pasado. No había razón para que Blaine lo hiciera si sus propios amigos no lo hacían; y pensar que él podía ser un escudo para Blaine, era simplemente ridículo, los golpes en la cara de Karofsky eran más que suficiente evidencia de ello.

Pero lo que realmente lo confundía era el comentario acerca de Alexander McQueen; el hecho de que Blaine supiera quién era el diseñador de su atuendo y que incluso supiera acerca de Patti LuPone lo fastidiaba más que el asunto de los idiotas del equipo de futbol. Sabía que debía ser al contario; pero Blaine no había mostrado ninguna señal de tener alguno de estos intereses, los únicos intereses que Kurt había notado eran cigarrillos, problemas y el mismo, y esas opciones no le gustaban tampoco.

Se quedo en su asiento mientras se daban los anuncios de la tarde; la campana del final de clase sonó y salió arrastrando los pies junto al resto de sus compañeros, deteniéndose en su casillero para tomar los libros que necesitaba para su tarea y luego se dirigió hacía el salón del señor Robertson para cumplir su detención. Todavía estaba aterrorizado, pero no perdía la esperanza de obtener algunas respuestas a las preguntas que ahora tenía. El señor Robertson estaba sentado en su escritorio, inmerso en algunos papeles cuando llamo a la puerta.

"Ah, señor Hummel, tome asiento por favor" El señor Robertson bajo su bolígrafo y abrió uno de los cajones de su escritorio; saco un libro deteriorado y se lo entrego a Kurt. "Aquí tiene, se perdió la entrega el día de ayer".

Kurt miro la cubierta El conde de Monte Cristo, esa debía ser la primera novela del semestre; estaba decepcionado de que no fuera algo que ya hubiera leído antes. Dejo caer su bolsa al lado de su asiento junto a la pared, mirando la lista de vocabulario escrita en el pizarrón cerca de él.

"Le sugiero que invierta las siguientes horas leyendo lo que les fue asignado para mañana" El señor Robertson había vuelto a sentarse en la silla de su escritorio, con una mirada a su reloj de pulsera agrego, para sí mismo y para Kurt "¿Por qué tengo el presentimiento de que el señor Anderson no se nos unirá?"

Kurt miro al reloj en la pared del fondo; su detención estaba establecida para iniciar pasadas las dos, eran cuarto para las tres. Odiaba no sentirse aliviado de que Blaine se estuviera saltando el castigo; buscaba respuestas, y cuando Kurt Hummel quería algo, hacia todo lo que estuviera en su poder para obtenerlo. Después de otros cinco minutos de mirar hacia la puerta y hacia el reloj, decidió seguir el consejo del señor Robertson y se dispuso a leer hasta las cinco de la tarde.

Pasos ruidosos que relaciono con las pesadas botas que pasaban más tiempo frotándose contra sus pantorrillas que caminando, hicieron eco desde el pasillo. Blaine apareció en la puerta, traía la chaqueta sobre su hombro y llevaba algunos libros por un lado; en alguna región de su garganta, el corazón de Kurt vibraba como una banda elástica. Los rizos obscuros de Blaine estaban empapados, con lo que Kurt podía asumir que era agua; las gotas iban cayendo lentamente en su camiseta, dejando puntos obscuros sobre la tela verde. Blaine se dejo caer en el escritorio junto a Kurt con una sonrisa torcida y Hummel inmediatamente tenia la mirada sobre los músculos tonificados del brazo izquierdo de Blaine; él respiro fuerte y luego regreso la mirada a su libro.

"Que amable de su parte el acompañarnos señor Anderson." El señor Robertson se dirigió hacia ellos, y de pronto, con mucha menos amabilidad de la que había tenido con Kurt, le entrego a Blaine una copia del libro asignado y le dijo con voz cortada "Usted permanecerá una hora y media extra para compensar su tardanza."

Blaine solo le sonrió burlonamente y le dio un pequeño saludo descarado. La siguiente hora paso en silencio, a pesar de que Kurt tenía el rostro hundido en su libro sus ojos seguían desviándose hacia Blaine; cada vez que lo había visto durante ese día, había terminado haciéndose más preguntas. Blaine por otro lado, no parecía notar su falta de atención; para enorme sorpresa de Kurt, sus ojos estaban pegados al libro que estaba sobre su escritorio, su lápiz golpeaba furiosamente contra las páginas, mientras el piercing de su lengua golpeaba contra sus dientes. Fue una suerte que ya estuviera fuera de foco, pues el ritmo de dichos golpes le hubiera hecho imposible concentrarse.

Kurt realmente necesitaba dejar de mirar y leer; pero mientras más miraba, mas difícil era darse la vuelta. Las fantasías chocaban una contra otra en su cabeza, volviéndose progresivamente más provocativas y lascivas: "Suaves y rosados labios trazando un camino húmedo desde su columna hasta su cuello, manos ásperas y callosas aferrándose a sus caderas lo suficientemente fuerte como para dejar marcas mientras sus cuerpos se frotaban uno contra otro; dientes raspando y mordiendo, moviéndose para morder el lóbulo de su oreja. Una cálida lengua pasando sobre la piel lastimada." Sus propios dientes apresaron sus labios para suprimir un gemido; Kurt se movió en su silla, discretamente tratando de arreglarse de nuevo dentro de sus pantalones.

El movimiento llamo la atención de Blaine; de repente Kurt, muy consciente de sí mismo, se sentó erguido, tratando de verse lo más digno posible; mientras su erección palpitaba dolorosamente en sus pantalones ajustados; gracias a Dios estaba usando un suéter largo hasta la rodilla, por lo menos eso cubriría el creciente bulto.

Le lanzo una mirada a Blaine y sintió su respiración entrecortarse en su pecho; de repente ya no era tan inexperto en el sexo. Esos malditos ojos verde-avellana estaban más obscuros de lo que jamás había visto, su piel picaba como si fuera a llenarse de ampollas bajo la mirada caliente de Blaine; otro golpe de excitación giro en su estomago.

Blaine estaba dándole una mirada de habitación.

Mierda.

Se mordió el labio inferior y miro fijamente hacia su libro, dispuesto a transportarse a la seguridad de su habitación, donde podría terminar su fantasía sin público. Otro latido doloroso le hizo incomodarse; Dios, odiaba a ese chico.

Su mente estaba tan borrosa que apenas escucho la silla del señor Robertson arrastrarse, mientras este se levantaba y se estiraba; alguna parte aun coherente de su cerebro registro que su profesor estaba diciendo que saldría a tomar un descanso para ir al baño y los dos debían estar en el mismo sitio cuando el regresara.

Claramente, Blaine no había escuchado la ultima parte; tan pronto como el profesor salió por la puerta, se levanto de su escritorio y oh Dios, no había duda del bulto que se encontraba ahora a su vista. Y luego, Kurt fue sacado de su asiento de un jalón, dos fuertes manos tomaron los puños de su suéter y lo lanzaron contra el pizarrón. Estuvo a punto de chillar en protesta acerca de arruinar su nuevo Alexander McQueen; pero cuando el fuerte cuerpo de Blaine se estrello contra el suyo, aplastándolo contra el pizarrón se detuvo. Una boca caliente y necesitada se encontró con la suya y esta vez no hizo nada para mitigar el gemido roto que salió de él.

Blaine aprovecho la oportunidad y metió su lengua entre los labios entreabiertos de Kurt, y separo las piernas de Hummel con su rodilla; la cabeza de Kurt estaba girando, la bandeja de la tiza estaba clavándose fuertemente en su trasero pero por Dios que no le importaba. Había dientes, lenguas y alientos calientes por todas partes; nada de la dulce inocencia que estaba esperando para su primer beso real. Manos fuertes se deslizaban sobre los lados de su cuerpo, para finalmente asentarse sobre su trasero mientras sus lenguas luchaban por dominancia. Sus caderas empujaron hacia adelante por impulso cuando Blaine atrapo su labio inferior entre sus dientes y lo mordió probablemente más fuerte de lo necesario. Blaine gimió roncamente en respuesta y chupo más fuerte el labio de Kurt; dicha sensaciones enviaban ondas de calor directamente hacia su pene y sus caderas empujaron salvajemente otra vez, pero esta vez las caderas de Blaine también se movieron fuertemente hacia adelante, empujando con fuerza en contra de Kurt.

Kurt se sentía como si estuviera rompiéndose en un millón de pedazos, no podía creer nada de lo que estaba sucediendo mientras intentaba separase de los labios de Blaine para recuperar el aire, pero Blaine no se detuvo; su boca hambrienta se adhirió a la mandíbula y cuello de Kurt, sus dientes raspaban la inmaculada piel. Hummel se sintió aliviado cuando fue fácilmente alzado del suelo y presionado más firmemente contra el pizarrón, sus piernas se enredaron en la cintura de Blaine; el dolor causado por la bandeja de tiza enterrándose en su trasero desapareció y ya no tenía que preocuparse porque sus piernas colapsaran debajo de él.

La boca de Blaine busco su boca otra vez, sus caderas giraban lentamente contra las de Kurt mientras lo sostenía contra la pared; el hecho de que Blaine fuera lo suficientemente fuerte para soportar todo su peso, hacia que Kurt se excitara todavía más. Rápidamente, una respiración cálida quemo sus labios cuando Blaine se separo lo suficiente para susurrarle, "Maldición, te deseo tanto."

Kurt lloriqueo e hizo lo único con sentido que su cerebro podrido por las hormonas le dicto: Enredo dedos en los rizos obscuros de la base del cuello de Blaine y le dio un tirón para que su boca se estrellara de nueva cuenta con la suya. Blaine gimió sobre sus labios, aumentando la velocidad del movimiento de sus caderas y hundió sus dedos en la piel del hueso de la cadera de Kurt.

Si seguía haciéndolo, Kurt sabía que tendría marcas en la mañana y sus pantalones favoritos estarían arruinados; pero ni así le importaba, aun no podía encontrar la fuerza de voluntad para detenerse. Sus manos se deslizaron por los músculos definidos de la espalda de Blaine hasta que encontraron el final de su columna vertebral, donde sus dedos se presionaron en contra de la cálida y húmeda piel; un gemido profundo vibro contra sus labios cuando sus dedos se encontraron con la orilla del pantalón de Blaine.

Algo se rompio afuera en el pasillo. Con jadeo, Kurt separo sus labios de los de Blaine y sus pies volvieron a tocar el suelo, mientras empujaba al otro chico lejos de él; era como si alguien le hubiera devuelto la memoria de repente: Blaine, el chico que lo mando a detención, que lo había estado acosando sexualmente hasta el límite desde el momento en el que se conocieron. Y él, Kurt Elizabeth Hummel, había pasado los últimos quince minutos teniendo sexo vestido contra un pizarrón con ese mismo chico. No, simplemente no ¿Cómo pudo dejar que eso sucediera? ¿Por qué diablos se había sentido tan increíblemente bien?

El señor Robertson apareció e la puerta con las manos llenas de los restos de lo que era una taza de café de cerámica; su camisa y corbata estaban manchadas de un color marrón oxidado y maldecía a lo bajo. Kurt se deslizo de vuelta a su asiento, ignorando a Blaine, quien todavía estaba parado en él mismo sitio que hace unos minutos, respirando con dificultad.

"Ah, señor Hummel; usted esta-…" El señor Robertson había sacado del cajón de su escritorio un pequeño paquete de servilletas y comenzó a limpiarse las manchas de café "-Libre y puede irse; señor Anderson, regrese a su asiento ahora."

Sin miramientos, Kurt metió en su bolso el libro que no había leído y salió corriendo del salón; una vez en el pasillo vacio, comenzó a correr lo más rápido que su erección atrapada en sus pantalones ajustados le permitió.

No había forma, absolutamente ninguna de que lo que acababa de hacer con Blaine Anderson volviera a ocurrir.


¡Hola otra vez! siento mucho la tardanza, han sido semanas difíciles de mucho trabajo, especialmente esta; he tenido muchos exámenes y tareas extenuantes, además tuve mi primera sesión de evaluación Neuropsicológica, así que necesitaba estar lo más concentrada posible; además estoy haciéndola de beta un poquito y también estoy trabajando en mi nueva historia; es cortita pero de verdad me encanta como está quedando (yo que puedo decir).

Gracias por la paciencia, espero que no se vuelva a repetir esta tardanza, cuídense y sean felices; recuerden señalar cualquier error en la traducción y gracias por sus reviews, con cada review Blaine se vuelve más malo jaja. Los quiero ;D