Capítulo 4
-Gran Banquete
Los cuchicheos en las cuatro grandes mesas del Gran Comedor, no se hicieron esperar. Los alumnos se volteaban a comentar lo que acaban de escuchar, visiblemente sorprendidos, aunque quizá, no tan extrañados. Pero aún así, ¿hablaba en serio?
La fila de alumnos de primer año se encontraba aún de pie entre las mesas de Hufflepuff y Ravenclaw, mirando sorprendidos a los otros alumnos, y ellos también, comentando lo que acababa de decirles la profesora McGonagall.
-Silencio –exclamó la nueva Directora de Hogwarts, con lo que los cuchicheos terminaron al instante-. Esta decisión es inapelable. El Consejo Escolar ha estado de acuerdo en esta nueva reforma, por lo que, de ahora en adelante, los alumnos no serán sorteados hasta su tercer año en Hogwarts. Así que, nuevos estudiantes, siéntanse libres de sentarse en la mesa que más les guste.
Los alumnos de primero se miraron asustados. Parecía que ninguno se atrevía a moverse delante de todo ese público. Pero, poco a poco, algunos comenzaron a separarse de la fila. Los más tímidos se sentaron en la mesa que tenían más cerca, mientras que otros, sin detenerse a pensarlo dos veces, caminaron con aire decidido, aunque asustado, hacia las mesas de Slytherin y Gryffindor, las más alejadas. Y mientras tanto, todo el Gran Comedor volvía a llenarse de cuchicheos. Pero entonces, la profesora McGonagall se aclaró ruidosamente la garganta, y las conversaciones volvieron a cesar.
-Este año, en Hogwarts, tenemos dos cambios de profesorado. Como su nueva profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras, está la profesora Emerald Merrythought. Y el profesor Iván Karstoy, que a partir de este año, será su profesor de Transformaciones.
Los alumnos aplaudieron respetuosamente. La profesora McGonagall terminó su discurso, e invitó a los alumnos a cenar, con lo que las conversaciones se reanudaron por tercera vez. Neville, Hermione y Ginny se apresuraron a entablar conversación.
-¿Cómo crees que sea la profesora Merrythought? Se ve demasiado joven –preguntó la chica pelirroja.
-Bueno, es hija de Venice Merrythought, quien fue profesora de esa misma materia, hace casi 50 años.
-¿Cómo te enteras de esas cosas? –le preguntó Neville.
-Está escrito en Historia de Hogwarts.
-¿Y Karstoy? Su nombre suena muy extranjero como para pertenecer a Hogwarts.
-No tengo ni idea, pero estoy segura de haber escuchado ya su nombre antes –dijo Hermione, y se apuró a meterse un pedazo de pastel de carne y riñones en la boca.
-Claro que te suena conocido, Hermione –se escuchó una voz soñadora a sus espaldas, y los tres Gryffindors se apuraron a dar media vuelta-. Es el líder de la Conspiración Rotfang. Ya le había hablado a Harry de ella. Seguramente el te la mencionó. Tenía tantas ganas de convertirse en auror…
Luna se encontraba comiendo una pierna de pollo con aire soñador, de pie detrás de ellos. Hermione y Ginny contuvieron una risita.
-Parece ser que este año será muy movido –dijo la Ravenclaw, mientras miraba hacia la mesa de los profesores.
-Además de muy interesante –dijo Ginny, haciendo que Luna la mirara de nuevo-. Es decir, Hermione y Neville estarán en el mismo curso que nosotros, ¡y podremos ir a nuestras diferentes clases juntos!
Este último comentario alegró a los cuatro chicos. Luna se apuró a sentarse a un lado de Ginny. Los Gryffindors la miraron sorprendidos.
-Si los de primero pueden sentarse en la mesa que les plazca, ¿por qué nosotros no?
Ninguno de los tres pudo rebatir ese argumento.
La profesora McGonagall se puso en pie cuando las conversaciones hubieron disminuido su tono. Los alumnos estaban ya bien comidos y cansados, por lo que el sueño los iba venciendo poco a poco. Dio un poco más de instrucciones y posteriormente los mandó a la cama.
Luna se levantó rápidamente, y entonces, un pequeño brillo llamó la atención de Hermione: en el pecho de Luna, relucía una insignia de Prefecto.
-¿Luna? –se extrañó la castaña -¿Eres prefecta?
-¿Yo? –preguntó Luna con aire soñador, y miró a su insignia, como si no supiera que la llevaba puesta-. Oh, sí.
-¿Por qué no estabas en el vagón de prefectos? –le preguntó Neville.
-Estaba algo ocupada limpiando las cabezas de varios alumnos de primero. Tenían Tortosoplos revoloteando por todo su alrededor.
-Por cierto –Ginny interrumpió en ese momento-. ¿Alguien sabe dónde dormirán novatos?
-Se les ha asignado un dormitorio especial –dijo en eso una voz. Los cuatro se apuraron a voltear. Eleonor Quirke los miraba, con una sonrisa-. No podemos obligarlos a permanecer en el dormitorio de alguna casa en específico, por lo que se ha montado un nuevo dormitorio, en el tercer piso. Sigan por el pasillo izquierdo, hasta el final del corredor, y cuando lleguen al cuadro de los monjes jugando cartas, entren por la puerta de la derecha. La contraseña es Pico de Cavar. ¿Serían tan amables de ayudarme, prefectos y premios anuales?
Luna, Hermione y Neville se apuraron a asentir. Eleonor se alejó entonces, dirigiendo a un pequeño grupo de novatos, y salió del gran comedor.
-Los acompaño –dijo entonces Ginny, y los cuatro llamaron a los novatos que se habían quedado rezagados. Los pequeños niños se apuraron a seguirlos.
Se encontraban saliendo por la puerta del Gran Comedor, cuando alguien empujó a Hermione, haciéndola tropezar.
-¡Fíjate por dónde vas, Malfoy! –le espetó Neville.
-Vaya, parece ser que he puesto el dedo en la llaga –dijo con tono burlón-. Es que acaso el gordito también es tu novio, ¿eh Granger? ¿Qué dirá san Potter?
-¿Qué tiene que ver Harry en esto? –se apuró a decir Ginny.
-Ah, pues que tu querida amiga se estaba besuqueando con Potter en el Andén nueve y…
-¡Eso es mentira! –gritaron Hermione y Ginny al mismo tiempo. Neville se apuró a sacar la varita.
-Malfoy… -se escuchó entonces la suave voz de Luna.
-¿Y tú qué quieres, Lunática? –le espetó el rubio.
-Son cinco puntos menos para Slytherin –respondió ella-. Y mejor corre hacia tu sala común, que una bandada de Tortosoplos te están revoloteando por la cabeza.
-¿Qué…?
-Que si no te vas, serán diez puntos menos –le dijo Neville.
-Tú no puedes quitar puntos, no eres prefecto –le respondió Draco.
-Oh, no. Ni Neville ni yo somos prefectos –Hermione intervino-, pero somos Premios Anuales, lo cual equivale a decir que si te niegas a limpiarme la suela del zapato, perderás cincuenta puntos. Que tengas buena noche, Malfoy.
Y los cuatro chicos siguieron su camino, seguidos por un grupito de novatos que los miraban con la boca abierta.
Malfoy se limitó a escupir en el piso.
Wii, otro capítulo terminado =) Me pareció que sería interesante eso de que los novatos no sean sorteados =O! Le tomé la palabra al Profesor Dumbledore (RIP) acerca de que "a veces sorteamos a los alumnos demasiado pronto". Así que McGonagall le ha hecho caso y voilá =)
Eleonor Quirke ha vuelto a salir, aunque debo admitir que no se si sea relevante, aún no lo decido xD es un bonito extra =)
Y me he burlado de Mafloy, soy malvada xD! Pero es que ya son dos empujones en un solo día, así que supongo que ya era justo *jojojo* Además amé que fuera Luna la que le metiera la primera reprimenda xD
Y como siempre, gracias por los reviews, me harán llorar de felicidad TTuTT *- eso es llorar de felicidad xD*
