Hola a todos. Primero que nada pediré disculpas. Sé que ha sido una larga, pero muy larga pausa la que tome y muchas abran pensado incluso que abandone el fic, pero no es así. La verdad estoy a poco, poquísimo tiempo de terminar mi carrera y entre como practicante a una empresa, y pues estuve todo este tiempo, como se suele decir, pagando piso, por lo que estuve siendo explotado, asi que no mi vida era solo el trabajo, mi familia, mi enamorada y después dormir, dormir y dormir, aunque la verdad no tuve mucho tiempo para dormir tampoco jajaja T_T Ante mi horario con sinceridad no me vi en la facultad de poder organizar todas las ideas que tenía en mi cabeza para poder escribir aunque sea de poco a poco, pero el lado bueno es que ya estoy más estable por así decirlo en la empresa e incluso es posible que deje de ser practicante y me contraten: "bien, hurra por mi" ¡bien hecho!
Jajaja, bueno dejando mi historia de lado, la cual posiblemente a nadie le interese y existe una alta posibilidad de que se hayan saltado casi toda la primera parte de mi discurso, debo decir que gracias a mi esfuerzo ahora tendré un poco más de tiempo para escribir, no, la verdad no tendré más tiempo, pero si un horario más estable :D xD por lo que podre escribir y actualizar con mayor frecuencia, claro está, no será un capitulo diaria y posiblemente tampoco uno por semana, pero obviamente no será un lapso de tiempo tan largo como este último, nooooo, definitivamente serán plazos mucho más cortos.
Bueno habiendo dicho todo esto, me disculpo una vez más, y si aún gustan de querer seguir leyendo este, mi humilde fanfic, espero les guste este capítulo, que en realidad es bastante tranquilo en comparación a los anteriores, pero finalmente entramos ahora a la historia original del canon.
Incipiet
Capitulo — 4
Sus ojos empezaron a temblar mientras se movía ligeramente en su cama. Los rayos del sol que entraron directamente por la ventana impactaron directamente en su rostro llenándolo de fastidio. Emitió una pequeña queja mientras sus ojos se abrían lentamente revelando dos zafiros adormilados.
—Ahhh —Suspiro —Tan molesto…
Sin decir más estiro sus extremidades y después de quedarse inmóvil por unos segundos dio un brinco levantándose de la cama. Este era un acto habitual en él, después de todo si no hacía algo como esto era capaz de seguir durmiendo todo el día y obviamente no podía hacer algo como eso, por lo menos no hoy, que empezaba su primer día de clases.
—Bueno, será mejor empezar.
Revoloteando levemente su cabello rubio y corto camino hasta la ducha dispuesto a despertarse por completo con la ayuda de un chorro de agua fría por todo su cuerpo.
A cabo de unos minutos salió se vistió con su uniforme escolar. Se dispuso a caminar hacia las escaleras con dirección a la cocina, pero antes paso por un espejo y se echó un vistazo.
Cabello corto de color rubio, algo revuelto pero de alguna extraña manera ordenado, piel entre blanca y trigueña, ojos azules y tres marcas como bigotes en cada mejilla y sobre todo, un cuerpo fuerte, bien trabajado y tonificado pero sin abultamiento de masa muscular, si, ese era Naruto Uzumaki, quien cientos de años atrás había sido nombrado como la existencia más fuerte, mas en la actualidad su nombre había sido olvidado por muchos. No era un hecho raro, pues se había mantenido en el anonimato ya por siglos. Bueno, no era algo que le importase de igual forma, después de todo él solo se había mantenido haciendo lo que quería sin preocuparse por mostrarse en público o por mantener un título que en primer lugar nunca quiso.
Después de aquella batalla que libro contra Great Red y Ophis, en la cual había salido victorioso y con ello logro poner fin a la guerra entre las tres facciones él se retiró a una vida tranquila en el campo.
Pasaron varias años y la sorpresa había llegado a él al ver como su cuerpo no sufría cambios. Cuando despertó en aquella época había pensado que su cuerpo se mantenía joven gracias al sello que había puesto Kurama en sus últimos momentos a su alrededor para que pudiera descansar tranquilo y no le dio más importancia, pensando que a partir de ahora empezaría a envejecer como cualquier otro humano normal dejo de darle vueltas a dicho echo, pero el shock fue grande al ver como esto no pasaba. Después de meditar tranquilamente se dio con la impactante verdad que ahora que se había convertido en una existencia como el sabio de los seis caminos con la completa energía de los nueve bijus en su interior su cuerpo se había tornado inmortal, no en el hecho de ser incapaz de morir, pues si era herido de gravedad moriría con certeza, pero el tiempo no le afectaba.
Aburrido ante el hecho de la inmortalidad, al cabo de unos años decidió embarcarse en un viaje por todo el mundo, pues una de las más grandes cosas que despreciaba de la época y el mundo donde vivía es que nunca logro encontrar alguien que vendiera ramen, así que decidió ir en la búsqueda de su platillo favorito por todo el mundo. Sin pensarlo dos veces cogió solo unas cuantas pertenencias y partió, pero más impactante que el descubrimiento de su inmortalidad fue el hecho de darse cuenta que en todo el mundo no existía algo como el ramen, por lo menos así era hasta que llegó a Japón, un país muy alejado al lugar donde había despertado. Se alegró de descubrir que la cultura de aquel país se asemejaba mucho a lo que alguna vez fueron las naciones elementales, incluso había profesiones como samuráis y ninjas, claro está, estos estaban muy lejos de ser siquiera la sombra de lo que debieron haber sido sus ancestros en la época de la que venía, sin embargo aun así era algo refrescante.
Se estableció en Japón por la nostalgia que este le provocaba, pero grande fue la pena al saber que incluso en este país el ramen tampoco existía; había si, algunos platillos que eran similares, pero no eran ramen a fin de cuentas, por lo que lleno de frustración y determinación tomo la decisión, si no existía el ramen, él mismo lo desarrollaría, y fue así como en los siglos siguientes se esforzó por perfeccionar el arte del ramen, plato el cual se fue expandiendo hasta llegar hoy en día en pleno siglo XXI a casi todos los países del mundo.
—Recordando viejos tiempos —Susurro mientras comía su desayuno —¿Que abra sido de las facciones?
Esta pregunta rondo su mente. No era que no se hubiese topado con alguno en todos estos años, eso sería imposible pues las tres razas se habían expandido bastante alrededor del mundo, en más, incluso a lo largo del tiempo descubrió que estas tres facciones no fueran las únicas fuerzas existentes, pues al parecer en este mundo habitaban otras facciones compuestas por seres de muchas mitologías que se habían formado con los siglos, sin embargo tan ocupado como estaba con su tarea del desarrollo del ramen, nunca se volvió a involucrar mucho en aquel mundo sobrenatural, pues mientras no empezaran algo tan estúpido que involucrara de forma injusto a otros nuevamente, él no se inmiscuiría en sus asuntos.
Ahora que lo pensaba que abra sido también de Great Red y Ophis. Su Cuerpo tembló levemente ante los escalofríos. Su batalla con los dos seres fue realmente algo de nunca olvidar. En aquel momento les había dicho a ambos que sin importar cuantas veces más siguieran el los seguiría derrotando sin problemas, pero lo cierto que eso solo fue para intimidarlos un poco y que desistieran de seguir. La verdad era que esos seres eran espeluznantes, pues si ciertamente el podía derrotarlos un par de veces más, eventualmente sería demasiado difícil y existía la posibilidad de ya no poder seguir luchando. Kaguya era más fuerte que ellos sin lugar a dudas, es más, ni siquiera sabía cómo logro derrotarla, ¿suerte quizás? No, el logro hacerlo pero exprimió cada gota de su fuerza hasta quedar en el estado de tener que reposar siglos para recuperarse por completo, desde ese punto los dos dragones eran inferiores pero sin duda alguna no quisiera volver a luchar contra ellos pue con lo tercos que eran no sabía a ciencia cierta qué pasaría si el no luchara con la intención de matarlos.
—Bueno, qué más da.
Tras emitir dichas palabras termino su primera comida del día y cogiendo un pequeño maletín salió de su morada.
En la actualidad se encontraba en la ciudad de Kuoh dentro de Japón. Una ciudad bonita y tranquila, aunque había logrado sentir la presencia de algunos demonios y ángeles caídos en la ciudad, no le tormo importancia, después de todo eso sería inevitable, digo nada más, las tres facciones se habían expandido por casi todo el mundo y había obtenido bastante influencia; además esto resultaba en ningún inconveniente, ya que hace unos años se encontró con un demonio y este no sabía quién era, así que llego a la conclusión que había sido olvidado, por lo que lo único que tenía que hacer era ocultar bien su energía y pasaría desapercibido sin problemas.
Ahora, el hecho de porque se dirigía a la escuela, pues su cuerpo no había envejecido en lo más mínimo así que él aun poseía una apariencia que rondaba entre los dieciséis y diecisiete años. Quizás en la época en la que despertó sería considerado un adulto, pero en la actualidad era visto todavía como un niño, por lo que siendo Japón un país donde las personas suelen hablar más de lo normal sobre otras personas, levantaría muchas sospechas si lo vieran de vago.
En temas económicos no tenía problemas, Naruto en la actualidad era por así decirlo millonario, pues los libros que había escrito bajo su seudónimo "Minato", sobre recetas de ramen eran los más venidos a nivel mundial por lo que a través de los años había logrado juntar una gran riqueza, aunque como a él no le agradaba vivir rodeo de lujos, se había conseguido una cosa normal y promedio de dos plantas en un vecindario tranquilo y común.
Con todo esto, para tratar de no causar inconvenientes decidió asistir a una escuela como un estudiante de preparatoria de primer año, escogiendo la acomedía Kuoh, pues era la que tenía el mejor nivel educativo en la ciudad.
—Entonces, vamos —Hablo con ánimo.
Camino con tranquilidad por el patio de la acomedía. Naruto era consiente que atraía algunas miradas curiosas sobre todo debido a su cabellera rubia y estatura sobre el promedio para un japonés, sin embargo debido a que sus rasgos no eran del todo muy alejados de los asiáticos, seguro daba la imagen de un japonés con ascendencia extranjera, cuya presencia no era muy extraña en la academia.
Siguió caminado pero un pequeño escandalo llamo su atención, por lo que dirigió su vista a su izquierda en donde logro ver a unos cuantos metros de su posición a un chico de cabellera café y de estatura un poco baja corriendo junto con dos chicos más siendo perseguidos por un grupo iracundo de chicas.
—Ese chico —Susurro —Siento que lo he visto en algún lugar.
A simple vista se notaba que el muchacho a diferencia de sus compañeros poseía un buen físico. Su musculatura no era exagerada ni muy notoria, pero Naruto podía darse cuenta por sus movimientos que estaba algo tonificada y trabajada.
Se quedó viendo unos segundos más al grupo hasta que el sonido de la campana que indicaba el inicio del primer periodo de clases lo regreso a la realidad.
Sin perder más tiempo camino con calma hacia el que debía ser su salón de clases. Siendo un alumno recién ingresado tendría que esperar a que todos estuvieran en el aula antes de ingresar así que se tomó su tiempo y camino con tranquilidad.
Al cabo de unos minutos llego hasta el su salón designado y con calma toco la puerta para que unos instantes después el profesor de turno asomara la cabeza.
—Oh, tú debes ser Naruto-Kun, ¿verdad? Espera unos segundos por favor, hare el anuncio a la clase para que puedas ingresar.
Después de eso el profesor volvió a ingresar y se dirigió a sus alumnos.
—Atención todos, a partir de hoy tendremos a un nuevo estudiante, así que por favor sean mables con él. Pasa por favor Naruto-Kun
Siguiendo las instrucciones del profesor, Naruto abrió la puerta del salón e ingreso con calma atrayendo la mirada de los estudiantes.
Muchas chicas susurraron pues Naruto, gracias a su cabellera y estatura, les parecía algo atractivo, no estaba, según ellas, al nivel del príncipe de Kuoh Kiba, pero seguía siendo bastante atractivo.
A diferencia de sus contra partes femeninas, muchos chicos vieron algo disgustados al rubio, más debido a la reacción de sus compañeras que por otra cosa, mientras que un grupo de tres estudiantes maldecían la llegada de un nuevo chico atractivo.
Suspiro algo incómodo. Desde hace mucho tiempo que se le había formado este habito de suspirar. Bueno, que se le iba a hacer. Se tranquilizó y dirigió una amplia sonrisa a todos, sonrisa que desde las perspectivas de las chicas se veía algo tonta pero tierna al mismo tiempo.
—Mucho gusto. Mi nombre es Uzumaki Naruto. Mi comida favorita es el ramen y adoro la actividad física, aunque soy algo torpe con los estudios, así que espero contar con la ayuda de todos y por supuesto llevarme bien con todos.
La presentación de Naruto fue bien aceptada por todos, o al menos eso parecía hasta que…
—¡Ohhhhhhhhh! —Exclamo con fuerza.
Todas las miradas, incluyendo la del profesor y el mismo Naruto se dirigieron hacia el chico de cabellera café sentado en la parte posterior del salón.
—Sen…Sensei —Articulo con algo de nerviosismo y asombro —¡Naruto-Sensei!
Todos quedaron algo confundidos por las palabras del chico sin saber a qué se refería dirigiéndose al nuevo estudiante de esa forma.
Naruto lo vio fijamente algo sorprendido. Su mirada siguió clavada en el extraño chico por unos segundos hasta que finalmente abrió los ojos con algo de sorpresa.
—¿¡Issei-Kun!?
Hyoudou Issei. Un chico de ojos y cabellera café, piel blanca y apariencia común. Tenía una personalidad algo hiperactiva y poseía una gran condición física que lo llevaba a sobre salir en muchos deportes, tales como el futbol, el baloncesto, el atletismo y el kendo, claro está en este último era superado por su sempai Kiba, quien además era considerado el príncipe de la academia debido a su atractivo, sin embargo eso no quitaba el hecho de que Issei tenía una condición física excelente, incluso a veces algo difícil de creer. Todo esto sin duda le podría dar la posibilidad de ser algo popular, sin embargo todos sus logros deportivos eran opacados por la fama de su personalidad pervertida que lo llevaba a ser odiado por casi todas las mujeres, esto sin contar que su grupo de amigos cercanos eran otros dos chicos igualmente de famosos por sus conductas pervertidas.
Pero hace poco este mismo chico, ante la sorpresa de todos, se había unido al club de la investigación del ocultismo dirigido por la considerada diosa de la academia Kuoh por su gran belleza y elegancia, Rias Gremory. Esto había sido una sorpresa, pues en el mismo club se encontraban otras personas igual de sobresalientes que la misma Rias, siendo Himejima Akeno, otra mujer igual de alaba por su belleza como Rias; Toujou Koneko, una chica menor que Issei por un año, considerada por su ternura como la mascota de Kuoh; y por último y no menos importante Yuuto Kiba, el príncipe de Kuoh.
¿Cómo era que un pervertido sin igual como Issei se relacionaba con estas personas? Era todo un misterio para la academia, pero la verdad oculta era que ninguna de estas personas eres seres humanos ordinarios, de hecho ninguno era siquiera humano, pues todos y cada uno los miembros del Cub del ocultismo eran en realidad demonios.
Rias Gremory era un demonio de clase alta, legitima heredera del liderazgo del clan Gremory perteneciente a los setenta y dos pilares, mientras que el resto de miembros era parte de su dignidad, nombre que s ele daba al sistema de piezas demoniacas que utilizaban los demonios en la actualidad para convertir a otros seres, mediante el renacimiento de los mismos, en demonios, teniendo a la pieza principal, el rey, como líder, siendo en este caso Rias.
El mismo Issei, había sido un humano común hasta hace poco, pero tras un acontecimiento suscitado no hace mucho se vio involucrado con ángel caído, el cual iba tras el Sacred Gear que al parecer residía en el interior de Issei. Este ángel caído femenina se había hecho pasar por un estudiante de otra academia y tras establecer una relación romántica con Issei lo asesino durante una cita, siendo revivo unos instantes después por Rias, quien utilizando las piezas demoniacas lo convirtió en un demonio, pasando así a ser parte de las dignidad de la diosa de Kuoh.
Este hecho era desconocido por toda la academia, quien eran humanos normales.
Issei, quien no hace mucho había pasado a ser un demonio, se encontraba caminando hacia el edifico abandona que servicia como base para el club del ocultismo. Las clases habían terminado hace poco así que se dirigía a ver a sus compañeros demoniacos.
Al cabo de unos minutos lego al edificio e ingreso con prontitud, pues sentía muchas ganas de ver a su presidenta y reina.
—Oh, Issei-Kun —Hablo con una voz provocativa —¿Cómo te encuentras?
La que le hablo a Issei era Akeno, una hermosa mujer de piel blanquecina y unos ojos y cabellera hermosa de color negro.
—Akeeno-san —Saludo con felicidad.
Era verdad que Issei adoraba ver a Rias por su belleza, y más después de todos los momentos eróticos que había pasado con ella desde el día que fue revivió como demonio, pero ver a la seductora y hermosa vicepresidenta del Club, Akeno, era también una dicha para sus ojos e instintos pervertidos.
—¿Cómo estas Issei-kun?
De igual forma el chico al lado de Akeno saludo a Issei. Se trataba de un apuesto joven de piel blanca y cabellera rubio, quien desprendía un aire de caballerosidad y elegancia de su cuerpo.
—Kiba-sempai.
Issei dirigió después su vista hacia el sillón dentro del club, en el cual se encontraba como siempre Koneko con una mirada inexpresiva mientras comía golosinas.
—Koneko-chan, ¿Cómo estas?
Ante el saludo de Issei, la pequeña chica peliblanca con cuerpo de niña solo movió ligeramente la cabeza como forma de saludar.
—¿y a que se debe el entusiasmo que noto en ti, Issei-kun?
Isseo dirigió la mirada entonces hacia la bella mujer pelirroja que se encontraba sentada en otro sillón rodeada por Akeno y Kiba.
Piel blanca y tersa, Ojos rojos y un cabellera larga del mismo color, con un aire de elegancia y madures a su alrededor. Sin dudas se merecía el título de diosa de Kuoh.
—Presidenta —Saludo con una sonrisa boba —¿Cómo se encuentra hoy día?
—Jujuju —Rio levemente Akeno —Ya pareces más tú mismo con esa expresión pervertida en tu rostro Issei-Kun.
—Pero que dice Akeno-san —Le respondió sin quitar su sonrisa —Soy alguien que sueña con tener su propio harén más adelante, es obvio que la perversión es una fuente de energía indispensable para mí.
—Jujuju —Volvió a reír —Ciertamente.
Ante la sonrisa de todos los miembros de su dignidad Rias no pudo hacer más que suspirar para sonreír también.
—Bueno, entonces Issei, es hora de que empieces con tus pedidos nuevamente. Recuerda que tienes que trabajar mucho para poder ganar adoradores y subir tu clase.
Issei se quedó callado ante las palabras de Rías. La verdad era que en la actualidad Issei como un demonio residen revivido, era un demonio de clase baja, para quien la única oportunidad para poder ascender y a un demonio de clase alta y conseguir sus propias piezas demoniacas, era hacer todos los pedidos que los humanos le lo llamasen le pidieran formando contratos con ellos. Era una tarea difícil pero bien merecía la pena por su sueño de conseguir su propia dignidad de puras mujeres bellezas y convertirse en el rey del haren. Pero en este momento otro asunto merecía su atención.
—Presidenta, respecto a eso —Comento algo dudoso —Quería pedirle permiso para ausentarme hoy.
Tanto Rías como los demás pudieron una expresión algo curiosa. Issei era un gran pervertido, pero también era un persona dedicada en cuanto a sus metas se trataba, así que él sin duda estaría poniendo todo su esfuerzo en el cumplimiento de sus deberes.
—Mmm, eso es extraño de ti Issei —Hablo Rías —¿A qué se debe esto?
Issei sonrió de forma normal, cosa que llamo más la atención de todos al no ver la característica sonrisa pervertida en su rostro.
—Bueno, hoy se ha transferido un nuevo estudiante a mi clase.
—Oh, hablas de Uzumaki Naruto, ¿verdad?
Akeno sonrió mientras preguntaba. Ella era la reina de la dignidad de Rías y por ende su mano derecha. Encargándose de la recopilación de información era obvio que sabría sobre todos los estudiantes de la academia, incluyendo claro está a los nuevos estudiantes integrados recientemente.
—Como se esperaría de Akeno-san —Menciono Issei con admiración —Está enterada de todo.
—Jujuju, bueno en este caso no fue muy difícil. Todos los estudiantes están hablando sobre él. El nuevo estudiante atractivo que podría quizás rivalizar con Kiba por el puesto del príncipe de Kuoh.
Kiba tan solo levanto ambos brazos mientras sonreía. No era que le tomara importancia al título que le habían puesto sin su aprobación asi que estos comentarios no le afectaban en lo más mínimo.
—Jujuju —Rio con ánimo —Como se esperaría de Kiba-kun, esto no te afecta en lo más mínimo —Su sonrisa provocativa y seductora siguió presente —Claro esta estos comentarios solo vienen de algunas estudiantes, ya que la mayoría sigue pensando que si bien atractivo, Naruto-kun no puede competir contra ti. En fin, la verdadera razón por la que todos hablan de Naruto-kun es por el aire de misterio que lo rodea a pesar de ser su primer día y ser mus amistoso con todos.
—Jajajaja —rio ligeramente —Bueno, así es Naruto-sensei.
Estas últimas palabras llamaron la atención de todos, siendo incluso Koneko atraída por ellas.
—¿Sensei? —Pregunto Kiba.
—Así es —Hablo con entusiasmo —Hace un tiempo antes de ingresar a Kuoh, yo era algo intimidado por otros chicos, fue por ese tiempo que me encontré por casualidad con Naruto-sensei quien ahuyento con suma facilidad a todos los brabucones. Me quede sorprendido por la fuerza de Naruto-sensei y le pedí que me ayudara, y por casi un año el me tomo su discípulo y me enseñó a defenderme, después de eso el tubo que salir del país diciendo que no sabía si volvería, así que fue una gran sorpresa para mi verlo hoy en mi clase como un nuevo estudiante, por lo que acordamos vernos en un rato para conversar un poco.
Rías y todos los chicos vieron con interés a Issei. No era común que él hablara con tano respeto y admiración por una persona que no fuera Rias, akeno u otra chica que le pareciera atractiva.
—Ciertamente —Hablo Akeno —Incluso antes de que te convirtieras en demonio, Issei-kun poseía gran habilidades físicas, incluso difíciles de ver en humanos comunes.
—Es verdad — Hablo Kiba —Incluso tus habilidades con la espada era sorprendentes para un humano.
Rías se quedó en silencio por unos segundos. La verdad ella se interesó en Issei por la Secred Gear que llevaba en su interior, el cual sospechaba era más de lo que aparentaba, pero apartando ello, también pensó en volverlo parte de su dignidad por sus excelentes habilidades físicas y de combate que había demostrado.
—Interesante —Comento Rías —¿Entonces las habilidades de Naruto-kun son iguales a las tuyas en ese entonces?
—¡Por supuesto que no! —Exclamo con apuro.
Rías sonrió algo decepcionada. Era obvio que no sería el caso, por las habilidades que tenía Issei, ella sabía que el poseía talento para el combate, incluso Kiba pensaba igual, pues de no existía otra explicación de cómo un humano podía tener dicha fuerza que bien, dentro del mundo de los demonios no era mucho, pero dentro del mundo humano era sobresaliente, por lo que aunque Naruto fuese la persona que le enseño, era razonable que Issei lo hubiese superado. Era una latina, si ese chico poseyera el mismo talento que Issei quizás hubiese podido pensar un momento en tratar de volverlo parte de sus dignidad, claro está, solo si este de casualidad poseía alguna Secred Gear en su interior.
—Yo no podría ni compararme al Sensei —Continuo Issei.
Al instante el rostro de Rías cambio su expresión a una de levemente sorprendida, de igual forma el resto de los miembros del club lo hicieron, pues todos compartían pensamientos similares a los de Rías.
—Después de ser entrenado por casi un año por Naruto-sensei, todos me decían que tenía talento, pero la verdad es que no poseía nada de ello, el mismo sensei lo sabía y me lo dijo, sin embargo de igual forma me entreno, porque él me dijo que tener talento, si bien serbia, el no tenerlo no te limitaba, y que una persona sin talento podía superar a los genios con su esfuerzo y trabajo duro. Debido a las palabras de Sensei me esforcé al máximo y aunque según otros yo era fuerte, nunca pude siquiera acercarme un milímetro a Naruto-sensei. No solo en la espada, sino también en las dagas, bastones, artes marciales, ¡el sensei era increíble! Y aunque yo no llegue a ser como él, Naruto-sensei me felicito antes de irse.
Una gran sonrisa se podía ver en el rostro de Issei. Se notaba en gran respeto y admiración que sentía por Naruto, y no era para más, pues para Issei, Naruto era la persona que le cambio la vida.
Todos se quedaron en silencio unos segundos al escuchar las palabras de Issei, sintiendo algo de curiosidad por este nuevo estudiante, quien era capaz de hacer que el pervertido de Issei que solo mostraba tal devoción por los senos, pudiese mostrar aquella expresión.
—Jujuju —Río como de costumbre —Naruto-kun parece se run chico interesante.
Rías mostro una pequeña sonrisa mientras miraba a Issei.
—Ciertamente —Comento —Esta bien, Issei, puedes ausentarte de tus deberes hoy, pero mañana debes esforzarte más.
—Gracias Presidenta.
Issei se giró para dirigirse a la salida del edificio. Naruto lo debía de estar esperando en la entrada de la academia y no quería hacerlo esperar.
—Issei —Le llamo Rías —Recuerda tener cuidado, pronto oscurecerá y recuerda el incidente que tuviste hace poco con ese ángel caído. Aun eres bastante inexperto, así que se cuidadoso, sobre todo para no involucrar a tu amigo.
—Si.
Issei asintió con vigor y después salió de edificio.
—¿Estas segura Rías? —Le pregunto Akeno —Ese ángel caído debe seguir por aquí, además en los últimos días hemos podido sentir varias presencias en la ciudad.
—No te preocupes Akeno, mande a mi familiar para que siga a Issei, si algo pasa lo sabremos de inmediato —Sonrió —Además siento algo de curiosidad por su amigo.
—Jujuju, no estarás pensando en hacer que Naruto-kun se una a tu dignidad.
—No por ahora. Puede que Issei solo exagere debido a la admiración notable que siente por él, y aunque resulte ser cierto, si Naruto-kun no posee una Secred Gear por más hábil que sea no sería de mucha importancia en nuestro mundo, aunque si bien demuestra ser lo suficientemente hábil, podría interesarme, pero por ahora estoy concentrada en hacer a Issei más fuerte, después de todo, esa fecha se acerca.
La expresión de Rías se oscureció por unos segundos antes de volver a poner su habitual sonrisa.
—Jujuju. Parece que las cosas pueden volverse más divertidas.
Naruto llego a su casa y se acostó en su cama. Había pasado todo el día con Issei conversando sobre viejos tiempos. Fue una sorpresa realmente, quien hubiese pensado que se encontraría con aquel niño que tomo como discípulo por un corto tiempo. Rio levemente, en aquel entonces Issei habia estado insistiendo por una semana entera en que lo tomara como discípulo. Aunque se suponía que tenían la misma edad Issei lo trataba como un maestro superior. Al final termino accediendo pues el chico le recordaba un poco a su yo de niño, insistiendo a Kakashi o Jiraiya para que le enseñaran algún jutsu nuevo.
¿Eso fue solo hace dos años? Si más o menos hace dos años. Después de entrenarlo físicamente y enseñarle algunas bases del manejo de la espada, pues Issei por alguna extraña razón parecía tener una pequeña fascinación por ellas, se fue dela ciudad pues había escuchado que en China alguien había creado una nueva versión de ramen basado en una de sus recetas. Como solo había sido por poco tiempo termino olvidándose de él hasta que este mismo lo reconoció esta mañana.
Suspiro. Podía recordar que Issei no tenía talento pero realmente se esforzaba bastante, por lo que sabía que no era un mal chico, de hecho le caía bastante bien, si no fuera solo por esa personalidad pervertida que haría que Jiraiya estuviera orgulloso, sin embargo la razón de sus suspiro era que no esperaba que Issei se convertiría en un demonio. ¿Cómo lo supo? Fue fácil, pues una especie de criatura que desprendía una leve aura demoniaca los estuvo siguiendo todo el día, aunque como no desprendía ninguna intención hostil tan solo lo ignoro, pero no solo era eso, sino también el hecho de que pudo sentir claramente como emergía del cuerpo de Issei una presencia y energía demoniaca. ¿Cómo paso eso? Estaba seguro que cuando conoció a Issei este era completamente humano, ¿o era que no se dio cuenta en ese entonces?
Suspiro de nuevo. Incluso dentro de la escuela podía sentir varias presencias demoniacas que, aunque bien intentaban ocultar sus presencias, era fácil para él darse cuenta.
—Ahhh, bueno da igual —Se dijo a sí mismo —Ninguno parece tener intenciones maliciosas y Issei parece estar bien y seguir siendo el mismo así que supongo que está bien, además claramente ninguno de los demonios en la escuela se habían percatado de mi ¿Serian demonio inexpertos? ¿Jóvenes quizás? ¿o simplemente demasiado débiles? — Lanzo otro suspiro —Bueno, no importa por ahora. Mejor iré a prepararme un poco de ramen.
Naruto miraba por la ventana sin prestar mucha atención a clases. Sabía que algo como eso sería descortés para con el profesor, sin embargo no podía evitarlo, ya que la clase en la que estaban ahora era historia universal, de la cual él ya sabía hasta por gusto, es más, habían muchos detalles dentro del libro que leía el profesor que estaban equivocados.
Desbió su atención hacia su izquierda observando un pupitre vacío.
—Issei-kun no vino a clases hoy.
Se quedó pensando un momento mientras sentía un mal presentimiento. La noche anterior pudo sentir la energía de algunos ángeles caídos que desprendían hostilidad, y de igual forma pudo sentir una leve fragancia de sangre. Normalmente hubiera ido a ver que sucedía, sin embargo cuando se proponía a ir pudo sentir la energía demoniaca de Issei junto a la de otras personas en el mismo lugar. Conociendo la personalidad del chico no creía que el fuera el causante del aroma a sangre, y si iba en ese momento las cosas podrían ser algo complicadas considerando que no sabía quiénes eran los que estaban a su lado, por lo que decidió no ir y al día siguiente encarar a Issei para ver si averiguaba algo.
¿Debía ir a ver en su club? Quizás pueda estar ahí o alguien del mismo sepa algo al respecto. Podía sentir claramente la energía que provenía de ese edificio, por lo que sabía que dentro había demonios, por lo que quizás si iba podría averiguar que paso anoche. Lo medito unos minutos.
Agito la cabeza quitando esa idea de su mente. No conocía bien las circunstancias de ese grupo de demonios, por lo que solo entrar y preguntar podría traer problemas a los estudiantes normales de la academia. ¡Rayos! ¿Que era ese mal presentimiento que tenía? El aroma a sangre y un grupo de demonios y otro de ángeles caídos confrontándose de forma hostil ¿no estarían pensando iniciar una nueva guerra? ¿o si?. Suspiro mientras meditaba el resto de la clase.
El sonido de la campana que indicaba el final de día escolar resonó por todo el campus y sin perder tiempo todos los alumnos cogieron sus cosas mientras se iban. Algunos se acercaron a Naruto para preguntarle si quería ir con ellos a comer algo, pero este se negó amablemente diciendo que tenía que atender algunos asuntos en su casa.
Con calma Naruto camino hasta salir de la academia y se dedicó a caminar si un rumbo fijo. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que se vio preocupado por un tema dentro del mundo de lo paranormal.
Indeciso sobre qué hacer, vago hasta llegar a un gran estanque en lo más profundo del parque de la ciudad. En realidad el parque formaba parte de un pequeño bosque por lo que el estoque bien podría ser considerado una pequeña laguna, y en el borde de esta se encontraba sentado de forma despreocupada mientras sostenía una caña de pescar una persona alta de cabello negro con detalles amarillos por el frente. El hombre de ojos violetas vestía un yukata simple.
—Él es…—Susurro Naruto —Perfecto.
Como Naruto desde que regreso a la ciudad y noto la presencia de las facciones había estado manteniendo constantemente ocultando su presencia, el hombre pescando no se había percatado de él, por lo que sin hacer ruido alguno camino hasta estar un poco cerca a espaldas del hombre.
—Cuanto tiempo, Azazel —Hablo con tranquilidad.
El ángel caído se sobresaltó levemente al escuchar su nombre. Alguien s ele había acercado hasta estar tan cerca detrás suyo sin que este se pudiese dar cuenta. Había muy pocas personas que podrían ser capaz de hacer algo como esto, no, quizás no había ninguna realmente pues él siempre se mantenía alerta, por lo que no puo evitar sobresaltarse un poco, claro está, lo disimulo muy bien, sobre todo porque conocía muy bien aquella voz, o mejor dicho, sería imposible olvidar al dueño de esa voz.
Sin voltearse, esbozo una media sonrisa mientras utilizaba una voz tranquila y juguetona.
—Vaya, vaya —Comento con gracia —Esta sí que es una sorpresa. No espera encontrarme con alguien como tú en esta pequeña ciudad… aunque quizás no debería sorprenderme, ya que siempre has sido alguien impredecible.
Giro medio cuerpo dirigiendo su vista hacia el rubio.
—¿Me acompañas a pescar, Naruto? Da la casualidad que justo tengo una caña extra aquí.
Dirigió la mano hacia su lado cogiendo la caña extra que tenía. La estaba guardando para su acompañante que vendría más tarde, aunque quizás este día no vendría, pero dada la situación era bueno que lo tuviese.
Naruto sonrió a la vez que caminaba hasta sentarse al lado de Azazel y coger la caña, para después con un ágil movimiento arrojar el cordel hacia el estanque.
—Ohhh —Dijo con su habitual tono divertido —Como se esperaría de alguien como tu; una gran técnica.
—Deja eso Azazel —Le respondió con un tono similar —Pero realmente me sorprende verte en una ciudad como esta.
Su mirada se agudizo por unos segundos y su tono se volvió algo filoso, mas apenas duro unos segundos antes de volver a la normalidad, por supuesto esto no paso desapercibido por alguien como Azazel, pero el ángel caído no dijo nada.
—Bueno, ya sabes, me gustan los lugares tranquilos.
—¿No querrás decir los lugares donde hay cosas interesantes?
—Jajaja —Rio con tranquilidad —Parece que me conoces después de todo Naruto.
Ambos se quedaron en silencio por unos segundos mirando el estanque. Repentinamente, sin mirar a otro lugar y con un tono despreocupado Naruto le pregunto a Azazel.
—Dime, de casualidad ¿quieres luchar contra mí?
Su cuerpo se tensó y sintió que casi se atoraba con su saliva. Tosió levemente y desvió la mirada hacia Naruto, quien había empezado a verlo fijamente con un rostro serio.
—Pero que cosas dices, Naruto —Le respondió con una mescla de nerviosismo y gracia —¿Estas bromeando?, ¿quién en su sano juicio quisiera luchar contra ti en serio?
Naruto lo vio por medio segundo antes de poner una gran sonrisa.
—Bueno, tampoco creo que seas ese tipo de persona —Rio un poco —Es solo que anoche percibí algo curioso que involucraba a un grupo de demonios y ángeles caídos en la ciudad y entonces…
Su tono se volvió más serio y regreso la vista hacia el estanque.
—Pensé que quizás están tratando de iniciar una nueva guerra.
Azazel suspiro. Creía que sabía a lo que se estaba refiriendo Naruto, pues era el mismo motivo por el que había venido a la ciudad, bueno, uno de los motivos pues el principal era otra cosa, sin embargo pensar que algo como esto podría hacer que la existencia más fuerte meditara ponerse en acción una vez más. Un leve dolor surgió en su cabeza, pues las acciones tontas de algunos de sus compañeros podrían a ver causado un gran desastre.
—No te preocupes —Volvió a hablar Naruto —He vivido por mucho tiempo ya —Su voz era serena —Si quisieran iniciar una nueva guerra no me involucraría a menos que volvieran a involucrar a personas inocentes que nada tienen que ver en el conflicto, después de todo sus propias razones han de tener, pero…
Azazel vio algo curioso a Naruto, al parecer el rubio había cambiado un poco en todos los años que no había sabido nada de él.
—Una guerra, aunque no involucrara a ningún inocente ajeno a los bandos rivales, siempre causara pérdidas y mucho dolor, por lo que si bien no me involucraría, al menos trataría de mediar para evitar el conflicto.
O quizás no. Suspiro una vez, Naruto no había cambiado en nada desde la última vez que lo vio. Tal vez diga que no se involucraría pero mediar para evitar el conflicto, ¿no era eso ya involucrarse?. Rio ante la mente simple y a la vez compleja del humano más fuerte.
—No te preocupes —Le hablo Azazel —No es lo que crees. Desde que la guerra se detuvo es verdad que ha habido roces y actos bajo la sombra que amenazaban esta frágil paz formada, pero en la actualidad tanto yo como los actuales líderes de las tres facciones hemos estado tratando de fortalecer nuestras buenas relaciones con el fin de reforzar la paz existente, después de todo, nadie quiere que los suyos vuelvas a morir como lo hicieron en la ultima guerra.
Naruto se quedó pensativo ante las palabras de Azazel. ¿Así que estaban tratando de fortalecer la paz existente? Se sentía feliz al ver que las facciones al parecer habían cambio un poco para mejor, sin embargo…
—¿Roces?
Bueno era inevitable, eso lo sabía bien, incluso en las naciones elementales, a pesar de la paz existente entre las naciones, siempre existían actos bajos las sombras por parte de algunos.
—Ya veo —Dijo con serenidad —¿Entonces sabes que paso la noche pasada?
—Al parecer un grupo de ángeles caídos dirigidos por Kokabiel se establecieron en la ciudad y van tras la Secred Gear de un ex monja, aun no se todos los detalles, pero por ese es uno de los motivos por lo que vine a esta ciudad.
—Entiendo, entonces supongo que no debo involucrarme después de todo.
Naruto y Azazel siguieron pescando mientras conversaban de unas cuantas cosas más antes de que Naruto decidiera regresar a su casa.
Naruto observaba el puesto vacío a su lado una vez más. Ayer, gracias la charla con Azazel se quedó más tranquilo, sin embargo por alguna razón al ver que Issei había falto otra vez a clases volvió a sentir un pequeño mal presentimiento. No le había preguntado más detalles a Azazel pues creyó que no debía involucrarse, pero quizás debió preguntar algo más, pues estaba seguro que Issei estaba involucrado de alguna forma, y este había sido su discípulo después de todo.
El sonido de la campana volvió a anunciar una vez más el fin de las clases por lo que Naruto con calma salió de la Academia, sin embargo estaba ves pensaba ir de frente a su casa a prepararse un poco de ramen, quería experimentar un poco con algunas nuevas ideas que tenía para crear una nueva receta para el próximo volumen de sus libros.
Sonrió ante la idea de cómo sabría su nueva receta, sin embargo cuando pasaba por el parque cercano a su casa se detuvo ante la imagen de Issei sentado en un banca. Su mirada estaba perdida y parecía perdido en sus pensamientos.
Camino algo rápido hasta estar a su lado, pero al ver como este no se percataba de su presencia le llamo.
—¿Issei-kun?
La voz de Naruto e regreso a la realidad y con lentitud giro su cabeza para ver al rubio con una expresión afligida.
—Na… Naruto-sensei.
Naruto lo vio detenidamente. Era claro que habían pasado algunas cosas, lo podía saber con tan solo ver la expresión en el rostro de chico. Suspiro internamente, al parecer su nueva receta tendría que esperar.
—Dime —Sonrió —¿No quieres un poco de ramen?
Issei se encontraba sentado frente a una mesa media circular. Después de encontrarse con Naruto, este le ofreció comer un poco de ramen por lo que lo llevo hasta su casa, por lo que ahora mismo estaba en el comedor del rubio, sentado frente a su mesa mientras esperaba a que Naruto volviera de la cocina.
Vio hacia los alrededores, era una casa simple pero bonita, no siendo ni grande ni pequeña, muy similar a su casa. Era la primera vez que venía, pues aunque había sido discípulo de Naruto, siempre habían entrenado afuera y su maestro nunca hablaba mucho sobre sí mismo.
—Disculpa la demora.
Naruto ingreso al comedor trayendo consigo dos platos humeantes de ramen. Puso un de los platos frente a Issei mientras que el oro lo puso en el espacio frente a Issei, donde se sentó el mismo.
—Adelante, te puedo asegurar que esta delicioso. Lo prepare yo mismo después de todo.
Issei cogió los palillos a su lado y probó el ramen. Abrió los ojos a la vez que todos sus pensamientos se disipaban, y un sentimiento que no había sentido antes lleno su cuerpo. Sin perder tiempo dejo los palillos a un lado y cogió una cuchara para probar el caldo. Electricidad paso por su cuerpo.
—¡Delicioso! —Exclamo con asombro —No soy fanático del ramen, pero esto es sin duda lo más delicioso que he probado en mi vida.
—Jajaja —Esbozo una gran sonrisa —Te lo dije. No se preparar nada, pero me enorgullezco de mi ramen.
—¡Sensei es sin duda sorprendente!
Dejo la cuchara y volvió a coger los palillos para nuevamente empezar a comer los fideos.
Naruto lo vio unos segundos antes de empezar a comer también.
—Bueno, ahora que pareces estar un poco mejor —Comento con una vos serena y acogedora —¿Por qué te encuentras tan afligido?
Las manos de Issei se detuvieron y se quedó viendo su plato.
—Como se esperaba de Sensei —Comento con un tono melancólico y afligido —Vio completamente a través de mí.
—Cualquiera hubiese podido hacerlo —Le respondió sin cambiar su tono.
Issei dejo los palillos y dirigió un rostro decaído e inseguro hacia Naruto.
—La verdad es que una amiga se encuentra en problemas —Hablo con un tono algo desmoralizado —Por algunos motivos extraños fue engañada hace un tiempo y dejada de lado por su grupo y después fue engañada por otro grupo. Sé que la he conocido por muy poco tiempo, pero estoy seguro de que es una buena e inocente chica, y ahora mismo está en problemas y sufriendo, sin embargo aunque quisiera ayudarla, yo solo no podría hacer nada, demás que por otros motivos mi presidenta del club me prohibió hacer algo porque esto podría traer problemas a todos los miembros.
Issei apretó el puño mientras que ejercía presión sobre los palillos y sus ojos reflejaban clara desesperación y frustración.
Naruto solo vio un instante antes de cerrar los ojos y comer un poco más de sus fideos. Comprendía hasta cierto grado las circunstancias. La amiga de la que hablaba debía ser la ex monja tras la que iban el grupo de ángeles caídos, y el club de Issei al ser formado por demonios no quería involucrarse pues eso podría rasgar la frágil paz entre las facciones, sin embargo…
—Aunque desconozco las circunstancias —Hablo con calma —Para mí está claro lo que haría de estar en tu situación.
Issei levanto la vista apresuradamente para ver como Naruto comía un poco más de sus fideos con los ojos cerrados.
—¿A qué se refiere Sensei?
Naruto comió un poco más antes de abrir los ojos y ver fijamente a Issei.
—Escucha Issei —Su tono era serio —Como alguna vez fui tu maestro, te enseñare algo que se me enseñó a mi hace mucho tiempo —Su expresión se volvió más seria —Los que desobedecen las ordenes de un superior son basura, pero los que abandonas a sus amigos son peor que basura.
Los ojos se Issei se abrieron por completo mientras su cuerpo temblaba ligeramente. De pronto todo en su mente se volvió claro y la determinación lleno su cuerpo.
El rostro de Naruto se relajó y esbozo una gran sonrisa con todos los dientes.
—Ve Issei, y ayuda a tu amiga aunque tengas que romper los brazos y las piernas de quienes se interpongan en tu camino.
—¡Si!
Dejo los palillos en la mesa y rápidamente se levantó de la silla y corrió hacia la puerta, pero antes de abrirla se detuvo.
—¡Muchas gracias Sensei!
Naruto tan solo sonrió mientras veía como Issei salía de su casa.
—Bueno, parece que Issei tiene buenos amigos —Mantuvo su sonrisa —Quizás deba ir a ver por si necesita una mano.
Vio al frente suyo observando el plato de Issei aun a la mitad.
—Pero primero terminare de comer. Sería una lástima desperdiciar todo este ramen.
Issei salió de la casa de Naruto, pero se quedó inmóvil a ver como al frente suyo se encontraban parados Kiba y Kuroneko sonriendo.
—Ustedes… ¿Puede ser que escucharon todo?
La sonrisa de Kiba tan solo aumento más antes de responder.
—Parece que tuviste un buen maestro, Issei-kun.
Koneko tan solo asintió apoyando las palabras de Kiba.
—Les dije, Sensei es sorprendente.
—Entonces —Comento Kiba —¿Vamos?
—¡Si!
Había sido una dura batalla. Al momento de llegar a la iglesia abandona en la colina, donde Yuuma, o mejor dicho Raynare, el ángel caído que alguna vez fingió ser la novia de Issei y luego lo asesino, tenía cautiva a Asia, la ex monja con la Sacred Gear capaz de curar cualquier herida o dolencia.
Después de ingresar lucharon contra Freed, un exorcista expulsado de la iglesia que trabajaba junto a los ángeles caídos. El exorcista era fuerte, pero gracias a Kiba y Koneko lo manejaron sin mucho problema.
Después de ello llegaron hasta el sótano, donde encararon a Raynare, quien había sacado la Sacred Gear del cuerpo de Asia, ocasionando que esta última estuviera al borde la muerte. Ante la desesperación Issei tomo a Asia y corrió hacia la parte superior de la iglesia mientras Kiba y Koneko lograban retener a los exorcistas que ayudaban a Raynare, sin embargo la mujer alada los alcanzo con rapidez u durante la pelea Asia falleció, ocasionando la ira de Issei, siendo esta la causante de que su Sacred Gear evolucionara, o mejor dicho revelara su verdadera forma como una de las trece longinus, el Boosted Gear, capaz de aumentar el poder de su portador hasta nivel impensables, siendo capaz incluso de matar a un dios.
Ante el Boosted Gear, Raynare no pudo hacer nada y tras un fuerte golpe de Issei, salió volando hasta caer a las afueras de la iglesia atravesando una de las ventanas de la construcción.
La pelea había terminado, sin embargo Issei estaba agotado y con múltiples heridas serias en su cuerpo por lo que cayó de rodillas al suelo, sin notar que Freed, quien pensaban que había escapado se mantenía oculto detrás de uno de los pilares de la iglesia, y aprovechando el momento se lanzó contra Issei con su espada de luz en mano mientras que Issei aún no se percataba del hecho.
—Como si lo fuera a permitir.
Unos instantes antes de que Freed lograra llegar hasta Issei, escucho un voz susurrando esas palabras a su lado, y antes de que supiera que pasaba su cuerpo fue arrastrado a un lado y sin saber cómo llego hasta las afuera de la iglesia.
Naruto se teletransporto hasta la iglesia abandonada con la intención de ver como se encontraba la situación y de ser necesario intervenir. Llego en el preciso momento en el que la joven rubia, quien supuso era la amiga de la Issei hablo, fallecio.
Se lamentó grandemente. Fue su culpa por no venir antes al calcular mal las cosas, pues al sentir la energía que provenía de la iglesia noto que los ángeles caídos que se encontraban ahí era débiles, y comparándolos con la energía del grupo de Issei, pensó que no tendrían muchos problemas, por lo que incluso había considerado el ya no ir, sin embargo vio lo equivocado que estaba. El grupo de Issei era sin duda más fuerte, sobre todo las dos mujeres que se habían encargado hace unos segundos de los ángeles caídos en el bosque de las afueras de la iglesia, sin embargo nunca imagino que Issei se enfrentaría solo a aquella mujer.
Mientras se lamentaba observo como un hombre vestido de sacerdote se lanzaba en contra de Issei con obvias intenciones hostiles, y estando Issei tan agotado no era capaz siquiera de percatarse del hombre.
—Como si lo fuera a permitir —Susurro.
Se movió a gran velocidad apareciendo al lado del sacerdote y lo cogió del cuello para arrastrarlo unos metros antes de teletrasnportarse con el sacerdote hacia las afuera de la iglesia.
—Que rayos paso —Comento confundido Freed.
—¿Eres consciente de que tratase de matar a mi amigo?
Freed se levantó del suelo y dirigió la vista hacia al frente para ver a Naruto viéndolo de forma fría.
—¿Quién mierda eres tú? —Pregunto con irritación.
Al instante activo su sable de luz. Freed podía ser irritante y tener una personalidad psicópata, pero no era para nada tonto, sabía muy bien que el rubio frente a él había sido capaz de tomarlo por sorpresa moverse de alguna forma hasta las afuera de la iglesia sin que él pudiese hacer nada. El chico frente a él no era alguien normal y debía ser cauteloso.
—¿Eres otro demonio?
Naruto suspiro mientras ponía su mano detrás de su nuca y la rascaba levemente.
—Sabes, no es mi estilo matar las personas, seas ángeles caídos, demonios, ángeles, humanos o cualquier raza o existencia, pero tu…
Bajo la mano y vio de frente a Freed. Sus ojos se afilaron y su rostro se volvió frio y serio.
—Puedo sentir la energía que proviene de ti gracias al chakra natural. Todo tu ser es pura malicia sin una pizca de bondad, así que no creo que pueda dejarte ir, ya que se que si lo hago muchas vidas se perderán.
El cuerpo de Freed se congelo. Como dije hace poco, el exorcista no era tonto, y podía sentir el peligro claramente, por lo que solía escapar siempre que sabía que no podía ganar o que podía morir, pero esta vez era diferente. Su cuerpo entero se había congelado ante la mirada del Uzumaki, sintiendo el peligro en cada parte de su cuerpo, sin embargo también sabía que no podía escapar.
Sin más alternativas, Freed se lanzó contra Naruto blandiendo su espada de luz.
—Lo siento —Dijo Naruto con pesar.
El cuerpo de Freed se detuvo antes de llegar donde Naruto y sin que supiera como o porque, perdió la conciencia y su cuerpo cayo sin vida al suelo.
—Al menos te enterrare.
Naruto pudo sentir la energía de los compañeros de Issei reunirse, por lo que volvió a teletransportarse al interior de la iglesia y oculto su presencia para que los demás no lo notaran.
Llego en el preciso momento en el que Issei le pedía a quien reconoció como la diosa de la academia Kuoh, Rías Gremory, quien por las palabras de Issei supuso que sería el demonio líder del grupode demonios; que eliminara a Raynare.
Tras haberlo hecho, pudo presenciar con asombro como la misma Rías revivía a Asia con la ayuda de lo que parecía ser un pieza del ajedrez, más específicamente un alfil, pero lo más sorprendente era que ahora podía sentir la esencia de un demonio en la ex monja.
—Ya veo —Pensó con asombro —Con que eso fue lo que paso con Issei. ¿Qué era esa pieza de ajedrez? ¿Un nuevo artefacto demoniaco?
No pudo evitar sentir asombro por el hecho suscitado y al mismo tiempo sentir curiosidad por aquellas piezas.
—Quizás deba preguntarle a Azazel si sabe algo al respecto después.
Ahora lo que le preocupaba era que la mujer rubia había sido resucitada como un demonio, considerando que ella fue una vez una monja, podía ser que este hecho la traumatizará. Aunque podía entender los sentimientos de Issei, el hacer algo así sin el consentimiento de la persona no era correcto. Incluso él, que aunque no había heredado el rinnengan propiamente dicho, como el nuevo sabio de los seis caminos, poseía las habilidades de los seis caminos, siendo capaz de resucitar a los muertos, sin embargo no se atrevía a meterse con el ciclo de la vida, además sin el rinnengan esta habilidad era algo inestable y no sabía que pasaría si la utilizaba, era por ello que nunca pensó en revivir a su buen amigo Arturo.
Se alivió al ver que la chica lo había aceptado, aunque aún se notaba algo nerviosa e insegura, no creía que hubiese algún problema real y al parecer eso era gracias a Issei y el efecto que parecía tener la chica hacia el pervertido de su amigo.
Sin necesidad de permanecer más tiempo decidió irse de regreso. Le había dado algo de hambre así que quizás intente probar su nueva receta de ramen.
Al día siguiente Naruto asistió a la academia con normalidad y se alegró de ver que Issei también estaba presente esta vez.
Minutos después anunciaron a una nueva estudiante transferida. Naruto no se sorprendió mucho al ver que se trataba de la misma chica que Issei había ayudado la noche anterior, pues al ver como había sido revivida como demonio por Rías Gremory, supuso que ahora asistiría a la academia como el resto de su grupo. Sin duda los demonios tenían bastante influencia en la academia Kuoh, ¿debería quizás cambiarse de escuela?.
Pensó en esto mientras almorzaba en la cafetería. Issei se le iba a acercar cuando finalizo la clase, pero un miembro de su club había ido a buscarlo por l que se fue de forma apresurada junto a Asia.
Suspiro. Rayos, sin importar cuanto quisiera no se podía quitar el habito de suspirar tanto. Todo era culpa de las tres facciones, ya que desde aquella guerra había adquirido dicho habito.
—Tsk —Exclamo con fastidio.
Algo irritado se proponía a comer el ramen instantáneo que había traído.
—Disculpa, eres tu Naruto-kun, ¿verdad?
Naruto se detuvo antes de empezar a comer y dirigió la vista hacia el chico frente a él. Era un chico rubio de una estatura alta, aunque era un poco más bajo que el mismo. Lo rodeaba un aire de elegancia y caballerosidad, tal y como decían los rumores.
—Tú debes ser Kiba-sempai —Respondió con calma.
Era irónico, él mismo debía ser mucho mayor que el demonio frente a él, pero según su registro en la escuela en este momento era menor que kiba por un año.
—Mmm, ¿nos habíamos presentado antes?
—Claro que no, pero eres bastante famoso —Sonrió —Además había escuchado algo de ti de parte de Issei.
—Ya veo —Comento sin quitar su sonrisa —Bueno en ese caso, ¿le importaría acompañarme? La presidenta de mi club quisiera poder verlo si no le es mucha molestia. Por supuesto Issei- Kun está ahí también, ya que es parte del club.
Naruto pareció extrañado ante este giro de acontecimientos. ¿Por qué quería Rías Gremory verlo? ¿Acaso lo había descubierto?, no, eso era muy poco probable si no mencionar casi imposible, pues había notado que quizás las más fuerte de su grupo, comparado a los demonios que conoció en la anterior guerra, ella era aún muy inexperta; entonces eso solo dejaba la alternativa que sea debido a Issei.
—Bueno, estaba a punto de almorzar, pero ya que me dices que Issei está esperando también, supongo que comeré después.
—Gracias por aceptar Naruto-Kun. Sígueme por favor.
Ambos chicos caminaron a través del campus atrayendo muchas miradas de su alrededor, sobre todo por parte de las chicas quienes se preguntaban que hacían el nuevo chico guapo y el príncipe de la academia juntos.
Ignorando las miradas con facilidad, al cabo de unos minutos llegaron al complejo que servía como base del Club de la investigación de lo oculto. Ingresaron con prontitud hasta llegar al portón de ingreso a la sala principal.
—Adelante —Se escuchó tras el toque de la puerta.
Kiba ingreso tranquilamente.
—He traído a Naruto-kun presidenta.
Naruto ingreso con calma observando que el sal{on era más amplio de lo que pensaba, además de estar ambientada de forma muy elegante.
—¿Naruto-Sensei?
Naruto vio como Issei lo observaba con confusión. A su lado estaba parada Asia, la amiga que salvo Issei la noche pasada, siendo una chica delgada de piel blanca y estatura algo baja, con un hermoso cabello rubio y largo. Al lado de los dos se encontraba parada otra de las consideradas mujer más hermosa de la academia, si recordaba bien su nombre era Akeno, quien tenía una encantadora y seductora mirada con ojos violeta y un largo y muy bien cuidado cabello negro atado en una cola de caballo.
Al lado de Akeno, se encontraba un pequeña chica de cabellera y unos serios pero a la vez tiernos ojos de color avellana, y una corta cabellera de color blanco. En medio de Akeno, Koneko y Issei con Asia, se encontraba sentada en un elegante sillón de estilo victoriano, una hermosa mujer de piel blanca, tersa y bien cuidada; de ojos azul celeste y una cabellera larga de color carmesí.
—Un gusto Naruto-kun —Hablo la mujer de cabellera carmesí.
Su voz era suave y dulce, casi seductora. Naruto admitió estar algo sorprendido por ella.
—Mi nombre es Rías Gremory, soy la presidenta del club de investigación de lo oculto. A mi derecha se encuentran la vicepresidenta del club, Himejima Akeno, y Toujou Koneko; a mi izquierda están, a quien ya debes conocer, Hoyudou Issei, y la nueva integrante del club Argento. A tu lado esta Yuuto Kiba.
—Jujuju, es un placer conocerte Naruto-kun —Saludo Akeno —Issei nos habló mucho de ti —Su voz se volvió algo juguetona y seductora —Sobre todo cosas bastante increíbles.
No sabía por qué, pero Naruto sentía una mala vibra de Akeno. A pesar de ser muy bonita, por su voz y expresión sentía que tenía una personalidad bastante peligrosa.
—Aunque hablamos hace poco no me presente correctamente —Hablo Kiba.
Con calma el caballero rubio camino hasta estar al lado de Koneko y vio a Naruto con una sonrisa.
—Como dijo la presidenta, soy Yuuto Kiba, un gusto conocerte, Naruto-kun.
Koneko tan solo asintió con la cabeza en señal de saludo, haciendo que Naruto mostrara una sonrisa un poco nerviosa.
—Mu —Tartamudeo Asia —Mucho gusto Naruto-san. Issei-san me hablo mucho de ti. Es un placer conocerte.
—Pero que sorpresa, no pensé ver al sensei aquí —Hablo con asombro y confusión.
—Bueno, yo tampoco esperaba que la presidenta de tu club me llamara —Le respondió Naruto —Espera, ¿No sabias de esto Issei?
—Bueno, no le informe a nadie sobre esto —Hablo Rías —Sin embargo no creo que importe mucho ahora, sin embargo lamento si esto es una molestia para ti, Naruto-kun.
Naruto sonrió mostrando todos sus dientes mientras se frotaba la nuca con su mano izquierda.
—Jejeje —Rio levemente —Para nada. Mentiría si dijera que no me pone algo nervioso que una chica linda como Rías me llamara de la nada, pero fuera de eso es más un placer que una molestia.
—¡Ohh, como se esperaba del sensei! —Hablo Issei —Poder hablarle sin nervios a una hermosa y sexy chica como la presidenta Rías. Sensei es asombroso.
Un extraño sentimiento de vergüenza ajena llego al cuerpo de Naruto, mientras veía algo curioso al igual que todos en la habitación a Issei.
—Bueno, quitando al rarito de mi amigo —Hablo Naruto —¿puedo saber a qué se debe que me llamara?
—Bien, Naruto-kun, sobre eso, ya que Issei nos habló mucho sobre ti, pensé en invitarte a que te unieras a nuestro club, ya que ingresaste hace poco a la academia supongo que aún no perteneces a ninguno.
—¿Ehhh? —Exclamo Issei con asombro —¿Unirse al Club? Pero presidenta eso…
—Tranquilo Issei —Le interrumpió Rías sin quitar su sonrisa.
No solo Issei estaba sorprendido, sino también Asia e incluso el mismo Naruto estaban sorprendidos, claro esta este último no lo demostró. Kiba y Koneko también estaban algo sorprendidos pero sus expresiones eran mínimas por lo que no aparentaban mucho estarlo.
—Mmm, agradezco la invitación, pero no estoy interesado en unirme, lo siento.
—Ohh, ¿es que no te interesa la investigación de lo oculto? ¿o es que no crees en lo paranormal y en otras existencias a parte de los humanos?
—Bien, personalmente no es que no crea, en realidad pienso que existen otros seres, sin embargo no me interesa mucho el tema. Este…
Sus impresiones cambiaban entre confundido y pensativo sin saber que decir exactamente.
—No soy muy bueno explicándome, pero simplemente pongámoslo como que ya tengo intenciones de unirme a otro club, o mejor dicho crear un nuevo club.
—¿Un nuevo club? —Pregunto Akeno algo interesada.
A Naruto le brillaron los ojos mientras extendía los brazos hacia el frente.
—Así es —Respondió con entusiasmo — El Club de investigación y desarrollo de ramen.
—¿Eh?
Todos mostraron una expresión desconcertada ante las palabras del rubio.
—Ohhh, eso es increíble, sensei —Exclamo Issei —Después de todo su ramen es lo más delicioso que existe.
—Ju,ju,ju. Se ve que pudiste apreciar bien mi ramen Issei, pero n ocreas que aquel plato fue mi mejor ramen, tengo cientos de recetas y muchas más por crear.
—¿Enserio? ¡Increíble sensei!
Todos escuchaban sin saber que decir o cómo reaccionar.
—De alguna forma —Susurro Asia —Supongo que eso es sorprendente.
—Jajajaja.
Al cabo de unos minutos más Rías finalmente reacciono empezando a reír levemente llamando la atención de todos.
—Pareces ser alguien interesante —Comento dejando de ir —Sin duda eres alguien que fue el maestro de Issei —Aumento su sonrisa —Si cambias de opinión házmelo saber por medio de Issei, por favor.
Después de esa conversación Naruto salió del edificio acompañado por Issei y Asia.
—Eso fue inesperado Rías —Comento Akeno.
—Ciertamente presidenta —Comento Kiba —No sabía que pensaba hacer a Naruto-kun parte de su dignidad.
—Nunca dije que haría eso —Respondió Rías con una sonrisa —Como dije antes por más habilidades que tenga como humano, sin una Secred Gear no serviría mucho para luchar, es solo que según lo que me dijeron tú y Koneko, el parece ser una persona interesante, y algo misteriosa.
—Jujuju, ¿acaso te estas interesando Rías? Que mal, recuerda que tú ya tienes a Issei, jujuju
—No es eso Akeno —Le respondió sin quitar su sonrisa —Es solo que me pareció algo curioso, además parece que Issei lo aprecia mucho. Pensaba solo invitarlo como una persona normal sin convertirlo en demonio para observarlo mejor y ver si podría tener la suficiente habilidad como para convertirlo en parte de mi dignidad, eso sin duda motivaría más a Issei, lo cual sería bueno. Necesito que Issei crezca más rápido, ya que esa fecha se acerca.
La expresión de Rías se oscureció al igual que la del resto de su dignidad .
—No importa que —Comento Rías con seriedad —No pienso casarme, por lo menos no con esa persona.
