Advertencias: Yaoi y ligero OCC
Pensamientos en cursiva
Diálogos y pensamientos por cosmos en negrita y cursiva
Saint Seiya es propiedad exclusiva de Masami Kurumada y TOEI, yo escribo sin fines de lucro y por diversión.
Emocionalmente descontrolado
-Mu.
La vaca.
-Mu.
La vaca.
-Mu.
La va…
-Milo, podrías dejar de hacer eso, puedo escucharte perfectamente a través de mi cosmos-ante el tono "amable" con el que hizo la petición el sexto guardián, escorpio no pudo más que reír de buena gana mientras salía detrás de una columna.
-Lo siento Shaka, no pude evitarlo, el momento se prestó-la desfachatez del custodio de la octava casa, irritó al ya de por si fastidiado Virgo, pero como buen portador de la mesura no lo demostró.
-El momento también se presta para que te deje sin sentidos-bueno no mucho.
Milo borró de inmediato su amplia sonrisa y esbozó una mueca de infantil indignación.
-Tranquilo Virgo, no es mi culpa que el Lemuriano no desvié su concentración de lo que sea que esté haciendo y te preste atención. Por cierto ¿Qué está haciendo?-la mirada que le dedicó el ojos azules lo puso nervioso por lo que decidió que lo mejor era retirarse-¿No escuchaste a Athena llamándome? Porque yo sí. Que tengas un buen día Shaka-y salió disparado hacia el lado contrario de donde se supone la Diosa se encontraba.
El rubio volvió a posar sus profundos zafiros en la persona que últimamente lo alteraba emocionalmente y además lo estaba ignorando. Un suspiro frustrado salió de sus labios. Sabía que no lo hacía a propósito, ya que cuando Mu se concentraba en reparar una armadura, su nivel de abstracción era tal, que terminaba por olvidarse del resto de mundo.
El compromiso y dedicación que las blancas manos imprimían en su labor, aunado a los gestos-boca apretada, iris brillosas, ligeros pliegues en la frente producto del ceño fruncido-era una de las cosas que le gustaban del Aries.
Suspiró frustrado-otra vez-ahí estaba de nuevo analizando descaradamente a su compañero y mejor amigo. Desde hacía unos meses atrás crecía en su interior una intensa necesidad de querer siempre estar cerca del guardián de la primera casa, simplemente no podía evitar que sus ojos se desviaran hacía él, era como si un imán los atrajera hacía esos sedosos cabellos lilas, los ojos increíblemente verdes, la fina cara de porcelana, el cuerpo atlético, los labios carnosos…
Sacudió la cabeza y volvió a suspirar, se suponía que como el más cercano a un Dios, no podía dejar que sus emociones lo controlaran. Tenía que alejarse de los pensamientos mundanos, tenía que apaciguar las cosquillas al verlo hacer esos gestos, tenía que irse a su templo, tenía que ir a meditar. Tenía que…
-¡Listo! Gracias por acompañarme Shaka, lamento si te hice esperar demasiado-el lemuriano le ofreció una brillante sonrisa.
Y olvidó completamente lo que tenía que hacer.
-No te preocupes Mu, fui yo el que vino sin avisar aun sabiendo que seguramente tenías otras actividades programadas.
-Descuida. Sabes que siempre me ha gustado tu compañía-la pequeña y tímida sonrisa lo hizo suspirar de nueva cuenta.
¿Cuántas veces iba haciendo eso en el día?
Desde que se entendió que todas las fibras de su cuerpo reaccionaban ante el de Aries, todo el control y temple que había logrado durante años de meditación se había ido al carajo.
Como el día de ayer cuando se quedó dormido, sí, dormido, él Shaka de Virgo ¡se había quedado dormido! Y llegado tarde al desayuno con el Patriarca; todo por estar elaborando escenarios mentales casi toda la madrugada en los que él y Mu eran los principales protagonistas.
O la semana anterior del día de ayer, donde casi manda al cuarto infierno a un pobre Caballero de Plata que pasaba por ahí-cuando él entrenaba-mencionando algo sobre un "carnero delicioso"…claro que el pobre muchacho sólo se refería a la comida.
O la semana anterior de la semana anterior del día de ayer, cuando el lemuriano lo invitó a su casa por la noche, y él se puso sumamente nervioso, intentando armar oraciones que parecían las primeras palabras de un niño de dos años-e incluso peor-hasta que se dio cuenta que la invitación era para los caballeros en general.
O como el día anterior a la semana anterior de la semana anterior del día de ayer…bueno creo que ya comprendieron.
El meollo del asunto era que Shaka de Virgo, estaba perdidamente enamorado de Mu de Aries, y eso, lo desequilibraba a niveles descomunales…y por qué no decirlo, también lo frustraba.
-Es mi imaginación o acabas de suspirar-musitó entre sorprendido y burlón el guardián de la primera casa mientras colocaba un mechón de cabello detrás de su oreja, sus ojos tintineaban con un brillo alegre.
El de Virgo, tuvo que voltear el rostro y cerrar los ojos para suprimir la sangre que amenazaba con arremolinarse en sus mejillas, se felicitó mentalmente por lograrlo. Mu no lo sabía, pero a veces tenía comportamientos que para él, eran irresistibles.
-¿Shaka?
Regresó la mirada al escuchar su voz, error, se dijo para sí. Mu lucía aún más arrebatador que hace dos segundos -¡cómo era eso posible!-con sus largos cabellos lavanda atados en una floja coleta baja, finas partículas de polvo de estrellas dispersas en el mismo, mechones sueltos enmarcando las facciones que mostraban encantadores gestos de desconcierto e ingenuidad.
El virginiano sintió un estremecimiento de pies a cabeza cuando lo vio morder ligeramente su labio inferior de manera involuntaria. Sería tan fácil acercarse unos pasos más al de Aries, tomarlo por la cintura, acorralarlo en un pilar y besarle como imaginaba en sus más oscuros pensamientos.
-¿Shaka?-escuchó el llamado demasiado cerca.
-Si Mu-respondió por inercia.
-Pudiste haber elegido la pared en lugar del pilar, sería más cómodo.
El comentario del ojiverde lo devolvió a la realidad, parpadeó confuso. Tenía a Mu apresado contra el pilar.
¿Cuándo Budas había hecho eso?
Al parecer no sólo había estado pensando, sino que también actuado. Y ahora estaba paralizado.
-Shaka-susurró el pelilia.
-¿Cómo fue…-intentó decir el ojiazul.
-Hace unos segundos.
-Definitivamente descontrolas mis acciones-musitó tan bajo que apenas y el Santo de Aries pudo escucharlo.
-Pues descontrolémoslas juntos-afirmó el agarre del rubio con una de sus manos mientras la otra la posaba en el blanco cuello.
-¿Qué…yo…tú…estás…
-Shaka, creo que en este momento has dejado de ser un hombre de palabras-acercó su cara dejando que sus narices se rozaran-entonces, porque no mejor me besas de una vez por todas.
Y eso fue todo lo que necesitó el hombre más cercano a un Dios para por fin hacer sus sueños realidad.
Al separarse ambos se encontraban ruborizados.
-Vaya, me preguntaba cuánto tiempo más te tardarías en hacerlo.
-¿Cómo? ¿Lo sabias?-la sorpresa del rubio era notable.
-Podrás ser excelente como guerrero y un maestro en el arte de la serenidad e iluminación, pero en este tipo de cuestiones, eres un desastre Virgo-el pelilia acarició suavemente el brazo de su ahora novio-no hice nada porque era obvio que necesitabas aclarar primero tus ideas. El presionarte sólo te descolocaría más.
Shaka sonrió animadamente mientras cargaba a un sonrojado Mu.
-Muy listo Aries. Entonces, ya que todo ha sido aclarado, pasemos a la parte donde nos "descontrolamos juntos"-mencionó citando las palabras dichas hace un momento por el primer guardián, quien río afablemente.
-Veo que el dominante Santo de Virgo ha regresado.
-Y mejorado.
OMAKE
VERDE
La primera vez se dio cuenta de lo intensamente verdes que eran los ojos del guardián de Aries, fue cuando al revivir por segunda ocasión, lo único que vio fueron aquellos iris observarlo con profunda alegría.
Recordaba claramente cada detalle de esas dos esmeraldas que lo volvieron a sumir en un letargo, sólo que esta vez, era uno sumamente agradable. Desde ese momento supo que no podría vivir sin mirar a los ojos al dueño de la primera casa, así que tomó la determinación de no volver a cerrar los suyos cuando estuviera junto a él.
ROJO
La mirada oscurecida por el deseo no se despegaba de los carnosos labios de su acompañante, un pinchazo de orgullo se hinco en su pecho al saber que él era el causante del intenso color rojo que los adornaban.
Se acercó para nuevamente profanar aquella cavidad que lo volvía loco, mordió y lamió con pasión. Amaba dejar hinchada y de color carmín la boca del chico, sentía que contrastaba de manera maravillosa con lo pálido de su piel.
Deposito un suave beso en la comisura de sus labios y le devolvió la seductora sonrisa.
Seguramente él se encontraba en las mismas condiciones.
AZUL
-¿Mi color favorito?-el de Aries se sumió en sus pensamientos analizando la pregunta que le había hecho su aprendiz. Como Santo Dorado, jamás le había puesto atención a ese tipo de detalles, su vida se dedicaba a las batallas, por lo que aspectos tan mundanos no eran de relevancia. Sonrío automáticamente al darse cuenta de sus cavilaciones, empezaba a sonar como él.
-Azul-afirmó sin titubeos.
-¿Azul?-Kiki frunció sus característicos puntitos-¿Alguna clase de azul en especial?
-Azul, azul como el cielo-le sonrió al pequeño y se encaminó escaleras arriba. Era verdad que antes no tenía tiempo para pensar en su color favorito, pero también lo era que ahora podía darse el lujo de eso y muchas otras cosas más.
Observó a lo lejos la sexta casa.
Y definitivamente lo iba aprovechar.
OMAKE 2
COMUNICATIVO
-¡Camus, Camus!-el llamado alterado sacó de su lectura al regente de hielos y a paso presuroso salió al recibidor para encontrarse con el escorpión.
-¿Qué pasa Milo? ¿Por qué estás tan alterado?-el galo preguntó evidentemente preocupado al ver el estado en el que se encontraba su pareja.
-¡Shaka, Shaka!-parecía que Milo estaba demasiado nervioso para formular oraciones completas.
-¿Shaka? ¿Qué ocurre con Shaka? ¿¡Le pasó algo¡?-Camus ya se estaba empezando a elevar su cosmos.
-¡Mu, Mu!-el octavo guardián levantaba los brazos como intentado sacar algo de la euforia contenida.
-¿¡También Mu!?-llamó a acuario listo para el combate…o eso creía-Milo tienes que calmarte para que me digas a dónde tenemos que ir rescatarlos.
-¿Rescatarlos?-el griego por fin se tranquilizó-¿De qué hablas Camus? Mu y Shaka están bien.
-¿Están bien?-un tic comenzó a formarse en el bello ojo derecho del francés-Entonces a qué viene ese griterío.
-¡Ah! Lo que pasa es que acabo de verlos besarse apasionadamente en el primer templo-la temperatura empezó a descender-¡pero que beso Camus! Hasta a mí me dio calor…aunque soy yo o hace frío… ¿Por qué traes puesta tu armadura?... ¿Camus?
/
-¿Escuchaste eso?-Mu colocó las manos en el pecho del rubio para detenerlo del asalto a su cuello.
-Parecía el grito de Milo.
-¿Crees que esté bien?-el ojiverde miró directamente a los zafiros de su pareja, quien se encogió de hombros.
-Sinceramente estoy demasiado ocupado para pensar en ello-y regresó a la tarea de la cual había sido interrumpido.
El de la primera casa le dio la razón, si era algo importante, ya se los notificarían; por lo que se concentró en seguir disfrutando de las atenciones del ahora no tan santo Shaka de Virgo.
Hola.
Finalmente pude subir esta historia, que como pudieron observar tuvo dos extras. Esto debido a que no quedaba conforme con el capítulo y me dije, ¿por qué no meter las ideas que tengo dispersas como omakes? Y pues, esto fue lo que salió.
Ojalá haya llenado las expectativas de las y los fans de esta adorable pareja y no haber cambiado demasiado a nuestros protagonistas. Siempre he creído que cuando Shaka se enamorara, tendría que enfrentarse a dilemas emocionales por no saber cómo controlarse; pero cuando por fin aceptara sus sentimientos, sería todo fuego.
Agradezco todos y cada uno de sus comentarios.
Dedicación especial a: Cassiopeia Medea Solo y crappycorn-87, quienes fueron pacientes al esperar un capítulo ShakaXMu.
Nos leemos pronto.
Saludos.
