Luna_Weasley87 y su vicio: Fumar
Espero que les guste. Saludos y besos.
MariSeverus.
Vicio 4.- Fumar
El licor se corre por su sangre, las venas aún no están conscientes de qué es lo que ocurre. Sonríe, al verla beber. Ella no sabe beber y como él, que no sabe llorar.
- Entonces, soy un desperdicio- su voz sonó divertida. ¿Qué de todo lo que estaba diciendo, era lo gracioso?
Se levantó de la silla y sonrió, la neblina de la noche, terminaba de cubrir a la luz que incomodaba con su presencia.
- ¿Y si tanto le inquieto, qué hace aquí?
- Tratando de convertir todas esas inquietudes, en algo que productivo.
- ¡No soy su juguete! No soy el juguete de nadie.
- Y no he hablado de usted, como un experimento- su voz suena suave, su profesor podría enfadarse más de la cuenta y entonces.
Entonces nada funcionaría.
Suspira, creyendo que es la neblina que ha entrado. Pero no lo es. Es un denso halo de humo que cubre el ambiente. Cuando ha mirado. Cuando ha notado de qué se trata.
Es él. Y está fumando.
¿Por qué está sumido en tantos vicios distintos y no puede salir? ¿Por qué siente que todo ha cambiado o que no lo conoce?
- Profesor... ¿Fuma?
- Encuentro la paz, fumando- fue su respuesta. El cigarrete a un lado de su mano y sonriente.
¿La paz con un vicio? Que de su vida acabar, lentamente. Por supuesto, una tortura que viaja bajo la sombra de algo que es más inocente, que un avada kedavra.
- Linda, la invención del muggle.
- Y esa es otra cosa, que no comparto.
- ¿Alguna vez ha fumado?- dijo y una larga fila de humo, se acumuló en el ya denso aire. Ella negó. Por supuesto que no. Tenía otras ideas de satisfacción.
- No, nunca. Y no lo haré.
- Entonces, no sabe de lo que habla.
- Usted no se ha muerto y aún así, habla de cómo se siente- objetó ella y sonrió él.
- ¿Ha pensado en el humo, como la vida? Se puede continuar o se puede extinguir. Flota densamente en el aire y se cala en los cuerpos de otros. Los consume, los lastima.
A la larga los matará tan rápido como a los fumadores.
- Y es cierto- opinó ella.
- Hay formas de morir.
No puede entender, su contexto. Morir. La vida tenía otros salientes. Seguramente podría encontrar aquel que le satisficiera. Si tanto odiaba la crítica del mundo. ¿Por qué no cambiaba la perspectiva a los que tanto criticaban?
- Usted prefiere vivir en su miseria. Lo sé.
- No es su problema.
- Pero morir, sí es mi problema. Y mis lágrimas, serán nuestro problema.
- Usted no lloraría por mí- contestó y otra bocanada de humo, salió de su boca. Ella sonrió suavemente.
La duda le ofendía, ciertamente.
- Tanto lloraría, que usted dejaría de fumar y yo...
- Eso no pasaría por que.
- Fumaré con usted.
Y sonríe, eso le ha hecho tanta gracia que simplemente termina riéndose. Con un suspiro lento. Introduce las manos en sus bolsillos y con una, sustrae un nuevo cigarrete. Lo mira y simplemente, lo coloca en su mano.
- Si usted es tan tonta para sacrificarse por algo que le hará daño y no vale la pena, entonces yo dejaré de fumarme este.
Se levanta, con una sonrisa de oreja a oreja. Se acerca al fuego y lo enciende. Suspirando, lo pone en su boca.
No sabe fumar y aspira con fuerza. Tose y lo mira.
- ¿Eso es suficiente?
El cigarrete ahora se queda en el vaso de whiskey, que ella se estaba bebiendo. Si algo sabe hacer, es cumplir con una promesa.
- Entonces. ¿Cómo estuvo?- preguntó, pero ya sabe la respuesta.
- Tan inútil, como sus quejas.
Entonces, se vuele a reír y sustrae de su bolsillo, todos los cigarretes que tiene. Mira al fuego, ilusionado. Capaz de todo. Ella es una persona distinta.
Pero quizá aún necesita cambiar más, como para convencerlo.
- Dejemos que el fuego fume, por nosotros. Que el destino se encargue de decir, qué se quema y qué no se quema.
No necesitaban consumirse como uno. No necesitaban ahogarse en un vaso de vino, para verle el lado amable a la vida.
Necesitaban ahogarse en nuevas experiencias. Fumarse las alegrías.
- A su salud- se alza su vaso de whiskey. Repuesto nuevamente.
- A su vida, Profesor Snape.
