"Enamorándome de TI"

Chapter 4: Tormenta

-¡Ahora si eres todo un vampiro!- Fue lo primero que Orihime logro escuchar luego de que una sonora carcajada interrumpa su intenso sueño.

Abrió con cierta pesadez sus ojos color chocolate, sentía su cuerpo algo dolido, pues ni recordaba en que momento decidió dormirse la noche anterior. Estaba tapada con unas cobijas negras, debajo de ellas estaban las blancas que Ulquiorra le había ofrecido la primer noche en la que ella logro instalarse en su casa. Al alzar su mirada logro visualizar la razón por la que había despertado con cobijas de mas; Estaba lloviendo, se podían ver los vidrios empañados y sentir como la humedad había reinado apoderándose de todo lo que la lluvia tenia a su alcance.

Los dos chicos se encontraban en la cocina, Grimmjow por lo que lograba escuchar intentaba convencer a Ulquiorra que le haga el desayuno y el simplemente le decía que no.
Estaban muy concentrados en su infantil discusión como para notar que ella ya había vuelto de la octava nube en la que había estado antes de que sus griteríos y sonidos de lluvia la volvieran a la realidad; A su cruda y cruel realidad, donde Sora ya no estaba, nadie la comprendía de verdad, y para colmo la única persona que creyó que la ayudaría a seguir adelante estaba engañándola y riéndose a sus espaldas, aunque eso no le sorprendió mucho, solo la desilusiono. ¿Es que no tubo suficiente con la muerte de su hermano?.

-¡Vaya!, al parecer tu prisionera ah despertado.- Una voz varonil la obligo a salir de sus pensamientos y voltearse, no les dijo nada, solo les sonrió sin mucho entusiasmo.

-No es mi prisionera.- Dijo Ulquiorra que llegaba detrás del chico peliazul que ese día estaba encargándose de llegarle hasta la sien si no le hacia el desayuno que pedía.

-Claro, por eso la tienes en cuarentena todo un día.- Murmuro algo divertido al ver la mueca del pelinegro, sabia que por mas veces que Ulquiorra lo mandara al carajo lo quería, por algo eran mejores amigos ¿Cierto?.-Oye... No creas que me olvide eso de "Mañana te haré el desayuno."-

-¿De que hablas? Yo nunca dije tal cosa.- Dijo Ulquiorra con toda la tranquilidad del mundo mientras la pelinaranja parpadeaba atónita a la discusión de los dos amigos, Orihime no sabia si reírse o seguir pensando en como encarar a Ichigo.
Un móvil sonó logrando interrumpir la discusión de los dos amigos que dirigieron su mirada a la mujer.-Disculpen, saldré un momento.- Dijo yéndose sin esperar respuesta alguna departe de los muchachos que veían su espalda irse tras la puerta.

Sin mas rodeos se sentó en el pasto húmedo del patio del pelinegro, para su suerte había parado de llover así que solo se limito a contestar el teléfono. "Ups" Pensó algo temerosa sin saber lo que le esperaba al no ver el identificador, solo tomo aire y espero a que le digieran algo.

-¿Orihime?- La pelinaranja se tranquilizo al escuchar esa voz femenina ya conocida. -¿Estas mejor?.- Dijo la rubia voluptuosa que pausaba sus palabras para no herir a su amiga en algún descuido. Al no oír respuesta se comenzó a preocupar de nuevo.- Lo siento por lo de ayer... No quería lastimarte pero apenas los vi y creí que lo mejor seria...- No termino de completar la frase en que la sutil voz de su amiga la interrumpió.

-Gracias...- Se limito decirle.- Por abrirme los ojos...- Al notar que su amiga se quedaba callada, aprovecho el silencio para continuar.- En los 3 años que estuve enamorada de Ichigo tuve esperanzas e ilusiones de que el algún día se enamore de mi y sea la única para el... Pero en el ultimo año cuando apareció Rukia...-Volvió a pausarse.- Creí notar que mi amor no era correspondido, no lo quise aceptar supongo, hasta que el día en que me pidió ser su novia llego y creí que en verdad el me correspondía, creo que esa relación no es mas que un capricho o lastima por el momento en el que estaba y estoy pasando. -Su voz se quebró finalmente al aceptar lo que su mente ignoro por miedo a salir herida.

Julieta se percato de como sus ojos amenazaban con llorar, las palabras de Orihime la sorprendieron y a la vez le llegaron profundo. -¿Sabes lo que debes hacer verdad?.- Susurro conteniendo las ganas de ir a matar al chico e insultos que pasaron por su mente para sonar aunque sea un poco dulce con su amiga.

-Ehm... Si lose, hablare seriamente con el, luego hablamos gracias por todo.- Intento sonar lo mas normal posible y colgó sin darle chance a Julieta de responder.

Dejo el celular en el bolsillo de su pijama y se tiro al pasto para mirar el cielo, estaba gris y nublado... ¡que casualidad!, como su mente, Ja-Ja-Ja.
Una suave ráfaga de viento choco contra su cuerpo, haciéndola sentir aun mas frió si eso era posible. Pero eso no fue lo único que pudo percibir, gotas frías comenzaron a caer desde el cielo hacia su rostro, sintió como se entremezclaban con las tibias lagrimas que desbordaban de sus ojos, aunque mas pudo sentir el calor de ellas, ya que su piel estaba tomando la temperatura del ambiente a medida que la lluvia iba azotando con mas fuerza sobre su cuerpo, cerro sus ojos y siguió dejando que sus lagrimas se desborden. "Como quisiera que estés conmigo...Sora."

-¡Mujer!, ¿que crees que haces?- Abrió los ojos asustada al notar que su espalda se apartaba del pasto y unos brazos la cargaban por las piernas y cintura, subió mas su vista haciendo que sus ojos se encuentren con una intensa mirada verdosa que reflejaba cierta molestia.

Ella solo se quedo mirándolo. "¿Esta preocupado por mi?." Pensó mientras casi de forma inconsciente rodeaba el cuello del pelinegro con sus finos brazos, como si fuera un robot automático, ella solo se dejo llevar.- Abrázame.- Murmuro con algo de dificultad, sentía que su garganta estaba ronca, dolorida y seca. (Abría sido mala idea quedarse ahí)

El parpadeo algo confundido y perplejo por la orden de la mujer que tenia en brazos. La obedeció haciendo que ella pusiera su frente en su hombro al sentirla mal, sino fuera por la lluvia juraría que abría comenzado a sollozar, pero los sonidos que salían de ella eran tan frágiles y bajos comparados al de la lluvia que dudo hasta de la existencia de ellos.
El sonido que ella hizo para aclarar su garganta lo hizo volver a la realidad.- Ahora no saldrás hasta que compruebe que estés mejor.- Ella no dijo nada y dejo que el la llevara hacia los adentros de su casa.

Una hora después.

Grimmjow abrazaba a Orihime, los dos esperaban a que Ulquiorra termine de servir la mesa, ya que si o si debería hacer algo caliente para los dos, principalmente para la chica pelinaranja que al parecer un tren le había pasado por enésima, pues sus ojos estaban igual de rojos que su rostro, ademas de como arrastraba las palabras se veía tan débil que cualquiera que la viese podría creer que se rompería. -Perdón Grimmjow por contagiarte...- La chica miro con culpabilidad al chico que tenia moqueaba con cara de zombie, pero por su suerte no estaba tan mal como ella lo estaba.

-No es nada... Soy fuerte, ya se me pasara.- Intento decirlo con todo el orgullo del mundo aunque su rostro decía un claro "Matenme". Fue muy de sorpresa que el se enfermase tan de golpe, mas por un simple estornudo, quizás la chica lo había hecho apropósito por burlarse de la cara de masacrada que se veía en su momento.

Ulquiorra dejo dos tazas de chocolate en la mesa, justo enfrente de ellos y luego llevo el dorso de su mano a el rostro de la mujer que cada vez se veía peor, ella pronuncio un "Gracias" bastante distorsionado.- Llame a Neliel para que te venga a buscar, Grim.- Vio sin interés los ojos del ojiazul abrirse como platos y espero la queja que vendría en 3 2 1...

-¡Pero que amigo que tengo!, yo puedo ir solo a la cafetería. -

-Aun así también podría ayudar a Orihime a bajar la fiebre.- Dijo con tranquilidad mientras la veía apenas sostener la taza y hacer burbujas en el te. -¿Que demonios..? Lo hice para que lo tomes mujer, no para que hagas ridiculeces con el.- Levanto el rostro de la chica con cuidado mientras ella hacia muecas y pronunciaba palabras sin sentido, y el chico no se quedaba atrás, al parecer estaba entrando en lo mismo. -Desagradable... Si Neliel no les baja la fiebre los terminare asesinando.- Como si la mujer de pelo verdoso hubiese sido invocada, el timbre sonó.

El pelinegro abrió la puerta, y pudo ver a la mujer de pelo verde, ojos pardos y voluptuosa cerrando su paraguas y dejándolo en la entrada de la casa. -¿Donde están Grim y la chica de la que me hablaste?- El sin decirle nada la hizo pasar y les señalo a los dos delirantes que estaban "tomando" el té.

- ¡Ohh! ..- Nel se sorprendió al tocar la frente de los dos, la temperatura estaba una peor que la otra, peor era la chica que estaba volando de fiebre.- Debemos enfriar las frentes de ambos y dejarlos que reposen, yo me llevare a Grimmjow al local, tu encárgate de ella y has lo que te eh dicho, si no mejora llámame - Tomo a el peliazul y paso uno de los brazos del chico por su hombro, el ya casi adormilado por las condiciones en las que se encontraba dio un par de pasos con ella hasta la puerta, se sentía adolorido y débil, pero no dejaría que su novia cargara con el, seria vergonzoso y hasta delirante le parecía igual.

Mientras las dos espaldas de la pareja desaparecían tras la puerta, el pelinegro observo a la chica que miraba la puerta con culpabilidad. -No te preocupes, el estará bien.- Le susurro mientras la cargaba tal y como lo había hecho esta mañana, pero esta vez sin sorprenderla tanto. -Esta vez te dejare dormir en mi cama... Considérate con suerte.- Dijo con algo de frialdad mientras la llevaba a su cuarto, finalmente dejándola en su cama que había sido de nuevo acomodada con las sabanas negras, la tapo y se fue de nuevo a buscar con que enfriar su frente.

Ella suspiro y toco su rostro acalorado, se sentía muy débil, mareada, le dolían los músculos y ciertos temas que pasaban por su mente no la dejaban tranquila, la hacían enfermarse mas.- Ojala alguien le de su merecido...- Dijo con la voz un poco mas clara que antes, nunca creyó estarle deseando el mal al pelinaranja que se la estaba pasando bien con Rukia.

-¿Aun no terminas con el?- Orihime respingo al ver a Ulquiorra a su lado con hielos envueltos en un trapo blanco. ¿En que momento llego? tendré que tener mas cuidado con este hombre. Pensó ignorando su pregunta mientras sentía un escalofrió recorrer su espalda, no sabia si era por el pequeño susto que le dio Ulquiorra, o la fastidiosa fiebre que estaba cargando encima. - No te muevas. - Le puso el pequeño tapo en la cabeza, y ella acomodo su cabeza en la almohada, cerrando sus ojos con un poco mas de tranquilidad.

El aprovecho que no lo estaba viendo para mirar con mas detalle su rostro, sus ojos cerrados hacían que sus largas pestañas rocen el inicio de sus mejillas que estaban sonrosadas por la fiebre, al menos no estaban tan rojas como antes, lo que era buena señal, pero aun así se veía demasiadamente linda.

Orihime suspiro sintiéndose al menos un poco mas aliviada, "debo darle gracias a Ulquiorra por cuidarme, seria lo mas normal." Pensó abriendo los ojos para dirigirse a el, aunque sus palabras no pudieron salir de su garganta porque algo tibio sello sus labios, dejándola atónita.

Ulquiorra no aguanto, la beso sin importarle lo que opinaría ella, cerro sus ojos y comenzó a mover sus labios con lentitud sobre los suyos. No supo lo que sintió en su pecho cuando ella le comenzó a corresponder, se sentía...¿feliz?, no importaba eso ahora, siguió deleitando sus labios y se separo luego de unos momentos por falta de aire. Estaba algo jadeante y tenia los ojos cerrados, joder! no pararía si no fuese porque aun estaba algo enferma y no quería ponerla peor. -¿Ul-Ulquiorra?- La vio abrir los ojos, sus pestañas rozaban con las suyas. -¿Q-que fue...?-

-¿Que?, ¿acaso no te ah gustado?- Pregunto con la misma seriedad de siempre en su rostro, pero ella pudo percatarse de que estaba enojado.

- N-no lo se...- La chica voluptuosa no sabia como reaccionar aun, tenia miedo de aceptar que ese beso le había gustado incluso mas que los de cierto pelinaranja.

-¿No lo sabes?- La miro de la misma manera, clavando su intensa mirada verde sobre sus ojos como si quisiera leer sus pensamientos, su mirada reflejaba lo sorprendida que estaba, pero el aun así supo por como correspondió que su beso le había gustado tanto como a el, solo quería que ella se lo digiera. -No me lo niegues...- Susurro ronco mientras mordía uno de sus labios y se volvía a separar.

Ella se sintió estremecer, no, no podía responder mas, terminaría descubriendo algo que ni ella comprendía. Recupero la conciencia de lo que había ocurrido cuando el chico se separo completamente de ella, y le volvía a poner mas hielos en el trapo que momentos atrás se había caído a un lado de su cabeza, se sonrojo y solo se quedo callada por un buen rato.

Nota de la autora:

Eaaeaaaeeaa xD lmL Este cap va dedicado a las personas que andubieron diciendome por fb "Dale dale dale dale subilo subilo dale dale dale" *Voz morbosa* okno xD e_e Principalmente a Rodrigo que me jodió porque ayer no lo subi, espero que lo disfruten xD lo hice mas largo que el anterior, pero no pude hacerlo maas extenso, prefiero cortar la parte aca e.e y subir en el proximo cap lo que falta 3

Goodbye *-* 3